Síiiiiiii, por fin aquí está un nuevo capítulo, disculpen la tardanza, paro tuve que actualizar otros fics y hacer uno que otro trabajo escolar.
The Kitty Cat: Bueno el pelotón de fusilamiento somos nosotras así que no hay pierde alguno.
Lo el ministerio, pues no harán gran cosa en si, hará más el Sr. Weasley.
Y sobre tus ideas de Voldemort sería interesante escucharlas.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Capítulo XXII
Entrégate a quien verdaderamente te ama
Harry tenía el plan de hacerle olvidad a Severus, aunque fuera un poco, el tormento que había sufrido a manos de lord Voldemort.
Déjame hacerlo, prometo que no te lastimaré -susurró a su oído y se lo mordió ligeramente -. Déjame hacerte olvidar aunque sea un poco el dolor, dicho esto, deslizó sus labios hacia el cuello y el hombro del lado derecho. En lo que sus manos se ocupaban de acariciarle el pecho.
Severus lanzó un quejido muy débil y al contrario de Voldemort, esta vez no quería escapar de las manos de Harry.
Le gustaba lo que sentía y no quería que acabara, pero sabía que tarde o temprano así sería.
Harry de nuevo le pellizcaba suavemente los pezones y Severus volvió a gemir, por suerte nada se podía escuchar afuera del cuarto de los menesteres y gimió con más fuerza cuando Harry sustituyó los dedos por la boca y la lengua, provocando en el cuerpo de su profesor de pociones, oleadas de placer.
Severus parecía ser duro pero no lo era, al contrario, era fácil de domar y de complacer.
Harry dejó en paz a Severus en lo referente a las caricias en el pecho, puesto que más sensible esa zona ya no podía estar.
Lo besó nuevamente en el cuello, muy ligeramente en lo que deslizaba las manos hacia sus muslos y lo acariciaba.
Tomó el pantalón y se lo quitó, en lo que nuevamente lo besaba en la boca (o más bien dicho se la comía, sí Harry es un atrabancado).
Lo dejó solamente con unos boxers negros.
Creo que necesitas que te libere aunque sea un poco –con eso, Harry le retiró los boxers y sin más se metió el miembro completo a la boca y comenzó a succionar.
Esto era más de lo que Severus aguantaría, mientras el chico ojiverde "jugaba" con su miembro usando de vez en cuando la lengua, o los dientes dándole unas mordiditas muy ligeras
Severus 10 minutos después se vació y cayó con la cabeza sobre las almohadas, en lo que Harry con la lengua le limpiaba lo que quedó de Semen en las piernas.
De repente reparó ne el muslo derecho, una horrible cicatriz le cruzaba la pierna y Harry sabía que ése no había sido Voldemort. Recorrió la marca de ésta, primeramente con la lengua, produciendo en Severus un suave cosquilleo por la espina dorsal y después guiando su camino con pequeños besos, era el saludo que Fluffy le había dado al profesor de pociones en el primer año de Harry.
Harry se separó un poco de él y lo vio directamente a los ojos y subiendo la mano derecha le despejó un poco el cabello que por el sudor se le estaba pegando en la frente. De repente Severus alzó la vista y sin decir nada tomó la mano de Harry y la vio fijamente.
¿Qué es esto? –le preguntó.
¿Qué cosa? –no entendía.
¿Qué dice?- Severus acercó la muñeca de Harry más hacia la luz y como si fuera una cicatriz hecha con letras leyó: "No debo decir mentiras".
Ahhh, es un castigo que me puso Umbrige el año pasado. Me hizo escribir esa frase en un pergamino, con una pluma que pintaba con mi propia sangre –le dijo.
¿Por qué nunca dijiste nada? –Severus se notaba preocupado.
Eso ahora no importa, Severus –Harry lo besó.
Por supuesto que importa Harry. Están bien que castigues a un alumno, pero de ahí a lastimarlo es otra cosa (¿le tenemos que recordar como sacó a Harry del pensadero?). Mañana le dices a Albus.
Ya te dije que olvides esto –de nuevo lo besó y lo recostó, lo que sucedía en esos momentos le importaba más a decir verdad.
Severus subió las manos a la cinturilla del pantalón de Harry y se los retiró juntamente con la ropa interior.
Ambos cuerpos se atrajeron de nuevo como un imán.
Los suspiros y quejidos de placer se hicieron más fuertes por parte de los dos, Harry tomó su varita y convocó una especie de pomada que tenía poderes curativos, unto tres dedos con ella.
Llevó el primer dedo a la entrada de Severus y lo introdujo muy suavemente. Severus gimió de dolor y no porque Harry lo hubiera lastimado, puesto que no lo había hecho, sino por que las heridas que Voldemort le hizo con sus uñas largas, aún estaban latentes.
Harry apoyó la yema del dedo en las paredes y se estremeció al sentir la carne desgarrada, pero intentó olvidarlo y moviendo el dedo en círculos lo iba lubricando y untándole la pomada.
Severus comenzó a sentir alivio, parecía que la pomada sí surtía efecto y comenzó a relajarlo, también sentía tan bien las caricias de Harry, unas caricias que no buscaban lastimarlo.
Harry de nuevo se acercó a él y lo besó, en lo que introducía el segundo dedo y esta vez Severus se arqueó de olor y placer, en lo que Harry lo seguía "curando".
Se siente bien ¿no? –Harry le preguntó y Severus asintió ligeramente.
Poppy jamás había osado tocarle ahí y menos aún Albus, pero Severus por su parte tampoco se hubiera dejado, así que todo lo dejó en manos del destino y el mismo destino había escogido a Harry para esa tarea, y no sólo para curarlo físicamente, sino también sanarle el alma.
Introdujo entonces el tercer dedo y Severus gritó con más fuerza, le dolía pero no quería que terminara y dejo a Harry seguir.
3 minutos después Harry sacó los tres dedos con mucho cuidado, se los observó y los vio manchados de sangre.
De nuevo lo besó y le preguntó:
Sev ¿estás seguro de que quieres que lo haga? –le preguntó.
Por favor, hazme olvidar que pertenecí a un ser tan repugnante –le pidió.
Harry atendiendo el deseo de su profesor de pociones y acomodando la cadera entre sus piernas, poco a poco se fue adentrando en él.
No lo hacía bruscamente para no lastimarlo y cuando menos lo pensó, ya estaba dentro de él, a ambos les sorprendió eso, parecía que eran dos partes que habían embonado correctamente con sus correspondientes.
Harry se inclinó sobre Severus con mucho cuidado.
El sudor les recorría el cuerpo y ambos lo sentían pegajoso y caliente.
Harry, antes de empezar con lo suyo, lo besó profundamente.
No te voy a lastimar –le dijo en el oído y Severus asintió.
Lo sé –le mordió suavemente la oreja.
Realmente Severus ahora sí estaba disfrutando y no quería que eso se acabara. De repente lanzó un quejido muy suave; Harry había comenzado a salir y a entrar en él.
Sintieron el orgasmo al mismo tiempo y Harry pescó con sus labios los de Severus, justamente en él momento en el que el chico de ojos negros iba a gritar por la reacción de su cuerpo ante esa venida.
Severus arqueó la espalda y se vino en el vientre de Harry y en sus propias piernas, por lo mientras harry también se vaciaba, pero dentro de él.
Harry se derrumbó sobre Severus y lo besó desenfrenadamente.
Gracias, Harry –le dijo Severus al oído.
De nada –Harry salió de él y se acostó a su lado -¿Quieres comenzar la clase? –le preguntó irónicamente.
No –dijo Severus -. No creo poder –cerró los ojos.
Bueno –Harry se puso de pie y dentro de un armario diviso dos batas, una verde y otra plateada (los colores de Slytherin).
Harry se puso la bata de color verde y caminado hacia al cama le entregó la plateada a Severus.
La sensación de éstas sobre el cuerpo era bastante agradable, parecía estar hechas de agua y por lo tanto eran muy frescas.
Severus de nuevo se acostó en la cam y esta vez de perfil y poniendo las manos debajo de la almohada. Harry por su parte sirvió dos copas de champagne.
Toma –le dio una a Severus.
Severus se inclinó un poco y tomó su copa en lo que miraba fijamente a Harry a los ojos.
Harry durante ese verano había crecido tanto en estatura como en madurez.
Severus se puso de pie y se sentó en una de las sillas que estaban en la mesa. En lo que Harry destendía un poco la cama.
Creo que ya es muy tarde –Severus escuchó a Harry y consultó su reloj.
La una de la mañana –le dijo –y te han de estar buscando como locos.
Pues que se aguanten, y aparte, si yo no quiero, nunca darán con esta habitación –Harry sonrió.
Clarooo, cabe decirte que el año pasado la srita. Parkinson encontró aquí la sala del ED –eso hizo que la boca de Harry se abriera con sorpresa.
Cierto, sólo me queda algo por hacer –agachó al cabeza.
Sí, volver a tu sala común –dijo Severus.
No, no desperdiciaré esta noche, espérame aquí –Harry otra vez salió.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Bajó hasta las cocinas y se encontró a dobby quien estaba intentando apagar sus múltiples sombreros y bufandas que se habían prendido con el fuego de una de las estufas.
Ptss, Dobby –le habló en voz baja.
¡Sr… -Harry apurado el pidió que bajara la voz, por suerte los otros elfos no se dieron cuenta.
Ven Dobby –el elfo lo siguió.
¿Qué sucede, Harry Potter, Sr.? –preguntó.
Le diré a Mione que te haga más sombreros y bufandas si me haces un favor –juntó las manos.
Aunque no me prometa eso Dobby es feliz de servirle. Harry Potter, señor –exclamó el elfo felizmente.
Gracias Dobby. Bien es lo siguiente: Pasaré la noche con Severus y sucede que al pasar por los pasillos ahorita con la capa invisible, para venir a decirte esto, he visto que los profesores nos buscan a excepción de Dumbledore. Dobby ¿podrías ir con él y decirle que pasaré la noche a lado de Severus? Él sabrá que inventar para que los demás no nos sigan buscando –le pidió.
Será un placer –Dobby desapareció con un chasquido de dedos.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Listo –Harry volvió a subir.
¿Qué pasó? –Severus se giró a verlo.
Dobby y el profesor Dumbledore harán algo para que dejen de buscarnos –le informó -, así que podemos dormir con toda tranquilidad.
Severus ante esas palabras sonrió.
Nunca imaginé que algún día pasará esto –dijo.
Imagínate que en el pasado Dumbledore nos hubiera obligado a dormir juntos. Me pregunto quien de los dos hubiera amanecido muerto al día siguiente –ambos se rieron -. Hablando del pasado Sev y espero me disculpes ¿mi padre si logró quitarte la ropa interior? –le preguntó.
No, no era un genio como tú, Harry. No te dejé ver completo lo que pasó, pero le platicaré y ya luego le preguntarás a tu padrino si es verdad o no (claro si después de que le digas que andamos, te quiera dirigir la palabra).
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.Flash back.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
¿Cuánto van a que le quito la ropa interior a quejicus? –volvió a preguntar James.
4 Galeones –dijo Peter.
¿4? Yo et doy 10 y los 4 de Peter si se los bajas y se los quitas –apostó Sirius.
Ya déjenlo en paz –dijo Remus.
Oh, vamos Lunático, será divertido usar al ropa interior de quejicus como bandera de la victoria –dijo Sirius riendo.
Y será más divertido que en este momento le baje 30 puntos a Gryffindor por cada uno de ustedes 4 ¡regresen a severus a la normalidad! –los 4 merodeadores asustados giraron la cabeza y vieron a Minerva McGonagall.
¡Ya vamos! –un James bastante lívido, bajó a Severus y le aplicó el contra hechizo.
Esta mis ma noche –McGonagall seguía hablando y mientras lo hacia se acercó a Severus para ver si estaba bien -, los 4 recibirán un castigo –Puso a Severus de pie -.Vamos con Albus para que le digas que pasó –se llevó al muchacho.
¡Pero Lupin no hizo nada! –gritó James.
Por eso se queda también castigado Sr. Potter, como prefecto era su deber pararlos a ustedes –informó la subdirectora.
En lo que la jefa de la casa Gryffindor se llevaba a Severus con el director, Sirius carraspeaba entre dientes.
Sólo esperen y a éste se le acabará todo –murmuró Sirius entre dientes y al volver al castillo, Lily les lanzó una mirada de desaprobación.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Fin Flash back.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Severus lanzó una sonrisita.
Ahora que lo pienso, la broma estuvo bastante graciosa, aunque en ese tiempo no me pareció así –Severus sonrió y Harry de nuevo lo besó.
Harry lo observó fijamente. La bata de plata metálico hacia ver a Severus de un color blanco aperlado.
¿A qué se debía ese color tan blanco? Era imposible saberlo. Desde que lo había conocido era así. Antes pensaba que su piel era amarillenta, pero cuando lo veías a la luz, sabías que no era así.
También sus ojos negros eran un misterio, ya que estos se dicen que son el reflejo del alma, pero para Harry no era cierto. Él no creía que el alma de Severus fuera negra, opaca y velada por completo. Más bien, para harry, el alma de su profesor de pociones era sumamente especial y más aún cuando él se abría a la gente. Ahora tal vez Harry veía lo que Dumbledore con sus ojos azules, veía lo bueno que existía en Severus.
Se oyó el sonido de un pequeño golpeó y Harry giró al cabeza. Severus solamente había dejado su copa en el buró.
¿Qué ocurre? –le preguntó.
Nada –dijo Harry y suspiró para después abrazarlo, acostar la cabeza sobre su pecho.
Sintió el lento latir de su corazón y con ese sonido tan suave poco a poco se fue durmiendo.
Severus se inclinó un poco y acomodó a Harry en la cama y el retiró los anteojos.
Lo arropó y acostándose a un lado de él, lo abrazó.
En esa noche, Severus no sufrió ninguna pesadilla.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Continuará…
Harry pegará un loco maratón al día siguiente y le dirá a Sirius lo de su relación.
También la primera clase de pociones de Severus y el ED.
