Capitulo 25

Descifrando – Bella

La tensión en nuestro hogar era increíblemente alta.

Aún cuando Jasper luchaba constantemente por mantener las emociones que lo rodeaban en control, el estrés de tener que lidiar con los recientes eventos mantenía nuestros nervios tensos, como las cuerdas de una guitarra a punto de romperse. Esme y Carlisle se habían ido a cazar para escapar de la creciente tensión.

Sólo Emmett parecía impermeable ante su efecto.

Edward mantenía su ceño fruncido constantemente. Su hermoso rostro usaba constantemente la expresión de un hombre que ha tenido que lidiar con demasiado. Cada vez que le pedía que me hablara sobre ello, forzaba una rara sonrisa y luego me acercaba hasta él. Él decía que la tortura interna de aquellos a quienes amaba no era algo de lo que se sintiera cómodo hablando por el momento, con tantos oídos escuchando. Edward nunca abusaba abiertamente de su don. Él era un caballero consumado. Sorpresivamente, sabía que su mayor preocupación era la frágil psique de Jacob Black.

Jake había sido un manojo de nervios durante los últimos días.

Desde la noche, hace algunos días, en que Nate confesó su… amor…. Por mi bebita, Jake había existido básicamente sobre alfileres. Me sentía fatal por él. Él simplemente no podía relajarse de ninguna manera. El amor lo había torturado durante demasiado tiempo.

El timbre de la puerta sonó de nuevo, distrayéndome de mis pensamientos. Oh no. Esta sería la tercera vez este día. Jacob iba a enloquecer de nuevo. Edward dejó su sitio en la silla donde había estado leyendo las noticias mientras me acariciaba la pierna de forma ausente. Dejé mi libro y me puse de pie para ir al piso de arriba. Pobre Jake.

Para agravar su ansiedad, estaban los motivos que Nate lanzaba rutinariamente para alimentar el fuego de la duda en el alma de Jake. Durante la última semana, Nate había enviado rosas y joyería como regalos para Nessie, múltiples veces al día. Ella siempre se negaba educadamente a aceptar la joyería, pero el constante recordatorio de la celosa persecución de Nate seguía vulnerando la tenue sanidad mental de Jake.

Fuertes pisadas se escucharon volar escaleras abajo ante nosotros. Pude ver la tensión en el cuerpo de Jake mientras saltaba los últimos escalones para detenerse en la puerta del frente con Seth. Pobre, pobre hombre.

Si me tomaba casi todo de mí el poder controlar mi furia ante el hecho de que un demonio del infierno estaba básicamente intentando ganar el amor de mi hija, sólo podía imaginarme el sufrimiento de mi mejor amigo.

Ni si quiera podía mirar a Edward en este momento porque la frustración que sentía en su rostro era demasiado para soportarla. Él le había gritado apasionadamente a Nessie durante varias horas la mañana siguiente a su escapada de carreras. Ella había escuchado silenciosamente y no había dicho ni una palabra durante su regaño. Era extremadamente sorpresivo. Usualmente, ella luchaba como una gata callejera acorralada cuando alguien trataba de mencionarle su pobre sentido de decisión, pero ahora ella apenas se disculpó con nosotros y le dio a Edward una oportunidad de ventilarse. La única cosa buena que parecía salir de esta terrible situación era el hecho de que Nessie parecía estar madurando rápidamente de ser una niña testaruda a una jovencita conciente. Ella nunca alardeó sobre la atención que Nate derramaba sobre ella, y ella usualmente le daba las flores a Rosalie, Alice y Esme. Ocasionalmente, ella me las ofrecía a mí, pero yo siempre las desechaba pronto. Costosas o no, las hermosas rosas rojas me ofendían.

Rosalie le entregó silenciosamente a Nessie un grueso y fino sobre con su nombre impreso en una elegante caligrafía.

Nessie miró hacia el torturado rostro de Jake por un momento y luego caminó hasta el cesto de basura más cercano. Sin molestarse en abrir la carta, la dejó caer silenciosamente y se volteó para caminar escaleras arriba.

Jake frunció el ceño con irritación y caminó hacia el cesto de basura.

Nessie dio media vuelta.

"¿Qué estas haciendo?" exigió.

"Tengo curiosidad por ver como luce una carta de amor escrita por Satán," dijo con aire taciturno.

"Jake, sólo olvídalo," murmuré.

Nessie corrió de vuelta a él y trató de robarle la carta de sus manos mientras el la abría rompiéndola.

"¿Por qué haces esto? ¿De verdad eres tan masoquista?" lloriqueó ella.

El doloroso endurecimiento de los ojos de Jacob mientras leía la carta hizo doler mi corazón.

"¡Ja! El imbécil ni si quiera puede componer su propia carta de amor. Él tiene que robar esto también." Él dejo caer el papel en el piso y caminó con molestia hacia la cocina. Nessie corrió tras él en su tercer intento por el día de hoy de suavizar su ego herido.

Edward se inclinó para recoger la carta del suelo. Su mente vampiriza procesó el corto poema en pocos segundos. Vi como sus dientes se apretaban y los músculos de su mandíbula se tensaban mientras me pasaba la carta a mí.

Renesmee:

No tengo palabras para expresar apropiadamente mis sentimientos, así que perdóname por tomar prestada la poesía de un alma mucho más erudita…

Llevo tu corazón conmigo (lo llevo dentro

de mi corazón) y nunca estoy sin el (a donde quiera

que yo vaya tu vas, mi vida, y lo que sea que haga

lo hago por ti, mi amor)

yo temo

ningún destino (pues tu eres mi destino, mi dulzura) no quiero

ningún mundo (por tu hermosura tu eres mi mundo, mi verdad)

y tu eres la única luna que he deseado

y cuando el sol cante siempre serás tú.

Este es el secreto más profundo que nadie sabe

(aquí esta la raíz de raíces y el capullo de capullos

Y el cielo de los cielos de un árbol que llamamos vida; el cual

Crece mas alto que lo que el alma puede esperar o la mente

Pueda esconder) y esta es la maravilla que mantiene las estrellas separadas

Yo llevo tu corazón (Lo llevo en mi corazón)

e. e. cummings

Con mi más profundo afecto,

Nate

Yo lo odiaba. El aborrecimiento en mí crecía exponencialmente. Ese gusano de hecho creía que tenía una oportunidad. Rompí la carta a la mitad y la tiré.

Escuché el sonido de la desesperada voz de Nessie crecer en volumen el la habitación de al lado.

"Mira, estás siendo ridículo. Ni si quiera he… yo no… ¿Realmente quieres que te pregunte si alguna vez le mandaste cartas de amor a alguien más?" ella suspiró luego de decir las palabras. Pude escuchar el conflicto en su voz. Ella estaba esforzándose tanto. No podía imaginar lo difícil que era para ella el concebir que Jake amo a su propia madre. Si yo fuera Nessie, yo querría desesperadamente poder odiar a la 'otra' mujer. Recordé mi pánico irracional la primera vez que escuché sobre Tanya… y esta situación era cien veces peor.

Le eché un vistazo a Edward, y ambos comenzamos a caminar hacia Nessie y Jacob en la cocina.

"Adelante pregúntame. Ciertamente nunca le envié a nadie un cursi poema de amor," murmuró Jake.

"¿Sabes que? A algunas chicas les gustan esas cosas, ¡Aunque sean cursis!"

"¿Así que ahora quieres cartas de amor de Satán?" la acusó.

"Ay ¡Madura! ¡Ni si quiera la leí! ¡Tú eres el que está obsesionado con estas cosas! ¡A mi no me importan! Si…"

"Hey vamos," dije con una sonrisa alegre, "No empecemos con esto de nuevo."

"¡Bien! ¡Iré arriba a ver el juego con Seth!" dijo Jake de mala gana como un niño pequeño al que se le negó el postre y salió de la habitación sin gracia.

"¡Dios! ¿Qué voy a hacer con él?" gimió Nessie.

"Cariño, estás haciendo un gran trabajo. Estoy realmente orgulloso de lo madura que has sido con todo esto," dijo Edward amablemente.

Nessie miró su rostro esperanzada.

"No, aún sigues castigada indefinidamente," sonrió él.

"Creo que tendré que decirle a Nate que deje de enviarme cosas. ¡No se cuando vaya a entender la indirecta!" remarcó Nessie.

"Los hombres pueden ser realmente testarudos a veces," declaré.

Nessie se mordió el labio inferior pensativamente mientras me miraba.

"Esta bien cariño. Puedes preguntarle," susurró Edward.

"Mamá… ¿Cómo manejaste esto?" su cara se había ruborizado un poco. La alcancé para tomar su mano.

"Fue muy duro. Aunque no sé cuan similar fue mi situación. Yo sabía cuanto amaba a tu padre, pero también tenía un gran cariño por… Jacob. Es un poquito diferente para ti, ¿Cierto?" la aflicción en mi voz demostraba lo mucho que deseaba que ese fuera el caso.

"No es que me… preocupe por Nate. Al menos no pienso que ese sea el caso. La verdad solo me siento… no lo se… mal por él. Yo me quejo de que todo el mundo se mete en mis problemas muy seguido, pero tengo una familia maravillosa. Me da la impresión de que Nate nunca ha tenido eso. Sigo escuchándolo en mi mente cuando me dijo que nunca antes ha amado nada. Eso me rompe el corazón. ¡Imagínate no tener nadie a quien amar! Realmente no se como me siento por él," admitió ella.

Pude ver que Edward y yo teníamos la misma expresión en nuestros rostros mientras considerábamos sus palabras.

El sonido del teléfono nos distrajo de nuestros pensamientos.

Caminé hasta el teléfono inalámbrico que estaba en la isla de la cocina.

"¿Aló?"

"Hola. ¿Podría hablar con Renesmee por favor?"

McFadden. Mis ojos se estrecharon. Pensé en decirle que fuera a acosar a otra familia un rato. Las palabras de Nessie de hace un momento fue lo único que me detuvo para no comentar el psicótico nivel de persistencia de Nate.

Sin decir palabra le entregué el teléfono a Nessie.

"¿Aló?"

Mi agudo sentido del audio registró todo lo que Nate dijo con una claridad casi perfecta.

"¿Renesmee? Lamento seguir molestándote. Noté que enviaste de vuelta los zarcillos que te envié esta mañana. ¿No te gustaron?"

Ella suspiró. "Nate… no es que no me gustaran. Eran hermosos. Simplemente no puedo aceptar obsequios como esos."

"¿Por qué no?" aún estando enamorado, Nate no podía esconder la arrogancia en su voz.

"Tengo novio. No puedo aceptar regalos costosos de otros hombres. Es inapropiado."

"Eso es ridículo. No estás casada. No veo cual es el problema. Cuando un hombre quiere demostrarle a una mujer que le importa, esto es lo que hace," declaró él.

"¿Realmente crees eso? ¿Crees que si sigues comprándome cosas, comenzare a enamorarme de ti?" preguntó ella delicadamente.

"¿No es así como funciona?" exigió él.

"No. Al menos no conmigo. El amor es…. Mucho mas que eso."

"Cuéntamelo. Quiero hacer las cosas de la forma correcta. Yo… realmente no sé que hacer. ¿Puedes enseñarme lo que necesito hacer para que te des cuenta de lo mucho que me importas?" me sorprendí al sentir una punzada de verdadera lástima por Nathan McFadden.

"No puedo Nate. Lo lamento mucho. Mi corazón… ya no es mío para darlo. Le pertenece a alguien más," susurró ella.

Él se detuvo por un momento. "¿Así que no hay oportunidad?"

"No. De verdad lo lamento mucho." Dijo ella haciendo una mueca.

"No me voy a rendir. Puedo esperar." Su tono de voz sonó renovado y con firmeza.

"Por favor no esperes. No tiene caso. Adiós Nate." Ella colgó el teléfono rápidamente.

Los pesados pasos de Jake podían ser escuchados mientras corría hacia la puerta del frente. Edward, Nessie y yo corrimos hasta el recibidor.

"¿Jake?" exigió Nessie.

"¿A dónde vas?" pregunté.

"¡No puedo soportarlo mas! Me cansé de quedarme sentado y verlo enviarle flores, joyería ¡y poemas de amor! ¿Ahora la llama? Él está intentando convencerla de que yo no la merezco… ¡y no me sentaré ni un segundo más y dejarlo salirse con la suya!" gritó él.

"¡Basta! ¡No irás a ningún lado Jacob Black!" gritó Nessie de vuelta.

"¡No! Ya no puedo lidiar con esto. Esta vez no. ¡No lo haré! ¡No permitiré que ese arrogante chupasangre te aleje de mi lado!" dijo con ira.

Edward siseo lentamente. Los ojos de Nessie se ampliaron. Yo baje la mirada hacia el piso. No Jake. No.

"Querrás decir 'Hechicero', ¿No Jake?" dijo Nessie fríamente. Pude escuchar el dolor en su voz.

La cara de Jake palideció considerablemente cuando se dio cuenta de su error.

"Estás actuando como un celoso idiota. Me rehúso a dejarte actuar como un ganador adolorido. Si sales por esa puerta, habrás hecho más a favor de Nathan de lo que él ha podido hacer hasta ahora," declaró Nessie con amargura.

Jake miró a Edward de manera suplicante por un momento.

"Es la única manera. Tienes que retroceder. No importa lo difícil que sea… no ayudarás en nada al instigar un altercado. Quizás no seas capaz de evitar… cometer un error irreversible. Confía en mí. Déjalo así." Dijo Edward tranquilamente.

"No creo que pueda hacer eso Edward," gruñó Jake con desesperación.

"Tienes que intentarlo mucho más Jake. Ten un poco de fe en mí, ten fe en nosotros. Te amo tanto Jake. Nada cambiará eso," murmuró Nessie.

Ella caminó hasta él y puso su palma derecha sobre su corazón. Él cerró sus ojos con fuerza y colocó sus dos grandes manos sobre la de ella mientras bajaba su frente para presionarla contra la frente de Nessie.

El celular de Edward comenzó a vibrar en su bolsillo. Cuando no pudo reconocer el numero en el identificador, se detuvo a considerar su debía o no contestarlo.

"Podría ser Yuri. Se suponía que vendría a estar conmigo. Creo que se le está haciendo tarde," dijo Nessie de manera indiferente.

Edward abrió su teléfono.

"Edward Cullen," respondió él.

"Edward. Te habla Niall McFadden. Discúlpame por molestarte. No quiero tomar mucho de tu tiempo, pero siento que deberíamos hablar los dos en privado.

"¿Con respecto a que?"

"A mi hijo. Entiendo que el ha desarrollado… sentimientos por tu hija. Estoy muy conciente del hecho de que este quizás no sea el enlace ideal en tu mente. Mi hijo esta… profundamente perturbado por esto. No estoy seguro de que entiendo completamente la situación. Me gustaría tener la oportunidad de hablar contigo en su nombre," declaró con gracia.

Los ojos de Edward se estrecharon sospechosamente. "No creo que haya necesidad de ello. Sin embargo, podemos hablar por teléfono."

"No me molestaría ir a tu casa a cualquier hora que sea conveniente para ti," respondió Niall mientras ignoraba la declaración previa de Edward.

"Preferiría que no lo hiciera. La situación aquí es… menos que ideal para eso." Él le echó un vistazo a Jacob.

"Me lo imaginaba. Puedo enviarles un auto con mi chofer para ti y tu esposa."

"Eso no será necesario. Iré solo," dijo Edward firmemente.

Mis ojos se ampliaron en protesta.

"Me encuentro en casa en este momento. ¿Cuándo podré esperarte? ¿Ahora es un mal momento?" la voz de Niall sonaba extrañamente entusiasmada. Eso promovió mi resolución. Edward no iba a ir sin mí.

"Llegaré pronto." Edward cerró el teléfono.

"Bella, no quiero que vayas," comenzó a decir antes de que yo pudiera emitir una palabra.

"¡No!" chillé.

"No negociaré esto," dijo con una voz fuerte pero calmada.

"¡Y yo no negociaré el que tu vayas a ver a Niall McFadden solo! Ni hoy ni nunca." Puse en mi rostro un aspecto de fiera determinación.

"Yo iré contigo Edward," dijo Jasper mientras se movía de su sitio donde escuchaba silenciosamente.

Emmett saltó desde el segundo piso aterrizando y apenas nos sonrió mientras se paraba al lado de Jasper en un gesto de solidaridad.

"¿Están seguros?" les preguntó Edward a ambos.

Jasper arqueó su ceja derecha en respuesta.

"¡Como si tuvieras que preguntar!" dijo Emmett riéndose.

"¡Ella es mi hija! ¿Por qué no puedo ir?" exigí. Sabía que estaba luchando una batalla perdida, pero simplemente no me parecía justo.

"Porque no confío en Niall. El afirma que solo quiere hablar sobre esta incómoda situación y sin embargo… hay algo bastante siniestro acerca de todo esto. Básicamente, no irás a ningún lado cerca de los McFadden. Ni tampoco Nessie. De hecho, me sentiría mucho mejor sabiendo que ustedes dos están a salvo y juntas en nuestro hogar."

"Tampoco es que puedo ir. Estoy castigada como por cien años," se quejó Nessie.

"Un hecho que tenía intención de explotar en situaciones precisamente como esta," respondió Edward. Él se detuvo por un momento y miró a Jake. "No me parece una buena idea que vayas Jacob. Lo lamento. Aprecio tu deseo de ayudar, pero quizás tenga el efecto contrario."

Me quedé ahí viendo a Edward mientras comenzaban a alistarse para ir a la casa de Niall McFadden. Los seguí hasta el garaje con mis brazos cruzados sobre mi pecho como signo de irritación. Rosalie estaba hablando tranquilamente con Emmett.

"Por favor cariño. Te lo he dicho antes. Tú eres mi vida. Nessie es mi más grande tesoro. Haría cualquier cosa para protegerlas a ambas," dijo Edward mientras halaba mi rígido cuerpo hasta sus brazos.

Como siempre, su tacto derretía mi resolución. Envolví mis brazos alrededor de él con disgusto.

"Regresa a casa pronto. No puedo respirar el aire cuando no estás conmigo," susurré.

Él me dio una sonrisa torcida y se inclinó para besarme.

Esperé hasta que el auto estuvo fuera de vista. Yo realmente odiaba cuando el me dejaba sola. Siempre me hacía sentir extrañamente ausente de las cosas que sucedían a mí alrededor… como si estuviera caminando a través de una espesa niebla que nublaba mis sentidos.

Alice me estaba esperando en la cocina. Ella tomo mis manos entre las suyas y me sonrió con un aspecto de calma y entendimiento. A pesar de su aparente comportamiento imperturbable, yo estaba bastante segura de que ella sufría un muy similar caso de incomodidad. Ella se preocupaba por Jasper casi tanto como él se preocupaba por ella.

"Desearía saber como manejar esta situación. Me siento como un ciego buscando su camino a tropezones por un campo minado," suspiré.

"Créeme Bella, me siento igual. ¡No se lo que va a suceder! Sigo esperando que algún día pueda ser capaz de ver a Nessie en mis visiones con más claridad, pero nunca sucede. Sólo veo imágenes cambiantes y borrosos destellos de luz. Nada que tenga sentido para mi," su frustración por no ser capaz de ver el futuro de Nessie siempre había molestado a Alice. Su frente se crispó un poco.

"No seas tan dura contigo misma," dije con una pequeña sonrisa.

"Lo sé, lo sé. Supongo que todos nos respaldamos demasiado con mis visiones cuando lidiamos con eventos difíciles en nuestras vidas. ¡Se nos hace muchísimo más fácil cuando sabemos hacia donde nos llevarán nuestras decisiones!"

De nuevo su frente se crispó y las esquinas de sus ojos parecían tensas.

"¿Qué ocurre?" pregunté.

"Continúo viendo imágenes de un bosque en destellos frente a mi. No lo entiendo."

"¿Mamá?" preguntó Nessie mientras caminaba escaleras abajo con Seth y Jacob siguiéndola.

"¿Qué pasa?" pregunté.

Seth habló primero. "Se suponía que Yuri estaría aquí hace una hora. Quería ir a buscarla yo mismo, pero ella insistió en manejar. He intentado llamarla. Nadie contesta su celular o el teléfono de su casa. Seth se estaba esforzando por sonar lo mas calmado posible. El aspecto de su rostro contradecía ampliamente el timbre de su voz.

"No es usual que Yuri llegue tan tarde. Ella siempre nos llama." Dijo Nessie frunciendo el ceño.

"Estábamos pensando que deberíamos salir y tratar de buscarla," declaró Jake.

"¿Dónde buscarán?" pregunté.

Antes de que pudiera responder, sentí el cuerpo de Alice volverse tieso a mi lado. Sus ojos estaban inexpresivos.

"El bosque. Ella esta en el bosque," susurró Alice.

"Yo iré. Ahora. Dame tus llaves Jake," dijo Seth inmediatamente.

"¿Dónde?" le preguntó Jake a Alice.

"No lo sé. Sólo vi su rostro. Ella estaba aterrada, y no sabía donde estaba. Creo que ella… se cayó."

Jake agarró sus llaves y comenzó a caminar con Seth hacia la puerta.

"¡Esperen, yo también iré!" declaró Nessie con fuerza.

"No. Estás castigada Nessie," respondí.

"¿Hablas en serio? ¡Yuri esta perdida! ¡Tengo que ir a ayudar!"

"No creo que haría daño si ella fuera con ellos Bella," murmuró Rosalie.

"Tu papá lo dejó muy claro. No puedes salir de esta casa." Mi voz era firme.

"¡Mamá! ¡Por favor! ¡No puedo quedarme aquí sentada!" gimió ella.

"No. Lo lamento. Jake y Seth, ¿Llamarán cuando sepan algo? ¿Quieren que llame a la policía?"

"¡Esto apesta!" gritó Nessie. Su rostro estaba contorsionado de ira mientras se giraba para salir corriendo escaleras arriba. Escuché la puerta de su habitación cerrarse de un portazo.

"No creo que tengamos que contactar a la policía todavía. Te llamaré pronto," dijo Jake. "Alice, ¿Nos harás saber si ves algo más?"

Alice asintió. Jake y Seth se fueron rápidamente.

Me senté en el sofá al lado de Alice, y Rosalie se acercó a la ventana para mirar afuera. Alice presionó sus dedos contra su sien e intentó concentrarse. Nuestros cuerpos estaban tan quietos que yo estaba segura de que asemejábamos una fotografía. Lentamente pasaron diez minutos, y comencé a mirar el espacio sin esperanzas y esperando por noticias.

"¡No!" el cuerpo de Alice voló para mantenerse de pie en un parpadeo. Su rostro me hizo perder el aliento con terror descontrolado. Ella estaba horrorizada.

"¿Qué sucede?" exigió Rose.

"Dios mío. Bella, ¡Tenemos que llamar a Jake!" gimió Alice.

"¿Qué viste?" susurré.

"Vi a Seth… el estaba agachado en el suelo del bosque… en agonía," respiró ella.

"¡Que! ¿Por qué? ¿Estaba herido?" lloriqueó Rosalie.

"No… él estaba sosteniendo a Yuri." Alice respiró profundo.

Tomé la mano de Alice mientras se volteaba para mirarme directamente a los ojos. Sabía lo que diría…

"Ella estaba muerta."

Por un momento, las tres nos quedamos mirándonos en un aterrorizado silencio. Sólo un nanosegundo pasó antes de que nos pusiéramos en acción.

Alice tomó el teléfono para llamar a Jasper. Comencé a marcar el número de Jacob en mi celular.

Sonó y escuché el correo de voz. "¡Demonios!" murmuré mientras apretaba el botón de remarcado. Sin respuesta. ¿Por qué siempre dejaba su teléfono en el auto?

"El teléfono de Jasper no tiene servicio. Intentaré con el de Edward," dijo Alice rápidamente. Pude escuchar que Rosalie le dejaba un mensaje de voz a Emmett.

"¿Por qué no contestan?" lloriqueé desesperadamente.

"No podemos quedarnos sentadas esperando. Tenemos que ir a ayudar a Jake y Seth antes de que esta terrible cosa pase," declaró Rosalie.

"¡Podrían estar en cualquier parte!" me quejé.

"Jacob y Seth huelen terrible. No debería ser muy difícil sentir su esencia si nos separamos," dijo Rose.

"Bella ve por Nessie. No podemos dejarla aquí sola. Rose y yo iremos primero. Nos encontraremos allí." Alice agarró a Rosalie por el brazo y ambas corrieron hacia su Porsche amarillo en el garaje. Intenté llamar a Edward por última vez. Todas las líneas estaban ocupadas. Escuché el motor de Alice rugir por el camino de la casa, y salí rápidamente escaleras arriba para tocar la puerta de Nessie. Podía escuchar la música sonando escandalosamente por las cornetas.

Nadie respondió.

"¿Nessie? Cariño, necesito hablar contigo," dije tan calmadamente como me fue posible.

Sin respuesta.

Empujé la puerta para abrirla. La habitación estaba vacía. Su ventana estaba abierta de par en par. Mierda. Ella había dejado su celular al borde de su cama. Lo recogí. Había un mensaje de texto que Yuri le había enviado a Nessie hacía apenas veinte minutos.

Decía: "Estoy en problemas. Llama a Nate."

Seguramente, Nessie había llamado a Nathan McFadden inmediatamente luego de ver el mensaje de texto de Yuri. Me fue difícil mantener la calma al encontrarme con mi ira que rugía por todo mi sistema.

Apreté el botón de remarcado con vacilación. Después de esta conversación, el miedo de Nate por Edward podría palidecer en comparación con su miedo hacia mí.

"¿Aló?" no era la voz de Nate. Era Colin.

"¿Colin? Necesito hablar con Nate. Ahora mismo," dije con la voz firme.

"Él no está aquí. ¿Quién es?" podía oír una burla latente en su voz.

Apreté mis dientes. "Es Bella Cullen."

"Como dije, él no está aquí."

"Él habló con mi hija, y luego ella se fue sin mi permiso. ¿Sabes a donde fueron?" exigí.

"Creo que se iban a encontrar en el almacén de mi tío. Nate esta organizando una búsqueda para encontrar a su hermana. Ella lo llamó antes de que su celular se apagara. Ella está perdida en los bosques o algo así." Estaba claro por el tono de su voz que a él no le importaba Yuri en lo absoluto. Él sonaba aburrido y sarcástico. Mis instintos me estaban gritando en advertencia. ¿Por qué Yuri llamaría a Nate y no a nosotros? ¿Una búsqueda? Ciertamente no sonaba como algo que Nate haría… pero el había hecho algunas cosas sorprendentes últimamente.

Lo pensé por un momento. Realmente no había alternativa. Tenía que asegurarme de que mi hija estaba a salvo.

"¿Dónde está el almacén?"

Los gritos de advertencia continuaban.