Disclamer: personajes de JK Rowling.
Hola, bueno, este es un capitulo muy especial, espero que lo disfruten. Me tardare quizás en volver a publicar, pero no será mucho. Estoy muy contenta, porque hace como diez años, unos amigos crearon una banda en mi ciudad llamada Corriente Alterna, disfrute esos conciertos como nunca, ciertamente eran muy buenos y Roberto Jimenez el cantante, era un chamito de 18 años, que tenia hasta club de fans, era así como el Zac Efron de mi generación, lindo y con buena voz, recientemente armaron su pagina en Facebook, para deleite de todos sus fans, quienes nos habíamos quedado sin su música, puesto que de esa época a todo el mundo se le perdieron los Cd´s. Era una banda de garage, con influencias de Pearl Jam. En el site hay varias de sus canciones y esta le de nombre al capitulo. Banda sonora, Corriente Alterna (QEPD) "En espirales".
Capitulo 25 Espirales
Tenia bastante tiempo observándolos, desde que Cathy O'Brien, Mike y Martin le habían dado el pitazo hacia escasamente veinticuatro horas, en realidad observarlos no era la palabra adecuada, ya que debido a los hechizos de invisibilidad o de protección que los rodeaban, era casi imposible detectarlos, bueno casi………………………..pero no para la persona quien había enseñado a Hermione Granger buena parte de esos encantamientos, mas bien digamos que estaba esperándolos, bien oculto en medio del bosque. Theo Nott transmitió a sus compañeros Renegados, la manera de rastrearlos y finalmente los habían encontrado.
Theo no podía negarse que estaba bastante ansioso, la perspectiva de encontrarla y sobre todo de tener con Hermione Granger una conversación mucho tiempo aplazada, lo ponía entre la espada y la pared. Le costó confesarse con Malfoy, pero si con eso aseguraba tenerlo de aliado, se tragaría su orgullo. La única certeza que tenia era de que la seguía amando a pesar de todo y estaba dispuesto, por lo menos a escucharla. Ella le había dicho que lo quería (bueno, en realidad lo había hecho y también le había confesado estar enamorada de Draco Malfoy) pero solo esas palabras constituyan su la base de su esperanza.
Transcurrieron algunas horas y Theo seguía oculto en medio de los árboles, con el mismo hechizo de invisibilidad que ocultaba a los demás Renegados. No sabia como reaccionarían Weasley, Potter y la mismísima Hermione, lo mas seguro era que se resistiesen, no en vano estaban huyendo. Caer en las manos de los Renegados ciertamente no seria del agrado de Potter, pero eran ellos o los Mortifagos. Theo se las había visto apretadas en esos meses, ser espía y sobretodo, ser uno con conciencia no era nada fácil, mas de una vez estuvo a punto de ser atrapado en flagrancia. Había logrado salvar a dos compañeras muggles de colegio, ambas Ravenclaw de un destino incierto y eso fue casi su perdición. Grayback no era tonto, sospechaba de él al igual que el Sr. Crabbe y Severus Snape. Pero gracias a Dios, el Plogsom hacia lo suyo, le daba a Theo un aspecto temible y siniestro si se lo proponía. Voldemort, no era capaz de descubrir que era lo que hacia que ese chico tan joven despidiese un aura oscura como aquella, en realidad nadie era capaz de hacerlo, entonces al final, puesto que no había otra explicación, la mayoría atribuyo su extraño comportamiento a un desequilibrio mental heredado por su padre. Bienvenido seas MAD NOTT. Theo se reía con la perspectiva de ser recordado como un demente. En realidad no le veía la razón a tanto escándalo, solo era cosa de poner mala cara y el Plogsom hacia lo resto. Y en todo caso, no mataba por gusto, solo si lo atacaban sin piedad. Y que recordase, había sido una sola persona, un auror.
Una tienda de campaña apareció materializándose en medio del claro del bosque de súbito, Theo se ajusto el pasamontañas que cubría su cara, en caso de que los mortifagos o los carroñeros (porque a pesar de toda sus medidas, no podía asegurar fehacientemente que no lo siguieran) lo encontraran, no podía ponerse en riesgo develando su identidad. El joven además estaba vestido al estilo muggle, el color negro de su camiseta acentuaba la palidez de su piel, el tatuaje que tenia en el brazo derecho, su cabello salía por debajo del pasamontaña, de un castaño bien claro, claramente no era ya un adolescente, era un hombre joven, su padre se sorprendió mucho al verlo al igual que muchos mortifagos, mas de uno comento que era la viva estampa de Theodore Nott Sr. , aunque Avery comentó que se parecía mas a su finado abuelo. Solo elogios hacia la esplendida constitución física del chico, herencia quizás de sus antepasados vikingos. A Theo no le preocupaban esas cosas, su físico solo servia para buenas peleas y para resistir duras condiciones, no se daba cuenta que era ciertamente un hombre bien guapo, magnético. Atraía a muchas mujeres, eso si lo había comprobado de primera mano, pero primero muerto que aceptar irse a la cama con Bellatrix Lestrange, esa mujer lograba erizarle los cabellos, era incluso más siniestra que el Plogsom. En cuanto a las demás, él solo tenía ojos para una chica, su chica, su Reina Hermione.
El joven dio un silbido imitando un pájaro silvestre, esa era la señal convenida para los demás Renegados. En cuanto Harry puso un pie fuera de la tienda, los otros magos corrieron raudos a enfrentarse con él para tratar de someterlo.
Harry llevaba la varita de Hermione, la suya estaba rota debido a un ridículo accidente meses atrás, de pronto vio tres figuras abalanzándose sobre él y no dudo en atacar ni por un instante.
-Desmaius- grito Harry, Ron y Hermione salieron inmediatamente, ella llevaba la varita de repuesto de Ron, porque a Harry le servia muy bien la de ella.
Cathy O´Brian desvió la maldición con un Protego y le lanzo un Experliamus a Harry.
-Potter- grito ella- no es lo que crees, tranquilo.
Harry no estaba dispuesto a escuchar razones y menos de una bruja que no conocía, siguió luchando contra ella y Theodore, quien decididamente no quería utilizar al Plogsom contra él pero estaba reconsiderando seriamente su idea antes de que alguien saliese herido, acompañó a Cathy en su intento de reducir al mago.
Ron y Hermione peleaban respectivamente con Mike Seyches y Martín. Como era de esperarse, Hermione haciendo gala de su gran destreza mágica, logro aturdir a Martín, mientras huía por un sendero en el bosque perseguida por Mike, a quien un hechizo de Ron dejo igualmente inconsciente. .
Ron se vio solo e intento aturdir por la espalda al hombre alto encapuchado que se batía a duelo con Harry en compañía de su compañera, una mujer que era muy buena contendiente. Inmediatamente el Plogsom dentro de Theodore se puso alerta y salio del cuerpo de su amo, como una nube negra directo hacia Ron.
Harry vio con estupor como algo incorpóreo pero con aspecto decididamente maligno se iba hacia su mejor amigo.
-¡Ron! ¡No!- Harry le lanzo un Petrificus a Cathy quien quedo estática en el sitio y fue corriendo hacia Ron.
El Plogsom asumió forma corpórea por unos segundos, luciendo una silueta parecida a la humana, el horror era su arma y su cara putrefacta era como salida de la más atroz y bizarra pesadilla, Ron no podía quitarle la mirada de encima, estaba literalmente paralizado de miedo. Sus pupilas se dilataron hasta que sus ojos azules se tornaron completamente negros y su mente se contrajo en el más puro estado de pánico.
-Plogsom- la voz de Theo potente, autoritaria, resonó por todo el sitio. Tenia que actuar rápido, si dejaba a Ron Weasley a merced del Plogsom o moría de la impresión o se volvería completamente loco. El Plogsom hacia ver a los siete jinetes del Apocalipsis como unos niños de pecho en eso de provocar pánico en sus victimas- vuelve a mi.
El Plogsom se desmaterializo en el acto al escuchar la orden de Theo y volvió a posarse en su brazo como un tatuaje. Ron cayó inconsciente sobre el suelo y Harry se fue hasta él, Theo aprovecho la distracción y conjuro un hechizo de cuerdas mágicas, logrando atrapar a Harry, quien también cayó al suelo. Theodore reanimo a Mike y retiró el hechizo Petrificus de Cathy quien corriendo se acercó a Ron Weasley para verificar su estado. La joven miró a Theo.
-Esta vivo, solo se desmayo- grito Cathy palpándole el cuello a Ron, Harry se removía furioso entre sus ataduras.
-Excelente- dijo Theo, ayudando esta vez a Martín a recuperar el sentido. El chico con piercengs en la cara , se acaricio la cabeza, le dolía un poco. Theo le dio una palmadita en el hombro como gesto de solidaridad y luego le pregunto- ¿Dónde esta Hermione?
¿Hermione?, Harry entonces dejo de moverse. Por un momento, había supuesto que lo habían atrapado los carroñeros, al parecer estaba completamente equivocado ¿Que sangre limpia enemigo llamaría a su amiga Hermione?, solo se le ocurría un nombre, mas bien dos nombres, Harry frunció el ceño ¡NO! Un solo nombre……de un nombre estaba seguro, lo demás eran puras especulaciones. Observó al hombre enmascarado, quien era de contextura atlética y bastante alto, quien de nuevo pregunto por Hermione. Entonces Harry reconoció al dueño de esa profunda voz, con un leve acento nórdico en medio de su ingles elegante.
-¿Nott? ¿Qué diablos………..?- de nuevo Harry intento vanamente soltarse de las cuerdas mágicas.
-Te lo explicare a su tiempo- dijo Theo disgustado. Vaya, Potter lo había reconocido en el acto por imprudente- Ahora cierra la boca y no menciones mi nombre. ¿Dónde esta la chica?
-Huyo- Martín señalo el sendero en el bosque- por ahí.
Theo entonces dio inicio a la persecución, corrió unos cientos de metros y de pronto se detuvó, dos rayos rojos casi lo impactaron. Hermione estaba escondida detrás de un árbol, pero salio a enfrentarse con lo que fuese que la estuviera persiguiendo. Theo trago grueso cuando detalló su figura, ella estaba mas alta de lo que recordaba, sin dejar de ser menuda y delgada, sus caderas estaban mas redondas, sus largas piernas se detallaban bien con esos apretados jeans que lucia, y su cabello estaba corto hasta los hombros. Sus ojos oscuros brillaban, en esos momentos le estaba dirigiendo una mirada de desafió. Estaba mas hermosa que nunca, tenia casi un año que no la veía y la vez anterior fue menos de una hora, y en unas circunstancias en donde lo menos importante fue su aspecto físico, en total casi dos años sin verla o tocarla, pudo observar que ella ya no era una niña, era una mujer, una joven bien atractiva. Quizás para cualquier otro seria una chica ordinaria, una castaña mas del montón, pero solo él divisaba esa aura noble y bonita que ella poseía y a la que le era imposible resistirse una vez que se dejaba envolver por esta.
-Suelta a mis amigos- dijo la chica sin reconocer a ese hombre alto que venia tras de ella y le lanzó de nuevo un hechizo, Theo retrocedió y la desarmo con un Experliamus, ella miro atónita como la varita saltaba de su mano cayendo en el suelo. Intento un encantamiento convocador, este resultó y la volvió a tomar en su mano. Theo sabia que le iba a devolver el hechizo, así que se preparó.
-Experliamus- gritaron al unísono los dos jovenes, las dos varitas salieron volando. Hermione se adelantó corriendo con agilidad y pateo a Theo en el estomago. El chico se vio sorprendido ante la actuación de ella y no pudo dejar de inclinarse debido al dolor, apoyando una mano sobre su vientre. Hermione le golpeo la cabeza con una rodilla y Theo cayó sentado de nalgas sobre la maleza.
Ella recogió inmediatamente su varita y lo apuntó. Theo empezó a reírse histéricamente, jamás en su vida se habría imaginado que ella, tan menuda y delgada le ganaría en una pelea cuerpo a cuerpo. Pero es que lo había tomado totalmente desprevenido.
-¿Dónde están mis compañeros? Dímelo rata inmunda- grito ella, con la cara enrojecida de la furia. Theo con algo de esfuerzo logró incorporarse pero no dejaba de reírse. Hermione frunció el ceño ¿Que diablos estaba pasando? Sabia que los mortifagos estaban locos de atar, pero eso era ridículo ¿Qué le causaba tanta gracia que no podía dejar de reírse? Ni siquiera le había echo un Rictusempra- no intentes pasarte de listo, te matare si no me dices que ha pasado con mis amigos.
-Nena- dijo Theo quitándose el pasamontaña para descubrir su rostro, si no lo hacia ella lo mataría sin duda a golpes. Hermione dio un respingo, cuando lo escuchó llamándola Nena, Theo logró controlar su ataque de risa a duras penas – recuérdame no tener un duelo al estilo muggle contigo jamás.
Hermione abrió los ojos como plato debido a la sorpresa, frente a ella, un hombre joven, muy alto, fornido, con el cabello suelto color castaño claro, barba de tres días y una sonrisa picara adornando su cara, levantaba las manos en señal de rendición. Una persona que ella conocía muy bien, ya que siempre rondaba sus pensamientos y sus ilusiones. Su corazón empezó a bombear con fuerza. Allí estaba, vivo, despeinado y mal vestido, Theodore Nott, más guapo y atractivo que nunca.
Haciéndole caso a un impulso más fuerte que la prudencia y la cautela, se fue hacia él y lo abrazó montándose a horcajadas sobre su cuerpo. Theo la recibió con sorpresa y le correspondió, rodeándola con sus brazos. La sensación de tenerla junto a él de nuevo lo hizo tambalearse de jubilo, ella hundió su rostro en su pecho y gimió, él le beso la frente. Theo dio una giro completo con ella en brazos, hizo el intento de buscar su boca con la suya y de pronto Hermione cayó en cuenta de la realidad de la situación, la furia reemplazo la alegría de verlo vivo, se deshizo del contacto, tomó distancia y le dio un puñetazo en la cara con todas las fuerzas que tenia.
-¡Rayos!- Theo sintió como el puño de la chica impactaba en su nariz, pronto sintió el calor de la sangre saliendo por sus fosas nasales- ¡Por Dios Hermione! ¡Cálmate!
-Me has dado un susto de muerte- dijo ella bastante alterada. Bien, se alegraba ver a Theo sano y salvo, eso era un hecho, pero igualmente estaban en medio de un enfrentamiento. Y todavía no sabía si era amigo o enemigo, habían pasado tantas cosas, que ya ella no podía confiar en nadie- ¿Qué rayos haces aquí? ¿Por qué nos atacaste? ¿Cómo demonios nos encontraste? ¿Dónde estabas metido?
¿Qué le hiciste a Harry y a Ron? Te advierto Theo que no estoy para tus malas bromas.
-¡Ay!- gimió Theo tomándose la nariz con dos dedos y levantando el rostro. Ese golpe dolía como el demonio, la chica le había fracturado los huesos de la nariz con tabique y todo de seguro- te lo contare ……….por partes. ¡Diablos! ………Hermione, tienes…….. la….. mano………. pesada.
-¿Dónde esta Harry?- chillo ella.
-Esta…. a salvo- dijo Theo sentándose sobre un tronco, conjuró su varita y se hizo un Episkeyo en la nariz, consolidando la fractura que tenia, respiraba por la boca así que su voz salía entrecortada- los…… hemos……. rescatado.
-Siento haberte golpeado de veras- dijo ella mas tranquila, al parecer Harry estaba a salvo, Theodore no era el enemigo, eso era evidente, bueno un poco menos que evidente, pero pensándolo bien, esa sonrisa que trataba de ofrecerle no era fingida. Hermione se sentó junto a él, saco un pañuelo de su bolsillo y empezó a limpiarle la sangre de su rostro- es que me tomaste de sorpresa. No sabes cuanto te he extrañado.
-Yo también nena, mucho- dijo Theo permitiendo que ella le tocase la cara. Cuando le dirigió una de sus arrebatadoras miradas, Hermione dudo y miro hacia el piso, cortando el contacto, luego de un rato incomodo, Theo habló de nuevo- Llevamos meses tras de ustedes, hemos venido a rescatarlos.
-Nosotros no necesitamos ser rescatados- dijo ella con convencimiento- esa no es la idea de todo esto. Estamos huyendo, pero lo menos que necesitamos ahora es que nos "rescaten".
-Eso es lo que crees- dijo Theo observándola con una expresión bastante seria en su rostro.
Horas después……………….
Seis magos estaban sentados alrededor de una fogata, Cathy repartía entre ellos un poco de Whiskey de fuego, Hermione tenia una frazada encima y tenia un semblante serio en su rostro, luego de un rato se apretujo mas aun con la manta, estaban en primavera pero en Irlanda hacia bastante frió en las noches. Ron estaba descansando en su tienda, había permanecido sin sentido todo ese tiempo. Harry miraba el crepitar de las llamas tratando de analizar la información que obtenía mientras seguía con esa insólita conversación.
-Entonces los Renegados se oponen a Voldemort- dijo apesadumbrado, miraba con recelo a Theo, ese chico tenia con él una cosa, un ser, viviendo en perfecta simbiosis con su organismo. Un espíritu maléfico que había alterado a Ron tanto, que seguía inconsciente, removiéndose entre pesadillas- no sabia que existían, hasta hace unos meses cuando escuche un comentario en la Madriguera. Pero yo pensaba que ustedes eran los guardianes de la pureza de sangre.
-Lo somos- dijo Cathy sentándose al lado de su novio, Mike, quien la abrazo posesivamente- pero no nos gusta Voldemort, eso es definitivo. Por eso nuestros jefes pactaron una tregua con Dumblendore quien era el jefe de la Orden del Fenix. Desde que desapareciste con tus amigos, los hemos estado buscando. Incluso Nott se ha filtrado entre los mortifagos, él ahora es nuestro principal espía.
-¿Hiciste eso?- entonces finalmente Hermione habló, se había mantenido callada toda la velada, soportando las miradas de Theodore, analizando todo su revuelo sentimental de nuevo, que había alcanzado proporciones cósmicas al sentir la cercanía de esa persona que decididamente ella quería muchísimo. De nuevo el sentimiento de culpa la abordaba, por Theo Nott, por Draco Malfoy. Sentía esos sentimientos en constante conflicto. De un rato a la fecha, se había acostumbrado a eso, a querer a uno al levantarse y al otro al acostarse y pensar en ambos en el almuerzo. Mientras mas tiempo pasaba, mas natural le salía el sentimiento, sin embargo la duda persistía, ¿Seria ella capaz de amar a dos personas? Al parecer si, esa era la conclusión.
-Si- dijo Theo- digamos que las cosas se estaban saliendo definitivamente de control. Había que hacer algo y yo era la mejor carta que tenían.
-Te van a matar- gimió ella. Un silencio sepulcral se instalo en el lugar.
-Probablemente- dijo Theo restándole importancia agitando su mano, estaba justo frente a ella en la fogata, sintió el peso de la mirada de Hermione sobre él- si es que me descubren. Ahora lo importante es llevar a Potter bajo custodia, a la casa de Liam O'Sullivan, nuestro jefe, para ser protegido hasta que llegue el momento de enfrentarse a LordVoldemort.
Harry miró fugazmente a Hermione, quien asintió la cabeza, consciente del significado de ese intercambio de gestos, ambos sabían que eso era completamente imposible, no podían quedarse con los Renegados, tenían que seguir buscando los Horrocruces, pero tenían que ser cuidadosos en extremo, la existencia de esos artefactos, decididamente no era que para todo el mundo se enterase. Le habían hecho una promesa a Dumblendore y tenían la intención de cumplirla. Y el Secretismo era parte fundamental de esta.
-No podemos aceptar el ofrecimiento- dijo Harry después de otro rato en silencio- En primer lugar, nosotros estamos en esta aventura con un objetivo bien claro, del cual no daré detalles pero que generara beneficios para todos. En segundo lugar, Hermione es una hija de muggle y yo soy un mestizo, no creo que ni nosotros ni ustedes se sientan cómodos con nuestra presencia, debido a sus ideologías. Lo repito, lo siento pero es lo que pienso, los Renegados son un grupo racista.
-Es cierto- dijo Mike, Cathy intento evitar que siguiese hablando apoyando su mano en el hombro del joven, pero este hizo caso omiso - pero no somos asesinos. La tregua indica que debemos proteger a los mestizos e hijos de muggles. Nuestros objetivos no se alcanzaran diezmándolos ni asesinándolos, solo los devolveremos de nuevo a su mundo, como siempre ha debido ser.
-Eso es una locura- dijo Harry molesto, Hermione bufo exasperada, Mike se levantó del suelo, él hizo lo mismo, Theodore se coloco entre ambos, Harry cuando vio que existía una posibilidad de que los ánimos se caldearan regreso a su actitud calmada. Igual, fanáticos de la sangre o no, al parecer tenían buenas intensiones, no ganaría nada peleándose con ellos. Si era verdad todo lo que le habían estado explicando, los Renegados parecían mas un partido político que una banda de sádicos como los Mortifagos y lo mas importante, despreciaban a Voldemort tanto o mas que él- Bien, no discutiré mas, ustedes tienen derecho a tener sus ideas y nosotros las nuestras. Agradecemos su ayuda pero no lo necesitamos.
-Debes ser cuidadoso- dijo Theo encogiéndose de hombros, tratando de resignarse a la idea. Le molestaba la testarudez de Harry Potter, pero llevarlo obligado no era una opción valida. En esa pelea habían quedado bastante parejos y no usaría al Plogsom contra él. Decidió ayudarlo con información- Fenrir Grayback esta tras de ti, logre confundirlo y lo mande a Gales a buscarte, pero como buen hombre lobo, tiene una capacidad innata para el rastreo. Casi logra dar contigo antes que nosotros.
-¿Qué le hiciste a Ron?- pregunto Harry con interés – ¿Va a estar bien?
-Dale unas horas- dijo Theo- se recuperara completamente.
-¿Qué es eso que llevas dentro de ti?- dijo Harry se contuvo de agregar algo mas, eso era disididamente maligno.
-Un espíritu familiar- dijo Theo sin muchas ganas de seguir esa conversación. No le gustaba hablar del Plogsom, le provocaba incomodidad, a los Nott`s no se les arrinconaban con preguntas personales, él era la mejor prueba de ello y el Plogsom era tan parte de él como su mano, luego miro a Hermione- ella puede contarte la historia.
Harry le susurro a Hermione en el oído, puesto que la tenía al lado.
-Esta vez me contaras todo- dijo Harry- sin omitir ningún detalle importante.
-Te contare lo necesario para que entiendas y si…… omitiré alguno que otro detalle importante…………. de índole personal- dijo ella, sonrojándose al recordar como y en que situación ella se había enterado de la existencia del Plogsom
-Será mejor que durmamos- dijo Cathy- pasáremos la noche con ustedes. Montare las tienda de campaña- Mike, Martín y ella se dispusieron a montar tres tiendas de campaña, Harry los ayudo por cortesía y para alivianar el tenso ambiente que se había creado después de la discusión. Además estaba agradecido porque había comido una cena decente después de meses de estar en casi inanición.
-Plogsom- masculló Theo- sal a vigilar. Ya sabes lo que tienes que hacer con los intrusos- El halo negro se desprendió del brazo desnudo de Theo y se alejo.
El joven se acerco y se sentó al fuego cerca de Hermione.
-¿Estas bien?- pregunto ella.
-Todavía duele un poco- dijo Theo tocándose la nariz, ella lo miro con tristeza, el joven dio un respingo, al parecer había confundido la intención de la pregunta- Ah eso…………………la verdad………………….. si todavía me duele.
Ella se abrazo las rodillas, estaba muy pálida y la desazón impregnaba su rostro. De que servia hablar, de que servia creer que él todavía pudiese guardar algún sentimiento hacia ella, si estaban contra la pared.
-Yo lo lamento………..Theo………yo jamás quise hacerte daño- ella bajo la voz- simplemente sucedió…………no puedo explicarlo…………pero allí esta. Te quiero…………pero también siento cosas por Malfoy, es algo así como odio………..amor……odio.
-No se puede sentir odio y amor por la misma persona. O lo amas o lo detestas- Theo se sentía impotente ante esa demostración de sinceridad de parte de ella. No la entendía, nunca la entendería. De nuevo Hermione afirmaba que lo quería al igual que a Draco.
-Si se puede- dijo ella. Había estado pensando un largo rato sobre el asunto dada a la cercanía de Theo, su llegada abrupta y todo lo acontecido entre ella, él y Draco Malfoy, y de nuevo había llegado otra vez a la sorprendente conclusión, la que no se quería creer pero que era la mas ilógica lógica del asunto. Sus palabras en ese momento le parecían las correctas, quizás no las mas bonitas de escuchar o la mas fáciles para decir, pero eran las verdaderas- y también se puede amar a dos personas. Lo estoy viviendo en carne propia. No puedo exigirte que me perdones. Tienes derecho a despreciarme, pero te lo digo de nuevo, jamás quise dañarte y jamás he dejado de amarte, pero también lo quiero a él, aunque no se lo merezca. Es mi verdad, la única que tengo, no espero que la comprendas pero por lo menos acéptala.
-Duele como el diablo Hermione- dijo Theo enfocando su mirada en la fogata. Los irracionales celos hacían su aparición y él sentía como un torbellino de frustración lo envolvía y quería llevárselo con él al mismo infierno- de solo imaginarte con Malfoy, se me revuelven las entrañas. Lo he analizado desde todo punto de vista, intento entenderlo, logre perdonarte con mucho esfuerzo, pero es difícil.
-No te merezco Theo- dijo ella- eres mil veces mejor persona que yo. Te engañe, te traicione y tú todavía eres capaz de perdonarme.
-Si es verdad lo que me dices- Theo clavó su intensa mirada en ella- si me quieres como admites hacerlo, estoy seguro que hubieses hecho lo mismo conmigo- por un momento sus ojos se encontraron. Habían sucedido muchas cosas, algunas eran una poderosa razón para no querer verse nunca mas las caras, sin embargo la fuerza de sus sentimientos estaban allí presentes, como una furiosa marea de invierno, un tsunami de emociones encontradas en donde sin duda predominaba el cariño y el más profundo amor entre ambos. Era insólito pero era la verdad. Theo se sentía hipnotizado por la presencia de ella. No podía ocultarlo por más tiempo, quería una oportunidad de nuevo, deseaba hacer que olvidase ese maldito sentimiento que tenia por Draco Malfoy, anhelaba de nuevo compartir sus sueños y sus esperanzas. Deseaba hacerla su mujer y la madre de sus hijos. Compartir toda una vida con ella, como debió haber sido desde el principio, antes de que sus vidas se torcieran, antes de que apareciese Draco Malfoy a echar a perder todo.
-Te quiero- dijo él acercando su rostro al de ella- te amo. Llámame estupido o loco pero nunca deje de sentir por ti. Tengo meses esperando para verte y decírtelo. Hermione, vente conmigo, olvidemos todo, huyamos al mismo fin del mundo, por favor te lo pido. Creo que tenemos un futuro juntos………………lo se, eres la mujer que me ha sido señalada como mi compañera, eres mi destino. Déjalo, vente conmigo. Yo renunciare a todo esto, a ser espía, a los Renegados, a mi nombre, a mi fortuna y a mi legado por ti.
-No puedo hacerlo- dijo ella, conmovida de que le recitara a su particular estilo esas líneas de Romeo y Julieta. Oh Theodore Nott, cuando pienso que no puedes ser mas irresistible, sales y recitas Shakespeare para que cualquiera caiga rendida en tus brazos. Y Hermione sentía que casi lo logra, casi la convence, pero era difícil, quería aceptar su ofrecimiento, una parte de ella, la que quería con todas sus fuerzas creer en los sueños y las esperanzas de Nott. Pero no podía, por un lado, tenia una promesa con Harry, por otro, el fantasma de Draco Malfoy, siempre rondaría su mente y su corazón. No podía engañarse a si misma por mas tiempo. Porque al igual que estaba segura de que Theo para ella era insustituible, su amor por Draco Malfoy también lo era, a pesar de que le era difícil perdonarle muchas cosas. Solo esperaba que el tiempo hiciese lo suyo, ayudándola a aceptar sus terribles equivocaciones. Pero seria poco honesto, prometer algo de lo que no estaba seguro de cumplir. Ella sencillamente no podía olvidarlo. Theo tenía la mitad de su corazón, pero la otra era de Draco Malfoy, así de simple.
-Cásate conmigo- la proposición fue inesperada. Hermione sintió como se le estrujaba el corazón. Theo se vio sorprendido a si mismo, proponiendo algo que jamás le habría pedido a alguien, debido a sus convicciones, a sus ideas. Sacrificar su independencia, seguro le costaría…………….pero estaba saltando por encima de todo, por Hermione……………..solo y exclusivamente debido a ella. Era su última carta, su as bajo la manga, estaba literalmente desesperado.
-Theo………. yo- Hermione balbuceaba totalmente impactada. Esa declaración era algo increíble. Theo Nott no era de los que se casaba, dicho por su propia boca, era libre como el viento, incapaz de atarse. Pero estaba siendo sincero y eso hacia mas difícil todo.
-Ambos tenemos dieciocho años, somos mayores de edad desde hace tiempo. Cásate conmigo y terminemos toda esta dolorosa historia- la voz de Theo se hizo ronca, se acerco mas a ella, sus narices casi se tocaban- te lo repito, te amo Hermione Granger, estoy desesperado por ti.
Ella entonces se levantó intempestivamente, empezó a apretarse convulsivamente las manos, estaba nerviosa, impactada. No quería hacerle mas daño, pero no veía otra forma. Camino de un lado a otro indecisa ante lo que debía decir, tratando de escoger las palabras correctas.
-Theo…………yo- dijo ella- no puedo hacerte eso. Te dañaría…………ya lo hice una vez , lo se, tarde o temprano lo haría de nuevo. Yo no soy libre de sentir, estoy atada con una cadena de oro a ti pero también a Malfoy, no puedo unirme en matrimonio a ti por mucho que te quiera, con otra persona en el pensamiento y dentro de mi corazón. No es justo ni para ti ni para mí. No me odies por rechazarte por Dios, lo que no quiero es hacerte daño.
-Él no te merece- dijo Theo con amargura- aunque ahora este rumiando su arrepentimiento y quizás te quiera al igual que yo. No lo se, de pronto solo te deseo esa vez y nada mas. No puedes sacrificar tu felicidad por una persona que nunca te ofreció nada ni lo hará jamás. Él solo piensa en si mismo, tú sabes que es cierto, sus sentimientos son confusos y retorcidos- Hermione cerró los ojos, sentía como las palabras de Theo atravesaban su corazón como dagas ardientes. No quería escuchar mas nada sobre Draco Malfoy, él algún día también tendría la oportunidad de explicarse y ella tendría que confesarle bastantes cosas, pero no seria ahora. Theo siguió escupiendo palabras herido como estaba-No te ama como yo lo hago. No te merece. Él lo sabe, me lo dijo, se ofreció a apartarse si tu aceptabas ser mi mujer, prometió no interferir. Yo no podría prometer lo mismo, te amo demasiado. Además ¿Cómo puedes sentir algo por una persona que te hizo tal daño? ¿Acaso olvidaste todo lo que dijo?
-No lo he olvidado- dijo ella mientras sus manos temblaban. Maldito Malfoy, ¿Quien se cree para decidir por ella? ¿Y después de todo lo que había pasado? Solo recordar ese terrible momento bastaba para odiarlo a muerte y sin embargo no podía, era incapaz de hacerlo – Quizás no pueda perdonarlo alguna vez……………..no lo se. Pero igual lo quiero. Esa es mi maldición, los quiero a ambos y no puedo tenerlos a ninguno.
-Entiendo- dicho esto Theo se levantó y fue hasta su tienda de campaña derrotado-discúlpame por haberlo mencionado. Fue un error de mi parte.
-Theo- Hermione lo llamó, pero el chico se introdujo en la tienda haciendo caso omiso de su llamado.
Ella se sentó de nuevo en el suelo frente a la fogata. El silencio de la noche caía sobre el lugar, solo se oía el crepitar de las llamas y el sonido de los animales nocturnos. Sentía su corazón aullando de pena, temblaba de solo recordar todas esas palabras y la manera intensa y descarnada del como había sido dichas y planteadas. Theo había hecho temblar todo los cimientos de su vida de nuevo, con su declaración inesperada. ¡Por Merlín! Le había propuesto matrimonio. Tenía que reconocer que estaba alterada, confundida pero terriblemente emocionada y un poco feliz también. Daba vueltas mil y una veces sobre el mismo asunto, una y otra vez, tratando de hallar alguna explicación a lo ilógico. Que maldito y cruel había sido el destino colocándola en esa encrucijada. No quería pensar, pero sin embargo se devanaba los sesos a cada minuto que pasaba, no quería sentir y se encontraba a si misma deseando y amando a dos personas tan diferentes, por las razones correctas y por las equivocadas. Sentía su cabeza estallar y no encontraba ninguna solución en donde nadie saliese con el corazón roto. La única que tenia, era el alejamiento. Pero la fuerza de su amor era tan avasallante, que se lo negaba una y otra vez. Era egoísta en un sentido pero noble en el otro. Si pudiese escoger estar con ambos, en las condiciones ideales, lo haría…………..pero solo si fuese mas pérfida de lo que era, y ciertamente ella no era de ese tipo. Hermione Granger, era noble y generosa……………no lo haría…………sin embargo, algo en su corazón no podía esperar ni un segundo mas.
Caminó decidida hasta la tienda de Theo y entró, él estaba sentado acomodando su bolsa de dormir. Levantó la vista y la observó, ella permanecía inmóvil, todavía dudosa del rumbo a la que la habían llevado sus decisiones y como no……….sus emociones.
A Theo se le secó la garganta de solo verla, abrió la boca para decir algo y no pudo expresar nada, ella lo tenia anonadado con su presencia, ese día se había dado cuenta de que ya no lucia como una niña, sus formas de adolescentes habían dado paso a formas de mujer. Horas antes, con anticipación, no había podido dejar de deleitarse con su figura, como sus pantalones ajustados insinuaban un cuerpo grácil, esbelto y decididamente femenino. Su rostro era mas decidido que el que recordaba y en pocas horas, literalmente se había vuelto a dejar embrujar por ella. La amaba, la quería, la seguía deseando con todas sus fuerzas a pesar de su rechazo. Verla allí, frente a su tienda, después de todo lo hablado, le sembraba mas interrogantes que respuestas, pero algo en la mirada de ella, en esa intensa mirada que le estaba ofreciendo, lo hizo actuar de nuevo impulsivamente, exponiéndose de nuevo a su rechazo. Theo se levantó con rapidez y fue hasta la chica, la sujetó contra él por la cintura y con una mano ahueco su rostro. No podía dejar de mirarla, estaba hechizado por esos ojos oscuros y su dueña. Hermione no hablaba, su corazón latía a mil por segundo.
-Me voy a ir con Harry- dijo ella en un susurro, sintiendo como sus sentidos se alteraban ante el choque eléctrico que había significado tener su cuerpo pegado al de él- tengo que hacerlo. Nada de lo que he dicho ha cambiado, pero yo………….esta noche……...yo ………….quiero estar contigo.
Theo la apretó más contra él y sin decir absolutamente ninguna palabra, fundió sus labios con los de ellas, ofreciéndole el beso más desesperado del que era capaz. Ella cerró los ojos y le respondió con frenética intensidad. Enredo sus manos en el cabello de él, mientras se introducían por completo en la tienda. Theo interrumpió el beso para pegar sus labios en la frente de ella, respiraba trabajosamente, era una agonía sentirla tan cerca y también tan lejos. Ambos cayeron arrodillados sobre el suelo, Theo no dejaba de abrazarla.
Hermione rozo con su nariz su rostro, disfrutando del contacto, la textura y el calor de la piel del chico. Theo metió sus manos debajo de la blusa de ella y acaricio su piel desnuda. Hermione soltó un gemido ante el contacto de los dedos de Theo sobre su cuerpo y sin abrir los ojos de nuevo continuo besándolo, ambos se acostaron de lado en la improvisada cama que hacia la bolsa de dormir, Theo apretó sus nalgas atrayéndola hacia él, ella empezó a lamerle el cuello sin timidez alguna, cuando la tuvo atrapada pasándole por encima una de sus piernas, procedió a desabotonar su blusa, mientras de nuevo la besaba, absorbiendo toda la esencia embriagadora de la chica. Hermione arremetió contra el pantalón, tratando de quitar el cinturón y desabotonando la pretina de este, cuando lo tuvo suelto, metió la mano hasta encontrar la intimidad del chico, la cual procedió a acariciar impunemente. Theo jadeo contra los labios de Hermione y mientras ella mas lo acariciaba mas duro se ponía. Estaba mareado y consumido de pasión. Si la chica seguía haciéndole eso, no iba a durar mucho tiempo, sin embargo, trato de controlarse y la dejo que siguiese con su faena mientras él trataba de desvestirla.
Pronto las ropas de ambos fueron retiradas y se confundieron en una amalgama de cuerpos y pieles. El aroma de sus olores confundidos era embriagante, sándalo y jazmín, hombre y mujer, olor y sabor a sexo, a unión. Ambos jóvenes exploraron sus cuerpos sin tapujos, sin vergüenza. Ella enloqueció cuando Theodore mordió sus pezones, cuando apretó sus nalgas, cuando lamió sus profundidades. Rodaron por el piso, tratando siempre de encontrar una posición más cómoda que le permitiese completo acceso a todos los lugares ocultos de su anatomía. Mucho rato después, ella estaba echada de espaldas, disfrutando de tener todo el peso del hombre sobre ella, Theo iba con calma, disfrutando cada momento, cada instante, cada roce, cada beso. Su cuerpo lo llevaba a la demencia, sus labios también, pero quería prolongar el momento, porque sabía que seguramente seria la última vez. Lo que estaban haciendo, lo hacían por amor, pero era una especie de despedida. Algo para sellar un sentimiento que seguiría intemporal, que persistiría a través del tiempo, porque él no lo dejaría morir en su corazón, aunque ella se negase a compartir su vida con él.
-Hermione- dijo él mientras sentía el movimiento ondulante de las caderas de ella invitándolo a su interior- escúchalo, jamás te olvidare.
-Theo- susurro ella mientras abría sus piernas y levantaba su pelvis para entrar en contacto con la del chico. Theo la sujetó por la cintura y en un movimiento rápido se incorporo y tomándole por las nalgas, la sentó a horcajadas sobre él. Sin mediar más palabras y bruscamente, la clavo sobre su hinchado miembro, separó sus piernas para equilibrar el peso y abrazándola, manteniéndola completamente sujeta, tomo impulso y empezó a embestirla con fuerza y precisión. Hermione se vio invadida de una manera tan contundente y placentera que le mordió el cuello para no gritar. Theo siguió con su ataque y así sentados como estaban, hicieron el amor largo rato.
Hermione sentía la enloquecedora presión sobre su centro, que la elevaba a la cumbre del placer una y otra vez, con sus manos ahueco el rostro de Theodore y lo besó con una contundencia tal, jugando con su lengua de una manera, que Theo sintió que ella le hacia el amor con su boca, mientras él se hundía hambriento en su lugar secreto. Las manos del chico vagaban por la tersa piel de la espalda de ella. Entonces la dejo moverse a voluntad, como quisiese. Pronto sintió que no podía aguantar mas la posición y se echo con ella al piso, sin salirse de su interior. Tomó una pierna de la chica y la colocó sobre su cadera, para profundizar así el contacto, Hermione saltó sobresaltada por la sensación de tenerlo hundido en ella hasta el fondo. Theo siguió brindándole embestidas enérgicas y poderosas, poseyéndola como nunca lo había hecho, demostrando a cada estocada que ella era suya, solo suya aunque fuese en ese fugaz instante. Ella apretó sus nalgas atrayéndolo mas y entonces, ambos se perdieron en una cornucopia de placer sexual, subieron a las alturas y los movimientos erráticos de sus cuerpos mantuvieron su orgasmo hasta hacerlo eterno. Hermione sintió como sus miembros desfallecían, quedo sumida en el sopor de la consumación mas plena. Theodore derramo su simiente dentro de ella, mientras la besaba con ahínco, terminó en prologándos y enloquecedores espasmos. Se separó jadeante de su boca, totalmente ido, con gotas de sudor adornando su frente. Ella tenía los ojos cerrados, lucia absolutamente complacida y arrebolada, sonrojada hasta mas no poder.
Theo se dejo caer sobre su cuerpo, apoyó su cabeza entre los senos de la chica y entonces por primera y única vez en su vida, lloró de impotencia, por saber que la había perdido para siempre, que quizás jamás volverían a compartir un momento así. Ella lo sintió llorando y entonces lo abrazó con fuerza, finalmente tampoco pudo contener el llanto. Theo jamás había derramado una lagrima frente suyo y verlo así, indefenso, trastocaba todo su ser y la conmovía a niveles insospechados. Acaricio sus cabellos, mientra sentía la humedad escurriéndose por sus pechos.
-Pasara- dijo ella sollozando- te prometo que todo esto pasara……………algún día me entenderás.
Entre lágrimas y besos, permanecieron mudos durante toda la noche, amandose……….disfrutando el momento, de ese efímero momento compartido.
Harry se extraño al despertar a las cinco de la madrugada y no ver a Hermione durmiendo en la tienda con él y Ron. Salio hacia el exterior y sintiendo una corazonada fue hacia la tienda que sabia era la de Nott, asomó su vista por un instante y la vio………completamente desnuda, durmiendo en los brazos de Theodore Nott. Él abrió los ojos y lo miró con algo de desagrado y también culpa, cubrió a su compañera con una manta. Harry se apartó, bastante azorado y apenado. Se sentó frente a lo restos de la hoguera y luego de un rato Theo salio completamente vestido y se sentó a su lado.
-Discúlpame la indiscreción- dijo Harry con voz ahogada- me preocupe porque ella no estaba con nosotros.
-Es comprensible- dijo Theo con cara de pocos amigos.
-¿Decidió irte contigo?- pregunto Harry temeroso.
-No- dijo Theo y luego miró a Harry- se va a ir contigo por su estupido sentido del honor, tú sabes mejor que nadie, ella no romperá sus promesas esta vez. Cuídala Potter, como tu vida, porque si ella muere en todo esto, no será Voldemort quien te arranque la cabeza sino yo.
-¿La amas? ¿Todavía?- pregunto Harry.
-Si- dijo Theo apretando sus manos en puño- fue un error abandonarla, pero también yo tenía poderosas razones para hacer lo que hice. Creo que eso torció todo. Es difícil que yo admita esto, pero también hay otra persona metida entre nosotros.
-Malfoy- dijo Harry con rabia.
-Ese mismo, Malfoy- gruño Theo, por supuesto que el otro chico se había dado cuenta, quizás hasta ella misma se lo había confesado, pero ni modo- Potter quizás estoy equivocado o quizás no, pero me jugare todo con esto, préstame atención. Los mortifagos no deben atraparlos y en caso de que lo hagan, si yo no puedo estar allí por equis o por zeta, lo único que te queda es Draco Malfoy. Me ha prometido ayudar o en todo caso ayudarlos. Ambos sabemos es un imbecil, pero algo me dice que daría su vida por ella. Y como bien sabes, Hermione esta decidida a correr la misma suerte que tú y Weasley.
-Malo para todo- dijo Harry analizando todas las implicaciones- muy malo si alguna vez tengo que confiar mi vida a Draco Malfoy.
-Tú lo has dicho, no yo- fue lo único que comentó Theodore Nott.
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Ron todavía miraba un poco atolondrado la escena, a duras penas se había recuperado de su espeluznante encuentro con el Plogsom. Nott y Hermione hablaban apartados un poco mas del resto, estaban tomados de la mano, ella decía algo y él asentía muy molesto. Harry esperaba impaciente. Después de unos minutos, los dos jóvenes se abrazaron fugazmente y ella le dio algo a Nott.
-Quédatelo- dijo él mirando la medalla que hacia mucho tiempo le había regalado- es un obsequio
-No puedo- dijo ella- es tuya. Algún día un bebé Nott la llevara en su cuello, debes conservarla, es para tus hijos.
-Los únicos niños Nott´s que quiero son los tuyos- dijo él con amargura- sino me caso contigo no lo hare jamás, eso es una promesa.
Hermione le apretó la mano con fuerza. Era demasiado difícil dejarlo, pero ese era el mejor camino para todos. Quizás hacer el amor con él no fue la mejor idea, pero nunca se arrepentiría de eso. Ella lo quería con todas sus fuerzas.
-Intenta ser feliz- dijo ella- yo seré feliz si tu lo eres. Cuando todo esto termine, volveremos a vernos y seremos amigos, te lo prometo.- ella le dio un beso fugaz en la mejilla.
-Después de la guerra, lo seguiré intentando pero contigo- declaro Theo con total sinceridad- creo que lo que pasó ayer no fue una buena manera de disuadirme de lo contrario.
-Cuídate- le contestó Hermione en voz baja.
-Procura no matarte Reina Hermione- le dijo Theo hosco mientras Hermione se alejaba. Luego le gritó- Haz lo que tengas que hacer, pero no mueras, no te lo estoy pidiendo, te lo exijo- ella le dedico una esplendida sonrisa. Él se estremeció de solo observarla. Era un hecho, seguía enamorado como un tonto.
-¿Qué es todo eso?- dijo Ron mirando con incredulidad a Harry, quien se encogió de hombros.
-Nada inusual- comentó Harry mientras se echaba su mochila en el hombro- una pareja despidiéndose. Pasa todos los días en estos tiempos.
-Ni que lo digas- dijo Ron, luego frunció el ceño recordando un detalle- y ¿Ellos no habían terminado hace años?
-Quizás- dijo Harry haciéndose el desentendido- no se………ya sabes como son esas cosas.
-Te sorprendería saber todo lo que se- dijo Ron ufano, Hermione se acerco a ellos.
-Créeme que no sabes más que yo- comentó Harry tomando a Hermione de la mano, quien estaba tranquila pero con la tristeza asolando su cara.
-Antes que me pregunten- dijo Hermione- no estoy de novia con Theo. Somos amigos.
-Si tú lo dices- dijo Harry- no tengo mas remedio que creerte- Hermione levantó una ceja ante el comentario irónico.
-Nos vamos- dijo ella sin evitar mirar de reojo hacia donde estaba Theo observándola, parado en medio del claro, con el viento revolviendo sus cabellos.
-Nos vamos- Harry lanzó un hechizo no verbal y desaparecieron.
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Bueno para mi esto es lo que debe estar sintiendo Draco si supiese lo que paso en estos momentos y porque no, Theo también, espero que les guste la letra, la música es de lo mejor. Busquen Corriente Alterna, Maracaibo en Facebook.
EH HE, al fin cielo sale hacia ti.
Quizás después de vivir en el centro del sol
Cuando la lluvia secara
Cuando tu cara cambiara
No quiero
En espirales
Saca la cabeza y mira si tú quieres estar
Adonde iras mañana,
Cuando el sol te sepulte.
No quiero verte………….ehhh.
Y de que sirve hablar………..sirve hablar…
Y de que sirve creer……….
Si solo gritas……
a la pared.
En espirales
Hoy quizás, después de lo de ayer
Quizás tu cuerpo
solo se acostumbrara a estar
Y suena el silencio, en miles de mentes
Y suenan tus recuerdos
No quiero verte
En espirales
Saca la cabeza y mira si tú quieres estar
Adonde iras mañana,
Cuando el sol te sepulte.
No quiero verte………….ehhh.
Y de que sirve hablar………..sirve hablar…
Y de que sirve creer……….
Si solo gritas……
Gritas a la pared.
"En espirales"
Corriente Alterna.
Venezuela sin fronteras, cd, 1998
