25
No puedo creer que lo hayan hecho aun estando nosotros en la misma casa.- Leroy que era el más indignado de los 4 daba su punto de vista mientras el resto asentía con su cabeza.
Y lo peor es que no se enteran que estamos aquí como 4 idiotas esperando a que se dignen en aparecer- agregó Santana que desde que se había enterado lo que sus amigas estaban haciendo se quedó sentada cruzada de brazos y con el ceño fruncido.
Yo creo que es normal… la tensión entre ellas era palpable.-Brittany que era la menos afectada no quería ser menos.
Palpable o no, tendrían que mínimo haber tenido un poco de tacto, en mi vida pensé escuchar a mi hija de ese modo.-Hiram que se encontraba parado en el principio del pasillo estaba incrédulo ante las risas, los gemidos y porque no gritos que todos habían escuchado y confirmado que venían de nada más ni nada menos que de Rachel Berry.
Pero es que a ellas nada les importaba porque seguían creyendo que su casa estaba vacía, que en su hogar no había más que sus cuerpos, cuerpos que para esa hora siendo mediodía estaban pidiendo algo más que besos y caricias, esos cuerpos estaban pidiendo comida, alimento, algo con lo cual recuperar energías después de descubrir lo buenas que eran para brindar placer a su pareja.
Qué se iban a imaginar ellas que cuatro personas estaban esperando que terminaran con su nuevo descubrimiento, porque era nuevo para ambas a pesar de que Rachel no era una novata en aquel tema, un descubrimiento que a Quinn le estaba fascinando, un descubrimiento que se iba a convertir en su nueva cosa favorita de todos los tiempos y en la que pensaba convertirse en toda una experta.
"La práctica hace al maestro"
Y Quinn Fabray estaba por la labor de hacerse toda una experta en esa nueva materia que había descubierto en la piel de Rachel.
Quinn… Quinnie cariño, oh dios cielo ya no puedo más, tienes que dejarme descansar.- pidió saliéndose de la cama mientras Quinn la seguía como si estuviera acechando a su presa.- no me mires así, prometo que esta noche lo volveremos hacer hasta que quede inconsciente.-aseguro a la vez que recuperaba una de sus prendas.
Lo prometes? Hasta quedar inconsciente?- tenía que asegurarse que esa promesa se cumpliera sí o sí.
Una risa y la cara de profunda adoración fue lo que recibió Quinn, pero eso no era lo que ella necesitaba escuchar, entonces sin más salto de la cama aún desnuda y se abalanzó al cuerpo de Rachel que no pudo evitar largar una carcajada ante esa reacción de su chica.
Dios Quinn no podemos estar así por más que quiera, tengo partes de mi cuerpo sensibles, partes que pensé que nunca se podían poner de ese modo.- reprocho recibiendo cantidades de besos en su rostro.
Si podemos, en casa no hay nadie, es más podemos hacerlo en la cocina, en el pasillo… oh si en el pasillo ahí fue nuestro primer beso… ven vamos.-exclamo realmente entusiasmada con aquella idea, agarró la mano de Rachel y comenzó a arrastrarla hacia fuera de la habitación, por supuesto que nunca se imaginaron lo que estaba a punto de pasar.
Quinn que seguía desnuda apenas salió al pasillo agarró a Rachel desde su cintura para pegarla a su cuerpo, comenzó besando su cuello y rápidamente subió a su oído mordiendo el lóbulo de su oreja, arrancando el primero de los suspiros de la morena, una vez llegaron a la pared que daba directo al salón, Quinn levanto a Rachel para que esta entrelazara sus piernas alrededor de su cintura y comenzaron a besarse sin contemplaciones, perdidas nuevamente en su deseo interminable, olvidándose por completo que si bien pensaban que estaban solas alguien podría entrar y verlas.
Pero cuando una de las manos de Quinn se metió por debajo la camisa que Rachel había atinado a ponerse esta no pudo evitar que un gemido al sentir las manos frías de la rubia saliera de su boca, alertando de esa manera a las cuatro personas que se encontraban en el salón de esa casa.
No sé porque te has…
Oh por dios!- exclamo Hiram que fue el primero en llegar al principio del pasillo.
Oh por dios!- exclamaron Quinn y Rachel quien atinó a ponerse delante de la desnudez de la rubia.- que hacen aquí?- pregunto sorprendida hasta que vio como Santana con su ceño fruncido y Brittany con una sonrisa se acercaban dónde estaban sus padres.
Se cambian ya! Las esperamos en el salón.-ordenó Santana con esa autoridad que tras años en su trabajo sabia como manejar a la perfección para infundir miedo y respeto.
Nadie dijo nada más, la vergüenza de Rachel y Quinn eran tan evidente que podían tranquilamente hacerse pasar por un semáforo. Retrocedieron sin dejar de mirar adelante mientras Rachel seguía tapando a la rubia para que nadie viera lo que sólo ella podía ver.
Lo iban hacer en el pasillo.- nuevamente un indignado Leroy se hacía escuchar mientras que se dejaba caer en el sofá al lado de una Santana algo decepcionada.
Se creen adolescentes?- cuestiono Hiram que seguía clavado en el principio del pasillo.
Eso definitivamente se lo vamos a preguntar, como creen que pueden hacer esas cosas.- agregó Santana que no daba crédito de lo que había visto.
No sean tan duros con ellas, sólo están disfrutando de lo que les ofrece su cuerpo.-Brittany trataba de defender el comportamiento natural de las dos chicas.- ustedes nunca lo han hecho en la cocina? O en el salón?- pregunto frunciendo su ceño para mirarlos de manera acusatoria.
Santana no podía responder porque al fin y al cabo su vida sexual era potencialmente activa y para ellas no había un lugar específico para tener relaciones, si tenían ganas encontraban el lugar indicado y se acababa el martirio.
Hiram miró a Leroy quien algo sonrojado asintió meneando su cabeza mientras un movimiento de manos acompañaba aquella vergonzosa respuesta.
Escucharon pasos dudosos que se acercaban entonces Hiram decidió sentarse al lado de su esposo a la espera que Quinn y Rachel aparecieran.
Bueno creo que…
Ni se te ocurra ser la primera en hablar Rachel.- interrumpió Santana levantando su mano derecha para frenar eso que la morena fuera a decir.-Hiram, Leroy por favor.- cedió la voz a sus… a los padres de Rachel.
Creo que no hay mucho que decir, les pedimos algo y solo tardaron un día en hacerlo lo contrario, es increíble, que acaso no pueden con sus hormonas?- pregunto Leroy mirando a Rachel y Quinn.
Puedo responder yo?- quiso saber Quinn un tanto avergonzada recibiendo la afirmación de Hiram.- no sólo he esperado un día, he esperado 26 años para este momento, he esperado toda mi vida y lo siento mucho si mis hormonas no pudieron contenerse 5 días más… pero no me arrepiento de nada de lo que hicimos, Rachel es mi novia…
Oh por dios, son pareja y no lo sabíamos?- cuestiono ofendida Santana.
Eso ha sido hasta recién, me lo ha pedido hace unos momentos.-respondió Rachel con una sincera sonrisa en su rostro.- escuchen entiendo que estén decepcionados, nos pillaron en una situación en la que imagino a ningún padre le gustaría ver a su hija, pero la verdad es que tengo 22 años y ella tiene 26…
Ella era virgen y tú arrebataste su virtud sin un gesto romántico previo.- acuso Hiram rápidamente.
Santo cielo, es por eso? Por mi virginidad? Pues paso como tenía que pasar y no me arrepiento de nada, una cena a la luz de las velas no lo iba hacer más perfecto de lo que fue para mí.- respondió con seguridad ante aquella ridícula acusación.- Sentimos si les faltamos el respeto pero ya somos grandes, estamos enamoradas y no pensamos dejar de hacer lo que una persona enamorada hace.- la rotundidad en las palabras de Quinn hizo que todos se quedaran callados excepto Brittany que dio un brinco para felicitar a sus amigas.
Estoy muy feliz por ustedes, pero deberían darse un baño huelen a sexo.- susurro en el oído de ambas y no pudieron evitar reír ante ese comentario.
Espero que sepan comportarse de ahora en más… no tenemos por qué escuchar sus gemidos y gritos.- espeto Santana que se acercaba a Rachel con la mirada seria.
Esperen hace cuantos están aquí?- preguntó Rachel en seguida.
Hace cuantos estamos? Pero si nunca nos fuimos.- respondió Hiram con el rostro contrariado.
Nosotras escuchamos la puerta cerrarse y pensamos que se habían ido.-comentó Quinn algo confusa.
Claro escucharon la puerta cerrarse porque habían llegado Santana y Britt- Britt.-contesto Leroy de manera evidente.
Oh por dios!-exclamaron las dos juntas.
Pensaron que estaban solas? Por eso se dejaron llevar?-indago con una sonrisa Brittany que era la más divertida en aquel salón, las chicas asintieron con sus cabezas aún con las manos en sus bocas.
Por eso decidieron salir al pasillo…
Y suerte que solo fue el pasillo.-interrumpió Rachel lo que Hiram estaba por decir.
La vergüenza que las dos jóvenes tenían era indescriptible, pensar que cada sonido que salió de sus bocas fue escuchado por sus padres y sus amigas era algo que realmente no podían soportar en ese momento, así que sin más clavaron sus miradas en el piso, dieron media vuelta y volvieron a su habitación.
Donde creen que van?-pregunto Hiram en seguida.
Ducha- escucharon en un lejano susurro.
Tienen 20 minutos cada una, ni un minuto más se entendió?- grito Santana antes de ver como ambas asentían y se perdían por el pasillo.
Cocinamos?- indago Brittany comenzando su caminar hacia la cocina.
Yo voy al cuarto de la diversión- respondió Santana que siguió su camino hacia la siguiente puerta.
Nosotros te ayudamos Britt-Britt…
Tu ayúdala yo voy con Santana-agrego Hiram siguiendo a la latina- controlen a las niñas.
1 hora después…
Quinn y Rachel miraban la puerta de la habitación que compartían con miedo, como si del otro lado se encontrara Jack el destripador o algo así, no querían salir y tener que ver las caras de las personas que fueron "testigos" de su más profundo acto de amor, pero sobre todo era Rachel quien no podía ver a sus padres a los ojos. Era plenamente consciente de que no se contuve en ningún momento y que sus gemidos e incluso palabras subidas de tono escaparon de sus labios de manera audible pero que sin duda estimulaban de sobre manera a la rubia que se encontraba entre sus piernas.
Si tan solo lo hubieran sabido que no solo Hiram y Leroy estaban en su hogar sino que también sus amigas estaban más que seguras que, si se hubiesen dejado llevar, pero que probablemente NUNCA lo hubieran alargado tanto ni muchos menos se hubiesen atrevido a salir al pasillo.
Tenemos que salir, ya pasaron los 40 minutos y realmente tengo hambre Rach-murmuro aún con la vista puesta en la puerta.
Lo sé yo también necesito comer algo inmediatamente- prosiguió mientras sus manos se movían nerviosas por su pelo.
De acuerdo, ya nos escucharon, ya nos vieron incluso…
Oh dios…
Tranquila Rach, somos adultas y tampoco es que estuviéramos haciendo algo que…
Quinn grite literalmente que lo hicieras más fuerte!- exclamo interrumpiendo el monologo que la rubia estaba por dar.
Ooooh eso fue…
Quinn!-volvió a interrumpirla- el punto es que mis padres me escucharon-
Lo siento pero es que… tienes razón pero ya no podemos hacer nada por revertir lo que hicimos y si pudiera no lo haría- fue sincera, no estaba en sus planes el arrepentimiento, es más en sus planes estaba el volver a repetir tantas veces como pudiera lo que hicieron horas atrás.
Dos golpes en la puerta y un suave "ya está la comida" de Brittany fue lo que las animo aún con timidez a salir al pasillo para el almuerzo más vergonzoso de toda su vida. Salieron encontrándose con la sonrisa de su amigas que se encargó de agarrar a ambas chicas por los hombros mientras ella se posicionaba entre media de Quinn y Rachel.
Nadie va a decir nada sobre lo que paso así que relájense de una vez… sé que es vergonzoso pero es lo más normal del mundo- y bajo esa sentencia casi liberadora entraron a la cocina donde cada uno estaba metido en su conversación, vieron a la chicas entrar y las recibieron con una sonrisa, bueno salvo Santana ella solo movió su cabeza y poco más.
El almuerzo fue como cualquier otro con la familia, risas de acá, vergüenzas de allá, por supuestas todas sobre Rachel de pequeña, donde la protagonista paso de ser a temprana edad la embajadora de cada perro callejero que encontraba por las calles de San Francisco, a pesar de que sus padres se lo tenían terminantemente prohibido.
A sus 10 años y con toda la intensidad que cualquier niña a su edad podría tener, Rachel Berry hizo un evento de caridad, (ayudada por sus padres) para que cada perro que ella había a cuidado y sanado tuviera un hogar con una familia que lo protegiera y cuidara.
Si Quinn Fabray estaba enamorada, para ese entonces estaba perdidamente enamorada de lo fascinante que su Rachel podía ser en realidad, se la imaginó tal cual Hiram la describió. Pequeña, de cejas prominentes, una encantadora sonrisa que seguía gracias a todos los cielos teniendo y por encima de todo Quinn Fabray se imaginó a una pequeña Rachel Berry con la misma determinación que a sus 22 años aún conservaba. Simplemente la mujer perfecta pensó Quinn.
Entre charla y charla Rachel aparto su flequillo de su frente, dejando ver una pequeña cicatriz en la parte de arriba de todo y fue ahí donde Leroy se dio cuenta de que una historia más que entretenida faltaba contar, una historia que era de por demás vergonzosa pero sumamente divertida.
Te ha contado Rachel como se ha hecho esa cicatriz?-pregunto el hombre con una sonrisa maliciosa en su rostro.
Oh no, se acabaron los momentos Rachel-vergonzosos por hoy- sentencio la morena levantándose de su asiento.
No, no yo quiero escucharla, por favor- y para sorpresa de todos si había sido Quinn Fabray y no Brittany quien había pronunciado aquellas palabras, sumado a la cara de niña pobresita.
Y por supuesto Rachel no pudo resistirse a esa dulzura con la que Quinn se había dirigido a ella, con un movimiento con sus manos le dio permiso a su padre para que contara una nueva pero arrolladoramente vergonzosa historia.
En unas vacaciones decidimos irnos a Miami, Rachel tendría alrededor de 14 años…
Yo soy de Miami- agregó la rubia totalmente entusiasmada por saber más sobre la vida de su reciente novia.
Si lo sé Quinn… como iba diciendo, Rachel no quería ir con nosotros se sentía grande y esas cosas que piensan los pre-adolescentes pero en cuanto dijimos Miami y Orlando-Leroy guiño un ojo a Quinn quien inmediatamente volvió a sonreír-no pudo resistirse, la cuestión es que, al llegar al hotel Rachel- la morena miró acusatoriamente a su padre por lo que iba a contar a continuación- ella tuve un crush, (aunque todavía no sabemos con quién) en la recepción cuando nos dieron las llaves de la habitación Rachel vio algo o alguien que llamo poderosamente su atención tanto que apenas subimos, quiso bajar a la piscina del hotel-Quinn miraba a Leroy hablar, mientras Hiram sonreía recordando cada detalle de esas vacaciones y Rachel se ponía cada vez un poco más roja.- la piscina estaba llena de gente por el insoportable calor de Miami, pero ella encontró un lugar donde poder tomar sol y ver a su crush, vuelvo a repetir, todavía no sabemos quién realmente fue- Britt estaba sentada en las piernas de Santana sumergidas en la historia que el padre de Rachel estaba contando.- al tercer día de hacer lo mismo, con Hiram decidimos que era mejor salir a conocer, hacer compras, ir a la playa pero Rache se rehusó, incluso nos dijo que vayamos nosotros que ella no estaba con ganas de salir del hotel.
En mi defensa… mi "crush" no salía del hotel y los amores platónicos son los que te marcan por siempre- algo irritada Rachel dejo caer su cabeza en el hombro de Quinn quien no pudo evitar fruncir su ceño ante lo dicho por su morena.
Para el viernes, Rachel se encontraba ansiosa, en la piscina había una especie de competencia o algo, donde seguro su crush participaría…
Esperen-interrumpió Quinn con su mirada contrariada- te caíste- aseguro sintiéndose levemente mareada- y te diste la frente con el borde de la pileta-
Leroy entre cerro sus ojos junto Hiram y Rachel los abrió sorprendida por la seguridad de lo que Quinn había dicho.
A quien mirabas Rachel?- pregunto Quinn con temor, no estaba segura de querer saber la respuesta que Rachel estaba por dar.
El resto dejó de existir, Quinn estaba ansiosa a pesar de tener un poco de recelo por la respuesta que Rachel le fuera a dar, por otro lado Rachel estaba pensando detenidamente repasando ese fatídico día en su vida, se había distraído viendo como su "crush" realizaba un excelente salto hacia la piscina y sin querer dio un paso en falso, un paso que hizo que perdiera el equilibrio y cayera dándose la frente con el borde de la piscina para terminar en el agua justo donde su "crush" había llegado.
Yo… miraba…- entonces algo en la cabeza de Rachel hizo click, unos ojos, unos ojos verdes brillantes con matices casi imperceptibles en amarillo la intentaban reanimar, con palabras dulces mientras sus manos suaves presionaban su pecho intentando sacar el agua que no había entrado en sus pulmones gracias a que ese "angel" había reaccionado en micro segundos.- a ti?- pregunto en un susurro, un susurro que solo Quinn pudo escuchar y que no sólo la hizo reír, si no que hizo que su corazón latiera fuerte.
Un "oh por dios" salió de los labios de Hiram al ver que su hija y Quinn se abrazaban y se besaban de manera tierna, con una entrega absoluta, no por la demostración si no por lo que se acababa de enterar.
Okey que alguien me cuente que acaba de pasar?- cuestiono Santana viendo como Quinn quitaba una pequeña lagrima que caía por la mejilla de Rachel.
El hotel donde se quedaron era de mi padre… recuerdo que una familia "particular" había llegado, dos hombres con su pequeña hija, una pequeña morena que no se despegaba de la piscina por nada y como esa semana el chico que "cuidada" la piscina estaba enfermo Noah y yo nos hicimos cargo- comenzó a contar su versión de la historia- claro que Noah estaba más ocupado en cada mujer que pasaba por delante de él que de cuidar que alguien se ahogara o de mantener el orden.
Santana no podía creer lo que escuchaba, Brittany estaba más allá de la felicidad, mientras Hiram y Leroy se mantenían abrazados escuchando la historia que ahora tanto Rachel como Quinn contaban.
El día que me caí fue porque Quinn hizo una demostración, no era ninguna competencia, era ella realizando distintas entradas al agua y diferentes estilo de nado, pero como mi altura no ayuda demasiado, me acerque a la orilla de la piscina intentando ver un poco más o un poco mejor... entonces cuando di el último paso me di cuenta que ya no quedaba más que el agua, intente no caer- sonrió algo apenada ante el recuerdo- entonces cuando caí me di la frente con el filo de la piscina, nada grave…
Oh si fue grave, cuando llegué al otro lado veo un cuerpo en el agua y escuche cientos de gritos, no tarde nada en sacarla del agua y ver un tajo en su frente… moví el pelo de su frente y comencé hacer la típica reanimación, por suerte ella no había tragado nada de agua y un minuto más tarde…
Los ojos más hermosos que alguna vez pude haber visto me miraban, con dulzura-termino de decir Rachel mientras acariciaba suavemente el rostro de Quinn.- tenías el pelo más corto… como cuando te soñé- susurro era mucha información, era mucho lo que estaban sintiendo en ese preciso momento.
Rachel como no te diste cuenta que era Quinn cuando la viste… o como no lo relacionaste cuando te dijo que era de Miami?- pregunto Santana- o porque demonios no te diste cuenta que era Rachel cuando la viste?- cuestiono a Quinn sin dejar responder a Rachel.
Lo reprimieron… es fácil después de un episodio traumático y recuerda que Quinn después tuvo que pasar por lo que paso-la voz de Brittany sonaba por encima de todas, con un simple explicación.- pero que pasó después del incidente?-quiso saber.
Russell me mandó a casa por mi irresponsabilidad…
Y nuestra estadía fue gratis-agregó Rachel- al otro día nos fuimos a Orlando y nunca más volvimos a Miami- respondió con una mirada triste.
Una historia de amor de principio a fin-celebro Brittany que se mantenía abrazada a Santana.
Espera… pero conociste a Noah-comento Santana queriendo saber más.
Nunca le preste atención, y no es que no me acordara de Quinn pero es que de lejos no veo bien, pero no había ninguna posibilidad que usara mis horrorosos lentes en ese entonces- respondió con su cabeza apoyada en el hombro de Quinn.
Y que fue lo que te gusto entonces?- quiso saber enseguida.
Cuando llegamos el primer día ella pasó por detrás de la recepcionista, solo vi su perfil… llevaba un short blanco y una camisa tipo polo en un amarillo suave, su pelo por los hombros algo rebelde, y no sé porque pero no pude despegar mis ojos de ella- contesto Rachel mirando los ojos de Quinn, ella solo le sonrió mirando sus ojos marrones que desprendían un brillo particular.- Pero ahora entiendo muchas cosas… muuuchas cosas-agregó antes de besar suavemente los labios color rosa de Quinn.
El día fue normal, en lo que cabe, siguieron hablando de lo sucedido aquel día donde Quinn conoció a Rachel, donde Rachel vio por primera vez los ojos de su rubia, esos ojos que cada día que pasaba seguían siendo la cosa más maravillosa que alguna vez había visto.
Ahí en ese departamento de Londres, el destino, las vueltas de la vida les daban una simple lección, una muestra de lo que son capaces de hacer, dos personas que se encontraron en un sin querer, dos personas que se volvieron a encontrar por algo más fuerte que ellas ni nadie pudo controlar. Cuando dos personas, dos almas, dos esencias se encuentran… cuando dos corazones se pertenecen de forma pura, el destino eso que no manejamos se encarga de empujarnos suavemente hasta encontrar nuestro par, hasta encontrar ese complemento perfecto que nos hace sentir en el cielo con sólo una mirada.
Quinn y Rachel se habían encontrado… y se volvieron a reencontrar.
Felices pascuas atrasadas... hubiese actualizado antes perooo me fui al infierno y volví. Bueno no tan así pero si vieran como quede por culpa del sol seguro y opinan lo mismo que yo.
Gracias gracias enormes para cada una que se toma el trabajo y el tiempo de dejar su comentario.
me hacen sentir que mal que mal estoy haciendo algo bien. :)
Que tengas buena semana y antes del sábado nos estamos leyendo.
Saludos!
