25ª noche – Nuestro propio bando
En algún lugar
Stella está en una casa vieja, localizada a través de sus contactos como fuente de información. Frente a ella está un viejo conocido, al cual está observando con grandes ojos de sorpresa, mientras afuera llueve estrepitosamente y con relámpagos, como presagio de la tormenta que está a punto de abrir al haber llegado a ese lugar.
-Yo… pensé que usted… -La cara del hombre se refleja en sus ojos rosados, no hay duda, es él. –Estaba muerto… que…
-¿Qué Allen me había matado? –Pregunta en tono irónico. –Bueno, es verdad que casi lo hace. –Mira a un lado. –Ese niño desgraciado…
-General… Cross… -Musita por fin la pelinegra, comprobando que frente a ella tiene al maestro de Allen, quien de alguna forma logró sobrevivir al ataque de Allen hace cinco años. –Pero, ¿qué hace aquí?
-Hmm… -Se lleva la mano a la barbilla. –La pregunta es, ¿qué haces tú aquí, niña? –Otro relámpago ilumina los rostros de ambos.
-Vengo a buscar a Helena Blavatski. –Dice finalmente. –Le he seguido la pista hasta este lugar, y necesito su ayuda para traer a Allen de vuelta con nosotros. –Le explica mientras él luce serio.
-Helena murió desde hace mucho tiempo. –Explica Cross, tratando de desviarla.
-Usted murió hace mucho tiempo. –Contesta ella, sonriente. –Y si está aquí, quiere decir que es muy posible que ella también esté aquí, y que usted haya venido a buscarla por la misma razón que yo. –Razona en tono inteligente. –Sin embargo, si se quedó en este lugar, quiere decir que existe una forma, pero que aún no está lista, ¿no es así? –Lo acorrala detectivescamente. A Cross solo le tiembla una ceja mientras ve a su intuitiva exsubordinada.
-Pues… vaya, eres más lista de lo que uno esperaría de los amigos de Allen. –Le sonríe.
-Si que lo es. –Una voz los interrumpe desde atrás. Cross se lleva la mano a la frente mientras Stella se vuelve, abriendo los ojos con sorpresa.
-Helena…-san…
-Ha pasado mucho tiempo, Stella-chan. –Le dice mientras asoma su rostro de entre las sombras. Sus dos ojos lucen la misma maldición que los de Allen, mientras que su mano luce quemada, cubierta por un guante negro del que sobresalen las quemaduras de la piel por el borde.
-Sí estabas viva… -Termina de reaccionar. -¡Helena-san! Necesito que me ayudes, es…
-Es mi hijo, ¿no es así? Ya Marian me contó la historia desde que llegó aquí. –Comienza a caminar hacia un salón. –Y de hecho, hemos estado trabajando en algo, pero no lo podemos hacer solos. –Los conduce hasta un salón amplio, Stella se queda expectante.
-Yo puedo ayudarlos. –Se ofrece extrañada de ver un salón vacío.
-Te lo agradezco. Sin embargo, la ayuda que necesitamos está a punto de aparecer en este salón. Puedes decir que llegaste justo a tiempo para su llegada. –Sonríe cansada. Stella mira a Cross y ve una actitud similar.
-Este lugar… ¿qué es lo que voy a hacer….? –Piensa para sí. En ese momento, una conocida estructura aparece frente a ella, quien abre los ojos, sorprendida.
-¿¡Esos son…!
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Casa de los exorcistas
Lenalee está envuelta en una manta mientras bebe un café caliente frente a la chimenea. Mana la observa escondido detrás de una de las sillas del comedor a unos cuantos metros, preocupado por su mamá, pero sin saber como aproximarse para preguntarle nada. Yuuko está en otra silla, arrodillada sobre ella y observándola por encima del respaldo, mientras Kanda está de brazos cruzados en la pared cerca de la puerta. Ninguno de los demás ha regresado todavía de sus respectivas actividades, así que por ahora es el espadachín el que la está haciendo de administrador del lugar hasta su regreso, lo cual ha logrado sobrevivir gracias al apoyo de su hija y del hijo de Allen. La madre de éste último luce el cabello suelto y mojado luego de haberse bañado al volver a casa, luciéndolo todavía rociado del reflejo brillante del agua que lo humedece. Sus ojos muestran una mirada derrotada y su rostro luce cansado, toda ella frustrada por haber sido de nuevo incapaz de hacer nada para traer de vuelta a la parte más grande de su mundo.
-Allen… -Musita como si no pudiera ver ni oír nada más.
-¿No te parece que ya es suficiente? –Le dice Kanda, ya cansado de su actitud. Lenalee le dedica otra mirada carente de ánimo, lo que lo pone de mal humor, pasando de encontrar su vista con la de ella.
-Tu no lo entiendes… -A su mente viene un flash de los últimos momentos de su encuentro con Allen 14º, cuando la obligó a besarlo y comenzó a romperle la ropa, siendo salvada por Tykki. Se aprieta los brazos con tanta fuerza que casi se deja los dedos marcados debido a la frustración que siente. El fuego arde dejando salir unas pequeñas chispas que se deshacen en el aire, mientras los dos niños observan somnolientos la conversación de los adultos, ya que ninguno de los dos tuvo el cuidado de irlos a acostar.
-Lo que entiendo es que esa estúpida actitud tuya va a acabar matándote, imbécil. –Contesta tan frío como siempre.
-Imbécil… -Sonríe sarcástica. -¿Sabes? Creo que tienes razón, soy una imbécil… -De repente Kanda se preocupa porque ya no sabe que decirle, mientras ella comienza a derramar más lágrimas. –Creí que era fuerte… que de verdad tenía una oportunidad contra él, pero no fue así… y él… -Siente asco por todo el cuerpo al recordar la sensación, la cual es contradictoria, ya que la atacó usando el cuerpo de Allen.
-Entonces solo debes volverte más fuerte todavía, ¿no? –Rueda los ojos hacia arriba y niega con la cabeza, como confirmando que a la pobre no se le ha ocurrido la respuesta más simple a su problema. –Así como estamos ahora, ni tú ni yo somos oponentes en contra del 14º Noé… -Ahora él también se muestra inconforme de sí mismo. – Es por eso que debemos ser más fuertes… -Mira a Yuuko y a Mana y de repente se siente más poderoso, sensación que le extraña, pero que por fin entiende. –Encontrar la verdadera fuerza es lo único que nos dará la oportunidad de traer de vuelta al brote de habas. –Sus palabras suenan contundentes apoyadas por el silencio de la noche y el sonido de las brasas ardiendo.
-Dices eso… pero… ¿cómo? –Mira sus pies, marcados por los estigmas de la inocencia, lastimados por el ataque del 14º. –Nuestro poder ya está al límite…
-Ese es tu error. –La intercepta él. –Nunca se alcanza el máximo, se vive para seguir adelante y mejorar. –Al decir eso, Lenalee se queda en silencio por un momento.
-Kanda… -Profiere finalmente.
-Busca la razón de tu fuerza y entonces podrás hacerte más fuerte. –Mientras habla, camina hasta Yuuko y la toma entre sus brazos. Ella le sonríe y la abraza tierna, rodeando su cuello con sus bracitos y cerrando los ojos.
-Papá… -Le dice en un susurro. Él mueve su brazo hacia ella, todavía dubitativo, pero se arma de confianza y le devuelve el abrazo mientras cierra los ojos, lo que deja sorprendida a Lenalee, que por primera vez sale de su shock al ver a Kanda actuar como un padre.
-Kanda, tú…
-Si le cuentas a alguien sobre esto, te haré pedazos. –De la nada tiene la Mugen en la mano que tiene libre y amenaza a Lena con la punta mientras la mira con ojos furiosos.
-Esto… si, lo entiendo. –Le dice con ojos de arco y una gota en la cabeza. En ese momento se da cuenta de que ya salió de su crisis, sintiéndose más tranquila, y dándose cuenta de que Mana está todavía observándola, revelando en su rostro las ganas que tiene de estar con ella, pero sin saber como acercársele sin provocar que se enoje. Lenalee percibe esa actitud y se siente un poco culpable. Le dedica una sonrisa a su hijo y gracias a Kanda entiende el significado de la fuerza que a ella le representa él.
-Mamá… -Le dice el chico.
-Mana… -Sonríe contenta. –Ven… -Lo invita con una mano a sentarse a su lado. El chico extiende una sonrisa de emoción y un brillo contento en sus ojos mientras corre a su lado, sentándose obediente junto a ella.
-Perdóname, Mana. –Se ve abrazado por ella, sintiendo el calor de su piel rodear su pequeño cuerpo, percibiendo la sensación de protección que raras veces había sentido de parte de ella, pero que tan bien se siente. No puede evitar mostrar una sonrisa de satisfacción antes de devolver el abrazo. –Perdóname, Mana-chan… a partir de ahora todo va a ser diferente… -Recuerda de nuevo al Allen Noé mirándola despreciable. –Y seré más fuerte… seré la exorcista más fuerte de todos, por ti… por nuestros amigos… y por tu papá… por nuestra familia… nuestro mundo… -Al pensar así y abrazar a su hijo siente como si un gran peso se desvaneciera de su espalda, y como si toda la amargura de esos años estuviese cediendo un poco para hacer lugar a la fuerza que le da tener algo qué proteger.
De reojo, Kanda la observa satisfecho mientras su hija le hace una seña de pulgar arriba, lo que le saca una gota en la cabeza.
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En la habitación del 14º, Tykki aún continúa frente a él, cortándole el paso para ir detrás de Allena, quien se llevó a Lenalee de vuelta hacia su dimensión para alejarla de él, quien no puede lucir más molesto, mirando al Noé del Placer con ojos blancos sádicos, casi salivando ante la idea de desquitarse con él de haber perdido su juguete de diversión para la tarde.
-Eso no fue nada cortés de tu parte, Tykki Mikk. –Observa sin perder su actitud superior hacia él. Éste sonríe y se acomoda el sombrero mientras lo rodea trazando un círculo a pie.
-¿Me acusas a mí de informalidad, cuando eres tú quien salta encima de las mujeres para aprovecharte de ellas? –Se burla y lo acusa al mismo tiempo. –Eso para mí es ser descortés. –Da un suspiro. –A una dama no se le toca ni con el pétalo de una rosa, tú sabes. –Se lleva el cigarro a la boca y hala un poco, luego exhala.
-Te daré ese punto; pero no olvides que humanos como esos son solo animales, es por eso que los trato como tales. –Se excusa adoptando una pose elegante, pero no hace sino provocar otra sonrisa en Tykki, cosa que siempre lo ha enojado a él.
-¿Me pregunto si será así? –Agrega mientras mira hacia el cielo.
-De seguro lo es. –Acota frío. –Por eso actúan tan impulsivamente. –En sus ojos amarillos se refleja el despreocupado rostro de su interlocutor. –Sin embargo, los que no son animales son los realmente peligrosos… porque pueden lanzarte a las garras de uno en el momento que menos lo esperas… ¿no es así, Tykki? –Su tono es acusador. -¿No fueron tú y Road los que trajeron a esa exorcista hasta mí? –Energía negra comienza a circular a su alrededor de nuevo.
-Digamos que queríamos ver lo que sucedía. Después de todo, esa mujer siempre ha sido muy importante para todos nosotros, especialmente para tu… ¿Cómo debo llamarlo? ¿Cuerpo? –Su ánimo se enciende más mientras lucha con las ganas de asesinar que lo caracterizan.
-¿Acaso pretendías que una existencia débil como la de ella fuese capaz de vencerme a mí, quien ha logrado el equilibrio perfecto entre las dos materias?
-Pues… tal vez. Aunque debo admitir que esa mujer siempre tuvo la tendencia de arruinar nuestros planes, incluso participando en ellos. –Se limpia la frente con un pañuelo con los ojos cerrados, como recordando las ocasiones anteriores. El 14º levanta una ceja mientras lo observa.
-Tykki Mikk… -Lo llama con solicitud.
-¿Dime? –Responde diligente. El 14º se aproxima sonriéndole amable, pero su cara luego se cambia a una asesina muy parecida a la de Tykki.
-Voy a castigarte. –Anuncia con una sonrisa cruel. Tykki frunce el seño y se da cuenta de que ya no hay vuelta atrás. Comienza a reunir materia oscura entre ssu manos, pero Allen Noé es mucho más rápido y en una décima de segundo ya le ha golpeado con una bola de energía en el pecho.
-¡AAAAHHH! –Grita mientras es lanzado hacia atrás, dándose cuenta de que los poderes basados en materia oscura no funcionan para repeler otros al haber sido incapaz de usar su manipulación de la creación para evadir el ataque. Sin embargo, logra activarla para atravesar el muro con el cual iba a estrellarse, desapareciendo de la vista de su nuevo rival de combate.
-Vaya, vaya… tú siempre fuiste del tipo al que solo le gustó meterse con los débiles, ¿verdad? Siempre que aparece un rival poderoso sales corriendo… cobarde… -Le susurra acusadoramente a la nada, sabiendo que el Noé del Placer todavía sigue acechándolo. Mueve sus ojos en todas direcciones buscando percibir su presencia, sin lograrlo, hasta que de repente las manos de Tykki aparecen del piso y sujetan sus tobillos. -¿Eh? –Profiere al verse atrapado.
-Te tengo. –Asoma la cara el Mikk. -¡Tease! –A su alrededor aparecen las mariposas negras, quienes salen volando a posarse sobre el cuerpo del 14º hasta dejarlo convertido en una masa de mariposas; Tykki lo suelta y usando la energía de sus manos vuela hacia atrás, creando una tease más grande sobre la cual se pone de pie para alejarse al mismo tiempo que todas las mariposas se inundan de energía y generan una explosión negra que distorsiona el espacio del salón, rompiendo las paredes, las columnas y el techo mientras un pequeño vórtice de vacío se consume rápidamente, desapareciendo un instante después.
-¿Acaso…? –Murmura expectante a ver el resultado de su ataque. Cuando el humo se disipa, el 14º Noé sigue como si nada, solo una parte de su chaqueta está rasgada, pero todo él está cubierto por un escudo de inocencia. –Chk… -Profiere Tykki al ver su fallo. Mientras, su rival comienza a aplaudir, casi complacido con su nivel de esfuerzo.
-Muy bien, muy bien, mi querido Tykki. Este ataque sin duda habría destruido a cualquier otro Noé… fiu… -Mira a su alrededor y ve el hoyo que ha quedado en el suelo a su alrededor. –Por un momento olvidé que tu habilidad también incluye la manipulación del espacio, pero no pensaba que pudieras usarla de esta forma… -Asiente como un profesor que ha visto a un alumno hacer una prueba de diez. –Estoy impresionado.
-No es algo que haya hecho con esa intención, pero muchas gracias por decir eso. –Responde él, irónico.
-Aunque ahora es mi turno. –Da un paso al frente. –Te enseñaré el verdadero significado de la palabra poder. –Sus ojos ahora son sombríos de nuevo. –El verdadero terror que solo el equilibrio puede traer… -En una mano invoca la espada Crown Clown mientras en la otra le aparece la espada que solía usar el Conde, con los colores invertidos a la de Allen.
-Inocencia y materia oscura… -Musita Tykki, preparándose.
-Así es. Voy a exorcizarte. –Le sonríe. Detrás de él se forma una gran masa de energía pura que no deja reaccionar al Noé del Placer, quien solo puede dar un paso hacia atrás mientras escucha el nombre del ataque del oponente. -¡CROWN CLOWN! –Grita mientras lanza el corte en forma de cruz hacia él, quien cierra los ojos, pero una espada dorada se interpone, golpeando el ataque de frente y repeliéndolo con uno propio.
-¡DARK CLOWN… PENTACLE GRAVE! –Grita Allena, logrando que su ataque y el del 14º se cancelen en una explosión de inocencia que divide el terreno entre ellos y él en una pared de fuego verde.
-Allena… -Musita Tykki, sorprendido y aliviado de verla. Su figura frágil e imponente a la vez la hacen recordar a Magdalena, a quien cada día se parece más.
-Tykki-sama, ¿qué está pasando? ¿por qué te ataca el 14º? –Le pregunta preocupada mientras mira que su maestro tiene una herida en el hombro. -¿Estás bien?
-No, no es nada. Mejor que eso, hay que salir de aquí, esta pared no lo detendrá…
-… Por mucho tiempo, ¿no es así? –Completa la frase el 14º, asomando la cabeza a través del muro desde el otro lado. –Te lo dije, soy capaz de dominar la materia oscura y la inocencia, por lo que soy inmune a ambas. –Atraviesa por completo la pared y niega con la cabeza mientras camina. –Ch, ch, ch… -Profiere mientras mira a Allena interponerse con su inocencia activada entre ellos, protegiendo de nuevo a Tykki.
-No te dejaré lastimar a Tykki-sama… ¡nunca! –Le advierte firme. Éste sonríe y ve en ella a Allana en la misma situación, quien en su lugar estaría temblando de terror, pero que de igual forma no saldría corriendo. Se da cuenta de que son memorias de Allen y aprieta los puños con fuerza.
-¿Eso quiere decir que vas a pelear conmigo, Allena-chan? –Pregunta con interés. -¿Con este, el cuerpo de tu padre? –Hace la voz dramática y burlona mientras lo dice, fingiendo ser una damisela a punto de desmayarse. Allena se enfurece y lanza un corte de su arma al aire para hacerlo retroceder.
-Mi padre… -Duda un poco, pero toma valor. - ¡Para mí mi padre es Tykki-sama! –Anuncia determinada, lo que también lo hace enfurecer un poco. -¡Y te voy a demostrar que puedo protegerlo! ¡Balance!
-¡Allena, no! –Intenta detenerla Tykki, pero la joven ya ha invocado a los poderes oscuros y a los de la inocencia que tiene en su interior, logrando la figura Balance que Allen y Stella desarrollaron años antes, aumentando su poder exponencialmente mientras la energía verde y la negra se arremolinan a su alrededor, mezclando la densidad de la oscuridad con la flexibilidad de la luz en un solo vórtice de energía.
-¡Si por separado la inocencia y la materia oscura no son nada para ti, entonces debo usarlas a ambas a la vez! ¡así podré dañarte, ¿no es así? Ese es el secreto de tu poder… -Acusa mientras con su espada asume la posición de batalla y esta empieza a rodearse de ambas energías. -¡Prepárate! –Le dice mostrándole su rostro semiestigmatizado, uno de sus ojos amarillos y su piel consumida parcialmente por el color gris.
-¡Wow! ¡Me sorprendes, Allena-chan! ¡Esto es genial! –De nuevo asume el rol de padre orgulloso. –Ahora sí pareces hija mía… -Sonríe de nuevo.
-¡QUE NO! –Grita de nuevo ella, enojada.
-Bueno, bueno. Ya veremos como resulta eso después. –Se pone serio de nuevo. –Ahora tengo que darle una pequeña lección a una niña insolente. –Sus dos espadas comienzan a brillar cada una con su color simultáneamente. -¿Sabes cual es la diferencia entre tu habilidad y la mía? –Le dice con chiste. Ella lo observa seria. –Que la tuya se limita a tu propia energía, y a cuanto pueda resistir tu cuerpo sin que la parte Noé gane el control… aunque tu caso es interesante. –Se pone a reflexionar de nuevo. –Tus poderes no vienen de un noé dormido en ti, sino que toda tú eres una noé potencial, ya que heredaste eso… de mí. –Hace ojos de arco, contentos. – En cambio el mío, es sumisión… yo no le pido permiso a nadie… ni temo ser devorado… porque ya lo he sido… y este poder… no tiene comparación con el tuyo, Allena-chan… -Dice casi poético.
-En ese caso, veremos si es cierto. –Contesta ella. El 14º sonríe de nuevo y la recibe de frente, Allena, con un paso casi luminoso, se ha lanzado frente a él e intenta cortarlo con su arma, pero el enemigo interpuso su espada blanca sin dificultad, mientras con la negra intenta cortarla, pero ella retrocede dando otro salto, sin embargo él aprovecha el momento para girar sobre sí mismo y lanzar dos ondas de energía en delta de cada una de sus armas, una verde y una negra.
-¡Son dos ataques a la vez! –Le advierte Tykki. Allena asiente y con su única arma logra hacer un ataque doble de pentáculo morado y cruz verde brillante, los cuales combina en una estrella de seis puntas, la que intercepta las deltas y crea otra explosión en el aire. Allena se desvanece para aprovechar la dirección y aparece justo detrás de él, quien la ha logrado percibir, interponiendo su arma negra frente a su espalda para rechazar el golpe, y contraatacando a su vez con una onda de energía que recorre el cuerpo de la chica al entrar en contacto con él, lo que hace que varias cortadas aparezcan en su cuerpo de repente, dejando los cortes rectos sobre su vestido y sacando un poco de sangre el aire.
-¡Allena! –Grita Tykki de nuevo mientras sale corriendo a ayudarla, pero el Conde 14º se da cuenta de sus intenciones y le lanza un ataque con su espada de inocencia.
-No te será tan fácil. –Le dice antes de volverse a intercambiar espadazos con Allena, quien recibe los golpes uno tras otro, moviendo su espada hacia arriba, abajo, a un lado, arriba de nuevo y otra vez a un lado conforme recibe los ataques del poderoso enemigo. Mientras, Tykki, se prepara para recibir el ataque de inocencia, pero es su akuma particular, Tsuki, quien ha aparecido en el campo de batalla, y quien recibe el ataque de inocencia con las manos.
-Tsuki… -Profiere Tykki al verla. La mujer de cabello plateado no dice nada, solo se esfuerza por parar el ataque, inyectándole su propia materia oscura para hacerlo explotar, saliendo a volar hacia atrás en el proceso.
-Tykki-sama… -Murmura mientras se estrella contra unos escombros. El Noé, un tiempo tan distante de un cariño de este tipo, de repente ve a las dos protegiéndolo con su vida.
-¿Qué estás esperando, Tykki? –Lo llama Road, apareciendo sentada sobre Lero, arriba de él.
-Road. Ya te habías tardado en aparecer. –Le dice un poco aliviado de verla, pero Road le hace una seña de que mire al lugar de la pelea, donde hasta ahora, Allena ha mantenido el mismo nivel de lucha que el 14º, pero comienza a verse agotada.
-¿¡Qué sucede, esto es todo lo que tienes! ¡Si hasta me recuerdas a la perdedora de Allana! –Le dice burlándose de nuevo. Ella aprieta los dientes e intenta lanzar un nuevo ataque, pero es recibida por un rodillazo directo al estómago, el cual es rematado por una nalgada titánica dada con la espada Crown Clown, mandándola a volar sin control hacia arriba.
-¡Aaahh! –Profiere ella, toda golpeada y herida, pero luchando por reincorporarse.
-Ilusión… -Murmura Road. En ese instante la habitación se cambia por un lugar lleno de laberintos, al estilo rompecabezas del milenio.
-Road, ¿también te has unido a este intento de golpe de estado? –Le pregunta cansándose un poco de la situación. En ese caso creo que tendré que volar en pedazos este lugar de un solo golpe. –Levanta su espada hacia arriba y comienza a cargarla con energía de inocencia, sin embargo, de repente, esta deja de funcionar. -¿Eh? –Primero se sorprende, después cae en cuenta y se enoja. –Allena…
Allena logró recuperarse y ahora está usando su habilidad de cancelación de inocencia para suprimir la del 14º, pero como es tan poderoso, apenas puede mantenerse al nivel, arrodillada y sudando de agotamiento.
-Bien, vámonos. –Les dice Road. –Tykki, trae a Tsuki.
-¿Irnos? ¿¡A donde! –Pregunta Allena, entre enojada y desesperada.
-A un lugar donde no tendrás que poner esa cara de cansancio por un rato. Ya hice arreglos con cierta persona para que nos reciba. –Les dice mientras lame una paleta. Tykki le hace una señal de consentimiento a Allena y esta acepta, luego recoge a Tsuki entre sus brazos.
-Tykki… -sama… perdón por no protegerlo mejor… -Le murmura el akuma. Tykki se siente un poco culpable por ella, sintiendo de nuevo el olor de Magdalena salir de su cuerpo.
-Vámonos ya.
-Si. –La puerta dimensional aparece y todos desaparecen por ella justo antes de que el 14º logre destruir la ilusión. Al hacerlo y verse fuera de ella, con su inocencia recuperada, se da cuenta de que ya no hay nadie más en la habitación.
-Ts… que mala suerte. –Suspira profundo. –Bueno, es hora de escuchar mi programa de radio… -Comienza a caminar hacia otra habitación, como si nada.
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Los exorcistas han llegado con Krory, quien ya les ha dado indicaciones sobre como proceder ante el blanco identificado. Un ejército de akumas que tiene ocupado un pueblo sin dejar salir a las personas, utilizándolas como reserva de alimentos. Los equipos se han repartido y ahora están a la espera de la señal de ataque. Len y Anju quedaron por un lado como fuerza de apoyo a distancia debido a sus inocencias, mientras Sarah, Allana y Joshua en la línea frontal por ser de especialidad de ataque cuerpo a cuerpo. Estos últimos van avanzando en medio de la oscuridad hasta llegar al punto determinado, donde los estaría esperando el resto del equipo de asalto local, mientras caminan, Joshua reporta a Allana lo sucedido con su hermana en la isla abandonada, sin que Sarah se pierda un solo detalle de la conversación.
-Allena… -Musita Allana al oír hablar de ella. Recuerda su encuentro con ella durante su infancia, en el cual acabó perdiendo debido a su falta de poder.
-La Allena que vi en ese lugar… ya no es la misma Allena.
-Eso es obvio, ya creció, igual que tú y yo. –Le recuerda Sarah. –Duh…
-No me refería a eso. –Contesta él. –Ella… está segura de lo que quiere hacer, y hacia donde quiere ir. –Sonríe un poco. –Yo admiro eso.
-¿Y hacia donde quiere ir? –Pregunta Allana sin mirarlo.
-Hacia donde está su corazón. –Responde Joshua. –Ella me dijo que no hay mayor fuerza para ella que eso.
-¿Aún si su corazón está con nuestros enemigos? –Insiste la joven peliblanca, un tanto cansada, con un leve tono amargado. -¿Estás diciéndome que estás de acuerdo en que Allena se quede con los Noés? ¿es eso, Joshua?
-Allana, lo que Joshua quiere decir, es que…
-¡Se lo que quiere decir! –Le contesta enojada. –Allena está con ellos por su propia voluntad… pero… ella no sabe lo que quiere… ¿Qué no lo entiendes? ¿Cómo puede saberlo, si toda la vida esa es la única verdad que ha conocido?
-¿Y tú como puedes saber eso? Ella puede haber tomado ya una decisión… -Le recuerda Joshua.
-Si, y tú la admiras por eso. –Le recuerda enojada.
-Allana… -Intenta hablarle, pero Sarah lo detiene tocándolo por el brazo y negando con la cabeza.
-Me adelantaré. Ustedes cubran la retaguardia. –Les dice la peliblanca sin volver a verlos, corriendo hacia el frente. Joshua baja la cabeza, pensativo, un poco arrepentido de haberle hablado sobre el tema.
-Ya sabes lo importante que es Allena para ella. Pensar que ella está feliz donde está es una idea un poco difícil de asimilar, incluso para mí. Y ahora ella, que ha estado luchando siempre por traerla, debe sentirse muy confundida de oír algo así…
-Puede que Allena si esté engañada. Sin embargo, su corazón… es muy puro… -Mira su mano y la recuerda conversando con él durante esa noche. –Creo que me refería a eso… sea como sea, quien la haya criado no hizo un mal trabajo.
-Hmm… o sea que te gusta… -Le dice con ojos de raya y punto.
-¿¡Qué! –pregunta ruborizado.
-No solo quieres con Anju y con Allana, sino ahora también con Allena… -Lo pasa de largo con las manos en la cintura.
-¡No, yo…! ¡Sarah, espera! –Se va corriendo tras ella, nervioso.
XOXOXOXOXO
Stella está sorprendida de ver lo que ha aparecido frente a ellos. La puerta dimensional de los Noés, por la cual han salido Road, Tsuki, Tykki y Allena, quienes también se sorprenden de ver a la exorcista en ese lugar.
-Stella-chan… -Profiere Road. Helena se adelanta y les sonríe.
-Bienvenidos. Parece ser que les faltó poco para no llegar a tiempo.
-Algo así. –Explica Tykki.
-Bueno, de cualquier forma, es hora de empezar a trabajar. –Se vuelve hacia todos los presentes. Vamos a formar nuestro propio bando y a terminar esta guerra de una vez por todas. –Anuncia segura. Stella no puede creer lo que está presenciando.
(Continuará)
Stella se ve ante la decisión de unirse al equipo de Tykki para enfrentar al 14º, encontrando las ventajas de hacerlo, pero debiendo enfrentar a Allena primero. Maus siente el despertar de algo en su interior, lo que lleva a Lavi a seguir un nuevo sendero mientras Ben y Kaori salen a una nueva misión, y Allana y su equipo se enfrentan a más problemas, y Lenalee y Kanda deciden buscar un poder más allá del nivel celestial.
Próximo capítulo de Inocencia Eterna
En busca del poder
¡Lucha por la salvación de las almas de los akumas!
XOXOXOXOXX
(omake)
Está Allana contenta enfrente de la oficina del director, con el guión en sus manos. Viene Lavi y se sienta a su lado.
-¿por qué estás tan contenta?
-Porque hoy si salí.
-Ah… yo no… -Baja la cabeza hacia el frente con fueguitos azules a cada lado.
Se cierra el telón.
XOXOXOXOXO
Uff… este fue el cap de la semana. Perdón a todos aquellos que suelen verme de vez en cuando por msn, pero esta semana he tenido muchas cosas que hacer y no me ha quedado tiempo ni de entrar. Lo de mi gata, pues no fue tan bien como esperaba, la verdad es que el lunes la enterramos. Sin embargo, lejos de estar triste, ahora estoy agradecido con ella, por haberme hecho compañía siempre que me sentaba en la compu. Pero bueno, ya pasó, jejeje…
¡Ah! ¡la encuesta! Allena sigue al frente con nueve puntos, Allana con ocho y Maus con cinco. Sarah sigue con dos y Anju con uno. Jeje, mis dos favoritas siguen liderando, pero ya es hora de que ponga un poco más de Maus también.
Bueno, espero que el cap les haya gustado, por favor, deja tu comentario, que es muy importante, ¡hasta luego!
