Hola a todos :D

Me extrañaron ¬w¬?

Bueno la razón de la demora es que yo misma me auto-sabotee U_U… la razón… según yo escribiría y actualizaría mis 4 fics incluyendo mi olvidado Sangre Vongola… pero termine por meter la pata y cree una nueva historia T_T…. y no pude escribir nada para SV… u-u peor prometo que ya me pondré las pilas y escribiré, como me dijeron la tengo complicada un poco porque ahí me excedí con tanto personaje… pero bueno tampoco me ayudo creando nuevas historias xD

Ahora pasemos a lo bueno, sobre le cap solo diré que contesta dos intrigas: XD que les pasa a los alfas destructores de salas y como reaccionaran en la escuela al ver el "mordisco" de Kyoya jajaja, bueno es lo único que puedo adelantarles :P

Shantal Perez 568: XD jaja sabes yo lo lei en mi cabeza con voz de locutor jajaja

Shiho Akemi: si sufrirán xD pero bueno tal vez luego tengan su revancha ;)

Bueno ;) sin más les dejo disfrutar de la lectura.

KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 25: Consecuencias

Aun le costaba entender como todo acabo de esa forma, empezó a cuestionarse mientras dejaba escapar un suspiro y tomaba la bandeja que una sirvienta le estaba dando para llevársela a Giotto y a Kyoya, los cuales estaban en el jardín platicando… la verdad en ese momento caminar dolía e igual buscaba no caerse debido a los zapatos con tacón alto que tenía en ese momento.

Volvió a repasar su día de forma mental… en primer lugar estaba ante el regaño y el enojo de Giotto-san, la cual luego parecía haberse puesto de su lado… después llego Alaude-san y sin darle tiempo a nada se pusieron a pelear con todas sus fuerzas para demostrar su fuerza y coraje, durante el enfrentamiento pudo notar que ambos parecían estar divirtiéndose y olvidando el propósito original de dicha pelea… claro que en la batalla ya se había ganado una pierna rota e igual otros huesos además de múltiples cortadas en su cuerpo… según él hasta ahí todo estaba bien ya que esto era similar a cuando entrenaba con su tío, pero de un momento a otro las cosas dieron un giro inesperado y ahora estaba en una situación que jamás pensó vivir en toda su vida… ya que ni Alaude o él pudieron evitar el ataque de cierta rubia y su hijo, los cuales llegaron a "disciplinarlos" por destructores de salas… ahora que meditaba su castigo, pensó que tal vez… tal vez corrió con mucha suerte porque por la sonrisa sádica que la rubia le dedico a su esposo podía darse una idea de que este estaba sufriendo un castigo peor que el suyo…

Aunque desgraciadamente tal vez… él sería quien sufriría más, ya que durante la pelea de Alaude contra Giotto estos acabaron en la entrada de la casa y el rubio accidentalmente-apropósito rayo la pintura del automóvil deportivo de su tío… claro que ante esa distracción Kyoya aprovecho para darle el golpe final y dejarlo fuera de combate…

En este momento Tsunayoshi tenía un tic nervioso en su ojo al mismo tiempo que buscaba soportar el dolor punzante que le proporcionaba su pierna derecha, mientras buscaba no perder el equilibrio y dejar caer la bandeja de plata en donde les llevaba té y galletas a los omegas del hogar… claro que esa tarea sería fácil si ignoramos dos hechos importantes… uno: su pierna lastimada… y dos… que llevaba puesto un vestido de sirvienta de color azul rey con un mandil blanco con encajes, donde la falda llevaba demasiado tul, medias blancas y zapatos de plataforma de 15cm de alto, rematando con una peluca larga la cual estaba amarrada en dos coletas con listones.

- Si tranquilo, ellos ya aparecieron y están en la casa… – escucho que la rubia hablaba cuando llego a la mesa del jardín donde se encontraban – descuida ellos están bien no tienes que preocuparte y dile que puede estar calmado… claro aquí le esperamos – dijo alegre para después colgar y en eso mirar de forma divertida al castaño – ah Tsu-chan que bien te ves – le elogio guiñándole el ojo, provocando que el tic del ojo del castaño aumentara ya que pudo notar como se formaba una sonrisa divertida en los labios de Kyoya…

Definitivamente en ese momento juro que después de esta se vengaría de su omega por vestirle de esta forma… aunque ahora que lo pensaba bien… ¿cómo pudo vestirlo de esa forma o porque tenía este tipo de ropas en su armario…? ya que claramente por la talla no podrían ser de Giotto-san.

- Aquí está su te – busco hablar fingiendo calma mientras dejaba la bandeja sobre la mesa y buscaba calmar su mal humor ya que claramente ese par estaban disfrutando su castigo y ahora que lo meditaba prefería el papeleo a este tipo de castigo ya que podía sentir que esto no había terminado.

- Gracias Tsunayoshi – le contesto divertido Kyoya, quien realmente está disfrutando esa escena… era verdad que cuando su madre le dijo que él debía encargarse del castigo del castaño este no tenía idea de que hacerle pero en eso recordó su propia tortura por lo que no dudo en ponerle al castaño uno de los tantos atuendo ridículos que su madre le había obligado a usar, aunque claro se notaba que estos le quedaban algo apretados pero no se veían mal en él.

- Cierto Tsu-chan – le hablo divertida la rubia – acabo de hablar con tu tío Lambo para que ya no esté preocupado por ustedes, porque "no llegaron anoche" – dijo esto último un tanto molesta mientras miraba de forma seria a ambos adolescentes, los cuales temblaron ligeramente ante esa mirada – así que ahora ya está tranquilo – hablo regresando a su humor habitual.

- Ah… gra…gracias – dijo un tanto nervioso el castaño ya que por un momento pensó que tal vez su tortura todavía continuaría, pero en eso recordó el auto... – Giotto-san… les dijo sobre… - el miedo le estaba dominando impidiéndole hablar.

- ¿Si les dije sobre el auto? – adivino la rubia notando que la cara del castaño se ponía ligeramente azul – na tranquilo, no les dije pero de seguro lo descubre por su cuenta ya que Lambo me dijo que Reborn pasaría a la casa cuando termine su junta – dijo de forma calmada, mientras bebía un poco de su te – y ahora que las cosas se han calmado… espero que estén listos para su castigo – dijo mirándoles de forma seria.

- ¡Que…! - protestaron los dos al mismo tiempo

- No es suficiente con estar vestido de esa forma – se quejó Tsuna un tanto enojado.

- Pero de que hablas, si te ves divino – dijo con toda calma Giotto – además no cuenta porque ese es tu castigo por romper mi sala – comento fingiendo molestia – e igual que estés vestido así fue cortesía de Kyoya y no mía – ante ese comentario Tsuna miro algo enojado al pelinegro, el cual simplemente sonreía de lado y le miraba a ver divertido – y antes de alguna queja recuerden su crimen y lo angustiada que estuve – hablo usando un tono dramático en su voz.

- Giotto-sama, tiene una llamada – le indico una sirvienta desde la entrada de la casa.

- Ya voy – le contesto poniéndose de pie – y ustedes quietos que aún no están a salvo – les amenazo para luego entrar a la casa a atender la llamada.

- ¿Ella siempre es así…? - le pregunto al pelinegro algo asustado mientras seguía mirando el lugar por donde la rubia desapareció.

- Esto no es nada, a veces es peor – le respondió dejando escapar un suspiro…

- Sabes… ahora que lo veo prefiero mil veces las torturas espartanas de mi tío – opino algo asustado Tsuna – cierto… ahora que recuerdo… ¿me pregunto si tu papá estará bien?

- Quien sabe… pero déjalos, así son felices – comento restándole importancia al asunto, mientras tomaba un poco de té.

- … - Tsuna por su parte solo miraba ver algo asustado a su omega… había contestado tan similar a como lo hizo Giotto hace un momento… definitivamente JAMAS haría enojar a Kyoya…

- ¿Que tienes herviboro? – le preguntar al notar que su mirada reflejaba pánico.

- Na...nada… es solo que esta ropa me incomoda – busco cambiar de tema - como es que las mujeres pueden andar con estas cosas y no quejarse del dolor… - dijo mientras aprovechaba la ausencia de la rubia y se sentaba en la mesa para poder descansar un poco.

- Ni idea.

- Cierto ahora que lo pienso – dijo Tsuna mirándole con algo de recelo – ¿porque tenías estas ropas en tu armario? –pregunto levantando una ceja – no pensé que te gustara vestirte así…

- … - Kyoya primero le miro de forma sorprendía para después dejar notar un pequeño tic en su ojo… ya que había entendido la indirecta que le dio el castaño, por lo que ahora temblaba de ira mientras sacaba y dejaba a la vista sus tonfas, notando que el castaño ahora le miraba algo sorprendido y asustado… por lo que busco lanzarle un golpe pero este fue esquivado pero con esta acción habían tirado la mesa y por consecuencia el florero y las tazas que tenía encima se rompieron al tocar el suelo, pero eso fue ignorado por los adolescentes.

Kyoya buscaba golpear a Tsunayoshi por su osadía mientras que el castaño buscaba esquivar los golpes del pelinegro al mismo tiempo que trataba de meditar que había hecho para enojar al pelinegro… pero justo cuando Kyoya estaba por darle un golpe de lleno en su rostro, el castaño se tropezó y en el proceso jalo al omega por lo cual ambos cayeron al suelo quedando en una posición un tanto comprometedora.

Tsuna estaba tendido en el suelo boca arriba y encima de él estaba Kyoya, el cual quedo sentado sobre las caderas del castaño mientras que con una de sus tonfas apretaba el cuello y su otra mano estaba apoyada sobre el pecho del contrario, mientras que una de las manos del castaño estaba sujetando la tonfa en su cuello y la otra estaba sujetando uno de los muslos del pelinegro.

- Veo que no pierden tiempo – escucho que alguien les hablo de forma burlona, por lo cual ambos notaron en la posición en la que estaban y buscaron separarse rápidamente, notando que a unos pasos de ellos se encontraban Giotto y Reborn mirándoles.

- Tsunayoshi… no porque ahora hayas marcado a Kyoya significa que dejare que hagan sus cosas en mi casa – dijo algo enojada la rubia provocando que ambos adolescentes se sonrojaran por lo dicho.

- No estábamos haciendo nada de eso – busco defenderse rápido Tsuna mientras que por su parte Kyoya miraba enojado a su madre por tal comentario.

- Descuida Giotto, creo que tendré que enseñarle a mi dame-hijo un par de cosas sobre sus recientes actos – opino Reborn mientras una sonrisa sádica se dibujaba en su rostro haciendo que la cara del nombrado se pusiera azul…

- Me parece bien e igual yo también tomare algunas nuevas medidas – hablo Giotto mientras que su mirada se oscurecía un poco.

Después de eso, los adolescentes fueron separados ya que cada quien debía enfrentar en solitario el castigo que sus padres tenían para ellos… el lado bueno es que todo esto ocurrió en un sábado y al día siguiente no había escuela… lo malo es que esa fue la clave para sufrir la peor tortura hasta la fecha que cada quien había sufrido a manos de sus tutores…

Por un lado Tsuna, además de la gran montaña de documentos que debía revisar de la compañía y a estos se sumaban los de las empresas Hibari que muy amablemente Giotto le mando para que revisara ya que Alaude estaría indispuesto y alguien debía revisarlos… e igual de eso no debemos olvidar el entrenamiento espartano que recibió por dejarse derrotar por un omega, además de incluir la sección de fotos y burlas que recibió de Hiroki cuando llego a casa a un vestido como sirvienta porque Reborn no le dejo cambiarse de ropa hasta entrada la noche y claro… cierto pequeño ángel aprovecho eso para divertirse a costa de su nii-sama, aunque Lambo tampoco pudo evitar elogiar el atuendo tan "lindo… por no decir sexy" que llevaba la nueva sirvienta de la casa.

Aunque claro… a Kyoya tampoco le fue muy bien que digamos, ya que con su padre fuera de combate, el quedo a merced de los caprichos de su madre… por lo cual el resto de la tarde de ese día tuvo las lecciones y platicas más bochornosas que jamás había recibido y al día siguiente literalmente fue obligado a vestirse como chica y acompañar a su madre de día de compras, donde por obviedad le compro muchas cosas vergonzosas a su parecer, con la excusa de que tal vez luego sabría cómo usar esas ropas…

El lado bueno es que las torturas pasaron de forma rápida para ambos pues ya se habían mentalizado que algo así les esperaría pero no les molesto mucho ya que sin importar el castigo ellos seguían estando juntos y les alegraba notar que sus familias respetaban sus sentimientos y les lecciones que les daban eran para buscar fortalecer más su relación de pareja y que sin importar los hecho al final del día seguirían juntos y podrían apoyarse mutuamente para salir adelante.

Pero algo que se les olvido a ambos era el gran reto que les esperaba al día siguiente… en la escuela…

Era lunes por la mañana y todo transcurría de forma normal en Namimori, los estudiantes llegaban al instituto… algunos con ánimos de empezar una nueva semana y otros con sueño, Kyoya había llegado más temprano de lo normal ya que pronto se acercarían las festividades del aniversario de la escuela y él siempre ayudaba a su tío de forma anticipada con los preparativos, claro que igual Tsunayoshi ayudaría pero este le había mandado mensaje de que llegaría tarde debido a que primera hora tenía una reunión importante en la oficina y necesitaban que estuviera presente, pero apenas se desocupara iría a la escuela para ponerse al corriente e igual ayudarle con los preparativos. Este año ambos estarían a cargo del festival debido a que ese día coincidía con la cita mensual del ginecólogo de su tía.

Mientras revisaba varios documentos en la dirección, llamaron a la puerta por la cual entro su mano derecha y mejor amigo Kusakabe, el cual le llevaba los reportes de quienes faltaron y los que llegaron tarde, al igual que las asistencias de los profesores, en eso el moreno noto algo peculiar que brillaba en la mano de su amigo, provocando que este sonriera.

- Muchas felicidades Kyo-san – le dijo

- … - Kyoya levanto la mirada de los documentos que leía en ese momento y le miro extrañado pero luego comprendió a lo que se refería al notar lo que observaba provocando que sonriera de lado – gracias.

- Me imagino que Alaude-san pego el grito en el cielo – comento divertido ahora notando que había algo de maquillaje en el cuello de la camisa este.

- Un poco pero ya sabes que en esos temas ella tiene la última palabra – le contesto.

- Bueno entonces cuando vea a Tsunayoshi igual le felicitare – opino – por ahora me retiro, iré a dar las rondas matutinas por los salones – informo dando media vuelta y saliendo de la dirección.

Kyoya por su parte sonrió mientras miraba a ver el anillo que Tsunayoshi le había dado, para después dejar escapar un suspiro y continuar con su trabajo.

Después de un par de horas encerrado en la oficina salió para ir personalmente a dar una ronda por la escuela para así estirar las piernas un poco e igual porque ya había adelantado gran parte de los planes: ya había visto los permisos que necesitarían, el presupuesto que tendrían para cada salón e igual la lista de los profesores responsables, solo faltaba ver qué actividad escogerían los salones y como repartirían las actividades del día.

Generalmente cuando todo el cuerpo estudiantil notaba la presencia del presidente del comité disciplinario, todos buscaban hacerse a un lado o simplemente escapar del lugar para no ser una víctima más… pero en esos instantes algo llamaba la atención de todos… en primera podían notar que este portaba un anillo de compromiso… lo cual era algo ilógico para algunos ya que Hibari era un alfa y los anillos de compromiso se les entregaba a los omegas como símbolo de una promesa de matrimonio, por lo cual no tenía lógica que él tuviera uno en esos instantes…

Obvio que este hecho curioso hizo que algunos alfas y omegas tentaran a su suerte buscando burlarse del pelinegro.

- Lindo anillo, Hibari – se mofo una omega, de cabello ondulado largo de color naranja, ojos cafés y tés clara.

- … - Kyoya por su paso por su lado y la ignoro para seguir con sus rondas, pero en eso noto que la chica le jalaba del brazo haciendo que la mirara a ver.

- Y dime, ¿quién es el retrasado mental? – pregunto divertido un alfa peli azul, de ojos negros y tés ligeramente morena, el cual se había acercado junto con otros curiosos a molestar al alfa pelinegro – ¿tú por usar eso o el imbécil que te lo dio? – finalizo dejando escapar una carcajada sonora la cual fue seguida por risas de burla de los demás observadores.

Ante esas palabras los curiosos notaron que había llegado el vicepresidente Kusakabe junto con otros miembros del comité disciplinario.

- Oh miren, llegaron los refuerzos – se burló el peli azul – porque de seguro ahora que cambiaste de bando ya no puedes pelear – dijo de forma arrogante.

- Nosotros, estamos aquí para recoger a los heridos – hablo de forma seria Kusakabe, ya que le enojaba que estuvieran molestando a su mejor amigo de esa forma por su reciente enlace, ya que él sabía de antemano los sentimientos de su amigo al ser un omega diferente.

- Herbívoro, yo no he cambiado de bando – le contesto Kyoya dejando notar su enojo en su voz.

- ¿Que ahora resulta que eres un omega? – ataco la peli naranja.

- ¿Y que si lo soy? – le respondió de mala gana el pelinegro.

Ante esa afirmación todos se quedaron en silencio mientras procesaban dicha información.

- Es una broma cierto – escucho que murmuraban algunos de los alumnos que estaban reunidos en el pasillo.

- Es un maldito chiste – se quejó el peli azul – estas diciéndome que eres un puto omega – reclamo recordando las tantas veces que fue disciplinado por el pelinegro.

- Mas respeto – indico Kusakabe empleando su voz de mando – no permitiré que le falten el respeto a… -pero no termino de hablar ya que noto que Kyoya le indicaba que guardara silencio.

- Cierto, soy un omega – hablo Kyoya con voz calmada – pero este omega es quien te ha mandado al hospital en varias ocasiones, herbívoro.

- Claro… - hablo enojada la peli naranja – ahora todo tiene sentido, por eso todos esos imbéciles te siguiéndote… es porque de seguro te has revolcado con cada uno de ellos – afirmo con asco.

Obvio que ese comentario hizo enojar a todos los miembros del comité disciplinario ya que ellos estaban con el pelinegro porque fue el único que les brindo su amistad cuando los demás les rechazaban o les entendía con referente a sus problemas.

Por su parte Kyoya no dijo nada y solo se quedó en silencio observando los movimientos de esos dos alborotadores, esperando el momento ideal para disciplinarles de forma apropiada.

- Bueno si eres un omega, me acabas de decir como derrotarte y quitarte esa actitud engreída tuya – hablo triunfante el peli azul – ahora… ARRODILLATE ANTE MI – hablo empleando su voz de alfa mientras sonreía de forma arrogante, al notar que de los espectadores los betas, omegas y alfas de bajo nivel cumplían su orden… pero para su frustración noto que todo el comité disciplinario seguía de pie e igual el pelinegro seguía parado y le miraba a ver con una ceja alzada.

- ¿En serio? – pregunto divertido Kyoya.

- ¿Pero qué…? - pregunto desconcertado.

- Señor Izumi, veo que usted desconoce los rangos que rigen nuestra sociedad – hablo con burla Kusakabe – usted es un alfa de nivel 4, es obvio que su voz afectara a betas, omegas y alfas de nivel inferior al suyo, pero esta no funciona con los que son superiores a usted – remarco divertido – el comité disciplinario creado por el director Hibari Fon está conformado por alfas de nive igual su voz nunca afectara a un omega de nivel S – dijo sonriendo de lado.

Obvio que ante esa información todos miraron sorprendidos al pelinegro, ya que eran muy pocas las personas que existían de nivel S ya sean alfas u omegas… y saber que aquel que consideraban al principio un alfa resultara ser un omega de más alto rango sonaba tan irreal…

- Mientes… - declaro enojada la peli naranja – es imposible que ese… sea un omega de alto rango – dijo enojada.

- Para tu desgracia lo soy, pero tranquila Saito Ayame, no por ello buscare quitarte tu título de la más cotizada de la escuela – hablo aburrido Kyoya, ya que esa omega peli naranja era la chica más popular de la escuela y siempre buscaba jactarse con los demás sobre como tenía a un montón de alfas a sus pies.

Obvio que ante tal comentario esta tembló de ira por que la acaba de humillar enfrente de todos e igual noto que algunos se burlaban de ella por el comentario.

- Claro… - hablo Izumi dejando escapar una carcajada – por poco me creo lo del alto rango, no funciono mi voz contigo porque ya estas marcado – dijo señalando la mancha de maquillaje en el cuello de la camisa del pelinegro – por eso resististe, pero ahora te mostrare tu lugar, omega – hablo despectivo mientras se abalanzaba sobre Kyoya para lanzarle un puñetazo.

Pero dicho golpe jamás llego ya que de un momento a otro este se encontraba en el suelo al mismo tiempo que su mano era sujetada con fuerza y le pisaban su espalda mientras sentía como se tensaba su brazo.

- Disculpa mi rudeza – se escuchó una voz enojada, haciendo que todos se sorprendieran ya que sin que nadie lo notara enfrente de ellos estaba el cierto castaño el cual estaba sometiendo al peli azul – pero no me gusta que alguien le ponga la mano encima a mi pareja – hablo con una voz que dejaba notar el odio en sus palabras.

- Llegas tarde – le reclamo Kyoya cruzando sus brazos.

- Perdón Kyoya – dijo de forma calmada mientras le quebraba el brazo al chico y le pisaba la espalda y la cabeza para llegar al lado de su pelinegro – pero hubo algunas complicaciones con algunas cláusulas del contrato, pero aquí estoy – dijo sonriéndole.

- Hmm… - dijo mientras sonreía de lado.

- Oye ¿porque ocultaste mi marca? – pregunto haciendo un ligero puchero mientras tocaba el cuello del contrario y notaba que su mano se manchaba con maquillaje.

- No fui yo, ella me obligo – se defendió el pelinegro mientras desviaba la vista y recordaba la forma amigable como su madre lo convenció para que ocultara la marca de su cuello con lago de maquillaje – y ya sabes lo que pasa cuando la contradices – comento mirándole de reojo.

- Ah… bueno, en ese caso está bien – le contesto mientras reía de forma nerviosa.

Claro que ellos estaban ahora en su mundo mientras que todos los demás miraban algo con miedo la escena que se desarrollaba ante ellos… en primera porque pudieron confirmar que no era un rumor el hecho de que el castaño fue quien casi manda a la tumba a Mochida y a sus amigos o la segunda porque este resulto ser la pareja del temible presidente del comité disciplinario.

- El espectáculo termino, ahora retírense a sus salones – ordeno Kusakabe a todos los presentes, los cuales reaccionaron al notar que los del grupo disciplinario estaban listos para agredir a quien no obedeciera, por lo cual todos se fueron corriendo de ahí – Tsunayoshi-kun, felicidades por su unión – dijo sonriéndoles y dando una ligera reverencia mientras llevaba arrastrando al chico inconsciente para llevarlo a la enfermería.

- Kusakabe… - menciono Kyoya.

- Descuide, me encargare de que todos los que estuvieron presentes reciban un castigo – dijo mirándole a ver y notando que este sonreía de lado para luego darse vuelta y seguir su camino rumbo a la enfermería.

- Por lo visto armamos un escándalo – hablo divertido Tsuna, pero en eso recibió un golpe en la cabeza – itte… ¿porque me pegas? – dijo algo dolido mientras que con su mano tocaba la zona golpeada.

- Por herbívoro – le contesto divertido mientras se giraba y caminaba rumbo a la dirección.

- ¡Kyoya, espérame! – grito Tsuna sonriendo divertido para correr y llegar junto a su omega para tomarlo de la mano y ambos caminar hacia la dirección para terminar de ver los pendientes.

Por su parte Kyoya se sentía contento y aliviado al mismo tiempo, ya que ese siempre fue uno de sus grandes miedos de pequeño… pero ahora que miraba tal vez fue un miedo sin fundamento, ya que desde sus padres y tíos hasta sus amigos y su actual pareja, siempre estuvo rodeado de personas que le querían y apreciaban sin importar su carácter o su estirpe, porque le querían y apreciaban por ser el mismo brindándole su amor y amistad incondicional.