CAPÍTULO XXV
La Esperanza es lo último que se pierde
La tarde está por caer y la mujer de cabellos castaños no puede creer lo que está escuchando. Candy ¿comprometida? Pero ¿Cómo es esto posible?
-La razón es que le he dado mi palabra a otro hombre al cual amó mucho y no pienso renunciar a mi felicidad nunca más
-¿Cómo? –dice sorprendida la señora Legan- nunca pensé que tú podrías comprometerte con alguien más después de la muerte de William
-Soy una mujer joven
-Es cierto, debí suponerlo ¡Dios! ¿Qué voy hacer?
- señora no se angustie tanto, Neil está pasando por una crisis de identidad, pero estuvimos hablando y creo que ha comprendido, voy a convencerlo para que asista a unas terapias con uno de los Psicólogos que trabajan aquí, son muy buenos
- mi hijo no está loco – empieza discrepar por la sugerencia de la rubia –
- nadie ha dicho que lo esté ¡esa maldita idea que tiene la gente de que los Psicólogos solo atienden a personas que han perdido la razón! Ellos son buenos doctores que pueden ayudar a vencer los miedos, traumas e inseguridades que puedan tener una persona. Neil se repudia a sí mismo por su problema con el alcohol, teme volver a caer y es eso que lo deprime hasta el punto de querer morir. Con un tratamiento adecuado puede llegar a superarlo y tener una vida plena
- ¿crees que funcione?
- estoy segura
- gracias Candy
Elisa y su padre se encuentran en el cuarto esperando a que traigan a Neil, los dos están en silencio ninguno se ha atrevido a decir palabra alguna de pronto Elisa toma la iniciativa.
- papá, quiero decirte algo
- sí es para pedirme perdón te advierto que…
- sé que todavía estas enojado conmigo pero no es de eso que quiero hablarte sino de Neil
- ¿Qué me quieres decir?
- que por favor no le digas nada a Stuart sino va a echarlo de su lado, yo le dije que tiene anemia aguda y si se entera que ha tratado de suicidarse va a creer que está loco y lo despedirá, Neil ama ese trabajo si lo pierde va sentir que lo está perdiendo todo y eso podría retardar su recuperación
- Elisa me dejas sorprendido tu siempre fuiste egoísta con Neil y ahora se preocupa su bienestar
- aunque no lo parezca quiero mucho a Neil, es mi único hermano y no quisiera perderlo
- no diré nada aunque dudo que no se entere ya que saldrá publicado en los periódicos de la tarde
En ese instante ingresa Neil sentado en una silla de ruedas que empuja una enfermera
- Neil ¿Cómo te sientes?
- mareado papá
- sí me permiten un momento voy a buscar unas vitaminas que tiene que tomar el señor – dice la enfermera –
- Neil, nos tuviste con el alma en un hilo
- perdónenme no sé que me pasó
- Neil, vas a salir en el periódico y Stuart se va a enterar
- sé que decirle, no te preocupes Elisa, ya no es necesario que mientas
- pero Neil te echará
- sí lo hace espero que papá me acepte como su asistente
- claro que sí hijo cuenta con eso
- sé que te gustaba trabajar con él
- me gusta pero no es sido honesto con él, debimos decirle la verdad desde el principio, no debí permitir que mintieras diciéndole que estaba anémico en vez de contarle que me encontraste borracho, estoy dispuesto a dar la cara y asumir las consecuencias de mis actos, pero nunca más mentirle a Stuart, lo aprecio mucho y gracias a él he aprendido tantas cosas por eso en cuanto lo vea le contaré todo y le pediré disculpas
- no será necesario – entra Stuart quien ha escuchado todo detrás de la puerta que estaba semi abierta –
- ¡Stuart! – exclaman todos sorprendidos –
- Neil, debes estar sintiéndote muy mal para que hayas hecho algo así, pero antes que mi empleado eres mi mano derecha, mi amigo, y los amigos se dan la mano en buenos y malos momentos, así que no te preocupes tu trabajo te va a seguir esperando toma estos días como vacaciones y recupérate pronto
- Stuart no sabes cuánto agradezco tu confianza, te prometo que no volveré a fallar
- eso me basta confió en ti
- gracias Stuart – le dice su suegro –
- no hay nada que agradecer todos debemos apoyar a Neil para que se recupere lo antes posible
La enfermera regresa con una charola pequeña que contenía unos frasquitos de colores
- bien es hora de que tome estas vitaminas ya verá que pronto podrá irse a su casa
- gracias
- Neil hijo mío ¿Cómo te sientes? – pregunta la madre que acaba de entrar –
- mamá perdóname por darte semejante susto
- no lo vuelvas a ser por favor hijo, porque si a ti te pasa algo me muero
- mamá no llores, te prometo que no volveré atentar contra mi vida
- Candy me dijo que un doctor te va ayudar tienes que verlo
- ya sé de qué se trata, es un Psicólogo no te preocupes hablaré con él
- gracias hijo
- ¡pero mamá Neil no está loco!
- ¡Elisa! No me van a encerrar en un manicomio si es lo que te preocupa
Archie llega a la mansión con el saco rasgado por un lado pero no se ha dado cuenta
- mi amor, ya llegué – saluda a su esposa –
- Archie otra vez no viniste a almorzar ¿Qué está pasando?
- nada mi cielo ya te dije que son ideas tuyas
- ahora traes el saco todo sucio y roto
- son esos sabueso que tienen mi cliente en su casa ya te dije
- pues debería tener a esos perros bien amarrados para que no ataquen a las visitas
- sí, ya lo sugerí
- estaba esperándote porque tengo que mostrarte algo
- ¿Qué pasa?
- mira lo que salió en el periódico de la tarde
El titular decía:
Hombre desquiciado intenta quitarse la vida y casi se lleva con él, al más allá a una valiente enfermera que acudió en su auxilio. Más en la página 15
- ¡por Dios! ¿Qué es esto?
- Neil quiso saltar de un décimo piso y Candy lo fue a salvar, afortunadamente todo salió bien y Candy está todavía entre nosotros
- ¿la abuela lo sabe?
- no, le dije a los empelados que escondan todos los periódicos de la tarde que nos suelen llegar
- mejor, necesito que esté relajada porque tengo que hablar con ella de lago muy importante
-¿Qué tienes que hablar con ella?
-Es un asunto muy delicado que por el momento no puedo decirle
-Archie, en verdad que andas muy misterioso
-Annie solo te puedo adelantar que las cosas van a cambiar en esta casa, muy pronto todos sabrán una gran verdad
-¿Qué verdad Archibald? Me estás asustando
-Annie ten paciencia ya lo sabrás, prometo que esta noche te contaré todo pero será después que hable con la tía abuela
-¿Qué tenemos que hablar Archibald?
-Abuela, que bueno que está despierta tengo que hablar seriamente con usted –Le dice con una expresión de arrebato-
-no me gusta el tono en el que estás dirigiéndote a mí
-tampoco le va a gustar lo que tengo que decirle tía
-¡Archie! –Lo mira sorprendida su esposa quien no puede creer que se comporte así con la señora Elroy-
-vamos al despacho entonces, para que me aclares porque estás envalentonándote contra mí
-ya lo sabrá tía
Los dos se retiran y dejan a una Annie contristada y con un mal presentimiento.
-¡Dios! ¿Qué estará pasando? Archie no es así. Pareciera que siente odio hacia la señora Elroy.
Archie y la señora Elroy llegan al despacho y después de encender la chimenea se sientan en un gran sofá que estaba junto a la ventana.
-Dime ¿Qué es eso tan importante que tienes que hablar conmigo Archibald?
-no puedo creer que usted, a quien yo creí una dama, sea una mentirosa
-Archibald me estás ofendiendo y faltando al respeto
-usted es la que nos ha faltado el respeto tía
-No entiendo, ¿qué tratas de decirme?
-Qué usted nos ha estado mintiendo todos estos años, es una egoísta y manipuladora, no le importó el sufrimiento de los demás. Siempre supe que usted sentía un amor desmedido hacia Anthony, pero esto ya rebasó los límites de lo justificable.
-pe…pe…pero ¿Qué cosas dices?
-ya sé que Anthony vive
-No es cierto ¿De dónde sacaste esa idea?
-No es ninguna idea tía Elroy, lo sé porque lo he visto y he hablado con él ¿Cómo pudo hacer algo así? ¿Cómo pudo mentirnos a todos y mentirle a él? Le dijo que Candy había muerto
-Archie ¿le dijiste acaso que está viva?
-No pero se va a enterar tarde o temprano ¿Por qué lo hizo? Dígame ¿por qué?
-lo sabe ella
-No, no lo sabe pero yo se lo voy a decir
-No Archibald, te lo ruego no le digas nada
-lo siento pero todos se van a enterar porque pienso traerlo a casa de regreso, acá podemos atenderlo mejor, allá se siente solo y se deprime
-No Archibald por favor no lo hagas –le dice llorando y arrodillándose a los pies del joven-
-ya deje de humillarse, que así me los siga pidiendo no voy a dar marcha atrás
-yo lo hice por el bien de Anthony, esa chiquilla iba a matarlo, estaban estrechando demasiado esa relación que tenían y no podía permitir que mi niño terminara casándose con ella, era demasiado con que William la hubiera adoptado como miembro de la familia, no iba a permitir esa unión nunca.
-está mal, muy mal tía abuela, por su egoísmo nos hizo sufrir a todos, ahora entiendo porque no quería que abriéramos el ataúd ¿a quién enterramos ese día? ¿Qué era lo que enterramos? ¿Un montón de piedras acaso?
-Archibald por favor
-pero todo salió mal porque sino quiso que se casara con Anthony lo hizo finalmente con mi tío quien era el cabeza de los Andley y le dejó una posición mucho más elevada que la que tendría si se hubiera casado con mi primo
-Archibald entiéndeme por favor
-Mañana mismo le diré toda la verdad a Anthony y a Candy
-No Archie vas a matarlo, si lo haces vas a matarlo
-No, yo creo que se va a poner muy contento cuando lo sepa, la que no la va a pasar muy bien es usted por habernos mentido de esa manera
-No Archie, es que no entiendes
-¿Qué no entiendo? A ver dígame ¿Qué usted es una infame?
-No me sigas insultando hijo, por favor
-No tiene perdón lo que hizo abuela. Anthony pudo haber muerto de verdad, él nunca se lo contó pero intentó suicidarse y si no hubiera sido por una persona que lo impidió ahora no tendría usted que estar mintiendo.
-No, nunca me lo dijo pero por favor no le digas nada a Anthony tiene un corazón muy frágil una impresión así podría matarlo de un infarto
-Mi primo está perfectamente bien no mienta
-No es mentira, tengo en mi cuarto los resultados de los últimos análisis que le practicaron, hay una posibilidad de que Anthony vuelva a caminar con una cirugía pero para ello tiene que estar en perfectas condiciones y lamentablemente su corazón no está muy fuerte para resistir una operación de ese tipo, el doctor me dijo que debe seguir un tratamiento antes de pensar en operar y también me dijo que debe estar lo más relajado posible que no debe tener disgustos o fuertes impresiones y si tú le dices ahora que Candy está viva su corazón no podría soportar una impresión así.
Archie vira su rostro y un gesto de rabia e impotencia se dibuja en su cara ¿Por qué ahora que había encontrado a su primo vivo tiene que pasar algo así?
- no le creo tía es otra mentira más
-espérame aquí ahora mismo te traigo los resultados que arrojó su electrocardiograma que le practicaron en el hospital la semana pasada.
Annie está hablando por teléfono con Candy sobre el susto que recibieron en la mañana y tarde de aquel día.
-el corazón casi se me sale del susto
-me lo dices a mí que pensé que moría cuando resbalé por la cornisa
-¿Cómo está Neil?
-más tranquilo
-Candy tengo que contarte algo que está pasando con Archie
-¿Qué pasa Annie?
-A estado actuando muy extraño y en estos momentos está hablando con la Señora Elroy en el despacho. Cuando llegó lo hizo muy enojado y creo que hasta están discutiendo, me da miedo Candy, siento que algo malo está pasando
-¿Qué será?
-no lo sé pero debe ser algo muy grave porque Archie me dijo que iban haber muchos cambios en esta casa y que pronto se sabrá toda la verdad ¿verdad de qué? No lo sé pero suena terrible
-voy para allá Annie espérame
-No Candy no te llamé para que vinieras sino para informarte, yo después te cuento seguro que Archie me lo va a decir además es muy tarde
-me dejas preocupada
-yo también lo estoy pero ya es tarde así que será mejor que te quedes en Chicago no es buena hora para que vengas hasta acá
-De acuerdo Annie entonces nos veremos mañana
La señora Elroy regresa al despacho con un pequeño sobre blanco con la insignia del hospital Santa Juana
-Ten Archibald léelo y confirma tú mismo que lo que digo no es otro invento mío
Archie le arrebata el sobre y después de abrir y leer el contenido del papel su semblante cambia del enojo al completo abatimiento
-Anthony enfermo ¿Por qué?
-ya ves que no es mentira, si le dices que Candy vive podría ser fatal para él
-no le diré a él pero a ella si se lo haré sabe
-no Archibald, tu sabes perfectamente como es ella de obcecada, va a querer verlo y podría cometer una imprudencia. Espera un poco más, veamos que nos dice el doctor, esta semana irán a revisarlo nuevamente.
Candy se ha cambiado de ropa y se pone su abrigo y su boina pues afuera hace mucho frío, Adam y Patty se han marchado hace horas así que el viaje de regreso a casa lo tiene que hacer sola, mientras conduce recuerda las palabras de Annie y no puede evitar sentirse preocupada.
-será que andan mal los negocios y Archie no me lo quiere decir paro no preocuparme, no me quedaré con la duda, iré inmediatamente para allá –Decide la rubia-
Kate está leyendo un libro en su recamara cuando llega la doncella con una taza de té
-señorita le traje su té de tila para los nervios ¿Cómo se siente?
-mejor ya no tengo los nervios alterados
-nos dio un gran susto
-no te preocupes es normal lo que me sucede
-¿normal dice? Como va a hacer normal que se ponga pálida así de repente y casi se nos desmaye
-era una angustia, está angustia no se la puedo atribuir a algo en sí pero la tengo desde que era una niña
-¿Cómo?
-te explico, cuando era una chiquilla jugaba en los campos de Australia y me sentía muy pero muy feliz. Oscar mi único amigo me hacía rabiar pero los dos nos llevábamos bien y nos reíamos mucho de pronto venía esa especie de angustia que me oprimía el corazón. De la risa pasaba al llanto, era como si estuviera sufriendo una gran pena, como si me estuvieran causando un gran dolor, hay días en los que me he deprimido sin causa alguna. Mis padres creyeron que estaba enferma pero los doctores siempre me encontraban en buenas condiciones y le atribuyeron los diferentes estados de ánimo a los cambios propios de la adolescencia, crecí y estos no se han apartado de mi, a veces me siento en cambio que soy muy feliz y quiero saltar correr gritar, subirme a un árbol y ver el atardecer, pero hoy sentí como si estuviera a punto de caer a un enorme vacío y tuve miedo.
-¿Qué puede ser? Y ahora ¿Cómo se siente?
-mejor, estoy un poco más tranquila y ya me voy a dormir
-que descanse usted señorita
-gracias Mary tu también
Candy prácticamente vuela en su auto por la carretera que solo es alumbrada por las luces de la parte delantera del automotor. Pareciera que de un momento a otro los neumáticos fueran a resbalar en el pavimento pero no sucede nada, la joven distingue la casa a los lejos debido a lo iluminada que aún está la mansión de los Andley.
-ya no tengo nada más que decirte Archibald
-Yo tampoco, espero que esta situación se resuelva lo antes posible tenemos que esperar las indicaciones del medico
-Nos veremos mañana hijo
-hasta mañana tía
La señora Elroy sale del despacho y camina hacia su recamara mientras Candy ha llegado a la casa pero nadie la ve, porque ha usado sus propias llaves para abrir la puerta
- me pregunto si todavía estarán ahí en el despacho
Archie también ha regresado a su cuarto y busca a su esposa para contarle todo, después de unos minutos Annie no puede creer lo que le dice su marido
- ¡eso es imposible Archie!
- no lo es, yo mismo lo he visto y he conversado con él
- pero ¿cómo? No entiendo bien, dices que la señora Elroy les mintió durante todos estos años
- si por eso nuestra discusión
- entiendo
- y no estuve en casa de unos inversionistas sino donde Anthony
- ¡Oh Archie!
- quería decirle a Candy pero no podemos todavía
- ¿Por qué?
- ven conmigo al despacho tengo que mostrarte algo
- sí
Candy está tocando la puerta del despacho pero como nadie contesta decide entrar
- pero si no hay nadie, seguro ya se fueron ¿Qué hora es? Seguro y son las 9 – mientras se acerca al escritorio en donde estaba el sobre del hospital Santa Juana – han dejado la chimenea encendida y estos papeles se han caído al piso
Candy se agacha para recoger unos papeles que están detrás del escritorio cuando entran los señores Cornwell hablando de lo ocurrido.
- ¿Por qué no se debe enterar Candy? – pregunta Annie –
Candy se sorprende pero no se levanta prefiere escuchar lo que están diciendo.
- porque sé como lo tomaría ella, se enojaría con la tía abuela, además es muy impulsiva no sé que podría pasar si lo ve, seguramente saldría corriendo a comprobar si es cierto o no y no es conveniente que lo vea ahora
- ¿A quién no quieren que vea? - se dice a sí misma la enfermera que se mantiene oculta –
- ¿Por qué no es conveniente que Candy lo vea?
- mira esto – toma el sobre y se lo da a Annie –
La mujer se entera del contenido y después mira a su esposo a los ojos
- entonces es por eso y ¿Dónde lo tienen?
- está en una casa a unos kilómetros de aquí, según sé esa propiedad se la heredó el papá de Albert a la tía abuela hace algunos años
- ¿Qué te dijo cuando te vio?
- se sorprendió al igual que yo, vamos a la habitación para seguirte contando
Los 2 se marchan después de apagar las luces y el fuego de la chimenea. Candy no sabe qué hacer, si salir a pedirle explicaciones o irse sin que nadie la vea y averiguar por su cuenta finalmente se decide por lo segundo, conocía tan bien a sus amigos que sabía que no le confesarían nada que no quisieran y hasta que le terminarían mintiendo para no herirla.
- ¿a Quien tiene la señora Elroy en esa casa? Mañana le voy a pedir a la señora Louis Broderick que me consígala dirección de esa casa.
Candy se levanta y se dispone a salir pero se da cuenta que la puerta está con seguro.
- Archie la aseguró y ahora ¿Cómo salgo de aquí?
Fija su mirada en la ventana y ve el enorme árbol.
- tendré que saltar como en los viejos tiempos.
La joven temblaba de frio su abrigo había quedado en la antesala y no podía arriesgarse a que la vieran entrar nuevamente así que subió a su coche y emprendió el regreso.
Annie estaba sentada sobre la cama cuando escuchó el ruido de un motor
- ¿Archie escuchaste eso?
- ¿Qué cosa?
- como el motor de un carro
- debe ser el viento querida, ya duérmete
Annie obedece y después de apagar las luces se recuesta junto a su esposo y siguen hablando sobre el secreto descubierto
- cuando Candy se entere no lo va a poder creer – le dice Annie –
- yo estoy pensando en otra cosa que puede ocurrir
- ¿Qué?
- Candy siempre estuvo enamorada de Anthony ¿Qué pasaría si ese amor revive?
- no había pensado en eso, sería terrible para Terry
- no lo digas, no quiero imaginar cómo se pondría, de todas formas está comprometida con él. Conociéndola jamás rompería ese compromiso
- tienes razón pero y ¿Anthony?
- el nunca llegó a olvidarla, me lo dijo
- ¿Qué va a pasar el día en el que se tengan que ver?
- no lo sé
Candy estaciona el auto y Patty la ve llegar desde la ventana y antes de que pudiera sacar las llaves la chica de antojos le abre la puerta
- te tardaste mucho Candy, empezaba a preocuparme
- me quedé en el restaurante de Don Guido
- entonces ya comiste, yo te había guardado la cena
- en realidad no comí nada me puse conversar que no me di cuenta de la hora así que estoy dispuesta a devorar lo que hayas preparado
- bueno entonces voy a servirte
- ¿tendrás un poco de chocolate caliente?
- no pero puedo preparar
- gracias porque me muero de frio
Al día siguiente Candy está lista para ir al trabajo pero ates decide pasar por el bufete de los abogados Broderick, mientras subía en el ascensor pensaba en lo que había escuchado la noche anterior ¿Qué podría ser? Se pregunta. El elevador se detiene en el piso en el que se encuentra las oficinas de los abogados de la familia en la saleta se encuentra la señora Louis quien se levanta a saludarla.
- señora Andley ¡qué gusto de verla!
- ¿Cómo está Louis?
- bien gracias, ¿quiere hablar con uno de los señores?
- no, más bien vengo a hablar con usted
- dígame ¿en que puedo ayudarla?
- necesito una dirección
- ¿una dirección?
- sí, de aquella propiedad que heredó la señora Elroy del papá de mi esposo, una casa que queda a unos cuantos kilómetros de Lakewood ¿podría conseguirla?
- pues claro, pero me tomará algo de tiempo porque tendría que buscar en las copias de los archivos
- no hay problema puede buscar esa información con calma, no la necesito de urgencia pero si es importante
- como diga señora
- ¡ah! Otra cosa por favor que no se enteren los señores Broderick ni los señores Cornwell y Johnson, por favor sea discreta, se trata de un asunto delicado
- como diga señora
- gracias, sabré recompensarla bien por este favor, le voy a dejar el número de teléfono del hospital para que me llame en cuanto sepa algo
- muy bien señora pierda cuidado, le tendré esa información cuanto antes
- gracias me retiro antes de que alguien me vea aquí. Hasta luego
- hasta luego señora
Susana está acostada sobre un diván y un Psicólogo le hace preguntas para saber cómo se encuentra de ánimos
- muy bien señorita, usted tiene que comprender que su impedimento no la hace menos que nadie, usted es joven, bonita, e inteligente. Expréseme ¿Qué es lo que le hace sentir mal?
- es que antes del accidente yo era actriz en Broadway y me iba muy bien, pero después de eso yo, yo no volví a ser la misma, quise aferrarme a un amor no correspondido y me interpuse entre dos personas que estuvieran dispuestas a sacrificar su felicidad por mí. Luego yo le devolví la libertad a él para que pueda ser feliz con la mujer que ama pero nuevamente por mi culpa estuvieron separados por 2 años, ahora al fin serán felices, pero yo siento que nunca seré feliz como ellos, siento que jamás encontraré a alguien para mí y me da un poco de envidia por ellos aunque deseo de verdad que sean felices, no sé qué me pasa doctor dígame
- ya veo donde está el problema
- ¿Qué pasa doctor?
- usted se siente culpable por lo que pasó con esas dos personas e inconscientemente se está castigando a sí mismo con la idea de que no será feliz. Usted piensa que no merece ser feliz pero lo que hizo en el pasado y por eso se siente así. Pero recuerde algo señorita, todos somos imperfectos y podemos equivocamos pero también hay que pensar que de los errores se aprende. Usted maduró y comprendió que no se puede arrebatar el amor de otras personas y por eso lo dejó ir, aun así vio que la decisión que había tomado no pudo reparar el error que creyó causarles entonces su sentimiento de culpa se hizo más fuerte, pero no se bloquee piense que ahora esas 2 personas serán felices y con el tiempo ni recordaran lo que pasó, ahora dígame que de positivo a sacado de esta conversación
- tal vez tenga razón doctor, voy a luchar contra ese sentimiento
- muy bien, dígame, esas personas que usted menciona ¿le han reprochado por lo que pasó?
- no, nunca al contrario somos muy buenos amigos
- entonces no hay motivos para sentirse culpable, le voy a mandar a hacer algo que le va ayudar a sentirse mejor, hable con ellos y cuénteles como se siente y después viene nuevamente para ver cómo le fue
- Doctor uno de ellos está en el extranjero es imposible que pueda hablar con él
- bueno entonces hable con la que se encuentre aquí
-Está bien doctor como usted diga, entonces nos vemos mañana
-Hasta mañana señorita Marlowe
La joven se levanta y sale del consultorio del doctor, afuera está esperando Neil quien sería el siguiente paciente en entrar.
-Buen Día
-Buen Día
Neil se levanta e ingresa a donde el doctor quien estaba revisando su expediente.
-Buen Día Doctor
-Buen Día Señor Legan, con que usted es el protagonista del incidente de ayer
-Sí doctor –le contesta con la mirada hacia el piso-
-Tome asiento por favor, vamos a tener una conversación bastante larga.
Candy va llegando al hospital cuando se encuentra con Annie a la entrada, ésta lleva el abrigo que Candy había dejado en el recibidor de la mansión.
-Hola Candy
-¡Annie! ¿Cómo estás?
-Bien y ¿tú?
-Preocupada
-Sí, tan preocupada estás que ayer no te aguantaste las ganas y estuviste en la mansión –le dice mostrándole el abrigo-
-Me descubriste Annie –le dice con una sonrisa pícara-
-¿Cómo es que no te vimos?
-Es que...
-¿Qué?
-Me arrepentí y me fui rápidamente antes de que me vieran
-y ¿saliste tan rápido que olvidaste tu abrigo y con el frío que hizo ayer?
-Sí, es que si regresaba por él, seguro se daban cuenta y no quería molestarlos.
-Candy tú nunca molestas. Ahora entiendo el motor que escuché anoche fue el de tu auto.
-Annie ¿puedes contarme que está pasando? ¿Te lo dijo Archie?
-Bueno, sí
-Cuéntame por favor
-Es que lo que pasa…
-Vamos Annie no te quedes calladas, somos amigas ¿Me vas a contar todo verdad?
-Candy es un problema que tiene la tía abuela con Archie pero no es de gran importancia, ya arreglaron sus diferencias.
-Archie debió aleccionarla bien para que no me diga nada, voy a tener que investigar yo misma porque seguro que tomaran precauciones si se enteran que escuché parte de su conversación en el despacho -piensa-
-Entiendo Annie, nosotras preocupándonos mucho para nada
-Así es Candy
-¿y solo viniste para traerme el abrigo? Me hubieras dicho eso por teléfono, además tengo muchos abrigos.
-No vine solo por eso sino por practicarme unos exámenes
-¿estás enferma?
-No, pero creo que estoy esperando otro hijo
-¿De veras?
-Sí
-¡Oh qué emoción! Voy a ser tía otra vez
-Sí, y creo que esta vez será una nena como dijo la adivina
-la adivina, no creas en esas tonterías
-Candy ¿por qué tienes tanto miedo?
-No tengo miedo
-la adivina te dijo algo negativo y tu temes, no escuchaste que todo estaba enredado, tal vez no se sintió bien en ese momento
-Annie, tengo que contarte algo
-¿Qué?
-Que hace tiempo cuando Anthony todavía vivía...
Pobre Candy, ella cree que Anthony está muerto y yo no puedo decirle nada todavía. Perdóname Candy –piensa la morena-
La rubia continúa con el relato.
-Nos fuimos de paseo y como no teníamos en que gastar el dinero hicimos muchas cosas, entre ellas visitamos a una adivina que sacó una carta, esa carta mencionaba a la muerte y días después Anthony estaba muerto. ¿Entiendes ahora porque no quiero saber nada de esas cosas?
-¡Candy!
-Esta adivina me dijo ahora lo contrario, me mencionó a un hombre que viene de la muerte, eso es imposible, nadie puede regresar de la muerte ¿No es cierto Annie?
-Sí Candy tienes razón
Annie, ahora no cree que sea imposible el que alguien regrese de la muerte considerando que Anthony nunca estuvo muerto como todos creyeron.
-Y menos que un muerto vaya a venir a interponerse entre Terry y yo, es como si se me ocurriera pensar que Anthony va a bajar del cielo a pedirme que no me case con él ¿Verdad Annie?
En ese momento una tos nerviosa se le presenta a la morena y la rubia le da ligeros golpecitos en la espalda.
-¿qué te pasa? ¿Quieres un poco de agua?
-No gracias ya se me pasó, creo ¿qué me decías?
-que es como si se me ocurriera pensar que Anthony o Stear revivieran
-Sí tienes razón es una locura, ¿cómo se le ocurre a esa señora inventar algo así?
En Francia está Mathew sacándole brillo a los muebles de madera que se encontraban en el salón principal del teatro. Las jóvenes se paseaban siguiendo las órdenes de su instructor. Los ensayos previos a la presentación de la noche habían comenzado y los equipos de sonido y efectos especiales están siendo probados mientras los tramoyistas colocan un columpio en forma de media luna sobre el escenario.
-¿qué le pasará a esta porquería? –Pregunta enojado uno de los encargados de la música-
-Apúrate arreglando eso que queremos salir a almorzar, tenemos mucha hambre –Reclama una de las bailarinas-
-Eso intento pero no se qué pasa. Al parecer se ha soltado uno de los circuitos, estoy tratando de conectarlo pero no se con cual va.
Mathew pasa por ahí cuando ve lo que el hombre está haciendo y le parece tener cierta noción de electricidad.
-Creo que ya sé que es lo que no funciona –se atreve a decir Mathew-
-¿Qué cosa? –Pregunta el hombre-
-Está haciendo resistencia porque lo estás conectando mal, así va a quemarse lo mejor será que conectes ese cable rojo junto al amarillo y el blanco no con el verde.
-A ver si tienes razón
El hombre sigue la sugerencia del americano cuando de pronto empieza a funcionar.
-Eres bueno ¡Eh! ¿Dónde aprendiste?
-No lo sé, por ahí supongo
-Mathew ¿podrías ayudarme? tengo un fonógrafo descompuesto tal vez puedas arreglarlo –le pide una de las muchachas del cancán-
-A mí se me dañó una cajita musical que me regaló mi novio, ¿podrías verlo? Por favor –le ruega otra-
-Ya que están solicitando que se les reparen esas cosas por lo menos piensan pagarle ¿No? –Dice Maurice-
-Claro y no sabes cómo pensamos pagarle
-No molesten a Mathew, él no va a participar en ninguno de sus jueguitos absurdos
-¿Acaso ha hecho voto de castidad? No lo creo –expresa burlonamente una de las chicas-
-No estoy para perder el tiempo, tengo mucho que hacer, así que si me disculpan voy a limpiar los camerinos. –les indica Mathew mientras se retira lo más rápido que puede-
-Ven lo que les digo muchachas, él no es como todos los hombres a los que ustedes se les regalan
-Maurice por favor ¿qué es esa falta de respeto a unas damas como nosotras?
-¿Damas? No me hagan reír, si todos aquí sabemos que muchas de ustedes antes de venir a trabajar en el Follies Bergére eran simples bailarinas de cabaré que se ofrecían al mejor postor, aunque no es mucha la diferencia trabajar aquí.
-Cállate Maurice si no quieres que le digamos a Paúl –Le grita una-
-El señor Derval es muy amigo mío, si quieres dile, no creo que haya algún problema
-No te metas con ninguna de nosotras Maurice, ni me subestimes porque así como hice que botaran a Sídney puedo hacerlo contigo también.
-Ya veo por donde va la cosa, pero ahórrate tus amenazas que no te tengo miedo. Derval sabe que pierde mucho si me voy, así como sabe que hizo mal en despedir a Bechet por tu culpa, era uno de los mejores músicos de aquí.
-Claro un saxofonista de cuarta
-Uno de los mejores, mucha gente se quejó porque no lo vieron presentarse más. Nadie sabe tocar jazz como él lo hacía.
-Escuché que lo están buscando para deportarlo
-Sí gracias a ti, pero no dudo que si lo llegan a deportar a Estados Unidos seguro y alcanzará fama en su patria. Y si en determinado caso me llegaran a botar también, no creas que has ganado porque tengo muchas ofertas detrás de mi incluso no descarto ir a New York a filmar películas, ese es mi gran sueño y sé que algún día lo haré realidad.
-Dicen que soñar no cuesta nada
-Yo tengo la firme convicción de que lo haré y no importa si tú no lo crees, algún día veras mi nombre escrito en las marquesinas de los grandes cines de New York, y te tragarás tus palabras.
Mathew escucha la discusión desde los corredores y mueve negativamente la cabeza.
-Cada día me convenzo más de que no pertenezco a este mundo loco ¡Ojala y pronto pueda regresar a América! aunque igual me sentiré desorientado como ahora.
Anthony está sentado mirando por la ventana cuando de repente ve a lo lejos una silueta familiar.
-Es Archie, pero dijo que no vendría hasta el martes
Su primo se acerca y entra rápidamente dando un suspiro de alivio.
-¿Qué paso Archie? Dijiste que no vendrías hasta el próximo martes
-Lo sé, pero quise venir a verte para decirte que ya hablé con la Tía y que me contó de la posibilidad que tienes de volver a caminar
-Tú has dicho, es una posibilidad, no es totalmente seguro
-Yo confío en que si pones de tu parte podrás ponerte en pie y andar nuevamente. La ciencia avanza a pasos agigantados, no hay que perder las esperanzas, dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Anthony aun tenemos esperanza.
-Repites muchas veces la palabra esperanza, confías plenamente
-¿No te gustaría que fuéramos juntos a muchas partes?
-Sí, pero sería más feliz si estuvieran Candy y Stear con nosotros, incluso si no pudiera caminar nunca, sería feliz si estuvieran ellos.
