25
Pov. Ronnie
Temblaba de pies a cabeza cuando Dan vino por mi a preguntarme si Gabe me había avisado sobre su oferta, en otras palabras, que me despediría de Jacob. Asentí reflejando seguridad, aunque por dentro me carcomían los nervios. Repasando el plan una y otra vez, repitiendo cada detalle de lo que haríamos.
Dan me guio de nuevo a la sala de entrada, ese lugar enorme con lámparas de cristal. Me dejó ahí y de una puerta escondida ubicada detrás de mi, salieron dos vampiros: Gabe y el otro supuse que sería Mattis. Un simple chico alto y delgado de cabello rubio y ojos rojo oscuro, como todos.
-Somos tu guardia mientras van por Jacob.-dijo Gabe colocándose a mi lado.
-Lo sé.-repuse tragando saliva. Todo era parte del plan.
Unos minutos eternos más tarde, se abrieron las puertas dobles del otro extremo de la sala. De allí apareció una chica. Alta, de pelo castaño-rubio hasta la cintura y con un rostro burlón insoportable. Al verme, sonrió despectivamente y se apartó, para dejar ver a mi Jake y a un chico que lo escoltaba por detrás.
Si no fuera porque conozco a Jacob más que a mí misma, gritaría que no es él y que me estaban engañando.
Jacob estaba considerablemente más débil. Tenía sangre seca en los labios, la barbilla y el cuello de su polera. El pómulo de su mejilla era un hematoma. Y vi, en sus ojos, que estaba sufriendo en ese mismo momento una descarga eléctrica que no podía gritar.
Ya había visto esa misma expresión en Gabriel cuando estábamos practicando.
-Jake.-susurré. Jake me miró a los ojos con intensidad. No logré descifrar si era perdón o súplica. Estaba tratando de decirle con la vista que todo iría bien cuando apareció Dan en la escena.
Una oleada de ira creció dentro de mi.
-¡Qué le has hecho!-grité y antes de poder hacer ningún movimiento estuve sujetaba por Gabe y Mattis a ambos lados.
-Cíñete al plan, Ronnie.-me susurró Gabriel con urgencia.
Sí, eso. Tenía que ceñirme al plan.
Alcé la barbilla mientras me soltaban y Dan sonreía como si estuviera viendo una película cómica. Idiota. Ordenó a la chica y al chico que acercaran a Jacob a mí como si fuese un experimento del que quería ver los resultados. Le hicieron caso.
Tener a Jake más cerca me volvía un poco temblorosa. Nos miramos a los ojos y al ver que él no emitía sonido, farfullé tratando de mentir con convicción:
-¿Qué le pasa? ¿Le están haciendo daño?
Thomas soltó a Jake con una sonrisa de burla y le dijo a su compañera:
-Déjalo, Kathleen, deben despedirse.
Kathleen soltó a Jacob y un segundo más tarde él cayó sobre sus rodillas con un jadeo. Mis ojos se abrieron con miedo y me arrodillé enseguida frente a él con toda la preocupación:
-¿Jake?-susurré mientras él abría los ojos que había mantenido apretados y me miraba a los míos.
-Ronnie…-escupió y supe que lo habían estado torturando.
Una nueva ola de furia atravesó todo mi cuerpo y, deslizando mi fría mano hasta sentir el calor de las suyas, le dije lo más bajo que pude:
-Síguenos la corriente.
Jacob entendió, estuve segura de eso. Aunque no me lo dio a saber con ninguna expresión. Sólo miró al suelo respirando profundamente con alivio de no tener esas descargas eléctricas.
-Jake, tengo que decir adiós.-dije con un volumen más normal.-No puedo… dejar que te tengan aquí y así.
-¿Qué?-Jacob me miró con verdadero temor.-¿De qué estás hablando?
-Dan prometió que si hacía esto él te dejaría ir, Jake.-lo miré a los ojos de modo significativo y apreté su mano.
-No.
Apretó él mi mano con la suya, como si no quisiera dejarme ir. Parecía que sí era un buen actor.
-Jake, si no lo hago te van a matar.-insisto con seriedad.
-¡No!
Trató de levantarse pero el chico que lo había escoltado hasta acá lo pateó en su costado con tanta fuerza que Jacob salió disparado hasta chocar con la pared con un enorme estruendo.
Esa era una señal para mí.
"Si Thomas o Kathleen se ponen violentos con Jacob" había dicho Gabriel "Debes atacar a uno de los dos a matar".
No lo tuve que pensar dos veces.
Me lancé encima de Thomas arrojándolo al suelo. El factor sorpresa fue algo a mi favor, pude ver su asombro reflejado en sus ojos cuando mis manos se pusieron a ambos lados de su cuello preparada para torcerlo y arrancarlo.
-Ronnie.-avisó la voz firme de Dan a mis espaldas.
"Dan se asustará. No lo olvides: tratará de hacerte cambiar de opinión".
Lo siento, Dan, pensé irónicamente. Y quebré el cuello de Thomas con un sonido de rasgado metálico.
Intranquilamente dejé el cuerpo inmóvil de Thomas en el suelo, justo para reaccionar ante el ataque de Kathleen.
Con ella era más difícil: estaba enfurecida porque maté a su novio y definitivamente no tenía ahora el factor sorpresa.
¡Oh, espera! ¡Si que lo tenía!
Entre las uñas y dientes en que se basaba esta pelea, localicé toda la fuerza mental y física que tenía en mí, y la centré en mi pecho. Al principio ardía un poco, pero, justo como Gabe me enseñó, cuando la logré trasladar por mis brazos hasta la punta de mis dedos…
Kathleen se quedó paralizada de pronto, y cayó al suelo. La descarga eléctrica había funcionado.
Miré a la chica satisfecha. Lo había logrado.
-Gabriel, llama a Lindsay, James, Aline, Bill y Charlie, ahora.-murmuró Dan a mis espaldas.
-No lo creo, Dan.
Yo alcé mis ojos desde Kathleen hasta Gabe, que miraba desafiantemente a Dan. Mattis se había marchado. Dan lo investigaba con los ojos entrecerrados. Examinando, de alguna forma para poder descubrir, qué había cambiado en su sirviente.
-Sabía que habías cambiado.-comentó Dan serenamente avanzando un paso a la vez que Gabe se acercaba tranquilamente a mi.-Pero no pensé que me irías a traicionar, Gabe.
-No tienes idea de nada.-le espetó Gabriel. Luego me miró a mí, y dijo.-Vamos, lo mismo que con Thomas.
Mis manos temblaron un poco mientras mis ojos miraban a la chica de arriba a abajo. Ya lo había hecho, ¿Por qué no de nuevo?
-Así que te cambiaste de bando, ¿eh, Gabriel?-Dan continuaba acercándose lentamente. En un rincón, vi a Jake recién comenzando a moverse. Solté un suspiro de alivio.-Apuesto a que tú le has enseñado a Ronnie cómo hacer las descargas.
-Pues sí.-respondió echándome una mirada de "apresúrate".
Pero lo siguiente que Dan dijo no me permitió ni arrancarle un pelo a Kathleen.
-¿También le has dicho que todo esto fue tu idea?-inquirió.
Mi alma cayó al suelo cuando sus palabras llegaron a mis oídos y busqué los ojos de Gabe con los míos, aunque él evitó mi mirada a toda costa.
-No es cierto, Ronnie.-aseguró mirando mordazmente al vampiro de ojos color miel, que se echó a reír.
-¡Te niegas a ti mismo! No puedo creer que caíste tan bajo. ¿Por qué es esto, eh? ¿Es por Cassie?
¿Cassie? Cada palabra que escuchaba dejaba de tener sentido para mí. ¿Quién era Cassie? Miré a Gabriel en busca de una explicación, pero él sólo se limitó a patear el suelo con rabia.
-¡Recuerda lo que te dije, Ronnie!
Y recordé: Claro, los juegos sicológicos de Dan. No debía creerle nada. Pero cuando asentí y traté de enfocar mi atención en la chica que tenía sujetada, titubeé.
-Gabe…
-¡HAZLO YA!
Pero fue muy tarde.
Cuando Gabriel bramó aquella orden, desvió su mirada unos segundos hacia mí, que era lo único que Dan necesitaba. Grité a todo pulmón cuando nuestro creador saltó encima de él y con la fuerza de vampiros chocaron contra la pared quebrajándola casi completamente. Gabriel luchaba con todo su alma, pero aun así, Dan le llevaba ventaja. Y yo sólo podía quedarme allí inmóvil, si no quería que la chica escapara.
Dan rugió cuando Gabriel mordió su muñeca y casi la desprende de su brazo, pero, con unos movimientos ágiles, lo dio vuelta aplastándolo con su brazo cruzado por el cuello de Gabe, cortándole la respiración. Los ojos de Gabriel se abrieron alarmados y la boca de Dan se tornó en sonrisa.
-¡Hazlo, Ronnie! ¡Ahora!
Gimoteé al sentirme débil, sobre todo al no poder retirar mis ojos de ellos.
-Hazlo…-escupió con un dejo ahogado.
Mis ojos se pasaban alternativamente desde la niña hasta Gabriel sin saber qué hacer. No es que matando a Kathleen Dan muriera, ¿no es así?
-Vamos, Ronnie. Mátala.-rio Dan presionando más el cuello de Gabriel.-¿Qué te parece si lo hacemos al mismo tiempo?
Mis ojos ardían y mis piernas temblaban.
"No lo olvides: tratará de hacerte cambiar de opinión".
Pero cada vez sus palabras se desvanecían más y más. Es decir, Gabriel nunca mencionó nada sobre su propia vida en peligro.
-Hazlo.-masculló Gabe.
Y un silencio cruzó el momento. Y una sonrisa enorme pasó por la expresión de Dan, mirándome a los ojos con desafío. Sus labios dijeron algo como: "Es hora de que te reúnas con Cassie" Y luego…
Y luego Gabriel estaba muerto.
El grito desolador que emití retumbó por todas las ventanas mientras Dan reía dejando caer el cuerpo y la cabeza de mi amigo al suelo y una nueva oleada de odio me recorrió completamente. Hasta que una mano tibia me sacudió y me hizo voltear bruscamente.
Jacob.
En cuanto me di vuelta él me guiñó un ojo. Luego cerró ambos, concentrándose, retrocediendo, hasta que su ropa estalló y en vez de un chico débil y lleno de sangre seca, tenía a un lobo gigante que en dos segundos tomó a Kathleen entre sus fauces, apartándola de mis manos y la lanzó al otro lado de la habitación.
Jacob me estaba ayudando.
Al darme cuenta de que no debía preocuparme de ella más, me giré instantáneamente hacia donde Dan estaba, pero ahora sólo estaba el cadáver de mi amigo. Me asusté, pero tardíamente. Todo este plan había fallado porque yo reaccionaba tarde. Todo era mi culpa.
Algo me golpeó de lleno en el hombro y caí hacia atrás con un golpe un poco fuerte. Dan, según supuse, me tomó por debajo de los brazos por detrás y me arrastró mientras yo intentaba sacudírmelo de encima, pero cuando estuve a punto de escapar… Una corriente eléctrica me inmovilizó.
Vi todo como en cámara lenta y con un zumbido en mis oídos. Y claro, con cada célula de mi cuerpo chillando de dolor.
Dan, en frente de mí, demostrando que no era mi captor y diciéndole algo. Luego Jake, intentando atrapar a Dan… sin logros: dos vampiros que jamás había visto saltaron sobre él y seguramente también sabían lo de las descargas, pues el lobo cayó de costado completamente rendido. ¿Pero no dijo Gabe que sólo 4 sabían sobre ese don?
¡No! ¡NO! Gritaba yo por dentro, aunque nadie podía oírme.
Hasta que de pronto, el dolor cesó y yo pude moverme y jadear de dolor de nuevo.
-Gracias, Mattis.
¡Mattis! ¿Entonces todo no había sido culpa mía?
Giré sobre mi misma y lo enfrenté. En efecto, Mattis era el que me estaba lanzando las cargas.
-¡Nos fallaste!-le grité e iba a echármele encima cuando una mano firme sujetó mi muñeca. Intenté morderla pero, con velocidad, la mano pasó de mi muñeca a mi garganta y yo quedé alzada con la espalda presionada contra la dura muralla.
Dan me miraba completamente mordaz. Sus ojos no eran miel. Eran negros, y mostraban ira.
-Pensé que teníamos un trato.-musitó mirándome directamente a los ojos mientras yo intentaba zafarme.-Tú me has fallado a mí, así que Mattis los ha traicionado a ustedes.
-¡Gabe está muerto por tu culpa!-le eché en cara.
Lo increíble era que Mattis ni se inmutó. Me dedicó una mirada aburrida y hasta fingió un bosteza.
-Bruto.-susurré y volví a mirar los furibundos ojos de Dan.
-No sé qué voy a hacer contigo.-me dijo Dan con tono lastimero.-Me causaste un montón de problemas. ¡Tres vampiros muertos!-hizo una mueca de disgusto, como si pensar en ello le diera nauseas.-Jamás querré una muerte como la de Kathleen. Tu lobo sí que disfrutó eso.
-¡Déjame ya!-supliqué y con eso el sujetó con aún más fuerza su agarre.
-Y no sé por qué no quieres quedarte aquí. Yo puedo hacer cosas que nadie más puede en el mundo.
Al oír sus propias palabras, el rostro de Dan se iluminó. Seguramente tenía una idea. Me miró y sonrió.
-Creo.-comenzó, inclinándose hacia mí.-Que ya sé qué haré. Te daré una última oportunidad, Ron. Ah, ah…-me interrumpió cuando iba a replicarle que era un mentiroso.-Déjame hablar. Sí, te daré una oportunidad. Tu última oportunidad.
Lo miré con odio profundo, pero Dan parecía no darse cuenta.
-Te vas a quedar conmigo Ronnie.-prometió con la voz grave.
-¡Ni en mi lecho de muerte!-le grité y de respuesta aplastó su palma contra mi garganta, ahogando mis palabras. Él negaba con la cabeza, chasqueando la lengua.
-Tú te quedas aquí conmigo.-repitió Dan y me di cuenta de que estaba empezando a perder la paciencia.-Y yo traigo a Liam de vuelta a la vida.
