Acostada frente al televisor , con Edward abrazándome no me molestaba haberme lastimado el pie. Veíamos las noticias, lo se nada romántico pero la película que habíamos estada viendo se había terminado.
-Nuevas fotografías del hombre araña circulan por Internet, en ellas aparece atravesando la ciudad entre los edificios... ciudadanos aseguran sentirse mas cómodos con el merodeando la ciudad, pero al parecer la policía no opina lo mismo ya que el misterioso héroe esta en la lista de los mas buscados. Hace algunos mese, como se lo informamos fue detenido pero logro escapar... deje de escuchar a la conductora y fije mi atención en él, seguía viendo el noticiero con una sonrisa de suficiencia en el rostro.
-Así que eres famoso
-Lo soy, te daré un autógrafo, en un par de meses valdrá millones- añadió girándome un ojo, lo abrace mas fuerte.
-Mejor dame un beso, así seré la chica mas afortunada al recibir un beso del hombre araña.
-A tus ordenes- dijo antes de unir nuestros labios con una sonrisa.
Se podria decir que todo entre nosotros estaba bien. Había aprendido que con Edward era mejor evitar las peleas y no pedirle demasiadas explicaciones, ademas sabiendo quien era lo demás era fácil de imaginar.
Comencé a hacerle cosquillas y se empezó a remover, se aparto un poco de mi para atraparme las manos e intentar hacer lo mismo. Mi mama nos encontró jugando en el sofá. Los dos paramos y la salude:
-Hola mami
-Hola cielo respondió dándome un beso en la frente. Edward se puso de pie y la saludo con un beso en la mejilla.
-Ya han comido?- pregunto mi madre después de regresar de la cocina para dejar unas compras.
-Si, Edward y yo fuimos a una cafetería saliendo de la escuela, te trajimos postre- dije mientras se sentaba en un sillón contiguo al de nosotros. Afortunadamente la información sobre el hombre araña había terminado
-Te esta obligando a ver el noticiero, Edward?, se desvela todas las noches viendo si hay alguna noticia de el tipo de la mascara- dijo mi mamá, Edward me vio con una ceja enarcada. Yo solo lo ignore.
-Si quieres el postre esta en el refrigerador- le comente a mi mamá.
-No, creo que mejor paso el postre, si no dejo de comer tanta golosina no habrá ningún vestido que me quede bien- dijo poniéndose cómoda y agarrando el control de la televisión
-Ya no lo estaban viendo, verdad?- dijo después de cambiar el canal, Edward negó sonriendo.
-De que vestido hablas?- pregunte
-Oh! es cierto, no te había contado... El próximo fin de semana habrá un baile, sera emocionante, es al atardecer y es necesario usar mascaras...- dijo mi madre emocionada.
-Mascaras... creo que yo tengo una- dijo Edward sonriéndome con complicidad. No pude evitar hacer lo mismo.
-Tienes que ir cuanto antes a buscar un vestido- continuo mi mamá"yo que había pensado librarme de ese tipo de cosas con Alice"- bufe
-Y aprovechando que tu también estas aquí Edward , te digo que también estas invitado, Bella no conoce a nadie de los otros asistentes y esto segura que estará mas cómoda contigo.
-Y quien te ha dicho siquiera que pienso en ir, ademas dudo que encuentre un vestido que convine con el grafiti de mi yeso, yo paso gracias
-Sera divertido- dijo Edward a mi madre sonriendo conspiradoramente ignorando mis quejas a propósito.
La fiesta seria formal pero en un jardín por lo que necesitaría un un vestido cómodo y largo.
El contarle a Alice sobre la fiesta tenia ventajas y desventajas. Alice era asombrosa en el tema de moda, pero podría ser obsesiva y eso a veces me daba miedo. Varias veces no consideraba mi opinión y solo me quedaba la opción de ceder. Si quería una opinión sincera ella era la adecuada pero cuando íbamos de compras no parábamos hasta haber recorrido todas las tiendas del Mall.
Al final, un día antes del evento, decidí pedirle ayuda, antes de dejarle bien claro que cuando encontrara un vestido que realmente me gustara dejaríamos de recorrer mas tiendas. Le pregunte a Edward si quería acompañarnos pero dijo que tenia cosas importantes por hacer. Me recorrió un escalofrió al pensar en el luchando con algún delincuente.
Iba tan resignada a pasar la mitad de mi día en probadores midiéndome montones de vestidos que cuando encontré el vestido perfecto en la segunda tienda casi salto de alegría.
Era color salmón y hacia que mi piel luciera un poco mas pálida ademas el color era perfecto para el verano, era largo, de gasa y en el torso estaba cubierto con piedras de varios tamaños, tenia mangas de gasa y hacia que se viera adorable. Alice eligió unos zapatos de tacón cerrados color café, realmente estaba loca si pensaba que me los pondría ( ademas solo podía usar uno por el yeso), así que compre unas sandalias de correas, tipo romanas, color dorado. Después me preocuparía por los accesorios.
Como termine antes fui a dejar a Alice y llame a casa de Edward. Su tía Esme me dijo que aun no llegaba pero si quería podía ir y esperarlo mientras nosotras charlábamos. Cuando llegue a la casa tuve que estacionarme unas casas mas lejos porque estaba repleto de autos. Aun no había abierto la puerta del auto cuando los vi. Edward estaba frente a un auto con una chica rubia, estaban hablando y ella parecía temblar, él la abrazo consolándola, entonces ella levanto la cabeza y lo beso. No pude ver mas por que las lagrimas me empañaban los ojos, metí la llave en el contacto y encendí el carro. Al parecer eso alerto a Edward por que se separo de ella y busco la procedencia del sonido. Cuando se dio cuenta ya era demasiado tarde pues yo había presionado el acelerador.
Sin saber a donde mas ir regrese a la casa de Alice, ella abrió de inmediato y al ver mi rostro me abrazo. Llore por horas con ella y cuando se hizo de noche ella dijo:
-Creo que sera mejor que vayas a casa, te des una ducha y descanses...
-No. Alice por favor, déjame quedarme contigo, si voy a casa el me ira a buscar y no lo quiero ver ...- dije volviendo a llorar.
-De acuerdo, pero llama a tus papas.- la abrace fuerte. Le había intentado contar lo que paso pero cuando lo recordaba la garganta se me cerraba y era difícil continuar.
Al día siguiente Alice fue por mi ropa a casa, dijo que mis papas estaban tan ocupados que no habían preguntado por nada y lo agradecí. Mi mamá se había limitado a decirle que el doctor había dicho que podía quitarme el yeso.
Le había pedido a ella que me acompañara y Alice mirándome dulcemente asintió. También le llamo a Jasper diciéndole que si Edward le llamaba no le contara nada sobre en donde estaba.
Sin muchos ánimos y con enormes ojeras me senté frente al espejo y deje que Alice me maquillara y peinara.
Al final mi cabello estaba recogido sobre mi nuca y varios mechones me llegaban al hombro y con el maquillaje ya no parecía un muerto andando.
En la fiesta me limite a sonreír tender la mano y presentar a Alice, pero cuando vi a Jacob acercarse. Venia empujando una silla de ruedas con un señor de pelo negro canoso y rasgos duros con una sonrisa misteriosa.
-Jacob!
-Bella, Alice, se ven hermosas, permitan presentarles a mi padre: Billy Black
-Mucho gusto señor- dijimos Alice yo yo mientras le tendíamos la mano.
-Es un gusto volverte a ver Isabella- temblé, era la primera vez que lo veía pero nadie mas pareció darse cuenta del comentario.
Un celular comenzó a sonar y el señor Black metió su mano en el bolsillo para sacar un teléfono.
-Si?, perfecto, voy para allá- colgó y soltó una carcajada que me puso la piel de gallina. Mi cerebro trataba de relacionarlo con alguien pero no sabia con quien.
-Si me disculpan, me tengo que retirar- dijo
-Quieres que vaya contigo papá?
-No, tu disfruta de la compañía de estas hermosas jóvenes, nos veremos luego- De la nada apareció un tipo que supuse seria un guardaespaldas y lo llevo hasta la salida.
-Cullen haciendo de las suyas?- pregunto Jacob mientras acariciaba mi mejilla
-A que te refieres?
-Por Dios Bella, no mientas, te conozco, volvieron a tener problemas?, no contestes, en realidad no es necesario.- No supe que decir así que me limite a abrazarlo.
La fiesta fue mucho mas amena con mis mejores amigos.
Gracias por sus comentarios, perdón por tardar tanto en actualizar pero conforme ustedes comenten lo haré mas rápido.
LAS QUIERO.
Besos desde México.
Salma BD
