Disclaimer: Harry Potter y co. pertenece a JK Rowling.

Dedicado a: Todos los lectores y a aquellos que se molestan en dejar un review (supieran que se agradecien).

Notas: Lamento la tardanza, falta de inspiración.................. Supieran que se aceptan todo tipo de sugerencias, ¿eh? Dejar reviews es gratis.

Harry Potter y la Vidente de la Oscuridad: Entre cuentos, recuerdos y besos.


-¡Oh! –exclamó una voz aniñada y femenina que se oía inocente, tanto, que sonaba forzada- ¡Lupin! Me alegra ver que te encuentras bien. Espero que mi primo no te causara ningún inconveniente.

La persona que le hablaba era una pequeña niña, no se veía de más de diez pero como Lupin era sabedor de que la niña venía de Hogwarts, supuso que ya tendría al menos once o doce. Tenía que ser la hija de los Gallart, eso era obvio, y el parecido con sus padres solo confirmaba aún más algo que estaba más claro que el agua.

Tenía la misma barbilla del padre y las manos de su madre, indiscutiblemente la niña tenía un aspecto muy delicado. Y sus ojos eran la copia exacta de los de su padre, el color era un poco diferente, pero el brillo… Tenían el mismo brillo. Aunque no tuviera un aura prepotente ni una mirada de superioridad Lupin aún podría decir que esa niña podría haber quedado en Slytherin.

Era la misma niña que había visto en el andén con Harry el primero de septiembre. ¡Por eso le parecieron conocidos los Gallart! Pero Remus había estado más ocupado prestándole atención a Sirius y a Harry.

-¿Inconvenientes? –respondió con un deje de sarcasmo-, No, claro que no. En lo más mínimo.

Se oyó un respingo. Marvolo tenía el ceño ligeramente fruncido y miraba a la niña con aire ofendido.

-Así que… ya que al parecer has encontrado a alguien nuevo en quién posar tu interés, me has dejado de lado. ¡Oh, Filia! ¡Me siento despreciado!

Marvolo fingía, de forma muy exagerada, indignación mientras la niña, Filia, se acercaba a él a saltos y extendía los brazos hacia él, como un bebé que quería que le cargasen. El mal humor no le duró mucho a Marvolo pues no tardó en desordenarle el cabello y de tomarla entre sus brazos cual hermano mayor, o primo en este caso.

-¡Marvolo! ¡¿Cómo vas a poder siquiera pensar en la idea ser sustituido?! –Cuestionaba Filia mientras cruzaba los brazos y miraba a Marvolo acusadoramente- Debería ser yo la ofendida puesto que pasas más tiempo con él que conmigo.

Ante eso, Marvolo bajó a Filia y volvió a sentarse en la silla claramente molesto mientras entrecerraba los ojos.

-No lo menciones en estos momentos.

-¿Eh? ¿Problemas de pareja?


-No lo menciones en estos momentos.

-¿Eh? ¿Problemas de pareja?

Estaba un poco anonadada, que Marvolo no quisiera que le hablase de Harry… eso era nuevo. Claro que a veces prefiere dejar el tema delado, eso sí, pero esperaba que ahora que volvía de Hogwarts mi primo me hiciese preguntas de todo tipo, en especial de Harry. Marvolo no me respondió y me miró impaciente.

-Ya, mamá, papá, Lupin. Por favor –les dije mientras señalaba los sillones de la sala-, esto va para rato. ¿Marvolo?

-Ya sabré que hacer luego –me decía mientras se levantaba de la silla y me acompañaba a la sala donde esperaban sentados los demás. Yo me senté entre mis padres y Marvolo y Lupin cada uno en sillones individuales. Mi padre habló primero:

-Bien, Lupin. ¿Cómo fue que terminaste en el estado en que te encontramos?

Inclusive para mí era algo perturbador, más no raro, ver a mis padres serios. Y ni hablar de la mirada de mi padre, podía ser tan tajante que me impresionaba que no haya cortado nada con la vista en toda su vida.

-No recuerdo muchas cosas, sólo el frío y la oscuridad de una celda –Lupin observó a Marvolo un segundo antes de continuar, aún no confiaba lo suficiente en nosotros. El hombre lobo suspiró con resignación-. Había ido a Hogwarts para ver a Harry pero primero me dirigí a la oficina de Dumbledore. Tengo que decir que no le había dicho nada a Dumbledore de mi llegada a Hogwarts así que cuando entré en su despacho se sorprendió mucho de verme, inclusive he de decir que estaba un poco nervioso…


"-¡Oh, Remus! ¡Qué sorpresa! ¿A qué se debe tu llegada?

-Sólo vine a ver a Harry, señor, es que se veía muy deprimido la última vez que estuve con él.

No me gustaba el tono de Dumbledore ni el titilar de sus ojos. Pero yo no estaba para ponerme a pensar en algo más que no fuera ver a mi cachorro…"


-¿Tú cachorro? –cuestionó Marvolo interrumpiendo descaradamente a Lupin.

-Eh, sí, así le digo a Harry de vez en cuando.

-Ya… -Marvolo se merecía el premio a la elocuencia, ¿no? Claro que sus 'para nada perceptibles' celos nos relajaron un poco a mis padres y a mí… Qué va, si nos íbamos a carcajear en su cara.

-Lupin –dijo mi padre con ambas manos en la barbilla y tapándose la sonrisa de los labios con los dedos-, por favor, prosigue.

Marvolo calló y prestó aún más atención a la narración de Lupin. ¡Lo que hace el amor! Buen Merlín.

-Bien… Como iba diciendo…


"…Yo no estaba para ponerme a pensar en algo más que no fuera mi cachorro.

Ése fue mi gran error. Si hubiera prestado un poco más de atención hubiera notado que era seguido en mi camino a la oficina, y también hubiera notado que el director no me estaba mirando a mí, sino a la persona que estaba detrás, quién me apuntaba con su varita. Lo sé porque alguien me lanzó un Desmaius por detrás. Caí redondo en ese momento.

Cuando desperté estaba en la celda. Fuera de ella estaban Dumbledore y una chiquilla que no parecía tener más de once. Pero la mirada desquiciada de sus ojos y esa sonrisa tan perversa… Me da escalofríos de solo recordar.

En esos momentos me sentía mareado y muy débil pero pude presenciar como Dumbledore se llevaba mi varita y pude oír las risas que compartió con esa niña. Luego… sólo frío, frío y oscuridad. Despues de un buen tiempo desperté aquí."


-Y eso es todo. No creo que sea de mucha ayuda y tampoco puedo recordar nada más –Lupin suspiraba mientras terminaba de contar su relato-, pero cada vez que trato de recordar algo más… nada, es como si me hubieran arrancado los recuerdos.

-No me sorprendería que te hubieran echado unos cuantos Obliviate –dije.

-Es una teoría posiblemente muy acertada –dijo Marvolo mientras se cruzaba de brazos- podríamos inclusive tratar de recuperar su memoria, suponiendo que dicho hechizo en cuestión haya sido usado.

-Mientras –hablaba mi padre-, podríamos hacer conjeturas sobre Dumbledore. Lupin, ¿No pudiste identificar a la persona que estaba con él?

-No, nunca había visto a esa niña antes.

-¿Era rubia? –pregunto de repente.

-Pues sí, y tenía los ojos azules pero no sé qué importancia tenga eso–respondió Lupin aturdido. Mis padres parecían pensar lo mismo que él.

Marvolo y yo nos miramos, e irónicamente podría decir que "como por arte de magia", y hablamos al mismo tiempo pronunciando solo una palabra, o mejor dicho, un nombre:

-Morgana.

-¿Morgana? ¿La gran bruja milenaria? ¿La aprendiz de Merlín?

-Sí, esa misma –confirmó Marvolo no de muy buen humor-. Y eso no nos sube mucho los ánimos, Lupin, porque si lo que yo sé, que me ha contado Filia, puede que tengamos que enfrentarnos contra ella y Dumbledore.

Hubo silencio, un silencio corto la verdad. Un poco incómodo pero no demasiado, no lo suficientemente incómodo como para sentirse natural pues me he habituado a esos silencios y éste no era uno de esos. No era que nadie tuviera que decir, pues eso era lo normal y lo que causaba la incomodidad, era que todos teníamos demasiado que decir y no sabemos por dónde comenzar.

-Bueno… -decía mi padre luego de un rato-. Puede que no sean los mejores pronósticos del mundo pero al menos contamos con una ventaja, sabemos algo que ellos no saben que sabemos.

-Y mientras ellos no sepan que sabemos algo que ellos no saben que sabemos estaremos en una ventaja que ellos no saben que tenemos –concordó Marvolo.

… Creo que me he enredado un pelín.

-Y… -hablaba mi madre-, ¿qué más sabemos que ellos no saben que sabemos… que no saben que supimos que saben que…? Ya, cogieron el punto, ¿no?

Ella estaba tan revuelta como Lupin y yo.

-Pues, Filia –me hablaba Marvolo- si me haces das los honores, ésta vez me gustaría ser yo quien contase.

-Con todo gusto, primo mío.

Marvolo se aclaró la garganta, un gesto bastante ridículo en este momento, y empezó una narración de las suyas. Era como tener clases con Binns.

-Al parecer, Dumbledore quiere una de tres cosas: la primera sería el cliché preferido de todos, la dominación mundial. Tomando como referencia su insistencia en la unificación del mundo mágico y muggle me atrevo a decir que quiere unir ambos mundos para hacer más sencilla la tarea de la dominación. La segunda sería la común y no tan terrible debido a su común uso, la destrucción. Posiblemente la aniquilación de la magia o de los magos en su totalidad, o tal vez sólo quiera destruir todo, ¿por qué? Bueno, ¿realmente importa? Digo, creo que sería más prioritaria la auto-protección que buscar razones. Además que no creo que éste sea su plan pues ¿qué le cuesta a Dumbledore lanzar Avadas por aquí y por allá? La verdad, nada, y tampoco es que fueran a meterlo en Azkaban, ¡cómo si pudieran!

Marvolo calló y se levantó del asiento, apuntó a la chimenea, curiosamente apagada, con su mano y de ésta salió una pequeña llama, la cual aumentó considerablemente de tamaño cuando hizo contacto con los leños en la chimenea. Marvolo se acercó al fuego y su mirada quedó absorta en las llamas. El resto de nosotros estaba impresionado. Magia sin varita y, además, sin necesidad de pronunciar el hechizo necesario. Y lo había hecho tan fácilmente… Yo sabía que mi primo era poderoso pero no creí que tuviera tal control de la magia.

Digo, puede que un niño que no haya entrado a Hogwarts haga magia pero ésa magia es accidental. Bueno, con un poco de perseverancia y mucha, mucha práctica se puede dominar pero si sumas la magia sin varita más haber hecho un hechizo sin pronunciarlo… Cada cosa individualmente podía ser hecha por un mago experimentado y ambas juntas no eran imposibles pero… la elegancia, la sencillez, y la facilidad con la que se vio fueron hipnotizantes.

No por nada es mi primo. Lupin habló:

-¿Y la tercera cosa?

-Sabiduría… -contestó Marvolo escuetamente-. "El saber es poder", el conocimiento máximo es igual al poder máximo, tampoco es un concepto muy original, no, no lo es, pero es el más probable y el más obvio. Además, conociendo a Dumbledore sabemos que ésta teoría es la más aceptada, incluso yo mismo me he visto en la búsqueda del conocimiento, todos nos hemos visto en tal cosa, ¿por qué? Porque el deseo de saber más y más siempre está ahí. Pero Dumbledore es egoísta, quiere el saber para sí y sólo para sí. Y el conocimiento absoluto le abriría las puertas para las dos opciones anteriores o para algo que tal vez se nos escape. Pero hay que concentrarnos en la sabiduría. ¿Qué tanto sabe Dumbledore? Mucho, pero no todo. Dumbledore puede saber todo lo que quiera sobre lo que fue y lo que es… pero no sobre lo que será. Decidme… ¿qué tipo de personas son lo que saben… o ven, lo que será?

Creo que sé a dónde va todo esto. Pero ni mis padres ni yo hicimos amago de abrir la boca, igual, Lupin fue el que le contestó a Marvolo

-Los adivinos y los videntes –respondió Lupin-, pero la última adivina fue Cassandra Trelawney, la abuela de Sybill, y está muerta, y su nieta no parece haber heredado su "talento" en lo más mínimo. Y no creo que hablar de los centauros sea válido.

-No, no lo es. Y Lupin, Cassandra no fue la última vidente, han de quedar unos cuantos por ahí pero los que son suficientemente inteligentes no andan pregonando sus talentos por los cuatro vientos. Y repito, ¿por qué? Bueno, no quiero ser maleducado pero he de responder con otra pregunta, ¿cuál es el secreto tras la elaboración de las famosas bolas de cristal con las que se ve el futuro? ¿Filia?

Todos me miraron a mí inmediatamente luego de que Marvolo pronunciase mi nombre. No tuve de otra más que responder.

-Ojos de vidente.

Y mi madre se desmayó. ¿Por qué no habré dicho ojos de sapo?


-Así que… ojos de vidente, ¿eh, Marvolo?

La voz de mi padre salía en un susurro y sonaba lúgubre. Mi madre aún no se recupera del todo y Lupin está más que extrañado por su desmayo. El semblante de Marvolo me preocupaba, se veía algo… ¿afligido?

-Terence, por favor, no vayas a hacer un escándalo.

-¡Pero Marvolo! ¡¿No escuchaste lo que mi hija, tu prima, acaba de decir?! –padre señalaba a Marvolo con un dedo acusador, se había levantado bruscamente y el semblante de mi primo cambió casi al instante de escuchar "tu prima".

-¡¿Acaso crees que no me preocupo por ella?! ¡Admito que le pedí que me mantuviera informado durante su estadía en Hogwarts! ¡Pero eso era para mantener comunicación constante con ella, para saber que seguía viva! No le pedí que se colara en la oficina de Dumbledore ni que se metiera en problemas y mucho menos que rescatara a Lupin, de lo cual no nos podemos quejar. Y aún así no me enviaba cartas la muy cría. Dime, Terence, ¿tú crees que yo sería capaz de ponerte a tí y a tu familia en peligro? No sabes lo que me cuesta evitar tal cosa y encima no levantar sospechas. Sabes que no estamos en la mejor situación.

Y siguieron un buen rato. Yo quería que se callasen. No había nada más en este mundo que odiase más que ver a Marvolo y a mi padre gritando, no era la primera vez que pasaba. Podía contar sus peleas con los dedos de una mano y puede que me sobren pero las pocas veces que se gritaban eran peor que un infierno para mí. Madre ponía sus manos en mi cabeza, tal vez en un vano intento de evitar que oyera, y Lupin se había situado a mi lado posando su mano en mi hombro, ¿cuándo? Quién sabe.

-Oigan –exclamaba Lupin-, ¡Oigan, ustedes dos!

Mi padre y Marvolo voltearon hacia el hombre lobo.

-¿Qué sucede?

-Escuchen. Terence, Marvolo al parecer no la ha tenido fácil, por lo que he oído, y disculpen la intromisión, es que trata de protegerlos de Voldemort aún bajo su propia… ausente nariz –reí un poco ante eso y a Marvolo pareció no hacer le pero nada de gracia-, pero creo que deberías darle algo de crédito, si Voldemort se enterase podría matarlo… claro que mataría a cualquiera sin razón aparente.

Eso último no nos cayó bien a los demás. Sé que Lupin trataba de ayudar pero… es que 'Voldemort', el señor que mataba a cualquiera sin razón aparente, estaba allí.

-¿Experiencia personal? –preguntó Marvolo.

-Ha matado a mucha gente importante para mí, y si no ha sido él ha sido alguno de sus fanáticos seguidores… sin ofender.

Mi padre sonreía, justo como lo hacía siempre, y le pasaba un brazo por los hombros a Marvolo mientras le extendía una mano. Marvolo la tomó y le devolvió la sonrisa, pero mi primo no se veía muy feliz, era una sonrisa apesadumbrada la que adornaba su rostro y sus ojos no brillaban mucho. Bueno, al menos ya acabaron.


-Marvolo, por Merlín, deja de ver al fuego que te va a saltar encima –Marvolo se alejó de la chimenea y se sentó en el sillón más cercano-, deberías irte a dormir, es casi medianoche. Todos están dormido ya.

-Podría decirte lo mismo –hizo un ademán para que me acercara a él-, Filia, sabes que mientras esté en mis manos no te metería en ningún peligro, ¿verdad? Sabes que yo nunca te metería en algo si no supiese que estarás bien, ¿verdad?

-Pero claro que lo sé, incluso eres aún más sobre protector que mis padres… olvidando lo de hoy, claro. Pero no tienes que sentir autocompasión por tí mismo, sabes que odio eso.

Yo me iba acercando a él lentamente porque tenía sueño pero la pregunta que hizo me espabiló y me hizo detenerme en seco.

-¿Por qué 'primo'?

Me sorprendía su pregunta pero eso no evitó que una sonrisa se apoderara de mis labios.

-Porque no quiero que seas mi hermano. ¿Y sabes por qué? Porque uno no escoge a los hermanos, ni a la familia pero… A uno le obligan a convivir con un hermano, viven bajo el mismo techo porque sí. Puede que al tiempo se lleven bien y sean los mejores amigos, pero sí se puede escoger, no a los primos en sí, sino las veces que uno lo ve o el cariño que se les tiene, por eso eres mi primo, porque he escogido quererte como a mi familia y, créeme, eso no lo va a cambiar ni nada ni nadie –Marvolo sonreía, me encantaba verlo sonreír de esa forma tan suave y calmada-. ¿Qué ha pasado con Harry?

-Creo que hemos peleado. Está furioso conmigo porque cree que le he estado mintiendo.

-Habla con él.

-¿No me acabas de escuchar? Está furioso conmigo, no creo que me escuche.

-Hazme caso, duérmete y habla con él. Y recuerda, primo mío, que la vidente soy yo. ¿Recuerdas?

-Cómo no recordar tal cosa –dijo aumentando el tamaño de su sonrisa.

-Bueno, pues, buenas noches, Marvolo.

Y me retiré, pero aún alcancé a oír:

-Buenas noches, prima mía.


Harry estaba, como siempre, en el salón de sus sueños, el mismo que compartía con Tom. Sólo había una cosa que no estaba bien.

Tom no aparecía.

Nunca creyó necesitarlo y menos así. ¡Tenía tantas ganas de verlo! Incluso se atrevería a disculparse por haberle gritado, tal vez Tom dijera la verdad y quisiera protegerlo, ese pensamiento hacía que le revolotearan 'mariposas en el estómago'. ¡Se sentía como una quinceañera enamorada!

Y recordó… ¿Qué le habría dicho Filia a Tom? Por amor a Merlín, que no dijera lo que había dicho él en el expreso. Harry no podía creer lo nervioso que estaba. Suspiró suavemente. Harry estaba tan absorto en sus pensamientos que no se dio cuenta de la figura que se acercaba por atrás y posaba sus manos en sus hombros. Ante eso, Harry saltó de sorpresa. Atrás de él estaba Tom.

No pudo reprimir una sonrisa, la cual fue correspondida.

-Supongo –comenzó Tom-, que ya no estás enojado conmigo, con ellos, con quien sea.

-Pues sí estoy enojado, pero no contigo. Oye… Lo que te grité el otro día... ¿Hablabas en serio? ¿De verdad que quieres ayudarme?

Tom se sentó a su lado y tomó una de las manos de Harry entre las suyas.

-Mírame a los ojos, sabes que te estoy diciendo la verdad –Harry sonrió ante lo dicho por Tom y asintió-, hablé con Lupin.

-¡¿De veras?! ¡¿Qué dice?!

-Él no sabe exactamente quién soy yo, y recuerda que ya lo había visto como Marvolo en la estación, así que me he ganado parte de su confianza. No dice mucho, aún está un poco conmocionado pero se recupera rápido. Pero me ha ofendido… Dijo que los Gallart estaban bajo mi 'ausente' nariz.

Harry se echó a reír a carcajadas bajo la mirada ofendida de Tom.

-¡Te lo tienes merecido! ¿Quién te obliga a escoger tal aspecto en mi cuarto curso? Pero me gustan tus ojos, si supieras.

-¿En serio? –preguntó Tom con humor.

-Pues sí… -Harry se sonroja en el instante en que cae en cuenta en lo que a dicho. Tom ríe entre dientes mientras juega con un mechón de cabello de Harry, y éste no se molesta ante el gesto, sino que se sonroja más.

-As de estar en el cuartel de la orden, ¿no? Y no, Lupin no ha delatado a nadie, por si acaso.

-Sí, aunque Sirius y yo estamos pensando seriamente en escapar de todo esto. Nos salimos del camino y tú tienes vía libre para hacer en cuanto te venga en gana, y Dumbledore bajaría la guardia buscándonos lo que te daría la oportunidad perfecta para atacar.

-Harry…

-¡No te preocupes por mí! Estaremos bien, te lo juro. Pero trata de no herir a muchos inocentes, sé que habrá guerra y habrá heridos pero si puedes evitarlo…

Harry calló. Ya no estaba sentado tranquilamente con Tom… estaba en los brazos de Tom, lo había abrazado sorpresivamente, pero no se iba a quejar mucho. Correspondió al gesto y cerró los ojos enterrando el rostro en el hombro de Tom.

-Harry… Harry, Harry, Harry…

-Dime.

-Oh, ¿lo estaba diciendo en voz alta? –Tom sonreía, se había visto descubierto pensando en el nombre del chico pero no le importaba, estaba contento y no creía que algo pudiera perturbar su felicidad en un buen y largo rato.

-Tom, Tom, Tom, Tommy –Harry reía internamente, quería ver la cara de Tom en ese instante. ¡Pero es que estaba tan como en la posición que se encontraba! Igual, Tom se decía mentalmente que tendría que hablar con Harry sobre: 'Tommy'. Pero luego.

-Hablando de padrinos –hablaba Tom sin soltar a Harry-, me acabo de convertir en uno.

-¿Cómo? –Harry volteó la cabeza y su cara quedó muy cerca del rostro de Tom, quien le miraba fijamente. Aún no se soltaban y tampoco querían.

-Fue algo muy raro y no tuvo ninguna ceremonia, tú sabes, como los… bautizos, ¿no? Pero firmé un papel… El cual no leí bien y creo que pude haberme metido en un problema… pero el punto es que sí, soy el padrino de Filia Gallart. Se siente raro.

-Te sientes… emm, ¿cómo dijo Sirius? Honrado u orgulloso, algo así, ¿cierto?

-Podría decirse. Es un honor para mí desempeña tal papel y, padrino o no, estoy orgulloso de esa niña.

-Te estás ablandando –canturreó Harry mientras volvía a enterrar su cara en el hombro de Tom. Éste último jugaba con el cabello de Harry.

-Puede que tengas razón, pero no te oigo quejándote.

-Me gustas así.

-Que no te oiga tu noviecito Draco o se pondrá celoso –dijo Marvolo con, irónicamente, un poco de celos.

-Si claro, creo que terminamos. Y digo creo porque nunca empezamos oficialmente. Ni tres meses, ni tres meses. E increíblemente no me siento afectado de ninguna forma, en realidad me siento aliviado y relajado, como cuando estoy contigo.

Harry se separó un poco de Tom y, con su mejor sonrisa, le miró a los ojos. ¿Cuántas veces había sonreído ya? Una sola, pues no había quitado la misma sonrisa desde que Tom apareció.

Ambos acercaron sus rostros mutuamente sin dejar de mirarse a los ojos, cada uno estaba hipnotizado por los ojos del otro. Harry cerró los suyos y se detuvo en seco con los labios un poco fruncidos, un gesto que dejaba en claro que quería que Tom tomase la delantera, y así hizo éste cerrando el espacio que separaba sus labios de los de Harry. Un simple beso lento y delicado, como Tom quería tratar a Harry, delicadamente, como a un muñeco de porcelana. Pero Harry no era una posesión, y eso lo sabía bien.

El menor rodeó el cuello del Riddle con un brazo y con el otro conseguía entrelazar sus dedos con los de Tom, el otro brazo libre de Tom estaba en la espalda de Harry formado figuras invisibles con la mano lentamente. Estuvieron así por un largo rato hasta que Tom separó a Harry de él con una sonrisa pícara.

-Si crees que ahora te voy a dejar escapar… estás muy equivocado.

Harry le guiñó un ojo.

-Como si yo te fuera a dejar ir.

Y volvieron a unirse en otro beso, aún tenían las manos entrelazadas y no pensaban separarlas en un buen tiempo.

Tom sabía que el Priori Incantatem ocurrido en el Torneo de los Tres Magos sólo ocurría entre varitas hermanas, y la varita hermana de la suya propia pertenecía a su alma gemela, y como dos por dos son cuatro, el césped es verde y el cielo azul, era obvio que Harry tenía que ser su alma gemela, y no importaba cuánto lo habría negado antes, ahora estaba más que feliz por tal cosa porque él era posesivo y quería a Harry para sí, y lo tenía.

Harry era suyo, y él era de Harry.

Y punto.


El papel temblaba entre sus dedos, la mayor parte de lo escrito estaba borroso pero aún así, gracias a su gran vista, podía leer gran parte de las palabras. La carta en sí ya era impresionante, Fenrir Greyback, y Nagini enroscada sobre sus hombros, estaban anonadados, en especial por la última frase del autor:

"…Mi herencia descansará junto a su amor.

Godric Gryffindor."

Tom le mataría por haberse colado en su mansión mientras él estaba ausente pero había valido la pena. No había receptor preciso, la carta iba dirigida a cualquier lector que leyera y captara el mensaje, pero Fenrir no lo había entendido del todo, así que en la primera oportunidad que tuviera le daría el papel. Estaba seguro de que sería algo provechoso.

Y vaya que sí lo sería.

Pero antes… tenía una tarea que hacer.


El resto de las vacaciones pasaron relativamente normales para Filia, Tom y Harry. Claro que el segundo pasó el mes siendo víctima de las burlas de su prima.

Filia logró completar su lista a tiempo y acabar con sus ahorros además de contarle todo a Theodore. Generalmente, Filia regalaba pinturas que ella misma hacía. Pero eran obras especiales, aunque no se movieran, tenían una cerrada relación con la persona a la que se la iba a regalar. Aún así no le regalaba tales cosas a todo el mundo, tenían que ser cercanos pues el olor de la pintura no era de su agrado y tampoco iba a pasarse todo el mes pintando por personas que no conocía bien.

Pinturas para sus padres, su primo, Nagini, los Nott, Greyback y Lupin, ¿qué más cercano que estar ajo el mismo techo? La de Marvolo era las más curiosa, denotaba sentimientos de conmoción y felicidad, una combinación curiosa pero a Filia le parecía perfecta. De resto, las demás pinturas eran relativamente normales y no parecían tener algún significado especial. Le escribió cartas a los más cercanos del colegio, pobre Blas, Katherine y Alexander estaban en Francia y le respondieron ambos en la misma carta, tampoco se le había olvidado enviar un paquete de golosinas para el animalejo, 'Arry.

Con ayuda de Theodore consiguió unos cuantos artículos de bromas y le enviaron la mitad a Snape para que cuando abriera el paquete le saltaran un montón de cosas encima, la otra mitad se la envió a Black… para que las usara en Snape.

Guardando lo mejor para el final, a Harry le había enviado un brazalete hecho con ayuda de Marvolo, era plateado más no era de plata (eso sería un desastre con Lupin) y tenía grabados abstractos que según Terence se veían 'guay'. El brazalete iba adjunto a una cadena que hacía juego hecha por Marvolo.

Esos regalos habían sido revisados una docena de veces por "Ojoloco" Moody, y le quedaban como anillo al dedo a Harry, lo irónico era que eran un brazalete y una cadena, y combinaban con algunas prendas de Sirius, quién estaba más que feliz por pasar tiempo con su ahijado, y no era el único padrino feliz, Marvolo también lo estaba.

Y hablando de Marvolo….

-Sólo un poco más –susurraba Filia para sí mientras Julia terminaba de hornear el pastel con magia.

Hoy era treinta y uno de diciembre.


¡Aleluya! ¡¡¡EL TomHarry, Voldarry o lo que sea por fin se dio!!! y me costó solamente 25 capítulos... doy pena. Y ya sé que andamos por mediados de eneros (Feliz 2010) pero es que no quería que la Navidad acabase, asi que para alargar el espíritu navideños, alargué la espera... Jeje.

-Déjate de excusas, nadie te cree-

Pues van a tener qué, pues lo que escrito está escrito queda.

-¿Y si lo escribo en arena y lo piso?-

Detalles, detalles. Otra cosa, Tom se merece para él su pripio capítulo así que lo tendrá en el siguiente, curiosamente será el capítulo 26 y el cumpleaños de Filia caía en 26 (de noviembre).

Tienen que tomar en cuenta la adoración que tiene Filia para con Tom (que es recíproca hasta cierto punto) pues será muy importante, pero no llegará a niveles románticos, primero muerta antes de eso. Y lo de las pinturas sí es una forma de expresar sus visiones pero no todo lo que ella hace está vinculado con eso... Y sí, hubo más de un cliché aquí, pero es que no me agüanté. Y lo de la joyería de Harry... bueno, es que yo tengo un juego parecido y me imaginé a Harry con eso, y, de nuevo, no me agüanté.

Hoy no tenemos una 'mini-bio'. Sino un momento que que me tomaré unos minutos para hablar de algo importante.

Haití.

Sólo voy a pedirles algo, tómense dos minutos (sin importar religion, costumbre, lo que sea) para rezar por esas personas. No tienen que pasar esto a nadie, sólo tomarse dos minutos para rezar por ellos. Yo no puedo ayudar física o económicamente, así que lo hago espiritual. Un poco de apoyo jamás está de más.

No voy a poner ninguna oració aquí porque puede que yo no comparta la misma religió de mis lectores así que sólo voy a confiar en que tengan a esa pobre gente en su memoria por dos minutos. No más si no quieren.

Ahora me despido y les deseo lo mejor a todos ustedes.

Atte: Owari-san (Sandra).