Capítulo 25: Del Infierno al Paraíso & Adiós Pupilo, ¡Bienvenido Hermano!

Marshal se encontraba una vez más viendo las batallas de Shauntal. Aunque tratara de concentrarse en la batalla, parecía muy distraído con todo lo que había ocurrido. Al menos esta vez, no estaba solo… pues Flint y Volkner estaban animando a la escritora a su lado mientras que él trataba de analizar lo que le había dicho su maestro.

Sabía que técnicamente ya no era su pupilo, pero por la forma que lo dijo parecía como si rechazara por completo su palabra ante él…

-¡Vamos Drifloon! –Gritó Shauntal desde su lado del campo-. ¡Usa Will-O-Whisp!

-¡ESO ES! ¡QUÉMALOS ESCRITORA! –gritó Flint emocionado, mientras que el entrenador fue vencido y regresaba su Beautifly a su Pokeball.

Los fans gritaban y los reflectores iluminaban a Shauntal mientras que grandes montañas de confeti caían sobre ella. Marshal sonrió al verle la enorme sonrisa que se formaba en el rostro de la escritora. Pensó que lo único que necesitaba Alder ahora sería tiempo, algo que él ya sabría qué hacer.

-Oye… -dijo Volkner a ambos miembros de la Elite Four-. ¿Acaso ese no es el Réferi del Battle Arcade?

Se fijaron que el réferi era un hombre con traje rosado y estampado verde, como siempre usaba sus anteojos verdes y su bizarra figura. Shauntal y él parecían celebrar juntos su victoria.

-Muy bien… -dijo Marshal cruzando sus brazos con una sonrisa, le parecía extrañamente simpático el hombrecito-. Es obvio que no pasará ni una sola batalla sin ser él quien las monitoree.

(Battle Tower)

Argenta y Dahlia se encontraban mirando desde una pantalla toda la acción de la facultad. Esta pequeña sala estaba en un cuarto privado en el Battle Tower y ambas mujeres notaron también al réferi.

-Dahlia… ¿por qué él ha estado en cada batalla de la Elite Four?

-Bueno, al parecer le emociona mucho ver a cada miembro en una batalla, -Dahlia dio una pequeña risa-. Dice que cada uno tiene su propia esencia y que el mejor momento para detectarla es cuando batallan… dice que verlos pelear es como ver a esos héroes que miras en las películas en la vida real. Me pareció muy adorable y no me importó que se ausentara a mi facultad… ¿se meterá en problemas?

-Ya se coló en otras dos facultades, no veo problema con una tercera… -dijo Argenta encogiendo sus hombros mientras se iba de la sala-. Ya pronto me tocará pelear contra ella, ¡deséame suerte!

Dahlia le sonrió mientras miraba una vez más la pantalla. Toda la situación del Battle Frontier parecía estar empeorando en cada minuto. Los visitantes ya estaban comenzando a evacuar, pero los pocos que quedaban se encontraban en el Battle Hall. Obviamente las otras facultades se encontraban cerradas, pues tres de los Frontier Brains no se encontraban… cerró sus ojos y suspiró.

-Más te vale vivir Darach, porque si mueres… no sé qué sería de nosotros…

En estos años, los Frontier Brains parecieron acercarse más que nunca. Aunque Thorton viviera en su extraño mundo, Darach en un lujoso castillo siendo servidor, Argenta con problemas del pasado y Palmer siendo el Magnate viudo con asuntos serios con su hijo; todos parecían unirse. Esas mismas diferencias los hacían reír, llorar (solo entre Argenta y Dahlia claro) e incluso más fuertes…

¡RIIIIIIINNNNNNG!

Por Arceus Palmer, cambia el tono del teléfono antes de que alguien muera de un paro cardiaco- pensó Dahlia mientras se acercaba a atender el teléfono de Palmer-. ¿Hola?

-¿Hablo al Battle Tower del Battle Frontier? –la voz era masculina-. ¿Se encontrará Palmer Jericor?

-Lo siento, habla Dahlia del Battle Arcade, -por un momento, se sintió su secretaria y eso le molestaba-. Por el momento Palmer no se encuentra…

-Un momento, usted es una Frontier Brain, mi nombre es Samuel Oak. Miré en las noticias el peligro que están lidiando y pienso que hay Pokemones que podrían ayudarlos…

(En el Hospital)

Caitlin seguía durmiendo, pero ahora parecía que descansaba. Su expresión era suave y completamente tranquila. Cynthia y Alder la observaban desde el sillón, claro que aun era muy notable el enorme morete que tenía Alder en la cara. Cynthia notó que Alder parecía quedarse dormido, llegó a un punto que lo dejó dormir sentado mientras que ella leía el libro Alterum Latus Mundi.

El campeón la verdad no estaba dormido, estaba en una clase de transe en donde Caitlin parecía comunicarse con él a través de imágenes. Pudo ver cuando Caitlin corría hacia Darach después del baile… cuando (al parecer) Darach detuvo un beso y fue arrastrado bruscamente por una liana. Pudo ver detalladamente cada centímetro de la escena en donde todo ocurrió, desde la densa selva hasta la oscura cueva… Pero hubo un cambio de imagen dramático en donde aparecía Shauntal en un campo de batalla y Argenta caminaba hacia ella.

-¡OH RAYOS! –gritó Alder asustando a Cynthia (quien se cayó con todo y libro del susto)-. ¡Shauntal está retando el Battle Hall y no estaré ahí! ¡Vamos!

Antes de que Cynthia pudiera levantarse, Alder la levantó rápidamente de los hombros y ambos corrieron por el Battle Frontier, notando que cada día se vaciaba más. La campeona le costaba trabajo creer que el campeón pudiera correr así de rápido, pues seguía tomándola de la muñeca y la diferencia de velocidad era notable. Se tropezó y cayó, claro que el campeón paró al notar la ausencia de su compañera. Al darse la vuelta, la encontró tirada en el suelo con todo su cabello rubio sobre su cara. El campeón se le escapó una risa.

-¿Tienes suficiente Largo? –dijo molesta Cynthia mientras se levantaba.

-Tú me dirás, Tío Cosa, -dijo Alder mientras se acercaba a ella.

Pero al quitarse el cabello de la cara, un individuo la jaló repentinamente del brazo hacia un callejón. El individuo usaba un abrigo café y un sombrero que le hacía juego, cuando la llevó al callejón (el mismo en donde Looker se presentó con Argenta, casualmente), Cynthia logró alcanzar su cincho de Pokeballs y salió Garchomp.

-¡Espera! –dijo el individuo quitándose el sombrero, era Saturn.

-¿¡Tú!? –dijo enojada Cynthia.

Alder apareció y se puso a lado de la campeona y su Garchomp, Saturn levantó sus manos, como si estuviera indicando que no quería lastimarlos. Garchomp lo envistió botándolo a una esquina del callejón.

-¡Por favor! Necesito decirles algo urgente, -Saturn jadeaba, como si hubiera corrido.

-¿Alguna razón por la cual me jalaste de esa forma? –dijo molesta Cynthia, Alder puso una mano en su hombro para tranquilizarla.

-¡N-no hay tiempo! ¡Todos en el Battle Hall corren peligro!

(Battle Hall)

Shauntal respiró profundo, finalmente había llegado la hora de luchar contra la Frontier Brain. Los fans comenzaron a gritar emocionados mientras que todas las luces del lugar se apagaron. Los reflectores comenzaron a recorrer todo el lugar, iluminando el público y a los tres entrenadores quienes apoyaban a su amiga. Finalmente, se detuvieron e iluminaron a la entrada de la pasarela, era Argenta.

Shauntal y Drifloon se miraron entre sí, después de asentir se prepararon para la batalla. La escritora había calculado que le tocaría pelear contra un tipo insecto, que haría todo mucho más sencillo.

La Hall Marton caminó en la pasarela con gracia y con sus lentes oscuros puestos, finalmente se paró en su lado de la arena y se quitó sus lentes oscuros.

-El Battle Hall le da la oportunidad al entrenador a retar la facultad con su Pokemón favorito. Me puedo imaginar la tensión que hay en aquellos momentos en donde tu elegido enfrenta un duro reto. Pero es en el momento que sobrepasas ese reto cuando brillas. Así que mi nombre es Argenta y yo soy tu final y más duro contrincante. ¡Te reto a que sobrepases sobre mi batalla!

Sacó una Pokeball y se materializó Vespiquen.

-¡Soy Shauntal y aceptaré tu reto! –Gritó valientemente la escritora-. ¡Vamos Drifloon!

-¡Qué comience la batalla! –dijo el réferi del Battle Arcade mientras bailaba.

-¡Usa Attack Order! –gritó Argenta.

Shautnal notó que debajo de Vespiquen aparecieron otros Pokemons debajo de ella y se lanzaron directo a atacar a Drifloon.

-¡Detenlos usando Shadow Ball! –gritó Shauntal.

Por suerte, su ataque logró alejarlos y le pegó a Vexpiquen. El ataque no pareció afectarle mucho, pero para defenderse siempre era buena idea también atacar.

-¡Excelente! –dijo Argenta cruzando sus brazos-, no entiendo cómo tu Drifloon no ha evolucionado, ¡usa Power Gem!

-¡Rápido, esquívalo! –gritó Shauntal un poco asustada.

Cuando las gemas salieron disparadas de Vespiquen, Drifloon tuvo problemas para esquivarlo. La lastimaron, pero no gravemente ya que había esquivado casi todo.

-¡Usa Will-o-Wisp! –gritó Shauntal.

-¡BUUUUURNNN! –gritó Flint emocionado y entusiasmado (como si estuviera viendo un concierto) desde el público, casi dejando sordo a Marshal y a Volkner.

Las flamas que formó alrededor de su cuerpo, fueron lanzadas hacia Vespiquen, quien pareció afectarle mucho las quemaduras.

-¡Usa Heal Order! –dijo Argenta.

Así pues, aparecieron esos pequeños Pokemons una vez más debajo de Vespiquen y parecieron tratar sus heridas.

-¡Usa Hex! –gritó Shauntal.

Aunque haya recuperado su vida, el estado de la quemadura seguía igual de seria. La batalla estaba intensa, el público gritaba emocionadamente y Flint tenía ambas manos jalando su cabello (su afro no parecía deshacerse con nada).

-Está esperando al momento adecuado para revelar su arma secreta, -dijo Volkner con una sonrisa.

-¡Vamos Shauntal! –gritó Marshal.

-¡Usa Attack Order una vez más!

Los pequeños Pokemons aparecieron una vez más y rodearon a Drifloon en el aire. Shauntal no pareció preocuparse, más bien permitió que el ataque la alcanzara.

-¡Es hora! –Gritó Shauntal a Drifloon-, ¡usa Shadow Ball!

-¡Esquívalo! –gritó Argenta.

Vespiquen rápidamente evadió el ataque, ya que la bola oscura atravesó a todos sus defensores; pero fue en el momento que se movió cuando Shauntal gritó:

-¡Ahora Drifloon! ¡Thunder!

-¿Huh? –dijo Argenta confundida.

Así pues, Drifloon lanzó un enorme y poderoso rayo sobre Vespiquen. Con tanta fuerza que incluso un reflector se apagó por la gran estática que había creado. Un enorme flash iluminó la batalla, dejando temporalmente al público ciego. Finalmente, la batalla terminó cuando Vespiquen cayó vencida al suelo.

-¡Vespiquen no puede continuar! ¡La retadora Shauntal y Drifloon gaaaanaaaan! –una vez más, el réferi cantó jovialmente.

-Y es así, como los electrocuta, -dijo Volkner con una sonrisa.

Marshal bajó entre todo le público para darle a la escritora el Vs. Recorder. Shauntal lo tomó de sus manos y lo subió al escenario con ella, no le importaba que todo el público los estuviera viendo. Marshal se puso al lado del réferi quien lo saludó agitando su mano excesivamente fuerte, si Grimsley estuviera aquí, ya estaría asustado.

-Cuánto detesto que los momentos divertidos terminen tan rápido, -Argenta sacó un Revive de su bolsillo y se lo entregó a Vespiquen, quien se levantó rápidamente. Se acercó a Shauntal, todavía impresionada que Drifloon no evolucionara-, jamás debes de olvidar que siempre existe un lugar en donde todos pueden brillar. Eso va para cualquier tipo de Pokemón también. Expande ese mensaje con tus propias palabras, es uno el cual todos deberían oír. Aquí tienes tu conmemorativo.

Así pues, Shauntal tomó la estampilla de sus manos, miró a Argenta y la abrazó. Fue tierno e inesperado.

-Todas las estrellas brillan en el cielo, -dijo Shauntal mientras abrazaba a la Hall Marton, quien la abrazó de regreso-. Fue gracias a Argenta que entendí que no todas brillan por igual…

Después de soltarla, miró una vez más la estampilla y dio un grito de felicidad (tan fuerte que lastimó el oído de la Frontier Brain). Marshal escuchó otro grito jovial cuando Flint subió al campo de batalla con Volkner y ambos miembros de la Elite Four comenzaron a saltar de la felicidad. Argenta se acercó a Marshal y dijo:

-Si algún día están juntos... no la dejes ir… es demasiado especial…

-Lo sé… -dijo Marshal observando a Shauntal quien ahora colocaba la estampilla en el Vs. Recorder-. En verdad es una en el universo…

-Shauntal, -dijo Volkner observando a Drifloon-. ¿Notaste esto?

Los cuatro entrenadores se acercaron al Pokemón, quien parecía estar enfermo. Pero la Hall Marton sonrió y sacó una pequeña piedra escondida en Drifloon.

-Una Everstone, -dijo Argenta-, es por eso que no evolucionabas.

-¿Cómo llegó eso ahí? –le preguntó Marshal a Shauntal (quien tampoco tenía idea).

Así pues, Drifloon comenzó a iluminarse impresionando a todo el público. Prontamente reveló a un Pokemón mucho más grande con tres brazos que parecían listones.

-¡Aaaah! –Gritó Shauntal emocionada-, ¡evolucionó a Drifblim!

Vespiquen voló a lado de Argenta, quien parecía querer regresar a su Pokeball. La Frontier Brain sacó su Pokeball pero cuando trató de agrandarlo… estaba atascada…

(En la entrada del Battle Hall)

Unos pocos visitantes estaban comenzando a formarse para salir del estadio, pero todos se asustaron cuando Cynthia y Alder aparecieron corriendo a toda velocidad somatando la puerta. Los guardias de seguridad los detuvieron. Pero el Garchomp de Cynthia, el cuál seguía a lado de su entrenadora, los espantó con un rugido feroz.

-¡SAQUEN A TODOS DE AQUÍ! –Gritó desesperada Cynthia-. ¡Hay una bomba y explotará en cualquier momento!

-Señorita, -dijo riéndose el guardia de seguridad-. Jamás han puesto una bomba en el Battle Hall.

-¡No es una broma! –Gritó enojado Alder, -¡una bomba estallará!

¡KAPOOOOM!

La primera explosión fue en una esquina del techo del Battle Hall. Tuvo tal fuerza que incluso se sacudió todo el edificio. Cuando el techo (el cuál era una combinación de tela y vigas metálicas con cables) comenzó a desmoronarse, Cynthia tomó a Alder de la mano y ambos saltaron sobre Garchomp, quien voló a sostener la enorme viga que comenzó a moverse en el techo.

-¡Todos evacuen! –gritó el guardia de seguridad mientras soplaba un silbato.

(En el campo de batalla)

-¿Qué fue eso? –preguntó Shauntal asustada.

¡KAPOOOOM!

Otra bomba explotó justo sobre ellos, haciendo que la tela del techo comenzara a prenderse en llamas. Todos los espectadores gritaron aterrorizados, pero antes de que este pudiera caer sobre alguien, Drifblim y Vespiquen volaron juntas y lograron alejar las llamas con algún ataque tipo volador (el cual ambas entrenadoras desconocían de su existencia). Cuando Volkner, Flint y Marshal trataron de sacar algún Pokemón, notaron que sus Pokeballs se habían atascado.

-¡Hay que sacarlos de aquí! –gritó Argenta mientras sacaba un comunicador.

Todos los visitantes, comenzaron a salir de forma asustada del lugar. Por suerte, Argenta guiaba a todos valientemente sin dejar a nadie atrás y sin mencionar que no habían heridos, ¿o acaso sería un milagro? Después de que la enorme masa se fuera; Argenta, Shauntal, Marshal, Flint y Volkner se encontraban en todo el área de batallas buscando más visitantes, lograron salvar a quienes se habían quedado atrapados entre cables que comenzaron a caer del techo. Cuando estos salieron del edificio, los cinco entrenadores se aseguraron de que nadie haya quedado atrás y así fue. Aunque Vespiquen y Drifblim hayan logrado alejar las llamas, estas se expandieron y comenzó a caer por todo el lugar tela en llamas incendiando el lugar.

¡KAPOOOOOM!

Otra bomba explotó y separó a los cinco entrenadores entre las llamas y los escombros. Flint se sentía frustrado de no poder sacar a ninguno de sus Pokemons, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando casi lo aplasta una viga. Por suerte, apareció un Garchomp quien cortó la viga.

-¡Flint! –gritó Cynthia bajándose de Garchomp, comenzaron a toser bruscamente por el humo.

-¿Y los demás? –preguntó Alder bajándose de Garchomp.

-¡No los sé! –dijo Flint.

Otra enorme viga cayó justo a su lado y una enorme capa de cenizas cayó sobre ellos. Alder rápidamente usó su cuerpo para cubrir a Flint y a Cynthia. Pero Garchomp fue quien en verdad los salvó de quemaduras graves. Comenzaron a escuchar a alguien toser bruscamente, reconocieron la voz.

-¡Volkner! ¡Argenta! –gritó Cynthia mientras saltaba sobre las llamas, junto a su Pokemón y ambos entrenadores.

Encontraron a ambos entrenadores atrapados entre unos cables, Garchomp los cortó y Argenta miró horrorizada lo que hace unos minutos era su facultad. Parecía un infierno, con llamas que los rodeaba y no podía creer lo que pasaba.

-¡Shauntal! ¡Marshal! –gritó asustado el campeón.

-¡Alder por aquí! –Escuchó la voz de Marshal-, ¡rápido!

Los entrenadores corrieron juntos y encontraron a Marshal con Vespiquen y Drifblim tratando de levantar unos escombros. Debajo de ellos pudo ver a Shauntal atrapada.

-¡Rápido! –gritó Cynthia mientras que todos corrían para salvar a la escritora.

Sobre ella había una enorme viga. Por suerte una que se encontraba a su lado, la salvó de ser aplastada, pero seguía atrapada. Marshal tenía sus manos quemadas, pero no le importó. Seguía con los otros dos Pokemons, tratando de levantar un poco la viga para que pudiera salir Shauntal.

-¡Argenta, Cynthia! ¡Cuando levantemos la viga, ustedes la sacarán! –gritó Alder mientras se ponía a lado de Marshal y comenzaba a poner todas sus fuerzas para levantar la viga.

Volkner, Flint, Marshal y Alder pusieron todas sus fuerzas y junto a Drifblim, Garchomp y Vespiquen, lograron levantarlo unos pocos centímetros. No fue suficiente, pues las piernas de Shauntal seguían atascadas.

-Tranquila, -dijo Argenta mientras tomaba una mano de la miembro de la Elite Four, Cynthia tomó la otra y notaron que el humo cada vez era más denso y que si no hacían algo se ahogarían-. ¡Vespiquen! ¡Necesito que alejes el humo!

-¡Ayuda tú también Drifblim! –gritó Shauntal, aterrorizada de la idea de ahogarse.

Ambos Pokemons comenzaron a crear ráfagas de viento para alejar un poco el humo. El peso de la viga era impresionante y sin la ayuda de estos Pokemons, lo hacía más difícil. El contacto con el metal quemó sus manos.

-¡Vamos! ¡Solo un poco más! –gritó Alder mientras sentía cómo los puntos de su herida del brazo se rompían.

Todos usaron su máxima fuerza, llevaron hasta el límite su cuerpo y lograron levantar la enorme viga. Rápidamente, Argenta y Cynthia jalaron a Shauntal sacándola de los escombros. No podía levantarse, pues le dolían mucho sus piernas. Marshal la cargó y notaron que estaban atrapados entre las llamas.

(Afuera del Battle Hall)

Había bomberos, ambulancias e incluso cámaras de las noticias. Las sirenas, los gritos de susto y gente llorando llenaban el silencio del lugar. Dahlia se encontraba corriendo entre la masa de personas, no podía sacar ningún Pokemón de su Pokeball.

-¡¿ARGENTA?!- gritó desesperada Dahlia-, ¿alguien ha visto a la Elite Four, campeones y la Frontier Brain?

Cuando no recibió ninguna respuesta, miró una vez más al Battle Hall (el cuál ahora estaba completamente en llamas). Estaba segura que seguían allá adentro. No le importó las llamas, tenía que salvar a sus amigos. Pero antes de que pudiera avanzar al incendio, la detuvieron los bomberos, notó que también Lucian parecía desesperado por entrar.

(Dentro del Battle Hall)

-¿Qué haremos ahora? –dijo Cynthia asustada-. ¡No encuentro la salida!

El campeón observó sus alrededores, solo había humo y más fuego. El calor ya parecía estar afectándolos, pues de la nariz de Argenta comenzó a salir sangre (esto ocurre en algunas personas cuando la temperatura es demasiado alta). Notó que algo brillante apuntaba hacia su ojo, al ver arriba pudo ver que esto brillante era el reloj de Saturn; quien se encontraba parado en la esquina de un enorme agujero del techo, quitando el humo con un Golbat. Notó que era peligroso, ya que cuando Golbat lograba retirar parte del humo, otra enorme capa lo remplazaba. Alder señaló el agujero que se había formado en el techo:

-¡Es nuestra salida! ¡Vamos!

Drifblim tomó dos de sus tres brazos y formó una clase de columpio, el cual se subió Shauntal. Con su brazo que quedaba libre, tomó a Marshal y a Alder y los subió sobre su cabeza. Vespiquen tomó a Argenta del brazo y Cynthia subió a Flnt y a Volkner (quien tosía bruscamente y se estaba comenzando a desmallar) y después tomó la pata de su Pokemón.

-¡Cuando esta capa de humo desaparezca, no duden y salgan lo más rápido posible! –dijo Alder preparado para que Drifblim volara.

Esperaron, las llamas comenzaron a quemar la ropa de Cynthia… Volkner parecía como si estuviera cerca de ahogarse… pero Golbat logró retirar la enorme capa de humo revelando la salida.

-¡AHORA!

Los tres Pokemons comenzaron a volar a toda velocidad hacia su única salida…

(En las afueras del Battle Hall)

-¡Déjenme pasar! –gritó Dahlia, pero el bombero seguía sosteniéndola. ¡Cuánto deseaba que sus Pokeballs funcionaran y hacerlos a un lado con sus Pokemons!

¡KAPOOOM!

Esta explosión no fue ocasionada por alguna bomba, sino por los escombros que finalmente cayeron en llamas destruyendo por completo la estructura.

-¡NOOO! –gritó Dahlia mientras lágrimas se formaban en sus ojos azules.

Todos se callaron, se dieron cuenta que allá adentro seguramente estarían todos los héroes que los había salvado. Pero cuando pensaron que ya no había esperanza, notaron tres figuras extrañas volando sobre el incendio. Pudieron ver a la campeona de Sinnoh colgada desde la pata de su Garchomp, el cuál carga a otros dos individuos. Un Drifblim que tenía al campeón de Unova y a dos miembros de la Elite Four. Y un Vespiquen quien cargaba a Argenta. Estaban a miles de metros del suelo, una ráfaga de viento empujó a los tres Pokemons incluso más arriba y ahora miraban horrorizados las llamas que eran empujadas por el viento hacia ellos.

Estaban volando sobre el incendio y aunque el humo ya no los agobiara, ahora era la temperatura extrema que estaban lastimándolos. Cynthia se soltó accidentalmente de Garchomp y cuando comenzó a caer, Alder saltó de Drifblim, se sostuvo de su tercer brazo y la atrapó antes de que se siguiera cayendo. Todos los visitantes del Battle Frontier observaban horrorizados la escena.

-¡Aguanta Cynthia! –Gritó Alder, cuando notó que comenzó a salir sangre de su manga, justo el brazo que sostenía a la campeona-. ¡Maldición! ¡Ahora no!

Argenta se acercó con Vespiquen y sostuvo con su mano libre a la campeona, pero se notaba que Argenta no podría soportar mucho tiempo su propio peso y el peso extra.

Dahlia llegó a un punto que tomó la Pokeball de Togekiss, la puso en el suelo y con todas sus fuerzas la aplastó con su enorme tacón. Los bomberos y Lucian la vieron confundida, pero el miembro de la Elite Four rápidamente tomó su Pokeball con Bronzong y lo pisó tan fuerte con su pie, que ambos lograron romper sus Pokeballs atascadas (incluyendo el tacón del zapado de Dahlia).

Ambos Pokemons salieron y justo cuando se dirigieron hacia la campeona, quien se resbalaba por la sangre del campeón, Cynthia se soltó, Alder se soltó y cayó también. Argenta también se soltó al no poder soportar el peso de los dos.

Por suerte, Togekiss apareció y atrapó a ambos campeones y Bronzong (con sus poderes psíquicos) salvó a Argenta. Lucian y Dahlia sintieron que ya podrían respirar y los sobrevivientes bajaron del cielo y la aterrizar, Cynthia ayudó a Alder a bajarse de Togekiss y gritó:

-¡Necesitamos atención médica!

-Tranquila campeona, -dijo Alder mientras ponía una mano en su brazo ensangrentado-, no es gran cosa.

-Sí, pero casi nos mata, -Cynthia corrió hacia su Garchomp para encontrar a Volkner casi desmayado, Flint y ella lo ayudaron. Cuando Drifblim bajó, Marshal saltó de su cabeza y tomó a Shauntal entre sus brazos.

-¡Madre! –gritó Lucian mientras que recibía a la Hall Marton-, ¿madre, estás bien?

Pero Argenta no respondió, se paró a lado de su hijo y observó quebrantada el Battle Hall… que ahora no era más que unos escombros. Sus sueños, todo el duro trabajo… todo se había destruido. Pensó en el día que su esposo la abandonó con dos hijos… y cómo esos dos pronto se convirtieron en solo uno… pensó en tantas cosas al mismo tiempo que ya no sabía qué pensar… Lucian puso una mano en su hombro y la Frontier Brain no podía creerlo… se culpaba a ella misma por todo y ahora ya no tendría arreglo toda la pérdida de su amada facultad…

-¡Hall Marton Argenta! –gritó un visitante jovialmente-. ¡Es usted una heroína!

Argenta miró al visitante, completamente confundida mientras sostenía la mano de su hijo la cual estaba en su hombro. Este visitante, el cual era un niño no más de 13 años, comenzó a aplaudir. Con él lo siguieron otros visitantes y lo que comenzó con un simple aplauso, terminó siendo todo una enorme ola de aplausos. Aclamándola como heroína. Incluso los reporteros y los bomberos le aplaudieron. Obviamente entere los aplausos estaban los de Dahlia, ambos campeones y los miembros de la Elite Four (¡incluso Volkner quien tenía una máscara de oxígeno!). Su hijo Lucian, quien estaba a su lado, soltó su mano y comenzó a aplaudirle.

-¡Gracias Frontier Brain por salvar mi vida!

-¡Viva a la Hall Marton Argenta!

-¡Usted enfrentó a la muerte!

-¡Ya quiero que arreglen el lugar y retar su facultad!

Argenta puso una mano en su boca y varias lágrimas salieron de sus ojos. Lucian puso una vez más su mano en su hombro y Argenta abrazó a su hijo con mucho cariño.

-Todo comenzó con el aplauso sincero de un niño…- dijo Shauntal sacando su cuaderno (mientras era cargada por Marshal como novia)-. Pero luego esos fueron incrementando, tal vez no llenaron el vacío del Frontier Brain por perder su facultad… pero si conmovieron su alma y corazón con acto tan simple como aplaudir…

Marshal sonrió y un paramédico se llevó a Shauntal para atenderle sus heridas en las piernas. Pudo ver entonces a Alder (quien le estaban cortando la manga de la camisa) ser atendido a pocos metros de ahí. Respiró profundo y pensó disculparse con él… no como su pupilo sino como alguien más…

-Alder… -dijo Marshal.

-¿Nos disculpa un momento? –le dijo Alder al paramédico, quien dudó por un momento pero decidió dejarlos solos, cuando se retiró Alder cruzó sus brazos-. Marshal…

Lo que ellos no sabían era que Flint, Shuantal, Cynthia y Volkner observaban todo desde lejos… rezando que por favor no le dejara Marshal el otro ojo morado al campeón.

-Los hermanos pelean a veces… -dijo Marshal… no muy seguro si el campeón entendiera lo que quisiera decir.

-Si no hay peleas… -Alder abrió sus brazos, invitándolo a un abrazo-, no son hermanos.

Ambos se rieron y después se abrazaron; Shauntal se le salieron unas lágrimas por lo conmovedor que se miraba la escena. Cynthia miró confundida a la escritora.

-¿Por qué lloras? –dijo la campeona mientras lloraba por ver llorar a Shauntal (mientras que paramédicos le revisaban las piernas a Shauntal).

-Si tan solo supieras la historia de Marshal… -dijo Shauntal mientras se secaba las lágrimas.

-Soy un robot… -dijo con voz robótica Volkner mientras sostenía con una mano la máscara y la otra la movía como una máquina (no quería ver a Shauntal llorar ni a Cynthia), -témanle a mi tecnología robótica.

Todos miraron confundidos al líder de gimnasio, pues su comentario estuvo fuera de lugar… Volkner miró a todos con su máscara de oxígeno y los cuatro entrenadores comenzaron a reírse. Cuando Volkner se reía, comenzaba a toser y eso hacía que se riera más con Flint y Shauntal, Cynthia se sintió un poco culpable pero no podía evitar reírse. Incluso los paramédicos sonrieron por la escena. Era una risa conmovedora, jovial y sobre todo, sincera.

-Sabes qué deberíamos decirle a Grimsley cuando regrese, -dijo Alder mientras ambos caminaban hacia la ambulancia en donde estaban los demás riéndose.

-¿Qué? –dijo Marshal mientras se reía un poco, pensando en lo que diría su compañero al verle el ojo morado al campeón.

-Que tú y yo tuvimos una pelea, pero una de MMA, con réferi y arena y todo -Alder se detuvo y se rió-. Le podríamos decir después que le toca a él pelear contra ti dentro de una jaula.

-Ya me muero por verle la cara, -ambos entrenadores se rieron pensando en su compañero escuálido a punto de luchar contra un luchador profesional de MMA.

Shauntal se dejó de reír y comenzó a analizar sus alrededores. Al ser escritora, podía notar detalles que no muchos miraban. Pudo ver cuando Argenta lloraba y su hijo Lucian le secaba unas lágrimas. Miró también cuando Vespiquen y Drifblim volaban juguetonamente con Garchomp, Togekiss y Brozong. Notó cuando Alder y Marshal se pegaron un puñetazo cariñoso, el campeón en la cabeza del luchador.

-Oye, me prometí no pegarle a los mayores, -dijo Marshal mientras se sobaba su cabeza lastimada.

-¿No pudiste prometer eso ayer? –dijo Alder riéndose mientras se señalaba su ojo morado.

También notó cómo Aaron apareció (tarde) y comenzó a hacer payaseadas para hacer reír a Cynthia, Volkner y Flint. Pudo ver también… como Dahlia se secaba unas lágrimas y se acercaba a su querida amiga…

-Dicen que el camino que te lleva al Infierno, está lleno de llamas… pero también creo que para llegar al Paraíso se necesita pasar por el Infierno… -Shauntal sonreía cuando pensó en sus amigos, estos buenos momentos… -Muchas veces me he preguntado qué se sentirá llegar al Paraíso… pero ahora sé que cuando llegue… no lo haré sola…

Monedas Recolectadas: 078

Facultades vencidas: 04

Días Restantes: 012


Notas del Autor:

Desde un principio quería que una facultad explotara. Pensé primero en el Battle Castle cuando Caitlin peleaba contra Darach, pero después pensé que después de una bomba obviamente tendrían que cancelar la fiesta y la verdad… ¡no quería que la fiesta se cancelara! Originalmente, quería que fuera al revés algunas cosas como la pelea entre Marshal y Alder, pensé que podría ponerlo después de que explotara el Battle Hall, pero lo pensé al revés y me gustó más jaja. Cuando escribo suelo tener una idea básica y después cambiar algunas cosas. ¡Caitlin despierta ya! ¡Te estás perdiendo de la acción! La parte que más me gustó del capítulo (sinceramente) fue cuando Shauntal abrazó a Argenta, me refiero, ni Caitlin quien está enamorada de Darach hizo eso jaja en fin, ¡un momento! ¡Ya llevan 4 de 5 facultades vencidas! ¿¡Qué significa eso!? Oh! Algo más, recuerden bien la relación de madre e hijo de Lucian, no tiene mucha relevancia en esta historia, pero igual que la carta de Alder, recuérdenla Jajaj En fin:

Asdfghjkl: Shauntal es tierna, ¡no importa que lo digas tantas veces! Jajaj la historia de Marshal vendrá próximamente, pero es difícil contarla cuando un acto terrorista explota una facultad del Battle Frontier jajaja ¡Gracias siempre por tu apoyo!

MS-TaKa: Estoy de acuerdo contigo… y lo lamento jaja la parte de Cresselia me hubiera gustado ponerle más acción, pero decidí ser un poco más fiel a los juegos y además, prontamente podré satisfacer tus deseos de lector y leer sobre acción. Pensé en poner que Alder se diera con Marshal, pero luego recordé que Alder es un hombre que transmite paz y todo eso y la verdad, ponerlos a pelear cuerpo a cuerpo entre ellos dos iría en contra de las creencias de Alder (o al menos eso pensé jajaj) Pero no lo puedo negar... sería interesante ver a Alder pegarse con Marshal jajaja. La encarnación de Jun… no sé, la verdad no va mucho con el perfil que tengo de Pearl con esta historia jajaja. ¡Saludos y siempre gracias por tu apoyo!

Sakura Touko (espero que algún día veas esto): ¡Gracias! ¡Espero que estés disfrutando esta historia! Perdón que te responda hasta ahora tu comentario, pero mas vale tarde que nunca jajaj

Todo comentario siempre es agradecido! También las recomendaciones, sus opiniones o las críticas (mientras estén bien argumentadas)