Hola, tarde lo se. No diré mucho ya que si el cap anterior fue triste este lo es un mas.

Gracias por los reviews.

Sin más que decir ¡comencemos!

La despedida

Lizet

—Si esa es tu elección, debo decirte que el lunes partiremos hacia Dinamarca, el miércoles serás entregada—quede sin aire por un momento ¿tan pronto? Negué con la cabeza mas trate de tranquilizarme y luego dije:

— ¿a que hora partiremos?

—A las cinco de la mañana, así que si quieres despedirte será mejor que comiences…—me pare con la intención de tomar una ducha y tranquilizar mis nervios, al acercarme a la puerta de la biblioteca de la habitación escuche a mi abuela decir:

—tienes hasta el lunes para decidirte, por favor piensa bien lo que quieres hacer porque una vez allá no habrá marcha atrás

—lo se…—dije saliendo de a habitación mientras que una ultima lagrima corría por mi mejilla…

Alec

Salí de la casa de Liz frustrado y enojado, me quede cerca de una hora en el bosque tratando de calmarme. Luego volví a la casa de los Cullen donde Ness me persiguió por todos lados hasta que por fin le dio sueño y se fue a dormir. Solté un suspiro audible y jane comenzó a reírse de mí:

—ah! cállate y deja de molestar—me quede mirando el techo de mi habitación ignorando todo excepto la reacción de liz ¿Qué fue lo que había pasado? ¿Porque se empeñaba en no dejarme entrar en su corazón? me quede pensando la respuesta hasta que mi hermana me dijo que era tiempo de ir al instituto.

Al llegar quise buscar a liz para aclarar las cosas pero ella no llego hasta la tercera hora, donde me ignoro a pesar de mis vastos intentos por obtener su atención.

El resto de la semana fue mala, liz y ness parecían haber echo una especie de trato ya que liz me ignoraba y Ness acaparaba toda mi atención en los tiempos libres. La semana termino y yo no pude cruzar palabra con liz.

El sábado prometía ser un día hermoso, como los que casi no había en Forks. Era de mañana y me pareció oler el dulce aroma de liz mas me convencí de que solo era una ilusión. Tocaron a la puerta mas no quería abrir, volvieron a tocar y recordé que no había nadie más que yo en la casa ya que todos habían salido menos ness que se encontraba en su casa. Me pare perezosamente y abrí la puerta, me lleve la sorpresa de mi vida al ver quien era:

—Hola alec ¿esta ness?—pregunto liz tranquilamente como si no hubiera estado evitándome toda la maldita semana. Parpadee varias veces y luego logre articular la respuesta:

—Si, va no… ella esta en su casa cruzando el rió—ella me sonrió y contesto:

—Gracias—se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la casa de ness. La detuve a mitad de camino.

— ¿Eso es todo?— espete herido por su actitud, liz me miro sorprendida y luego contesto:

—si ¿Qué esperabas?

—No lose, sin embargo tal vez sea bueno que te recuerde que tenemos una charla pendiente—ella se carcajeo de mí y dijo:

—pensé que todo había quedado muy claro

— ¿claro? Si quedo más que claro que evitas a toda costa escuchar la verdad

— ¿Qué verdad alec?—dijo ella riéndose cínicamente.

—La verdad sobre mis sentimientos y sobre los tuyos—le dije un tanto enojado, ella volvió a reírse y deshaciéndose de mí garre volvió a caminar aunque esta vez lo hizo un poco más rápido:

—No se de que sentimientos hablas—la volví a detener y mirándola a los ojos le dije:

—Los sentimientos que tanto te enfrascas en ocultar, esos sentimientos. —ella me miro perpleja y yo aproveche eso para continuar: —Liz yo te…—ella me corto la oración diciendo:

—No alec no lo hagas, no tiene sentido. Deja de humillarte ya, no te das cuenta de lo patético que te vez haciendo estas entupidas escenas. Yo no te quiero, jamás podría amar a un vampiro, óyelo bien JAMAS. Así que mejor deja de hacerme perder el tiempo con tus patéticos sentimientos, porque tú y yo nunca estaremos juntos.

— ¿En verdad es eso lo que piensas de mi? Porque sinceramente yo no me fió de tus palabras, tus actos dicen más de mil palabras o a caso ya olvidaste el beso del otro día ¿estas segura de lo que sientes por mí?—ella se volvió a reír y dijo:

— ¿En verdad quieres que te lo diga?—la mire expectante y ella continúo: —el único sentimiento que siento por ti es repudio y repugnancia. Eres tan patético que me das lastima, no eres mas que un tonto vampiro enamorado pero no todos los enamoramientos salen bien ¿no? Yo no puedo sentir nada mas que odio, repugnancia lastima y pena por un ser tan desdichado como tu. Así que hazle un favor a todo el mundo y de una buena vez déjame en paz, ya deja de hacer el ridículo por favor—Se dio la vuelta y se fue. La vi marcharse sintiéndome como el mayor idiota del mundo, y entonces recordé la mirada que me había dado al principio. Antes de que dijera todo aquello ella me había suplicado que no diera la frase ¿Por qué? ¿Por que tenía tanto miedo de escuchar las palabras te amo saliendo de mis labios? Seguí mirando en la dirección que ella se había ido y solo un pensamiento cruzo mi mente, ella había mentido…

Lizet

Sabia que lo había lastimado pero si no lo hacia el seguiría persiguiéndome y no podía permitir que el llegara a enfrentarse a Félix o que terminara convenciéndome de quedarme con el, no… mi hermana era mas importante. Pronto llegue a la casa de ness, demasiado rápido para mi gusto. Toque y ness salio al instante:

— ¿Liz? ¿Que haces aquí?—le sonreí y dije:

—Vengo a despedirme—ella abrió los ojos y yo entre mientras ella se reponía del shock. Tres…dos….

— ¿Qué? ¿Cómo que te vas? ¿A donde?—dijo acercándose a mí, me reí y luego dije:

—ya sabias que en algún momento debería tomar mis responsabilidades en Dinamarca

— ¿Te refieres a que volverás para ser princesa?

—Si hay asuntos urgentes que solo yo puedo atender—como el hecho de ser entregada, aunque yo nunca le había contado acerca de Félix y no pensaba hacerlo ahora.

—pero… ¿Cuándo?

—parto el lunes pero mañana me temo que no podré verte, tengo que empacar. Lo he estado posponiendo toda la semana pero ya es hora de hacer las maletas.

—entonces tienes que venir al baile con nosotros, iremos los tres. Tengo un vestido que te puedo prestar y aun faltan unas horas para el baile. —le sonreí agradecida y dije:

—paso ness, solo vine un momento debo volver para ayudar a mí abuela a limpiar—ness me miro triste, casi al borde del llanto y luego dijo:

—Por lo menos quédate a tomar el desayuno y luego te llevo—le sonreí y dije:

—Solo si me dejas ayudarte a cocinar—ella se rió y comenzamos a preparar el desayuno. Como ninguna de las dos era buena cocinando terminamos comiendo unos pan queques y unas galletas.

Durante el desayuno ness no dejo hablar, sobre lo que debía tener en cuenta al volver. Como la moda y luego continúo hablando de que tenía que hacerme un facebook para mantenernos en contacto. Después comenzó a hablar de alec, lo cual consiguió deprimirme:

— ¡Lo sabia!—dijo saltando de la mesa con una sonrisa triunfal. Me tomo por sorpresa haciendo que mi galleta cayera al suelo:

— ¿Qué pasa?—ella me miro picara y dijo:

—pasa, mi querida amiga, que estas enamorada de alec—en cuanto dijo aquello comencé tartamudear y negué con la cabeza nerviosa pero al ver la panera picara con me miraba termine poniéndome como tomate maduro. Ness comenzó a saltar alrededor mió gritando de la felicidad. Me pare y la agarre por lo brazos para que volviera en si pero en vez de eso comencé a saltar con ella:

— ¡Para ya!—le grite, ella paro y luego dijo:

—Perdón, pero ¡lo sabia!

—Ness no estoy enamorada de alec—ella me señalo acusándome y dijo:

—No mientas, a mi no me mientes. Debes ir al baile y decirle lo que sientes y así el te dirá que sientes lo mismo y todo será tan romántico—dijo con de ensueño y mirando hacia arriba, soltó un suspiro. Mire con ella hacia esa dirección y así pude ver prácticamente lo que pensaba, la golpee en la frente y dije:

—baja a la tierra por favor, bueno puede ser que me guste pero yo me iré y no quiere que el valla conmigo

—oh! Vamos liz, no seas miedosa

—no lo soy y no pienso decirle nada, pasado mañana partiré y quiero que el me odie—ness negó con la cabeza y yo dije:

—como sea es hora de irme

—espera, si te vas quiero que te lleves algo para que siempre me recuerdes—fue a su habitación y luego de unos cinco minutos volvió con un cadenita:

—Toma…—lo mire y descubrí que era un relicario que contenía dos fotografías. Una era de ness y la otra de alec, iba a decir algo pero ness continuo: —es para que jamás nos olvides, aunque deduzco que vendrás a visitarnos ¿no?—le sonreí y dije:

—claro…—arrastre la palabra ya que tenia muy claro que no habría próxima vez.

Luego de una despedida larga y triste, donde ness se puso a llorar y me dejo sin aire llegue a casa y recordé la última frase antes de irme:

Prométeme que cuidaras bien de alec—ella sonrió y dándome otro beso en la mejilla junto con un abrazo fuerte dijo:

yo lo cuidare hasta que tu vuelvas o el te encuentre—asentí nerviosa, el no debía encontrarme…

Me tire en la cama y dedique a ver las horas pasar, cada segundo que pasaba me recordaba que cada vez se acercaba mas la hora en la cual me entregarían y eso solo lograba ponerme nerviosa. Mi abuela apareció mas tarde mas fingí quedarme dormida para que se fuera y luego de un buen rato decidí bajar comer, aun cuando mi estomago no era mas que solo revuelto de nervios…

Alec

Me encontraba entrando al maldito baile ¿Por qué había venido? A si… porque liz me había llamado ridículo y patético. El flash me cegó durante un breve instante y ness me guió hasta el entro de la pista. Bailamos un buen rato hasta que ella me pidió un poco de ponche. Fui por el y se lo di, nos sentamos mientras que ella tomaba el ponche. De pronto una canción lenta comenzó a sonar, ness se paro instintivamente y me obligo a ir la mitad de la pista, donde comenzamos a bailar. La mire un momento y ella poniéndose de puntitas de pie me beso. Por un momento quede perplejo pero luego correspondí aquel beso, sin embargo no eran los labios de liz y sentía que la estaba traicionando. Me aleje de ella y la mire sin entender, ness sonrió y dijo:

— ¿Qué pasa?—la seguí mirando cada vez más confuso, y ella rió: —entonces ¿piensas dejarla ir?

— ¿De que estas hablando?—le dije cada vez más confundido:

—Alec, yo siempre supe que ella ocupaba tu corazón solo quería que liz se diera cuenta. Tú no me quieres y liz se va el lunes ¿piensas dejarla ir?—le sonreí y dándole un beso en la mejilla dije:

—Gracias ness—Salí de allí y corrí al hogar de mi dulce liz.

Al llegar subí por el balcón y me detuve en la puerta, la escuche llorar y en lo único que pude pensar fue…"si pudiera ser tu héroe..." Tome aire, aun cuando no lo necesitaba y entre. Vi la silueta de liz en su cama y me dirigí allí pero al tocarla me di cuenta que aquello no era mas que una almohada, entonces ¿Dónde….

Lizet

Salí de la penumbra de mi esquina y dije:

—ya se que quiero como ultimo deseo—el se giro y sus ojos brillaron por un momento, baje mi mirada y el dijo:

— ¿Qué quieres?—sentí una nota de pánico en su voz, una lágrima rodó por mi mejilla, me la seque rápidamente y sonriéndole le dije:

—Quiero que me prometas que pase lo que pase buscaras tu felicidad—el me sonrió y dijo:

— ¿Puedo quebrantar los otros deseos para cumplir este?—me reí y mirándolo le conteste:

—No es como si los hubieras cumplido demasiado ¿no?—el se volvió a reír y situándose en frente mió, me beso…

—Te amo caro…—le mire sin entender y dije:

—Me llamo lizet no caro—el se rió a su vez y dándome otro beso dijo:

—Caro en italiano significa querida—me reí con ganas, mientras el me abrazaba. Aspire su dulce aroma tratando de guardarlo en la mente y disfrute de aquel simple gesto. Luego de unos segundos el tomo mi cara de nuevo y riéndose dijo:

— ¿sabes? Eres adictiva y necesito más de ti—le sonreí pero no dije nada. Por un momento no me separaba de sus labios más que para respirar y entonces mi mente grito fuerte que debía alejarlo antes de que fuera demasiado tarde. Me separe para respirar y cuando el trato de hacerse con mi boca dije:

—alec…—me robo otro beso rápido, trague saliva y el dijo:

— ¿Qué?—lo mire a los ojos y me aleje un poco, el me miro un poco confuso pero no dijo nada. Se me partió el corazón de solo pensar en lo que le iba a decir:

—alec tu y yo no podemos estar juntos

— ¿Qué?—dijo el sin entender:

—que yo no te quiero— le dije tratando de ser lo mas convincentemente posible.

— ¿pero de que hablas? Hace tan solo unos segundos tú estabas besándome.

—me deje llevar por el momento pero yo no te quiero pensé que lo había dejado claro en la mañana—el me miro cada vez mas confuso, se trato de acercar pero yo me corrí un par de pasos.

—tu….no te entiendo liz, un rato me quieres y al rato no ¿Qué demonios es esto?

—yo no te quiero, vete. Tengo sueño—el me miro claramente enojado y luego dijo:

— ¿tienes sueño? ¿Entonces por que cuando yo llegue tu no te encontrabas dormida?—me espeto indignado y sarcástico.

—porque en ese momento no tenía sueño, ¡solo vete de una maldita vez quieres!—el se acerco y mirándome con furia dijo:

— ¿eso es lo que quiere? ¿No verme más?—le sostuve la mirada aun cuando me dolía el corazón y respondí:

—si, eso es lo quiero. Quiero que te vallas y que nunca más te aparezcas en mi vida—el se acerco a mi cara y paro a solo unos centímetros, me miro enojado, lastimado y con resentimiento, y luego fríamente dijo:

—si eso es lo quieres será mejor valla, olvídate de mi liz—me sonrío cínicamente y se marcho. Un momento después caí al suelo llorando. Sabia cuanto daño le había hecho y yo me había lastimado aun mas con aquellas simples palabras, le quería y no podía evitarlo. Mi cuerpo me dolía y todo lo que quería era dormir y olvidar aquello…

—Por lo menos estarás a salvo…—dije mirando en la dirección en la cual alec se había marchado.

Me acosté y dormí rápidamente. Me desperté cuando mi abuela me trajo el almuerzo a la cama, casi grito cuando me di cuenta de que eran las cuatro de la tarde.

—Yo me quede dormida—ella se rió y dijo:

—come, solo come—comí rápidamente mientras ella acariciaba mi pelo. La mire y ella dijo:

— ¿Todavía sigues con la idea de irte?—le sonreí melancólicamente y dije:

—es lo mejor

—ah! Mi niña, puedo ver y sentir tu sufrimiento ¿Por qué no te quedas?—termine la comida y la mire un instante:

—no, no me quedo porque me pase la vida llorando porque era un tributo y ahora me doy cuenta de que es mi deber, mi responsabilidad con mi país y es la única oportunidad de conocer y salvar a mi hermana. Es cierto que no se como pero ya se me ocurrirá algo, yo hace tiempo que deje tener la oportunidad de vivir en libertad, no me quedare sabiendo que otro esta ocupando mi lugar con aquel monstruo. No lo haré y no puedo hacerlo. —ella asintió tristemente y dijo:

— ¿No te podré convencer no?—le sonreí y conteste:

—No, no podrás—ella volvió a sentir procesando la información:

—Bien mañana a las cinco nos vamos, descansa ¿te despierto?

—no será necesario, ve y descansa yo haré el bolso y me levantaré mas temprano para bañarme y prepararme—tomo la bandeja y me dio un dulce beso en la coronilla. Luego se marcho.

Me pase el resto de la tarde empacando mi ropa y leyendo. Ordenando y despidiéndome de cada cuarto de aquella vieja casa, más de una lágrima corrió por mis mejillas. Comí la cena a la medianoche y vi titanic. Luego subí a mi cuarto y me bañe. Cuando salí me comencé a arreglar como la princesa de Dinamarca, me maquille perfectamente y me puso un vestido negro con los zapatos a juego. Me coloque joyería fina y cuando termine me mire por última vez en el espejo: Tome mi maleta y la baje hasta la puerta. Mi abuelo ya estaba listo y sonriéndome dijo:

—En quince salimos—le sonreí a mi vez y subí rápidamente para buscar mi cartera.

La tome y entonces lo vi….el tiempo pareció ser más lento y mi bolso callo al suelo:

— ¿Qué haces aquí?—dije nerviosa y asustada. Alec me miro con una sonrisa irónica y dijo:

—Vengo a hacerte a entrar en razón—trague saliva lentamente y dije:

—Me tengo que ir, mmm…—me quede sin pobras y el dijo:

— ¿A dónde vas? ¿Porque estas vestida así?

—oh! Yo bueno… vuelvo a Dinamarca—dije tartamudeando

— ¿Por eso me mentiste?—me dijo tranquilamente, como si fuera lo mas común del mundo.

—yo no te mentí—dije en un susurro poco creíble.

— ¿a no? Crees que soy tan entupido como para no saber que lo hiciste. Se que la otra noche cuando me besaste lo hacías porque me querías, en tus ojos vi un destello de anhelo y además, se te olvido algo…—estaba a punto de llorar ¿por qué el no lo entendía? ¿Es que acaso no entendía que su presencia me lastimaba?

— ¿de que hablas?

—cuando me abrazaste lo hiciste demasiado fuerte, como si tuvieras miedo de perderme—lo mire y negué con al cabeza, tome el bolso y trate de huir pero el me tomo por la muñeca y me dio vuelta:

— ¿Por qué liz? ¿Porque haces todo esto?

—Porque tu y yo no podemos estar juntos. —le dije al borde del llanto, el apretó un poco más su agarre, estaba tratando de controlar su enojo:

— ¡¿Por qué no podemos estar juntos?—me quede callada y mire hacia abajo, el me zarandeó fuerte y volvió a preguntar: — ¡¿Por qué?—desde abajo la voz de mi abuelo me llamo, lo mire con los ojos nublados y con rabia le grite:

— ¡Porque yo estoy prometida y debo ser entregada!— el me soltó y me miro sin entender, me seque mis lágrimas y sonriéndole melancólicamente le dije:

—Adiós…Alec…—corrí escaleras abajo y cuando estaba por cruzar la puerta una mano de hierro me detuvo:

—No tienes que irte, yo te puedo cuidar. Siempre hay maneras de deshacerse de tu prometido. —negué con la cabeza gacha y le dije:

—Debo irme…—pero el volvo a decir:

—tu no le quieres, tu me quieres mi. Quédate conmigo, por favor…—me hizo mirarle mientras decía aquellas palabras, su mirada era suplicante, como si estuviera agonizando con cada segundo que tardaba en contestar. Mi alma pareció desgarrarse y mi corazón se hizo añico, las lágrimas comenzaron a caer. El las limpio sin decir palabra.

— ¡liz, ven ya!—grito mi abuelo desde el auto. Lo mire y poniéndome de puntillas lo bese. El me alzo feliz, esperanzado y pensado que me quedaría…que equivocado estaba. Me aleje para tomar aire y en un susurro le dije:

—te amo…—el abrazo más fuerte, y cuando iba a besarme le dije:

—Pero no me puedo quedar contigo—me aleje un poco y el abrazo aun más fuerte:

—No, no te dejare ir. —su voz sonaba rara, un conjunto de emociones indescifrables pero que logaron quebrarme. Me controlé y en otro susurro dije:

—Si de verdad me amas, déjame ir—el dudo, lo supe, pero me soltó. Pase la puerta y me di vuelta solo para decirle:

—se feliz, recuerda mi ultimo deseo y olvídame—le sonreí y corrí a subirme al auto. Una vez allí comencé a llorar y cuando este se puso en marcha di vuelta mi cabeza para verle por ultima vez, llore al verlo allí pardo, viéndome partir. Me volví a girar ya que era incapaz de seguir viendo aquella triste imagen, comenzó a llover y entonces susurre:

—adiós alec…

Bien eso es todo, mil perdones por haber tardado tanto en actualizar. ¿Será este el final? Bueno espero poder leer alguna opinión.

Sin más que decir se despide atentamente hinatacullen14

¡Hasta pronto amigos!