Capitulo 25: el pasado nos persigue parte 1

Narrador omnisciente

Fluttershy, applejack y rarity se encontraban en uno de los carros piloteados por cuatro pegasos con destino a canterlot, un silencio abismante estaba en la atmosfera, para las tres le era muy complicada la situación, sus mentes carentes de emociones solo miraban con pesar el interior del carro intentando buscar la esperanza en la situación que tenían sus amadas amigas, sus melenas se movían por el estrepitoso viento a causa de la velocidad del carro y veían como las nubes esponjadas se movían con lentitud en el cielo ocultando un hermoso sol

-¿creen que se resuelva pronto ese problema?-preguntaba penumbrosamente applejack en busca de romper el silencio y como plus obtener la esperanza en alguna de sus dos amigas, la poni campirana extrañaba en especial a la pegaso egocéntrica que solía frecuentar en su granja con planes disparatados para probar ser la mejor deportista, pronto ambas abandonaban el mundo de sus mentes, la pegaso comenzaba a hablar

-creen… ¿que no lo logre?-decía temerosamente fluttershy, en su tristeza se ocultaba tras su mechón de cabello rosado, la pegaso las extrañaba, incluso le parecía triste la situación de ellas… el exilio, no evito cerrar los ojos con notable miedo, pensaba en sus siluetas devoradas por algún frio y cruel depredador, pronto comenzaba a tiritar disimuladamente, rarity tomaba el siguiente dialogo

-no debieron haberlas exiliados, pobres… ¿qué harán en el crudo desierto?, o ¡en las zonas más inhóspitas y heladas del mundo!-exclamaba y dramatizaba rarity con sus expresiones faciales y con la ayuda de sus cascos como decoración de su drama, pronto fue callada con la mirada fulminante de applejack, sus ojos verdes como prados y sus cejas en forma de enojo hicieron que la dramática unicornio callara abruptamente y colocara una mirada de tristeza al saber que no era momento para ser dramática, fluttershy se preocupaba mas al escuchar las palabras de rarity

-creen… ¿qué les pase algo?-decía mirando a ambas yeguas desde una posición más baja en donde ambas no supieron que decir, nuevamente no había un tema de conversación. Tras el tiempo en vuelo finalmente lograban llegar a canterlot, ante la glamurosa ciudad, rarity ante la tristeza dejo de lado su usual drama para dirigirse a donde la princesa celestia para responder a su llamado, aun así no evito sentirse extraña, era usual para ella siempre hacer un drama en estas situaciones

-que milagro que no haces dramas-comentaba applejack totalmente sorprendida al no tener que lidiar con una maniática unicornio de la moda, rarity simplemente respiraba hondo y arreglaba su semblante, sabía que de ella dependía mejorar el ánimo del grupo

-no es el momento… una dama debe saberse comportarse-comentaba con un tono levemente triste, applejack también miraba hacia el piso, no evitaba recordar cuando las seis venían a canterlot para situación de diversión o en el peor de los casos deberes para twilight. Pronto aterrizaban, en el lugar se encontraba la hermosa princesa del sol aguardando con su característico semblante tranquilo y mirada bondadosa al trió de ponis

-hola mis pequeñas ponis-decía celestia al encontrarlas a la entrada del castillo, la princesa mantenía una mirada bondadosa, pero seria, las integrantes no evitaban ver mal a la monarca que exilio a su propia aprendiz, fluttershy sin embargo sentía más miedo de lo usual, no el miedo clásico de estar ante la gobernante… un verdadero temor

-¡princesa!, ¿cómo va la búsqueda de evidencias que hagan inocentes a nuestras amigas?-preguntaba rarity con un leve aire de drama que ella evitaba no expresar, applejack tomaba atención mientras fluttershy se encontraba inmersa en sus pensamientos

-lamentablemente no hay evidencias, aun que aun siguen buscando-decía celestia mientras comenzaban a galopar, los soldados se quedaron en el lugar resguardando la entrada al castillo y guardando el carro en donde habían sido traídas, finalmente habían llegado a donde era su despacho

-entonces ¿por qué nos llamo?, digo... si no es mucha molestia decirnos-comentaba una tímida fluttershy la cual estaba ocultando su expresión, la princesa simplemente hacia brillar su cuerno en donde en una estela multicolor desaparecían del despacho que hace poco habían llegado.

El grupo de yeguas se encontraba en un cuarto oscuro en donde estaba hecho a base de tierra y un especie de cristal, el techo goteaba un líquido verde extraño, daba la sensación que estaban bajo la tierra, pronto rarity al ver el liquido verde que goteaba no evito colocar una expresión de asco que luego arreglo al recordar que estaba en compañía de su majestad, fluttershy veía intrigada el lugar

-¿dónde estamos?-preguntaba una preocupada applejack, estaba observando un especie de túnel, en las paredes habían restos de cristales de un color violeta claro brillante, rarity al ver detenidamente veía un leve resplandor de la poca luz que había

-uhhh, ¡qué hermoso cristales!, ¿qué son?-decía fascinada una rarity que esbozaba una gran sonrisa y veía su hermoso reflejo a través de ellos, sus ojos destellaban ante la belleza innata de los cristales

-estamos en las zonas más bajas del castillo-comentaba mientras seguía galopando, las tres se mostraban extrañadas, pero seguían a su princesa, después de todo para ellas no había razón para mostrarse desconfiadas, pronto llegaban a un especie de cuarto mas grande

-jamás había visto este lugar…-decía mirando alrededor, era un cuarto muy espacioso, pronto se dio cuenta de que no era un cuarto porque habían dos corredores llenos de cristales, fluttershy miraba hacia atrás

-ahhhhhh-gritaba en donde fue de un alto tono lo cual preocupo a ambas yeguas, pronto ambas yeguas se preocuparon de escuchar gritar a fluttershy, celestia miraba de reojo el porqué del grito sin poder entender que habría en el lugar que causara tanto miedo a la pegaso de melena rosada

-¡fluttershy!-alzaba la voz applejack junto a rarity, ambas se preocuparon de ver a la pegaso temblando, pero pronto recapacitaron y recordaban a la temerosa yegua que se ocultaba hasta de su sombra

-¿te dio miedo tu sombra?-preguntaba sin poder creer applejack viendo como ella estaba temblando como gelatina ante su sombra, rarity tomo eso como una pequeña gracia que animaba a su ser, múltiples recuerdos del grupo en donde veían esa faceta temerosa de fluttershy, una nostálgica sonrisa se formaba en su boca

-se mas comprensiva applejack-decía rarity animándose, recordaba las disputas entre ambas en cuanto al orden y lo que debe ser una dama, disputas que alegraban a su ser por tener a un especie de rival, mas no una enemiga, applejack también tomo eso como un disputa trivial que alegro también su alma, applejack no se enojaba cuando rarity decía ese tipo de cosas, las veía como una muestra de amistad con indirectas que solo ella entendía, rarity mirándola de reojo e intentando hacer sentir culpa de la forma que una amiga haría pronto fue hacia fluttershy y la ayudo a levantarse y darle valor, applejack solo daba una sonrisa nostálgica

-"a pesar de lo refinada que es, al menos me ha demostrado que es una buena poni"-pensaba mientras veía a ambas galopar dejando a applejack atrás, pronto ella retomo el ritmo, una calidez se formaba en su corazón, estos días habían sido duros para ella y para las dos que seguían galopando, tener estos pequeños momentos le eran muy grato a la poni campirana

-¿porque estamos aquí princesa celestia?-preguntaba rarity sin entender la razón de su presencia en tan horrendo lugar, pronto celestia se preparaba a responder

-este es un cuarto secreto, se dirige hacia donde esta exiliada twilight y los demás-decía para seguir galopando, pronto capto la atención de todas, no evitaron formar sonrisas, ahora sabían que estaban a salvo y eso era lo único que importaba ahora

-¿en serio?-pregunto applejack sin poder creerlo en un sonrisa, lo que más le dolía era el destino cruel que tenían, si al menos estaban bien no le sería tan duro el estar separadas de sus amigas

-sí, ¿no les gustaría visitarlas?… ellas las extraña, por eso están aquí y las estoy guiando-decía en un extraño tono que ninguna de las tres capto, pero con una sonrisa que tranquilizo al trió de ponis, pronto las tres seguían a la princesa celestia totalmente confiadas y con muecas más tranquilas y de sonrisas sinceras, sin embargo esta era una oportunidad para saber un poco más del tema

-entonces ¿no las exilio?, solo…-comentaba sin terminar la frase rarity, la princesa volvía a retomar la palabra, pronto los líquidos verdes del lugar cesaban y a veces reaparecían, pero ninguna de las tres le daba importancia a tan viscoso color

-¡jamás exiliaría a mi estudiante!, solo la mantengo aquí hasta que se arregle el problema-comentaba con seriedad, pronto siguieron galopando hasta que se encontraban con un cuarto lúgubre, el cuarto estaba totalmente vacía a excepción de…

-¿qué es eso?-preguntaba angustiada rarity, sin querer llevaba su pezuña a su boca en señal de asco y miedo, sus pupilas se dilataban al punto de ser pequeño orificios en el hermosos iris azulado, se encontraron con un cuarto en donde había un especie de dibujo en el piso (imagen del fanfic), pero lo que más impacto es que estuviera un potro en el suelo

-¿no es ese el hermano de twilight?-decía temerosamente fluttershy, su voz casi inaudible llenaba la lúgubre habitación mientras abría de par en par sus ojos, applejack consternada y desorientada en no saber que pensar comenzó a solicitar respuestas

-princesa celestia que esta pa…-applejack no pudo terminar la frase, en ese momento los ojos de celestia se volvían verde fosforescente, una mirada de placer victorioso se mecía en sus ojos verdosos, applejack con una mueca de sorpresa infinita retrocedía sin darle el lomo, las alas de celestia se expandían haciéndola más imponente de lo que ya era, applejack no le quitaba la mirada a la monarca del sol mientras rarity y fluttershy no podían quitar la vista de la horrenda escena, sus cuerpos estaban estáticos y no podían moverse de la impresión, sus mentes estaba en sus pensamientos encapsulados, a pesar de que no era una escena tan tétrica aun así les afectaba

-bienvenidas mis pequeñas ponis, las extrañe mucho desde nuestra última vez-pronto las tres miraban en donde se encontraban con una yegua terrestre, las tres se sorprendían recordando haberla visto algunas veces siendo la segunda aprendiz de la princesa celestia, de su cuerpo se despedía una aura oscura la cual a través de los poros de la pequeña poni se formaba una sustancia viscosa, negra y amorfa la cual se separaba del cuerpo, distintos hilos de varios grosores se veían en donde finalmente el cuerpo de la poni terrestre caía para que la sustancia se separara totalmente para formar a la alicornio de la noche, el acto fue tan tétrico que las tres no pudieron sentir el miedo de tal destino

-¡nightmare moon!-decía ambas potras siendo rarity y applejack, con una cara de espanto, rápidamente applejack tomaba una mueca seria, pero sus cascos levemente temblorosos la delataban del profundo miedo que poseía, rarity por otra parte solo bajaba la cabeza y retrocedía de ella sin quitarle la mirada, celestia solo se iba a un rincón en donde bajaba las alas y como hizo antes se limito a solo observar, ninguna de las tres le colocaba atención a celestia quien en realidad era chrysalis, fluttershy sentía su mente girar y profundos mareos se formaban en su estomago

-no puede ser, no puede ser-se seguía repitiendo con su dulce voz la cual se iba quebrando, fluttershy sentía como sus pupilas se dilataban mientras veía borrosamente a la alicornio de sus pesadillas, horribles pesadillas que obtuvo al enfrentarla, pesadillas tan horribles que la obligaban en estar en contacto con su mascota Ángel

-no es real, es solo una ilusión, no es real, es solo una ilusión-se seguía repitiendo una afectada pegaso en donde sus pesadilla surgían, en lo recóndito de su mente veía sus sueños de hace casi un año en donde cada noche soñaba con la espeluznante alicornio y la batalla que tuvieron en antaño, y como ella estaba en lo más alto y con una mirada de placer que disfrutaba de su miedo y tormento en sus tranquilas noches

-lo lamento mi pequeña fluttershy, en estos momentos soy muy real, mucho más que en tus sueños-comentaba manteniendo la mirada fija en la pequeña pegaso, pronto applejack y rarity miraban hacia atrás encontrándose con una temerosa pegaso, pronto fluttershy se sorprendía por sus palabras

-¿pero cómo?… ¿cómo sabes… eso?-preguntaba en suaves murmullos que se perdían en la oscuridad el momento, al mirarla fijamente y ver esos diabólicos ojos no evito quitar la mirada y dar un suave sollozo, en su mente aparecía su rostro la cual mermaba su valor para hacerla tan sumisa como una potrilla indefensa

-digamos, que yo tengo en parte la culpa-decía, pronto su mirada amorfa se acercaba, con un galope lento se acercaba en donde daba la impresión de no tener huesos puesto que su cuerpo no era estático sino que se deformaba levemente al galopar

-usted no es la princesa celestia-decía applejack apuntando a la alicornio la cual poseía todavía una mirada de color verde, celestia solo esbozaba una sonrisa donde sobresalían unos colmillos, applejack se alejaba de la falsa princesa celestia y de nightmare moon

-mis pequeñas ponis… he venido por el favor que me deben-decía nightmare mientras se acercaba aun mas, rarity retrocedía con una mueca de asco al ver a la extraña alicornio que mostraba su carencia de forma y consistencia, pronto las tres se sorprendían

-¿favor?… ¡nosotras no te debemos nada rufián!-decía rarity en un intento de valor, pronto el cuello de nightmare moon se estiraba a tal punto en donde un sonido de goma expandiéndose producía eco en el lugar, pronto se detenía de súbito en donde sus ojos de depredadores eran el doble de grande y su sonrisa se encontraba retorcida, rarity solo pudo colocar la cara más estupefacta que su arsenal de la yegua dramática poseía

-¿rufián?… no soy un rufián, soy tu…-decía nightmare para que de pronto como efecto elástico la cabeza se devolviera a su cuerpo, pronto los ojos regresaban a su tamaño normal y su sonrisa se colocaba en la dirección correcta, la cara de rarity era de espanto total, lo cual solo le daba una sonrisa a moon por haber obtenido el efecto deseado

-cierto, jamás te hemos pedido nada-murmuraba en un tono casi inaudible y de miedo applejack que, sin embargo había sido escuchado por nightmare, pronto una cara psicópata dejaba de ver a rarity para ver a applejack, las proporciones estaban tan demacradas que incluso hizo sentir escalofríos a una yegua tan valiente como applejack, la poni campirana solo mantenía una mirada de temor y nuevamente retrocedía

-que mala memoria tienen, acaso debo recordarles de esta forma-al hablar su boca se abría mas de lo normal, era una boca sin mandíbula la cual se deformaba mientras hablaba, ambas yeguas solo veían hipnotizadas el movimiento de su mandíbula, los dientes sobresalidos les perturbaba en supremacía, pronto nightmare moon esbozaba una sonrisa, para applejack se podía ver a sí misma, al igual que con rarity se podía observar a sí misma y con fluttershy podía observarse su apariencia

-les di poder, ahora vengo a reclamarlos-demandaba nightmare, el trió de yegua dejaban de ver a una alicornio amorfa, applejack veía a una applejack oscura, para fluttershy veía aun pegaso oscura y rarity se veía a sí misma con tonos oscuras

-me veo horrible con esos colores-decía rarity colocando un casco en frente de sus ojos evitando observar a su alter ego en colores opacos y con le melena lacia, sin duda su drama se vio opacado, sonó como un intento inútil de alegrar la situación

-¡deja el drama de lado rarity!-alzaba la voz applejack, quien mantenía mirando alrededor, no había que ser inteligente para saber que la situación era complicada, la pegaso campirana comenzaba a entrar en desesperación

-¿pero cómo?, ¿Por qué?-preguntaba con murmullos fluttershy quien no tenía la valentía de ver a nightmare a la cara, nightmare solo hacia girar los ojos en señal de molestia mezclado con aburrimiento, para ella últimamente sus víctimas le hacen un centenar de preguntas antes de que moon acabe con ellos

-¿Cómo?… ¡yo soy el cristal!, yo soy la fuerza que hace funcionar eso cristales que llevan sus cutie marks como forma, ahora ¿el porqué?… digamos que más adelante se reirán del porque le di a cada una su habilidad, es muy gracioso-comentaba burlonamente, sin embargo incluso para nightmare moon le era un total misterio el porqué de su existencia, a las tres yeguas les dio miedo cuando nuevamente volvían a ver a la espeluznante nightmare moon retorcerse y mostrarse desproporcionada, pronto rarity al desviar la mirada se encontraba con el soldado shining armor inconsciente

-¿qué le hiciste a shining?-preguntaba rarity notando su presencia y la posibilidad de que su destino termine como él, nightmare retorcía su cuello la cual parecía carente de tráquea para ver con sus ojos de depredador al soldado que se encontraba en el suelo

-oh, no se preocupen, no está muerto, ustedes tampoco morirán, me son útiles vivas, solo está durmiendo inconsciente-comentaba moon intentando eliminar la atmosfera pesada del lugar, celestia solo se mantenía la margen observando a la diabólica criatura, cada vez sentía más miedo de ella y que cada vez era un error ayudarla

-"les sirve vivas, ¿Por qué?, ¿qué piensa hacer con sus vidas?, ¿en qué me estoy metiendo?"-pensaba celestia la cual solo veía analíticamente la situación, no evito hacer rechinar sus dientes, vería pronto a la locura de las yeguas tal como observo lo mismo con el soldado

-bueno… comencemos con corromperlas-rápidamente la alicornio se movía en donde nuevamente se estiraba en varias piezas…

-¡lo encontré!-gritaba el dragón con una sonrisa que no se había visto en el anteriormente, finalmente el dragón había logrado lo que había buscado por tantos días, con tanto esfuerzo y sacrificio, el imperio de cristal, hogar de la batalla que cambio su vida para siempre, no evito recordar pequeños recuerdos de cuando veía a la alicornio celestia y hervir de ira, no solo por la humillación de que lo cuidara desde que era un huevo, sino por no haberle cumplido lo que ella prometió

-pero, ¿como antes no lo vi?-se decía entrando a un especie de estalagmita en donde la punta apuntaba al cielo, había un orificio en donde el dragón podía pasar, esto para él no era normal, algo debió haber pasado, algo con alguna de las dos alicornios puesto que deducía que había un hechizo que evitaba que fuera simple a la vista, la altura de la estalagmita era tanta que es imposible no verla a kilómetros a la redonda, pronto ignoro esos pensamientos, no le eran de su incumbencia, lo principal era liberar a su especie

-este lugar-murmuraba, su mente desembocaba recuerdos del pasado, en ese momento podía observar al infame unicornio que se hacía llamar rey sombra el cual había corrompido a todos los ponis terrestres para construir el imperio, recordaba la razón de haberlo construido, una razón tan despreciable, sin embargo otra figura se mecía en su mente, un especie de dragón el cual su silueta se deformaba en un ser el cual no tenía un patrón geométrico el cual poseían todas las especies, no evito murmurar en ira, algo que hacía que los seres traicionaran hasta lo más valioso que tenían, algo que obligaba a ese tipo de seres a traicionar hasta sus propias especies

-la inmortalidad-susurraba antes de entrar, logro observar una oscura caída hacia lo más recóndito del imperio que se encontraba enterrado, el dragón solo esbozaba una sonrisa, para un ser con alas y con una piel de escamas que soportarían las más altas temperaturas le era un salto bastante simple. Cada vez había mas espacio en la caída, cuando hubo un gran espacio por fin pudo estirar sus alas para reducir la velocidad, un olor sombrío se sentía en el aire… azufre tal vez.

Finalmente el dragón llegaba al fin del agujero, cayo abruptamente en donde podría decirse que era el techo de una domo, sin embargo era un hechizo que evitaba que la tierra cayera y enterrara aun más el destrozado imperio, sus ojos se encontraban con una hermosa pero sombría ciudad de cristales, la oscuridad era latente, sin embargo habían pequeños rayos de luz que rebotaban infinitamente por las construcciones a base de cristal

-qué hermoso lugar… lástima que esté construido a base de tanto sufrimiento-se comentaba al ver las hermosas construcciones, sin duda apretaba los puños en ira, si al dragón había algo que le calentaba en ira eran los seres que hacían sufrir a sus pares solo por un deseo personal, comenzó a movilizarse a través de la oscura y lúgubre ciudad, observaba con detenimiento, el lugar tenía una extraña atmosfera

-sombraaaaa-se escuchaba un susurro en el aire, el dragón rápidamente optaba una posición de batalla y miraba hacia los lados, las sombras se mecían en donde hacían ver un aspecto aun más tétrico, la luz no llegaba a iluminar ese tipo de sombra la cual le daba mala espina al dragón

-pero quien tenemos aquí… ryusora-comentaba la voz a través de la oscuridad del imperio, el dragón solo colocaba una mueca de molestia, odiaba admitirlo, pero estaba totalmente en los cascos del diabólico unicornio

-¿por qué no te muestras?, no quieres saludar a un antiguo adversario-comentaba sínicamente, ryusora no soportaba el tener a un enemigo el cual no pudiera ver por lo cual prefirió provocarlo para que se muestre, una sombra se materializaba en el suelo la cual era totalmente negra a excepción de sus ojos rojos y su cuerno curveado, una risa es escuchaba para terminar con una sonrisa

-estoy sorprendido, se supone que esa maldición te haría olvidar todo y serias un simple dragón, ¿como la anulaste?-preguntaba la sombra la cual se retorcía en un especie de torbellino que limitaba los movimientos del dragón, no evito sentir un profundo miedo del inmortal poni, una mueca de exasperación se hacía presente en el dragón, pronto los ojos rojo tinte eran observado por los ojos verdosos de ryusora

-eso ni siquiera yo lo sé, simplemente recuerdo que leí una hoja de papiro, curiosamente era una pagina del libro, y aun más curioso es que justo era un hechizo que anulo la maldición-comentaba con una gran sonrisa, sin duda para el dragón era demasiado curioso, como si el destino quisiera que tuviera un papel importante en todo esto, el unicornio se mantenía inmutable en su rostro, pero finalmente dejaba de dar vueltas en espiral como una alma en pena y volvió a la forma de un unicornio

-ya veo… ¿qué te trae a mi humilde imperio?-comentaba secamente, pero con un tono jocoso, como si la presencia del dragón fuera algo beneficioso para el rey sombra, ryusora no evito poner una mueca de asco

-¿qué paso al final?… ¿después de que me convertiste en huevo y… la condenada celestia me estuvo cuidando?-decía en una ira la cual tragaba, le era humillante que después de ser convertido en un huevo fui cuidado por celestia y luego por la unicornio violácea, para king sombra también fue una mueca de ira

-ese par de ponis me vencieron y enterraron la mayor parte de mi imperio-decía en total cólera, sus ojos se volvían mas rojos, el dragón no evito sonreír al escuchar eso

-"no puedo creer que lo lograron… espero que puedan descansar en paz"-pensaba el dragón con pesar al recordar al unicornio que lo había liberado y la pegaso con la que compartió algunas situaciones específicamente en batalla

-¿vives en tu basura?, que bonito fue sacrificar tantas almas de ponis terrestres para obtener algo que es imposible obtener-preguntaba el dragón con sarcasmo, pronto el rey sombra se quedo quieto un momento, ryusora esperaba que el unicornio estallara en ira y lo atacara, pero pronto hablo con serenidad y tranquilidad

-¿basura?, jajajaja, yo vivo junto a mi amada esposa y mi… noble pueblo-decía, el dragón se asusto en un instante, esas palabras lo hicieron cambiar de opinión de sus actos

-¡esposa!… ¿lo lograste?-comentaba incrédulo, King sombra solo podía esbozar una sonrisa, para sombra le era un orgullo haber sido el primero en lograr la inmortalidad y traer a los muertos

-por supuesto… ¿cierto querida?-decía en donde de las sombras aparecía una figura traslucida de una yegua, sus ojos se veían opacos y carentes de emociones, ella sutilmente movía la cabeza en señal de afirmación

-hola señor dragón-decía en una voz sombría y carente de vida, el dragón solo veía seriamente la escena, era triste y sombrío, tanto sacrificio por esto

-¿esa es la inmortalidad que tanto deseabas?, ser simples espíritus atorados en este sombrío lugar-comentaba al ver la penosa vida que obtuvo por voluntad propia, en la mente del dragón solo podía sentir felicidad, para el ese era el sufrimiento que debían recibir aquellos que destruyen a los de su propia estirpe

-jamás sentiré la agonía de la muerte, viviré eternamente mientras ustedes se pudrirán en sus tumbas-comentaba con una sonrisa sintiendo el haber hecho buen al ser un alma inmortal, ver esa sonrisa de felicidad y orgullo, pero más que nada orgullo en los ojos y boca del espectral unicornio hizo estallar en cólera al dragón

-¡ERES UN BASTARDO!, sacrificaste tantas vidas de ponis terrestres para solo tener a una esposa títere-comentaba iracundo, pronto el rey sombra iracundo por tal insolencia volvía a ocultar a su esposa en el manto de las sombras

-¡esos malditos terrestres se lo merecían!, ¡ellos mataron a mi esposa!…-decía en un arranque de ira mezclado con un dolor desgarrador en su memoria, las sombras se mecían como si de vida estuvieran hecho

-¡¿solo por eso condenas a todos?!, ¿cuántas vidas utilizaste para construir este lugar?, ¡esas pobres almas!, espero que queden en paz-comentaba el dragón el cual en su interior no le importaba tanto eso, sino el hecho de que existan seres tan crueles en sacrificar a sus pares

-¿en paz?-repetía en un murmullo casi pasando a la risa, el dragón solo retrocedió antes de la posible tormenta, a pesar de estar aun en ira no podía negarse que era un adversario de cuidado

-sus almas nunca descansaran, son mi pueblo-decía sombra. De los cristales se observaban como siluetas de ponis se movían, ryusora veía a aquellas siluetas sintiendo un triste pesar

-sus almas…-decía en un susurro, pronto entendió de que sus almas no estaban en libertad, estaban cautivas en el imperio en donde sacrificaron sus vidas y sus hijos, un triste destino para construir un imperio

-observa con más detenimiento -decía en una voz que se perdía en las sombras, el dragón veía como las sombras se transformaban en siluetas de dragones, una sorpresa grabada en su rostro hacia que sombra diera una sonrisa

-¿pero que demonios?-se decía, las siluetas de ponis se transformaban en las de dragones de distinto tipos

-¿qué sucede?, ¿acaso ves algo que no quiere ver?-preguntaba mientras se desvanecía en las sombras

-¡maldito sombra!-gritaba iracundo dándose la vuelta en donde el rey sombra había desparecido, sin embargo las sombras estaban en todas partes

-jajaja-una tenue risa retumbaba en el lugar, el dragón no evito hacer una mueca de ira, sabía que quería destrozarlo psicológicamente, iba a tomar el vuelo cuando escuchaba una voz

-papa-escuchaba un grito, ryusora lo reconocía bien, pronto miraba hacia la fuente del grito, observaba a un pequeño dragón que gritaba preocupado, sus recuerdos nuevamente surgían, el dragón estaba hipnotizado, a pesar del sufrimiento de esos recuerdos seguía viendo a través del cristal que le mostraba una detallada escena

-papa-seguía gritando el pequeño dragón el cual tenía en el piso a un dragón aun más grande, el cual se veía debilitado

-¿qué haces hijo?, ¡vete!, debes escapar-gritaba el dragón mientras veía a trabes del cristal lo inevitable, una enorme esfera de color violeta azulado comenzaba a apagarse y a desparecer del cielo

-¡vete!-gritaba, pronto la luz que había en el lugar se fue extinguiendo, un horrible frio comenzaba a llenarse en el lugar y la sombras comenzaban a devorara ese cristal convirtiéndolo en un cristal oscuro

-papa-decía tiritando de frio el pequeño dragón, ryusora podía ver otra silueta que se mecía a través del cristal, ambas siluetas de dragones al igual que las pequeñas siluetas de otros dragones mas pequeñas se quedaban estáticas dando a entender que quedaron como estatuas

-jajajajajaja-ryusora al escuchar esa infame risa podía sentir una ira que crecía hasta su garganta, una mueca de impotencia se formaba, lo que más le destrozo su orgulloso corazón fue ver al anciano dragón milenario en el cristal

-no lo hagas, nos condenaras a todos-escuchaba en su mente, una silueta de un dragón anciano sufriendo observaba, el pobre anciano finalmente tuvo su final al igual que todos los de su especie, incluso el mismo ryusora, la esfera que simbolizaba al sol desaparecía para que todos los dragones comenzaran a perder sus habituales colores y caer como estatuas congeladas en la tierra

-nooooooooo-gritaba para golpear el cristal con su puño, incluso siendo un dragón fuerte no pudo romper el cristal y tan solo se triso, sintió un hormigueo en su brazo, el golpe había entumido su garra

-no llores…-nuevamente escuchaba esa voz burlona y sarcástica, humillándolo en donde podía sentir la tristeza de sus recuerdos

-tu especie no está muerta, solo… congelada-decía en los múltiples fisuras del cristal

-¡CALLATE!-gritaba en donde nuevamente golpeaba esta vez logrando romper el cristal con su otra garra

-me robe el sol, ¿qué vas a hacer ahora?, ¿se lo quitaras a los habitantes de este lugar?-de pronto en otro cristal aprecia una figura de una quimera que decía con su risa burlona, sus ojos rojos inyectados en sangre volvían a mirarlo. Pronto el dragón se arrodillo, no de honor y orgullo, sino de vergüenza extrema, el ser que estaba al frente de él era la definición de traición

-¡NO!, yo… hare que el sol vuelva a tener la trayectoria ancestral, pasando por todo el planeta-decía el dragón al reflejo del dios del caos, pronto una risa estrepitosa se escucho por el lugar

-¿crees poder lograrlo?, ¿sabes donde escondí el libro con el hechizo para la trayectoria ancestral?-comentaba burlonamente discord

-lo encontrare-volvía a susurrar, pronto el reflejo de discord miraba hacia el otro lado encontrándose con el unicornio que volvía a materializarse

-necesito el libro… ¡¿dónde está?!, se que tu lo tienes… lo recuerdo, lo utilizaste para crear el corazón de cristal-gritaba el dragón hacia el unicornio, por primera vez King sombra estaba serio

-no te lo daré, ese libro tiene los hechizos legendarios-gritaba King sombra

-es de los dragones, en el contiene todo lo que hemos descubierto como especie ancestral, es propiedad de nosotros-gritaba ryusora el cual cada vez se volvía mas iracundo, tenía ese objetivo, liberar a su especie e iba a destrozar a cualquiera que se interpusiera, sombra solo se mantenía estático en señal de negación

-entonces tendré que quitártelo a la fuerza-decía elevando los puños, sombra se reía

-o me quedare con tu CUERPO-gritaba en donde sombra se convertía en un humo negro el cual se dirigía rápidamente hacia el dragón en especial a la cara en donde el dragón cegado intentaba ocupar las garras para separar a la criatura, pero al ser espectral no lo lograba, luego de un buen rato el humo se alejaba para volver a la sombra y formar la forma del unicornio

-¿Por qué?, ¿por qué no puedo posesionar tu cuerpo?-decía sorprendido sombra en donde se alejaba del cuerpo del dragón, pronto el dragón se reía, para su fortuna tenía una gran ventaja

-creo que no me explique bien, la razón del porque ya no soy un niño es porque la maldición se anulo, pero… la razón por la que se anulo, es porque la pagina que había leído era el hechizo "inmunidad mágica"-decía victorioso el dragón, en ese momento agradecía a aquel dragón que descubrió ese hechizo, sombra se sorprendió y colocaba una mirada afilada

-entonces, ninguna magia puede afectarte-comentaba furioso y molesto el unicornio al no poder tener cuerpo, el dragón solo esbozaba una sonrisa triunfante

-bueno, será mejor que te deje con tu miserable vida, iré por el libro, la ultima vez recuerdo que estaba en el edificio principal, adiós-decía para retirarse del lugar con una mirada de esperanza, sabía que siendo un lugar de solo espíritus y teniendo inmunidad podría salir victorioso del lugar

-no lo harás-pronto cuando el dragón se había ido hacia brillar su cuerno en donde una estela se alejaba del lugar y viajaba, ryusora la vio y comenzaba a seguirle el paso con la mirada, como había deducido la estela se perdía en el edificio principal, un sonido de una turbina se escuchaba que brillaba y soltaba una luz que se reflejaba e iluminaba el camino

-¡el corazón!, ¡hay debe estar el libro!-comentaba para volar más de prisa, de súbito algo como si cortara el viento a gran velocidad se escuchaba, el dragón ante la curiosidad se detuvo en el aire para mirar el extraño sonido, de pronto encontró a un pegaso volando hacia el

-qué demonios-balbuceaba el dragón, rápidamente colocaba sus garras en forma de cruz como defensa, sin embargo el impacto fue tal que el dragón gritaba de dolor, un dolor que adormeció temporalmente ambas garras y lo saco de orbita, un grito de dolor al sentir entumidos sus garras se hizo escuchar en donde caía en picada

-soldados terrestres ataque-escuchaba cuando ryusora logro estabilizarse en el vuelo, el dragón logro observar como del edificio principal escapaban estelas de color blanco perlas que se unían a las paredes de cristales y aparecían cuerpos equinos con una apariencia traslucidas las cuales estaban encapsulados en los cuerpos de cristales

-¿acaso son sus… almas?-se preguntaba en voz alta, pronto comenzaba a aumentar el número de ponis en donde los pegasos hacían el simple ataque de embestirlo en el aire, mientras que los terrestres estaban esperando a que estuviera en la tierra para embestirlo

-debo darme prisa-se dijo dificultosamente en el medio de la tierra y el poco techo que había arriba y dio una rápida batida a sus alas para irse a la torre

-no se lo permitan-gritaba sombra, no evito el dragón hacer una mueca de odio, había subestimado a su adversario de nuevo, los pegasos embestían de forma directa, no maniobraban por lo cual evadirlo no era tan difícil, pronto se volvió más complicado cuando habían docenas de ellos intentarlo derribarlo

-¡no estorben!-grito con cólera escupiendo fuego pensando que serviría de algo, sin embargo el cristal era resistente a las altas temperaturas

-ahhhhhhh-grito en donde uno le llegaba directo al pecho, el golpe había sido crítico, un golpe que le saco el aire de los pulmones, pronto llegaron los demás pegasos, un grito de dolor volvía a escucharse y a escucharse, el dragón totalmente indefenso caía en donde cada vez que lo golpeaba un pegaso y lo sacaba volando había otro en donde lo devolvía a donde había sido golpeado previamente, el esquema se repetía siempre bajando algunos metros en donde por un ataque de cólera

-maldito pegaso-grito arto de la insaciable lluvia de embestidas y al ver venir uno se enderezo en donde el pegaso paso rosando al dragón, sin embargo a segundos de salir el dragón le daba un golpe directo en el estomago, lo único que había logrado era desviarlo y unas fisuras, ryusora capto que a pesar de su gran fuerza destrozarlos no era una opción, el ataque volvió a resurgir

-si sigo en el cielo no tardaran en matarme"-pensaba en donde esta vez el dragón con su orgullo levemente destrozado abandonaba el aire, en donde ahora ya no estaba rodeado, sino que ahora todos los pegasos de cristales estaban persiguiéndolo, pronto el dragón miro expectante la tierra en donde los terrestres lo esperaban para golpearlo, en una mirada rápida se encontraba con sombra quien miraba la escena

-¡no puede ser!, ¿qué debo hacer?-finalmente se decidió por dar la vuelta en los límites del imperio, los pegasos simplemente parecían tener una simple orden, *atacar al dragón*, a pesar de que eran fuertes y casi indestructibles, su estilo de batalla era bastante simple.

Al rodear el lugar pudo volver al inicio en donde siguió el camino hacia la torre central, para su fortuna todos los pegasos y los terrestres estaban atrás por lo que tenía el camino libre

-no tan rápido-comentaba sombra viendo a donde se dirigía, rápidamente tomo su forma gaseosa y se dirigía al centro de la torre con una velocidad casi imposible de emular teniendo un cuerpo fisico, ahora que el dragón por fin podía sentir sus garras y todo su cuerpo rápidamente comenzó a soplar fuego en todo su cuerpo, las escamas moradas se volvían más brillantes y con tonos quemados, sus garras desprendían un aura roja

-es mi turno-comentaba con el sencillo plan de entrar y romper el cristal a la mitad, ahora que tenía sus garras al rojo vivo sabía que no habría cristal capas de no romperse ante tal temperatura y el filo de sus garras, de pronto en una de los agujeros que debían ser las ventanas en su tiempo de antaño, aparecía sombra, ryusora solo hacia una mueca de molestia, pero no reducía su velocidad, ante un mini ejercito de criaturas de cristales no podía darse el lujo, ante los pocos metros coloco su garra más atrás en señal de vuelo previo al golpe para hacerlo más fuerte

-¡muere maldito!-gritaba en donde a pocos metros abanicaba con fuerza queriendo despedazar al unicornio, inútilmente había olvidado que sombra ya no poseía un cuerpo físico por lo cual la abanicada solo desgarraba la imagen del unicornio, pero al dragón no le importo porque ahora estaba frente a frente con el cristal en forma de corazón que giraba sin cesar

-perfecto-susurraba, mientras tenía el vuelo libre se preparo de nuevo para dar el golpe de gracia que terminara con todas esta pesadilla y que liberara a los espíritus de los ponis que murieron por este imperio

-no lo creo-comentaba triunfantemente en donde hacia brillar su cuerno haciendo aparecer del suelo un cristal de color oscuro

-maldición-se decía, rápidamente ladeo un poco el cuerpo en donde en vez de recibirlo en la cabeza lo recibió el hombro

-ahhh mi hombro-gritaba al recibir un gran impacto que le impidió mover el brazo izquierdo, pronto observo como el libro estaba abierto junto con un el corazón que seguía girando, rápidamente tomo la mayor bocanada de aire que sus pulmones le permitieron en donde lanzo la llamarada verdosa más fuerte y caliente que haya hecho en dirección al corazon

-"por favor llega"-pensaba en donde de súbito el unicornio King sombra aparecía y con él hacia aparecer otro cristal oscuro que bloqueo el tiro defendiendo el corazón de cristal que seguía girando

-soldados-decía sombra al terminar el soplido de llama de ryusora, en ese momento un pegaso caía desde el cielo encima de el dragón, un sonido sordo se escuchaba junto a otro grito de dolor

-ahhhhhhh-fue un grito de dolor y de larga duración, ryusora hacia vaciado todo el aire de sus pulmones y estaba a merced de los soldados de cristales lo cual ante el último ataque había quedado inconsciente en frente de King sombra

Continuara

Que largo capítulo, ahora esta es mi primera prioridad en terminar, por lo que me concentrare en esta historia, lo malo es que ya es marzo y es hora de entrar a clases por lo cual me demorare un poco