Nuevo capítulo! Sólo quedan tres más, así que si continuo un poco más con esta racha de tiempo libre que creo que está a punto de terminar, podré completar Becoming Free dentro de la semana. Espero que disfruten del capítulo y recuerden que los reviews me hacen muy feliz ;)


"Son tiempos oscuros y desesperados. Sé que algunos de ustedes están asustados. Está bien. Es perfectamente natural. Pero quiero que sepan que yo no lo estoy. No estoy asustado de morir este día porque lo que hacemos es necesario. Puede parecer imposible, nuestros enemigos pueden parecer interminables, pero no importa. Porque no hay nadie más." Captain America.


Capítulo 25. Quien Decide Ser un Vengador.

- Este es el momento, Charles. – dijo Logan – podría ser el fin del mundo, y los Vengadores necesitan de los X-Men.

Charles Xavier miró a través de la ventana. Sabía lo que estaba pasando, gracias a Cerebro, y la situación efectivamente era grave.

- Los estudiantes no pueden pelear – dijo él, firme. – Sin embargo, el resto de nosotros, haremos lo que sea necesario. Pelearemos desde aquí, pero, ¿tú, Logan?

- Rogue hablará con Scott, y coordinarán al equipo juntos. Yo iré con el Capitán América.

Charles asintió.

- Me sorprende lo rápido que accediste a su propuesta de unirte a los Vengadores.

-Hmp. – Logan sonrió ligeramente. – Es el tipo de persona que simplemente sabes que debes seguir.


Cuando sintonizaron la radio aquella mañana, oyendo que tenían como invitada a Ginnevra Potter (como aún, y probablemente siempre, sería conocida en Inglaterra), uno por uno brujas y magos dejaron lo que estaban haciendo para escuchar.

Después de todo, ella no hablaba públicamente todos los días.

"Todos sabrán que años atrás decidí unirme a los Vengadores. Hemos atravesado un largo camino, y hoy vivimos en un mundo diferente, un mundo en que los magos no tienen que esconderse, y sin embargo aún son temidos. – se le escuchó decir. – El odio todavía existe, de ambas partes. Un odio que nace del temor, y que sólo puede ser sobrellevado con mucho esfuerzo de parte nuestra. Pero hoy no quiero hablarles sobre cómo necesitamos ser amigos de los muggles y de los mutantes, y hoy no es el día de lamentar pasadas pérdidas."

"Hoy es el día en que les pido, les pedimos, a todos ustedes: Ayúdennos. Existe un grupo de brujas, mutantes y posiblemente muggles que intentan destruir el mundo tal como lo conocemos. Ellos están seguros de que nosotros nunca lograremos superar nuestras diferencias, y que la única solución es acabar con todo. Hay fuerzas mucho más poderosas de las que podríamos haber imaginado nunca, fuerzas de otro planeta, amenazá Vengadores pelearemos, pero esta vez no podemos defender nuestro planeta solos. Los necesitamos a ustedes.

Porque a pesar de las diferencias entre muggles, magos, y mutantes, hay algo que todos tenemos en común: nuestro deseo de vivir, y vivir en libertad. Y si no nos unimos hoy por ese dese común, si no hacemos a un lado al menos por un momento nuestras diferencias, no existirá un lugar al que podamos llamar hogar mañana.

Hoy es el día en que defenderemos nuestro derecho a vivir"


- Listo, Ginny – dijo Ron. – Nos vamos cuando tú digas.

Ginny preferiría que sus hermanos se quedaran… había logrado convencer a Percy y a Bill, de que era necesario que protegieran la ciudad e Inglaterra cuando las Moiras hicieran su movimiento.

Pero Ron y George… bueno, había sido imposible razonar con ellos respecto al tema, los muy cabeza duras. Insistían en que si ella y Charlie iban, ellos tenían que ir también.

A Anthony normalmente le gustaba ir a visitar a la abuela, le gustaba la Madriguera. Y sabía que su papá tenía que ir a trabajar, cuando se ponía el uniforme y tomaba el escudo. Pero ese día no había querido dejar su casa, y en esos momentos tampoco quería que su mamá le dejara.

- Mamá, no te vayas. – pidió Anthony. Intuía el peligro por la preocupación en el rostro de sus padres. – Por favor.

Mirando los ojos azules de su pequeño, a Ginny se le rompía el corazón.

Aquello era tan familiar.

- Papá y mamá tienen que ir, amor. – dijo, abrazándolo. – Cuando volvamos, te prometo que pasaremos más tiempo en casa. ¡Te enseñaré a usar la escoba que el tío Ron te regaló! ¿Qué te parece?

Pero era inevitable pensar un poco en Tonks y en Lupin. En James y Lily Potter. En Harry. En sus niños. En Teddy Lupin. Se sintió embargada por la culpa al pensar en cómo había dejado de lado a Teddy cuando probablemente él también la necesitaba al haber perdido a su padrino y a James, que era casi como un hermano menor para él. Ginny había querido tanto a Teddy… simplemente no pudo soportar el dolor. Había huido.

- No quiero. – dijo Anthony.

Las alturas le asustaban.

- ¿Entonces qué quieres hacer? Cuando volvamos, haremos algo divertido tú, papá y yo.

- ¿Podemos ir a pasear en bici?

Ginny sonrió.

- Por supuesto, cariño. ¿Le das un beso a mamá?

Anthony besó su mejilla, y luego la otra, y luego su frente, como ella solía hacer con él todas las noches.

- Te amo, Anthony. Mamá y papá te aman.

Y ese amor era más grande que la tierra. Ese amor le daba fuerzas en ese momento, para pelear una vez más.


- Bien, genial. Pasaremos a buscarte como en… - Tony miró su reloj, mientras seguía al teléfono – media hora. – algo más del otro lado. – Bueno, sí, ella no está aquí ahora…

Steve enarcó una ceja. Tenía una idea de con quién Tony estaba hablando, y mientras que esa podía ser una noticia que lo alegraría en esos momentos, también había varias preguntas que haría a su compañero luego.

- Capitán, este es Wade, un amigo – dijo Logan, presentándole al hombre que venía con él, enfundado en un traje rojo y negro y con espadas colgando de su espalda.

- Todo un honor, Capitán – dijo Wade, - soy un gran admirador.

- Bueno Wade, bienvenido al equipo. Y gracias por responder a nuestro llamado. – se dirigió a Logan – los agentes de S.H.I.E.L.D. tienen uniformes nuevos… y armas. Pueden ir y recoger lo que les parezca necesario. En una hora todos nos reuniremos aquí para partir.

Steve miró a Tony, que había terminado su llamada.

- ¿Ése era Bruce?

- Con las cosas como están, lo necesitamos. – respondió Tony.

- No puedo creerlo, Tony. – Steve negó con la cabeza - ¿Has sabido dónde ha estado todo este tiempo, y simplemente te quedaste callado?

- Se estaba tomando un descanso, no quería que nadie lo supiera.

Lo que era comprensible. Perfectamente comprensible que Bruce quisiera alejarse de los Vengadores y de las batallas, eso Steve lo respetaba. Pero ellos también eran amigos, y la desaparición de Bruce no afectaba sólo al equipo.

- De acuerdo, podrías haberlo ocultado de mí, de Fury, del resto… ¿pero ni siquiera decirle a Nat? ¡Estuvo buscándolo por todo un maldito año, y sabes que eso no tenía nada que ver con los Vengadores!

- Espera – Steve y Tony se giraron al escuchar la voz de Natasha, que estaba parada a unos metros de la puerta, acompañada de Charlie Weasley. Su mirada era mortal. – Stark, ¿has sabido todo este tiempo del paradero de Bruce?

- Bueno, define todo este tiempo. – dijo Tony – Sólo lo supe hace unos meses, cuando comenzamos a hablar de firmar los Acuerdos…

- Bastardo. – ojalá Natasha reaccionara más violentamente. Su calma era más aterradora. – Hablaremos de esto después.

Se alejó a la siguiente puerta, donde se encontraba Fury, dejando atrás a Charlie.

- Hombre, si yo fuera tú, me cuidaría las espaldas. – dijo él, dándole una palmada. – No quisiera estar en tu lugar.


- ¿Qué crees que sucederá, Peter? – preguntó Kate, sentándose al lado de su compañero en medio del ajetreo que había a su alrededor. - ¿Crees que podremos ganar?

- Eso espero, porque si no ganamos… bueno, realmente no tenemos otra opción, ¿no?

- ¿Y qué pasa con nuestras familias? – siguió Kate, preocupada. - Tu tía… mis padres… ¿qué hay de Anthony? Sus padres…

Normalmente, ella era la que actuaba más dura entre los dos, irritando a Peter. Pero en ese momento estaba realmente asustada y en los últimos meses había aprendido a confiar lo suficiente en Peter, considerarlo un amigo, para revelar cómo se sentía.

- El Capitán y Ginny saben lo que hacen. Ellos están luchando por Anthony. Es lo que todos hacemos aquí, luchar por nuestras familias y por aquellos que no pueden defenderse a sí mismos.

La tía May no tenía idea de lo que él estaba a punto de hacer. Hasta entonces, él no se había atrevido a contarle su secreto – estaba seguro de que ella no estaría de acuerdo sabiendo el peligro en el que constantemente se ponía a si mismo -, pero cuando volvieran a casa lo sabría. Era inevitable.

Lo único en lo que Peter no había dudado era en que luchar era lo correcto, lo que debía hacer. Su responsabilidad con el mundo, y también con los Vengadores.

Después de todo, desde que se uniera a ellos se habían convertido en su familia. Ginny y el Capitán les habían abierto las puertas de su casa y se volvieron su modelo a seguir. Incluso Natasha, siendo tan dura dcon sus entrenamientos y Fury, que siempre tenía algo que criticar sobre su forma de proceder con sus misiones…

- Vamos a hacer esto – dijo Peter, sonriendo a Kate – y cuando volvamos, tendremos ese encuentro en el rind, presumida. Entonces por fin admitirás que soy el mejor.

Kate arqueó una ceja y se puso de pie.

- Sigue soñando, arañita.


- ¿Todos están aquí? – preguntó Ginny a Steve, cuando se apareció con Ron, George y Gabrielle junto a ella. Los cuatro iban vestidos con uniformes reforzados de S.H.I.E.L.D.

- Sí, estamos listos para partir – dijo él, mientras ella se unía a su lado. – Pero todavía puedes…

- Iré contigo, Steve.

Él suspiró.

- Ginny. - sabía que intentar convencerla era inútil, pero aun así debía intentarlo. – si la situación fuera diferente, pero el bebé… no quiero que vayas.

- Lo sé – dijo ella, sintiendo que un nudo se le formaba en la garganta. A donde sea que miraba, las paredes se cerraban en torno a ella. – Pero no puedo dejarte ahora, no sabiendo que puedo hacer algo y que si no lo hacemos, no habrá un lugar al que volver de todos modos.

Y ella quería, necesitaba desesperadamente, esa vida junto a Steve, Anthony y el bebé. No podía quedarse sin hacer nada cuando existía la posibilidad de perderlo todo otra vez.

- De acuerdo. – él la abrazó por breve instante, besando su frente, antes de continuar.

En la gran sala de reuniones del complejo, aguardaba el grupo más grande de héroes que los Vengadores habían tenido nunca. Los hermanos Maximoff, Visión, Peter, Kate, Sam Wilson, Clint, Natasha, Charlie, Bucky, Logan, Tony, Thor y el Dr. Strange, un hombre más que Ginny no había visto nunca antes y…

- ¡Bruce!

El hombre se encogió de hombros y sonrió.

- Parecía que era el momento de volver.

Ginny sonrió y le dio un abrazo, pero sus ojos enseguida viajaron a Natasha, que estaba parada lo más lejos posible de él y no parecía muy feliz. Probablemente simplemente se estaba conteniendo pues si intentaba matar a Bruce, Hulk no estaría muy contento.

- Vengadores, es hora. – dijo Steve.

El Dr. Strange hizo un movimiento con sus manos, abriendo el portal. Ginny intercambió una mirada con Steve, y al mismo tiempo, ambos lo cruzaron.