Engañados
Resumen: Naruto he de la aldea, luego de descubrir un terrible engaño. Lo que no sabe es que en su cuerpo lleva la prueba de un amor. Tres años después debe volver a la aldea y proteger a sus hijas de todo, inclusive de su otro padre.
Categoría: Naruto
Personaje: Naruto Uzumaki, Sasuke Uchiha
Géneros: Drama, Romance, Tragedia
Clasificación: NC-17
Advertencias: AU=Universos Alternos, Lemon, Mpreg=Embarazo Masculino, Muerte de un personaje, Violación/Non-Con, Violencia.
Capítulo: 25/31
Completa: Sí
Disclaimers: Los personajes de este fic no me perteneces, los utilizo sólo por mera diversión.
25º Capítulo: El cometido de Pein
Gaara se aferró a Naruto, no por que este fuera débil, pero las hormonas por el embarazo le decían que estaba en peligro la vida de su bebé, por lo que una corriente eléctrica pasó por su espalda. Una crisis nerviosa no era lo que necesitaban en este momento, debía ser fuerte, por él y por su hijo, sintió como los brazos del rubio lo atraían y lo consolaba.
—Tranquilo, Gaara, no dejaremos que ese maldito te haga perder a tu bebé — le decía mientras sobaba su espalda. No sabía que más hacer para consolarlo.
Pasaron la noche en vela, para que nadie se acercara a ellos, estaban seguros que si se descuidaban, esos tipos se podrían aprovechar de su distracción y tratar algo contra el Kage.
Cuando amaneció, sintieron que la puerta de la celda se abrió llamando la atención de los cinco jóvenes. Sentían los pasos de alguien acercándose, cuando la apersona llegó a su altura se dieron cuenta de que era Pein y no venia solo. Entre sus brazos traía el pequeño cuerpo de un bebé que el rubio reconoció al instante.
—Soun—trató de decir algo más, pero la emoción lo embargaba en ese momento, vio como el tipo quitaba el candado de la celda y le acercaba al bebé sin decir nada. Lo tomó en sus brazos, bajo la atenta mirada de los otros, mas en especial la mirada anhelante del menor de los Uchiha, que estaba fascinado por la escena que tenía enfrente —mi bebé... mi niño... —decía arrullándolo contra su pecho, quería sentir la respiración del infante contra si. Mas un quejido lo sacó de su ensoñación, al ver al líder de Akatsuki jalando a Gaara fuera de la celda — ¡Gaara! —Trató de acercarse, pero lo que oyó lo hizo detenerse.
— ¿Realmente puedes luchar con tu cría en tus brazos? —Le dijo cerrando nuevamente la celda, pero muy a su sorpresa y la de los demás guío al pelirrojo a la celda de los morenos, la abrió y lanzó al Kage contra Sai quien lo recibió protectoramente, para luego salir del lugar y mientras cerraba la puerta volvió a hablar —Disfruten del espectáculo —se dirigió nuevamente a la celda del rubio y la abrió para entrar nuevamente.
Naruto instintivamente aferró a el cuerpo de Soun hacía si.
—No te lo quitaré, por lo menos no lo sacaré de esta celda —le dijo amenazante quitándole al niño de los brazos.
— ¡Devuélvemelo! —Le gritó el rubio. Vio que lo dejaba en una esquina, sobre unas colchas que le sirvieron de cama. Luego se acercó y lo hizo levantarse de golpe — ¡Suéltame! —Le exigió tratando de separarse, pero al no haber dormido nada sus fuerzas estaban al límite, aunque era raro ya que no tenía tanto sueño desde hace mucho tiempo.
— ¡Déjalo, maldito! —Gritaba Sasuke desde la otra celda, entendiendo lo que había dicho el tipo cuando salió de su celda.
—Cállate —le ordenó desde su posición —. Te tengo un trato. O te entregas a mi o te entregas a mi —dijo besándolo a la fuerza.
— ¡Detente! —Decía el pelirrojo aferrado a los barrotes, ya que los otros tenían grilletes que los detenían.
— ¡Maldito, déjame! —Trataba de zafarse el rubio, siendo arrastrado hasta el colchón que había en el piso. Pataleando y golpeando al otro con todas sus fuerzas.
— ¡Basta! —Decía el moreno aterrado por lo que veía, el maldito de Pein estaba apunto de violar a Naruto y él no podía hacer nada. Vio que en un rápido movimiento Naruto logró alejar al tipo de él, pero el hombre se acercó nuevamente.
—Te dejaré algo en claro, o eres tú o va a ser tu vástago —el rubio palideció al igual que los otros. El pelinaranja se acercó nuevamente al rubio y satisfecho vio que no ponía oposición —. Así me gusta —le dijo poniéndose sobre él, mientras el rubio desviaba la mirada y lloraba en silencio.
—Maldito—dijo muy bajo.
No, claro que no, él haría todo por su bebé, no dejaría que ese maldito le pusiera ni un dedo encima. Sólo le quedaba rogar por que todo terminara rápidamente. Sentía con asco como las manos del mayor recorrían los lugares que días antes había recorrido Sasuke. No quería pensar en eso, pero sabía que el moreno estaba en primera fila, viendo como aquel tipo se adueñaba de su cuerpo. Del cuerpo que por decidió propia siempre le perteneció al Uchiha.
No podían articular palabra, sólo vieron con horror cuando el maldito penetró al rubio con todas sus fuerzas, como embestía el frágil cuerpo del kitsune y no podían hacer nada. No tenían salida. Si el maldito no hubiese usado a Soun como escudo, el rubio podría haberse opuesto a tal atrocidad, pero no podían. Lo había dejado claro. Era el Uzumaki o el bebé. Vieron cuando terminó dentro del cuerpo inerte del menor y como salía de él con una mueca de satisfacción en el rostro.
—Muy satisfactorio, ciertamente —dijo con desprecio, para luego salir de la celda y dejar tirado el cuerpo del rubio. En esa celda con su hijo como testigo presencial de todo lo que había vivido su Otto-Chan.
