Capítulo 25: Eres rápido… pero yo más.
Canción: Counter Attack
Aquella bestia rugió nuevamente rompiendo varios tímpanos. Extendió aquellas enormes y hermosas alas y comenzó a batirlas. Elevo el vuelo fácilmente, su complexión fina el vuelo, haciéndolo más rápido y esquivo.
Hipo voló cerca del Wyvern y este comenzó a perseguirlo por entre las rocas. Audrey se incorporó a la persecución. Ambos eran grandes jinetes, de acá para allá. Uno junto al otro andaban entre los laberintos de piedra mientras aquella cosa los perseguía rompiendo todo a su paso. Hipo y Audrey no se molestaban en esquivarlo, lo que querían lograr era llegar a un lugar libre para terminar con esa cosa.
Le dieron varias vueltas a la isla, y pensaron que era momento de ocultarse en las nieblas. Ambos primos comenzaron a ascender, mientras aquella bestia les pisaba los talones.
Llegaron a la niebla, ocultos de la vista de todos.
Entonces bolas de fuego azul y rayos de energía también azul, comenzaron a atacar al Wyvern, pero cada uno iba de una dirección diferente.
Cansado del juego, el Wyvern lanzo una ráfaga de rayos mientras daba vueltas para no fallar.
Pero fallo.
Con la luz que le daba su ataque, pudo diferenciar que solo había un dragón y que estaba esquivando perfectamente sus ataques. El Wyvern comenzó a perseguir a aquel dragón sin jinete por las nubes. El Furia Nocturna le lanzaba bolas de fuego azul y el Wyvern respondía con rayos morados.
De la nada, llego un potente rayo azul que golpeo contra el Wyvern, pero a este le hizo daño mínimo. La furia nocturna, sabiendo lo que significaba, voló en dirección de donde provenía el rayo; el Wyvern lo siguió.
A gran velocidad, la furia nocturna comenzó a descender con la furia de cientos de titanes persiguiéndolo. No se estresaba por la velocidad, pues iba sin jinete. El Wyvern varias veces lanzo rayos que el furia nocturna esquivo. Cuando salieron a la visibilidad, otro furia nocturna emergió de las rocas; este iba con dos jinetes.
El primer furia nocturna diviso una torre de piedra natural que terminaba en lo que alguna vez fue un pico afilado que ahora estaba roto dejando superficie plana. Voló alrededor de aquella roca un poco más suave, aun descendiendo.
El Wyvern, gracias a su tamaño, no pudo hacer la misma maniobra que la furia nocturna. Fue por eso que se posó sobre la roca, extendiendo sus alas y rugiendo; dejando a la vista de todos, su hermosa anatomía.
Murmullos de sorpresa se escucharon por parte de los vikingos y los piratas que lo apreciaban desde lejos. Pero ese no era el caso de los jinetes que iban sobre Chimuelo.
El segundo Furia Nocturna se precipito fuertemente contra el dragón que estaba posando, le lanzo una bola de fuego para llamar su atención y lo logro.
El Wyvern se volteó y los miro, iba a reaccionar, pero bastante tarde.
Audrey salto de Chimuelo con espada en mano y se lanzó contra el Wyvern, quedando sobre su cuello. El gran dragón comenzó a sacudir su cuello violentamente lanzando a Audrey al aire. Fue entonces cuando Hipo salto de Chimuelo haciéndolo caer.
Hipo y Audrey se precipitaron al cuello del dragón con las espadas levantadas sobre la cabeza, sostenida con ambas manos. El Wyvern erizo sus espinas y extendió sus alas listo para levantar el vuelo, pero los primos alcanzaron primero su cuello. Cercenándolo en el acto.
La filosa espada con diamantes incrustados de Hipo fue el primero en tocar el cuello del Wyvern. La Hanger negra de Audrey fue la que le hizo segunda a Hipo. Ambas cortaron el cuello de la bestia.
En cuanto la cabeza fue separada del resto del cuerpo, se creó una explosión dejando una nube negra y muchas piedras cayendo desde arriba.
Dientuda se apresuró a atrapar a la primera sombra negra que diviso que tenía vida, sin importarle quien fuera. Chimuelo, que se había logrado sostener de la torre de piedra, se lanzó por la silueta que iba cayendo frente a él.
Hipo fue bruscamente atrapado por Dientuda mientras esquivaban las rocas que caían desde arriba. Cuando llegaron fuera del humo, Hipo levanto las manos en victoria… entonces recordó algo.
-¿Dónde está Audrey?-pregunto espontáneamente.
Dientuda abrió los ojos de par en par y tomo el vuelo de vuelta. Hipo casi pierde el equilibrio, pero pudo sostenerse de la montura del dragón.
Audrey, por otra parte, fue rescatada por Chimuelo, y se las ingenió para controlar su prótesis y levantar el vuelo. Esquivando las rocas, con poca visibilidad, logran salir vivos en un tramo.
Justo cuando estaban por salir de la gran nube de humo, frente a los ojos de Audrey y Chimuelo, se dibuja una silueta negra. Cuando se acercaron más, notaron que era Dientuda junto con Hipo.
-No…-dijo Audrey casi inaudiblemente, abriendo los ojos de par en par.
Hipo miro como se acercaban a Chimuelo y Audrey, y antes de poder hacer algo… ambos dragones chocaron y sus jinetes cayeron, mientras que ellos habían quedado atorados de la montura del otro.
Hipo y Audrey se tomaron de los brazos y se unieron. Audrey saco aquellas alas negras de su espalda, y tratando de protegerse a ambos con ellas, comenzó a cerrarlas en torno a ellos; pero una roca las golpeo, haciéndolas desaparecer.
Dejando sin protección a ambos.
Esta noche no sé qué decir.
Así que solo les diré, hasta la próxima.
