Capitulo 25- La verdad prevalece
En la mansión de los Leagan en Crystal Lakes tanto Eliza como Neil compartieron sus opiniones sobre cómo las cosas les habían evolucionado el uno al otro. Ambos sintieron que lo que querían, tarde o temprano se las arreglaban para adquirirlo. La conversación se volvió en una discusión cuando los hermanos intercambiaron sus opiniones sobre quien cada uno tenía por pareja. "¿Qué ves en ese Reed? Él es un hombre tan cobarde. " Dijo Neil.
"¿Ah, sí? Bueno, eso me beneficia. Si Reed fuera de personalidad más fuerte yo tendría más dificultades para conseguir lo que quiero y cuando lo quiero." Eliza contestó con enfado.
"¿Y qué de tu elección por esposa? ¡Je! Ella es la chica que tanto despreciamos mientras vivió aquí. Candy ha resultado ser una mujer desgraciada que vivió con un hombre durante más de un año sin estar casada, tu matrimonio con ella será una burla." Eliza continuó diciendo.
"Tengo mis razones para llevar a cabo mis planes con Candy. De hecho voy a estar más que satisfecho de tenerla como mi esposa, ya todo lo que espero es que un idiota perdido de amor por ella la pierda para siempre." Neil respondió.
"Supongo que tienes razón en que Archie estará destrozado. Me enferma saber que los tres primos se enamoraron de esa chica. Mi Anthony la prefirió a ella que a mí. Si se hubiera quedado conmigo ese día de la casería de zorro su vida se hubiera salvado. No me gustaba Candy en ese entonces, pero después de ese día tan horroroso de la muerte de Anthony, la odie aun mas por haberme quitado el amor de mi vida." Eliza dijo mientras recordaba el pasado.
"Me niego a perder mis emociones y sufrir como un tonto por amar a alguien. El amor no es para mí, no lo quiero, ni lo necesito. Parece enlazarlos y destruirlos cuando se enamoran ¿quién quiere eso?" Neil respondió.
"Tú dices eso en este momento, pero cuando te llame la atención y el amor te atrape, sé que voy a escuchar una historia diferente. Te va a pasar un día, ya lo veré. Recuerda, no hay vacuna contra el amor." Dijo Eliza.
"La historia que si te voy a contar es que esta noche la fiesta de compromiso va en pie. Me pregunto si no habría algunas bellas damas entre los invitados que se unan a mí para un revolcón en el jardín." Neil respondió con una risita.
Sin embargo, cuando Eliza pensó que sus planes con Reed estaban de mejor a mejor, no pasó mucho tiempo para Reed en llegar a molestarse con constantes regaños de Eliza y lloriqueos. Reed ocasionalmente, se sentía sofocado y comenzó a inventar excusas con el fin de evitar ir a visitarla en Crystal Lakes. El se quedaba en el trabajo durante más horas y fue entonces cuando Reed conoció a una mujer que realmente lo cautivó. Su secretaria anterior, una mujer mayor y desaliñada, fue sustituida por una mujer atractiva y joven. Reed se había perdido en amor con la nueva chica y sus sentimientos hacia ella eran correspondidos. A medida que pasaban los días continuó visitando a Eliza aún menos a su casa. Eliza no estaba al tanto de los cambios en la actitud de Reed, debido a sus propios preparativos de la boda. Reed intentó hablar con ella acerca de sus sentimientos, pero ella simplemente le dijo que hiciera algo útil con los preparativos. Se sentía atrapado y manipulado. Reed se cayó estos sentimientos la noche de la fiesta de compromiso de Neil, pero no por mucho tiempo más.
Sarah estuvo emocionada esa mañana, ya que su hijo Neil sería anunciado como el futuro marido de Candice. Sarah se comporto agradable, incluso alrededor de su madre Beatrice (50), y su padre Charles Hamilton (64), y luego los acompaño a dar una caminata alrededor de la propiedad.
"Querida, te ves radiante hoy. Estoy tan feliz por ti y por mi nieto. Neil de haber encontrado el amor al fin. Le deseo toda la felicidad del mundo." Dijo Beatrice.
"Gracias mamá, me alegro de que ustedes puedan estar aquí para compartir este momento tan especial con nosotros." Respondió Sarah.
"No nos lo perderíamos por nada del mundo mi amor." Charles dijo mientras besaba a su hija Sara, que ahora tenía treinta y siete años de edad.
"Roger debe llegar más tarde para unirse con nosotros. Estoy muy contenta de tener a mi familia aquí para un acontecimiento tan feliz." Dijo Sara.
En la mansión Cornwell en Chicago la familia se había reunido y llevado una conversación ligera hasta que el tema se hizo irresistible de ignorar.
"Antes de que haya mucho más que decir, voy a hacerte saber que el evento de esta noche no va a terminar bien." Archie le susurró a su madre Janice (53) cual se había sentado junto a su marido Joseph (56).
También los presentes en la sala eran la Abuela Janette (81), el año pasado su amado esposo Theodore (83) por causa de neumonía había fallecido. Otros miembros de la familia estaban presentes entre ellos.
"Candice no está de acuerdo con el compromiso, alguien más lo ha hecho en su nombre. Ella se niega a casarse con Neil. Así que prepárate para ver el gran show en Lakewood esta noche." Archie continuó susurrándole a su madre.
"Oh, parece que habrá una cena con espectáculo después de todo. No me lo perdería por nada del mundo. Sarah y su presuntuoso hijo serán puestos en su lugar de una vez y por todas." Janice respondió en voz baja.
En otra parte de Chicago en la mansión Elroy, Cora (74) con su esposo Brian (78), su hijo Colin Nicholas (57), su esposa Viola (55), y otros miembros de su familia se encontraron tomando el desayuno afuera en el jardín, ya que era un día soleado con una agradable brisa.
"Colin, Viola, debo advertir que si algo va mal esta noche, puede ser debido a la ruidosa chica que está comprometida con tu sobrino Neil. Candice Blanca ha sido la obsesión de tu primo Albert y le ha permitido ser lo más libre posible. Si encuentran que ella sea un poco mal educada es simplemente porque ella era una niña huérfana que llegó a la familia en su adolescencia. Dios sabe que traté de enseñarle, pero ella ha sido una tarea casi imposible para mí. A pesar de que ella puede ser algo brusca, hay algo en ella que es intrigante, ella es amable, especialmente con el personal de servicio. La enviamos a estudiar al extranjero, pero se escapó y más tarde se convirtió en una enfermera registrada aquí en Chicago. En verdad, Candice no tenía necesidad alguna de trabajar, pues Albert siempre suplió todas sus necesidades. Al parecer, Neil se había encontrado con algunos problemas y Candice le salvó la vida con su atención médica. Neil parecía estar muy agradecido con ella a pesar de sus rivalidades de infancia. El reciente cambio en Neil y sus atenciones para con Candice nos ha cogido por sorpresa. Así que tomamos esta decisión en nuestras manos para asignar a Neil como el marido de Candice. Ella es un heredera Ardlay y por lo tanto nos gustaría preservar las riquezas ganadas de la familia original, por si a caso algo le llegara a suceder a nuestro Albert en el futuro." Cora dijo mientras todos escuchaban en silencio.
"Mamá, ¿te preocupas por Candice, incluso en lo más mínimo?" Preguntó Colin.
"Bueno, hijo, ella me ha causado muchos dolores de cabeza pero en el fondo dentro de mí hay algo en ella que me atrae hacia su persona. Físicamente me recuerda a tu querida hija Celeste, a Viola, y a ti cariño. Esperen a que la conozcan y serán testigo con sus propios ojos del parecido, es increíble." Dijo Cora mientras bebía su té.
"Si Celeste estuviera viva hoy tuviera treinta y siete años, y su bebé hubiera tenido veinte años." Viola dijo mientras miraba hacia abajo.
"¿Mamá me dijiste que su nombre es Candice verdad? ¿Cuánta más casualidad puede ser esta de lo que ya es, el nombre de mi nieta era Candice Rose." Colin respondió con los intrigantes ojos.
"Cualquier tipo de chica que sea esta Candice, sin duda me encantaría conocerla. No puedo esperar ver el parecido que dices que tiene con mi querida difunta. Me podrá traer un poco de alegría por lo menos." Agregó Viola.
De vuelta en Lakewood, Candice y Albert se regocijaban a solas. La pareja caminó a través de la propiedad boscosa, mientras recordaban las muchas cosas que habían compartido juntos.
"Oh Albert, quiero que nunca se acabe nuestro tiempo juntos. Es lo más feliz que he estado en mi vida." Candice dijo mientras caminaban de la mano de Albert a través del bosque de Lakewood.
"Hoy es un día maravilloso de hecho - un día que ha marcado mi vida para siempre. Vamos a seguir disfrutando de su magnificencia." Albert respondió mientras se inclinaba para besar a apasionadamente a Candice.
Una vez más la pasión que sentían uno por el otro era incontrolable y en medio de la naturaleza, con el campo de testigo, su amor se culminó nuevamente pero en una cama de la hierba verde, narcisos, y de trébol.
Había llegado el momento cuando los invitados comenzaron a llegar. Candice se quedó en su habitación hasta que el reloj principal dio las cuatro y media. Albert era de buscar por ella y acompañarla hasta la sala de espera. Cuando Albert se acercaba a la puerta, toco suavemente a la puerta y entró en el dormitorio de Candice. Frente a él estaba ella usando uno de los hermosos vestidos que él le había elegido para esa noche. Un vestido elegante color champán claro de corpiño de satén sin tirantes que cruzaba de los pechos hasta las caderas, el cual acentuaba aún más su escultural figura. Pasando las caderas el vestido tenía un abundante flujo de gasa larga del mismo color, el cual le llegaba hasta los pies. El color del vestido complementaba las características angelicales de Candice, ella estaba radiante con accesorios decadentes de diamantes. Su cabello lucia presionadas ondas suaves junto con un holgado moño, el cual le daba un estilo romántico. El cutis de Candice fue ligeramente empolvado con una pequeña cantidad de colorete en sus mejillas y sus labios fueron pintados con un suave tono de color coral.
"Cariño, te ves absolutamente impresionante. No hay palabras que puedan describirte... como si el cielo hubiera enviado su más hermoso ángel aquí... para mí." Albert dijo mientras tomaba la mano de Candice y acercarla hacia él.
"Déjame mirarte otra vez." Dijo Albert mientras hacía girar a Candice.
"Eres más que hermosa y esta noche vas a dar una inolvidable impresión." Dijo Albert con contentamiento.
"¿Realmente crees que soy tan bonita? ¿Crees que puedo pasar con buenas calificaciones el régimen estricto de reglas de tu tía Elroy?" Candice preguntó tímidamente.
"!Eres hermosa! Cariño, no hay duda de que has sobrepasado cualquier regla." Dijo Albert luego besó ligeramente los labios pintados.
Cuando Candice entró en la sala de espera con Albert, Colin y Viola se levantaron de inmediato de la sorpresa. La pareja Muir se miraron con asombro.
"!Oh Dios, es nuestra Celeste! El parecido de Candice con nuestra hija es más que inexplicable." Dijo Viola con asombro.
"Vamos a acercarnos a ella e introducirnos apropiadamente. ¿Viola Te gustaría?" Colin le preguntó con emoción.
"Albert ¿Te importaría introducirnos a Candice? Nos encantaría conocerla." Colin susurró en el oído de Albert.
"Por supuesto primo sería un placer, tan pronto cuando ella acabe de charlar con tu madre te la llevaré. ¿No te parece una belleza? Eso sí, te aseguro que ella es mucho más hermosa interiormente." Albert dijo con orgullo.
"Candice, has hecho que me sienta orgullosa de ti esta noche. Te ves divina." Dijo Cora con alegría.
"Gracias tía abuela Elroy." Candice dijo mientras tomaba las manos de Cora.
"Incluso creo que he perdido mi paciencia y me he frustrado contigo varias veces, quiero que sepas que yo no te he odiado, al contrario. Nunca le he dicho esto a nadie, pero siempre me has recordado a alguien muy querido. Tenerte cerca sólo me hizo extrañarla más, por lo tanto, tuve que presentarme como la mujer fuerte de espíritu que has encontrado. " Dijo Cora con sincero alivio.
"Lo siento por todo el dolor que le he hecho pasar, nunca fue mi intensión." Candice abrazó a Cora tiernamente.
"¿Realmente me parezco a Celeste?" Candice le preguntó mientras se concluyó el abrazo.
"Cariño, no tienes ni idea de lo mucho que te pareces a ella esta noche. Y tus ojos... es como si mi querida sobrina Rosemary me estuviese mirando a través de ellos." Cora dijo sonriendo mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas.
"Candice, si no te importa, mi primo y su esposa les encantaría conocerte. Tía Elroy si nos disculpas prometo darte de besos después." Albert dijo cuando le guiñó un ojo a Cora.
"Tú eres lo más dulce – vayan pues. Mi hijo espera por conocerte Candice." Cora dijo mientras besaba la mejilla de Candice.
"Primo Colin, Viola, permítanme presentarles a nuestra querida Candice Blanca-Ardlay." Albert habló al Candice sostenerse del brazo de Albert.
"Es un placer conocerlos a ambos. Albert dice que viven en Inglaterra. Me encantó el área cuando tuve la oportunidad de estudiar en Londres." Dijo Candice.
"Es un placer conocerla Srta. Candice, hemos oído hablar mucho de usted y sin duda quería ponerle una cara al nombre." Dijo Colin.
"¡Y qué cara por cierto. Es como si mi propia hija estuviera delante de mí." Contestó Viola.
"¿Su hija era Celeste? Lo siento por su pérdida, me imagino que la echan de menos." Candice dijo mientras tomaba las manos de Viola.
"Tus manos... es increíble... ven querida, muéstrame tus manos." Viola dijo mientras ambas inspeccionaban sus manos.
"Son del mismo tamaño y estructura. Usted es de hecho un regalo de Dios." Dijo Viola con gran sorpresa.
"Quiero que venga a visitarme en Londres después de que se case y se establezca con Neil. Una vez allí podrá ver fotos de Celeste. Usted incluso, podría quedarse en la habitación de Celeste si lo desea." Dijo Viola de la emoción. Albert y Colin se quedaron mudos cuando Candice y Viola siguieron comparando sus manos.
"Yo le doy gracias por la oferta, es muy amable de su parte invitarme." Candice dijo mientras abrazaba a Viola.
"Tengo que confesar algo, no tengo ninguna intención de casarme con Neil, yo no lo quiero." Candice susurró en el oído de Viola. Viola se asombró.
"Hoy es la fiesta de compromiso y todo el mundo está aquí para celebrar el evento. Debo confesar que estoy un poco confundida." Contestó Viola.
"Bueno, verás Viola, alguien ha planeado este compromiso sin el reconocimiento de Candice y sin mi verdadera aprobación. De hecho el compromiso no es válido. Pero yo estoy tomando la oportunidad de que todos estén presentes para anunciar mi posición en las empresas Ardlay a pesar que ambos ya lo saben." Albert dijo mientras tomaba un sorbo de su whisky.
Luego al caminar todo el mundo volvió a ver a Candice, todos los ojos estaban puestos en ella. Candice se mostró segura de sí misma y optimista con la gran cantidad de personas presentes esa noche. Eran las cinco y a cada uno se le pidió que se reunieran en el salón de baile, donde Albert se presentaría como el patriarca de la familia y las empresas Ardlay. Poco después, Albert anunciaría la noticia del compromiso anulado. Cuando Candice estaba siendo escoltada por Albert, Archie logró verlos al ser pasado.
"!Candy!" Dijo Archie lo suficientemente fuerte para que ella se diera la vuelta.
"Discúlpame Albert; nos encontraremos en el salón de baile, me gustaría hablar con Archie antes de que todo se manifieste." Dijo Candice.
"Por supuesto querida, como desees." Albert contestó mientras miraba a Archie.
"Candy encontraste a Albert, y él está aquí contigo." Dijo Archie con una mirada angustiada.
"Archie, tenemos que encontrar un lugar para hablar y rápidamente, tengo algunas noticias que te darán ganas de sentarte." Candice contestó.
Candice estuvo finalmente a solas con Archie para poder hablar con él sobre todas las noticias que pasaron desde la última vez que se vieron.
"Candy estás irresistiblemente hermosa... si yo no fuera un caballero te besaría en este mismo instante." Archie dijo mientras sonreía.
"!Archie, por favor enfócate! Estamos aquí para hablar seriamente de Albert. No es quien pensábamos que era... ¡Albert es William A. Ardlay, Tío abuelo William, él es el mismo Sr. Ardlay!" Dijo Candice alarmada.
"¿Eh?" Dijo Archie confundido. "¿Cómo sabes eso?" Preguntó Archie.
"Vine hoy buscando al Sr. Ardlay para decirle que me niego a participar en un compromiso con Neil y a renunciar a la familia. Me quedé como una estatua al ver a Albert aquí en este lugar. Me dijo todo, desde la forma en que me adoptó a cómo llegó tu carta, junto con la de Anthony y la de Stear para impedir que fuera mandada a México. ¿Te acuerdas? Nadie más sabía de esas cartas. ¡Albert es el tío abuelo William!" Candice dijo mientras caminaba de lado a lado.
"Candy, necesito una copa y algo muy fuerte. Entonces ¿tú estás enamorada de tu padre adoptivo?" Archie la interrogo mientras sostenía su propia cabeza con asombro.
"Sí, estoy enamorada de él. Además, él me ama también. Queremos estar juntos... pero ahora las cosas son más complejas de lo que esperábamos. Albert está a punto de anunciar su posición en la familia y en el mundo de los negocios. Todo el mundo sabrá que él es mi padre adoptivo por ley, pero realmente ha sido un guardián y tutor. El no ha sido una figura paterna en lo absoluto." Candice contestó cuando finalmente se sentó.
"Candy escucha, esto es realmente una terrible situación. Si lo piensas bien, los medios de comunicación están aquí con reporteros y sus cámaras. ¿Cómo vas a escapar de los chismes de las noticias? Los perseguirán por ser inmorales si ambos llegaran a mantener esta relación. Las empresas Ardlay sufrirán mucho también. Nadie va a querer hacer negocios con un hombre que se acuesta con su hija." Archie dijo mientras se levantaba para caminar hacia la puerta.
"Yo no sé qué más decirte Candy, pero si decides continuar viendo a Albert, es posible que tenga que ser mantenido en secreto durante mucho tiempo." Dijo Archie al luego salir de la habitación.
Una vez en el salón de baile todos los invitados se reunieron, incluyendo los medios de comunicación. Candice antes de aparecer tomó un gran trago de su copa de champán y camino hacia Albert. Neil había llegado tarde y finalmente logró estar junto a Candice.
"!Wow! de seguro que te limpias bien gatita." Dijo Neil intoxicado de alcohol.
"Candy, yo realmente no quiero casarme contigo, no estoy preparado para esto. Me gusta mi vida tal como es, con mi libertad de ir y venir como me plazca." Neil dijo mientras se colgaba por el brazo de Candice.
"Neil, componte de una vez, ¿a caso no puedes ver que la gente está empezando a mirarte?" Candice dijo con firmeza pero en voz baja.
Poco después, Albert tomó otro trago de su whisky hasta terminarlo y le entregó la copa a Candice.
"Deseame suerte cariño." Albert susurró y después dio un paso adelante para dar los anuncios.
"Les doy la bienvenida y les agradezco a todos por venir y compartir con nosotros una noche llena de sorpresas. Créanme, les dará a todos algo de qué hablar en los próximos años." Dijo Albert con una fuerte voz y una postura de gran alcance.
Su aspecto era impecable. Albert llevaba un esmoquin negro, con una camisa de botones perlados, mancuernillas con la letra A, un corbatín y un pañuelo color champán que coincida con el vestido de Candice. Todo el mundo le prestó atención a Albert mientras hablaba y los fotógrafos tomaban numerosas cantidades de fotos mientras que él seguía hablando.
"El Imperio Ardlay se basa en el trabajo diligente de William Ardlay aquí en la zona de Illinois en los entonces de los 1800. Se casó con Rubí Stratford y comenzó su familia poco después. De esa unión llegó un hijo, William Henry Ardlay y dos hermosas hijas, Cora y Janette Ardlay, las cuales hoy se encuentran entre nosotros. Henry se casó con la bella Priscila Wellington y tuvo dos hijos tarde en la vida. Esto sólo permitió que Henry se hiciera cargo de los negocios Ardlay y explotarlos a su máximo potencial." Albert habló con gran pasión refiriéndose a sus predecesores.
"Rosemary fue su primera hija, pero lastimosamente falleció en sus treinta y pico de años. Después del fallecimiento accidental del gran Henry Ardlay y su querida esposa, su único hijo varón, a la temprana edad de trece años, llego a heredar todo el Imperio Ardlay." Dijo Albert y se detuvo brevemente mientras que todos alrededor le prestaban atención.
"!Yo...soy... William Albert Ardlay! el sucesor de todo el Imperio Ardlay en este país y en el extranjero" dijo Albert con una voz de estruendo que fue escuchada en todo el salón.
"Yo soy el hijo de mi padre, y detrás de puertas cerradas he gobernado su imperio con intelecto, mientras que obtenía sabiduría." Dijo Albert con pasión.
Todo el mundo rompió el silencio con un gran estruendo de aplausos y vítores. Los huéspedes estaban todos muy emocionados y sorprendidos que al fin pudieron ponerle cara al patriarca del imperio Ardlay. Candice se quedó sin aliento ante la magnitud del respeto rendido a su Albert. El era rico y poderoso, más allá de lo que uno se podría imaginar y todos los presentes lo sabían. Candice aplaudió con entusiasmo mientras lágrimas de alegría comenzaron a rodar por sus mejillas.
Poco después, Albert llamó a Candice para presentarla.
"Ahora voy a presentarles a una dama que posee un corazón de oro y de gran pasión por los que sufren males físicos." Albert dijo mientras tomaba a Candice cerca de él en un medio abrazo y ella inclinaba la cabeza con elegancia al público.
"A medida de ser su benefactor financiero tuve el placer de asistir a esta gran persona en un momento de necesidad durante su juventud. Ahora, que no sea yo confundido como su figura paterna ya que solo soy once años mayor que ella." Los invitados carcajearon brevemente cuando Albert afirmó.
"Ella vive una ejemplar vida y como un ser humano me ha enseñado a superar las dificultades en varias circunstancias. Les presento a todos ustedes a, Candice Blanca." Albert dijo mientras mantuvo el control de la presentación.
Candice se inclinó y le susurró: "Neil acaba de decir que no quiere casarse conmigo tampoco." Con una sonrisa oculta continuó a susurrarle a Candice. "Esto es aún más fácil de hacer."
"¿Puedo tener su atención una vez más? Tengo un anuncio más que hacer. Desafortunadamente, debido a las circunstancias personales, el compromiso entre Neil Leagan y Candice Blanca no se llevara a cabo. Quedémonos aquí a comer, beber y celebrar el evento que ha dejado una marca definitiva en la historia del mundo de los negocios, que es mi introducción personal a todos ustedes." Albert dijo mientras los invitados murmuraban entre ellos.
Albert tomó dos copas de champán Amour de Deutz y le dio una a Candice mientras levantaba su copa a la audiencia. "Fue un placer dirigirme a ustedes esta noche. ¡Celebremos! ¡Y Salud a todos! "
Repentinamente Albert fue inundado por los reporteros con preguntas acerca de futuras ofertas y planes de negocio. Albert respondió muchas preguntas con gran carisma y encanto. De repente, un reportero preguntó lo siguiente:
"Sr. Ardlay, ¿nos podría dar una poca de luz sobre su vida personal? ¿Está casado y tiene hijos?" Dijo un reportero.
Candice tomó ese tiempo para alejarse del lado de Albert para evitar cualquier pregunta personal que fuera dirigida a ella.
"Bueno, ya veo que no juegan al preguntar. Todo lo que puedo decir es que no estoy casado ni tengo hijos propios, pero eso puede cambiar muy pronto, así lo espero." Dijo Albert con una sonrisa.
"Eso sólo puede significar que hay una persona especial en su vida, ¿es eso correcto Sr. Ardlay?" Otro periodista le preguntó rápidamente.
"Si quieren saberlo, en la actualidad hay una persona especial en mi vida y esa es toda la información personal que estoy dispuesto a compartir con ustedes esta noche. Gracias, ahora si me disculpan, los invitados me esperan." Albert respondió luego se alejó para mezclarse con algunos invitados que estaban entusiasmados de hablar con él.
Después de los anuncios que Albert hizo, Sarah Leagan estaba angustiada por la disolución del compromiso. Ella buscaba a su hijo hasta que lo encontró en una de las habitaciones privadas de la mansión. Neil no estaba solo, sino que estaba en compañía de una mujer muy hermosa, una de los muchos artistas musicales para el evento.
"!Neil!" Sarah exclamó cuando ella se acercó a él
"¿Que es lo que está pasando aquí, no te da vergüenza?" Sarah dijo al darse cuenta de Neil y la mujer había sido encontrados en una situación comprometedora. La camisa de Neil estaba desabrochada y el cuello estaba manchado con lápiz labial de la mujer.
"Ay Madre, soy un hombre que ama la compañía de una dama hermosa y tú me está interrumpiendo. Por favor déjanos de una vez." Dijo Neil molesto.
"Por cierto, si te estás preguntando, tuve un cambio de opinión al último minuto. Yo no me veía viviendo como lo hace mi padre. Supongo que no soy tan fuerte como él. Tener que vivir toda una vida con alguien por obligación, eso no me llama la atención para nada." Neil continuó diciendo al tener el valor por la borrachera.
"!Sólo tendrías que estar ebrio para atreverte a decir lo que está diciendo!" Sarah dijo consternada.
"Sí, he estado bebiendo, y no, yo no me voy a casar." Respondió Neil.
"No sirve de nada hablar contigo en este momento. Haz lo que debas esta noche, pero tendrás que mirarme a la cara, junto con las consecuencias de tu decisión mañana." Sarah dijo y luego salió de la habitación con furia.
En otra área de la mansión, Cora y su hermana Janette hablaron sobre las novedades y los viejos tiempos.
"Mi querida hermana Cora, ¿cómo funcionas entre todo el caos constante que rodea a la familia? Envidio tu fuerza y tu determinación de continuar con tu posición." Janette dijo mientras sostenía la mano de su hermana.
"Janette, a veces he sentido que mi esfuerzo no se reconoce pero después me siento y observo con ojos diferentes, todo ha valido la pena. Albert me ha necesitado durante tanto tiempo, pero por fin ha llegado a su potencial en todas las áreas. Él tiene la última palabra en su trato, y no voy a ir en contra de él, sobre todo si se trata de Candice. ¿Te diste cuenta como se dirigía a ella sin el apellido Ardlay? ¿Y que tiene una persona especial en su vida a pesar que nunca se le ha visto con una mujer?" Dijo Cora.
"Sí, me di cuenta. Me pregunto lo que él tiene en mente con Candice. Ella es muy bonita y esta noche casi no la reconozco. Incluso me di cuenta de cómo miraba a Albert. Puedo detectar la mirada de amor cuando lo veo." Respondió Janette.
"Sí, por supuesto, aún me sorprendió más cuando Albert le regresó el mismo mirar a Candice después de que le dijo al reportero de la persona especial." Dijo Cora.
"Bueno, ellos no están realmente relacionados ¿y qué si se enamoran? Él nunca dijo públicamente que era su hija adoptiva. Él sólo se refería a sí mismo como su benefactor financiero." Respondió Janette.
"Yo siempre había temido que esto pasaría, son sólo once años de diferencia y ha visto a su hermosa rosa florecer." Dijo Cora, luego se perdió en sus pensamientos.
"Lo que Albert decida hacer, él lo hará. Sin embargo, quien decida estar con él tendrá que compartirlo con su agitado negocio. Y esto pondrá a prueba el verdadero amor de una mujer." Dijo Cora.
"Toda esta charla sobre el verdadero amor sólo me hace extrañar mas a mi amado esposo Theo. No puedo creer que se haya ido hace ya dos años. Todavía lloro cuando me acuesto en nuestra cama." Janette dijo con tristeza.
"Mi querida hermana, te quiero y no me gusta verte triste. Yo nunca dejé de pensar en mi primer amor Edgar. Nunca he olvidado mucho de nuestro breve romance. Con Brian es una relación diferente. Pero si algo llegara a sucederle a mi marido me derrumbaría. Él es mi fuerza, mi seguidor número uno, y el que me ha animado a través de todas mis pruebas." Dijo Cora y luego se levantó.
"¿Te acuerdas de cómo nos reíamos de mi instructor de piano, el Sr. Milner, su terrible aliento, y su aspecto delgado? Éramos tan malas." Cora dijo para desviar el momento entristecedor.
"Oh sí, de tantos recuerdos los más recordados siguen siendo los de nuestra juventud. Tuvimos grandes momentos juntas ¿no?" Janette respondió mientras caminaba hacia su hermana para abrazarla.
"Te quiero mucho y me encanta cada momento pasado contigo Janette." Cora dijo mientras abrazaba y besaba la mejilla de Janette con ternura.
Las hermanas siguieron disfrutando de su compañía sin saber que la vida de Janette terminaría en un año debido a una oculta enfermedad cardíaca.
De vuelta en el salón de baile, Roger Leagan llegó poco después de que se hicieron los anuncios. Se puso de pie mientras sorbía su coñac, él no había puesto los pies en el Lakewood en muchos años. Allí, en Lakewood, le propuso matrimonio a su difunta esposa Celeste y el recuerdo de estos eventos inundó su mente. Mientras permanecía en silencio, Candice se le acercó por detrás y sin decir palabra le dio un golpecito en el hombro. De repente Roger se dio la vuelta y con gran sorpresa dejó caer su copa de coñac.
"Celeste..." Roger dijo con una mirada de asombro. Candice retrocedió cuando el cristal se hizo pedazos y la bebida salpicó.
"!Sr. Leagan! Soy yo, Candice Blanca. ¿Estás bien? Lamento haberlo asustado." Dijo Candice.
"Lo siento, me tomaste por sorpresa, eso es todo." Dijo Roger mientras se movían más allá de la bebida derramada que estaba siendo limpiada rápidamente por el personal de servicio.
"Ha pasado un tiempo desde la última vez que te vi querida. Te ves increíble." Roger continuó diciendo.
"Gracias, señor Leagan." Respondió Candice.
"Por favor, perdona a mi familia por todo el daño que te han causado y el daño que siguen causándote. Parece que hacen lo que quieren sin consultarme. Te deseo lo mejor querida. Tienes mucha potencial y admiro tu perseverancia." Roger dijo mientras agarraba las manos de Candice.
"Yo les he perdonado ya Sr. Leagan. Gracias por sus amables palabras. Siempre has sido bueno conmigo." Candice contestó y se detuvo.
"Sr. Leagan... Quiero compartir con ustedes algo muy privado, si me lo permite." Candice dijo mientras miraba directamente a los ojos de Roger.
"Sí, por supuesto. Vámonos lejos de esta multitud." Roger le extendió su brazo a Candice y se dirigieron hacia la terraza.
"Sé que usted estuvo casado una vez con la hija del los Muir. ¿Usted también cree que me parezco a ella?" Candice preguntó tímidamente.
"Candice, la primera vez que nos encontramos cara a cara tuve curiosidad acerca de ciertas similitudes. Pero esta noche, te ves exactamente como Celeste lucio bajo estas luces, hace muchos años atrás. Además, la primera vez que oí tu nombre quede sorprendió, ya que quería el nombre de mi hija fallecida. Celeste y yo estábamos tan contentos de nombrar a nuestra futura hija Candice Rose. Ella habría sido de tu edad, si hubiera sobrevivido su nacimiento. No puedo creer que hayan pasado veinte años." Dijo Roger con una mirada lejana en sus ojos.
"Hace muchos años escuché a la servidumbre hablar de la pérdida de su primera esposa y su hija, y estoy muy apenada y triste por el recordatorio constante que yo pueda ser para usted." Candice dijo al llegar a la terraza.
"Ame a Celeste como nunca he amado antes a una mujer y tu semejanza a ella no me causa ningún dolor, por el contrario, me sirve de consuelo." Roger respondió mientras sacaba una silla para que Candice se sentara.
"Hablando de apariencias, a menudo me pregunto si me parezco a mi madre o a mi padre, y lo que realmente sucedió con ellos." Respondió Candice.
"Sólo me puedo imaginar la incertidumbre que debes sentir. Crecer con tantas preguntas sin respuestas, eso debe haber sido muy difícil para ti. Me preguntaba acerca de tus padres, cuando vivías con nosotros, por lo tanto ordene la búsqueda de tu acta de nacimiento. Por desgracia no había tales registros disponibles para ti antes de su estancia en el orfanato." Dijo Roger con honestidad.
"Oh Señor Leagan, realmente me asombra. Usted ha hecho un esfuerzo para encontrar a mis padres. ¡Es usted muy amable! Sus hijos son muy afortunados de tenerlo. Me gustaría que mi verdadero padre hubiera sido alguien como usted." Candice dijo mientras se lanzaba a abrazar a Roger.
Sin embargo, en la residencia de los Leagan un evento inolvidable estaba a punto de tomar lugar. Gertrude había recogido todas sus pruebas escritas sobre el origen de Candice y lo había dejado en su cama. Estaba nerviosa, su cara estaba enrojecida y tenía los ojos hinchados por el constante llanto. La decisión de revelarlo todo a los Leagan llego. Gertrude había pedido al mayordomo llegar a su habitación a las diez de la noche con el fin de entregar un mensaje urgente a los Leagan. Gertrude actuó extraña esa noche durante la cena. Parecía distante y preocupada sin mucho que decir al resto del personal, hasta después de que había terminado con su cena. Gertrude se puso de pie y se dirigió a sus compañeros de trabajo.
"Quiero que sepan que me preocupo por todos y cada uno de ustedes. Es un placer trabajar con un gran equipo de sirvientes." Gertrude entonces les obsequio brevemente a todos algunos de sus objetos personales que había coleccionado a través de los años. Dejó el comedor antes de que sus ojos se llenaran de nuevo con lágrimas incontrolables.
En la residencia de los Leagan, las diez habían llegado y el mayordomo llamó a la puerta de Gertrude. Pero no hubo respuesta del dormitorio, el mayordomo giró el picaporte de la puerta sin seguro y entro a la habitación sin luz.
"Gertrude, ¿estás durmiendo? Me pediste que viniera a buscar un mensaje para los Leagans. Gertrude, despierta, por favor." El mayordomo dijo mientras trataba de encender la luz, pero las luces no funcionaban.
Mientras continuaba caminando para acercarse a la mesa de noche se topo con el cuerpo sin vida de Gertrude que colgaba de la gran lámpara de su techo. Alarmado, el mayordomo gritó por ayuda varias veces. Algunos miembros del personal de servicio lo oyeron y vinieron a ver el porqué de sus gritos en la habitación de Gertrude. Una vez que la lámpara se encendió en la mesa de noche vieron el cuerpo de Gertrude colgando. Sus diarios sobre su cama también eran visibles junto con una carta dirigida al Sr. Leagan.
Los Leagan habían permanecido en Lakewood mientras la fiesta continuaba. Un mensajero fue enviado de inmediato a dar la noticia a Roger y a su esposa antes de entregar el caso a las autoridades.
"Señor, hay un mensajero de su casa que insistió en que tenía un asunto urgente que discutir con usted. Si desea recibirlo le está esperando en una habitación privada." Un miembro del personal de servicio de Lakewood, le dijo en voz baja a Roger.
"Si es urgente entonces debo ir a verlo al respecto. Candice, si no te importa, me gustaría disculparme de tu presencia. Tengo que decirte que me lo pasé muy bonito charlando contigo querida. Que no sea la última vez que hablemos con tanta seriedad." Roger dijo mientras besaba la mano de Candice.
"Como diga usted Sr. Leagan. Voy a sacar tiempo para ir a visitarlo más a menudo." Respondió Candice.
Una vez en la habitación privada el mensajero dijo a Roger lo que había sucedido en su casa. Roger se alarmó y se levantó con gran angustia. Le pidió al personal de la residencia de Lakewood que encontrara a su esposa y la lleven inmediatamente afuera donde se le esperaría en el automóvil. Sarah fue rápidamente escoltada afuera y pronto ambos se vieron obligados a regresar a Crystal Lakes.
"Sr. y Sra. Leagan, con todo respeto no hemos movido el cuerpo hasta que nos indique qué hacer." Dijo el conductor.
"Gracias. Que nadie fuera de nuestra casa sepa lo que ha sucedido. Nosotros no tenemos que llamar la atención sobre el asunto." Roger respondió cuando Sarah le tomaba la mano brindándole apoyo.
Tanto Roger y Sarah fueron recibidos y trasladados a la habitación de Gertrude. Sarah cayó al suelo al primer vistazo de su fiel acompañante de muchos años.
"Gertrude ¿qué has hecho? ¿Por qué has hecho esto?" Exclamó Sarah llorando.
"Sr. Leagan, Gertrude me instruyó entregarle un mensaje urgente para usted antes de que esto ocurra. Ella le dejó un sobre sellado. Creo que puede contener lo que ella tenía que decirles." Declaró el mayordomo.
"En primer lugar voy a leer el mensaje, y luego voy a decidir qué hacer a continuación." Roger dijo al sobre ser entregado en su mano. Permaneció en la habitación de Gertrude y leyó lo siguiente:
Sr. Leagan,
Yo le he causado una gran injusticia. Yo sé que no puedo ser perdonada por mi maldad. Su hija Candice Rose nunca murió, ella vive. No me podía quedar con el secreto por más tiempo, especialmente después de saber que los medio hermanos se comprometen a ser marido y mujer. Sí, Candice Blanca es su hija legítima. Le dejo todos mis diarios con muchos apuntes sobre su hija y el porqué llegue a hacer lo que hice hace veinte años atrás. Usted y Candice no se merecían esto. Ella es un ser humano extraordinario y es muy parecida físicamente a su madre Celeste, además Candice tiene muchos de los atributos suyo señor Leagan. Cuide de la Sra. Sarah, ella realmente lo ama.
Gertrude
"!Oh Dios, Mi hija vive!" Roger grito mientras caía de rodillas y lloraba en voz alta mientras que una mezcla de emociones lo inundaba.
Gracias mil a todos uds los lectores y por sus lindos comentarios, se les aprecia muchooo!
Uyyyy que les pareció el capitulito? Bueno sigan leyendo para ver la conclusión de la historia con el próximo capitulo. Tambien habrá una sección adicional de información sobre varios persojanes de la historia.
A continuación: Un amor que sobrelleva todo
