Mikey: (Sonríe algo avergonzado) Porque eres mi amiga.
La pelinegra, lo observa por unos instantes de forma sorprendida pero insensible, volviendo a la mirada al combate y poniéndose de pie, sin mostrar que sus heridas la última.
Blake: (Seria, pareciendo más distante de lo que es) Yo no tengo amigos, así me gusta.
Mikey: (sorprendido) No hay amigos que seamos amigos, pues solo nos conocemos los días, pero me agradan mucho ... Además ...
Blake: (Mirándolo de forma desaprobatoria) Cállate. Salgamos de aquí, es lo único que importa ahora.
La joven cazadora, pareciera que ese momento de platica con la tortuga de pañuelo naranja, le había despertado algún gran poder, peleaba de una forma tan limpia y perfecta, sin darle la menor importancia a sus heridas, su semblanza era algo que activaba cuando tenía la oportunidad de tener cerca de unos monstruos Krang Gigantes, y su arma creada por ella misma, le ayudaba a abrir paso, sin embargo aún estaba en que solo no los superaba por completo.
Incluso con las fuertes palabras antes, Mikey no tiene el menor problema de que ella se enfrenta a esas cosas, sola, el buen corazón de ese joven mutante, es tan grande que ayuda a alguien que necesita ayuda, incluso si no está fuera de su amigo.
Formando un buen equipo, que parecía ser solo para su cuenta, pero no era para nada, tanto ayudaban, ni hablaba ni nada más que sus acciones, para poder salir de allí.
El chico mutante, utilizado sus nunchakus enredaba sus cadenas en los pies de esos robots alusivos a los simios y los derribaba, utilizando la cuchilla oculta en su arma, cortaba de tajo al gelatinoso Krang de su interior. No era habitual que estuviera sentado en una batalla, pero sí que pasó el tiempo, no se sentía tan animado de costumbre.
Alguien justo delante de la puerta de salida, y viendo que los Krang, que lograban salir de los robots antes de ser cortados, activaban más de estos golems, Mikey de su cinturón, tomas de las bombas de humo, creaban cajas por Donnie, una base de cascarones de huevo, pólvora y una tapa.
Al lanzarla enfrente de ellos, el humo morado, se comenzó a dispersar y este rápido tomo la muñeca de Blake y corrieron rápidamente a la salida, sin duda era una verdadera fortuna de que ambos son tan atléticos, pues para salir del gigante subterráneo se recorrió una gran distancia
Cuando llevaban una gran distancia de ventaja del enemigo, se quedaba atrás la pelinegra cazadora, se zafó del agarro de Mikey, para seguir corriendo pero por su cuenta, lo que hizo que se cansara, se detuviera de golpe, quedar atrás y provocar un Blake, que igualmente detuviera el paso, quedando parada delante de él.
Blake: (Mirándolo con su semblante frio) ¿Qué te ocurre? El suelo correr y salir de inmediato
Mikey: (con la cabeza baja) Te desagrado mucho ¿Verdad?
Blake: (Confundida, por esa pregunta) ¿De qué hablas? Este no es el tiempo de conversar de algo así, solo vayámonos.
Mikey: (Suspira pesadamente) Siempre ... Querido amigo, sabes ... Que no me teman o les provoque asco ... Hace tiempo que me equivoqué ... Y es verdad ... Soy un mutante, un ser diferente que las personas siempre temerá y aborrecerá y que jamás tendré más amigos de los pocos que tengo.
Blake, sorprendida por las palabras de Mikey, en su semblante se había desvanecido el tema de la frialdad de ella, por uno de completa, en su mente se amontonan recuerdos y momentos en los que su origen le fue afectado en su vida, y logrando empatizar con lo que ese joven mutante sintió y que ella había actuado con él, como muchos lo había hecho con ella.
Blake: (Mirándolo) No creas que no tienes amigos ... Encontraste tres ayer ... Ellas son muy buenas como amigas y camaradas, son lo mejor.
Mikey: (Levanta su mirada) Y ¿Tu?
Blake: (Mirado al piso) Yo no soy buena amiga, para nadie, es todo lo que puedo decirte. Pero ... El que seas mutante no te impide tener y hacer amigos, en cambio ... Una personalidad como la mía, eso lo impide mucho ... Para mí eso está bien.
Aunque era cierto que el equipo TMNT, Mikey era el menos inteligente y siempre por su carácter hiperactivo e infantil lo hacía en problemas y era un dolor de cabeza para muchos, podía empatizar rápidamente con personas y seres vivos, y en ese momento sentía como si, tu mismo sufrimiento fuera de esa chica de cabellos negros ondulados, que te pareció tan hermosa.
Blake: (Dándole la espalda) ¿Seguimos?
Mikey: (Observándola) Si.
Al seguir corriendo, la tortuga de bandana naranja, fue notando un pequeño rastro de sangre, que venía de delante de él, y se dio cuenta de que su compañera se encontraba herida, recordando que estaba en la piel, el mismo vio como la mano y parte del lado izquierdo de esta, tenía pequeñas heridas abiertas que dejaban salir la sangre de estas, ninguna era algo de gravedad, pero por el movimiento constante del cuerpo de esta y aunque fuera de ella, la sangre es un líquido vital.
Justo unos metros antes de llegar al lugar de donde salir salir, lograr escuchar como sus enemigos Krang, se acercaban a ellos.
"Aún tengo una pequeña ventaja por la desaprobación, pero por la desgracia de Blake, debían escalar una gran parte por salir de allí, por el camino de un viejo ascensor del cual no por la falta de energía eléctrica, la pelinagra, sabía que debía hacer lo imposible para seguir con vida. Así que se dirigió directamente a la puerta de donde se debe escalar después, para que hacerlo, sin importar que esté último.
Mikey: (Se acerca a ella y la toma del hombro) Si lo intentas, esas heridas de abrir más y eso sí eres malo.
Blake: (Lo mira) No ha de otra, tengo que hacerlo. No puedo morir aquí.
El pequeño mutante se acacha poniéndose en cuclillas frente a ella.
Mikey: (Sonriendo) Entonces tú te llevare, sube a mi espalda, sé que te pido que me agarre fuertemente, y eso te duela, pero es el único modo por el cual podremos salir sanos y salvos, sin que sea peligroso para ti.
La pelinegra, se sorprendió por ese gesto del mutante hacia ella, aunque tenía poco más de un año conviviendo con personas que lo apreciaban y querían, que alguien que no conocía, que brinde ese tipo de ayuda, que se conmoviera poco y vio a Mikey con mucha ternura. Pero eso rápido se disipo al escuchar a los Krang acercándose y por ende el ninja verde, la toma del derecho, indicándola que tenía que sujetar rápidamente, para salir de ese lugar de una vez por todas.
Y así lo hicieron, incluso con el peso extra de Blake, la tortuga se movió muy ágilmente por entre los muros, tenía en mente el salir con la vida y con su compañera de allí sin que nada malo más pase, tan solo solo unos minutos poder ascendente, pero si fueron los más largos de sus vidas, con el Krang casi pisándoles los talones, pero al llegar arriba, pudieron tomar un poco de aire y tranquilizaron sus corazones que estaban al mil por hora.
Cuando escucharon que el Krang también venía por el mismo camino, Blake tuvo una idea rápida y decisiva, de su bolsillo, el cual tenía un polvo, el otro con el rojo brillante, y el dejo caer por ese umbral de la oscuridad que daba hasta abajo, aventándolo con toda la fuerza que tenía en el lado derecho, haciendo que este artefacto se llamara y cuando se impactara contra el piso, detonara su gran magnitud de explosión, provocando que fuera tan masivo que se adentrase a todo el gigante subterráneo y calcinando a los Krang de inmediato.
De inmediato, la explosión comenzó, la pelinegra comenzó a correr de nuevo, pero esta vez ella llevaba un Mikey, para que ambos se alejaron del peligro en el momento en que estaba en ese lugar justo en ese preciso momento.
Los jóvenes no se han encontrado para salir de ese complejo de departamentos y han encontrado varios edificios de distancia, de donde pueden tomarse un respiro y ver cómo el lugar de donde se tienen los mismos momentos antes de que se llenara de fuego y humo sofocante, mirado aquel siniestro.
Espectáculo, Mikey se dejó caer en el techo y se encontró, dejando escapar un suspiro de un gran alivio.
Mikey: (Sonriendo por completo) Lo logramos, salimos vivos de allí.
Blake: (Seria, respira un poco agitada) Eso estuvo muy cerca.
Mikey: (Levantándose) Oye, ¿Dónde lograron esas cosas? Son geniales, quiero unas.
Blake: (Mirándolo) ¿Te refieres al Dust?
Mikey: (Mirándola sonriendo) Si, ¿así se llama? Me gusta su nombre
Blake: (Confundida) Pero ya les habéis hablado un poco de estas cosas.
Mikey: (Sonriendo rascando su cabeza) Creo que debí distraerme jajajaja.
La pelinegra, lo miro completamente desconcertada, al saber que no había prestado mucha atención, era un chico muy distraído, pero también muy dedicado y decidido, de muy buen corazón y ella solo en su hijo y que podía escapar de las cuantas risitas.
El mutante de bandana naranja, al verla sonreír y escuchar su risa, lo que es maravilloso y hermoso, que se quedó mirándola por un tiempo, solo observando y admirando su belleza. Pero todo eso fue interrumpido cuando ambos se escuchó un ruido extraño de su estómago, esos sonidos sin duda eran de falta de comida, ya era la 1 de la tarde, obviamente el hambre tenía que ser un acto de presencia, principalmente por todo lo que tuvo que hacer por sus vidas.
Mikey: (Avergonzado y algo rojo) Creo que es hora de comer.
Blake: (Nerviosa y son una sonrisa débil) Si, así es.
Mikey: (Sonriendo) Preparare algo rico de comer, ¿Qué te gustaría?
Blake: (Sorprendida por la pegunta) Bueno, lo que el mar está bien para mí.
Mikey: (Sonriendo confiado) Entonces, creo que hare algo con arroz, ¿Qué tal arroz blanco con anchoas?
La cazadora, que tenía un condicionamiento por una asociación que que solo escucha la palabra anchoas para comenzar a que su boca se hiciera agua.
Mikey: (Mirando la reacción de su compañera) Creo que te gusto mi idea. (Sonriendo) Vamos, los demás ya debieron llegar.
Blake, asintió y comenzó a caminar detrás del mutante, cuando estuvo a distancia prudente del ninja verde, saco de su bolsillo trasero, ese dispositivo de teletransportación perteneciente a los Krang, sin duda tenía ser estudiado por su camarada Weiss, así que se mantenía precavida de mostrarlo.
Pasando su camino principalmente saltando de techo en techo, hasta llegar a las alcantarillas.
Bueno hasta aquí la actualización masiva, que hago de vez en cuando, los que ya llevan leyéndome mucho, me conocen que hago esto por estos meses, mis terrones de azúcar, nos leeremos en el siguiente capitulo e historia, cuídense y en esta noche de brujas, cuiden sus cuellos, sus costuras y no dejen el olor de sangre tan esparcido, tengan cuidado al apagar la ultima luz de calabaza muajajajajajaja, chaoo.
