JURASSIC PARK
CAPÍTULO VEINTICINCO: DEJÁNDOSE GUIAR POR LA IRA
KYLE POV:
Que lo maten… ¡QUE MATEN A ESE MALDIJO HIJO PUTA! Quiero verlo sufrir, quiero verlo retorcerse de agonía en un charco de su propia sangre ¡Quiero que gima por misericordia! Que su muerte sea la más dolorosa que esta puta isla pueda ofrecer ¡Que pase por los peores tormentos del Infierno como se lo merece! Y de ser necesario ¡Yo me aseguraré de eso!
El maldito animal que mató a mi madre, al que llamaremos… Scar o Cicatriz, se acercó al otro Espino para darse con todo lo que tenían. Las graves heridas que tiene por todo su cuerpo, aseguraran que perderá y morirá de forma horrible como tanto deseo.
Las pisadas de ambos agitaban con tanta violencia las aguas que hacían tambalear nuestro bote. Scar quiso hacer el primer movimiento al intentar morderle la cabeza al otro Espino, pero este se corrió hacia atrás evitando sus fauces y con su brazo derecho le dio un zarpazo en la cara tan fuerte que casi hizo que cayera ¡Eso es, muy bien! ¡DALE DURO A ESE BASTARDO!
Con el brazo izquierdo le dio otro golpe haciéndole tambalear de nuevo y estuvo a punto de echársele encima. Pero Scar arremetió contra él embistiéndolo con su puta cara llena de cicatrices dándole en el abdomen y haciendo que retrocediera para enseguida morderle la pata derecha haciendo que gritara del dolor.
El Espino comenzó a hacer profundas y grotescas heridas en los costados con las garras de sus brazos sacándole chorros de sangre y haciendo que lo soltara para enseguida morderle el cuello y comenzar a empujarlo luego de haberle sumergido la cabeza en el agua, dirigiéndose a la costa y hacer que chocara contra unos árboles derrumbándolos.
-¡Bien, muy bien! ¡MÁTALO!- grité de forma triunfal sonriendo enormemente. Luego noté que los demás se me habían quedado asombrados por mi comportamiento, cosa que me hizo sentir mal.
-Esta es nuestra oportunidad para irnos ahora que están en la orilla ¡Vámonos rápido!- nos apresuró la mamá de Stan a lo que Jack de nuevo puso a toda potencia los motores del bote.
-¡RIARG!- Scar le dio un coletazo en la cabeza al Espino desorientándolo y de nuevo lo embistió solo que ahora mordiéndole el costado derecho haciendo que retrocediera otra vez.
Para nuestra desgracia, hizo que chocara contra el lado izquierdo de nuestra embarcación sacudiéndonos con violencia y que muchos cayéramos al piso. Por fortuna nadie salió herido ni cayó al agua ¡Pero perdimos la caja llena de comida! ¡Gracias por seguir jodiéndonos oh gran Dios todo misericordioso!
El Espino le mordió la parte superior de la cabeza a Scar y comenzó a agitarla con la intención de arrancársela hasta que él pasó su brazo izquierdo por la parte superior de su cuello y con el derecho le agarró la garganta haciéndole una especie de llave, como si tratara de desnucarlo, pero el otro le enterró sus garras en el abdomen haciéndole otras profundas y sangrantes heridas haciendo que lo soltara y darle otro empujón tirándolo al agua.
-¡Vamos, vamos! ¡MÁTALO!- volví a darle ánimos al escuchar como ese puto gritó de nuevo agonizante por esa rasgadura y más cuando el Espino le mordió la pierna izquierda y le arrancó un pedazo de carne ¡Bien hecho, lo estás matando y haciendo sufrir como se lo merece!
-¡Kyle, por favor cálmate!- me pidió Stan poniéndome una mano en el hombro derecho.
El maldito de Scar trató de huir como un cobarde, pero el otro Espino le mordió ahora el brazo derecho a lo que sus gritos de agonía se combinaron con el de la carne desgarrarse y huesos crujir, y de nuevo lo jaló haciendo que cayera de bruces a la otra orilla del río y gimiera ya no pudiendo ponerse de pie.
-¡Eso es, lo derrotó! ¡MÁTALO!- de nuevo le estaba dando ánimos sonriendo complacido.
-A la rata judía ya le fundió el cerebro- comentó el estúpido de Cartman, pero lo ignoré.
-Vayámonos de una buena vez antes de que esa cosa enfoque su atención en nosotros- Wendy estaba ansiosa de poder largarse lo más pronto posible.
-No, esperen ¡Veamos como matan a ese bastardo!- yo quería asegurarme de que ese puto muriera y ver sus último momentos de vida, que sus rugidos de súplica se me quedaran gravados para siempre en mi mente.
Cuando el Espino iba a dar el último golpe, Scar flexionó la patada derecha y le pateó la cara apartándolo para enseguida ponerse de pie y zambullirse al agua intentando escapar de nuevo.
-¡No hay que dejar que esa perra se escape!- hice lo primero que me vino a la mente y eso fue coger el rifle de francotirador de Jack y apuntarle a esa cosa -Esto es por ti, mamá- jale el gatillo.
-¡AUARG!- pero por otro de los putos azares del destino, fallé. No solo no pude matar a ese condenado animal ¡Sino que accidentalmente le disparé en la cabeza al otro Espino cuando se puso en medio dispuesto a perseguirlo!
-¡Mira lo que has hecho, imbécil!- Jack me arrebató el arma de las manos muy molesto.
El Espino no cayó muerto enseguida y caminaba lentamente con la cabeza gacha para llegar a la orilla y apoyar sus brazos en la arena. Gemía y respiraba lentamente luchando por no caer y se aferraba a la vida. Scar al ver lo vulnerable que estaba, no perdió tiempo en dar media vuelta e ir hasta él para aprovechar el momento y terminar la pelea.
Volvió a embestirlo tirándolo contra otros árboles, antes de darle siquiera la oportunidad de reaccionar o rugir, le pisó el hocico con su pie derecho inmovilizándolo y le mordió el cuello. El Espino se retorcía gimiendo agonizante tratando de liberarse hasta que lentamente dejó de moverse y emitir sonido alguno indicando que había muerto.
-Gr… ¡BROAM!- el maldito de Cicatriz alzó la cabeza y rugió en señal de triunfo.
-¡Maldita sea! ¡VÁMONOS YA!- nos apresuró ahora Damien. Jack volvió a la cabina y de nuevo puso a toda marcha la embarcación alejándonos de Cicatriz y lo último que vimos de él, fue después de ver al otro Espino se dirigió a pasos lentos y cojos al agua nadando en dirección opuesta a la que nosotros íbamos.
-¡No puedo esperar para ver cuánta plata me darán por estos videos!- exclamó el papá de Stan muy emocionado y creo que Luis dijo una queja lamentándose.
Ahora fui yo quien decidió alejarse de los demás para pensar. Cielos… ¿Qué hice…? ¡¿Pero qué fue lo que hice?! ¡DIOS! De nuevo por mi culpa… ¡OTRO ANIMAL MURIÓ!
Esto es mucho peor que el asunto de los Giganotos ya que ellos querían matarnos, así que el sentimiento de culpa no es tan intenso como el que siento ahora ya que ese Espino no nos había hecho nada a nosotros ¡Al contrario! Nos estaba haciendo un favor al intentar matar al puto de Scar que parecía tener una atracción magnética hacia nosotros al estar siempre interponiéndose en nuestro camino tratando de devorarnos ¡Literalmente ayude al asesino de mi madre!
Mi ira y deseos de venganza eran tan grandes que nublaron por completo mi juicio y capacidad de razonamiento ¡SOY DE LO PEOR! ¿Qué tal si para la próxima vez que me deje guiar por esos sentimientos negativos en vez de lastimar a un dinosaurio lastime a alguno de nosotros? ¡CIELOS SANTOS! Jamás me lo perdonaría; si mamá pudiera verme ahora ¡Estaría totalmente decepcionada de mí! Tengo que intentar controlar este maldito mal genio que tengo de alguna manera u otra antes de hacer algo de lo que en verdad me arrepentiría para siempre.
Estaba tan mentalmente agotado, que ni me di cuenta de que cuando me quedé dormido y al despertar vi a Ike durmiendo a mi lado abrazándome del brazo derecho. No pude evitar sonreír con ternura por eso y le acaricié la cabeza para después darle un beso en la frente.
Con cuidado me separé de él y me dirigí hacia los demás, que parecían estar discutiendo por alguna razón.
-Kyle- Bebe se me acercó -¿Estás bien?- me preguntó viéndome de arriba abajo.
-Sí, estoy bien, Bebe. No te preocupes- le dije tomándola de los hombros apartándola con toda delicadeza para seguir mi camino.
-Amigo- Stan y Kenny ahora fueron los que se me acercaron -¿Cómo te encuentras?-
-Nada malo me pasa, estoy bien- dije esto ya exasperado de que me hicieran la misma pregunta aun sabiendo que emocionalmente estoy bastante delicado y volátil -¿Por qué están discutiendo?- quise saber para que así no me volvieran a preguntar lo mismo.
-Por la comida. Cómo perdimos los suministros ayer, estuvimos debatiendo sobre qué hacer. Si arriesgarnos a coger la comida que la selva nos ofrezca o aguantar hasta salir de la isla- me respondió Wendy.
-Ya saben lo que digo ¡De ninguna forma vamos a arriesgarnos a buscar comida! Muchos ya han muerto al aventurarse en la jungla ¡¿Acaso quieren que los pocos que quedamos sean asesinados también?!- el piloto estaba totalmente en desacuerdo con esa idea.
-¿Qué sugiere entonces? ¿Esperar a que la comida nos caiga del Cielo? ¿Ya se le olvidó por lo que pasamos cuando estuvimos en la playa y no teníamos nada que comer?- Kenny nos recordó ese suceso ya molesto por su aptitud tan cobarde.
-Pero no es necesario que debamos exponernos en ir a buscar comida a tierra firme. Podríamos pescar los peces del río- nos recomendó la madre de Stan tratando de calmar la tensión.
-Ajá ¿Y cómo pretende que hagamos eso? ¿Acaso trajo consigo un equipo su pesca?- ironizó el estúpido culón de Cartman.
-Cállate Cartman- le dijimos Stan, Kenny y yo en coro y él gruñó molesto cruzando los brazos.
-Cómo iba diciendo. A mí tampoco me gusta para nada la idea de volver andar por tierra firme. Pero tarde o temprano tendremos la necesidad de comer, independientemente si estamos en la isla o en mar abierto, así que debemos tener suministros- siguió hablando mi pelinegro amigo.
-Digo lo mismo. Saben perfectamente que lo que menos quiero es seguir en este maldito lugar. Pero sin comida, no vamos a durar mucho- lo apoyé. Sin alimento moriremos tarde o temprano.
-¿Y de dónde piensan sacar la comida? ¿Van a ir a la máquina expendedora que está en la vuelta de la esquina?- muchos vimos al estúpido piloto con ganas de pegarle por haber dicho eso.
-Ah… ah… estamos en una isla… de seguro habrán muchas fuentes de comida como frutas… oh pequeños animalitos indefensos- Alarcón habló con dificultad y lo último lo dijo viendo fijamente al Compi de Karen, que se asustó y se acurrucó en ella que lo vio molesto apegándolo a su cuerpo.
-Jamás pensé estar de acuerdo contigo, pendejo. Pero tienes razón, esos lagartos son en realidad enormes gallinas escamosas. Con un poco de sal quedarán suculentas- Caos estuvo de acuerdo.
-Ya parecemos salvajes al contemplar la posibilidad de cazar esos animales- Tammy no apoyaba para nada esa opción. Aunque yo tampoco estaba muy de acuerdo con comer animales, sobrevivir significa tomar decisiones drásticas que nunca contemplaríamos en circunstancias normales.
-¿Eso crees? Cuando nos estemos comiendo los unos a los otros al haber enloquecido por el hambre, de seguro seguirás diciendo lo mismo ¿Verdad?- le dijo toscamente Caos.
-Además… recuerden que cuando estuvimos en la playa… yo cacé a uno de esos polluelos… y se lo jactaron todo… sin haberme dado un pedacito…- Luis se vanaglorió recordando a ese Oviraptor que mató accidentalmente con el rifle de Jack.
-Y no es necesario que debamos cazar a los animales; podemos alimentarnos de los que ya estén muertos- sugerí para que así los que seguían reacios, se animaran un poco.
-¿Volvernos unos sucios carroñeros que viven de las sobras de los demás? No gracias. Las carne fresca es más sabrosa y nutritiva- Caos se relamió los labios. No solo está loco de remate, sino que ya se está comportando como un verdadero cavernícola prehistórico.
-Además ni loco voy a comer basura en descomposición. También prefiero la carne fresca- comentó el culo gordo.
-Con esas inagotables reservas de grasa que guardas en tu interior, serías el único que sobreviviría a una hambruna- varias risas se hicieron presentes cuando Damien se burló de él.
Al final se tomó la decisión de ir a buscar comida por la jungla, cualquier tipo de comida tanto carne como vegetales. Íbamos a ir Stan, Craig (a regañadientes) el culón, Jack, Shelli, Wendy, Caos, Thomas, Tweek y yo. Escúchame muy bien tú allá arriba (señalo al Cielo) más vale que todos volvamos con bien, porque si no… ¡MIERDA! ¡No sé qué voy hacer!
Caminábamos por la selva en busca de comida sin encontrar animales o frutas. Genial, cuando no queremos tener que lidiar con los dinos, aparecen en el momento más indeseado, pero cuando queremos toparnos con alguno, no encontramos ni un puto carajo.
Nos detuvimos cuando escuchamos unos chillidos muy agudos. Miramos en todas direcciones para encontrar a los dueños de ellos hasta que frente a nosotros aparecieron muchos Compis.
-Oh, que lindura. Servicio a domicilio- Caos no perdió tiempo y comenzó a dispararles matando a diez de ellos y los demás corrieron por sus vidas -¡Vuelvan aquí! Ustedes son el platillo de entrada- amañó con ir tras ellos.
-¡Espera primo! No te arriesgues así. Recuerda que debemos permanecer juntos- Jack lo sujetó de un hombro. Si no fuera por su primo, él ya se hubiera matado a sí mismo desde hace rato.
-Aguafiestas- hizo un puchero -pero ya tenemos algo. Aunque deben tener cuidado cuando los mastiquen, ya que si muerden una de las balas, quedaran chimuelos como mi puta abuela- los únicos que rieron por esa broma, fueron el culo gordo y la hermana de Stan.
Metimos a los Compis en una bolsa y seguimos nuestro camino. Pasaron varios minutos más sin toparnos con algo comestible hasta que llegamos a un campo abierto en el que hay muchos dinos herbívoros comiendo plantas.
-¿Matamos a algunas de esas iguanas?- preguntó el panzón de Cartman.
-Podría darle a varios de ellos desde aquí…- Jack les estaba apuntando con su rifle, se había subido a la rama de un árbol no muy alto -pero… no sé. Cualquiera de ellos tendría la suficiente carne para alimentarnos a todos nosotros ¿Pero cómo llevaríamos su cuerpo hasta el bote?-
-Pues busca alguno que sea pequeño y vuélale el coco. Oh si no, matamos a uno de esos grandulones, lo cortamos como rebanadas de pan y listo, problema resuelto- Caos otra vez dijo uno de sus comentarios fuera de lugar con una inquietante calma.
-A ver si encuentro uno que sea "tamaño compacto"- Jack siguió viéndolos.
-Esperen un momento- interrumpió Craig -¿Y Tweek? ¿Dónde está?- preguntó al darse cuenta de que él no estaba. Ya se me estaba haciendo extraño que no se oyeran sus exclamaciones -¿Tweek? ¿Dónde estás Tweek? ¡Tweek, responde! ¡¿Dónde mierda estás, Tweek?!- se desesperó y comenzó a caminar de un lado a otro. De seguro contemplar la idea de perder al último miembro de su Team es algo que lo aterra hasta el fondo de su alma.
-Tal vez esa loca alborotada fue a cagar por ahí y cuando se estaba quitando los pantalones uno de los pollotes lo atrapó por atrás comiéndose toda su mier…- el culón iba a decir alguna de sus estupideces tan desproporcionadas, pero Craig lo calló cerrándole el hocico de un buen golpe.
-¡CÁLLATE HIJO DE PUTA!- estuvo a punto de tirársele encima para reventarlo a golpes, si no fuera porque Stan y Shelli lo sujetaron.
-¡¿Pasa algo?! ¡GAH!- preguntó de repente el propio Tweek saliendo de entre unas plantas.
-¡TWEEK!- Craig enseguida se calmó y fue hasta él dándole un fuerte abrazo -¡Carajo, hombre! Me tenías asustado ¡¿En dónde mierda te habías metido?!- se separó de él y lo miró acusadoramente.
-¡GAH! pu-pues tenía ganas de ir al baño para… ya sabes- Tucker puso cara de Póker ya que era justamente lo que el culón dijo -y me e-encontré con algo que nos será de mucha utilidad- sonrió un poco con un leve Tic en su ojo izquierdo.
-¿Acaso se trata de alguna grúa para poder llevar los carnosos cuerpos de las gallinotas cuando las llenemos de plomo?- le preguntó Caos sonriendo con burla y malicia.
-¡No, no, no! Yo no sabría cómo manejar una grúa ¡Es mucha presión GAH!- no pude evitar reír por eso, desde hace rato que no escucho su frase tan característica -encontré esto- sacó detrás de él un huevo tan grande como una pelota de futbol.
-¿Un huevo?- Stan lo cogió mirándolo con toda curiosidad -¿De dónde lo sacaste?- quiso saber.
-De por acá, síganme ¡GAH!- nos adentramos en la vegetación y llegamos a un pequeño claro que estaba rodeado por árboles derrumbados y grandes pisadas redondeadas -De ahí- señaló un hueco en medio del claro.
Stan y yo nos acercamos a él. Al inspeccionarlo vimos que se trataba en realidad de un nido subterráneo lleno de más de esos grandes huevos.
-¿De qué se trata esto? ¿Por qué esos huevos están ahí?- nos preguntó Jack extrañado.
-Déjenme ver…- saqué de una pequeña mochila que traía conmigo uno de los libros de informes que encontramos en la primera base en la que estuvimos y lo ojeé -según esto… esos son huevos de saurópodos. Ellos los entierran y dejan a su suerte a lo que sus hijos tendrán que valerse por sí mismos- leí. Me dan pena esta clase de dinos, ya que no crecen con… con el amor de una madre.
-¿Dijiste que se tendrán que valer por sí mismos, eh?- Caos de nuevo sonrió de esa forma tan atemorizante ya que esto significa que tenemos la comida servida y sin hacer el más mínimo esfuerzo. Lo cual es bueno ya que no debemos exponernos más de lo que ya estamos.
-¿Quién hubiera pensado que hoy desayunaríamos huevos fritos?- Shelli rió irónica.
-Quiero los míos revueltos- Craig también sonrió de esa forma -bien hecho, Tweek. Te felicito- le palmeó la espalda a lo que él sonrió cohibido.
-Gracias. Solo espero que los padres de ellos no sepan que me los llevé ya que si lo descubren... ¡Estarían furiosos y vendrían tras mí para aplastarme como si fuera una cáscara de plátano desparramando todo mi contenido por el piso y los carnívoros enseguida se comerían mis restos para que luego…!- ahora todos reímos por sus locuras.
Agarramos los huevos y los metimos en varias bolsas. Eran muchos y bastante pesados, por lo cual Jack y Shelli eran los encargados de llevarlos y Craig llevaría a los Compis. Con ellos podríamos abastecer a todos y sin tener que matar innecesariamente a los animales tal y como yo y algunos de los demás anhelábamos; que suerte que esto no se subió de tono ni nada para eso.
-Pran… pran… pran…- de repente el suelo comenzó a temblar y escuchamos el sonido de muchas pisadas acercándose a nosotros. Oh no… ¡¿Acaso esto significa…!
-¡ESTAMPIDA!- gritó Wendy mirando hacia atrás ya que los herbívoros que vimos antes estaban corriendo dirigiéndose hacia nosotros derrumbando la vegetación a su paso.
-¡MIERDA, CORRAN TODOS!- apenas Stan dijo esto, todos corríamos por nuestras vidas.
Los dinosaurios con pico de pato fueron los primeros en rebasarnos empujándose entre ellos y algunos casi nos aplastaban. ¡DIABLOS! ¡¿No te cansas de seguir jodiéndonos?! (Volví a mirar hacia arriba y estuve a punto de hacer una seña obscena al más puro estilo Craig Tucker)
-¡Por aquí, vamos!- Wendy señaló un espacio conformado por varios troncos y piedras.
Todos nos metimos ahí, apiñándonos los unos a los otros, pero por lo menos evitábamos ser aplastados. Las pisadas continuaban haciendo temblar todo a nuestro alrededor y podíamos ver a la perfección como los animales se alejaban de nosotros. ¿De qué huían? Espero que no se trataran de Raptores otra vez ya que solo nosotros no podríamos repelerlos.
Cuando no escuchábamos las pisadas y no sentíamos más temblores, decidimos salir y al no ver más moros en la costa quisimos retomar nuestra marcha e irnos lo más rápido posible.
-¡GRUM!- unos árboles fueron derrumbados por la cola de un Estegosaurio que se estaba enfrentando a cuatro Ceratosaurios al mismo tiempo.
-¡CUIDADO!- grité ya que el vegetariano derribó un árbol que cayó cerca de nosotros.
Uno de los carnívoros se le quiso tirar por el costado derecho, pero un coletazo lo tiró al piso con una grave herida en su abdomen, otro sin embargo logró tirársele por el lado izquierdo y comenzó a rasguñarlo salvajemente hasta que el herbívoro se lo quitó de encima zarandeándose y también lo mandó a volar con otro coletazo.
-Es nuestra oportunidad ¡VAMOS!- Stan y el resto comenzamos a correr para adentrarnos en la espesa vegetación esperando que esta frenara a los carnívoros en caso de querer seguirnos.
-¡AGÁCHENSE!- grité ya que el Estego movió su cola de cuatro pinchos hacia nosotros. Algunos nos tiramos pecho tierra, otros saltaron a los lados evitando por poco ese golpe mortal.
-¡SHANK!- miramos horrorizados como Tweek fue empalado por las púas de la cola de esa cosa. Una le atravesó el estómago y otra el pecho; su sangre nos salpicó y vimos su expresión de puro dolor indescriptible gravada en su cara.
Aún con él pegado a ella, el Estego volvió a agitar su cola pegándole a otro de los depredadores maltratando el cadáver de nuestro amigo que se despedazó cuando lo golpeó contra otro árbol y sus pedazos volaron en todas direcciones.
-¡TWEEEEEKKK!- gritó Craig con todas sus fuerzas viendo como el último de sus amigos, murió de forma horrible y sin poder hacer nada para salvarlo.
-¡No se queden ahí y larguémonos!- nos apuró Caos. Craig seguía estático en su lugar sin poder hacer movimiento alguno hasta que Stan y Jack lo empujaron.
Yo miré hacia atrás un momento viendo no solamente la pelea que los animales tenían, sino también los restos de nuestro podre amigo. ¡NO! ¡¿POR QUÉ?! ¡MALDITA SEA! Juro que si alguien cercano a nosotros vuelve a morir así ¡Voy a renunciar a mi Fe y mandar al carajo al que goza de todas las desgracias que nos pasan hasta que nos dé un puto respiro por lo menos!
Capítulo veinticinco de esta historia completado el 17/08/2015.
¡TARARAN, TARARARAN! De seguro más de uno quedó con cara de ¡¿WTF?! Al ver que la siguiente víctima se trataba de Tweek, muy inesperado ¿Cierto? al menos puso los huevos sobre la mesa antes de partir a mejor vida (Literalmente hablando XD)
Sé muy bien que la pelea entre el Espino y Scar no es ni la mitad de encarnizada como las anteriores luchas, pero tomando en cuenta el estado en el que se encontraba, no iba a poder ganar… a menos que reciba un poco de "ayuda" por parte de Kyle XD
Pero por eso no me enfoqué en la lucha, sino en la drama de él y como se siente, ahora peor por haberlo ayudado indirectamente por dejarse guiar por la ira. ¿Pero entonces esa aptitud tendrá graves repercusiones más adelante para los demás protagonistas? ¿Oh logrará calmar su genio de los mil demonios? Ahora a ver quién será las siguiente víctima, y quién sabe, tal vez se trate de la persona más inesperada… de nuevo :O
