-Maldición, pensar que ese idiota me causó tantas molestias.- dijo Edy caminando molesta con su brazo de acero descubierto que brillaba bajo el sol, todos los que pasaban por ahí quedaban fascinados con el diseño que parecía delicado pero fuerte.
-¿Porque no cubres tu brazo?
-Hace calor, además aquí no me tengo que molestar por ocultarlo.- normalmente usaba su abrigo rojo para cubrirlo, pero ahora estába usando una camisa sin mangas y que dejaba su abdomen descubierto para poder sobrevivir al calor.
-¡Edy! ¡Aly!
-William ¿Donde estabas?.- volteo Alice a ver al chico rubio de ojos azules corriendo hacia ellas.
-Estaba comprando unas cosas. ¿Ustedes donde estaban? ¿Sabían que una chica rubia loca hizo un revuelo en la ciudad?
-Pufff.- dijo Alice soportando la risa.
-Esa fui yo.- contestó bruscamente.
-...- William parecía sorprendido por la respuesta.- Jajajajajaja como siempre haciendo tu desorden no tenemos ni dos horas aquí y ya te hiciste de fama jajajaja.
-¡¿Quieres callarte?!
-Bueno ya a lo que vinimos.- dijo Alice tratando de llamar su atención.- ¿Como empezamos a buscar?
-Umm, vamos a empezar por preguntar a alguien.- dijo mientras caminaba hacia un hombre viejo sentado en el piso vendiendo refacciones de auto-mail.- Disculpe ¿Sabe cual es el taller de los Langford?
El hombre levanto la vista y al ver el auto-mail de Edythe se puso de golpe en pie.
-Me permite ver ese hermoso auto-mail ¡¡Por favor!!
-¡Gaaah!.- grito Edy y dio un salto hacia atras.- Mierda no se puede hablar con esta gente.
-Me toca.- dijo Alice decidida.- ¿Puede decirme donde queda el taller de auto-mail Langford?
-Oooooh ¡Nunca había visto un cuerpo hecho totalmente de auto-mail!
-¿E-eh? no, yo es-este.
-Atrás, atrás.- dijo William poniéndose enfrente de ellas.- ¿Donde queda el taller de los Langford?
-Oh jovencito, mire siga por aquí y doble a la derecha, es el último de los locales.
-¿Ven? , siempre si fui de ayuda aquí.
Ambas quedaron boquiabiertas al ver lo fácil que William había conseguido la información.
Siguieron la dirección que les dijo el señor hasta que llegaron a un viejo y desgastado local que no parecía muy concurrido. Se asomaron a ver si había alguien atendiendo.
-¿Hola? ¡Buenaaas!.- grito Edy para llamar la atención.
-Sii, ¡Holaaa!.- dijo un hombre grande y musculoso algo... inusual, estaba maquillado y con ropa mas femenina que la que usaba Edy.
-Hola ¿Aquí viven los Langford?
-Oh lo siento nena pero solamente hay alguien que aun lleva esa sangre: ¡Paninia! Te buscan~
-¿Quien?.- escucharon la voz de una chica joven.
-Umm dos chicas y un... Bombón.- dijo cerrandole el ojo a William de forma coqueta.
El chico asustado se acerco a Edy.
-¿Para que me necesitan?.- de la parte de atrás entro una chica joven que parecía de la misma edad que Edy, de piel morena, ojos y pelo negro.
-¿Eres la última de los Lanforth?
-Si ¿Y?
-Necesitamos hablar contigo sobre alguien de tu familia.
-Bien.- dijo sentandose en un banco de altura.- ¿Que necesitan?
-¿Sabes quién era Dante?
-Umm, recuerdo que mi bisabuela me contó algo sobre ella.
-¡¿Puedes decirme lo que sabes?!
-¿Para que necesitas saber?
-Este...
-Si no me dices la razón, te pediré que te vayas.
-¡No espera!
-Váyanse de aquí.
Prácticamente los obligó a salir a empujones.
-¿Y ahora que haremos?
-...- miro a su alrededor, las demás tiendas estaban repletas de clientes excepto esa, Edy volvió a entrar al local.
-¿No te llega mucha gente verdad?
-Que te parece un interesante intercambio equivalente.
-¿Eh?
-Así es, yo me encargo de que tengas más clientes a cambio de que me digas todo lo que sabes.
-Es imposible, hace tiempo que no viene nadie. No tengo dinero para comprar piezas nuevas para hacer más diseños. Incluso le he dicho a Garfield que se vaya a otro taller ya que aquí esta desperdiciando sus habilidades.
-Lo siento pero no puedo abandonarte Paninia-chan, se lo prometí a tu padre.
-Lo sé y gracias. Esto es lo último que tenían mis padres y me lo dieron cuando ellos murieron en un accidente de tren... Si puedes rescatarlo para que no lo tenga que vender...
-...- Edythe saco de la bolsa de su pantalón una nota donde escribió algo con una pluma, su reloj de plata y se la dio a William.- ten, busca el banco más cercano y que te entreguen este dinero.
-¿Edy que piensas...?
-No preguntes y haslo.- dijo dandole palmaditas en la cabeza.- ¡Vamos Alice!
-No podrás hacerlo.- le dijo Paninia al borde de las lágrimas antes de que salieran de ahí.
-¿Acaso me estas retando?
Dile que no por favor...- pensó Alice al ver la mirada de su hermana.
-Claro que si, no serás capaz.
Oh no...
-Bueno, no te arrepientas después.- salió de la tienda de forma triunfante.
-Dime tu plan.
-No tengo ni la más puta idea de que hacer, solo se que necesitaremos dinero para comprar las piezas y todo lo demás. Ahora, avancemos.
Caminaban tranquilamente por la ciudad hasta que llegaron a una plaza donde había mucha gente.
-Vamos a entrenar.- dijo pensando en una marillosa idea.
-¿Que?
-Golpeame.
Edy suspiro al ver que su hermana no le entendía, de un tirón desgarro su pantalón dejando al descubierto su pierna de acero.
-Bueno, entonces comienzo yo.- dijo tomando vuelo, de un movimiento ágil y rápido se subió encima de su hermana, tratando de hacer el mayor ruido posible, todos voltearon a verlas.
-¡Edy!.- la lanzó con fuerza contra el suelo, cayó en el piso de manera lenta y delicada, para después impulsarse y lanzarse contra su hermana. Comenzó a lanzarle patadas voladoras que cuando chocaban hacían bastante ruido.
-¡Woow! Son preciosos esos auto-mails.
-Parecen muy ligeros.
-¡Así es! ¿Quieren saber quién fue el que me hizo estas hermosuras?- dijo Edy presumiendo sus prótesis, todos asintieron con la cabeza.- fue en el taller de los Langford, ¡Ahí tienen a los mejores mecánicos de toda la región!
-Jajaja no creo, hace años que se fueron a la bancarrota.
-¡Ese es un muy buen diseño como para que lo haga la casa Langford! Hace años que nadie va con ellos, aún no entiendo como Paninia no cierra.
-Pues... Esto es una gran novedad.- dijo Edy con orgullo.- ya que han traído a un habilidoso mecánico desde el Este. Así que si es posible.
-No creo, puede que de diseño se vea genial, pero de fuerza debe de ser débil.- dijo un hombre gordo y grande, parecía ser el más fuerte de todos los que estaban reunidos.
Jejeje excelente.
-Si te gano en una pelea ¿Te tragarias tus palabras?.- le dijo con una mirada de superioridad.
-¡Edy!
-¡Vamos!? O ¿Acaso tienes miedo grandote?
-Hump, te haré tragarte tus palabras mocosa insolente.
Se paro frente a ella, la diferencia de edades, tamaños y musculatura era bastante. El hombre tenía un auto-mail en su brazo izquierdo que se veía muy poderoso.
-Empieza tu niña.
-Okey, odiaras darme ventaja.
Usando su pierna como resorte, Edythe se lanzó contra él y le dio algunas patadas, aunque el hombre se protegió con su brazo metálico las patadas eran fuertes y constantes y lo obligaron a retroceder. El hombre la tomó de la pierna y la lanzó unos cuantos metros, ella cayó al suelo pero se puso de pie de un salto. Tomó aire y con todas sus fuerzas volvió a atacarlo, cargando todo su peso en un puñetazo y le dio en la boca del estómago, él se doblo y Edy aprovecho para darle un gancho a la barbilla, el hombre cayó al suelo completamente noqueado... Y con unos cuantos dientes menos.
-Hehehe.- todos estaban impactados pero comenzaron a aplaudir, Edy se inclino como reverencia.- puede que sean muy anticuados en el taller Lanforth pero son fuertes por haber sobrevivido todos estos años a pesar de que ya nadie confiaba en ellos.
Camino con desicion de regreso al taller junto a Alice. Entró de manera ruidosa e insolente y se sento en un banquillo, cruzo sus piernas y soltó su pelo para arreglarlo ya que se había despeinado un poco.
-Oye porque vienes así.- la regaño William.
-Estaba cumpliendo mi intercambio.- dijo mientras sostenía la liga entre sus labios.
-Oye tu... ¿Compraste todo esto para nosotros?.- dijo Paninia sosteniendo todo lo que William había comprado.
-Si, tus nos vas a ayudar bastante así que quiero regresarte el favor.
-Gr-gracias...- dijo a punto de llorar.
-¿Este es el taller Langford?.- entró un hombre joven al taller.
-¡¿Eh?!
-Vi la pelea de la pequeña chica con ese hombre y lo que dijo me hizo querer arreglar mi auto-mail aquí y probar lo habilidoso que es ese mecánico.
-William.- dijo Edy jalandolo de la camiseta.- ¿Crees que podrías quedarte aquí para ayudar a Paninia?
-Estaba pensando hacer eso pero...
-Es porque prometiste cuidarme ¿no?
-Edy...
-Sigue a tu corazón que yo seguiré al mío. Además si estoy con Alice estaré bien.
-Pero prometeme.- dijo clavando su mirada en la de ella mientras ponía su mano en la mesa, quedaron muy pegados que Edythe casi podía sentir su aliento.- Que te vas a cuidar.
-...- sintió como comenzaba a sonrojarse.- ah, sí.- fue todo lo que se le ocurrió contestar.
-Eso espero.- dijo dando un suspiro y camino hacia los hombres.- Mi nombre es William, yo soy el nuevo mecánico de la casa Langford.
-Esto es increíble... Jamas pensé que alguien volviera a este lugar.
-Yo cumplí con mi parte y ¿tu?
-Vamos a la parte de atrás.- dijo entrando a la casa, las hermanas la siguieron.
Se sentaron en una vieja mesa de madera.
-No se mucho sobre Dante así que no se si lo que les diga les sea de ayuda.
-No importa cuenta todo lo que sepas.
-Bueno, mi bisabuela era su prima, decía que era una mujer hermosa y muy mimada por eso nunca se llevaron bien. Tenía todo lo que ella quería, además era muy buena usando la alquimia gracias al maestro que le contrato su padre. Era un hombre muy apuesto aunque ya se veía algo grande en comparación a ella, tenía el cabello y ojos dorados, piel blanca y usaba lentes.
-¿Puede que sea el hombre dorado de Xerxes?
Todas dieron un brinco cuando alguien se entrometio en su platica, era el extranjero que estaba en la ventana.
-¡Tuu! Así que tienes el descaro de aparecerte por aquí, aunque te lo voy a agradecer, me ahorraste el trabajo de buscarte.
-Jajaja no fue difícil encontrarte después de todo el alboroto que hiciste. Definitivamente te quiero como esposa.
-Ya te dije que no me digas así.- dijo convirtiendo su brazo en una cuchilla dirigiendola contra él, Ling entró a la pequeña sala, usando su mano, le dio un ligero golpe para que ella se desviara y como estaba usando toda su fuerza y peso se fue de largo hasta que choco contra la pared.- Ugh.
-Perdón, pero lo que dijo esta chica me interesa.
-¿Apoco también estas buscando a ese tipo para casarte con él?.- le dijo como burla mientras se sobaba la nariz.
-No soy gay como para hacerlo. Es solo que un hombre así es una leyenda en mi país.
-Ese hombre nos enseñó el retanjutsu.
-Ahora que lo mencionas, Dante sabía sobre eso.
Además... Si no mal recuerdo, el viejo también sabía sobre eso... Tenía muchos libros de Xing.- pensó Edythe.
-Bueno, puede que sea mera coincidencia ya que es una leyenda...
-Ya te callas y dejas de interrumpir.- dijo buscando con la mirada a la chica de los kounai, le parecía raro que no la haya atacado.- Y...
-¿Hablas sobre Lan Fan? La perdí de vista.
-¿Así que fue mera coincidencia que llegaras aquí?
-Sip, de hecho yo solo seguí a los demás cuando escuche que era una chica rubia la que estaba peleando y que se dirigía a un taller de auto-mail.- Edy aún no podía creer que ese chico que parecía distraído había podido cruzar todo el desierto hasta ahí sin morir en el intento.
-Bueno... Podemos seguir antes de que lo mate.
-Bueno, emmm, después de unos años y cuando ella cumplió la mayoría de edad se caso con él, lo más raro es que él nunca cambio a pesar de que estuvo mucho tiempo con ellos. Juntos hicieron muchos descubrimientos alquimicos y entre ellos la forma de hacer piedras filosofales y homunculos.
-¡¡¿¿??!!.- Edy quedo impactada con lo que escucho.
-Edy... Tu teoría...
-Porfavor sigue.
-Aunque él decía que, aunque era una manera segura de hacerlos, nunca se atrevió a llevarlos a cabo, hasta que su único hijo murió en un accidente. La familia se opuso a que lo revivierán, pero Dante quería a su hijo de regreso aunque se fueran a prisión, así que decidieron huir con el cadáver de su hijo a algún lugar del sur.
-¿Sabes si lo lograron?
-Ambos desaparecieron después de eso.
¡Hola!
Aquí de nuevo Misaka Mikoto con un nuevo capítulo de The Alchemist.
Bueno, sobre la imagen de portada, una amiga mía me envió un link donde habían muchas imágenes de la versión femenina de Edward, el o la autora la llama Edwina Elric, aunque hay muchas personas que la llaman diferente, a mi me encanto Edythe desde que leí la versión genderberd de Crepúsculo (el protegonista de esa historia también se llama Edward supuestamente vivió en la misma época que Ed) así que decidí llamarla así.
Créditos a la autora o autor de tan bellos dibujos.
Bueno sin nada más que decir
¡me despido de ustedes esperando verlos la siguiente semana!
¡Bye bye!
