* Veronica Rucci Kurt se arrebató y le dejó su anillo, pero al final lograron solucionar de algún modo sus problemas.
Eso es definitivo, se deben una larga y honesta charla.
* Georgi G ¡Sí! ¡Otra vez están juntos! Pero todavía tienen que hablar.
* Nicole Nancy Tamayo Beltrán Muchas emociones encontradas... Terminaron, pero su amor es más fuerte y nuevamente están juntos *-*
Ya me imagino a tu familia =D A todos nos ha pasado jeje.
* Kmiilo Bastidas Han pasado por diferentes circunstancias, y vienen más en camino. Aquí tienes la actualización que esperabas.
* Adri Botero Me alegra que disfrutaras el capítulo.
¡Gracias! Los mejores deseos para ti y tus seres queridos.
* Nicol López Alcívar ¡Muchas gracias! ¡Yay! \(^-^)/
Kurt se dejó levar, pero todo ha quedado solucionado entre ellos.
Definitivamente ambos deben encontrar el momento para hablar de todo aquello que los atormenta.
* Maria Soledad Rodriguez Cada vez son más emociones. ¡Gracias! Deseo que este año esté lleno de bendiciones para ti y los tuyos.
* Camy Gonzalez Toda historia necesita de algo de drama.
Las cosas se complicaron, pero supieron superarlas, y cada obstáculo que se presenta sólo los está fortaleciendo.
* robinnxc Los dos estaban actuando mal, pero al final reaccionaron y se dieron otra oportunidad.
* hummelandersonsmythe Eso es correcto, los dos tienen demasiado equipaje con el que están cargando y deben soltarlo antes de que se vuelva más pesado.
Los padres de Blaine no piensan detenerse hasta que logren separarlos.
Sí, se casan. Se aman y merecen ser felices juntos.
¡Muchas gracias Olga! Lo mejor para ti y los tuyos en este nuevo año. Gracias por tu apoyo incondicional a través de cada una de las historias.
* Jeny Así es, deben hablar y ser sinceros.
* DCrissVM Jejeje, aquí otro capítulo.
* MauroMoyaKlaine Las cosas se complicaron entre ellos, pero al final lograron resolverlo todo.
Los padres de Blaine son peor que un dolor de estómago =S
Estamos a nada de que se descubra todo sobre Ashton y el ex esposo de Blaine. Por lo pronto aquí tienes el nuevo capítulo.
Jejeje, yay... ¡Ya estás en Wattpad! Besitos.
* ari_cr Me alegra que te guste tanto y te haya llegado de esa forma. Gracias por comentar =)
CAPÍTULO 23:
"El Calor de Su Corazón"
.
Blaine besaba el cuello y acariciaba con amor y devoción la anatomía de su prometido, la cual estaba expuesta casi en su totalidad, salvo por el ajustado boxer que cargaba y que dejaba ver claramente lo excitado que éste se encontraba.
- Eres tan hermoso... divino... Y sabes tan bien. Eres perfecto en todos los sentidos.
- Te amo tanto. - Respondió entre suspiros el castaño.
- Te amo... mi vida, mi cielo, mi mundo, mi todo. - Siguió besando la blanca piel, descendiendo hacia la clavícula.
Es Blaine... Todo está bien... No pienses en nada más... Ahora somos sólo los dos... Eso es lo único que importa... Él te ama y tú lo amas... Disfrútalo.
Kurt comenzó a devolver las caricias, su toque era suave y cargado de amor, poniendo al ojimiel a suspirar.
Sintió como la última prenda que lo cubría iba siendo muy lentamente deslizada hacia abajo, y cerró los ojos.
"¡Oh sí! ¡Sí, Kurt! Eres increíble... Se siente tan bien."
Los ojos azules se abrieron y su respiración empezó a agitarse. Observó al hombre que lo trataba con cuidados y dulzura, y que no dejaba de pronunciar palabras llenas de amor en medio de cada beso y caricia que ofrecía. Sacudió la cabeza tratando de olvidarse de todo.
- Te amo Blaine.
- Mi amor. - Ascendió y lo besó en los labios dulcemente. - Eres lo más grandioso que la vida me ha dado.
El castaño miró aquellos orbes como oro líquido tan llenos de amor... Le acarició el rostro y se obligó a seguir adelante.
"- Fue una experiencia magnífica, Kurt. Hacerlo contigo siempre es más que increíble. Simplemente eres maravilloso. - El hombre se levantó y empezó a buscar algo en uno de los cajones de la cómoda mientras el ojiazul se vestía torpemente. - Aquí tienes lo que acordamos. - Le entregó un sobre manila que éste tomó de inmediato y abrió para revisar. - El dinero está completo, pero si quieres puedes contarlo.
- No... Está b-bien. G-Gra...cias.
- A ti, precioso. Cuando necesites más, sabes dónde encontrarme."
- Kurt, amor... Kurt, ¿qué sucede?
El castaño empujó con gran fuerza a su prometido, casi haciéndolo caer al suelo, y luego reaccionó asustado. - Lo siento... Lo siento mucho. ¿Estás bien?
- ¿Qué fue eso? Si querías que me detuviera...
- No... No es lo que piensas. De verdad lo lamento. Blaine yo...
- Deberíamos vestirnos. - Se levantó de la cama con el semblante serio y empezó a recoger su ropa.
Fue en ese momento que el ojiazul se dio cuenta que su boxer estaba al nivel de sus rodillas mientras que el pelinegro se encontraba completamente desnudo. ¿En qué momento habían llegado a ese punto? No tenía la menor idea, pero sabía que no había sido nada bueno que se pusiera así. ¡Malditos recuerdos que no lo dejaban en paz! Se acomodó su prenda lo más rápido que pudo con las manos temblorosas y le dio una mirada fugaz al hombre que estaba de espalda frente a él.
- Blaine, perdóname... ¿Te golpeé muy fuerte?
- No importa.
- Sé que tienes derecho a estar enojado conmigo, y...
- No estoy enojado, estoy preocupado, mucho en realidad. - Se dio la vuelta, abrochando su pantalón. - ¿Qué ocurre contigo? Empezaste a decirme que no te tocase, de hecho fue una súplica, y después me empujaste.
- Lo siento. - Buscó el cobertor y se tapó.
Blaine se acercó y se sentó en la cama, colocando una mano sobre el hombro de Kurt, y notó que estaba temblando.
- Siempre he tenido la teoría de que te pones nervioso porque tu primera vez no fue buena, y aquella experiencia es la que te frena. Pero después de lo que acaba de pasar, ya no creo que ese sea el motivo. Hay algo más detrás de tu comportamiento, y no puedes negarlo.
- Lo lamento.
- Deja de disculparte.
- Realmente lo siento mucho.
- Está bien, entiendo. Pero ahora te pido que me cuentes lo que ocurre.
- Hice cosas horribles en el pasado.
- ¿Qué cosas? ¿Y qué tienen que ver con tu miedo a intimar?
- No soy digno de ti, Blaine.
- Jamás vuelvas a decir algo así, Kurt.
- No estoy limpio.
- ¿Qué significa eso?
- Lo siento mucho. - Elevó las piernas hacia el pecho y hundió la cabeza entre las rodillas. - No te merezco.
- Te amo. Y no importa qué, voy a estar a tu lado. Nada va a cambiar lo que siento por ti.
- No estoy seguro de eso.
- ¿Estás dudando de mí?
- No, nunca podría... Pero hay cosas que son tan graves que... - Cerró los ojos.
- ¿Qué cosas son esas? - Lo tomó de la barbilla y lo hizo levantar la cabeza. - Confía en mí, por favor. Puedo ayudarte a superarlo.
- No quiero hablar de eso ahora.
- Kurt...
- Hay cosas que uno prefiere no mencionar... Como tú con lo de tus pesadillas. Me pediste que no te preguntara al respecto porque te hacía mucho daño tan siquiera recordarlo. Dijiste que en algún momento cuando te sintieses listo, me contarías. Bueno, es exactamente igual... No puedo ni quiero hablar de ello porque es algo que me lastima.
Blaine lo miró de una forma que decía "entiendo perfectamente". - No volveré a indagar, no es mi intención presionarte. Sólo recuerda que estoy aquí para ti y siempre lo haré.
- Tengo miedo que dejes de amarme.
- Nunca va a suceder.
- Eso piensas ahora... Pero cuando sepas... - Se mordió el labio.
- Ponme a prueba.
- ¿Me abrazas?
- Entonces no me dirás.
- No ahora... Lo haré, lo prometo... Sólo necesito...
- Entiendo. - Se acercó más y lo envolvió en sus brazos. - Te amo. Siempre será así.
кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε
- Estoy tan feliz de que te hayan ascendido. Lo mereces Mercedes.
- Gracias Kurt. Pero hay algo malo con eso.
- ¿Qué cosa?
- Mi horario va a cambiar a partir del lunes, así que ya no voy a poder recoger a Steph a la salida del jardín y tenerla aquí hasta que regreses.
- ¡Oh!
- Lo siento.
- No lo hagas. Has sido maravillosa todo este tiempo. No tienes idea cuán agradecido estoy por todo tu apoyo y ayuda. Estoy consciente que no hubiese podido hacerlo sin ti.
- De algún modo habrías encontrado el modo, porque no eres la clase de persona que se da por vencida. Y si a eso hay que sumarle el hecho de que harías cualquier cosa por tu hermosa niña. Eres excepcional Kurt Hummel.
- Gracias, gracias, gracias. - Se inclinó y la abrazó. - Has hecho más de lo que puedas imaginar, y no sólo conmigo sino también con Steph. Y no estoy hablando sólo de llevarla y traerla o cuidarla, sino de todo el amor que le has dado, por escucharla, por aconsejarla... ¡Es tanto lo que te debo!
- Sabes que te adoro al igual que a mi pequeña traviesa.
La plática se extendió hasta que mencionaron a Blaine, y Kurt suspiró.
- Él es la persona más buena de este mundo.
- Es un gran ser humano, eso es definitivo. Tienes un novio extraordinario.
- Lo sé. A veces pienso que es demasiado bueno. Y no creo merecerlo.
- ¿Por qué dices semejante cosa? Eres una de las personas más maravillosas de éste mundo. Si alguien merece un novio amoroso, preocupado y que esté dispuesto a bajarle cada estrella del cielo, ese eres tú. ¡No te atrevas a decir que no lo mereces!
- Temo que voy a perderlo.
- ¿Qué? ¿Por qué? No tiene lógica alguna, él te ama profunda e incondicionalmente.
- Cuando sepa lo de Franko... va a dejarme.
- ¿Vas a decirle?
- No quisiera, pero cada vez me resulta más difícil callar. Los recuerdos me están volviendo loco, y eso nos está afectando... Blaine ha sido muy comprensivo con mi silencio, más no podemos continuar de esa forma.
- Has estado bien durante mucho, ¿qué cambió? ¿Qué removió el pasado?
- Supongo que las circunstancias. Cuando queremos intimar, los recuerdos se hacen presentes y echan todo a perder. Ya lo he arruinado muchas veces y él ha sido bueno conmigo, nunca me ha reprochado, al contrario, ha sido muy amoroso y siempre me ha dicho que iremos a mi ritmo... Pero no sé si haya algún ritmo al que pueda ir... No al menos con este secreto que me está matando por dentro... No me siento limpio ni digno.
- ¿Crees que contándole la verdad ese sentimiento va a cambiar?
- No tengo la menor idea, pero espero que el peso que siento sobre mis hombros se desvanezca. Si Blaine no me odia luego de saberlo, podré mirarlo a los ojos, besarlo y amarlo con toda la libertad que deseo. No sé si entiendes lo que digo, pero...
- Lo hago. Debe ser difícil saber que al hombre al que amas y con el que vas a casarte le ocultas algo, que aunque es parte de tu pasado, te marcó mucho y te hizo daño. Pero si puedes quitarte de encima ese peso, siendo completamente honesto, entonces podrás respirar tranquilo y tu alma estará aliviada.
- Eso es exactamente lo que sucede y lo que quiero.
- No puedo predecir la forma en la que vaya a reaccionar Blaine cuando lo sepa, pero él te ama mucho, y creo que entenderá las circunstancias que te llevaron a eso. Tal vez se enoje al comienzo, pero al final va a comprender... Amas a tu hija con todo tu corazón, y lo que hiciste fue por ella.
кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε
Era temprano cuando Kurt despertó, revolviéndose ligeramente entre las sábanas y gimiendo tan suavemente como un susurro. Al estirarse sintió como unos brazos lo sostenían, y no pudo evitar sonreír. Abrió los ojos poco a poco hasta tener en su campo de visión a la razón de su felicidad: Blaine Anderson.
Era simplemente perfecto despertar a su lado y poder observarlo mientras todavía éste descansaba. Siempre tan hermoso con sus largas pestañas acariciándole la piel, y una tranquilidad absoluta pintada en su rostro. Lo hacía sentir cálido, seguro, amado, aun cuando estuviese dormido.
La vida le había enseñado que no todas las personas eran interesadas, no todas buscan la manera de sacar provecho a cambio de la ayuda que brindan, algunas lo hacen incluso sin esperar tan siquiera un gracias. Alguien que estaba dentro de ese grupo era sin duda alguna el divino hombre que yacía a su lado, él jamás le había pedido nada como pago por todo lo que hacía, ya sea por él o por su hija. Se sentía más que afortunado de haberlo encontrado, de amarlo y ser correspondido.
Sonrió y se acomodó más cerca del cuerpo de su prometido, trazó con sus dedos aquel rostro que le fascinaba, y depositó un pequeño beso sobre los suaves y carnosos labios, suspirando sin poder evitarlo. ¡Qué maravilla sería si todos los días fuesen así, sin problemas, sin recuerdos, sin nada que empeñase esa felicidad!
Sabía que los dos todavía lidiaban con sus propios fantasmas del pasado. Blaine seguía teniendo pesadillas, y cuando despertaba agitado, sus ojos reflejaban un dolor inmenso, sin embargo éstas se presentaban cada vez con menor frecuencia, lo cual significaba algo bueno. Por su parte, él estaba controlando mejor los recuerdos de aquella etapa de su vida. Ansiaba el día en que estos no fuesen más fuertes que él, pero mientras eso sucedía, tenía a un hombre bueno a su lado, apoyándolo y repitiéndole sin cesar que jamás dejaría de amarlo, sin importar lo difícil o perturbador de su pasado.
Sintió unos cálidos labios besándole la mejilla, y volvió a sonreír. - Buenos días, mi amor.
- Siempre serán más que buenos mientras despierte a tu lado. - Frotó su nariz en el blanco cuello, suspirando y esbozando una pequeña sonrisa somnolienta.
Una sesión de besos dio comienzo, terminando con suaves caricias y una infinidad de palabras románticas.
Sin lugar a dudas, amaba esos momentos en que sólo eran ellos y el mundo dejaba de existir. - Te amo tanto Blaine.
- Te amo más todavía. - Lo miró con adoración. - Me parece mentira que tú y Steph se hayan mudado aquí conmigo. Pellízcame para saber que no es un sueño.
- Tengo una mejor forma de demostrártelo. - Empezó a besarlo con suavidad, profundizando paulatinamente, deleitándose con el gemido que el pelinegro dejó escapar.
- Si esto es un sueño, no quiero despertar nunca.
- No estás dormido, ésta es la realidad.
- Una realidad en la que aceptaste finalmente vivir conmigo, y es la más hermosa de todas. - Le acarició el rostro con ternura. - Vuélveme a decir porqué lo hiciste.
- Porque te amo, y deseo estar a tu lado tanto como sea posible.
- Kurt... No tienes idea de lo feliz que me has hecho. Aún me siento como si estuviese flotando en una nube... Tan sólo ayer estábamos en tu casa almorzando, y en la noche éste se convirtió oficialmente en su hogar. - Suspiró. - Tenemos que desempacar sus cosas y acomodarlas.
- Ya lo haremos. Hay tiempo. - Lo miró a los ojos y le sonrió.
~ FLASHBACK ~
- Todo estuvo delicioso. - Dijo Blaine entrando a la cocina con los platos. - Gracias, amor.
- Me alegra que te haya gustado. No soy un experto, pero siempre es un placer preparar algo de comer para las personas que amas. Y se siente bien saber que lo aprecian.
El pelinegro depositó los platos en el lavadero y rodeó por la cintura a su prometido, dándole varios besos a lo largo del cuello. - Siempre voy a agradecer cualquier cosa que hagas para mí. Ahora déjame ayudarte.
Estaban terminando de secar los platos, y cuando Kurt se disponía a guardarlos, al intentar abrir la puerta de la repisa, la manija se quedó en su mano.
- ¡No es posible! He cambiado esta cosa tres veces ya.
- La madera está muy vieja y gastada, ya no tiene en donde encajar sin que se vuelva a salir.
El castaño le dio varios golpes con el puño a la puerta, ante el asombro de Blaine. - Vamos, ábrete. - Seguía golpeando.
- ¿Qué haces?
- Ésta es la forma de abrirla cuando la manija se sale... ¡Por fin! - Exclamó cuando tuvo acceso a la repisa, y colocó unos platos. Cuando iba a poner los que faltaban, la madera donde reposaban se venció. El ojimiel alcanzó a coger unos, pero los otros cayeron al suelo. - ¡Mierda! ¡Mierda!
- Tranquilo, no pasa nada. Voy por la escoba.
- Gracias. - Negó con la cabeza. - Mañana voy a tener que ir a buscar al amigo de Artie que hace éstas cosas para que venga a repararlas. Debí hacerlo antes, pero he estado ocupado.
- Kurt, amor. - Lo tomó de la mano y lo guió hacia la mesa, en donde ambos se sentaron. - No tiene sentido que mandes a arreglar esa repisa.
- Tú mismo lo dijiste, está vieja. En cualquier momento se caen las otras cosas.
- Entiendo eso, a lo que me refiero es a que no tienes por qué seguir aquí. Te lo he propuesto en muchas ocasiones, múdense conmigo al departamento. Será hasta que nos casemos nada más y nos vayamos a nuestro nuevo hogar.
- Blaine, ya hemos hablado de eso y...
- Y no entiendo tu negativa. Prácticamente vivimos juntos. Pasamos todo el tiempo posible en el hogar del otro, incluso me he quedado a dormir aquí más veces de las que puedo contar, y de igual forma ustedes han pasado la noche en el departamento en muchas ocasiones.
¿Para qué vas a gastar dinero haciendo reparaciones? Sabes que éste lugar no es apto para ustedes.
- Hemos vivido aquí por varios años, y nos la hemos arreglado.
- Lo sé mi amor, pero, ¿por qué continuar aquí cuando pueden estar más cómodos y sin privaciones? ¿Qué necesidad tienen de quedarse? Te amo Kurt, y amo a nuestra hija. Sabes que quiero lo mejor para ustedes, y estoy en posibilidades de ofrecérselos. Además de que así podremos estar juntos más tiempo sin tener que pensar en el traslado y los horarios.
- Blaine, has hecho tanto por nosotros ya. Tienes un mes saliendo antes de tu oficina sólo para recoger a Steph y traerla a casa hasta que mi horario termina.
- Es mi hija, me hace feliz poder compartir con ella tantos momentos.
- Eres divino... Pero...
- No hay peros... Sólo di la palabra y te ayudo a empacar de inmediato.
Kurt suspiró y lo miró a los ojos durante varios segundos. - Te amo, y deseo estar a tu lado tanto como sea posible.
- ¿Eso significa...?
- Sí, nos mudamos contigo.
- ¿Es una broma?
- Jamás podría bromear con esto.
- Amor... - Se levantó y se aproximó a él velozmente, abrazándolo y llenándolo de besos. - ¡Gracias!
- No tienes nada que agradecerme, todo lo contra... - Fue callado por un beso romántico. - Al separarse sonrió y le acunó el rostro con ambas manos. - Sólo tengo una condición.
- ¿Cuál?
- Voy a ayudar con los gastos.
- No es...
- Sin negativas. No acepto mudarme si no puedo contribuir. Como pareja los dos debemos hacernos cargo de las cosas... Responsabilidades compartidas, eso es lo justo. Cuando me quedé sin empleo, me ayudaste y corriste con los pagos y demás, pero ahora estoy bien, y de ninguna forma voy a quedarme de brazos cruzados mientras tú te encargas de todo.
- Si es la única forma en la que te vas a mudar, acepto, compartiremos gastos.
Horas después estaban acostando a Steph en la que una vez fuese la habitación de invitados, y ahora sería para ella.
- ¿De verdad vamos a quedarnos aquí para siempre?
- Hasta que Kurt y yo nos casemos, mi niña. Luego nos mudaremos a la casa.
- ¡Oh! - Sus grandes ojos azules se iluminaron. - ¿Ya está lista?
- Todavía no, pero pronto.
- Bueno. - Sonrió. - Me gusta estar aquí.
- Y a mí me encanta verte aquí. Te amo princesita. - Se inclinó y le besó la frente.
- Te amo papi Blaine.
Al salir de la habitación observó a Kurt en medio de la sala, luciendo pensativo. - ¿Todo bien?
- Sí. - Sonrió. - Muy bien.
- ¿Quieres desempacar?
- Estoy cansado. Prefiero ir a la cama.
- Seguro, entonces vamos. - Lo tomó de la mano y entrelazaron sus dedos.
Una vez acostados, el pelinegro lo abrazó y el ojiazul empezó a besarlo. En cuestión de minutos ambos estaban suspirando y gimiendo.
- Blaineee... - Dijo al sentir la humedad en su cuello.
- ¿Agotado como para un poco de...?
- No estoy tan cansado. - Capturó sus labios y profundizó el beso.
Las caricias se hicieron presentes y la ropa empezó a desaparecer hasta que sólo quedaron los boxers. El ojimiel lo miró buscando permiso, y éste asintió. No tardaron mucho en estar despojados, portando sólo el amor que sentían el uno por el otro.
Ambos se permitieron contemplar al otro por primera vez. Había fascinación en sus miradas, pero sobre todo mucho amor. Los besos comenzaron, acompañados de toques suaves.
Blaine sabía que probablemente no llegarían muy lejos, pero estar en ese punto era tan perfecto. Kurt parecía estar tranquilo y disfrutándolo. Y por el tiempo que durase, se aseguraría de que fuese inolvidable.
Para el castaño estar así con su novio era mucho mejor de lo que se había imaginado. No se trataba de alguien usándolo ni aprovechándose de las circunstancias. Era un acto realizado por amor, con el hombre que lo amaba y adoraba más que a nada en el mundo, y que se lo demostraba cada día.
Las caricias se volvieron más íntimas y el momento se volvió eterno, permitiéndoles a los dos amantes entregarse en cuerpo y alma, demostrándose lo mucho que significaban para el otro y el lugar que ocupaban en sus respectivos corazones.
~ FIN DEL FLASHBACK ~
кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε ღ кℓαΐиε
Si a Kurt le hubiesen preguntado en el pasado por el momento que estaba viviendo, simplemente habría dicho que jamás sucedería. Sin embargo, ahí estaba, sentado junto a su prometido, con las manos entrelazadas, robándose besos mientras planificaban y revisaban los detalles para su boda.
Steph estaba sentada en otro de los muebles, dibujando mientras cantaba feliz. Amaba tanto verla así.
- ¿Qué te parece éste? - Preguntó Blaine, mostrándole un catálogo en la tableta.
- No quiero nada elaborado. Si nos fuésemos a casar en este momento, sólo necesitaría a mis amigos. No necesito una gran boda, es suficiente saber que compartiremos el resto de nuestras vidas.
- Eso es muy dulce, y estoy de acuerdo, lo mejor será poder llamarte mi esposo. Y no, tampoco necesito una ceremonia gigante, pero sí quiero que sea algo hermoso.
- No tengo palabras... No puedo creer que estemos haciendo esto.
- Dos meses. - Suspiró con emoción. - Sólo dos meses y estaremos casados.
- Blaine... Es un sueño.
- Tú eres mi sueño.
