Dis: Los personajes son de S. Meyer. Yo solo juego con ellos
...
Capítulo XXV
...
Be.-
…
Ni siquiera razoné, solo tuve el impulso y lo hice. Levanté mi mano y sin esperar una fracción de segundo o vacilación, la estampé contra la mejilla de Charlote. Dejándola sentada en el mismo lugar del que se había levantado desafiante y sintiendo una mezcla de alivio y dolor en la palma de mi mano, mas no arrepentimiento.
- ¡Bella!.- gritó Tanya y se sentó de inmediato al lado de su hermana para ver su estado
- No puedo mentirte y decirte que lo siento.- hablé apresurada.- Tu hermana se ha ganado a pulso el término de mi paciencia… Lo único que lamento, es que esto nos implique a ti y a mí de igual manera.- le expresé con pena
- Bella, creo que es mejor que nos vayamos.- me pidió amablemente Esme, tomando mi brazo
Mi última imagen de ese lugar fue a esa chica con sus ojos anegados en lágrimas cubriendo su mejilla y a la que consideraba hasta hoy y a pesar de lo que pasara de ahora en adelante, mi mejor amiga observando con pena entre su hermana y yo… Sabía que esto marcaba un antes y un después, pero no podía sentirme culpable, cuando yo no había iniciado esta guerra sin sentido, sino esa chica… La que al menos esperaba que entendiera de una buena vez como eran las cosas…
…
- ¿No haz hablado con Tanya?.- sentí de inmediato un dolor en el pecho al escuchar el nombre de mi amiga
- No mamá.- respondí girándome hacia ella.- No ha llamado y yo tampoco lo he hecho
- Es una pena que la amistad de ustedes se haya roto por esa niñita.- mi madre tampoco apreciaba a Charlote
- Espero que no sea así como lo planteas.- sonreí con pesar
- ¿Y Edward?.- consultó luego de unos minutos en silencio
- Debe estar por regresar.- respondí al ver la hora en el reloj
- Tu padre me ha preguntado si después de lo visto en la Clínica, tú estás con él
- No quiero oír sus sermones…- pedí refregando mi rostro con mis manos
- Creo que desde ese día ha cambiado un poco su percepción.- ese poco, sabía a la perfección que era diminuto
- Sin embargo, no creo que al extremo de cenar amigablemente con Edward.- ironicé, haciendo reír a mamá
- No, tampoco creo que a ese extremo.- concordó
Estar así con mi madre, me trajo de vuelta aquel tiempo en que las cosas entre nosotras no habían ido muy bien y al mismo tiempo recordé a Phil. No había vuelto a tocar el tema con mamá desde hacía muchísimo tiempo y no sabía si sería bueno hacerlo; pero del mismo modo me sentía egoísta por estar tan solo preocupada de mí y no del resto… La miré mientras terminaba de comer la fruta que había picado en su plato y me pregunté si estaba preparada para una respuesta sorpresiva, como por ejemplo, que ella siguiera viéndose con ese hombre a escondidas o que su amor aun estuviera arraigado en ella…
- ¿Haz sabido de Phil?.- solté sin ningún tino. Mi madre detuvo su mano casi a la altura de su boca y carraspeó incómoda
- No.- dijo segura.- ¿A qué se debe esa pregunta?
- No lo sé.- dije sinceramente.- Es solo que… Mamá, yo no sé si eres feliz.- expresé al fin. Ella sonrió y tomó mi mano por sobre la mesa
- Los padres somos felices cuando los hijos lo son.- contestó mirándome fijamente. Iba a replicar su punto, cuando ella agregó.- Y si, soy feliz con lo que tengo
- Pero tú y él…- balbucee
- El y yo nos confundimos. En realidad, creo que fui yo la que confundió compañerismo con aburrimiento y novedad con pasión.- sus mejillas se tiñeron de rojo
- Pero tú dijiste amarlo.- negó suavemente
- Creí amarlo por lo que te digo.- acarició el dorso de mi mano.- Tu padre y yo estábamos estancándonos en nuestro matrimonio. Pero nunca vi más allá, siempre creí y lo inculpé de todo, no teniendo en cuenta que una relación es tema de dos
- ¿Entonces?.- apremié
- Phil apareció cuando yo estaba sintiéndome una extraña en mi matrimonio. La novedad de lo que él me presentaba, me abrumó a tal punto de hacerme creer que lo amaba y que era capaz de dejar todo lo que había construido por él
- ¿No era así?
- No hija. Tú debes comprender que las parejas pasan por momentos difíciles, cosa que yo no entendí en su momento. Para mi era algo así como, esto no funciona y se cambia. Pero la realidad, es que un matrimonio es como el ciclo de la vida. Va teniendo sus cambios, solo hay que ir sabiendo llevarlos y entenderlos. No renegar contra ellos
- ¿Cómo estás con papá ahora?.- consulté el mayor de mis temores
- Aprendiendo a superar los errores y saber sobrellevar los cambios que se nos presentan cada día.- sonrió y sus ojos se iluminaron.- Aprendiendo a que nos amamos incluso en los momentos en que el y yo queremos matarnos mutuamente.- terminó sonriendo más ampliamente
El sonido de unas llaves interrumpió nuestra conversación y mi madre se despidió al momento mismo en que Edward terminaba de comentar su estado de salud que en estas tres semanas había mejorado considerablemente… Pasaba la mayor parte de los días en mi casa, casi igual o más que antes, de lo cual yo no me quejaba. Había decidido y estaba dispuesta a luchar por lo que teníamos a costa de lo que fuera, me había prometido a mí misma a dejar mis miedos de lado y vivir como correspondía esta extraña pero hermosa relación que cada día intentaba cultivar más y más.
Mis malestares continuaban emergiendo de vez en cuando. Mareos y deseos de expulsar todo lo comido el día anterior se hacían presente algunos días, y agradecía que fueran justo aquellos en que Edward decidía ir a su casa para reportarse después de varios desparecidos por allí… El test de embarazo que había adquirido hacía unos días, aun estaba descansando en mi bolso, y la verdad era que temía sus resultados, sobre todo ahora que parecía convencerme más y más de que había algo creciendo dentro de mí… ¡Era una cobarde! Había momentos en que lo tenía en mis manos y estaba lista para saber los resultados que me entregaría, y en el último momento me acobardaba…
Eran varias las señales que mi cuerpo me estaba dando, y creía saber cual era la verdad absoluta, pero ¿El estaría preparado para esta responsabilidad?
- ¿Por qué me miras así?.- cuestionó cuando se estaba desvistiendo
- Estaba mirando tus magulladuras.- mentí.- Ya casi no se notan
- No.- estuvo de acuerdo observando su pecho.- Solo es esto.- movió su brazo
- Ya pronto te lo quitarán.- me acomodé mejor en los almohadones
- Hoy vi a Charlote en la Universidad.- comentó y miró a otro lado luego de verme
- ¿Si?.- pretendí no importarme y tomé un libro de la mesa de noche. Mis nudillos se pusieron blancos al mínimo toque
- No pongas esa cara.- me regañó
- No he puesto ninguna cara.- me quejé
- Claro que sí.- saltó como niño pequeño en la enorme cama, haciéndome saltar con él.- No me saludó.- encogió sus hombros.- De hecho, creo que si los ojos de esa chica lanzaran fuego, a esta hora estaría calcinado hasta los huesos.- se rió
- Supongo que sí.- musité volviendo mi atención a mi libro
- Deberías tratar de solucionar las cosas con Tanya. Ella está igual que tú.- comentó de pronto tomando mi atención
- ¿Haz hablado con ella?.- inquirí ansiosa
- La pasé a ver al despacho de papá hoy.- acomodó su cabeza en mi vientre, enviándome un escalofrío por lo que podía estar allí.- Ella es la razón por la que su mosquito hermana ya no me saludé y ni siquiera me mire
- ¿Habló con ella?.- asintió
- Después de que practicaste con ella tus dotes ocultos de boxeador, Tanya la reprendió creo que hasta con una cláusula
- ¿Qué cláusula?.- dije perdida
- Si ella te vuelve a molestar a ti o a mí. A fines del año Universitario puede tomar sus cosas y partir por donde mismo vino.- dos sentimientos afloraron en mí, alegría por lo que eso significaba, pero pena porque no era lo que realmente quería Tanya
- Vaya.- fue lo único que dije
- Creo que esa chica entendió las cosas. Tu derechazo la hizo ver todo con claridad.- bromeó.- Se que es un mosco cuando se lo propone, pero tampoco creo que sea necesario que se vaya a vivir con los pingüinos
- Como a ti no te tocó lidiar con la obsesión que esa niña tiene contigo.- dije molesta por su defensa
- ¡Hey!.- levantó la cabeza de golpe y arrebató el libro de mis manos lanzándolo por algún lugar de la habitación.- Yo también me he tenido que comer la mierda que expele tu jefecito. Y también tuve que lidiar con ella y decirle una y mil veces que no estaba interesado en ella
- Pero bien que te sentiste en su compañía cuando estuve lejos
- Ya te expliqué que solo fue esa vez que fuimos a la carrera juntos.- suspiró cansado.- Y que me sentí bien porque la chica es divertida, pero nada más allá
- Bien, me alegro.- ladré y quise voltearme, pero el no me dejó
- ¿Vamos a empezar otra vez con la culpa es tuya o no mejor tuya?.- preguntó frunciendo su rostro
Inspiré fuertemente y me vencí a sus ojos que me miraban esperando la respuesta que le había dado unos días, la misma que me había prometido a mí dar siempre que algo se complicara "Confío en ti y en mí"… Me sonrió sabiendo que estábamos conectados en el mismo momento y me besó de esa forma que lograba dejarme sin aliento en mis pulmones, por lo sensual que una simple caricia era capaz de convertirse viniendo de él…
- Vamos a dormir.- indiqué cuando sentí que el beso tomaba ribetes más amplios
- Tengo en mente mejores cosas.- susurró con sus labios pegados a mi cuello
- De seguro tu médico también tendrá en mente otro tipo de inmovilización si no cuidas de tu brazo.- lo regañé y aparté con mi dedo índice en su pecho
- Está bien.- se dio por vencido.- Buenas noches aburrida.- me besó rápido y se giró a su lado
- Buenas noches señor sexo andante.- lo piqué y lo escuché gruñir
…
Sentí a Edward removerse. Me imaginé que sería lo mismo de otras veces, pues le costaba acomodarse durante la noche con la escayola de su brazo. Pero antes que pudiera preguntarle, sentí su brazo herido pasar por sobre mi cabeza y apoyar el otro sobre mi cadera… Su boca se acomodó de inmediato en mi cuello y comenzó a besar toda la extensión que quedaba libre de mi camisón…
- Edward…- intenté advertirle antes de que las cosas prosiguieran
- No me digas que no…- jadeó en contra de mi cuello cuando su mano abarcó mi pecho.- De verdad te necesito
- Pero…- quise protestar
- Estoy bien, no me pasará nada.- me cortó.- Será en otra parte donde puede ocurrirme algo si no estoy contigo.- sonrió y me hizo sonreír sus ocurrencias
Sus manos recorrían en forma ágil los contornos de mi cuerpo y ni siquiera se preocupó de quitarnos la ropa cuando sentí su mano hurgar en mis bragas y comenzar a bajarlas como podía con solo una mano… Decidí dejar de lado mis preocupaciones y ocuparme del ahora, y lo que quería y ambos queríamos era poder entregarnos nuevamente en forma plena después de varios días o varias semanas mejor dicho…
Intenté voltearme, pero Edward me susurró un suave no… Levantó mi camisón de dormir y poco a poco sus manos fueron acariciando mis nalgas. Mi mente recreó de inmediato aquella vez en que me había dicho que nos faltaba algo por hacer y que él quería y sería el primero, pero no quise adelantarme a los hechos, menos cuando comencé a ponerme nerviosa por aquello. Había escuchado que podía ser doloroso, y la forma en que él estaba ahora, me dejaba claro que lo que más quería distaba mucho de algo tranquilo y paciente…
- Ed…
Intenté decirle nuevamente, pero tomó mi barbilla y la giró hacia él demandando un beso que si tenía algo de dudas sobre lo que podía pasar, en este momento estaba segura que era capaz de dejar que me amarrara e hiciera conmigo lo que quisiera… Su mano se abrió paso entre mis glúteos y fue tanteando el lugar con delicadez, hasta encontrar aquella zona que me enviaba olas de excitación y nerviosismo al mismo tiempo…
- Espera.- me anunció cuando interrumpió nuestro acalorado beso
Si antes aun me quedaba un poco de dudas de lo que pasaría esta noche cuando las hormonas de mi hombre estaban a tope, ahora ya no tenía ninguna. Tomó un pequeño tuvo blanco y con maestría para un solo brazo sacó una sustancia blanca de él… Me giré presa de múltiples sensaciones y emociones y esperé hasta que el contacto del frío líquido hizo contacto con mi zona baja… Un suspiro escapó de mis labios cuando sus dedos comenzaron a masajear allí
- ¿Quieres hacer esto?.- me preguntó cuando sentí como poco a poco mi carne lo recibía
- Si…- jadee entre dolor y placer
- Deseaba escucharte decir eso…- mordió el lóbulo de mi oreja y sentí que me derretía
Mientras intentaba que mi cuerpo comenzara a adaptarse para lo que vendría después. Su lengua saboreaba mis brazos, mis hombros, mi cuello y parte de mis pechos… Tiré de mi mano hacia atrás y pude deleitarme de escucharlo gemir cuando mi manos apresó su miembro erguido para mi y comenzó un vaivén como si estuviera dentro de mi cuerpo y me penetrara de la forma que yo quería que hiciera ya…
- ¿Estás lista?.- preguntó retirando su mano y a la vez la mía que aun lo acariciaba
- Mmhmm.- musité perdida en las sensaciones
- Va a doler un poco amor.- susurró pasando su lengua por mi lóbulo
- Okey.- asentí y cerré mis ojos cuando lo sentí en mi entrada
No lograba recordar con claridad en este momento lo que sentí en mi primera vez, pero estaba demasiado clara en lo que estaba sintiendo ahora que compartía otra forma de entregarnos con Edward por primera vez… Su respiración agitada en mi oído, su mano presionando mi cadera para estar más cerca de él, su cuerpo acoplándose al mío en forma suave y fuerte a la vez me hacía querer extender el momento por la eternidad… El dolor del principio fue remilgando cada vez más. Su mano tomó la mía y la llevó hasta mi entrepierna donde ni siquiera esperé a que me dijera algo más y comencé a frotar siguiendo el ritmo de sus embestidas
- ¿Te duele?.- logró preguntar a duras penas entre sus jadeos cuando lo sentí totalmente dentro de mí
- No.- susurré en respuesta buscando mi habla
- Es exquisito.- su voz destilaba placer.- Te amo.- añadió desarmándome en el acto, más cuando depositó un beso totalmente fuera de contexto en mi mejilla
Tan solo un beso mariposa para el momento que vivíamos donde la lujuria corría por nuestras venas… No hubo más palabras, porque entre la excitación y la emoción de su simple gesto nos llevó a todo lo demás… Nuestros besos eran apremiantes, como si con ello pudiésemos transmitir todo lo que faltaba a la entrega de nuestros cuerpos. Sus gemidos eran música para mí y me llevaban a devolverlos sin siquiera medir el nivel de ellos, porque la explosión que sentía se estaba abriendo paso en mi interior con su forma de amarme y mis propias caricias, me tenían sin conciencia del mundo exterior, solo de él y de mí en esta cama haciendo el amor como si fuera una primera vez no solo en esta posición, sino en todo…
Mi orgasmo llegó como una acumulación de energía y exploté de una forma que pocas veces recordaba haberlo hecho. Grité como nunca creí poder hacerlo practicando algo tan simple, pero ahora después de estar con él, tan sublime como el acto sexual… Y poco después sentí a Edward descargar todo en mí, agilizando sus penetraciones a un ritmo que me hizo volver a ver estrellas en el techo de mi pieza…
- ¿Cómo estás?.- preguntó después de un rato intentando componer nuestras respiraciones
- Eso creo que te lo contestaré mañana.- dije sinceramente. Su risa resonó entre las paredes
- Espero que sea una respuesta que ayude a repetirlo.- dijo pícaramente
- Insaciable.- reproché en tono juguetón
- Provocadora.- me picó en la cadera aun sin salir de mí
- ¿Yo?.- dije con falsa indignación
- Tú.- dijo firme.- Yo estaba durmiendo tranquilamente, cuando ese trasero tuyo se pegó a mi muy pacifico amiguito y lo despertó.- comencé a reírme escandalosamente
- No tengo culpa de lo que hago dormida.- me defendí entre risas
- No de esa forma, pero si cuando estas despierta y ahora eres culpable
- ¿Qué…?.- fui a preguntar cuando salió de mí lentamente dejándome una sensación extraña y se acomodó de tal forma que su cabeza quedó entre mis piernas.- ¡Edward!.- señalé escandalizada por su pronta recuperación
- Cuidado con mi brazo.- fue lo único que dijo antes de poner mis piernas sobre sus hombros. Ya no tuve fuerzas para seguir hablando
…
Los días siguieron pasando y nada volvía a la normalidad con Tanya. Viviendo tan solo a unas cuadras ni siquiera nos habíamos divisado y tampoco tenía noticias de ella por teléfono, lo cual me estaba desesperando. Necesitaba de su compañía para enfrentar lo que se me venía, con la ya, total seguridad de que estaba embarazada, al no recibir mi visitante mensual este mes… Pero tampoco me atrevía a presentarme en su casa, con su hermana de por medio…
Me levanté cuando las náuseas matutinas me asaltaron. Salí sigilosa de la habitación tapando mi boca para no despertar a Edward que ya había preguntado días atrás si estaba enferma. No sabía como enfrentar esto con él, algo que ya no había forma de cambiar y que de por sí, nos traería indiscutiblemente modificaciones a nuestras vidas, sobre todo la de él que recién comenzaba… Yo ya estaba lista para sobrellevar los cambios que una mujer en edad adulta esperaba y que yo en este momento ansiaba más que nunca, pero no sabía si él podría estarlo…
Cuando mi malestar mañanero fue despareciendo, dejé el baño de la sala y volví a la habitación y mi baño para tomar una larga ducha y pronto estuve lista para un nuevo día laboral… Riley ya ni siquiera intentaba tener un acercamiento más allá del estrictamente laboral y me pregunté si en mi frente se había añadido un slogan de "Bebé a bordo"… Dejé de divagar cuando un muy recién duchado Edward apareció en la cocina…
- Debo ir a sacarme esto.- enseñó su yeso y arrugó su rostro
- No te ha impedido nada.- bromee y él me miró sugestivamente
- No, pero necesito más flexibilidad en todo.- siguió bromeando
Pasó por mi lado y me dio un rápido beso antes de desaparecer por la puerta. Seguí comiendo mi ensalada de frutas y entretenida observando la televisión. Edward debía estar en el médico en poco más de dos horas, donde por fin dejaría de usar la escayola que lo tenía un tanto desesperado… Sonreí al recordar las noches pasadas, definitivamente su brazo inmovilizado no le impedía nada.
- Bella, quiero que me acompañes a la clínica.- lo miré de inmediato frunciendo el ceño por su repentino cambio de planes
- Edward tengo que ir al trabajo.- sonreí recordándole el por qué no iba a acompañarlo
- El trabajo puede esperar.- habló serio
- Claro que no Edward.- dije ofuscada por su poca empatía
- Por supuesto que si.- frunció los labios y apoyó su cadera en forma despreocupada en la mesa donde yo aun me encontraba
- ¿Por qué?.- pregunté esta vez totalmente perdida
- ¿Por esto podría ser?.- me atraganté con la fruta que estaba comiendo cuando dejó caer la caja sobre el mesón
- D-de…- ni siquiera fui capaz de formular palabra cuando vi la prueba de embarazo casi mostrando su lengua al lado de mi desayuno
- No quiero hacer preguntas tontas, pero…- pasó su mano por todo su cabello tirando con fuerza de él.- ¿Es lo que estoy pensando?.- tragué saliva pesadamente
- Edward…- me callé cuando mi labio inferior comenzó a temblar más y más
- ¿Estás embarazada?.- continuó él cuando yo no volví a hablar
- No…- iba a decir no lo sé, cuando en realidad estaba casi segura que era así.- Supongo que puede ser.- encogí mis hombros
- Saldremos de dudas ahora mismo.- murmuró rascando su frente.- Tenemos que salir de dudas.- repitió esta vez mirándome
- Está bien.- asentí en su dirección
En cuanto acepté saber de una buena vez si estaba embarazada, puse una especie de burbuja a mi alrededor, dejando fuera incluso a Edward. Tomé mi bolso y en silencio me subí al auto. Miré la mayor del tiempo por mi ventanilla y recogí mis manos en mi regazo, como si mi subconsciente estuviera preparándose para una reacción adversa de su parte… Tampoco ayudó que su mano herida fuera la que estaba a mi lado, de modo que tampoco podía tomar la mía como otras veces…
- ¿Por qué el test estaba intacto en tu bolsa?.- su pregunta me sobresalto, entre tanto silencio reinante
- Porque…no sabía si…- me callé sin querer alentar nuevos problemas
- ¿Por qué?.- insistió
- Hablemos cuando tenga los resultados.- pedí. Me miró y asintió lentamente
- Cuando tengamos los resultados.- corrigió para mi sorpresa. Quitó su mano del volante y la posó sobre la mía, fue como si un enorme peso se cayera de mi espalda
Ingresamos a la Clínica y cuando pensé que dilataríamos un poco las cosas, yendo primeramente con el médico que le quitaría por fin ese odioso yeso a Edward, después de haberlo escuchado regañar por él día y noche, resultó que Edward se dirigió en forma directa por otro pasillo muy distinto al que debía ir. Comprendí que en estos momentos, cualquier otra cosa había pasado a segundo plano en él y que su prioridad ahora sería saber si su semilla se había plantado en mi o no…
Ni siquiera fui yo quien pidió la orden de un examen de sangre, él como si tuviera toda la experiencia del mundo se movía por aquí y allá. Cuando enarqué una ceja hacia él, se limitó a responder "Había que estar preparado siempre y saber cómo actuar ante las emergencias"…
- ¿Isabella Swan?.- la enfermera se asomó por una puerta y yo comencé a sudar frío
- Entremos.- Edward extendió su mano hacia mí. Negué casi con pánico
- Voy a ir…
- Conmigo.- terminó por mí y me arrastró hacia aquella habitación
…
Ed.-
…
¡Papá! ¿Papá? ¡¿Papá? ¡Santa madre! Recién aquí, esperando por los resultados de ese insignificante, pero intimidante examen estaba comprendiendo lo que realmente estaba por pasar. Ese simple papel que nos entregarían en pocos minutos más pondría una línea entre antes y después en mi corta y movida vida ¡Papá a los 19 años! ¿Habría algún preservativo roto? ¿Vencido? ¿Con el apuro no me lo habría puesto bien? ¿Debería usar una talla más grande? Ok, estaban pasando mil preguntas por mi cabeza en cosa de segundos… Giré mi cabeza como mecánicamente hacia mi costado, para ver a Bella casi en el mismo estado mío con su mirada pegada en algún punto frente a la pared.
- ¿Cuándo…cuando se supondría que pasó?.- pregunté al fin al rememorar una y otra vez
- Podría haber pasado en cualquier momento.- contestó casi como autómata. La miré frunciendo el ceño
- Pero tu tomabas la píldora y…
- ¿Y?.- dijo bruscamente. Me quedé en silencio.- Esto no es solo responsabilidad mía.- rugió
Elevé mis cejas con total asombro por su repentino cambio de humor ¿Sería esto otra prueba que de el papel diría positivo? Tragué en grueso al retomar el hilo de mis pensamientos… A mis 19 años sería papá, lo que quería decir que en 20 años más cuando mi hijo tuviera esa edad, yo estaría bordeando los 39, una edad aun prudente para que pudiese salir a divertirme con mi hijo… Una sonrisa idiota comenzó a formarse en mi cara, hasta que me golpee la frente a palma abierta ¿Acaso estaba idiota? Yo debería enseñarle valores, no ha escoger algún tipo de trago…
- ¿Por qué te golpeas?.- consultó Bella con sus ojos tristes, seguramente creyendo algo erróneo. Iba a responderle, cuando la enfermera volvió a emerger de la habitación con aquel sobre en las manos
- ¿Srta Swan? Aquí están sus resultados.- sonrió ampliamente y se lo pasó. Las manos de Bella temblaban y las mías no estaban mejor
- G-gracias.- sonrió débilmente a la mujer que volvió a encerrarse
- Hay que verlo.- murmuré. Los ojos de Bella estaban temerosos
- Quiero salir de aquí.- planteó pasando por mi lado fugaz hacia la salida
La seguí de cerca mientras sus pasos parecían acelerar cada vez más. Se dirigió al auto y espero junto a la puerta del copiloto a que abriera. Nos subimos y esperé a que dijera algo, sin embargo solo estaba allí con ese sobre en las manos y me estaba empezando a desesperar la situación. Finalmente me pidió que condujera a cualquier lugar tranquilo y así lo hice, con rumbo a un parque que había visto cerca las veces que había venido aquí…
Media hora más tarde estábamos parados en el césped aun esperando que ella se decidiera ver de una buena vez qué decía ese papelito… Mi ansiedad me llamaba a quitárselo de las manos y verlo yo mismo, pero me obligué a ser paciente con lo que ella estuviera pasando en estos momentos, al igual que yo.
- Toma.- dijo al fin extendiéndolo hacia mí
- ¿No quieres verlo?.- cuestioné cogiéndolo
- Solo…creo que yo ya lo tengo claro.- murmuró mirando sus pies
- Bien.- respiré profundo
Gruñí cuando mis manos se volvieron torpes y parecía ni siquiera poder abrir un simple sobre. Me pareció estar en esas películas cuando la vida de una persona está pasando como un collage de fotografías… Pero yo no estaba a punto de morirme, si quizás que mis padres me mataran por mi irresponsabilidad, pero al menos podría quedar herido o castrado ¡Ew! Rodé mis ojos por tanta estupidez que era capaz de alimentar en mi cabeza…
Positivo
Fue lo primero que resaltó en aquella hoja y dejé que el peso que cayó sobre mi espalda se hiciera presente hasta dejarme sentado en el suelo con miles de preguntas, miedos y pensamientos… Rasqué ansioso mi barbilla haciendo trabajar mis ojos por toda la extensión buscando más que cosas, que ni siquiera sabía que eran… ¿Acaso buscaba "esto es una broma"? Cerré los ojos cuando terminé de evaluar todo y los apreté con mis dedos hasta ver miles de luces revolotear…
- Es positivo.- afirmó Bella con voz suave. Asentí sin decir más
No tenía un trabajo, estaba empezando mi carrera, no tenía ahorros como para alimentar otra boca, ni siquiera la mía… ¡¿Qué mierda iba a hacer ahora?... De pronto me di cuenta de mi reacción y que no me había preocupado de lo que pensara Bella. Levanté mi cabeza y me encontré solo ¡Solo! Me levanté de un salto y comencé a observar hacia todos lados buscando a la mujer que hacía poco estaba aquí ¿Dónde se había metido?
Empecé a caminar en dirección al auto, pero tampoco estaba allí… Hasta que un par de cuadras vislumbré una silueta con la misma vestimenta caminando en dirección opuesta y demasiado apresurada. Corrí en su camino lo más aprisa que podía, para alcanzarla justo cuando estaba haciendo detenerse un taxi.
- ¿Dónde vas?.- consulté cerrando sin sutileza la puerta que había abierto. Me miró asustada y pude ver el camino de lágrimas que había corrido su maquillaje
- A casa.- intentó hacerme un lado y abrir la puerta, pero se lo impedí
- ¿Sube o no?.- gruñó el chofer desde su asiento
- ¡No!.- grité en respuesta e hice caminar a Bella junto conmigo
- Edward…- protestó
- ¿Qué crees que estás haciendo?.- espeté molesto.- Tengo esto en mis manos.- agité la hoja en mi mano.- Veo el resultado, intento procesar la información ¿Y te vas? ¿Así sin más?
- No quiero ver tu reacción.- sollozó, haciéndome aminorar mi molestia
- ¿Cómo?.- cuestioné para entender a qué se refería
- ¡Se que esto no es lo que querías!.- elevó su voz llorando.- ¡No es mi culpa ni tuya tampoco! ¡Tan solo pasó, pero tampoco quiero ver tu decepción por esto!
No la dejé continuar y la atraje hacia mí abrazándola con fuerza, en parte transmitiendo todo lo que mismo estaba sintiendo en este momento. Ciertamente no era lo que me esperaba en esta etapa de mi vida, pero ya no había vuelta atrás y había que afrontar las cosas juntos. No era culpa de nadie o quizás de ambos, pero no era tiempo para recriminaciones o enjuiciamientos… Tan solo había que hacerle frente a lo que se nos venía, aunque intuía que para mí sería doblemente más complicado…
- Te amo.- fue lo único que acerté a expresarle. Sus sollozos sacudían su cuerpo y el mío a la vez, haciéndome sentir más impotente.- Estamos juntos, no me apartes
- Pero sé que…no querías esto.- habló entre su llanto y amortiguada en mi pecho
- Tampoco quería tener un accidente y pasó y hay que pensar positivo.- se removió en mi pecho y supe que no habían sido las mejores palabras.- Ok, eso fue idiota. Lo que quiero decir es que como sea vamos a salir adelante
- ¿Podrás con todo esto?.- se separó de mí y me miró en forma directa. Tragué con dificultad, no era fácil…
- Estando juntos, creo que podremos con lo que sea…- le intenté sonreír.- Necesito que me ayudes a…a enfrentar todo lo que se venga
- No quiero obligarte a nada.- susurró
- Quiero estar contigo y ahora más.- dije sinceramente.- Dime que me amas y que me ayudarás a portarme bien.- sonreí, logrando sacar una sonrisa suya
- Te amo.- musitó. La besé con todo lo que estaba en mí
- Y cubre mi hermoso culito, porque Carlisle va a pateármelo hasta cansarse.- murmuré contra sus labios…
...
Continuará...
Bien mis chicas/os aquí está el capítulo. Quise subirlo ayer, pero quedé sin luz ¡Cuek! Así que ahora me escapo 1 poquito de la Oficina
Espero les guste y agradezco todos sus comentarios... No alcancé a responderlos todos ¡Sorry! El tiempo no me dio =(
...
Cariños a mis PADU 2.0; en especial a mi Lauris... Con cariño este capi para ti, aunque creo que algo no te gustará ¡Lo recuerdo! jajaja
...
Besitos a todas y todos.
Se nos viene Navidad ¿Que le pidieron al viejito?
Yo quiero a Rob, por si alguien quiere regalarme algo =D
Tá- tá
...
Prev y Sorpresa en mi blog, para quienes no lo han visto ¡Nuevo Proyecto!
