¡Hola! Ya estoy aquí para sacaros de la intriga, se que la última vez dejé el final muy abierto, pero así más emoción ¿no?
A ver, para las que lo preguntaron, una despartición es cuando al aparecerte, una parte de tu cuerpo, digamos que se queda por el camino. Por ejemplo Susan pierde una pierna en las prácticas de aparición, y Ron también lo sufre en la primera parte de las reliquias de la muerte. Pues bueno, esto es lo que le ha pasado a Hermione, estaba tan nerviosa al aparecerse, que no lo hizo bien del todo.
Este capítulo es para:
ariana1993
Perse B.J
barbiiie
TMpasion
Pika Ravenclaw
Bliu Liz
Lilith Evans Black
MoOnsSter
Melody.B
Waaleej
ARMANDO E
SALESIA (que alegría leerte aquí también!)
mariapotter2002
Liliana Galadriel
Pamex17
Meurs d'amour
peor14
adrmil
manu-moony-lupin-cullen
martita93
Hermy Granger Weasley
y se le agradece el rr a:
karina349
Karol 38
Chibii Nekoo Kuroii
luna-maga
Pequinessa
flowersswan
MusicBlack95
SeleneCassiopeiaMalfoy
NoeButterfly
jennyhale
alex
Bueno y ya os dejo leer. Hasta la próxima!
Hermione cerró sus ojos para no ver los duros ojos del chico que tenía delante. Se sentía débil, a su cuerpo le costaba responder mientras él le decía que se fuera, que se desapareciera. Sin volver a abrir los ojos se desapareció a su casa.
Llegó al salón y cayó al suelo, no sabía si lloraba por el dolor de su alma o por el dolor que sentía en su hombro. Gritó entre lágrimas, creía que iba a perder el sentido de un momento a otro.
-¡Hermione! – gritó Luna al encontrarla en el suelo, acurrucada y ensangrentada – ¡Ginny! ¡Ven rápido!
-¿Qué pasa? – dijo Ginny apareciendo apresurada - ¡por Merlín, Hermione! ¿Qué ha pasado? – Hermione solo sollozaba en el suelo – ¡Luna dime que tienes díctamo!
-no tengo… - dijo la rubia asustada – le preguntaré a Theo – y salió corriendo mientras Ginny le apretaba la herida con el mantelito de la mesita, lo único que tenía cerca y a mano.
Luna golpeó la puerta y gritó el nombre de Theo desesperada.
-¡abre Theo por favor! ¡Ábreme! – La rubia temblaba y había comenzado a llorar, estaba muy asustada por su amiga y el estado en el que había llegado. Theo abrió enseguida alertado por los gritos.
-Luna cariño ¿Qué te ocurre? – le preguntó cogiéndole la cara para que le mirara. Blaise apareció tras de Theo.
-díctamo, dime que tienes díctamo…
-Blaise, Draco tiene algunas pociones en su cuarto, ve a mirar – el moreno corrió, la situación parecía seria. - ¿hay alguien herido?
-es Hermione…
Luna regresó a casa junto a Theo. Encontraron a Hermione todavía llorando e igual de alterada.
-¿Qué ha pasado aquí? ¿Dónde está Draco?
-eso mismo me pregunto yo – dijo Ginny furiosa.
-el díctamo – dijo Blaise apareciendo por la puerta que habían dejado abierta - ¿Qué le ha pasado a Hermione?
-es una despartición. Dame la poción, ¡rápido! – le pidió Ginny sin siquiera mirarlo. Cuando se la entregó la esparció por la herida del hombro, que comenzó a recomponerse.
Hermione sintió alivio en esa zona, pero no en su corazón. Lo que más temía había ocurrido ¿Cómo podía haber pasado? Ella se había esforzado por no enamorarse…
-Theo por favor, llévala a su cama – le pidió Luna.
El moreno se agachó y cogió a Hermione del suelo, con cuidado de no hacerle daño en la herida recién cerrada. Podía notarla temblar contra su pecho. Se dirigió a la habitación seguido de Luna.
-gracias por en díctamo – dijo Ginny devolviéndole el resto de la poción al moreno, pero todavía sin mirarle a la cara. No se atrevía después de lo ocurrido esa mañana, cuando él le había confesado que la quería. – Ya nos ocupamos nosotras – y se encaminó a la habitación de su amiga.
Blaise supo que le estaba pidiendo que se marchara, así que regresó a su piso sin poder hacer más. No iba a agobiarla si ella no quería saber nada de él. Había decidido alejarse de ella lo máximo posible. La mejor forma de saber que quieres algo, es perdiéndolo, y es lo que pretendía, que ella se diera cuenta sola de que le quería, que le extrañara. Esperaría a que se diera cuenta de que sí podía amar…
En ese momento Draco se apareció junto a él.
-¿se puede saber que ha pasado con Hermione?
-¿ya lo ha contado todo? – Draco se enfado por que hubiera ido a todos con el cuento de lo cruel que era y lo mal que la había tratado, pero se contuvo e intentó relajarse, el ya sabía todo eso y no quería empeorar las cosas.
-no ha contado nada, en el estado en que llegó no podía ni hablar ¿Qué le has hecho? ¿Cómo la dejaste aparecerse estando tan alterada?
-discutimos ¿vale? ¿Pero que ha pasado? ¿A qué te refieres con lo de aparecerse? ¿acaso…?
-sufrió una despartición…
En la casa de enfrente…
-Hermione… - susurró Ginny sentándose en la cama junto a su amiga, le acarició la cara tiernamente secándole las lágrimas. Theo y Luna observaban la escena desde la puerta – por favor tranquilízate y cuéntame que ha pasado. – Hermione intentó respirar hondo relajándose – eso es… respira, coge todo el aire y suéltalo despacio… - la castaña hacía lo que su amiga le decía.
-ha vuelto a pasar – dijo ella de repente. – no sé cómo pasó, pero él ya no quiere saber nada de mí – volvió a comenzar a respirar agitadamente por el berrinche – yo no quería enamorarme y ahora siento de nuevo ese dolor en mi pecho Ginny, ya no estaba ahí y está de nuevo, no me deja respirar, no me deja pensar y creo que acabaré ahogándome si no deja de oprimirme, haz algo por favor…
Unos estruendosos golpes en la puerta de entrada llegaron a pesar de los sollozos de Hermione. La clara voz de Draco gritando el nombre de Hermione la hizo alterarse más.
-Luna, por favor, intenta tranquilizarla… - le pidió Ginny levantándose - enseguida vuelvo.
Salió de allí con la varita en la mano, dispuesta a maldecir al rubio, pero Theo salió tras ella.
-tranquilízate Ginny, por favor.
-¡dejadme entrar, quiero verla! ¡Hermione! ¡Hermione déjame entrar! – Draco golpeaba con todas sus fuerzas – si no me abrís, tiraré la puerta abajo – amenazó el rubio mientras la amortiguada voz de Blaise intentaba tranquilizarlo.
Ginny apuntó a la puerta y comenzó a echar todo tipo de hechizos protectores, después abrió la puerta y Draco se abalanzó sobre ella, pero una fuerza invisible le lanzó hasta la pared contraría, chocando con su propia puerta.
-¡déjame ver a Hermione! – le exigió desde el suelo.
-tú no quieres verla, Malfoy ¿le pediste que se alejara de ti, no? Pues no volverás a tenerla cerca, de eso me encargaré yo ¡no quiero volver a verte por aquí, estúpido! ¡Creí que habías cambiado! ¡Confié en ti! – la pelirroja se giró hacia Theo – por favor Theo, déjanos solas, puedes volver mañana.
-claro, llamadme si necesitáis algo. – le susurró antes de salir. La pelirroja asintió antes de cerrar la puerta.
-vamos a casa Draco… - le pidió Theo – ya has hecho bastante por hoy.
Draco miró a su amigo, que lo miraba acusadoramente. Blaise también le miraba fríamente. Entendía que ellos se habían encariñado con la chica y les molestaba que él la hubiera llevado a ese estado. Y se odió. Como un niño pequeño, Draco escondió la cara entre los brazos, todavía sentado en el suelo. Sus amigos jamás lo habían visto de esa forma. Escondiéndose, derrotado y triste…
-¿Draco? – Blaise se arrodilló a su lado - ¿ya te has dado cuenta, verdad?
El rubio asintió desde su posición.
-lo hiciste demasiado tarde… - le dijo Theo también arrodillándose junto a él – vamos a casa, cuéntanos todo y te ayudaremos – Draco levantó la cabeza y miró a Theo. ¿Le iban a ayudar? – te ayudaremos, para nosotros tu estas primero. Hagas lo que hagas… – repitió el chico.
-estoy contigo – le dijo Blaise, y se levantó ayudado por sus amigos, con los cuales, desde ese momento, supo que siempre podría contar.
Una vez en el salón de su casa, Draco intentó explicarse.
-aparecieron esos dos, como los odio… - Draco apretó los dientes y los puños, y Blaise también se tensó al pensar en Harry Potter.
-¿te refieres a Potter y a Weasley? – le preguntó Theo. El rubio asintió.
-creo que sentí celos cuando él la toco, creo que ella todavía siente algo por él… y por eso hice comentarios fuera de lugar, les mentí, les hice creer cosas que no son verdad y ella se molestó. Mi madre nos descubrió y yo… la eché de allí ¡joder estaba muerto de celos! Me dijo que yo no era nadie! Me ofendió, y hasta más tarde no descubrí que era dolor por saber que ella aún pensaba en él, no ofensa… - Draco se pasó la mano por el pelo revolviéndolo – y ahora es tarde, después de esto seguro que lo elegirá a él…
-Draco… - Theo se paseó por la habitación decidiendo que hacer, pasando la mano por su pelo – no sé si debería decirte esto, pero ella… te ama. Te ama a ti y no a Weasley como piensas…
Draco levantó la cabeza y le miró esperanzado.
-¿Qué estás diciendo? ¿Cómo puedes saberlo?
-llegó bastante alterada, creo que ni siquiera sabía que yo estaba en la habitación, estaba hablando con Ginny – paró un momento, pero la mirada suplicante de su amigo le animó a seguir, sabía que esta vez lo que Draco sentía era sincero – sus palabras fueron: "yo no quería enamorarme y ahora siento de nuevo ese dolor en mi pecho Ginny, ya no estaba ahí y está de nuevo, no me deja respirar, no me deja pensar y creo que acabaré ahogándome si no deja de oprimirme, haz algo por favor…"
Draco enterró la cara entre las manos, no sabía si agradecer o maldecir la prodigiosa memoria de su amigo, ya que esas palabras le habían dolido, y le dolían por el simple hecho de que ella lo estaba pasando mal y no le permitían decirle que él… en fin, ya no podía negarlo, que él también estaba enamorado, que había cometido un error, se había dejado llevar, pero que ni mucho menos quería que ella le dejara ni que volviera con la comadreja. Eso jamás.
-mierda…
-deja que pasen unos días, quizá cuando se tranquilice podrás hablar con ella… - le propuso Blaise.
-no quiero que pase días enteros pensando que… - le costaba bastante decirlo en voz alta, pero ya su orgullo no le servía de nada – pensando que no la quiero…
-si puedo hacer algo… lo que sea Draco, lo intentaré. – dijo Theo.
A Draco se le iluminó la cara, había tenido una idea, tenía que funcionar. Se levantó del sillón precipitadamente, invocó un trozo de pergamino y cogiéndolo al vuelo se sentó en la mesa.
-¿le escribirás una carta? – dijo Blaise sentándose junto a Draco, al igual que Theo.
-no precisamente… - dijo el rubio ocupado comenzando a hacer rayas en el pergamino. Cinco minutos después las rayas comenzaban a tomar formas.
-¿es eso un plano? – preguntó de nuevo Blaise. El rubio asintió, concentrado en hacerlo bien. Prefería solo pensar en eso.
-¿para qué haces un plano? ¿Eso te ayudará a recuperarla?
-eso espero Theo, tu solo intenta entregárselo.
-será difícil, si no la dejan sola, seguramente Ginny no me dejará entregarle algo tuyo – Theo recordó cuando, solo unos días atrás él había estado en la misma situación, cuando él solo quería explicarse – pero lo conseguiré, no te preocupes.
El rubio asintió agradecido.
Cuando acabó el plano de una casa llena de habitaciones, un gran jardín y una pequeña piscina, en un lateral escribió: "me gustaría que este juego se hiciera realidad… lo siento"
Prácticamente le estaba diciendo que quería pasar su vida con ella.
Enrolló el pergamino y se lo entregó a Theo.
-que ella lo vea, por favor… - le pidió.
-te lo aseguro, haré lo que sea.
Lo siento mucho, pero estoy informándome sobre si el juego de las preguntas resultaría ser spam, ya que en las normas no lo tengo muy claro. Por lo tanto hasta que no esté segura no voy a seguir poniendo las preguntas, y espero que no me toque editar cada capítulo para quitarlas, menudo trabajo…
¿Alguien lo sabe?
Salesia, lo siento se que viniste aquí expresamente a jugar, pero es que no estoy segura de estas cosas tan raras… muchos besitos.
Besos a tods!
