-¿Donde estamos Virgilio?

-En el bar del infierno, señorita Twilight.

Twilight miro alrededor, viendo un bar de madera poco iluminada, con una barra al final de la habitación casi desierta. Las mesas de metal cubiertas de manteles rojos y blancos, donde los pocos parroquianos tomaban café, algunos jugando ajedrez y otros se sentaban aislados unos de otros sumidos en sus cavilaciones o en libros que llevaban consigo, o en pequeños grupos hablando por lo bajo. Entre algunos parroquianos, se podían ver uno que llamo mucho la atención de Twilight. Un hombre con una armadura negra, con hombreras llenas de púas de metal, una capa roja, una corona de oro con diamantes incrustados y una gran espada apoyada en la mesa. Tenía el pelo negro como la noche y largo, una barba de varios días y unos ojos azules que brillaban en medio de la oscuridad. Una mecerá acababa de servirle una taza de té, tratando de no manchar el silencio que reinaba en el lugar con sus pasos rápidos y prolijos.

-Espera un momento, ¿Dijiste laberinto?

-Así es, señorita Twilight.

Miro su atuendo. Llevaba puesto un vestido violeta con mangas hasta los codos que terminaban en contornos negros, un poco escotado y con un vestido que le llegaba un poco más abajo de las rodillas. Detrás, podía sentir como su cabello largo ocultaba unas cintas negras se ataban a su espalda y ajustaban su vestido. Unas sandalias griegas le ajustaban un poco los pies, pero eran lo bastante elegantes y cómodas para caminar. A su derecha llevaba una especie de libro que colgaba de unos cinturones que se ataban a su cintura y su hombro izquierdo. El gran libro, tenía el signo de su Cutie Mark en su portada y su nombre en el lomo del mismo. Miro sus brazos, viendo que tenía una extraña marca en su muñeca de unos pétalos de una flor que poseía en su interior un círculo que era cortado por una línea vertical que descendía y era cortado por 2 semicírculos y terminaba en un semicírculo final con símbolos arcanos.

Poco a poco, la sorpresa inicial fue desapareciendo y la razón volvió a dominar sus actos.

-¿Desde cuando me dices "señorita Twilight"?

-Desde que empecé a trabajar para usted, señorita Twilight.

Twilight volvió a mirar a la habitación, y con la experiencia que ya había adquirido, sabía que Virgilio solo quería que continuara su papel (Cualquiera que este allá sido asignado) y que al final, simplemente se aburriría y continuaría su viaje. De un modo calmado, miro a Virgilio vestido de mayordomo.

-Te preguntare "mayordomo" ¿Cuáles son tus órdenes para este escenario?

Virgilio rio un poco.

-Veo que la joven ama, ya ha entendido como funciona el mundo. Bueno, omitiré algunos detalles innecesarios, pero te daré las ordenes más importantes que se me asignaron: La primera es no obedecer a la orden directa de: Sacarla de aquí inmediatamente. La segunda: Comportarme conforme a la situación, cumpliendo el papel que se me asigne en el laberinto. La tercera: Solo puedo sacarla de aquí, en el caso de que crea que ha aprendido una lección, cualquiera que esta sea, pues mi obligación es simplemente servirle de guía. Por lo demás, es libre de ordenarme lo que usted quiera y desee.

-¿Puedes golpearte en la cara?

-Es una pregunta o una orden.

Twilihgt medito unos momentos.

-Es una orden.

-Me olvide que la cuarta regla es no cumplir una orden que no quiera.

-Me lo imaginaba-rio un poco Twilight-bien, dime entonces ¿Qué crees que debemos hacer para salir de aquí, si no estuvieras obligado por la regla que me has dicho antes?

-Para su comodidad, creo que debemos acercarnos a la barra a pedir instrucciones.

Twillight y Virgilio se acercaron a la barra del café. Vieron a una moza que iba y venia de un lado para el otro, entraba en una puerta que estaba detrás del mostrador y volvía a salir de ella.

-Disculpe…-Dijo Twilight. Pero sin llamar la atención de la moza.

Cuando esta se acercó a donde estaba ella, Twilight trato de hablar con ella, pero esta dejo dos tazas de café con leche sobre el mostrador y una porción de pastel de frutas con chocolate al lado. Luego siguió su trabajo. Twilight volvió a mirar a Virgilio.

-¿Es normal ser tan descortés en el bar del infierno?

-De hecho no. Pero es común en este lugar ser tan indiferente. Uno de estos seres te hablara solo si quiere prestarte la suficiente atención para darte una explicación. Será un poco difícil de conseguir direcciones.

-Entonces ¿Cómo pretendes que salgamos de aquí?

-De hecho, ese es su libro de hechizos señorita. Quizás encuentre un hechizo que le gustaría antes de volver a su hogar, y que le servirá para que podamos salir de aquí.

Twilight pasó las hojas del gran libro.

-A todo esto ¿Qué papel se supone que yo cumpla? ¿Una hechicera?

-De hecho, una maga muy poderosa. Nacida en el seno de una de las 7 familias más poderosas de magos los Sonne. La familia es lo suficiente influenciada para poder darle un mayordomo propio a su hija menor. En este lugar, los magos al cumplir 16 años deben realizar un viaje por todo el mundo para conocer su propio potencial. Su viaje la ha traído al bar de los infiernos, específicamente para buscar el corazón de Abbadonh el exterminador, un demonio que, a su despertar, traerá consigo el apocalipsis y el despertar de los más poderosos demonios que conquistaran el mundo mortal.

-¿¡Acaso estás loco!?-Twilight salto de su asiento y tomo a Virgilio por su camisa- ¡De mi depende el futuro de todo el mundo! ¿Cómo pudiste darme una carga tan pesada?

-O quizás este mintiendo. La verdad es que eso no importa mucho.

Twilight soltó a Virgilio y se volvió a sentar.

-Hay momentos en los que eres insoportablemente problemática ¿Lo sabes verdad?

-Lo sé, pero en tu mundo tuviste muchas veces un papel como ese y nunca te vi dudar.

-En mi mundo era diferente, en mi mundo las acciones si tenían un propósito.

-¿El de mantener el equilibrio y que el bien triunfe sobre el mal?

-Sí.

-Lo imaginaba.

Dejaron pasar unos minutos antes de que una suave música de Jazz comenzara a sonar en la habitación. Twilight tomo lentamente su café y probó un poco de su pastel. Escuchaba la suave música del ambiente.

-Es una linda canción.

-Se llama What A Wonderful World de Louis Amstrong. De hecho, es una de sus canciones más famosas.

Twilight termino su cafey se limpio elegantemente con la servilleta de papel que estaba debajo de la taza. Dejo que pasara otra música igual de suave antes de dirigir la palabra a Virgilio.

-Así que me diste un pasado, una misión y me toca darle un futura a esta historia. Bien, seguiré el juego para salir de aquí.

El gran libro de hechizos que colgaba de su cinturón, estaba lleno de hechizos. Algunos de magia muy oscura, donde podía revivir a los muertos, invocar dioses antiguos que harían sucumbir a ciudades enteras en el caos, la masacre y la locura, darle la inmortalidad preservando su propia mente en el cuerpo de otra persona por el resto de la eternidad, etc. Otros capítulos tenían hechizos muy útiles, donde podía detener el tiempo, crear una ilusión de ella misma, atravesar paredes y cambiar de forma. En esa sección encontró un hechizo que decía: La melodía de los secretos.

"La Melodía de los secreto: Es un hechizo utilizado con fines de coacción. Este hechizo, tiene varios niveles y dependerá del grado de magia que se utilice y concentre en el. El primer nivel permite que el objetivo cante un hecho muy significativo de su vida si se lo usa en…"

Continuaba con una descripción de como concentrar la magia, un conjunto de símbolos arcanos que debía utilizar y una descripción de cómo aplicarla a cualquier ser que el mago quisiera.

Twilight miro a la moza y desidia probarla en ella. Con una pequeña tiza blanca que estaba cerca dibujo sobre la mesa del bar un circulo que poseía a su alrededor numerosos símbolos, una media luna en el centro con numerosas rayas que cortaban la luna y una línea blanca que dividía al dibujo en 2. Concentro su magia cerrando los ojos y pensando en las instrucciones.

El cuerpo de Twilight se cubrió de numerosos signos arcanos que comenzaron a brillar de un color violáceo. Cada pequeña marca arcana comenzó a separarse de su cuerpo y a deslizarse por sus brazos hasta rodear el dibujo que Twilight había hecho. Twilight miro el dibujo cuando comenzó a brillar intensamente antes de comenzar a girar y una música comenzó a sonar.

Acto seguido, la moza se detuvo en el mismo momento que empezaba a sonar una canción nueva en el ambiente. La moza comenzó a cantar en un idioma que Twilight no conocía, pero que Virgilio la conocía a la perfección.

Moi j'essuie les verres (Yo seco los vaso)
Au fond du café (al fondo del café)
J'ai bien trop à faire (Tengo demasiado que hacer)

Se sentó enfrente del cliente que estaba atendiendo y lo miro con una triste sonrisa que inspiraba piedad.

Pour pouvoir rêver (para poder soñar)
Mais dans ce décor (Y en este decorado)
Banal à pleurer (aburrido a morir)
Il me semble encore (Me parece aun)
Les voir arriver (Verlos llegar)

Se levanto y lo tomo de sus hombros, cambiando su expresión de dolor a una de alegría.

Ils sont arrivés (Ellos llegaron)

Se esbozo una verdadera sonrisa de alegría en su rostro.

Se tenant par la main (Entrelazados de las manos)
L'air émerveillé (Con las caras maravilladas)
De deux chérubins (De dos querubines)
Portant le soleil (Trayendo el sol)
Ils ont demandé (Me han perdido)
D'une voix tranquille (con voz tranquila)
Un toit pour s'aimer (Un techo para amarse)

Se dirigió hacia Twilight y le acaricio la mejilla. Fue en ese momento que Twilight pudo ver la gran belleza de esa mujer.

Au cœur de la ville (En el corazón de la ciudad)
Et je me rappelle (Y me acuerdo que ellos)
Qu'ils ont regardé (Parecian mirarme)
D'un air attendri (Con un aire enternecido)
La chambre d'hôtel (la habitación del hotel)
Au papier jauni (Que tenía el papel amarillento)
Et quand j'ai fermé (Y cuando yo cerré)
La porte sur eux (la puerta tras ellos)
Y avait tant de soleil (Tenían tanto sol)
Au fond de leurs yeux (En el fondo de sus ojos)
Que ça m'a fait mal, (Que eso me dolió)
Que ça m'a fait mal... (Que eso me dolió…)

Twilight pudo ver como una lágrima caía de su mejilla derecha. La dam se limpio con sus mangas y camino, alejándose de ella antes que pudiera decir algo. La moza volvió a cantar.

Moi, j'essuie les verres (Yo seco los vasos)

Au fond du café (Al fondo del café)
J'ai bien trop à faire (Tengo demasiado que hacer)
Pour pouvoir rêver (Para poder soñar)
Mais dans ce décor (Y en este decorado)
Banal à pleurer (Aburrido a morir)

La señorita se sento del otro lado de la barra.

C'est corps contre corps (Es cuerpo contra cuerpo)
Qu'on les a trouvés... (Como los encontramos…)

Esta vez, miro a Virgilio que encendió un cigarrillo.

On les a trouvés (Los encontramos)

El rostro de la camarera se ilumino.

Se tenant par la main (Tomados de las manos)
Les yeux fermés (Con los ojos cerrados)
Vers d'autres matins (Hacia otros amaneceres)
Remplis de soleil (Llenos de sol)
On les a couchés (Los hemos acostado)
Unis et tranquilles (Unidos y tranquilos)
Dans un lit creusé (En una cama cavada)
Au cœur de la ville (En el corazón de la ciudad)
Et je me rappelle (Y me acuerdo, )

Su rostro volvió a expresar un viejo dolor.

Avoir refermé (Haber cerrado)
Dans le petit jour (En el amanecer)
La chambre d'hôtel (La habitación del hotel)
Des amants d'un jour (De los amantes de un día)
Mais ils m'ont planté (Pero ellos me han dejado)
Tout au fond du cœur (En el fondo de mi corazón)
Un goût de leur soleil (Un sabor a un sol)
Et tant de couleurs (De todos los colores)
Que ça m'a fait mal, (Que eso me duele)
Que ça m'a fait mal... (Que eso me duele)

Se levanto del asiento y miro a todos los parrouianos.

Moi j'essuie les verres (Yo seco los vasos)
Au fond du café (Al fondo del café)
J'ai bien trop à faire (Tengo demasiado que hacer)
Pour pouvoir rêver (para poder soñar)
Mais dans ce décor (Y en este decorado)
Banal à pleurer (Aburrido a morir)
Y a toujours dehors... (Siempre hay afuera)
... La chambre à louer... ("La habitación para alquilar")

La música dejo de sonar y Twilight vio como el dibujo arcano se desvaneció de la barra. Finalmente la camarera quedo frente a Twilight y con un gesto vulgar, se acomodó su traje.

-Imagino que la pequeña brujita quiere llamar mi atención.

El tono con que dijo estas palabras fue bastante desagradable para Twilight. Ella simplemente almo sus nervios y respiro profundo mientras miraba hacia otro lado, evitando el contacto visual.

-De hecho, quisiera agradecerle por la taza de café que me dio antes-Dijo Twilight intentando parecer amable, pero dejaba notar un cierto tono de ofensa-me gustó mucho su forma de cantar-probo un poco más de su pastel.

-Gracias, pero imagino que es lo único que puedes decirme por el hecho de hacer de mi intimidad algo publica a la mitad de mis clientes.

-Lo siento.

Se acomodó en una pequeña silla, saco un paquete de cigarrillos de debajo de la meza y un mechero de uno de sus bolsillos. Prendió un cigarrillo y aspiro profundamente una gran bocanada. Tiro el humo hacia un lado y volvió a mirar a Twilight.

-Bien, no es nada importante en este lugar. Créeme que he conocido a seres más patéticos en este lugar. Ahora dime ¿Qué quieres saber?

-Nos gustaría un poco de información de este lugar, si no es mucha molestia "Mademoiselle"-dijo Virgilio.

La moza quedo unos momentos mirando a Virgilio, mientras exhalaba un pequeño corazón de humo.

-Monsieur, c'est un plaisir d'aider- volvió a mirar a Twilight-El bar del infierno es un laberinto. Cada parte del laberinto, tiene sus propias reglas y están diseñadas para cada uno de los 7 pecados capitales. Este es el primer nivel: Lujuria. Más adelante esta pereza, gula, ira, envidia, avaricia y orgullo. Los habitantes del laberinto, pueden moverse libremente a través de cada sección, pero deben entender que cada sección se rige por reglas primordiales. Como un país de otro.

-Un curioso lugar donde pasar un buen tiempo-comento Virgilio.

-¿Existe una salida del bar del infierno?-Pregunto Twilight.

-Sí, la salida de este lugar es rompiendo la regla del lugar donde estas o dirigiéndote al centro del laberinto.

Twilight medito un momento.

-Si cada lugar tiene sus propias reglas ¿Cuáles son las reglas de este lugar del laberinto?

La moza aspiro un poco de su cigarrillo y miro alrededor.

-La lujuria es el deseo desmedido por los deseos sexuales, lo contrario del amor. La principal regla de esta sección es de nunca amar. Puedes conocer a cualquiera cliente y tener sexo con esa persona, pero nunca puedes enamorarte de ella. Los condenados de esta sección, nunca han amado realmente. A lo sumo se han enamorado, pero nunca han amado. Las historia de los condenados, pasan por el engaño de pareja, personas que se cansaron del amor sin sexo y del sexo sin amor, violencia de pareja, obsesiones, suicidios por amor, etc. Si quieres, puedo contarte algunas de las historias de los condenados que están aquí. Solo dime que historia quieres oír.

Twilight miro a una chica con un vestido azul que estaba con un chico del otro lado del salón.

-¿Qué puedes decirme de esa chica de allá?

-Es lesbiana. Se había ahorcado junto con su pareja en las afueras de la ciudad donde vivían. Una pudo salvarse, pero ella murió. Ahora deambula por los confines del bar, aparentando normalidad de una relación con chicos, pero que nuca podrá amarlos realmente. La mayoría solo la escucha para poder tener sexo con ella, mientras ella no puede amarlos por el hecho de no querer a los hombres. Aún recuerda a su amada que la espera en alguna parte de este mundo o del otro.

Miro a un señor de mediana edad al otro lado de la habitación.

-¿Qué puedes decirme de él?

La camarera sonrió y dejo escapar un pequeño humo de sus labios, que dibujaron un pequeño gatito que caminaba por la mesa y desaparecía poco a poco.

-Puedes preguntarle tu misma.

Twilight volteo, viendo como un hombre de dos metros estaba detrás de ella, con la gran espada negra detrás de espalda. Unos ojos azules profundo la miraban, como un demonio poseído miraba su presa. Twilight grito unos segundos ante su aparición repentina.

-No se asuste señorita, solo soy un viejo hombre llamado Egisto. No tengo intención de hacerle ningún daño, solamente deseo hablar con usted algunas palabras.

El gerrero se sentó en un banco alado de Twilight. Dejo la gran espada a lado de la mesa. Twilight pudo ver como la espada poseía símbolos arcanos y una gran cruz de gamada en el centro de la misma.

-Usted es una bruja ¿Cierto señorita?

-No se equivoca, señor-contesto Virgilio- yo lo conozco, usted es el rey de Danaós. Perdone mi intromisión, pero es raro que un rey se dirija de esa forma a sus súbditos. ¿Qué honra o consuelo a caído sobre nosotros que se ha dignado a hablarnos a nosotros, una pequeña bruja, una moza y un sirviente? O ¿Acaso estamos frente a la dama de la muerte que cierne sobre nosotros la fría guadaña y se hace llamar a si mismo Egisto? Si es así ¿Qué mal hemos hecho y que dirá nuestro epitafio final?

El rey parecía ofendido frente a las palabras de Virgilio.

-Por favor, mi buen amigo. Que nadie hable de consuelo, porque hablaría equívocamente en este momento. Por favor, hablemos de tumbas, de gusanos y epitafios. Hagamos del polvo nuestro papel y con la lluvia de nuestros ojos escribamos dolor sobre el seno de la tierra, como lo ha hecho mi pueblo y todos los pueblos de mi tierra. Elijamos los ejecutores de nuestras voluntades, y hablemos de testamento y, sin embargo ¡No! Nada de esto pues ¿Qué podemos legar a la tierra salvo los cuerpos que en ellos depositamos?

"Tenga piedad de mi, como cualquier otro mortal de esta tierra. Puedo decirle que nuestras tierras, nuestras vidas y todo, pertenecen a Danáos. Nada salvo la muerte podemos llamar nuestra y esta menuda estatuita de arcilla frágil que sirve de masa y vestidura a nuestros huesos. En nombre de dios, sentémonos unos momentos como seres humanos en la tierra y narremos tristes historias de reyes desaparecidos, como fueron destronados unos, muertos otros en las guerras, perseguidos estos por las sombras que destronaron, envenenadnos otros por sus mujeres, otros hechos matar mientras dormían ¡Todos asesinados! A pesar de que mi espada ha quitado y a salvado vidas, no soy ese ser de de eterna oscuridad. Porque en el círculo hueco que tiñe las sienes mortales de un rey, tiene la muerte su corte. Ahí triunfa la macabra, burlándose su poder y ridiculizando su pompa, concediéndole a un mortal, concediéndole un soplo, una corta escena para jugar al monarca, hacerse temer y matar con su mirada. Esa ilusión de su egoísmo y vanos conceptos, como si esta carne que sirve de ante moral a nuestra vida fuera inexpugnable bronce y tras haberse divertido así, viene la postre y con un pequeño alfiler, atraviesa las paredes de su castillo y adiós rey."

"Cubríos y no insultes la carne y la sangre con solemnes reverencias, dejad a mi lado el respeto, la traición y las formas de las cortesías de etiqueta, porque no habéis hecho todo este tiempo más que engañarme. Vivo de pan, como vosotros, como vosotros siento la necesidad, saboreo el dolor, necesito amigos. Siendo pues, esclavo de todo esto ¿Cómo podéis decirme que soy rey?

El silencio se hizo unos segundos, mientras Virgilio encendía otro cigarrillo.

-Lo entiendo, señor egisto. Puedo ver que su espada tiene el signo de los cruzados ¿A estado en una guerra?

-Aún la estoy librando, señor Virgilio. Busca a la bruja que tiene como misión evitar que Abbadonh destruya a la humanidad. En mi travesía he pasado por una catedral y me he encontrado con Iris, la diosa de la adivinación. Ella estaba vestida de una niña ciega, pero pudo reconocer mi origen real. Ella me dijo que encontraría a aquella bruja en los infiernos, es por eso que he venido hasta aquí. Al ser una bruja, quería preguntarle ¿Dónde puedo encontrar a aquella que llaman: La bruja de la familia Sonne?

Twilight se quedó helada en su sitio, como si le hubieran contado una historia de terror. Se dio cuenta que Virgilio no mentía en lo que le había dicho. Trago saliva lentamente y calmo sus temblores. Con una voz firme, finalmente contesto.

-Lamento no poder ayudarlo señor Egisto, pero no sé dónde encontrar a esa bruja.

-Es posible-tomo la palabra Virgilio-que este en la fiesta del Sabaath que se realiza en el círculo de la violencia. He trabajado para esa bruja, aún es joven y posee el poder de acabar con el mal. Su familia, es una de las más importantes en el mundo de la hechicería y siempre ha asistido al Sabaath que se hace en los confines de ese círculo-Virgilio saco una foto de su abrigo y se la entregó al rey-es ella, si encuentra a sus padre podrá preguntarle personalmente. Por favor, quédese con la foto y pronto la ubicara.

El rey tomo la foto y miro a Twilight unos segundos. Por un minuto Twilight sintió escalofríos al ser contemplada por aquel guerrero.

-Lamento haberla molestado señorita-luego miro a Virgilio-se lo agradezco señor, espero que, en mi viaje, pueda volver a encontrarlos nuevamente.

Aquel gigante se levantó, tomando su espada y colocándoselo en su espalda nuevamente. Se inclinó frente a ellos y dejo un par de monedas de oro sobre la mesa.

-Eso responde a tu pregunta, supongo-finalmente hablo la moza que había estado callada hasta ese momento-Caballeros cruzados, una legión de guerrero de gran fuerza y velocidad, capaz de usar magia en combate junto con diversas técnicas letales. Expertos en el uso de cualquier arma y un largo etcétera-la moza apago el cigarrillo-lo triste es que aún no se ha dado cuenta que está muerto.

Twilight no pudo contestar, quedo mirando como aquel guerrero se marchaba de la habitación.

-No te preocupes Twilight-dijo Virgilio- a pesar de que le hubieras dicho la verdad, no hubieras podido ayudarlo. Abbadonh está fuera del infierno y él no hubiera querido salir del infierno.

-¿Por qué estas personas quieren estar más aquí que en el exterior?

Virgilio realizo un gesto con la mano y la moza sirvió un vaso con Whisky con hielo para él.

-Es curioso que lo preguntes Twilight, pero el infierno les da algo que en otro lugar no pueden encontrar: La falta de algo. Los condenados que recorren estos lugares, a todos les faltara algo por el resto de la eternidad. Hoy conociste a los condenados de la lujuria, que siempre les faltara el amor y a un rey que siempre le faltara cumplir su misión.

Twilight tomo un poco de café mientras miraba a los demás comensales.

-¿Entonces nunca serán felices?-pregunto al volver la mirada a Virgilio.

-Es extraño que preguntes sobre la felicidad en el infierno-comento la moza-el concepto que muchos tienen de la felicidad, está dada por el tiempo que uno tiene consigo. He conocido a mortales que tienen muy poco tiempo de vida, cuya felicidad se limitaba a cosas muy simples: Mirar a su amada, sentir la lluvia caer sobre su piel, sentir la brisa de verano un día caluroso o incluso estar con un ser querido. He conocido a otros mortales con un tiempo de vida mucho más largo, cuya felicidad estaba dada por cosas más complejas: Aspiraban a viajar por el mundo, obtener un título universitario o tener una familia con muchos niños. La felicidad puede ser concebida como una meta, como un momento, como una compañía o como un objeto. Es siempre algo que no se posee y que existe la posibilidad de obtenerla. Cuando una persona obtiene lo que ha querido, puede volverse cenizas en sus manos. Condenados con un eterno deseo que jamás se extinguirá. Pero, la felicidad que sea a convertido en una meta, en virtud del tiempo es transformada en una meta más accesible para los condenados. Si me preguntas si son felices, te responderé que sí. Porque la felicidad distinta para cada persona y es cambiante al pasar el tiempo en la misma persona.

Twilight termino su trozo de pastel mientras miraba a la moza. Se limpió un poco los labios con una servilleta de papel.

-Muchas gracias por el pastel. ¿Cómo poder pagarle?

-Estas en el infierno ¿Qué con que quieres pagarme?

-Creo que aún tienes mucho por aprender del infierno Twilight-dijo Virgilio-pero, si yo tuviera que pasar mi eternidad en algún lugar, sé que pasaría en este bar toda la eternidad ¡Brindemos por estar aquí!

Los 3 brindaron haciendo chocar sus bebidas, antes de que Virgilio depositara su cabeza contra la barra.

-Creo que es suficiente Wiski para ti-sentencio la moza-además, si vas a servir de guía para tu ama, te recomiendo estar muy sobrio en un laberinto.

-¿Qué es lo peor que podría pasar?-dijo Virgilio con una voz dulcemente femenina-Pero ¿Qué carajo?

-Puse un hechizo en sus bebidas-dijo la moza- te convertirás en mujer en poco tiempo.

-Eso es muy gracioso-dijo Twilight asustándose por su tono muy masculino de hablar.

Ambos miraron a la moza.

-No quise hacerlo, pero son reglas de la empresa-rio un poco al decirlo, luego indico una puerta-El centro del laberinto está cerca de aquí. La siguiente sección es un lugar donde pueden tener buena compañía y seguir su viaje después de descansar un poco-dijo en tono jocoso la moza-considérenlo mi venganza por lo de cantar mi vida privada a los clientes-con una sonrisa se retiró de nuevo al interior de la cocina

Ambos se miraron, viendo como sus cuerpos empezaban a cambiar frente a sus ojos. A Virgilio le crecía el pelo, mientras que a Twilight le comenzaba a decrecer el pecho.

-Bueno, tenemos que seguir adelante antes de que esto empeore-sentencio Virgilio dulce y femeninamente.

-Si-dijo Twilight masculinamente.

-Iré primero, tú sígueme de cerca. Si te llegas a perder, nos encontraremos en la barra de la siguiente sección.

Se levantaron y fueron hacia el pasillo.