Hola! Mori de risa con algunos de sus comentarios. Gracias por leer y por sus reviews. Disculpa por algún error de dedo.
Glee y sus personajes no me pertenece
Chapter 25
La cena transcurrió normalmente para la mayoría de los invitados, conversaban, reían, tomaban y comían amenamente como una cena común entre amigos. Todos los amigos de Leroy y Hiram estaban encantados con las nuevas integrantes de la familia Berry, en especial con Beth, la pequeña era perfecta para dar de que hablar. A pesar de que todos estaban contentos por estar reunidos, había algunas personas en la mesa que no estaban precisamente cómodas. Rachel se mantenía callada todo lo que podía y solo hablaba cuando le pedían alguna opinión o en algún tema que a ella le interesara. Quinn estaba igual, solo habló cuando le preguntaron sobre su relación con la morena y de como se conocieron, pero de resto solo sonreía. La presencia de Kitty las ponía extremadamente nerviosas, en especial a Quinn que podía notar las miradas que la chica le echaba a su novia sin importar que ella o su propio esposo estuvieran en el lugar, y su mirada siempre se clavaba en Rachel y en ella cuando Beth le decía mami a la morena. No podía evitar sentirse incomoda con aquella chica presente y sobre todo teniéndola al frente.
Q.- ¿Estas bien? - Preguntó en un susurro a su novia al ver como sujetaba con fuerza sus cubiertos y maltrataba los pobres vegetales de su plato.
Rachel estaba molesta, lo que sería una cena tranquila fue arruinada por la presencia de Kitty. ¿Qué se supone que hacía ella allí? ¿Y por qué de la nada aparecía casada con un hombre de casi 70 años? Lo que pensó temprano cuando estaba en la habitación de Beth le vino a la mente y no podía evitar enfurecerse más. No entendía como Kitty podía ser capaz de hacer semejante cosa, casarse con ese hombre solo por dinero, no podía creerle cuando decía que estaban enamorados, llevaban siete meses de casados y hace tan solo unos cuantos meses la rubia andaba tras ella. Agradeció al cielo no haber sido estúpida y caer en sus garras, siempre pensó que Kitty solo la quería para llevársela a la cama pero pensar que la buscaba por su dinero le asqueaba, le daba asco las personas como ella. Y pensar que esa estúpida chica casi arruina todo con su novia tiempo atrás. Pensar que acusó a Quinn de querer su dinero cuando era ella la que quería eso.
R.- Sí - Sonrió antes de estirar su mano para tomar su copa.
Q.- ¿Segura? - Rachel asistió llevándose la copa a los labios y le guiñó mientras bebía. Quinn sonrió y le dejó un suave apretón en el brazo antes de volver a su plato.
Cuando la cena terminó todos se quedaron en la mesa tomando una copa mientras seguían conversando y veían a la pequeña comer su segunda ronda de postre.
T.- ¿Y cómo va el negocio, Rachel? - Llamó la atención de la morena que se andaba susurrando cosas entre risas con su novia - Vi el reportaje en la revista.
R.- La verdad es que va muy bien, el Hotel en New York tuvo muy bien recibimiento y le dieron una calificación de cinco - Dijo orgullosa y sus padres asintieron también llenos de orgullo.
T.- Eso es bueno, muy bueno - Dijo como sí fuera un abuelo orgulloso y levantó su copa señalando a la morena que también asintió.
Be.- Mami - Llamó a la morena que estaba frente a ella. Cada Berry estaba en las puntas de la mesa. Rachel estaba al lado derecho de su padre seguida de Quinn y frente a Beth que estaba seguida de Kitty, Tom y el resto de los invitados.
R.- ¿Quieres algo más? - Preguntó inclinándose sobre la mesa.
Be.- Estoy llena, tengo sueño - Dijo en un bostezo que hizo sonreír sus madres, abuelos y algunos invitados.
Q.- Vamos a llevarte a la cama - Dijo mientras se levantaba. Quería irse de allí.
R.- Yo voy con ustedes - También se levantó.
Be.- Esperen un momento - Dijo al ver que esperaban por ella. Beth estiró su mano para tomar su vaso de jugo y luego de dar un sorbo fue a dejarlo en la mesa pero la parte de abajo del vaso chocó contra el plato donde estaba comiendo el postre y accidentalmente lo soltó haciendo que el vaso se volteara mojando la mesa, un poco ella misma y a la persona que tenía a su lado. Sí.
Ki.- ¡¿Qué demonios?! ¿Acaso eres estúpida? - Se levantó de golpe viendo su vestido blanco machado de jugo de uva y haciendo que todos en el lugar quedaran en silencio.
- ¡Hey! - Dijeron Quinn y Rachel al mismo tiempo, no iban a permitir que insultaran a su hija.
R.- No vuelvas a llamarla así - Se acercó a ella antes de que Quinn lo hiciera porque sabía que su novia si sería capaz de irse encima de Kitty por insultar a su hija.
Ki.- Me manchó el vestido - Se quejó secándose con su servilleta.
Q.- Eso no te da derecho a insultarla - Dijo molesta intentando acercarse a ella pero la mano de Rachel en la suya evitó que siguiera avanzando.
Be.- Lo siento - Dijo con los ojos llorosos.
L.- Está bien pequeña, fue un accidente - Decía mientras secaba un poco la mesa con una servilleta.
H.- Ven Kitty, vamos a limpiarte - Se acercó a la chica y llevársela de allí para evitar problemas - No lo frotes o después no se quitara.
Ki.- Ya no tiene arreglo - Dijo siendo guiada por el hombre.
Pasó a un lado de Quinn y trató de lanzarle una mirada asesina pero la que ésta le lanzaba a ella le hizo estremecerse. Hiram miró sobre su hombro e hizo un movimiento de cejas a la pequeña. Amaba a esa niña.
Be.- Yo lo siento mucho - Dijo a punto de llorar.
- No te preocupes pequeña - Dijo Rick, un amigo de Leroy - Los accidentes suceden todo el tiempo.
T.- Sí, no le des importancia, mi esposa es una exagerada - Dijo despreocupado mientras le daba un trago a su bebida.
R.- Mejor nos retiramos - Le dijo a su padre que asintió - Fue un gusto verlos a todos de nuevo - Se dirigió a los invitados que le sonrieron y asintieron.
Q.- Fue un placer conocerlos a todos - Fue su turno de despedirse - Buenas noches - Tomó la mano de su hija.
Be.- Buenas noches - Dijo aún con un puchero que hizo enternecer a todos.
- Buenas noches - Dijeron todos en la mesa y ellas se retiraron.
Las tres subieron las escaleras y cuando ya estuvieron en el pasillo la morena miró a la pequeña. No habían rastros de lágrimas ni pucheros, pero sí una enorme sonrisa.
Be.- Ella no me cae bien - Dijo mientras entraban en la habitación - No dejaba de verte y eso no me gusta - Hizo una mueca de fastidio mirando a la morena - Tú eres solo de mamá y mía.
Ambas adultas se miraron con la boca abierta y no pudieron evitar reír. Quinn le dejó un beso en la cabeza y la despeinó. Dios, amaba a su hija.
Rachel y Quinn salieron de la habitación de Beth luego de vestirla y acostarla. Ambas estaban cansadas, por el viaje, por la cena, por todo lo que ocurrió en aquel día y lo único que querían era irse a la cama.
R.- Ven a dormir conmigo - Hizo un puchero abrazándola por la cintura.
Q.- No quiero que tus padres piensen mal de mi o algo - Le rodeó el cuello con los brazos y le dejó un tierno beso en los labios que la morena buscó de intensificar - No lo pienses, Berry - Le dijo separándose y la morena gruñó.
R.- Ellos lo entenderán, somos una pareja joven y estamos enamoradas - La rubia rió y sintió los labios de la morena en los suyos.
Q.- Rach.. - Gimió cuando sintió las manos de la morena en su trasero.
Ki.- Pero mira nada más, la parejita perfecta - Dijo de forma burlona apoyándose en una pared y haciendo que las chicas se separaran.
R.- ¿Qué haces aquí? - Preguntó de mala gana.
Ki.- Estaba en el baño tratando de limpiar lo que esa tonta niña hizo - Quinn con la mandíbula apretada intentó acercarse a ella pero la morena la agarró por la cintura - Wow tranquila leona.
Q.- ¿Sabes lo que es capaz de hacer una leona por sus cachorros? - Preguntó asesinándola con la mirada y Kitty bufó evitando que le afectara. No le había gustado que la mirada que la chica le lanzó antes la hiciera temblar
Quinn tenía demasiadas ganas de desquitarse con ella, por insultar a su hija, por ver a su novia como sí fuera un trozo de carne y por hacerla sentir insegura cada vez que tenía oportunidad. Pero ahora insegura era lo que menos se sentía, Rachel era suya y esa estúpida chica se las vería con ella sí intentaba meterse en su relación o siquiera acercarse a su novia.
R.- No vale la pena - Le susurró a su novia.
Ki.- Eso es cariño, controla a tu loca - Si Kitty no se callaba no sabía si podía controlar a su novia - Y dime, Rachel, ¿ya te sacó todo el dinero que quiso?
Quinn se tensó y comenzó a respirar agitadamente debido a la rabia, por eso siempre rechazaba que la morena le comprara cosas costosas, no quería que pensaran que ella era una interesada que solo buscaba su dinero. Maldita sea, odiaba a esa chica.
R.- ¿Tú en serio tienes el descaro de preguntar eso? - Hizo a su novia a un lado y le enfrentó a la rubia.
Ki.- ¿De qué estas hablando? - Se hizo la desentendida mientras se cruzaba de brazos.
R.- ¿Dónde dejaste a tu querido esposo, Kitty? - Vio como la chica tragaba. Había entendido perfectamente.
Ki.- Él me ama - Se defendió sabiendo a lo que se refería.
Quinn solo se quedó a un lado cruzada de brazos y mirándolas. Al menos ella no fue la única que lo pensó cuando vio a Kitty de la mano de aquel hombre.
R.- Y tú lo amas a él, claro - Dijo sarcásticamente.
Ki.- ¿A qué quieres llegar con eso? - Preguntó levantando una ceja.
R.- Que es curioso - Se rascó el cuello sonriendo - Tú dices que Quinn está conmigo por mi dinero cuando eres tú la que estas casada con un hombre que fácilmente podría ser tu abuelo. Eso da mucho de que pensar - Asintió haciéndose la pensativa.
Ki.- Él me ama - Volvió a defenderse y miró a Quinn - Y no todas somos unas putas - Dijo intencionalmente y fue Quinn quién tuvo que agarrar a la morena.
R.- No te atrevas - La amenazó tratando de no levantar mucho la voz - Ella es mucho más mujer que tú. Ni siquiera le llegas a los talones. Me das asco, Kitty - Dijo soltándose delicadamente de su novia - Las personas como tú me dan asco - La miró con desprecio y veía las barreras de la chica caer - Siempre aprovechándose de los demás, nunca se esfuerzan para salir adelante y sólo se aprovechan de las personas.
Ki.- No sé que estas hablando - Se escogió de hombros.
R.- Tú y yo sabemos que sí sabes - La miró fijamente - Sabes, de verdad que estoy feliz de no ser tan estúpida como para caer ante ti.
Ki.- ¿Tú serás la excepción? - Bufó - No lo sé. Al final todos los hacen.
R.- Pero yo no - Aseguró - Ni siquiera tuviste oportunidad cuando intentaste arruinar nuestra relación porque siempre ha sido ella, ella es a quien amo, con quien quiero pasar el resto de mi vida y vale mucho más que tú - Dijo volteando a ver a Quinn y sintió la mano de ésta en la suya apretandola suavemente. Miró nuevamente a Kitty y la vio con la mirada en el agarré de sus manos - Ahora sé lo que realmente eres y no puedo evitar sentir pena por ti cada vez que te veo. Nunca vas a encontrar a alguien que te ame de verd... Oh, espera... ¿Cómo está Brody? - La cara de Kitty se desfiguró - Sí, ese chico si te veía como si fueras las única persona en el mundo pero supongo que él no tiene una buena cuenta bancaria - Dijo fingiendo pena. Kitty comenzó a parpadear rápidamente y evitaba su mirada - Me das lastima, de verdad - Chasqueó la lengua y seguía aprovechándose del silencio de la chica. Sabía que sí no se defendía era porque sus palabras le estaban afectando - Me das lastima porque has caído muy bajo. Y sí de verdad piensas que algún día tuviste o tendrás alguna oportunidad conmigo estás bien equivocada porque no sabes el asco que me das. Y cada vez que te vea seguiré sintiendo lo mismo... Pero espero no volverte a ver - Soltó la mano de su novia y se acercó a ella - Porque si te sigues apareciendo en mi vida, intentando dañar mi relación con Quinn o siquiera volviendo a insultar a mi hija, te la veras conmigo, Kitty - Le dijo amenazadoramente - Y tú no sabes de lo que yo sería capaz por proteger lo que es mío.
La morena la miró una última vez y sin decir una palabra más pasó a su lado y entró a una habitación para luego cerrar la puerta tras ella. Quinn se quedó en el pasillo de pie mirado a Kitty que tenía la mirada en el piso.
Ki.- Supongo que estás muy feliz - Dijo levantando la mirada.
Q.- La verdad es que sí - Se encogió de hombros - Ya era hora de que alguien te dijera unas cuantas verdades y te dejara las cosas claras.
Ki.- Tú y yo no somos muy diferentes.
Q.- ¿De verdad crees que estoy con ella por su dinero? - Levantó una ceja - Ella me ama - Dijo tratando de sonar orgullosa.
Ki.- ¿Y tú de verdad la amas a ella? - No había signo de burla, sarcasmo o desprecio en su voz. Sólo era una pregunta.
Q.- Sí - Aseguró - La amo más que a nada - Dijo pasando a su lado y volteó a mirarla por encima de su hombro. La chica no se había volteado, sólo se quedó parada allí - Tú misma lo dijiste, no todas son putas como tú.
Diablos, hace mucho que quería decir eso.
Quinn entró a la habitación dejando a Kitty sola en el pasillo y cerró la puerta con llave antes de girarse para ver a su novia. La morena estaba tirada en la cama viendo al techo. Ella sonriendo se quitó sus zapatos y deslizó el cierre de su vestido, el sonido hizo que la morena la mirara.
R.- ¿Qué haces? - Preguntó viendo como se quitaba el vestido y quedaba en ropa interior, nada más con verla así algo en sus bóxers comenzaba a despertarse.
Q.- Vengo a dormir contigo - Dijo mientras se subía a la cama y se sentaba sobre ella.
R.- Quinn - Gimió cuando la rubia abrió un poco más las piernas para acomodarse y se inclinó hacia adelante - Mis padres...
Q.- ¿Ahora te echas para atrás? - Preguntó bromeando mientras le dejaba un beso en el mentón.
R.- Pero los invitados - Colocó sus manos en la cintura de Quinn.
Q.- Ellos entenderá, somos una pareja joven y estamos enamoradas - Imitó sus palabras y la morena sonrió.
R.- Pensé que estaba castigada - Dijo refiriéndose a lo del aeropuerto.
Q.- Lo había olvidado - Frunció el ceño - Creo que mejor me voy a mi habitación - Hizo un ademan para levantarse.
R.- No, no, no - La sujetó por la cintura y la mantuvo en su lugar. La rubia sonrió malisiosamente. Tal vez podría castigarla un poco.
Q.- Te veías tan sexy molesta - Dijo sensualmente mientras le acariciaba los pechos sobre su camisa y la morena se incorporó para quitársela.
R.- ¿Sí? - Preguntó seductoramente levantando las caderas.
Q.- Sí, lo único que quería era esperar que terminaras de hablar para arrastrarte aquí y hacerte el amor.
R.- Mierda - Gimió cerrando los ojos por el tono de voz de su novia y de sus movimientos. La rubia se detuvo y ella abrió los ojos - ¿Qué...?
Q.- ¿Tú sabes que la razón por la que estoy contigo no es tu dinero, verdad? - Era mejor estar seguros.
R.- No, mierda Quinn, nunca he pensado eso, sé que no - Dijo mientras se levantaba y quedaba sentada y cambiando así de posición.
Q.- Te amo - Susurró sobre sus labios y la morena sonrió - Nunca me cansaría de decírtelo.
R.- Yo te amo mucho más.
Q.- No lo sé, no creo, siento que yo te a... - La morena la interrumpió besandola.
El beso se volvió bastante apasionado, sus leguas se exploraban a la vez que sus manos recorrían sus cuerpos sin cansancio. El calor comenzó a subir y la ropa interior a sobrar. La morena cambió de posición acostando a Quinn y se quitó rápidamente sus pantalones para después situarse sobre ella. Sus bocas se encontraron en otro salvaje beso a la vez que sus caderas se movían en busca de contacto, en busca de esa deliciosa fricción. Quinn cambió de posiciones y comenzó a bajar con besos por el cuello de la morena, jugó con sus senos, los acarició, besó y mordió sus pezones y siguió su recorrido hacia abajo. Arañó suavemente su abdomen y dejo un beso por aquí y por allá mientras amenazaba con el elástico de los bóxers. La morena sólo respiraba agitadamente y se dejaba hacer. Quinn finalmente bajó sus bóxers dejando la latente erección saltar pidiendo atención, subió sus manos por los muslo de la morena haciéndola estremecerse y finalmente tomó su miembro con sus dos manos.
R.- Mierda - Se mordió el labio mientras sentía la manos de su novia subir y bajar en su pene - Más fuerte - Pidió jadeando y fue complacida, Quinn siguió moviendo sus manos rápidamente por un momento y luego la soltó para levantarse y sacarse su propia ropa interior y aprovechar de buscar un condón en la maleta de la morena - Ven aquí - Dijo con voz ronca y Quinn sonriendo subió por todo su cuerpo hasta sentarse nuevamente sobre ella, sobre la erección haciéndola gemir.
Q.- ¿Puedes sentir lo mojada que estoy? - Preguntó frotándose contra ella. Rachel intentó llevar su mano a la entrepierna de su novia pero Quinn le dio un manotazo - No - Dijo juguetonamente y la morena gruñó.
R.- Me estas torturando - Se quejó levantando las caderas y frotándose contra ella - Déjame tocarte - La rubia la ignoró
Q.- Estás castigada, ¿lo recuerdas? Sí me tocas me iré - Dijo tomando las manos de la morena y alejandolas de su cuerpo. La morena gruñó agarrando las sábanas.
Quinn abrió el paquete de aluminio sacando el condón y se levantó un poco para ponérselo lentamente a la morena que no hacía más que gemir, una vez que lo colocó bombeó fuertemente un par de veces haciéndola jadear.
R.- Por favor - Casi suplicó.
Quinn sonriendo se levantó un poco y guió el pene de su novia hasta su entrada dejándose caer en él hasta que éste estuvo dentro de ella. Quinn jadeó inclinándose hacia adelante y apoyando ambas manos sobre el colchón. Lentamente subió y volvió a bajar con fuerza y así comenzó sus movimientos. La morena llevó sus manos para jugar con los senos de su chica, le mordía los pezones a la vez que levantaba las caderas para encontrarse con sus movimientos y entrar en ella con más fuerza. Quinn se movía gimiendo y olvidándose del castigo, cuando la morena la tocaba era capaz de controlarla como quería. Rachel las hizo girar y acomodados sobre ella comenzó a embestirla rápidamente. Ambas estaban cubiertas de sudor y sus movimientos parecían estar coordinados a la vez que se besaban para evitar gemir sonoramente. Rachel la miró sin dejar de moverse, amaba ese momento en el que Quinn estaba a punto de ser consumida por su orgasmo, ese momentos en que sus gemidos eran más seguidos, sus mejillas fuertemente sonrojadas, cerraba los ojos y su boca estaba abierta a la vez que se aferraba a su espalda y hombros o a las sábanas. Como en ese momento que gemía su nombre y se tensaba para luego dejarse ir. Y ella no hacia más que verla y seguir embistiéndola hasta que se le unía en su placer.
Pusieron a Kitty en su lugar. Amo a Rachel. Bueno, alguien me dijo que después de la adrenalina por la discusión por qué no una noche de sexo jajajajaja
Gracias por leer, nos leemos la próxima.
