25_ El Alice del robo
Pov Natsume
Eran dos niñas, esas dos niñas de siempre, las de cabello castaño y piel blanca, parecían ser de no mas d años, también estaba yo de pequeño, estaba Ruka y Aoi, estábamos todos en el césped, en lo que parecía un jardín
-¡Feliz cumpleaños! –gritamos yo, Ruka y Aoi a la vez viendo a las niñas que estaban muy emocionadas
-¡Gracias! –dijeron ellas sonrientes
-Feliz cumpleaños mis niñas –dijo un hombre saliendo de algún lugar, llevaba una enorme tarta de color naranja, atrás de el estaban mis padres, los padres de Ruka y otra mujer
-Bien, vamos todos a las mesas –dijo mi madre cargando a Aoi- vamos Natsume ¿o quieres quedarte aquí?
-No –dijo mi yo pequeño
-Natsy, ven conmigo –dijo una de las niñas tomándome del brazo
-Que no me llames Natsy, niña fea –le regaño Natsume molesto
-¡No me digas niña fea! –exclamo la chica sacándole la lengua y vio el brazo de Natsume- Natsume ¿qué paso con tu brazo?
-Me queme –murmuro el, la pequeña tomo el brazo del chico entre sus manos y cuando movió sus dedos, el brazo se recupero totalmente
-¡Ya! ¡Ahora vamos con Ruka Pyon y los demás a comer! –dijo ella
-Cerda –dijo el, pero la niña ya no le prestaba atención
Natsume se removió inquieto en el asiento de su silla del colegio, se saco el manga de la cara y vio que estaban el clases de Inglés, al lado suyo Ruka estaba leyendo, del otro lado suyo Mikan estaba dibujando en un cuaderno negro y al lado de Ruka Nanami parecía dormir placidamente
-¡No puede ser! –grito Mikan de repente soltando el lápiz de su mano, toda el aula se giró hacia ella y una adormecida Nanami entre abrió sus ojos adormilada
-¿Qué sucede Yukihara? –pregunto la profesora sorprendida por semejante grito
-No... nada- murmuro Mikan
-Idiota –le dije yo sin poder resistirme, Mikan me lanzo una mirada que, si no fuese por que sabía que era incapaz de hacer nada además de golpearme, me hubiese asustado
-Muy bien, por favor mantenga el silencio o retírese –dijo la profesora y Mikan asintió tomando asiento
-¿Qué te paso? –le pregunto Nanami desde la otra punta aun dormida
-Nanami, hoy es Primero de enero- le dijo su hermana como si fuese obvio, vi como Nanami entrecerraba los ojos tratando de hacer funcionar a su cerebro dormido y de repente también se levanto gritando
-¡Me había olvidado! –exclamo ella sorprendida
-¿Usted también Yukihara Nanami? –exclamo la profesora ya molesta ante ese griterío- ¿quiere salir del aula
-No por el momento, gracias por preguntar –dijo Nanami sentándose
-¿Qué pasa hoy? –pregunto Ruka
-Nada –dijo Mikan
-Se me había olvidado –dijo Nanami y suspiro- bueno, igualmente no es como si nada fuera a suceder, es lo mismo de todos los años
-Si, pero lo olvidamos completamente- dijo Mikan en un susurro
-Na, no importa –dijo Nanami restándole importancia- sigue dibujando y olvídalo, ya se ira –explico ella recostándose entre sus brazos para seguir durmiendo tranquilamente
-¿No viste a Naru raro desde navidad? –le pregunto Mikan
-¿Tu también te diste cuenta? –murmuro Nanami ya medio dormida- creo que algo le paso, pero no le des importancia, cuando salgamos le preguntamos ¿vale?
-Si –dijo Mikan agarrando el lápiz del piso
-¿Me pueden explicar que paso? –pregunte yo sin entender nada
-Absolutamente nada –dijeron ambas a la vez, yo y Ruka nos vimos con el ceño fruncido ante eso ¿qué les pasaba ahora a estas dos?
Luego de casi cinco horas de aburridas clases salimos afuera, al instante Mikan y Nanami salieron a buscar a Narumi
-¿Las seguimos? –pregunto Hotaru mirándonos
-¿Cómo? –dije yo
-¿Me van a decir que no se fijaron que están muy raras? –dijo Hotaru- yo quiero saber que sucede y las voy a seguir ¿vienen o se quedan?
-Espérame –dijo Ruka
-Yo voy –dije siguiéndolos, nos escondíamos detrás de las paredes siguiéndolas de cercas, ellas seguían buscando a Narumi hasta llegar al patio grande
-¿Dónde esta Naru? –dijo Nanami con un suspiro, de repente alguien las abrazo a ambas a las vez
-¿Cómo están peques? –pregunto Narumi con su típica sonrisa al verlas, ambas se giraron felizmente
-¡Narumi! –gritaron abrazándolo
-¡¿Dónde estuviste?! –le dijo Mikan golpeándolo- me preocupaste mucho idiota Narumi
-¿Por qué nos evitas Narumi? –le dijo Nanami furiosa
-No las evito pulguitas –dijo el divertido y sentó con cada una de las niñas en una rodilla- son tan bonitas –dijo el sonriente- iguales a su madre cuando tenía su edad
-Narumi, no cambies de tema- le regaño Nanami- ¿por qué usas todo el tiempo ese guante? ¿Qué ocultas?
-Nada niñas, nada –dijo el sonriente, nieve comenzó a caer del cielo
-No nos mientas Narumi –le regaño Mikan- tu siempre nos dijiste que las mentiras no conducían a ningún lado
-Bueno, en este caso...
-¡Narumi! –les regañaron las dos
-Naru, muéstrame el brazo –le ordeno Mikan
-Peque, no tengo nada, solo que hoy no fui al colegio por que me fui a comprar unas cosas...
-Narumi, el brazo –dijo Mikan con la mano extendidas, Narumi suspiro y se quito el enorme guante que traía para mostrar el brazo negro, como si tuviera veneno o algo peor, Natsume frunció el ceño ¿qué estaba haciendo Narumi últimamente?
-¿qué te paso? –le dijo Nanami tocando el brazo
-Una maldición –explico el- pero no es nada, ya se me va
-No se te va a ir sola –dijo Mikan agarrando el brazo- deja que te lo cure
-Mikan, no puedes, las maldiciones no se curan con tu Alice
-No la voy a curar, la voy a robar –murmuro Mikan pero Narumi retiro su brazo
-Te dije que nunca uses ese Alice –le regaño Narumi severamente
-Al menos que sea una emergencia –le recordó Nanami- y esto lo es, así que o te lo saca por voluntad o te desmayo –le dijo ella amenazándolo, Narumi suspiro y miro alrededor esperando que no hubiese nadie
-Bien Mikan, hazlo –dijo con un suspiro Mikan toco el brazo de Narumi y este comenzó a brillar, poco a poco las manchas negras y azules fueron desapareciendo dejando el brazo de su manera normal hasta desaparecer completamente, ahora Mikan tenía en esa mano una piedra de color negro azulado que brillaba muy fuerte
-¿Qué fue eso? –exclamo Ruka sorprendido
-El Alice del robo –dijo Hotaru sorprendida al ver ese poder
-¿Cómo? Ese Alice no existe –dijo Natsume esperando, seriamente, que en realidad no existiera
-Si –dijo Hotaru- es una historia muy larga que no deberían saber, solo hagan silencio o nos descubrirán
-Ya esta Naru –dijo Mikan dándole la piedra de Alice
-Gracias –dijo el con una sonrisa y Mikan se sentó de nuevo a su lado
-¿Y que fuiste a comprar? ¿O era una mentira?
-Claro que no era una mentira –dijo el ofendido
-¿Entonces?
-¿Creen que me olvidaría que sucedió el primero de Enero?...
