Jacob asintió y yo miré a lo lejos y vi a Rache mirandome, sacando fuego por los ojos y senti que habia ganado una batalla, pero no la guerra.
Jake se giró y sigió mi mirada hasta encontrarse con Rachel, quien habia cambiado su expresión sustituyendo la ira y el odio por la mas amable de las sonrisas. La odiaba, ya era oficial.
Jake me miró de nuevo.
No te marcharas ¿verdad?
Yo lo pensé, si no salia bien lo de Edward yo no podia quedarme tan cerca de él pero a la vez tan lejos. Era una posibilidad, y no iba a engañarle.
No lo se Jacob, tengo que pensar…
Pero, Bella, te he prometido… - le interrumpí
Jake, las palabras se las lleva el viento, yo quiero hechos… Comprendeme, necesito saber que si me quedo aquí no voy a sufrir asi de nuevo, no lo soportaria…
Bella, tendras hechos, todos los que quieras por que no voy a permitir que te marches de mi lado, te necesito.
Jacob se acercó a mi, iba a sentir de nuevo sus labios entre los mios, no alimentaria mi mente a base de recuerdos pasados de sus besos. Se me habia hecho eterno este tiempo sin él y ahora por fin sentiria de nuevo su calor.
Nuestros labios estaban ya aescasos centimetros cuando…
Siento el mal entendido – dijo Rachel deshaciendo el mágico momento y sonriendonos como la mas inocente de todas las niñas.
Claro que lo sientes – repliqué yo con la voz llena de rabia y de odio mientras me levantaba y la encaraba.
La verdad – dijo aun fingiendo inocencia, pero de pronto su cara cambio mostrando el mas absoluto de los odios – no lo siento, por que tu estas jugando con Jacob y no te lo mereces
Me sorprendió que lo dijera delante de Jake, sin cortarse un pelo. Pero yo no iba a quedarme callada.
¿Y tu si te lo mereces? – pregunté levantando las cejas
Si – contestó muy segura
Pues siento decirte que él no piensa lo mismo, te dejó desnuda en su cama, para ir a buscarme a mi – puse un gran enfasis en esa ultima palabra – creo que está muy claro con quien prefiere quedarse él, ¿Verdad Jacob? – pregunté esperando que él me diera la razón al cien por cien
Se acercó a mi lado lentamente y rodeó con su brazo mi cintura pegandome a su cuerpo. Pero no decia nada y eso me dolia. Me giré y lo vi, lo vi en sus ojos, en los ojos de mi Jacob, algo habia cambiado, de verdad.
Sus ojos la perforaban llenos de rabia y enfado, tal vez decir odio era demasiado, pero si enfado, enfadados por que esta vez Jacob estaba de mi lado, a mi lado y juntos, y ella no podria interferir mas en eso.
El rostro de Rachel cambió por completo. Primero apareció el dolor y después la ira y la decepción. Echó a correr en dirección a la casa de Jake.
Mi parte mas humanitaria me decia que Jacob debia ir tras ella pero esa parte que a cada segundo iba ganando terreno, esa posesiva y algo celosa me decia que no, que jake habia elegido, que debia quedarse conmigo.
¿Estas bien? – le pregunté.
Si. ¿Cómo lo hacemos para que se vea con Cullen?
Tenemos que sacarla de la reserva
De eso me encargo yo, ¿Dónde quieres que se encuentren?
Y asi Jacob y yo empezamos a tramar nuestro plan.
Subi a la furgoneta y llegé a la casa de los Cullen en un tiempo record. Alice me esperaba en la puerta, como no, ella ya sabia de mi llegada y de mi plan también.
Bella, es un plan perfecto – dijo cuado llegué a su altura
¿Está Edward?
Claro – se giró y asomó su cabeza por la puerta principal de la casa – Edward – llamó y a los pocos segundo Edward estaba a mi lado.
Hola Bella – dijo mientras me abrazaba
Me he enterado de que hay un concierto de piano en Port Angeles ¿Te apetece? – dije fingiendo la mas absoluta de las inocencias y agradeciendo que Edward no pudiera leer mi mente.
Claro – dijo lleno de entusiasmo.
Subimos en su Volvo y al rato ya estabamos en Port Angeles. Esa era la parte dificil del plan, dado que el supuesto concierto no existia.
Mientras andabamos por las calles de la ciudad di comienzo a la segunda parte del plan. Me paré en el lugar acordado, delante de un pequeño restaurante asiatico llamado "Lindo Japón"
Necesito ir al baño – dije apresuradamente.
Entremos en algun restaurante
No, esperame aquí, voy un momento a… - No acabe la frase simplemente di media vuelta y avancé en dirección al punto de ecuentro con Jacob. – No te muevas de aquí. – añadi
Él aun no estaba alli pero sabia que no podia flatar mucho. Me senté en el suelo a la espera de que él apareciera y rogando a cualquier ser superior que esto saliera bien, y no solo por mi y por Jacob, por nuestra relación, si no también por Edward, por que él se merecia mas que nadie ser feliz también.
A los pocos minutos Jacob apareció en ese callejon con su sonria pintada en los labios, todo habia ido bien.
¿Esta todo listo?
Todo listo – repitió
De acuerdo, llamala
Jacob sacó su movil y marcó los nueve dígitos.
Hola, esto me he encontrado con unos amigos. Ve al restaurante de la calle Trenta y dos, el que se llama "Lindo Japón". – Jacob guardó silencio mientras ella hablaba desde el otro lado de la linea. – No, yo no estoy alli, pero te espera alguien que te llevará a casa – silencio de nuevo – no te enfades, de acuerdo. Hasta luego – y colgó – Te toca – dijo tendiendome el telefono.
Suspiré y marqué el número de Edward. Esperaba que el reaccionara bien.
¿Si? – contestó Edward
Soy yo
¿Dónde estas?
Me he encontrado con Jake, me ha dicho que el concierto es mañana asi que suspendemos el plan.
De acuerdo. ¿Te llevara el a tu casa?
Si
Entonces me marcho – dijo con voz monocorde
Espera. Hay alguien con quien debes hablar.
¿Qué? – preguntó confuso y antes de que yo pudiera contestar añadió – No, Bella. Se lo que estais tramando. La estoy viendo, viene hacia aquí.
Habla con ella, Edward
No – casi grito
Edward … - susurré
Pero, ella no querrá saberlo
Intentalo – sugeri
Bella… no se si quiero hacerlo.
Busca en tu interior Edward. Preguntatelo a ti mismo. ¿De verdad no quieres hacerlo o es solo el miedo a su reaccion lo que te lo impide?
Tienes razón, voy a hacerlo – y colgó
Le tendí el movil a Jacob y sonreí
Todo listo – dije mientras me acercaba a él
Perfecto
Y nos fundimos en un beso, ese que deseabamos tanto desde hacia tanto tiempo. Como el habia dicho, perfecto.
Sus manos estaban en mi cintura, mientras sentía todo su calor. Lo había extrañado tanto. Se sepraó de mi lentamente. Dejó un beso en mi cuello. Yo sentía su aliento en mi cuello, entre mi pelo…
Espero que esto para ti sean hechos, no me cansaré de demostrarte que tu lugar esta aquí – mordió suavemente el lóbulo de mi oreja, antes de susurrar – conmigo.
Y entonces lo supe, lo que siempre habia sabido. Pero en ese momento la certeza de ese hecho era mayor que nunca. Jake tenía razón, no habia otro lugar para mi que no fuera entre sus brazos.
