Capítulo 26: Un final fantástico.
Remus y Élanor no terminaron su conversación, en lugar de eso se fueron con sus amigos y pasaron el resto del tiempo hablando y riéndose.
Así el pasó el tiempo y llegaron los exámenes. Todos estaban muy nerviosos, de esos exámenes dependían sus vidas, y cada cinco minutos parecían necesitar una taza de tila.
Las chicas se reunían a veces sin los chicos, para decidir que se pondrían para el baile. Ellos ya sabían de que disfrazarse, así que no se reunían. Ellas no sabían de que iban a ir disfrazados ellos y viceversa, pues querían que fuera una sorpresa.
Dumbledore dijo que los chicos tendrían que llegar al baile media hora antes que las chicas, para así hacerles más difícil el reconocer a alguien.
Pasaron los exámenes y con ellos pare de los nervios. Todos creían haberlo hecho bien y estaban seguros de aprobar.
Así llegó el día del baile. Todas las jóvenes de 7º de Hogwarts iban muy alteradas de aquí para chillando, corriendo, saltando. Tres horas antes de que ellas tuvieran que ir al baile, todas las chicas estaban encerradas en sus habitaciones vistiéndose y preparándose, y una hora y media después los chicos fueron a hacer lo mismo, con lo cual quiere decir que tenían una hora para arreglarse.
A la hora señalada por el profesor Dumbledore la mayoría de los chicos estaban ya en el gran comedor, solo faltaban cuatro; los merodeadores (N/A: Como no), pero claro, nadie lo sabía a causa de las mascaras. Al poco rato llegaron y se prepararon para esperar a las chicas. Tres de ellos iban vestidos de mosqueteros y otro de campesino de la edad media. Cada uno tenía su mascara, pero la de los mosqueteros eran iguales, y por lo tanto era muy fácil confundirlos (N/A: De lejos). Al poco rato llegaron y era casi imposible averiguar de que casa era cada una, y menos aún quien era quien. En seguida cada chico busco una pareja exceptuando a los merodeadores que intentaban diferenciar a"sus" (N/A: Odio los posesivos) chicas de las demás. Remus fue el primero en saber donde estaba Élanor. La vio con otra joven, pelirroja, que supuso era Lily, pero no le dijo nada a James por que antes quería estar seguro y para ello se fue y acercó a ellas.
Antes de que Remus llegara donde estaban las chicas, se abrió la puerta del gran comedor y entró le última persona que quedaba por llegar.
Era una joven, que iba vestida con un traje extremadamente corto de color rojo, con cortes a los lados, y que de manga, únicamente tenía la parte que cubría los hombros. El vestido sólo le llegaba a la mitad de los muslos. Tenía unas alas que parecían de vampiro de color azul marino y le llegaban desde el inicio de la espalda hasta la cintura. Unas botas altas de tacón y color negro, y un antifaz que rodeaba los ojos y terminaba en filo, también de color negro. Por último, llevaba un gorro, estilo gnomo, de color, también, negro.
Remus la miró. Le parecía familiar y poco a poco vio como se iba acercando a las que creía, eran Élanor y Lily. Entonces cayó en la cuenta de quien podría ser, Katya.
-¿Qué haces, Remus?-preguntó Sirius acercándose por detrás-¿Dónde vas?
-M ha parecido ver a Élanor e iba a ir a hablar con ella-contestó Remus.
-¿Dónde?-preguntó James.
-Allí-señalo Remus y se dirigió a las chicas, mientras James y Sirius le seguían.
La chica rubia, iba vestida con un vestido de escote de barca que parecía un lazo arrugado alrededor de los hombros, era de manga corta y abombada. La cintura empezaba debajo del pecho y era lazo que le llegaba antes de la cintura. La falda era doble y la parte de encima dejaba ver la de abajo en la mitad delantera del vestido. Era largo hasta los pies rosa con detalles el blanco. Llevaba unos guantes blancos que le llegaban hasta los codo. Los tacones eran rosas con el tacón en blanco y el antifaz era una especie de lazo cuadrado de color blanco.
La pelirroja llevaba un vestido azul turquesa claro con detalles en verde pistacho claro. Las mangas parecían una fina tela que caía por encima del brazo hasta el codo en forma de capa. La falda era lisa y abombada con tiras de color verde pistacho que al final de la falda se unían a una especie de medallones. Los tacones eran verdes y el antifaz parecía las alas de una mariposa de color pistacho claro igual que el resto.
Los chicos se acercaron a ellas.
-Buenas noches, encantadoras damas-dijo Sirius.
-Si son los increíbles mosqueteros-dijo la joven "vampiro".
-Es imposible no saber quienes son-dijo la joven de azul.
-En este baile se supone que no se tiene que saber quien se esconde tras la mascara-dijo la de rosa.
-Al igual que ustedes saben quienes somos. Nosotros sabemos quienes sois-dijo James que ahora no tenia ninguna duda de que se trataba de las chicas.
-¿Sí? Prueba a ver si aciertas-dijo la de azul.
-Cabellos rojos como la puesta de sol y ojos verdes como la hierba fresca. Sin duda alguna, Lily Evans-dijo James.
-Vaya, pensé que eras un mosquetero no un detective-dijo Lily.
-Rubia de pelo corto, ojos negros y esa sonrisa que reconocería en cualquier parte y que nunca se borra de tu rostro-dijo Remus-Élanor O'Donnell.
-Estas echo un Sherlock Holmes, igual que James-dijo Élanor.
-Por último tú. Pelo negro y liso, ojos miel, muy impredecible, hoy sobre todo por el disfraz escogido-dijo Sirius-La inigualable Katya Thomson.
-Elemental, mi querido Black-dijo Katya.
-Ahora que estamos todos juntos, creo que deberíamos empezar con la fiesta-dijo Sirius.
-Sí, no estaría mal-dijo James.
-Pues vamos a bailar-dijo Katya.
Sirius le ofreció su brazo a Katya, y esta, aceptándolo, se dirigió con el a la pista con sus amigo detrás.
-¿Sabes Sirius?-preguntó Katya cuando empezaron a bailar-Tu a mi me gustas desde hace ya mucho tiempo. Pero siempre lo he ocultado por que se como eras.
-¿Qué ya te gustaba? ¿Entonces por que no me contestaste al primer día?-preguntó Sirius.
-Por que sabía como eras-dijo Katya-No quería que me hicieras daño.
-¿Cómo sabes que ya no soy así?-preguntó Sirius.
-Tengo fe en ti-dijo Katya y acercándose a él y besándolo dulcemente.
-¿Ésto significa que somos pareja?-preguntó Sirius después del beso.
Katya sonrió y lo volvió a besar.
Pasaron el resto de la noche, bailando todo tipo de música, y pasándoselo en grande. Antes de que el baile acabase Remus llevó a Élanor al jardín para hablar con ella.
-¿Qué querías decirme?-preguntó Élanor una vez estuvieron fuera.
-Aún tenemos una conversación pendiente y como mañana volvemos a casa me gustaría que me contestases-dijo Remus.
-Remus, no se si es que dudas de las palabras de Katya o si necesitas que te lo confirme. Pero creo que deberías saber que cuando Katya es así de directa (N/A: Cuando pasó esto no estaba pero sus amigos se lo han contado) quiere decir que no esta mintiendo.-dijo Élanor sonriendo.
Remus la miró a los ojos, sonrió y la beso tiernamente. La brazo por la cintura y ella a él por el cuello. Después de besarse se sonrieron y entraron en el gran comedor. En ese momento la fiesta daba a su fin y los merodeadores sonrieron cómplices.
Entonces aparecieron todos los fantasmas de Hogwarts y empezaron a pasar atravesando gente y confundiéndolas. Hasta que llegó Peeves con una sustancia verde, gelatinosa, y pegajosa y empezó a tirársela encima a la gente exceptuando a los merodeadores y las chicas. (N/A: Incluyendo a Kelly, la novia de Peter)
-Me da en la nariz que esto es obra vuestra-dijo Katya.
-¿Lo dudabas? Es nuestro último día, hasta Remus nos ayudó. Sobornar a los fantasmas fue muy fácil, pero sobornar a Peeves muy complicado. Estaba deseando hacer una broma, pero pedía demasiadas cosas-explicó James.
-Esperad que con eso no acaba la cosa, mirad-dijo Sirius.
La sustancia viscosa había desaparecido y a todos los que había tocado iban ahora vestidos de payaso, pintados de arriba abajo con la pintura propia de estos personajes y con unos zapatos como mínimo 7 tallas más grandes. Cada uno hacia una tontería distinta y otros la hacían por pareja. Los seis se rieron mucho hasta que los profesores solucionaron el problema.
A la mañana siguiente todos estaban preparados para irse y juntos fueron caminando hasta la estación. Se montaron en el tren y cogieron un compartimento.
James y Lily se quedaron dormidos, aún estaban cansados. Remus y Élanor simplemente estaban abrazados, y Sirius y Katya miraban a Hogwarts alejarse.
-Ha sido un buen final-dijo Sirius.
Katya lo miró y besándolo dulcemente dijo:
-Un final excelente.
