Disclaimer: Undertale no me pertenece, es propiedad de Toby Fox.
Advertencias: Ya a estas alturas, se sabe que hay OC's aquí.
Notas iniciales de capítulo: ¡Hola a todos! Felices fiestas a todos, este capítulo, de cuenta nueva, es bastante largo y creo que eso ya se está haciendo costumbre XD Muchas gracias por el apoyo que le están dando al fic (sé que siempre agradezco pero es que en serio, ustedes siempre me brindan mucho apoyo XD). Espero les guste el capítulo, ¡habrá información más adelante! ¡Sin más, les dejo leer!
SoulTale
Jasminum Officinale
「La historia de un fantasma 」
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Capítulo XXIII
Luces amistosas
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Frisk sostenía una taza de chocolate caliente, tenía una frazada blanca en su regazo, brindándole calor, en la mesa había un par de sándwiches sencillos de queso, soltaban vapor y al lado de los sándwiches había un plato de galletas. Era sorprende lo buen anfitrión que era Yūsuke, Frisk se sentía como si de nuevo, Toriel le invitaba a las Ruinas y le daba una cama cómoda y comida, era de lo más confortante, no podía evitar sonreír por tanta hospitalidad.
Aunque, sería mejor si Flowey y Yūsuke no estuviesen discutiendo.
—Le dijiste que no tomara tu mano —dijo Flowey con el ceño fruncido, recordando la vez en la que Frisk le había extendido la mano.
—No es porque fuese a traspasarme, es porque la tenía sucia, estaba limpiando, ¿recuerdas? —espetó Yūsuke con los brazos cruzados, mirando seriamente a Flowey—, además, si fuera un fantasma, ¿por qué me habría tomado la molestia de eludir la guardia canina? Podría haber pasado frente a ellos sin que me percibieran.
—Pero pasas por todos lados y nadie nunca te voltea a ver.
—Soy de presencia débil, no resalto mucho y no hago ruido.
—¡Te llamé fantasma todo el tiempo y jamás me corregiste!
—Pensé que era un apodo, se los pones a todo el mundo —se quejó Yūsuke—. A Frisk le llamas idiota, a Monster Kid mocoso amarillo, a la niña demente, al niño llorón y así, pensé que simplemente estabas dándome un apodo también. Además, jamás te dije que era un fantasma, pero sí te dije que pararas de llamarme así.
—¡Nunca lo negaste!
—Pero tampoco lo acepté —Yūsuke ahora estaba encarando a Flowey, no obstante, después de un par de segundos de enfrentamiento se dirigió a Frisk con tranquilidad—. ¿Qué tal está el chocolate?
Frisk sonrió con sorpresa y levantó el dedo pulgar, explicando que estaba delicioso, era dulce pero no empalagoso, tibio y confortante, le habría encantado compartirlo con su familia o amigos, pero solamente estaba Flowey y él no podía tomar chocolate.
—Está oscureciendo —comentó Yūsuke mientras abría una ventana—, debo ir a recoger a mis hermanos menores de la casa de unos amigos, pasaré por el trabajo de mis padres para ver si alguno me puede prestar su celular para llamar a tu familia, ¿de acuerdo?
—¿Nos vas a dejar solos? —preguntó Flowey casi alarmado, estaban en un vecindario peligroso en una casa desconocida.
—Será solo por veinte minutos, pueden leer algo si quieren —respondió Yūsuke desamarrando su sudadera de su cintura y poniéndosela con un poco de dificultad, luego se desató el cabello y lo despeinó un poco, tomó las llaves de la decoración de madera donde las había dejado y se dirigió a la puerta.
—¿No hay televisión? Y ahora que lo pienso, ¿no tienes un teléfono en la casa para llamar? —cuestionó Flowey nuevamente.
—No tenemos cable, no contamos con el servicio —respondió Yūsuke en orden y sin alterarse—. Si se te antojan, aún quedaron unas galletas guardadas en el horno, recuerden, no le abran a absolutamente nadie y si van a seguir conversando, les recomiendo que lo hagan en voz baja, a menos que quieran que los vecinos se enteren de todo lo que van a hablar.
Y sin decir más, se puso su capucha y salió de la casa, se escuchó cómo echaba seguro y luego se alejaba, bajando las escaleras. Frisk se levantó de su lugar con un sándwich de queso en la mano, le dio un mordisco y miró por la ventana, era tarde y el sol empezaba a ponerse, se preguntaba si Sans estaría demasiado preocupado o si ya había llamado a su madre para informarle lo del ataque; de verdad quería llamarlos, pero solamente podía esperar a que Yūsuke volviera con un celular.
—¿Qué es eso? —preguntó Flowey mirando a una mesa decorativa, con un florero y un portarretratos frente a ésta.
Frisk se acercó al portarretratos y se lo mostró a Flowey.
Era una sencilla foto familiar, un hombre de apariencia brusca, una mujer de sonrisa delicada y cuatro niños tomados de las manos frente a ellos, todos se parecían demasiado a Yūsuke, había uno alto con expresiones filosas, ojos oscuros, de cabello corto y bien peinado, el siguiente le llegaba al hombro, su cabello era más largo y un poco despeinado, el color de sus ojos no se notaba demasiado, después, había una niña de cabello largo hasta los hombros, era apenas un poco más baja que el anterior muchacho, sus ojos eran azules y brillantes, sonreía con tranquilidad posando una mano en el hombro de dos chicos gemelos que estaban frente a ella, los gemelos eran casi idénticos a Yūsuke, solamente que más sonrientes y con ojos marrón.
Frisk buscó identificar a Yūsuke entre los hermanos y el único que parecía ser él era el de cabello alborotado que estaba al lado del mayor, quizás, esa foto había sido tomada hace mucho tiempo, eso explicaría por qué se veía ligeramente diferente.
—¿Siete personas viven en este lugar? —preguntó Flowey enarcando una ceja.
—Puede ser posible… de pronto hay más habitaciones —dijo Frisk dejando el portarretratos en su lugar. Había algo que el inquietaba—, esa es la única foto en la que hay una chica.
Flowey le miró. —Quizás se murió, por algo está eso frente al jarrón con jazmines.
—¿Jazmines? —preguntó Frisk mirando fijamente el jarrón— ¿Cómo sabes que son jazmines?
—Chara practicaba jardinería y me contó acerca de unas flores —dijo Flowey descuidadamente, fingiendo desinterés, pero en realidad estaba rememorando esas clases con Chara—. Si no estoy mal, tiene que ver con cosas religiosas y cariño, así que es posible que la hayan puesto en memoria de la muerta.
Flowey lo había dicho con tanta naturalidad que Frisk no había terminado de comprender lo que de verdad significaba, eso quería decir que Yūsuke había perdido a una hermana, no podía imaginar lo doloroso que podría ser eso, ¿quizás esa era la razón de por qué actuaba tan frío y solitario?
Suspiró, estaba preocupándose por Yūsuke cuando tenía una casa tan bonita, era tan servicial y al parecer era fuerte cuando debería estar pensando más en su situación, estaba lejos de casa, había dejado a Sans y Acedera en el parque de diversiones sin poder decirles nada, Papyrus estaría preocupado, Acedera estaría preocupada, si Toriel se enteraba moriría de los nervios, Undyne trataría de desarmar el parque de diversiones y pelearía con Mettaton para ello, no era como si se estuviese dando demasiado valor, es que sabía de verdad que de lo que eran capaces.
—Hey, no estarás ahora dándole demasiadas vueltas a ese asunto, ¿no? —preguntó Flowey esperando no haber deprimido a Frisk con la idea de que estaban honrando a una muerta en la sala.
—Sí —respondió sinceramente—. Flowey, por cierto… lo de antes —Flowey frunció el ceño, esperando que Frisk no empezara con uno de esos discursos motivacionales que tanto lo molestaban—. Creo que tienes razón.
—No me importa lo que digas, ¡debes dejar de…! —Flowey entonces se detuvo en sus palabras y miró a Frisk con genuina confusión— Espera, ¿qué? —y esta vez, no fingió saber a lo que se refería para subir su ego, hizo una mueca y miró a Frisk con el ceño fruncido— En serio, ¿qué cosa?
—En que desde que llegamos a la superficie solamente me han estado defendiendo porque… no me gusta pelear —asintió Frisk, parece como si de verdad lo hubiese estado pensando a consciencia—. Y no te estoy diciendo que voy a pelear, de verdad que no quiero volver a hacerlo, pero, por favor, no se alejen de mi para protegerme, no me gusta tampoco.
Al parecer, Frisk no quería seguir hablando del tema, era normal, debía sentir un cansancio extremo, había sido un día muy pesado lleno de muchas emociones y Frisk era demasiado sensible a todo lo que estaba a su alrededor.
—Seh, está bien, como digas —respondió Flowey dando la charla por terminada, obviamente consideraba las palabras de Frisk, y consideraba quizás hablar con Toriel al respecto. Pero solo quizás.
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Usar mucha magia era exhaustivo, aunque él estaba acostumbrado a usar mil y un atajos solamente para evitarse la fatiga de caminar, ese día había estado usando tantos atajos que sentía como nunca la necesidad de dormir. Sans había estado buscando a Frisk incansablemente por todo el parque, por cada lugar en cada rincón.
Incluso había aparecido por un segundo frente a Undyne y Mettaton, alcanzando a escuchar el fragmento de una discusión.
—¡No puedes destruir el parque de diversiones que inauguré hoy!—gritaba Mettaton exasperado.
—Escucha bien sesos de metal porque no lo voy a repetir, ¡los estúpidos oficiales no me dejan moverme con tranquilidad por el condenado parque y tus atracciones estorban! ¡Hay que quitarlas! ¡Frisk es más importante! —puntualizó Undyne a punto de causar una lluvia de lanzas.
Territorio peligroso, desapareció y volvió a aparecer al otro lado del parque, cerca de las cafeterías. Estaba empezando a alterarse.
—vamos, frisk, ¿dónde estás? —murmuró para sí mismo mirando a todos lados.
De repente, de la nada apareció una figura que conocía bien, se trataba del pequeño que tenía la alma amarilla en su poder, Kouhei Iusti respiraba agitadamente y miraba a Sans con alivio, como si lo hubiese estado buscando por un buen rato.
—¿Dónde está Frisk? —preguntó inmediatamente.
—se saluda primero, niño —dijo Sans tratando de mostrarse relajado, pero no fue fácil, el niño enarcó una ceja.
—No me respondiste.
Monstruos, apenas escuchó acerca de los monstruos atacando el parque de diversiones en la radio llamó a Frisk, pero no le contestó, acto seguido salió de su casa con firmes intenciones de buscar un autobús e ir hasta el parque, afortunadamente Undyne estaba fuera de su casa esperándolo, posiblemente quería confirmar si se encontraba bien, de esa forma Kouhei se las ingenió para convencerla de llevarlo con ella.
En el camino Papyrus le explicó que Frisk estaba con Sans, que seguramente estaría bien y que sólo tenían que encontrar a su hermano mayor para encontrar a Frisk. Fue un tonto al creerle.
—¡Dijiste que le iban a proteger! —Kouhei le gritó molesto al esqueleto. Le preocupaba Frisk porque sabía que si algo le pasaba sería su culpa, su culpa por no haberle advertido, jamás soportaría saber que algo le pasó a Frisk porque él le mintió.
—aún le estamos buscando —espetó Sans.
—Mientras le buscan algo malo podría haberle pasado, ¡debí haberle dicho! ¡Flowey tenía razón, ustedes no se toman nada en serio! —se quejó Kouhei mientras buscaba su celular, llamaría a Frisk nuevamente, no obstante, nadie tomaba el teléfono—. ¿En qué pensaban cuando le dejaron? ¡¿No es que le pueden robar su alma en cualquier momento?! Se nota lo mucho que se preocupan por su alma —agregó con acidez al final quitándose los guantes de lana y empezando a teclear, con esperanza de que Frisk respondiera.
Sans miraba a Kouhei, el niño humano tenía una mochila a sus espaldas, un abrigo grueso color marrón y el ceño fruncido mientras escribía cosas en su celular. No había querido pensar en ello mientras buscaba a Frisk como loco, pero el niño tenía razón, Flowey tenía razón, que era lo peor de todo, se habían estado tomando el asunto de las almas con demasiada tranquilidad y libertad para hacer que Frisk no sospechara nada, pero no fueron lo suficientemente precavidos.
Si hubiese decidido compartir cabina con Frisk o si se hubiese negado a separar el grupo en la atracción, ¿Frisk estaría con ellos en ese momento?
—lo siento, chaval, pero debo correr, frisk no se encontrara por cuenta propia —comentó tratando de mantener el humor, pero antes de que pudiera desaparecer, alguien más se acercó corriendo a gran velocidad.
—¡HERMANO, HUMANO AMIGO DE FRISK! ¡LOS ESTABA BUSCANDO! —Papyrus tenía un celular en la mano y se veía extrañamente feliz— FRISK LLAMÓ, DIJO QUE ESTABA BIEN Y QUE QUERÍA HABLAR CONTIGO, SANS. DESPUÉS HABLÁREMOS DE LO IRRESPONSABLE QUE FUE DEJAR A FRISK Y A FLOWEY POR SU CUENTA.
Pero Papyrus se veía demasiado feliz como para que sus últimas palabras preocuparan de verdad a Sans, el cual estaba sorprendido al igual que Kouhei. Tomó el teléfono y se aclaró la garganta.
—¿frisk? —escuchó un sonido de afirmación, en definitiva era el tono de voz de Frisk, suspiró aliviado—. rayos, chaval, me tenías hasta los huesosde la preocupación.
—¡SANS! —se quejó Papyrus ante su juego de palabras.
Frisk rió un poco al otro lado de la línea.
—hey, frisk, ¿flowey está contigo? —otro sonido de afirmación— ¿dónde estás, chaval? estamos muertos de preocupación aquí —preguntó el esqueleto sonriendo levemente, sin dejar ese pequeño aire de nervios producido por una sensación de que quizás, la respuesta no le iba a gustar.
—En casa de un amigo—respondió Frisk con voz muy baja, casi un susurro, como si temiese que cualquier persona que estuviese cerca pudiese escucharle.
Sans pocas veces había escuchado hablar a Frisk, pero podía identificar su voz en cualquier lado.
—bueno, chico, dime donde qué amigo y estaré allí en un parpadeo —Papyrus miró a Sans con curiosidad y Kouhei zapateaba ansioso.
—Yo no… puedo—Frisk carraspeó un poco—, no sé cómo llegar.
—vale, chaval, no hay problema, ¿me pasas a tu amigo? así le pregunto la dirección directamente.
Hubo un momento de silencio y luego murmullos, Sans consiguió identificar a Flowey por un momento y finalmente alguien tomó el teléfono, era la voz de una persona que no supo identificar si era una mujer con voz muy gruesa o un hombre con voz delicada, el hecho es que tenía un tono de ultratumba.
—Buenas noches, habla con Yūsuke—se presentó.
—heya, yūsuke, soy sans, tengo entendido que frisk está en tu casa, ¿se encuentra bien?
—Sí, estaba por preparar la cena y no le lastimó nadie—aseguró el chico seriamente—, aunque, yo le recomendaría que le deje pasar la noche aquí, vivo en el vecindario Violeta, uno de los barrios bajos, si le ven podría verse en problemas, además, la chica de caperuza roja está andando por ahí.
Sans se quedó en silencio por un momento, le sorprendía cómo Yūsuke parecía tener buena información, parecía saber demasiado.
—hey, no es por molestarte ni nada por el estilo, chaval, pero, ¿cómo sabes que una chiquilla de caperuza está buscando a frisk?
—Soy amiga de Flowey—respondió Yūsuke con sencillez—, sé que puede estar preocupado por Frisk, pero le aseguro que estará a salvo, déjele pasar la noche y prometo que mañana temprano le llevaré a casa.
—¿sabes dónde vive? —cuestionó Sans.
—Flowey me dirá.
El esqueleto suspiró, obviamente, no confiaba en Yūsuke y no le gustaba para nada la idea de dejar a Frisk en una casa ajena, es más, no le importaba si el vecindario donde se encontraba era demasiado peligroso, sencillamente podía tomar un atajo y llegar allí, si no, podía despistar a los vándalos que se pusieran en su camino.
—hey, chaval, pásame al yerbajo, necesito hablar con él —pidió Sans sin ceder a la petición de Yūsuke.
—Ten, para ti—escuchó la voz de Yūsuke algo lejana, posiblemente sosteniéndole el teléfono a Flowey.
—¿Qué quieres, saco de basura sonriente?—preguntó Flowey en modo de saludo.
—oh, nada, ya sabes, llamaba para saludar —respondió Sans fingiendo buen humor. Kouhei y Papyrus miraron al esqueleto con confusión.
—¿De qué hablas? ¡Pregúntale dónde está Frisk! —exclamó Kouhei molesto.
—HERMANO, ES BUENO QUE QUIERAS EMPEZAR A REFORZAR TUS LAZOS DE AMISTAD CON FLOWEY, PERO DEBO PEDIRTE QUE LE PREGUNTES PRIMERO SU PARADERO ANTES DE EMPEZAR UNA AMISTOSA CONVERSACIÓN, SOLO POR ESTA VEZ —pidió Papyrus, alegre por ver que Sans trataba de ser amable con Flowey, pero contrariado porque no tenían tiempo que perder.
—lo siento, bro, ¿me harías un favor? —preguntó Sans a Papyrus—. ¿puedes decirle a undyne que frisk llamó y que está bien? antes de que hundael nuevo negocio de mettaton.
—SANS —se quejó Papyrus ante el juego de palabras, pero luego asintió—, ESTÁ BIEN, VUELVO EN UN MOMENTO.
—tú no te muevas —le dijo Sans a Kouhei, el niño asintió ansioso y le hizo señal de que siguiera hablando—. yerbajo, tienes mucho que explicar.
—Oh, claro, porque yo le debo explicaciones al imbécil que dejó a Frisk correr por su cuenta huyendo de todos esos bichos —Flowey sonreía, hablando de la forma más sarcástica que podía—. ¡¿Quién le debe explicaciones a quién, esqueleto estúpido?!
—vale, pero si ya sabes qué ocurrió, ¿qué quieres que te explique? —Sans tomó el silencio de la flor como victoria—. bien, eso solucionado, ¿dónde están y cómo llegaron allí? y por cierto, ¿por qué no me has presentado al chico que nos ha estado ayudando?
Flowey se quedó en silencio, posiblemente estaba sacando a personas de la sala o insultando a Sans en sus pensamientos, quizás ambos.
—No tengo ni la menor idea de donde estamos, pero estamos bien,no gracias a alguien,cabe resaltar —dijo Flowey de mal humor.
—me preguntó quién será ese alguien —comentó Sans con las firmes intenciones de irritar a Flowey.
—¡Cállate! Ugh, Yūsuke es solamente un estúpido humano que ha resultado ser más útil que tú, la pez, la tostadora rosada y la nerd —Flowey estuvo por gritar pero se contuvo—. Va a la escuela de Frisk, aparentemente.
—interesante, vale, dale el teléfono, iré a recogerlos en un momento —dijo Sans con tranquilidad, como fingiendo que no le importaban las palabras de Flowey.
Lo escuchó murmurar y luego el sonido del teléfono levantándose.
—¿Sí?—saludó Yūsuke nuevamente.
—chico, gracias por la propuesta, pero te agradecería que me dieras la dirección, frisk debe volver a casa sino su madre se pondrá como una cabra—él rió y Yūsuke murmuró un "ajá".
—En ese caso, vaya al centro de automóviles de la ciudad, nos vemos en la ferretería, será mejor si llevo a Frisk y Flowey con usted y no que venga por cuenta propia.
—ok. ¿no te molesta que lleve algunos amigos? —preguntó Sans.
Yūsuke pareció pensárselo. —Mientras no entren al vecindario creo que todo estará bien. Nos vemos allí en una hora, permita que primero acabe la cena.
—ok. por cierto, ¿qué le pasó al teléfono de frisk? —recordaba haberle llamado al inicio con mucha insistencia y siempre le mandaban a buzón.
—Lo perdió… o de lo robaron, todavía no sabemos, haré lo posible por encontrarlo—se ofreció Yūsuke—. Si quiere le puedo dejar este celular a Frisk y puede llamarle para confirmar que se encuentra bien.
—eso es fémurmenal —Sans asintió mientras Kouhei rodaba los ojos—. entonces en una hora, chico.
—Ahí estaremos.
Yūsuke colgó y Sans miró a Kouhei que parecía esperar a que le informará algo sobre Frisk.
—respira, niño, frisk está bien, en una hora iré a recogerle, deberías ir a casa —le propuso Sans mientras le daba un par de palmadas en la espalda.
—Yo no me iré a ningún lado —dijo Kouhei firmemente—, no hasta que esté seguro de que Frisk esté bien. ¡Yo ya no confío en ti! Aunque no es como si hubiese confiado desde el inicio.
—auch, hieres mis sentimientos —dijo Sans de buen humor, Kouhei era algo gracioso—. aunque puedo ser muy confiable cuando me lo propongo.
—Pues puedes ser confiable cuando se te dé la gana, pero yo no confío en mentirosos —declaró Kouhei con firmeza, Sans simplemente le miró con seriedad, sin borrar su sonrisa—. Iré quieras o no, o si no le diré a la directora Toriel todo.
Y Sans se estaba dando cuenta que cuando decía que era capaz de decirle todo a Toriel lo decía en serio, una cosa era ocultarle algo a Frisk, Sans sabía que Frisk era casi intocable por el mismo hecho de que conseguía encariñar a todo el mundo que pasase un poco de tiempo a su lado, pero, aunque Toriel tenía casi el mismo efecto, resultaba menos efectivo considerando que el niño del alma amarilla no había convivido lo suficiente con ella como para preocuparse si sus palabras podrían afectarla.
—bien, me tienes, niño, aunque no podrás entrar —Sans lucía tranquilo, Kouhei empezó a pensar—. es un vecindario peligroso.
—Pues… me quedaré esperando con Papyrus en el auto —dijo después de pensar, deduciendo inmediatamente que Sans iba a ir con su hermano—, o sino en tu casa.
—¿y tus padres no se van a preocupar? —preguntó Sans más interesado.
Kouhei pareció un momento pensativo y triste, luego miró a Sans algo distante.
—No.
El esqueleto no preguntó más, se puso las manos en los bolsillos y empezó a caminar más tranquilamente hacía donde Papyrus se había ido, Kouhei no tardó en seguirlo, notando que el rostro del esqueleto, por muy de hueso que fuera, conseguía expresar algunos sentimientos.
En ese momento lucía extremadamente cansado.
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Yūsuke había llegado antes de lo que habían esperado, lo hizo cargando dos niños pequeños, uno en la espalda y otro en los hombros, el que estaba en los hombros tenía un par de bolsas con comida y ambos lucían extremadamente ansiosos por conocer a sus visitantes.
Frisk los reconoció como los gemelos de la fotografía.
—¡Un gusto, soy Jun! ¡Y él es Jin! —uno de ellos se presentó mientras Yūsuke los bajaba. Frisk saludó con una sonrisa y un movimiento de mano.
—¿Todos son japoneses? —preguntó Flowey mirando a los tres hermanos, no tenían un sólo rasgo asiático.
—No, es que papá es otaku —explicó Yūsuke mientras rebuscaba en sus bolsillos algo, encontrando por fin el celular—. Ten, llama rápido a tu familia antes de que salgas como víctima en las noticias. Jun, Jin, lleven la comida a la cocina.
—Ok —canturreó Jun, llevando las dos bolsas a la cocina.
—¡No, espera, dijo los dos! ¡Yo quiero llevar la otra!
—¡No! ¡Yo las tenía antes!
La pelea de los niños se hizo menos audible mientras entraban a la cocina, como si empezaran a solucionar el problema por su cuenta. La llamada a Sans fue prácticamente fácil, Frisk se había preocupado de más pensando que estarían enojados o demasiado preocupados, agradecía que la primera persona que contestó fue Papyrus hablándole con alegría y luego Sans, relajándole.
Para cuando Yūsuke había colgado, Frisk le miraba fijamente, iba a hacer señas, pero decidió por alguna razón hablar, con Yūsuke tenía el mismo sentimiento que cuando estaba con Napstablook, tranquilidad, quizás, porque Yūsuke tenía ese aire fantasmagórico, ¿quién sabía?
—No tienes que… buscar mi celular —dijo suavemente con algo de vergüenza.
—No te preocupes, puedo encontrarlo, en especial si es de noche —comentó Yūsuke con tranquilidad, ocultando el hecho de que no le gustaba salir de noche—. En una hora me iré a buscar a Sansy tus amigos para que te recojan, mientras, haré la cena, pueden esperar que no tardare demasiado.
—¿Acaso vas a ocultarte en las sombras y a buscar de ladrón en ladrón el celular? —preguntó Flowey desafiándolo.
—Yo no me oculto en las sombras y sí, puede que planee buscar de ladrón en ladrón —Yūsuke lo dijo con seriedad, como si estuviese algo enojado con Flowey pero no al punto de tratarle mal, sonaba más bien a que le seguía el ritmo en una discusión amistosa.
Sin agregar más se fue a la cocina, dijo un par de cosas y los gemelos salieron del lugar para encontrarse con Frisk sonrientes.
—¡Yūsuke dijo que te entretuviéramos, vamos a ver nuestra habitación! —dijo Jun felizmente mientras tomaba a Frisk de la mano.
—¡No! Sería mejor que le mostráramos primero las linternas —dijo Jin negando con la cabeza como si estuviese corrigiendo a su hermano de haber dicho algo tonto.
—Primero la habitación y luego las linternas, ¿nuestra habitación es más interesante que las linternas? ¡No lo creo! ¡Mejor coge a Flowy!
—Soy Flowey —espetó indignado, ¿por qué siempre los niños menores se equivocaban con su nombre?—. Flowey la flor.
—¡Que genial! ¡Jamás hablamos visto un monstruo así de cerca! ¿Qué le pasó a tu pétalo?
—¡Jun, eso no se dice, Makoto te va a regañar! —exclamó Jin con los brazos cruzados, como si le regañara por decir una grosería.
—Lo siento… —se calmó Jun de forma repentina, luciendo genuinamente avergonzado— no le digas a Makoto.
Frisk parecía divertirse con los hermanos menores de Yūsuke, eran amables y también llenos de energía, Flowey por otra parte se sentía incómodo con la presencia de los dos pequeños, además de ser demasiado ruidosos para su gusto, actuaban de una forma que sencillamente lo… inquietaba por dentro.
—Makoto es nuestro hermano mayor —explicó Jin sonriéndole a Frisk y a Flowey—. ¡Es alto y muy amable! Nos dijo que debíamos tratar a los monstruos como personas normales y no como mascotas o seres extrava… estragabla… ¿cómo se decía? —le preguntó a Jun.
—Extravagantes —respondió el niño pronunciando mal la r, pero dándose a entender.
—¡Eso mismo! —asintió Jin—. Es genial, ¡trabaja y va a la universidad, es muy, muy responsable, eso dice mamá!
—Y Yūsuke ya casi lo alcanza en altura —aplaudió Jun feliz—, quiero a Makoto, pero Yūsuke es quien siempre está con nosotros en casa. Aunque también está Keichi, pero él es un vago, no hace nada más que preocupar a mamá y salir a buscar problemas en la calle, Yūsuke siempre debe traerlo a casa cuando se tarda.
—Makoto te dijo que no hablaras más de Keichi,¡está en etapa de crecimiento!—dijo Jin actuando como su hermano y engrosando su voz—. ¡Oye, podemos seguir hablando de nuestra familia en nuestra habitación! —propuso el niño feliz con la idea—. ¡Mientras les mostramos las linternas!
—¡Sí, sí!
Uno tomó de la mano a Frisk y el otro se llevó a Flowey hasta el pasillo que llevaba a las habitaciones, no sin antes escuchar a Yūsuke gritar desde la cocina: —¡No vayan a encender las linternas!
—¡Ajá! —canturrearon ambos riendo.
El pasillo era estrecho así que primero tuvieron que pasar Jin y Frisk, Jun y Flowey los seguían por detrás. Habían cuatro habitaciones, todas pegadas muy cerca de las otras y un baño al lado de la habitación principal, los niños los llevaron hasta una habitación pequeña y sencilla decorada con un par de peluches y varios dibujos en las paredes, la cama era doble y no habían mesas de noche. Era, como todo en la casa, demasiado simple pero acogedora.
—¡Aquí están! —exclamó Jun dejando a Flowey encima de su cama para luego sacar unas farolas de papel de varios colores— Las hicimos para navidad, con ellas vamos a decorar todo el edificio y hacer caminos en el parque.
—¡Mira, pueden escoger la que quieran, será un regalo para los dos! —Jin sentó a Frisk en su cama al lado de Flowey, ayudando a Jun a poner las linternas en fila en el piso para que escogieran—. Así volverán a visitarnos, ¿cierto?
—Yūsuke no trae amigos a casa, ¡es emocionante ver que no es asocial como mamá piensa! —dijo Jun feliz, Jin carraspeó y él se corrigió—. Bueno… es bueno saber que sale con alguien, ¡además! Son la primera visita que tenemos.
Frisk miró a los dos pequeños que estaban sentados en el piso sonriendo alegres, Flowey hizo igual, ambos lucían confundidos por tantos gestos amables de su parte, les trataban como si fueran unos buenos amigos que no veían hace mucho tiempo. Frisk sonrió y se acercó a ellos, tomando una lámpara roja.
—Gracias —dijo Frisk con voz suave.
—De nada —dijeron los dos al mismo tiempo, para luego mirar a Flowey, esperando a que escogiera alguna.
—Ugh… bien, creo que la roja también, me da igual —dijo con incomodidad, Frisk tomó otra linterna roja y se la acercó a Flowey.
—¿Quieren encenderlas? —preguntó Jun juguetón.
—Yūsuke nos dijo que no —negó Jin, su gemelo pareció decaer.
—Pf, ni que se fuera a dar cuenta —dijo Flowey bufando de gracia por lo obedientes que lucían ser los niños—. Yo no les diré, ustedes no les dirán y Frisk tampoco lo hará, ¿no es así?
Los niños se vieron dudosos y Frisk se cruzó de brazos mirando a Flowey con severidad. La flor pareció indignarse, sabía que Frisk estaba por sermonearle, cosa que la flor no entendía, ¿por qué si estaba siendo condescendiente con los niños revoltosos hermanos del fantasma? Entonces, antes de que pudiesen ser detenidos, Jin había apagado todas las luces y cerrado la puerta y Jun encendió la linterna con un pequeño fósforo.
La habitación se iluminó de rojo y sombras de hojas y estrellas decoraron la habitación, los detalles de la lámpara creaban ese efecto. Frisk miró a su alrededor con un brillo en los ojos, era muy lindo. Flowey por su parte, no se mostraba tan entusiasta, solamente miraba a Frisk con suficiencia, sabiendo que después de eso no iba a poder quejarse de sugerirles a los niños desobedecer a su hermano mayor.
—Se ve genial, ¿no es así? —preguntó Jin con una sonrisa alegre. Frisk asintió lentamente, mirando su linterna roja de papel—. Mamá y Yūsuke las hicieron, se les dan bien las manualidades.
—¿Alguien me llamó? —la voz de una mujer los interrumpió, Jun apagó de un soplido la vela y la puerta se abrió.
—¡Mamá!
Frisk observó cómo los dos niños se levantaban al mismo tiempo para encontrarse con una mujer de baja estatura, cabello lacio azabache corto hasta los hombros, vestido sencillo y sonrisa amable. La madre recibió a sus dos hijos con un abrazo, riendo y besándolos a cada uno en la cabeza, ambos empezaron a preguntarle por su día de forma bastante ruidosa y confundiendo sus dos voces, Flowey gruñó irritado ante el fuerte ruido, pero Frisk solamente se levantó de su lugar, sonriendo con algo de nostalgia.
Habían pasado varios días desde que había sido capaz de abrazar a Toriel, días en los que no pudo verla sonreír o escucharla leerle un cuento. Ver esa escena familiar le entristecía tanto como le llenaba de determinación, en cuanto viese a Toriel correría a sus brazos y recibiría el mismo cariño que Jun y Jin estaban recibiendo en ese momento.
La madre de los pequeños pareció darse cuenta de la presencia de Frisk, por lo que con suaves palabras calló a los gemelos y le sonrió.
—¿Se hicieron amigos de alguien nuevo? —preguntó ella mirando a sus dos hijos—. ¿Cómo te llamas, tesoro?
—Se llama Frisk —dijo Jun ahorrándole tener que presentare, no sin antes tomar a Flowey y levantarlo con ánimo, entregándoselo a Frisk—. ¡Y este es Flowey! ¡Flowey la flor!
—Ambos son amigos de Yūsuke —agregó Jin con una sonrisa alegre.
La mujer abrió los ojos ante las palabras de Jin y de repente, se mostró más radiante que antes, le sonrió a Flowey, abrazó a Frisk y luego, tomándole de los hombros habló jovialmente.
—Flowey, Frisk, un placer conocerlos, pueden llamarme Carmen, bienvenidos a nuestra casa, es asombroso conocer unos amigos normales de mi Jazmy —parecía aliviada mirando al techo, como agradeciéndole a Dios, luego, dio un aplauso y miró a sus invitados nuevamente—. ¿Les han estado recibiendo bien?
—Uh… eso creo… —murmuró Flowey mirando con extrañeza a la mujer, jamás había visto a nadie tan feliz de verlo, claro, nadie además de Frisk, pero Frisk era un caso especial.
—¡Perfecto! Creo que Jazmy ya terminó la cena, mi esposo y mi hijo Makoto llegarán en un momento —luego suspiró sin dejar de sonreír y se dio la vuelta para avanzar por el pasillo—, vamos, iré arreglando la mesa.
—¡Espera, mamá! ¡Yo te ayudo! —dijo Jun corriendo detrás de ella felizmente.
—¡No, no! ¡Yo te ayudo! —Jin siguió a su gemelo y Frisk y Flowey se quedaron solos en la habitación de los niños.
—Ugh, esta familia es de locos, ese mocoso me zarandeó como si fuera un juguete —se quejó Flowey, ganándose una pequeña risa de Frisk.
—Todos son muy amables —comentó mientras caminaba hasta la sala a paso lento—, deberías tratar de divertirte.
—Me incomoda tanto cariño y amabilidad, es repugnante —susurró Flowey sacudiéndose—. Se parecen a ti, demasiado para mi gusto.
—¿Crees que soy amable? —preguntó Frisk riendo, Flowey le miró con enojo, como tratando de hacerle entender que si decía una palabra más, le iba a morder, consiguiendo solamente que riera un poco más.
Frisk era irritante y lo estaba exasperando, pero casi le prefería de esa forma, verle con la actitud depresiva de las últimas semanas le resultaba más despreciable que verle reírse por cosas sencillas y tontas. De cierta forma, agradecía que esos dos pequeños e irritantes enanos, el fantasma traidor y Carmen hubiesen hecho que el humor de Frisk mejorara después del ataque y recordar que su familia no le acompañaba, no habría querido lidiar con su basura emotivaen casa de los esqueletos, subirle el ánimo no se le daba nada bien.
Cuando llegaron, la mesa estaba lista, habían pequeños individuales tejidos a mano en cada puesto, eran ocho lugares, justo para los integrantes de la familia, Frisk y Flowey; los cubiertos estaban sobre cada individual y los platos con la cena olían bastante bien. Eran waffles.
—Espero les guste —comentó Yūsuke mientras dejaba una bandeja con tazas de chocolate encima de la mesa, tenía el cabello recogido y usaba un delantal rosa.
Frisk tomó asiento, dejando a Flowey a su lado encima de la mesa, Jun y Jin se sentaron cerca suyo y Carmen tomó asiento al lado de la silla que estaba en la cabecera de la mesa, donde, seguramente se sentaría su esposo. Yūsuke no se sentó, solamente observó los asientos mientras murmuraba algo, Frisk pudo identificar enojo en su mirada y Flowey un par de palabrotas en sus murmullos.
—¿Qué pasa? —preguntó Carmen mirando a su hijo.
—Keichi —dijo mientras se quitaba el delantal que se había puesto para cocinar y se soltaba el cabello—. Voy a buscarlo.
Carmen pareció mostrarse cansada, casi enojada y posiblemente pensaba en cómo regañaría al chico de nombre Keichi, así que tomando aire y buscando tranquilizarse, miró a Yūsuke con seriedad.
—De acuerdo, ten cuidado.
—Espera un momento, ¿no que tienes que ir a encontrarte con el saco de huesos? —preguntó Flowey, no gustándole la idea de que Yūsuke se fuera dejándolos solos con su madre y hermanos.
—Aún tengo cuarenta minutos, no tardaré —respondió Yūsuke tomando las llaves de la casa y saliendo.
Carmen suspiró en cuanto escuchó la puerta cerrarse y los dos gemelos se miraron entre sí, cuchicheando algo mientras negaban con la cabeza, el ambiente repentinamente se había vuelto tenso, Frisk miró a la mujer y luego la puerta, finalmente, le tocó a Flowey un pétalo y le dijo en señas.
"¿Podrías decirles algo por mí?"No se esperó a la negativa de Flowey, solamente continuó. "¿No es malo que Yūsuke salga tan tarde en un lugar tan peligroso?".
—No soy tu estúpido traductor —negó Flowey encarándole disgustado, pero al hablar llamó la atención de los tres humanos que estaban sentados con ellos, Frisk le miró de forma insistente y Flowey gruñó—. Frisk pregunta si no es peligroso que el fan… —luego al recordar que la madre del chico estaba presente, se corrigió de mala gana— ejem, Yūsuke salga tan tarde.
—Oh, qué lindo es que se preocupen por mi Jazmy —comentó la mujer sonriendo enternecida—. Pero se puede cuidar, nadie en este vecindario le lastimaría, ha hecho amistad con muchas personas, así que no me preocupo para nada.
Frisk recordó a los tres chicos que le intentaron secuestrar, uno de ellos le habían llamado "jefe", así que podía imaginarse que Yūsuke era algo así como el líder de todos los pandilleros, cosa que aunque sonaba bastante genial, no concordaba con el estilo de vida que aparentaba llevar, yendo a la escuela, volviendo tarde, una casa tan acogedora, hermanos amables, madre cariñosa, comida casera deliciosa… No podía imaginarse a Yūsuke amenazando a alguien con una navaja para robarle.
Aunque bueno, había dicho que podía buscar de ladrón en ladrón su celular, eso era bastante siniestro.
—Bueno, bueno, ¿qué huele tan bien? —un hombre alto entró acompañado por un joven que casi le alcanzaba en estatura, ambos eran muy parecidos a Jin, Jun y Yūsuke—. Oh, pero si tenemos visita, ¿quiénes son?
—Son Frisk y Flowey —presentó Carmen sonriendo feliz.
—¡Son amigos de Yūsuke, papá! —dijo Jin alegre, como si fuera una maravilla.
Y exactamente, como si fuera una maravilla ambos hombres abrieron los ojos sorprendidos como lo hizo la mujer en su momento, antes de saludarlos amenamente con apretones de mano y un pequeño abrazo.
—Bienvenidos, soy Ernesto, el padre de Yūsuke —el adulto sonrió mientras le palmeaba un poco el hombro a Frisk y se inclinaba hacia Flowey.
—Un placer, soy Makoto —se presentó el joven sonriendo de forma encantadora—, es maravilloso tenerlos aquí, no todos los días Yūsuke trae amigos a casa.
—Aunque sería genial que fuesen chicos de su edad, pero por algo se comienza —bromeó el padre mientras tomaba asiento—, ¿y dónde están Yūsuke y Keichi?
—Yūsuke fue a buscar a Keichi otra vez —dijo Jun mientras se metía un gran bocado de su waffle a la boca.
—Jun, primero se agradece por los alimentos —le reprimió su mamá, Jun dejó su cubierto avergonzado sobre la mesa y asintió a la vez trataba.
Después de tomarse las manos, agradecer por los alimentos y la presencia de Frisk y Flowey, empezaron a comer, al parecer sabían que Yūsuke y Keichiiban a tardar un poco.
Mientras Frisk comía el waffle que podría ser la competencia de las tartas de Toriel, no podía evitar preguntarse cómo estarían los demás, si estarían de verdad preocupados o enojados por su repentina marcha.
.-
Undyne estaba a punto de clavarle a Sans una de sus lanzas por el simple hecho de no haber insistido más en saber el lugar donde estaba, ¿y si era una trampa? ¿Y si algo le pasaba a Frisk? ¿Cómo se lo explicaría a Toriel, a Asgore y al resto de todos los monstruos de todo el mundo?
—Más te vale que Frisk esté bien, sino…
—¿vas a lanzarmeal mar? —preguntó Sans risueño.
—NO ES MOMENTO DE CHISTES MALOS —gritaron Papyrus y Undyne al mismo tiempo, Sans solamente se rió un poco, Alphys suspiró y Kouhei se golpeó la frente con la palma de su mano.
Recién llegaban a la ferretería que Sans había mencionado, alegando que allí se encontrarían con alguien que los llevaría con Frisk. No sobra decir que también les mencionó que la chica de caperuza roja podía estar andando por las calles en busca de Frisk, razón por la cual Undyne decidió acompañarlos junto con algunos miembros de la ex-guardia real (o algo así), que habían llegado en el auto de Dogamy y Dogaressa.
—Voy a vigilar el perímetro —informó Undyne bajando del auto—. No hagan nada estúpido y cuando llegue tu guía me llaman, ¿entendido?
—YO ME ENCARGARÉ DE ESO —aseguró Papyrus con confianza. Undyne asintió y se despidió de todos mientras acompañaba a los miembros de la guardia a buscar por las calles. Papyrus miró a Sans con preocupación—. SANS, CREO QUE DEBISTE ADELANTAR LA HORA DEL ENCUENTRO, PRONTO SERÁ LA HORA DE LA CENA DE FRISK.
—descuida, paps, dijeron que le iban a dar la cena —respondió Sans tranquilo.
—OH, ENTONCES ESPERO QUE ESTÉ BIEN —dijo Papyrus sonriendo.
—En ese caso solamente tenemos que esperar a que Frisk llegue —comentó Alphys, bastante nerviosa.
—ALPHYS, ¿ESTÁS BIEN? —preguntó Papyrus con preocupación— ESTÁS SUDANDO MUCHO OTRA VEZ.
—Solamente… estoy preocupada por Frisk, es todo —respondió tratando de sonreír, aunque no mentía, no se sentía demasiado bien, sus nervios habían estado bastante alterados todo el día, comenzando porque la máquina no había dejado de dar lecturas inestables.
—TODO VA A SALIR BIEN, FRISK VENDRÁ EN… ¡TREINTA Y CINCO MINUTOS! UNDYNE TIENE TIEMPO DE SOBRA PARA ASEGURAR EL ÁREA —informó Papyrus felizmente señalándole su reloj de muñeca.
Kouhei no dijo nada, estaba en el asiento trasero al lado de Sans, miraba su celular fijamente pero ya no trataba de llamar a Frisk, solamente observaba la pantalla. Mientras Papyrus hablaba ruidosamente con Alphys, Sans le preguntó en voz baja: —hey, niño, ¿todo en orden?
—No es algo que te importe —respondió automáticamente sin despegar la mirada del celular.
Sans se encogió de hombros y se recostó flojamente, acomodándose en el asiento como si fuese a tomar una siesta.
—¿has pensado en lo que hablamos? —preguntó con los ojos cerrados, Kouhei le miró automáticamente—. ya sabes, no tenemos mucho tiempo y eres la única alma humana que hemos encontrado hasta ahora, sería bueno que empezáramos a examinarte antes de…
Sans se cortó y Kouhei se removió incómodo, luego dijo en susurro.
—¿Antes de qué?
—antes de que me dé demasiada flojera para trabajar en esto —dijo el esqueleto consiguiendo que el chico le mirara incrédulo y con una ceja enarcada.
—Eres un payaso —dijo Kouhei cruzándose de brazos.
—pero no soy cualquier clase de payaso, soy un payasohumerístico —Sans abrió un ojo y lo miró con una risa jocosa, el niño solamente parpadeó un par de veces antes de fruncir el ceño nervioso, se estaba dando cuenta que, efectivamente, Sans no era alguien que hablara en serio—. pero debes considerarlo, en serio, tenemos que quitarte el alma humana antes de que alguien más lo haga y si alguien más lo hace… heh, bueno, no será muy graciosolo que te pueda pasar.
Kouhei no parecía afectado por las palabras de Sans, incluso si habían sido dichas con su tono críptico que no auguraba nada bueno, la razón era que no confiaba en él, podía estar mintiéndole u ocultándole información, Kouhei jamás dejaría su alma a manos de cualquier persona.
—Si le dicen todo a Frisk quizás pueda empezar a planteármelo —puntualizó Kouhei volviendo a mirar su celular.
Sans no dijo nada, pero estaba seguro que ese niño no debía ser el alma de la justicia, sino de la terquedad.
.-
Faltaban veinte minutos y Carmen había decidido guardar la cena de Yūsuke y Keichi en el horno, esperando a que ellos llegaran, Makoto lavaba los platos con ayuda de los gemelos, mientras, Frisk estaba viendo los álbumes familiares que tenía la familia, todos eran bastante recientes y veían a la familia feliz.
—Aquí Keichi casi se cae de un árbol, pero Makoto lo atrapó a tiempo —dijo Ernesto riendo mientras señalaba una foto de un niño de cabello alborotado llorando, siendo consolado por un Makoto más joven que se parecía bastante a Yūsuke.
—¿Y se rompió una pierna? —preguntó Flowey rodando los ojos, fingiendo querer ser partícipe de una charla tan estúpida y trivial como aquella.
—Ja, ja. No, afortunadamente solo fue un raspón —comentó Ernesto sonriendo.
Frisk sonrió, la familia de Yūsuke parecía ser casi perfecta, en cierto modo se alegraba de que tuviera una vida tan cálida y tanto amor a su alrededor, después de todo, parecía como si siempre la pasara solo en la escuela, todo el mundo creía que era un fantasma y por lo que le había dicho, su presencia era tan débil que posiblemente sus compañeros de clase ni supieran que existía.
[*La ventana.]
Una voz se escuchó en su cabeza, Frisk se quedó en su lugar mirando a todos lados, no había sido la voz de ninguno de los que estaban en la sala, eso lo sabía, era la voz de alguien más… una voz familiar. Obedeciendo involuntariamente, Frisk volteó a ver por la ventana que estaba detrás de ellos, encontrándose con unos ojos rojos y una máscara.
La chica de la caperuza estaba ahí. Abrió la boca, pero ella levantó una mano deteniéndole, luego, llevándose un dedo a la boca le dio a entender que no dijera nada, señaló a su derecha y luego se fue por donde señaló. Frisk tragó y miró a su alrededor, nadie se había dado cuenta de lo que había ocurrido, miró a Flowey que seguía haciendo comentarios sarcásticos que la familia tomaba por amables.
Quiso decirle a Flowey que la chica de la caperuza estaba ahí, pero ella le había dicho que guardara silencio. Siendo optimista, quizás podría arreglar las cosas hablando. Se levantó y señaló el pasillo que estaba a su derecha.
—Oh, ¿el baño? —preguntó Ernesto, consiguiendo que Flowey mirara a Frisk—. Bueno, tenemos baño de huéspedes, pero la cocina está ocupada… ve, siéntete libre de usarlo, es el que está al fondo a la derecha.
Frisk asintió con la cabeza agradeciendo y se levantó, caminando lo más natural que podía al encuentro con la chica de la caperuza. Buscó una ventana que se encontrara por el camino que la chica le había señalado, encontrándola únicamente en el cuarto de Jin y Jun. Ella le esperaba sentada en la cornisa de la ventana.
—Nos volvemos a encontrar —su voz era seca, fría, estaba llena de rencor—, al parecer ya no tienes ninguna herida.
Frisk levantó las manos. "¿Por qué me atacaste la otra vez?".
—No me voy a dejar engañar por ninguna de tus tretas, sabes lo que hiciste y sabes por qué estoy tratando de detenerte, puedes que te hayas ganado el corazón de todos con tu ridícula actuación, pero conmigo no funciona —dijo mientras entraba en la habitación—. Sé la clase de demonio que eres.
Negó con la cabeza, Frisk no sabía de lo que estaba hablando. "¿Te he hecho algo para que estés tan enojada?".
Red no dijo nada, solamente se quedó en silencio, avanzando hasta Frisk, tomándole del cuello levantándole unos centímetros de suelo. Frisk se sorprendió ante la repentina agresividad, le apretaba tan fuerte que sentía como empezaba a asfixiarse, empezó a patalear y a hacer fuerza en las manos de la chica para que le soltara, pero no gritó.
—No voy a caer en ningunode tus papeles, así que escucha con atención —murmuraba con voz amenazante, asegurándose que no fuese escuchada por las demás personas de la casa—. No te mato ahora mismo porque yo, a diferencia de ti, escoria humana, tengo honor. Vamos a solucionar esto en igualdad de condiciones.
Mientras hablaba más apretaba, Frisk entonces comprendió que no había forma de hablar con ella, convencerla o darle piedad, sus amenazas le habían llegado profundo y su cuello empezaba a doler. Tomó fuerza y le dio una patada en la cara que consiguió liberarle del agarre, cayó de rodillas al suelo y ella de espaldas contra la pared. Frisk empezó a toser mientras se agarraba la garganta y Red se puso de pie.
-No me creas tan idiota como para caer en esa trampa dos veces —dijo ella seriamente mientras se acercaba a Frisk con su espada en manos—. Esta vez, nadie vendrá por ti.
Frisk todavía no recuperaba la respiración, así que no pudo esquivar cuando ella le golpeó en la nuca con el mango de la espada, dejándole inconsciente.
.-
Yūsuke sentía que, a pesar de haberse perdido la cena por culpa de su hermano mayor había podido sacarle provecho a la situación. No fue difícil encontrar al pequeño ladrón que había tomado el celular de Frisk, por lo que se había ahorrado unas buenas horas de búsqueda.
—No tenías que haberlo hecho —murmuró Keichi mirándole de reojo disgustado.
—Te iban a golpear —respondió Yūsuke con severidad—, ¿hasta cuándo vas a dejar de meterte en problemas? Mamá se está cansando de tu actitud —Keichi no respondió—. Escucha, de nada te servirá seguirte integrando en las pandillas, no conseguirás nada allí.
—El hecho de que tú no quieras ser parte de ellas no significa que yo no —respondió Keichi con rabia, Yūsuke le miró con cansancio y tristeza, habían tenido esa conversación miles de veces y siempre terminaba igual.
Se preparaba para darle el sermón/discurso de rutina cuando vio algo saltar de su edificio y correr sobre los tejados de algunas casas, era un pequeño borrón rojo que pasó ágilmente por encima de ellos, llegando de esta forma al techo de otro edificio.
—¿Un pájaro? —preguntó Keichi extrañado.
Pero cuando una bufanda verde cayó del cielo a los pies de Yūsuke y su hermano, la teoría del pájarofue descartada, Yūsuke tragó fuerte antes de darse cuenta que la bufanda que estaba ahí, era la que le había regalado a Frisk. Las ideas empezaron a unirse y Yūsuke se hizo una idea de lo que acababa de pasar: la chica de caperuza había encontrado a Frisk.
—… Keichi, ve a casa —dijo Yūsuke mirando el cielo con desesperación, buscando el borrón rojo para seguirlo.
—¿Qué? ¿No vienes? —preguntó extrañado.
—Escúchame —dijo Yūsuke tomándolo de los hombros mirándolo con seriedad—. Dile a Flowey que se llevaron a Frisk y…
—¿Quién es Flo…?
—¡No interrumpas que esto es serio! —gritó dejando a su hermano mayor con la boca cerrada—. Ve, dile eso a Flowey y dile a Makoto que vaya a la ferretería del vecindario automotriz, un esqueleto debe estar allí, Makoto debe decirle que tienen a Frisk y que me pondré en contacto con él en cuanto pueda, ¿entendido?
Keichi asintió, había hablado demasiado rápido y su voz había sonado más a un balbuceo, pero pareció entender. Yūsuke asintió y salió corriendo con la bufanda en mano en dirección donde vio a la chica de caperuza correr.
Su voz había sonado tan alarmada que Keichi no hizo nada más que alarmarse también, algo muy grave estaba pasando, lo presentía. Salió corriendo a interior del edificio y tomó el ascensor tan rápido como pudo.
.-
—¡Y ahora las fotos de cuando eran más pequeños! —dijo Carmen feliz.
—¡Sí! —exclamaron Jin y Jun felizmente mientras se sentaban en el sillón con sus padres. Flowey estaba en mitad de todos ellos, en las piernas de Ernesto, Makoto estaba terminando de arreglar la cocina.
La flor estaba maldiciendo a Frisk internamente por tardar tanto en el baño, no aguantaba a esa familia súper unida y feliz a su alrededor, eran demasiado… felices para su gusto, era como lidiar con dos Papyrus, tres Toriel y una legión de Frisk.
—Owww, mira, esta quedó muy linda —dijo Carmen señalando una gran foto, que era bastante similar a la que tenían en la mesa con los jazmines.
Los dos padres y los cinco hijos, cuatro niños y una niña, extrañamente, había algo que ya no le cuadraba en la foto, ahí estaban los dos (mocosos) gemelos, el hermano ejemplar Makoto y Yūsuke, pero ellos habían mencionado a un hijo más, Keaton, si no estaba mal, pero era un chico, según tenía entendido.
—Hey, ¿no les falta un niño ahí? —preguntó Flowey aburrido, dejándose llevar por el momento familiar.
—¿Qué? No, estamos todos —dijo Carmen sonriente.
—Ese niño Keaton… —comentó, para ser corregido por Jun aclarándole que era "Keichi", cosa que a Flowey le dio bastante igual.
—Es él —Ernesto señaló al niño que había creído que era Yūsuke.
Flowey enarcó una ceja, ¿en serio Yūsuke era tan invisible que ni siquiera lo había notado en la foto? Eso era triste, trató de buscarlo, oculto tras los padres, siendo tapado por un árbol o por alguno de los niños, pero nada ahí habían siete personas.
—¿Y Yūsuke? —preguntó Flowey confundido.
—¡Mira, yo te explico! —dijo Jun subiéndose a las piernas de su madre para quedar más cerca del álbum y de Flowey—. Aquí están papá y mamá —los señaló en la foto—. Makoto —el niño alto, sí—, Keichi —el rarito que creyó que era Yūsuke—, Jin y yo —se señaló a sí mismo en la foto—, y Yūsuke.
Flowey se quedó de piedra, después de todo, Jun estaba señalando a la delicada niña que tomaba por los hombros a los dos gemelos con una sonrisa de princesa.
—… ¿El fantasma era travesti? —preguntó Flowey sorprendido.
—¿Fantasma? —preguntó Carmen confundida.
Pero alguien más cortó la incertidumbre, era Makoto que se estaba riendo a carcajadas, al parecer había entendido el dilema de Flowey.
—No, no, Flowey, Yūsuke no fue travesti —dijo entre risas encantadoras—. Yūsuke solo es una chica con un muy mal vestir.
Una chica con un muy mal vestir. Una chica. Una chica.¡¿Una chica?!
Flowey no gritó, lo habría hecho, pero no lo hizo principalmente porque no quería armar un escándalo entre la familia insultando a uno de los integrantes de ésta, pero era el colmo, no solamente Yūsuke se había atrevido a mentirle sobre si estaba vivo… viva… lo que sea, o no, sino que también de su género. ¡Ese maldito fantasma iba a…!
—¡Flowey! —la puerta se abrió de golpe, dejando ver a un joven un poco más alto que Yūsuke y con cabello más despeinado que… ella… iba a ser condenadamente difícil acostumbrarse a eso—. ¿Eres tú? —preguntó viéndolo, creyendo que era lo más obvio, Flowey, flor parlante—. Yūsuke dijo que tienen a Frisk también dijo que tú tienes que buscar a un esqueleto en la ferretería y decirle que tienen a Frisk y que lo llamará tan pronto pueda —dijo mirando a Makoto, todos se pusieron de pie, Keichi se rascó la cabeza confundido—. ¿Algo de eso tiene sentido?
—¡¿QUÉ FRISK QUÉ?! —gritó Flowey espantado.
—Carmen, el baño —dijo Ernesto inmeditamente mientras dejaba a Flowey sobre la mesa del comedor, la mujer corrió obedeciendo a su marido, seguida por los gemelos—. ¿Yūsuke no te dijo a donde iba? —preguntó mirando seriamente a Keichi.
—No, solo se fue tras la pista de un pájaro rojo o algo así —dijo el chico tratando de excusarse, se sentía como si de repente hubiese hecho algo malo.
—¡¿No se te ocurrió seguirla?! ¡Quién sabe en qué estará medida! —gritó Makoto mientras corría a su habitación a buscar un abrigo—. Me voy, veré si consigo alcanzarla.
—¡Frisk no está! —vino gritando Jun corriendo.
—No está en la casa —confirmó Carmen preocupada—. ¿Se metieron a la casa para secuestrarle?
—¡Espera! —gritó Flowey entre el caos, deteniendo a la familia, alcanzando a parar a Makoto antes de que saliera—. Voy contigo.
—No, Flowey, puedes ser útil aquí, solo tenemos que llamar a… —pero Ernesto fue interrumpido por Carmen.
—Yūsuke tiene mi celular, es el único con saldo —recordó con palidez.
—Y Frisk se quedó con el celular —murmuró Flowey, luego se fijó en Makoto—. ¡¿Te quedarás mirando o nos vamos ya?!
Sin decir nada más, Makoto tomó a Flowey y se marchó corriendo del apartamento, tomando las escaleras para ir más deprisa.
Flowey no podía creer lo que estaba pasando, mientras era llevado por el hermano mayor de Yūsuke pudo darse cuenta de algo. Frisk siempre estaba en peligro y él no era diferente a Sans o a los otros inútiles, en una maceta, sin brazos, piernas o magia, incluso le faltaba un pétalo, lo único que hacía bien era desconfiar de todo y todos y bajó la guardia un segundo y la loca de capa roja ya se había llevado a Frisk.
Ciertamente no sabia como era que Asriel debería sentirse en ese momento, si frustrado, enojado, avergonzado, preocupado… pero Flowey muy dentro de sí, profundamente sentía algo.
Flowey tenía miedo.
✾Si se fijan, en más de una ocación Yusuke se refiere a sí misma como una chica, lamento haber usado lo de los pronombres, pero considerando que la narración cambia con respecto a como Frisk y Flowey ven todo. (Además, tenía que despistarlos y ocultar el género en el fic es súper complicado XD).
✾Gracias a Jordaristoteles por sus consejos para el final del capítulo.
Notas finales de capítulo: ¡Gracias por haber leído! Espero les haya gustado el capítulo, ahora, les doy la información que quería darles.
Aprovechando que son fiestas (me salté la navidad, pero ya qué) estaba pensando en hacer un pequeño preguntas y respuestas a todos los personajes del fic, pueden enviar sus preguntas por aquí o por el Tumblr del fic (soultale-undertale-au).(tumblr).com, todo será respondido por esa página y no sé si vaya a responder con dibujos solo diálogos, eso depende de qué tan difícil se me haga XD. Normalmente nadie participa en este tipo de cosas, pero creo que estará bien. El tiempo de preguntas se acaba el 31, antes de media noche (o sea, antes de año nuevo) es cuando pueden enviar las preguntas, yo responderé a lo largo de Enero si es que no lo hago antes. ¡Espero se diviertan! ¡Felices fiestas, bendiciones y manténganse determinados! ¡Nos leemos!
Khe: ¡Hola, un placer leerte nuevamente y con gusto te responderé todo… en orden ;D
1.- Jajajaja, yo también sigo la animación de Camila Cuevas, pero trato de no copiar nada de ningún lado, el peinado de Rose son dos coletas y una trenza que le sirve de diadema, además, es pelirroja y ama los vestidos. No niego que está inspirada en otros personajes, pero al menos no en Betty xD Aunque gracias por señalármelo xD
2.- La verdad, es que como que si será Team Frisk vs Red, pero hay que ver si meteremos a los bichos amalgamas a la acción xD
3.- Nope, no te equivocas, el infierno se desatara cuando Flowey se caiga de la maceta y todos arderán... Y sus oídos también (?)
4.- Me iluminas con tus conocimientos científicos Undertalisticos, ¡porque exactamente así es! Y si a todo le sacamos la derivada de la cantidad de los pétalos que le quedan a Flowey y las veces que ha chillado furioso... Nos quedan tres almas por revelar. (Adoro esto xD)
5.- Rose está en casa, está bien y feliz intentando evitar que Támara gobierne el mundo, puede alimentarla con papel, pero Támara es muy estricta en su dieta de papel, solo acepta de los mejores Tem Fleaks para desayunar. Gracias por preocuparte por Rose, volverá dentro de poco, lo prometo xD
6.- En tu tienda MTT más cercana ;D
7.- No, algo mejor, Yūsuke no es un fantasma y es una mujer. Flowey perdió los pétalos que le quedaban xD
8.- Descuida, me gustan las reviews largas xD
¡Gracias a ti por comentarme! Nos leemos y adoro tu despedida, creo que estás comiéndole mucho el ritmo a Sans (?) ¡Mantén tu determinación, ¡nos leemos!
Spark297: ¡Hola! En estos días he estado tan ocupada que apenas he podido escribir el capítulo xD prometo que en cuanto pueda me meto a Tumblr. ¡Y gracias! Me alegra que te guste el diseño de Acedera, y si vi el capítulo, no completo porque soy una débil que lo dejo cuando Paps fue enviado a prision, pero si vi el final. A MÍ NO ME ENGAÑAN, ESA COSA SE COMIÓ EL ALMA DE SANS PERO NO LO MATÓ, ASÍ QUE PRÁCTICAMENTE NO ESTÁ MUERTO, solo necesita regenerarse como una gema (?) *estado de negación* ¡muchas gracias por leer y comentar! Mantén tu determinación y nos leemos~
LunaBeatriz1: ¡Hola! Empezare a responder al review en orden, me siento lista (?). La idea principal era que Sans llevaba a Frisk al parque con Papyrus y Rose y MK llamaban a todos sus amigos y compañeros de clase para subirle el animo a Frisk, verás... Cambió mucho la idea xD. Frisk es alguien fuerte, pero también muy emocional, tiene determinación y la determinación puede volverle muy optimista, como viste, además, un poco de cariño le hace feliz, pero no lo suficiente, al menos hablo seriamente con Flowey al respecto en este capítulo, pero tienes razón, si le siguen ocultando le harán daño porque Frisk cree incluso en Kouhei y Kouhei está mintiendo por primera vez en su vida para no lastimar a Frisk, cosa irónica porque es lo que está haciendo. Su vida antes de Ebott fue turbia, le he programado con el pasado más trágico de todos (?) *referencias a Ralph el demoledor* Bueno, la verdad que tampoco tan trágico, pero esto si le está afectando demasiado, quizás, en un futuro explique cómo fue su vida antes de UT. Sans es un muy buen maestro, se pudo adaptar a Acedera sin tener que dejar sus chistes de lado xD , pero la verdad, en casos como Chara y rutas genocida y demás, no es un buen aliado, sería más bien enemigo de Frisk si empezara a desconfiar. Chara es pro, a Chara le da igual lo que los demás le digan, tienes razón, el problema es que le ha complicado a Frisk el trabajo de hacer amitad con Red xD
La idea principal era Undyne llenando de lanzas el auto de los policías, pero, me pude a pensar y es que Undyne es efusiva pero no inconsciente, sabe reconocer la autoridad y sabe lo difícil que es proteger a alguien que no quiere ser protegido, así que quise mostrar un poco de su lado serio y comprensivo, ella no es solo explosiones, ta,bien hay que saber cuando hay que parar.
Y no te preocupes por los reviews largos, me fascinan los testamentos xD
Lo único malo de ellos es que a la hora de responder me sale un testamento a mí y como soy una ansiosa que le gusta actualizar a penas tiene el capítulo, pues muchas veces respondo muy rápido o descuidadamente, luego me calmo y vuelvo a responder con más calma xD
Muchas gracias por leer y yo también amo a Chara, adoro a Frisk con mi corazón, pero Chara es la badass xD
¡Nos leemos!
DannaLaGardevoir: ¡Hola! Un placer leerte de nuevo, oh cielos, pocas veces me encuentro con colombianos en fanfiction, eres literalmente la segunda persona colombiana de FF que conozco xD Me alegra que te haya gustado el capítulo, y estoy pensando en una pequeña ronda de preguntas y respuestas a los personajes para celebrar fin de año, normalmente nadie pregunta nada, pero al menos estará la intención (?) XD así que esa podría ser una pregunta para Yūsuke, fíjate, estoy escribiendo primero la respuesta a tu comentario así que ahorita pondré en notas finales de capítulo la idea de las preguntas y respuestas xD
(Q-Chara, I'd love that xD) Chara está llena/o de sorpresas, esa era mi idea también, pero ya que apareció Red me dije: ¿por qué no sacar a Chara a pelear? Y Bam, pelea xD
Gracias a ti por leer y comentar (y porque me diste la idea de lo de preguntas y respuestas con tu pregunta de Yūsuke xD) ¡nos leemos!
Viana D'Ascolli: ¡Hola! Qué bueno leerte nuevamente, bueno, verás, tienes toda la razón, la presencia de Yūsuke es tan minúscula que la gente tiende incluso a olvidarla después de conocerla, por eso el hecho de que tuviera una familia tan unida y considerada (como la que mostré) y que hayan personas que le reconocen hace un contraste en su personalidad y en como llevan las almas todo el problema de los efectos secundarios de tenerlas (Kouhei se volvió muy estricto con la honestidad, Acedera tiene un montón de traumas desde que obtuvo el alma), también quería mostrar lo fuertes que podían ser los lazos de una familia y también lo equivocado que estaba Flowey xD
Yūsuke todavía tiene algunos secretos, la verdad, ella tiene un pasado turbio y un presente estable, pero complicado, no te equivocas, pero no es nada fuera de lo normal, son dilemas de una persona normal, tengo la esperanza de poder explicarlo con más detalle más adelante. Red no es mala, tienes razón, es la antagonista del arco, pero ella además de venganza quiere justicia, no trato de matar a todos los niños de la escuela, solo fue a por Frisk, quien considera culpable de todo el mal que ella conoce. Y descuida, los personajes empezarán a tomar más relevancia, es que me estoy centrando mucho en los humanos porque el juego ya enfatizó en los monstruos, pero Alphys y Papyrus y todos tendrán su momento (Y ASGORE TAMBIÉN, necesito arreglar cosas con él). Muchas gracias por comentar y leer, ¡nos leemos!
Lady'z Phantom: ¡Hola! Un placer leerte de nuevo y espero que no te haya enojado la idea de que Yūsuke es una chica en realidad xD. Tiene secretos y un pasado, si, uno que espero poder explicar en futuros capítulos, incluso cosas que su familia no sabe, si te das cuenta.
Owww, me alegra que te guste mi fic a pesar de que no te gustan los AU, pero por ese lado no debes preocuparte, la trama de los AU no la tocaré a no ser que sea para un evento especial, pero sería una especie de Spin Off que no tiene nada que ver con la trama original. Red la use porque hay una buena razón, algo que se explicará a futuro, y te daré una pista: ella no es exactamente culpable de los bichos que aparecen, peeeero, por ahí va la cosa.
Lo de Kouhei, no te preocupes, es culpa mía que lo deje inconcluso xD Bueno, te darás cuenta que en este capítulo se toca el tema. Kouhei sabe de las almas, sabe del peligro, pero no quiere ayudar a la investigación de Sans y Alphys porque siente que de alguna forma traiciona a Frisk (si mentirle no es poco, participar en un proyecto de almas que también le involucra le parece el colmo, además, no confía de Sans del todo). Así que quedaron en que Kouhei se lo iba a pensar. Tiene el alma, los bichos le pueden estar buscando, pero por el momento, el alma de Frisk es la que más está llamando la atención gracias a la aparición de Chara. Básicamente eso ha pasado con Kouhei.
Para Frisk será duro saber que sus amigos le han estado mintiendo, aún si es por su propio bien, Frisk no es alguien que guarde rencor ni nada por el estilo, pero si será un gran bajón y puede que se enoje en su momento, pero eso se verá más adelante (porque es obvio que tanta mentira no lleva a ningún lado xD)
Efectivamente, este es el arco de amabilidad, Helena es alguien linda y amable, pero no es un fantasma y el arco se llama "Jazminum Officinale, la historia de un fantasma" XDDD o sea, Helena tiene su desarrollo y se da a conocer de a poco, pero es como Rose, ya tendrá su momento de gloria, no sólo las almas tienen que tener protagonismo después de todo :D
Muchas gracias por comentar, he estado a poco de subir el capítulo y me llego tu review xD espero que te haya gustado el capítulo, ¡nos leemos!
✾Siguiente capítulo: Vs. Red.
∟Esta vez, es Frisk a quien le toca enfrentarla.
