XXV

Pasaron un par de horas en lo que hacían los preparativos para salir del Coliseo, ya que Sora tuvo que ir a la entrada del inframundo a cerrar el keyhole. No hubo nada interesante que narrar, y por eso mejor solo lo mencioné.

Ya en la nave Gummi, con la euforia de Sora por la keyblade un poco más tranquila, todos pudieron concentrarse en un par de intrigas más grandes:

- ¿A dónde vamos, su majestad? - preguntó Riku.

- Acepto sugerencias.

- Bueno, pensemos ¿cuál es el lugar donde siempre se cuela la oscuridad?

- Tengo un mejor plan¿por qué no dejamos a Ariel y Wendy en sus mundos? Esto va a ser un poco peligroso¿no lo creen?

- Estoy de acuerdo con Riuk - dijo el rey. - Además así tenemos más tiempo para pensar a donde ir.

Con esto inició el viaje hacia el hogar de Ariel, mientras se pensaba en la otra cuestión que los inquietaba:

- ¿Cómo llegó Námine aquí? - preguntó Sora.

- Yo no entiendo todavía quien es ella - dijo Wendy a Ariel, pero como el muchacho de la keyblade escuchó, este decidió hacer una pequeña pausa en la sesión de investigación para narrar la historia de cuando se convirtió en un heartless haciendo nacer a un par de nobodies.

- Ya veo - dijo la princesa de Atlántica.

- Con razón le veía un extraño parecido con Kairi - dijo la chica de Londres.

- Que observadora - dijo Kairi en voz baja con un tono hostil.

- Han llegado a Atlántica - dijeron Chip y Dale cuando la nave se frenó de golpe.

- Bien, creo que esto es un adiós - dijo la princesa.

- Recuerda Ariel, nunca habrá adiós, solo un...hasta luego - dijo filosóficamente Sora.

- ¿Quieren que la acompañe hasta que llegue con Ariel?

- No, Kairi. Mejor que vayan Donald y Goofy - dijo el ratón mientras volteaba a ver a sus subditos.

- Lo que usted diga su majestad - dijo el perro, mientras que el pato con caras caminó hacia el transportador.

- Nos vemos - dijo Ariel mientras desaparecía de la nave.

- Hemos llegado al País de Nunca Jamás - dijeron de nuevo un par de horas después las ardillas, al termino de otro viaje en la nave Gummi.

- Sora¿acompañas a Wendy hasta su casa? - dijo el rey, quien ya sospechaba que algo ocurría entre los dos muchachos, aunque esta petición no hizo para nada feliz a Kairi.

- Claro, señor.

- Adiós a todos - dijo la jovencita con camisón azul.

- Nos vemos pronto.

Sora y Wendy se pararon en el transportador y cuando llegaron al país donde los niños nunca crecen aparecieron junto a la bella laguna de las sirenas justo en el anochecer. El lugar era un desierto, a excepción, claro, de los dos muchachos.

- ¿Te acompaño a Londres?

- No, solo a la casa del árbol. Tengo que recoger a John y Michael.

- Por supuesto - Sora se sentía extraño, y no sabía la razón. era la primera vez que estaba totalmente solo con la joven.

- Sora...

- ¿Qué pasa, Wendy?

- ¿Te puedo decir algo?

- Claro¿qué pasa?

Ambos jovenes se detuvieron y se quedaron viendo a los ojos, acción que sonrojó a ambos.

- Me gustas mucho - en ese momento el muchacho no subo que hacer, y menos cuando sintió a la londinense colgada en un intenso abrazo sobre él.

- Creo que tú a mi...

- No tienes que mentir, Sora - dijo apartando su cuerpo para cruzar de nuevo su mirada con la de él. - Se que estas enamorado de Kairi, se nota a kilómetros de distancia.

- Wendy...

- ¿Qué pasa?

- Creo que ambos tenemos razón...

En ese momento el rostro de ambos jóvenes se acercaron poco a poco hasta que sus labios se tocaron lenta y tiernamente.

- ¿Qué pasó haya abajo, galán? - preguntó Riku en el dormitorio de la nave cuando se encontraba solo con Sora.

- Nada, Riku...

- No me puedes mentir, amigo. Ese labial en tu boca te delata.

- ¡Diablos! - dijo el portador de la keyblade pasandose la manga de la camisa sobre su boca.

- Sora, Wendy no llevaba labial.

El muchacho avergonzado volteó a ver a su amigo con una sonrisa nerviosa y dijo:

- Creo que me engañaste.

- Bueno ya que lo aceptaste, cuentame que ocurrió.

- ¡Fué increíble! - dijo levantandose. - ¡La besé, Riku, la besé...!

Para su mala fortuna Kairi estaba a punto de entrar por la puerta, pero al oír eso la joven decidió ir a la cocina con lágrimas en los ojos para desahogar su dolor.

- ¿De verdad¿Y luego?

- Quedamos como amigos - dijo bajando el todo de emoción.

- ¿Qué?

- Sí, me dijo que no podía pasar nada entre nosotros porque...

- Amas a Kairi.

- Sí¿cómo supiste?

- Las mujeres y los amigos saben todo de uno, debes aprender eso - dijo mientras salía de la habitación.

- Oye, vuelve aquí...

- Bueno, ya jugamos al chofer¿ahora saben a dónde ir? - preguntó el rey Mickey.

- Pues repito lo que dije hace rato¿cuál es el lugar donde siempre se cuela la oscuridad?

- Tengo una mejor pregunta, Sora - dijo Donald inteligentemente después de recordar sus viajes pasados. - ¿Cuál es el lugar en el cual por una u otra razón terminamos siempre?

- ¡Sora¡Su majestad¿qué hacen aquí? - preguntó el Mago Merlín en el mercado de Radiant Garden.

- Pues estamos buscando...

La plática no pudo continuar, ya que del suelo aparecieron un gran número de sombras que poco a poco comenzaron a tornarse tridimensionales y a formarse alrededor de Sora y compañia.

- Merlín, hay miles de heart... ¡Sora que bueno que estas aquí!- dijo un muchacho de cabello largo y chamarra de cuero, quien corrío casi toda la ciudad para avisar al mago sobre la inesperada amenaza.

- Me da gusto verte, Leon.

- Igualmente, pero no es momento para cursilerías.

- Estoy de acuerdo... - dijo Riku, quien tenía lista su arma al igual que Donald, Goofy, Kairi, Mickey y, por supuesto, Sora.

- Hora de estrenarla de verdad - dijo el último antes de lanzarse en un potente ataque contra el rival que tenía enfrente...


Creo que nunca nadie hubiera esperado que el primer beso de Sora no fuera con Kairi, y mucho menos que fuera con Wendy¿no lo creen? Pero bueno, esa relación ya terminó, aunque la niña de Destiny´s Island aún no lo sabe¿verdad? Esto cada vez que amarra algo crea otra cosa que contar¿no lo creen? Gracias por seguir leyendo, y espero les este gustando tanto como a mí. Saludos y pido comments.