CAPITULO 25

Hermione se apresuró con Minerva y con la enfermera Pomfrey que se dirigían a la habitación de Severus con la sola información de que se había desvanecido completamente y no había querido despertar.

Entraron a la habitación y lo localizaron sobre la cama, cuando Hermione ya lo había colocado y ahora se acercaron a él y lo examinaron.

-. ¿Pero que le sucedió? -. Le dijo Minerva a Hermione.

-. No lo sé, solo fue de repente -. Hermione se puso nerviosa mientras con su varita Pomfrey lo examinaba.

Surgió un silencio sepulcral esperando la respuesta tras varios hechizos Pomfrey saco su conclusión.

-. Al parecer los órganos de Severus van disminuyendo su funcionamiento, es decir, que se ponen más débiles -. Hermione ahogó un grito de sorpresa al escucharla y tras pensar lo supo.

-. La poción -. Un susurro salió de sus labios obteniendo las miradas de las presentes.

-. ¿Qué poción? -. Dijeron al unísono.

-. La Poción de "Vuelve a la vida" el hizo unas pruebas y descubrió que estaba mal, y los efectos se acabarían -.

-. ¿Cómo pudo callarse algo así? -. Cuestiono Minerva.

-. Decidimos esperar a que nuestras sospechas fueran ciertas y después se nos pasó y no lo recordamos, con todo esto de nuestra relación -. Minerva hizo una expresión de comprensión.

-. ¿Pero ahora qué? -. Pregunto Minerva a Hermione que miro a todos lados nerviosa.

-. No lo sé, debo investigar las notas, pero mientras trate de mantenerlo estabilizado, pero aquí -. Hermione se levantó nerviosa y Minerva y Pomfrey asintieron a lo que decía.

-. Hermione -. Hermione giro ante la llamada. -. Si vas a hacer algo, hazlo rápido, no se sabe que tan rápido actuara la reversión de la Poción -. Hermione se asustó ante ese pensamiento y corrió al laboratorio de Severus, debía comenzar a buscar antes de que, aunque ella no lo quisiera, fuera demasiado tarde.

Hermione entró al despacho de Severus, pero tras buscar entre varios pergaminos ubicados en los cajones del escritorio se cuestionó donde los podría haber dejado, corrió al librero y buscó todo pergamino suelto que por casualidad sobresaliera, pero su resultado fue el mismo; Hermione miro a todos lados nerviosa, no podía recordar donde los había guardado.

Respiro ansiosa y se tomó el rostro con ambas manos para suprimir su llanto de frustración, no podía seguir buscando, salió con la intención de averiguar si Severus se encontraba consiente, y lograr que él le dijera.

Llegó a la habitación de Severus y solo encontró a Pomfrey, que lo terminaba de examinar.

-. ¿Encontraste la poción? -. Pregunto la enfermera.

-. No, no recuerdo donde la guarde y quería ver si Severus se podía acordar -. Pomfrey asintió y observo como Hermione se sentaba a su lado en una silla y se perdía en observarlo.

-. Hermione -. Le llamo la atención, y Hermione la miro perdida aun en sus pensamientos. -. Minerva dijo que le preguntara al retrato de Albus, para ver si era posible que nos diera alguna alternativa, en cuanto sepa, vendrá a comunicarte -.

Hermione se levantó un poco más esperanzada y le sonrió y asintió, esa era una gran solución, a parte de Severus, Albus siempre fue el más sabio.

Pomfrey se despidió y salió mientras Hermione se volvía a sentar en su lugar, acercando a Severus para acariciarle el rostro.

-. No te preocupes Severus, no te dejare ir, ya sea con la poción o con algo más pero tu volverás a mí -. Hermione lo besó en la frente y se acostó en su pecho, escuchando su latido lento y muy pausado, logrando que Hermione empezará a llorar y lentamente a quedarse dormida.

Al cabo de unas horas, Hermione despertaba, pero sin ilusión confirmada de que Severus seguía inconsciente, se frotó la cara y se sentó en la silla que se encontraba al lado de Severus, cuando entró Minerva sin avisar.

-. Hermione -. Se anunció Minerva, y logro la atención de Hermione.

Hermione se levantó con la esperanza de que le diera buenas noticias.

-. ¿Logro algo con Dumbledore, Directora? -. Minerva asintió y se colocó al otro lado de Severus tocando su rostro, viendo que se encontraba frio que era señal de debilidad.

-. Sí, me dijo que le pedirá a Horace que haga una poción especial, que lleva lágrimas de fénix y una pequeña porción de la Piedra Filosofal, un regalo de Flamel, que al fin de cuentas, él guardó para una ocasión especial, y esta seria esa ocasión -.

Hermione se colocó al lado de Minerva y eufórica la abrazó.

-. Así lograría vivir -. Minerva asintió pero con seriedad.

-. Sí, pero solo poco tiempo, yo confió que con ese tiempo es sufriente para que ustedes encuentren las notas o la Poción que necesitan -. Hermione con seriedad asintió.

-. Si, Severus estaría bien para que me indicara donde dejo las notas, o para poder perfeccionar la poción, claro aunque la haga yo, para que no se agote… ¿Cuándo estará lista la Poción? -.

-. Mañana por la noche, hay que dársela, tú debes encargarte, y despertaría al día siguiente de ingerirla -.

Hermione asintió, abrazo a Minerva y se despidió, mientras tanto Hermione velaría por él, no se apartaría de ahí, hasta que el mismo se lo pidiera en persona, retomando el malentendido que tenían.

….

Esos días pasaron como una nube de recuerdos para Hermione, no recordó el día siguiente hasta en la noche en la que Horace le entrego un pequeño frasco con la poción que se encargó la misma Hermione en darle lentamente a Severus, ahora se encontraba dormida en su pecho, rogándole a Merlín que despertara, cuando sintió que alguien acariciaba su cabeza, lo que provocó que se despertara violentamente, solo para ver a Severus ligeramente despierto.

-. Hermione -. Su voz fue un susurro y Hermione instantemente se acercó a él.

-. No te fuerces, que bueno que despertaste -. Hermione lo besó y Severus le correspondió ese beso casto pero descargando todo el amor que sentía por él.

-. ¿Qué me ocurrió? -. Severus se incorporó en la cama, logrando recostarse en la cabecera.

-. Bueno, sucedió lo que habías previsto en la Poción -. Hermione lo miro, aguantando sus ganas de llorar.

-. ¿Y los demás? -. Preguntó Severus intrigado.

-. Están bien, ayer fueron revisados, no le dijeron nada de tu situación y se encuentran bien, al parecer solo tú eres el afectado -. Esto último Hermione no lo pudo soportar y rompió a llorar.

Severus le abrió los brazos y ella se tiró a ellos abrazándolo fuerte para que no se fuera de su vida.

-. Tranquila tenemos la poción, solo debo tomarla -. Hermione se alejó de él, y lo miro fijamente.

-. Severus, no la encontré, no sé dónde puede estar -. Hermione se lo dijo nerviosa.

-. ¿Las notas? -. Hermione agachó la vista y negó lentamente.

-. Si alguien entro, pero no solo entramos tu y yo al laboratorio, además nadie sabía de esta investigación, debe haber algo que… -.

Severus la acarició y la obligó a levantar la mirada.

-. Por ahora, tenemos que hablar de lo que dejamos pendiente, un paso a la vez, después veremos si logró recordar los cambios que le hice a la poción, como sabias era una poción nueva, complicada y los cambios fueron muchos -. Hermione tosió nerviosa y se levantó de la cama.

-. No, yo creo que primero debes comer algo, te traeré algo para comer, y dejamos esto para después -. Hermione fue a la puerta para salir a traer algo de comida para Severus sin importarle que Severus la llamara, no quería discutir con él, sobre todo con su estado tan delicado.

Dos días le tomó a Severus reponerse, y ayudar a Hermione a buscar las notas y la poción, pero sin éxito alguno, disminuyendo las esperanzas para ambos.

Por esa noche se dejaron en paz, no habían tocado el tema de su relación o reconciliación, no estaban seguros, y esa noche Severus dejó a un lado su orgullo para pedirle que ella durmiera a su lado.

-. Por favor -. Le dijo a Hermione.

-. No lo se… -. Hermione perdió la mirada en otro lugar que no fuera en los ojos de Severus. Él la tomo de la mano.

-. No sigas evitándome, seguiremos con la búsqueda y tratare de recordar los pasos a seguir, pero por ahora te quiero a mi lado Hermione.

Hermione lo miro ante tal declaración y cayó encantada, solo asintió y Severus no la cuestionaría ni la forzaría a nada, ese había sido un gran comienzo y haría las cosas lentas como el caballero que era.

Ella se acostó pero no sobrepaso el lugar de Severus, deseaba acercarse a él, sentir su calor y su ternura.

Ambos giraron hacia su lado sin decir más, pero como avanzaba la noche, ninguno de los dos dormía, pero a mitad de la noche cuando Severus decidió empezar a dormir se despertó al notar un movimiento irregular a su lado.

Hermione estaba soñando. Lloraba en su sueño y pedía perdón, eso a Severus lo desconcertó, no quería verla así,

-. Hermione -. Le puso la mano en el hombro y la zarandeó un poco. -. Estás soñando..., despierta. Soy yo -.