"Cuando venía hacia la aldea, logré sentir un débil pulso de chakra que pertenecía al sello que había hecho, y decidí regresar cuanto antes con el equipo" dijo Hinata, unos minutos después de haber comenzado con su informe. "Cuando llegué, me encontré con que Yoshiro había cambiado de forma, al parecer con ayuda de un sello maldito, pero aún así seguía teniendo un nivel lo suficientemente bajo como para que los chicos presentasen pelea" indicó, y los aludidos no pudieron suprimir una sonrisa orgullosa ante el alabo oculto de su maestra.

"Entonces, ¿este chico Yoshiro, tuvo contacto con Orochimaru antes de que fuese asesinado?" preguntó Tsunade, interrumpiendo finalmente el relato. Había permanecido cayada todo el rato, pero la mención del sello maldito había hecho imposible que siguiera en silencio.

"No tenemos información clara acerca de si fue obra de Orochimaru o de Kabuto, pero ya que tenemos al sujeto en nuestro poder, el averiguarlo será solo cuestión de tiempo, Tsunade-sama" contestó Hinata, dejando finalmente el pergamino sobre el escritorio de la Hokage. De inmediato, Tsunade lo tomó con un gesto incómodo, y durante un minuto examinó los sellos que podían verse en el exterior, para finalmente dejarlo de nuevo sobre la mesa y asentir de manera aprobatoria.

"¿Qué me dices del segundo enemigo, Hinata? ¿Tienes algo de información acerca de él?" preguntó la Sannin, y no le pasó desapercibido el pequeño estremecimiento en los ojos de la ANBU.

"Lamentablemente, mi llegada coincido con el momento en que Naruto derrotaba a Jouichi, así que solamente él puede darte información acerca de él" respondió la chica, tratando de imprimir una disculpa en su tono. "Lo único que puedo decirte es que tenía un gran control del Suiton, y que tanto Naruto como Yoshiro parecían tener en consideración sus habilidades" agregó, para después dar un paso atrás, indicando que había terminado con el informe de la misión.

Durante unos minutos, Tsunade se quedó en el más completo silenció, pensando en todas las posibles respuestas a las preguntas que habían surgido mientras escuchaba. Por un lado, tenía ganas de matar a cierto rubio por siempre ser un imán para los problemas; había leído los informes de sus misiones no bien aceptó el puesto de Hokage, y las coincidencias entre sus primeras misiones como maestro y como aprendiz no hacían más que reafirmar lo que pensaba: Naruto no podía mantenerse alejado del peligro.

"Muy bien. Ahora…" habló de pronto, y sus palabras mas la mirada que le dedicó a los tres Gennin hizo que estos se quedasen de piedra. "¿Qué tienes que decirme acerca de estos tres chicos?" preguntó Tsunade, con una sonrisa que reservaba solo para cuando apostaba y para cuando se divertía a costa de Shizune.

Con un estremecimiento, los chicos vieron cómo Hinata les dedicaba una mirada de reojo, y la expresión seria en su rostro les hizo preguntarse si el haber estado tan confiados en su buen desempeño había sido una buena idea después de todo.


"¡Otro plato!" gritó Naruto, mientras depositaba el segundo tazón vació sobre la mesa, para diversión de sus amigos y consternación de su antiguo maestro.

"¿No crees que ya has tenido suficiente, teme?" preguntó Sasuke, aburrido, mientras veía como Ayame le acercaba a su compañero una tercera porción extra grande de nuevo.

"Déjalo comer, Sasuke-kun." Interrumpió Sakura, demasiado contenta como para enojarse con cualquiera de ellos. "Después de todo, Naruto acaba de regresar de una misión, y al final, es Kakashi-sensei quien va a pagar por todo" agregó, soltando una risita al ver la expresión resignada del Jounin.

"Ahora que lo pienso, Naruto." intervino Kakashi, mirando cómo este atacaba el ramen igual que si fuese un enemigo. "Ya que esta fue tu primera misión como líder, ¿no deberías ser tú quien invitase la comida de celebración a tus alumnos?"

"Inaa e ebo a os icos a er a uae" contestó el rubio, sin dejar de comer un solo momento. Al ver las caras de incomprensión de los chicos (y la de asco de Sakura), se apresuró en tragar el bocado y repetir lo que había dicho.

"Hinata se llevo a los chicos a ver a Tsunade" explicó, con las manos temblando por las ansias de seguir comiendo. Durante los últimos dos años, había olvidado lo bueno que era el ramen de Ichiraku, y aunque lo había comido de sobra durante el tiempo que llevaba en Konoha, el saborear un tazón de ramen de cerdo al regresar de una misión hacía que este supiera cien veces más delicioso.

"Entonces, ¿puedes decirnos de qué va la misión, Kakashi?" preguntó Sasuke, jugando con un par de palillos, con la misma expresión aburrida de cuando los cuatro eran un equipo en regla.

"Bueno" contestó el ninja copia, tratando de pensar en la mejor forma de seguir atormentándolos un poco más. Sin embargo, al ver que incluso Sasuke tenía un brillo ansioso escondido en la mirada decidió que ya era tiempo de que supieran cuál era su encargo. "¿Los tres están al tanto de que este año se realiza el examen Chunnin, cierto?" preguntó Kakashi. Tanto Sasuke como Sakura asintieron, pero Naruto miro a uno y otro con expresión confundida.

"¿El examen Chunnin?" preguntó, confundido. No entendía qué tenía que ver el examen con cualquier misión que les podrían haber asignado, y por un momento temió que los hubiesen designado como instructores para este.

"Bueno, supongo que es normal que no lo sepas, Naruto, ya que has estado fuera durante los últimos dos años" lo disculpó Kakashi, sin dejar de notar que, al igual que antes, Naruto era el único que no parecía enterarse de las cosas. "Cómo sea, el caso es que este año toca realizar el examen aquí en Konoha, solo que, a diferencia de cuando tú estuviste presente, Naruto, esta vez participarán miembros tanto de Suna como de Ame, y de Iwa." Explicó Kakashi, causándole al rubio recuerdos borrosos de sus lecciones de historia y geografía con Iruka-sensei: si recordaba bien, Iwa siempre había tenido relaciones difíciles con Suna, y desde la Tercera Gran Guerra Ninja, el rencor abierto contra Konoha se había vuelto algo natural en la mayoría de sus ninjas. Por otro lado, no tenía ningún problema en ubicar a Amekagure: en cuanto escuchó el nombre, el rostro de Pain afloró en su mente igual que si hubiese estado frente a él; todavía tenía muchas dudas acerca del mismo, y el saber que la aldea que él había liderado durante varios años iba a tener ninjas en medio de Konoha no le hacía sentir precisamente seguro.

"Entonces, ¿tenemos que encargarnos de la seguridad de la villa?" preguntó Naruto, despojándose de toda intención de bromear que hubiese sentido durante los últimos minutos.

"En realidad, nuestra misión es encargarnos de la seguridad de una sola persona" indició Kakashi, sonriendo al ver la cara de confusión de Naruto. "No necesito recordarles qué sucedió durante el último examen Chunnin" declaró, y le remordió un poco el ver las miradas furtivas que Naruto y Sakura lanzaban a Sasuke, y la expresión levemente avergonzada de este. "Por lo tanto, tenemos que asegurarnos que nada de eso vuelva a ocurrir, y una de las prioridades es reafirmar nuestros lazos de amistad más fuertes con las demás villas" explicó, tratando de repetir palabra por palabra el discurso que Tsunade le había dado el día anterior.

"Entonces, ¿vamos a servir de escolta a algún representante?" preguntó Sakura.

"Supongo que podrías llamarlo así, Sakura" contestó Kakashi, y sus palabras tuvieron justo el efecto que había querido: los tres chicos se inclinaron hacia él, ansiosos, y el Jounin no pudo hacer nada excepto lanzar una carcajada al ver sus miradas curiosas. "Nuestra misión consiste en guiar y escoltar al Kazekage" les informó, y el ruido que hicieron los tres al atragantarse le dijo que su actuación había salido tal cual había planeado.


"¿Qué tienes que decirme acerca de estos tres chicos?" preguntó Tsunade, arrancándole un estremecimiento a los mencionados.

Tomándose un segundo para mirar de reojo a los chicos, Hinata pensó en la mejor manera de plantear las cosas, teniendo en cuenta que ellos se encontraban detrás de ella.

"Bueno, en realidad, su actuación ha sido mucho menos impresionante de lo que hubiese esperado" declaró Hinata, sintiéndose un poco culpable por las miradas dolidas que, aunque no podía ver, sabía que estaban en los rostros de los chicos. "Durante el tiempo que estuve con ellos antes de intentar obtener ayuda, Serizawa y Miyasawa pasaron la mayor parte del tiempo peleando" recordó, y escuchó un pequeño suspiro que seguro venía de alguna de las chicas. "Kasumi se pasó el tiempo quejándose, y Sekai se quedó pasmada en más de una ocasión" explicó, pues había omitido esos detalles en su primer informe. "Por su parte, Shinji se mostro indiferente al bienestar de sus compañeras la mayor parte del tiempo, incluso cuando sus riñas amenazaban con pasar a algo más serio"

Al terminar, Hinata giró un poco la cabeza para mirar la expresión de sus alumnos, y su corazón dio un vuelco al ver que las miradas, antes radiantes y llenas de orgullo, se encontraban ahora clavadas en el suelo, los cuerpos de los chicos irradiando vergüenza por cada uno de sus poros.

"Sin embargo" continuó Hinata, "también demostraron una gran seriedad a la hora de tener que defenderse. Su desempeño en combate fue sin de un nivel mucho mayor al de un Gennin, y mostraron un gran control de sus emociones durante la pelea, a excepción de las parálisis de Sekai" agregó, tratando de darle a entender a Tsunade cuánto la preocupaba este último punto.

"Por la manera en que lo dices, pensaría que estás tratando de ayudar a los chicos, Hinata" comentó la Hokage, con las manos entrecruzadas frente a su rostro y la mirada clavada en los chicos.

"No tengo razón para ayudarles en nada, Tsunade-sama" contestó Hinata, sintiendo un súbito impulso de defender a sus alumnos. "No solo supieron reaccionar frente a los ataques sorpresa: entre los tres idearon más de una estrategia en medio de un combate contra un enemigo que sobrepasaba con mucho el nivel de un Jounin ordinario, y además de eso, lograron mantener a raya a un usuario de un sello maldito durante un lapso considerable de tiempo." enumeró, sin poder contener una nota de orgullo en su voz. "Además de eso, lograron llevar a cabo técnicas con las que incluso algunos Jounin tienen problemas a veces, y a pesar de todo ello, salieron prácticamente ilesos de ambas batallas." Concluyó, un poco apenada por haber hablado tan vehementemente a favor de los chicos.

"Entonces, ¿dirías que su desempeño y su comportamiento en general fueron buenos?" preguntó Tsunade, sin deshacerse de la expresión seria que había tenido durante todo el tiempo.

En lugar de responder, Hinata giró levemente la cabeza, y tratando de no ser demasiado obvia, les regaló una sonrisa aprobatoria a los chicos, cuyos rostros recuperaron un poco de su alegría al ver la expresión de su sensei.

"Creo que hay cosas en las que tienen que trabajar, pero está claro que son mucho mejores ninjas que muchos de los Chunnin que tenemos en la aldea" exclamó Hinata, y Tsunade apenas pudo contener una sonrisa divertida ante la evidente alegría que transmitía la chica.

"Muy bien, entonces" dijo Tsunade, finalmente desenlazando las manos y dejando que su expresión se relajara un poco. "Hinata, desde este momento te reasigno a tus tareas como miembro del ANBU. Lleva este pergamino a Inoichi, que vea qué información puede obtener del prisionero" ordenó, mientras sacaba del gabinete de su escritorio la máscara de zorro que Hinata usaba durante sus misiones como ANBU. "En cuanto a ustedes, Kasumi, Shinji, pueden retirarse" soltó de repente, aunque ninguno de los chicos se movió un centímetro de donde estaban. Incluso Hinata, que ya había guardado el pergamino y se preparaba para irse, se detuvo un instante al escuchar las órdenes de Tsunade.

"Hokage-sama…" comenzó a decir Kasumi, pero una mirada helada de la Sannin congeló el poco valor que tenía, y lanzando una mirada de disculpa a su compañera, tomó a Shinji del brazo y salió de la habitación.

"Tú también deberías irte, Hinata" agregó Tsunade, dejando muy en claro que lo que seguía era entre ella y Sekai. Con una última mirada rápida a la chica, la ANBU desapareció en un torbellino de hojas, dejando a Sekai parada en medio de la oficina, con una expresión de terror casi igual a la que había tenido durante las batallas.

"Muy bien, Sekai, ahora…" habló Tsunade un minuto más tarde, con un tono que dejaba claro qué tan inteligente sería decir la verdad desde el principio.


"¡¿Vamos a escoltar a Gaara?" gritó Naruto, levantándose de un salto de su asiento y golpeando la barra con ambas palmas.

"Tranquilízate, baka" se quejó Sakura, girando la cabeza avergonzada.

"¡Hace siglos que no lo veo!" gritó de nuevo Naruto, sin hacer caso de las miradas de los pasantes que volteaban a ver qué era aquel escándalo. "¿Cuándo salimos?" preguntó de pronto, clavando la mirada en Kakashi.

"Lo siento mucho, Naruto, pero todavía tendrás que esperar una semana" se disculpó el Jounin, sonriendo con su único ojo visible. "El examen comienza dentro de nueve días, y está planeado que Gaara llegue a la aldea unas horas antes de que eso suceda. Así que, para tomarlo con calma, saldremos de la aldea pasado mañana." informó, ganándose una mirada airada del rubio.

"¿Por qué no podemos irnos ahora mismo?" insistió Naruto, irritado, a lo que Sakura y Sasuke respondieron bufando al unísono.

"Justo cuando uno piensa que has crecido un poco, vienes y nos demuestras que sigues siendo el mismo impaciente de siempre" comentó Sasuke, entrelazando las manos frente a su rostro y desviando la mirada del rubio, a sabiendas que eso siempre lo había hecho enojar.

"Cuando tú quieras puedo demostrarte lo mucho que he crecido, Sasuke"

"Ya está bien, chicos" los detuvo Kakashi, con un miedo repentino a que los chicos retomaran sus antiguos duelos. "Naruto, tú todavía tienes que presentar tu informe a Tsunade, yo tengo algunas cosas que atender, y Sakura, Sasuke y tú tienen que dejarles tarea a los chicos para cuando estén fuera" enumeró Kakashi, recibiendo una mirada suspicaz de sus todos su ex alumnos.

"¿Exactamente qué cosas tienes que atender, Kakashi-sensei?" preguntó Sakura, y los chicos sonrieron al ver que el Jounin se ponía nervioso ante la pregunta.

"Esto… tengo que leer unos archivos que me han entregado hace unos días… y una persona me pidió que la ayudara a terminar unos informes para el departamento de investigación…" explicó Kakashi entrecortadamente, pero los chicos se dieron cuenta de lo que era en realidad.

"Kakashi-sensei, ¿todavía sigues leyendo esos libros aburridos que escribía ero-sennin?" preguntó Naruto con tono burlón, pero en lugar de responder, Kakashi simplemente sonrió con su ojo, y con un sello tan rápido como el sonido desapareció en un remolino de hojas.

"Bueno, supongo que saldremos dentro de dos días, entonces" se quejó Naruto, volviendo a su ramen mientras pensaba en todas las cosas que tenía que contarle a Gaara, y si sería Tsunade había informado a estas alturas acerca de los planes de Akatsuki.


Sudando de manera copiosa, Inoichi se aparató por tercera vez del tanque en el que mantenían preso a Yoshiro, el cual estaba cubierto con toda clase de sellos de contención, lo cual mantenía al chico en su forma humana.

"Realmente eres insistente, anciano" se burló Yoshiro ante la obvia expresión de frustración de Inoichi.

"Siempre me gusta enfrentarme a un buen reto, chico" respondió de inmediato el Jounin, aunque en verdad estaba bastante preocupado por la situación actual: a pesar de que la mente del chico era bastante débil, en ella había sellos, barreras y trampas de las que jamás había escuchado hablar, y estaba llegando a un punto en el que temía no ser capaz de traspasar las defensas, por mucho tiempo que dedicase a ello.

Antes de que pudiera terminar de pensar en una nueva estrategia para asediar la mente del chico, Inoichi escuchó abrirse la puerta que tenía detrás de él, y en seguida la persona que llegaba se situó a su lado, sin dirigirle una sola palabra o pregunta.

"Me han dicho que querías hablar conmigo, chico" comentó Tsunade, con la mejor cara de póker que sabía poner. "Aunque, según parece, no vas a hacerlo así como así, ¿verdad?" preguntó, y su ceño se frunció solo un poco ante la sonrisa retadora del chico.

"En efecto, Hokage-sama" contestó Yoshiro en tono burlón. "En realidad, hay dos cosas que quiero pedirte, y por tu propio bien espero que no tardes mucho en decidirlo"


"¡Hinata-sensei!" se escuchó el grito desde dentro de la Academia, justo en el momento en que la ANBU cruzaba sus puertas, buscando algún indicio de dónde se encontraban los chicos.

"Hola, chicos" saludó Hinata a sus alumnos, notando de inmediato las miradas de preocupación en los rostros de los tres chicos: Yusuke, Naoko y Azumi corrían hacia ella, todos buscando con la mirada a alguien que evidentemente no estaba ahí.

"Hinata-sensei…" murmuró Azumi cuando estuvieron frente a la Hyuga, con la voz bastante baja. "¿Por qué no está Sekai con usted?" preguntó cohibida, evitando a toda costa encarar con la mirada a su sensei.

"La he dejado con Tsunade-sama. Tenían que hablar acerca de algunas cosas de la misión, y…" comenzó a explicar Hinata, pero se vio interrumpida por la intervención de Naoko.

"Sekai-chan no tuvo la culpa" declaró, segura de sí misma, aunque con el nerviosismo bastante obvio en la mirada.

"¿Disculpa?" preguntó Hinata, tratando de sacarle algún sentido a lo que los chicos le decían.

"Shinji y Kasumi pasaron por aquí hace unos minutos" explicó Yusuke, quien era el que más nervioso parecía de los tres. "No nos dieron muchos detalles, pero Kasumi nos explicó lo que había sucedido con Serizawa-san, y no es su culpa" corroboró el chico, y de alguna manera, sus palabras fueron más convincentes que las de su compañera. Sin embargo, Hinata sabía que a veces el respaldo incondicional era algo perjudicial para un equipo, por lo que en contra de su personalidad decidió jugar como abogado del diablo.

"Según ustedes, ¿qué fue exactamente lo que sucedió?" preguntó Hinata, poniendo la mirada lo más seria posible.

"Pues… Kasumi estaba enfrascada en un duelo de espadas con el enemigo, y…" comenzó a relatar Azumi, pero algo le impidió seguir hablando.

"Sekai-chan se quedó paralizada" terminó Naoko, y Hinata notó que, aunque tenía inseguridad en la voz, el decirlo en voz alta no había hecho que su opinión cambiase.

"Entonces, según ustedes, ¿el quedarse paralizada en medio de una batalla en la cual su compañera estaba en peligro no fue, cuando menos, un error de Sekai?" preguntó Hinata, clavando sus ojos lavanda en Naoko, que parecía la más decidida a defender a su compañera.

"Sabemos que suena mal, Hinata-sensei" intervino Yusuke, más tranquilo. "pero sabemos que no…" trató de seguir, pero no pudo encontrar las palabras para expresarse.

"¿Que no qué, Yusuke?" insistió Hinata, pues su instinto le decía que había algo que no estaba viendo.

"Sabemos que no fue porque Sekai sea una mala kunoichi" terminó en su lugar Azumi, sorprendiendo un poco a la ANBU: a diferencia de las demás veces que la había escuchado hablar, en esta ocasión la voz de la niña sonaba mucho más clara y firme, un cambio bastante notable dada su personalidad tímida.

"¿Y exactamente cómo saben ustedes eso?" preguntó Hinata, tratando de que no notaran el escurtinio al que los estaba sometiendo, en busca de algún indicio que le dijera si había ahí algo que escapaba de su comprensión.

"Pues porqu…" trató de contestar Naoko, pero sendos pisotones de parte de Yusuke y Azumi hicieron que ahogase sus palabras en un grito, lo cual solo confirmó que esos tres estaban escondiendo algo grande. "¿Qué les pasa?" preguntó Naoko, hincada, mientras se frotaba ambos pies con lágrimas en los ojos.

"Lo siento, Azumi-san" se disculpó Naoko, y aunque su tono era el mismo de siempre, algo en su mirada parecía decididamente distinto. Por su parte, Yusuke solo se limitó a mirar a su amiga, con una expresión que decía claramente que era mejor que cerrara el pico de una vez.

"Muy bien, ustedes tres, o me dicen qué sucede, o van a tener una muy poco grata experiencia con Ino-san" los amenazó Hinata, sintiéndose casi sucia por actuar de manera tan agresiva con los chicos. Sin embargo, si la razón de los errores de Sekai era algo externo a ella, era su deber como sensei averiguar qué era ese algo, puesto que eventualmente las vidas de toda la gente de la aldea podían depender de ello.

Antes de contestar, los tres chicos intercambiaron una extraña mirada entre ellos, y al final, Yusuke dio un paso al frente, con una expresión completamente seria en el rostro.

"Hinata-sensei, me ofrezco a ser el primero en recibir el castigo" le comunicó, y ante la mirada atónita de Hinata, se explicó. "No importa cuál sea el castigo que nos ponga, ninguno de nosotros va a decirle lo que quiere saber"


Sí, no están teniendo visiones: después de meses de estar en paro, hoy finalmente pude terminar este capítulo, y decidí que les debía el subirlo de inmediato. Ahora, ya se que normalmente me extiendo mucho en estos AN, pero creo que esta vez merece la pena hacerlo:

Ya dije en un capítulo anterior que, por mucho que aprecio la preferencia de la gente que decide abrir mi fanfic guiados solo por la etiqueta de NaruHina, la verdad es que esta historia va más allá del mero romance entre ambos. Sin embargo, la verdad es que los comentarios que recibí me hicieron reconsiderar si estaba desviando demasiado mi historia del concepto original. Fue por eso que tardé tanto en continuar: me tomo mucho tiempo decidir si era mejor seguir como estaba, o cambiar la historia para adaptarla a la idea original. Sin embargo, hoy por fin llegue a la conclusión de que, por mucho que me agrada el saber que a la gente le gusta mi historia, al final no estoy escribiendo para complacer a nadie. O, mejor dicho, no escribo para agradar a alguien en particular: escribo porque me gusta, porque (creo) soy bueno en ello, porque es algo que me ayuda a sentirme bien y en lo que quiero mejorar. Si en el proceso termino gustándole a alguien, bueno, estaré más que satisfecho, pero en definitiva no pienso cambiar mi manera de escribir simplemente para complacer los gustos de unas cuantas personas. Así que, si estos últimos capítulos te decepcionaron por la falta de romance, mi querido lector, lamento decirte que la tónica de la historia seguirá un camino más o menos igual hasta donde puedo ver. Si eso hace que quieras dejar de leer, en verdad lamento que no haya sido de tu agrado, y te agradezco al menos que hayas intentado encontrarle algo bueno a mi historia.

Y si eres alguien a quien le agrada la historia tal y como está, y que cree que tiene futuro, igual te agradezco la oportunidad que le das, y te invito a que sigas leyéndola y disfrutándola tanto como disfruto yo escribiéndola. Y en verdad, espero que nadie se ofenda por esta pequeña (?) nota, pero creo que el que avisa no es traidor, y en verdad quiero terminar esta historia de la manera en la que la siento.

Y bueno, ya con eso, gracias por seguir al pendiente del fanfic, y (por enésima vez) espero traerles pronto la continuación.

Un saludo desde México (sufriendo todos por la derrota de la selección T.T)