25. Yo, ¿quién?

Sango-sama, creo que ya te comprendo.

Ella seguramente sintió mucho dolor, y Rin se había preguntado por qué razón no le había pedido ayuda. Pero ya entendía. El sufrimiento y la pérdida era tal que te hacía no querer ni poder hablar. Además, Rin temía contagiar su oscuridad a los demás.

Aún cuando sabía que ellos estaban corruptos, no podía permitir que cargaran con más peso. Tal vez por eso ella lo había hecho.

¿Pero qué he hecho?

Ya no sabía si Sesshoumaru era lo mejor para ella. No. Ya no sabía si ella era buena.

Cuando salió de su cuarto, ahí estaban Inuyasha y Kagome. Si calificaba a todo el mundo en buenos y malos, ¿en qué categoría entraban ellos?

—Ven con nosotros, Rin-chan. —Kagome dijo con ojos tristes, porque ya era una de ellos y eso era lo que menos deseaba.

—Tengo que pensarlo. ¿Está bien? —fue su respuesta.

—Tómate tu tiempo.

¿Qué haría a partir de ahora? Después de varios días, necesitaba aire fresco. Rin fue hacia al jardín trasero, y ahí se encontró con Jaken. Se sentían años desde que no lo había visto, y talvez ya no lo volvería a ver. Debía despedirse de él.

—Cuando encontré la casa tan desarreglada, ¿qué fue lo que pasó? —Rin quería informarse de todo en lo que podía estar involucrada. No más mentiras.

—Sesshoumaru-sama y Suikotsu tuvieron un enfrentamiento —respondió demasiado fácil y con aire triste. Él ya debía saber lo que ella había hecho—. Él se enteró de que Naraku había muerto, así que el muy tonto se hizo el valiente. Llegó diciendo que se iría contigo y nunca los volveríamos a ver. Sesshoumaru-sama le dijo que se largara, que no le importaba...

La chica se fue cuando escuchó todo lo que el hombre tenía qué decirle. Rin tomó sus cosas y comenzó a empacar. Ya no pertenecía a ese lugar.

«...Sesshoumaru-sama le dijo que se largara, que no le importaba. Pero no permitiría que te llevara»


Siempre soy tan dramática, soy una criaturilla que se alimenta de dolor y vive en la oscuridad (Uhhhh, doy miedo...). En fin, dos drabbles más y el fic habrá terminado. Mientras tanto...

Se despide, Loops Magpe.

(¡Sí, maestro, ya terminé!)