Señoritas de por aquí. Les quiero dejar el prólogo de la segunda parte de "Dos pasajes a la noche". Me gustaría saber cuantas andan por aquí.
Bueno, quise hacer la continuación aquí mero, para quienes deseen leer la primera parte.
Nenas, espero sus mensajes de apoyo, para saber si hay "quorum"y ya vamos viendo cuando subo el primer capi.
Abrazos a todas y mil gracias de antemano!
Dos pasajes a la noche
Prólogo segunda parte
La capital de España, Madrid, había albergado a dos jóvenes enamorados durante los ocho últimos meses.
Él, economista y cabeza de una de las filiales hoteleras más importantes de América y Europa. Ella, estudiante de psicología y cursando ramos de psiquiatría clínica en la Universidad Complutense de Madrid.
Ocho meses, ocho intensos meses de altos y bajos. Eso de vivir juntos era algo nuevo para ambos. Y pese a que eran muy organizados, o trataban de serlo, siempre había algo que los hacía "estallar". De cualquier forma, solían arreglar sus diferencias "antes de dos horas que hubiese detonado la guerrilla" decía él. Ese al menos era el compromiso que ambos habían tomado.
Ella extrañaba con fervor a la alocada de su madre, con quien se comunicaba seguido, de cualquier forma, incluso a la vieja usanza, escribiendo cartas y dejándolas en un buzón para que fuesen llevadas a través de aquel largo camino hasta Seattle, lugar donde recidía con su marido. Marido, que dicho sea de paso, era el padre de su amado. Él, por otro lado, estaba acostumbrado a vivir lejos de la familia, por lo que había canalizado el tema de la comunicación. Los extrañaba, pero ahora no era como antes, cuando vivió fuera de su hogar, en Alemania, por razones académicas. Ahora estaba acompañado por el amor de su vida, y se sentía feliz.
Ocho meses. Ocho meses en los que Isabella Swan y Edward Cullen habían decidido emprender viaje, juntos, lejos de la familia. Ocho meses en que ambos sentían que su amor se aflataba cada vez más, y que nada ni nadie podría separarlos. Nunca.
Esperaban estar en Madrid hasta que Isabella terminase su curso de psicología por el que había llegado como becada allí. Y quizás proponer aquel lugar como su lugar neutro en donde comenzar a vivir el resto de su vida juntos. Por qué no.
Pero el futuro, está en manos del destino, y el destino, a veces, suele ser algo "travieso", y hace que nuestros planes finalmente, deban ser modificados.
