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Una realidad del pasado.

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Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Kishimoto-sama. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.

Sumario: Nada es normal en la vida de Naruto, ni siquiera las circunstancias de su nacimiento. Una carta le revelará su pasado, diciéndole que es hijo de dos hombres… dos hombres que debería odiar. Sin embargo, no es solo eso lo que deberá enfrentar en su vida, sino también un viaje a otra dimensión.

Parejas: la principal será Namikaze Minato/Orochimaru. ¡¡¡Llámenme loca, pero amo las parejas raras!!! Y también habrá Uzumaki Naruto/Hyuuga Neji, Sabaku no Gaara/Nara Shikamaru, Uchiha Sasuke/Haku (¡él no estará muerto!) y Uchiha Itachi/Deidara (¡Tampoco lo mataré!), si hay más lo decidiré en el camino XD

Todas están en seme/uke ñ.ñ ¡Los Namikaze son semes! XD

Aclaraciones y Advertencias: este fic seguirá los hechos del manga lo mejor posible, comenzando desde el chap 283 hasta los actuales. ¡Así que si no leíste el manga no debes leer este fic porque estará LLENO DE SPOILDERS! Como el sumario lo dice y porque soy fanática del Mpreg, este fic estará lleno de niños naciendo de HOMBRES y si no te gusta será mejor que no leas XD

Aclaraciones de lectura:

-Letra normal: dialogo, relato.

-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes y tal vez charla en inglés.

-Letra en negrita: Jutsus y muy probablemente será el habla de los Bijuu.

-Esto: -Hola, bola de pelos.- será cuando Naruto hable en su mente con el Kyuubi.

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¡¡ÚLTIMA ADVERTENCIA!!! Los Spoilders comienzan a partir del capítulo 283 del manga, hasta los actuales. ¡SI NO SIGUES EL MANGA NO LEAS!

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Capítulo 24: En Konoha otra vez.

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Minato frunció el ceño cuando se encontraron con los primeros aldeanos en la calle, apretó un puño y cerró fuertemente su boca. El motivo de su enfado en crecimiento era por notar la miradas de miedo y desdén que algunos se atrevían a mandar a su esposo y las de odio puro que le tiraban a su hijo, muy pocas eran de desconcierto ante su tamaño y casi nulas de felicidad. Lo peor de todo no era eso, sino el hecho de que su hijo parecía acostumbrado a ello y su única reacción era darle una sonrisa falsa a todo aquel que le lanzara una mirada.

-Ha sido siempre así –escuchó que alguien murmuraba. Era su esposo, quien estaba acariciando su mano, para que relajara su puño cerrado-. Esta gente culpa a nuestro hijo por su desgracia, no al zorro, sino a él. Lo peor de todo es que los entiendo en algún modo, aunque me de rabia que miren así a mi hijo, yo también perdí mi cabeza después de aquel ataque…

Minato tomó con fuerzas la mano de su esposo y lo acarició.

-Está bien, Maru-chan. Intentaré entender.

El Sannin le dio una sonrisa tentativa, antes que su máscara de frialdad se volviera a instalar en su rostro. Tuvieron que pasar algunos aldeanos más, antes de que finalmente llegaran a la Torre del Hokage. La pareja respiró hondamente, antes de cruzar las puertas, allí dentro se estaría decidiendo el destino de todos.

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*Academia de Ninjas*

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Era un acuerdo tácito, por supuesto, de que el Kyuubi no debería ni asomarse a la Aldea, puesto que ya la vuelta de los dos Uchihas prófugos, más Orochimaru iban a causar revuelo en el lugar. Sin embargo, del dicho al hecho, hay mucho trecho y el zorro tenía más de un motivo para ingresar a Konoha; y nadie iba a detenerle. Aunque él no iba a entrar como el Kyuubi, sino más bien con su personaje inventado, Mitsui-san.

Se posó lánguidamente en la rama del árbol que daba justo a la ventana donde enseñaba Iruka y arrugó la nariz al ver a los mocosos haciendo un enorme jaleo, mientras su Chuunin intentaba corregir algunas tareas. Una sonrisa comenzó a iniciarse en sus labios, cuando vio como una vena comenzaba a hincharse en la frente del moreno. Teniendo parte de las memorias de Naruto en su mente, él sabía que esa no era una buena muestra.

Finalmente, cuando el griterío comenzó a ser ensordecedor, Iruka estrelló ambas palmas en su escritorio, atrayendo la atención de todos los niños, se levantó de a poco y Kyuubi pudo jurar que un aura negra lo rodeaba.

-Si no se sientan y se quedan quietos en ese instante –comenzó en voz baja, sibilante, enviando estremecimientos de miedo a los niños, en el zorro lujurioso, tuvo un efecto contrario-, todos van a quedarse conmigo después de clase, para ayudarme a limpiar la Academia de arriba abajo.

Obviamente, después de tantos años de ser profesor y manejar a los más rebeldes, Iruka sabía dónde darles para mantenerlos en raya. Como si sus palabras fueran mágicas, los niños corrieron a sus asientos y se sentaron en silencio y muy quietos, como si fueran estatuas.

Umino-sensei les sonrió dulcemente.

-Así me gusta –suspiró con gusto-. Ahora estense calladitos, que ya termino con esto.

-Hai, Iruka-sensei –corearon los futuros ninjas de la Hoja.

Kyuubi no pudo evitarlo y rió para sus adentros.

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*Torre del Hokage*

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Tsunade suspiró y terminó otra taza de sake, mientras miraba de reojo la mueca idiota que le estaba dando Namikaze Minato, muy vivo y alegre, y el ceño fruncido del Hebi-teme, Orochimaru. Naruto, con la misma apariencia que ella recordaba verlo cuando primero se conocieron, comía un tazón de ramen que Kakashi le había traído bajo su pedido, del Ichiraku ramen.

-Si no fuera porque esta es la segunda botella del día, diría que la bebida me está haciendo ver ilusiones –comentó ella.

-La bebida no te dará ilusiones, sino cirrosis –siseó Orochimaru.

-Vaya, Hebi-teme, cualquiera diría que te preocupas de mi salud –devolvió la mujer con sarcasmo.

Orochimaru la fulminó con la mirada, arrugó la nariz y miró para otro lado. Tsunade resopló y dirigió su atención a Minato.

-¿Cómo-es-que-estás-aquí? –preguntó, diciendo cada palabra muy despacio y remarcándolas.

-Yo solo sé lo que me contaron, creo que Naruto sería el más indicado para decírtelo. Después de todo, esto es todo su hacer.

Todos los ojos se dirigieron al muchacho, que ahora se encargaba de fulminar con la mirada a su padre, mientras masticaba sus fideos.

-Estoy comiendo –gruñó.

-Pero soy tu Hokage y te pido un informe completo –gruñó a su vez la rubia.

Naruto suspiró y comenzó con su relato.

La tarde ya se asomaba por la ventana, cuando Naruto terminó de hablar, durante su cuento, Orochimaru y Minato agregaron algunas cosas, puesto que no sólo hablaron de cómo se trajo de vuelta al Yondaime, sino también todo lo que vino después, y fueron muy vagos sobre lo que vivieron antes. Hablar de la otra realidad todavía era un tema bastante delicado para la madre e hijo.

-Ustedes van a hacer que envejezca más rápido de lo normal –se quejó ella, masajeando sus sienes.

-¿Qué decisiones vas a tomar, Tsunade-hime? –preguntó Minato.

Ella le dio una mirada cansada.

-Con respecto a ustedes es muy difícil –Miró de reojo a su ex compañero-, sobre todo por la presencia de Orochimaru.

Naruto angostó los ojos y se erizó.

-Sé que les llegó mi comunicado de que Orochimaru podía volver y tendría un indulto –se aseguró de decir, antes de que el rubio que consideraba como un hijo pudiera recriminarle algo-. Sin embargo –Esta vez sus ojos sí se conectaron con los dorados de su compañero-, ¿puedes perdonar tú a Konoha? ¿Olvidar el resentimiento y vivir en paz aquí, con tu familia?

-Nunca podré olvidar; si lo hiciera sería un tonto –dijo el Sannin, después de un minuto de silencio-. Pero creo que podría perdonar.

-¿Incluyéndome? –susurró.

Ambos compañeros de equipo se miraron por largos segundos.

-No sé. De los tres, habría puesto mis manos en el fuego por ti en aquella época, Tsunade, con todo, fuiste del lado de nuestro sensei y me ocultaste que Naruto estaba con vida. Me abandonaste y dejaste que me sumergiera en la oscuridad y locura.

-Tenía mis propias muertes por las que llorar, Orochimaru –murmuró con tristeza.

-Eso no justifica que me ocultaran que mi bebé seguía con vida –gruñó, implacable.

Tsunade hizo una mueca de dolor y se dejó caer en su silla, derrotada.

-¿Saben lo de Jiraiya? –susurró, después de un rato.

-Hai –murmuró Minato, frunciendo el ceño-. Ya vengamos su asesinato.

-Bueno.

El Yondaime dejó que el silencio rodeara nuevamente la oficina, antes de tomar la mano de su esposo y besarla, para luego dedicar su atención a la Godaime.

-¿Qué vas a hacer, Tsunade? –No quería imponer, ni sonar molesto, pero necesitaba la respuesta a esa pregunta.

-Por lo pronto, convencer a los viejos del Consejo que firmen el perdón para tu marido, creo que será mucho más fácil si le digo que has vuelto a la vida y que lo mantendrás a raya. Pero debes saber, ellos querrán verte y es muy probable que deseen devolverte tu puesto.

El rubio hizo muecas de disgusto.

-Traté con ellos en mi tiempo Tsunade-hime, cuando llegue el momento, le diré lo que pienso.

-Debes decirle que no es el Hokage quien debe ser renovado, sino el Consejo –gruñó Naruto.

Ambos Hokages sonrieron de lado.

-Justo lo que tenía en mente, mi hijo.

-Pueden ir a tu casa ahora, Minato –dijo Tsunade-. Ella está vieja y muy sucia, pero es lo suficientemente grande como para alojar a todos los mocosos que recolectaron por el camino.

-¿Podemos llevárnoslos a todos? –preguntó Orochimaru, levantando sus cejas.

-No muchos saben que Kabuto era un traidor, así que él puede volver a instalarse como shinobi de Konoha, sin problemas, el muchacho, Haku, nunca fue un shinobi de ninguna Aldea en sí, por lo que pude averiguar y los tres mocosos que son miembros del equipo de Sasuke nunca perjudicaron Konoha, así que puedo concederles permisos como visitantes. –Se sirvió una taza de sake. –Tengo que aclarar la situación de Itachi, pero Sasuke y el rubio deben ir a juicio.

-¿Deidara? ¿Por qué? –preguntó Naruto.

-Era un miembro del Akatsuki –respondió ella, tomando su sake de un trago.

-El muchacho está esperando un hijo de Itachi, Tsunade –murmuró Minato, pensativo-. Un Uchiha. El primero que nacerá después de la Masacre.

La rubia levantó ambas cejas en sorpresa y después asintió.

-Eso podría facilitarle las cosas, creo. Pero deberán casarse cuanto antes.

-No creo que haya problemas –murmuró Orochimaru-. Ahora, si nos disculpas, deseo ir a mi casa.

-Sí, vayan, vayan –hizo un gesto de despido con la mano-. Todavía debo encargarme del menor de los Uchiha, entonces.

-No seas blanda con él, baa-chan –masculló Naruto, antes de salir.

Ella intercambió una mirada de sorpresa con sus padres, pero estos sólo sacudieron la cabeza y salieron tomados de la mano.

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Iruka suspiró y caminó tranquilamente por el puente donde solía reunirse el equipo Kakashi. Le gustaba pasar por allí cada vez que se dirigía a su propio departamento, aunque esta era la ruta más larga. Se detuvo brevemente a mitad del puente y miró el agua correr. Jadeó del susto cuando un par de brazos rodeó si cintura y sintió un aliento caliente en su oído.

-Un ryu por tus pensamientos –ronroneó.

Iruka conocía esa voz, así que se dio vuelta en los brazos que no lo soltaron y sonrió de oreja a oreja.

-¡Mitsui-san! –exclamó con gusto, antes de estrellar sus labios con los otros que lo esperaban ansioso.

Kyuubi ronroneó aún más, cuando sintió los labios cálidos contra los suyos y cuando la otra boca se abrió ansiosa, para recibir su lengua. Estaba seguro que si podría, iba a formar una cola de chakra y menearla como un perrito contento. Bufó mentalmente en desdén ante ese pensamiento. Él, el gran Kyuubi no Kitsune, el más fuerte de todos los Bijuu, se estaba volviendo blando por un simple humano, que ni siquiera era fuerte como el que lo selló dentro de su recipiente.

-¿Por qué tanta efusividad? No es que me queje, pero te dije que iba a volver –aseguró, cuando se separaron.

Iruka le sonrió quedamente y bajó sus ojos chocolates al pecho de su amante.

-Me he sentido algo angustiado últimamente. Hace mucho que no sé nada de mi estudiante favorito.

-¿Uzumaki Naruto?

Los ojos del Chuunin se levantaron con rapidez.

-Él mismo –contestó extrañado-. ¿Yo te hablé de él? ¿Cómo es que sabes…?

El zorro hizo muecas, mostrando sus dientes filosos.

-Tengo un par de cosas que decirte, pequeño delfín. ¿Vamos a tu casa?

Todavía dándole una mirada de extrañeza, Iruka asintió y Kyuubi los transportó a su departamento. Una vez allí, se sentaron en el único sillón de la sala del Chuunin, con el dueño en el regazo del pelirrojo.

-¿Y bien?

-No sé verdaderamente cómo decir esto, no comprendo muchas cosas de lo que ustedes sienten, como el "tacto" o la "delicadeza" –farfulló el zorro-. Así que ahí te va. No soy un ser humano, sino el Kyuubi con cuerpo de uno, creado por Naruto y el Shinigami.

Iruka se desmayó.

Era una suerte que los fuertes brazos de su amante previnieron que se diera un fuerte golpe en la cabeza.

-Tsk, humanos –se quejó el Bijuu, poniendo los ojos en blanco.

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*Mansión Namikaze*

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Suigetsu arrugó la nariz y se quejó cuando entraron a la casa llena de polvo y bastante arruinada por la falta de mantenimiento y uso. Sin embargo, la mirada helada y oscura que le dio el hijo de los dueños, previno que dijera algo grosero.

Las miradas de este mocoso pueden intimidar más que las de nuestro intrépido líder.

-Hay mucho trabajo que hacer –dijo Orochimaru, dando un vistazo rápido-. Pero lo más importante es descansar. Así que cada uno búsquese una habitación y comience con su propia limpieza.

Los adolescentes se dividieron en busca de habitaciones, mientras Orochimaru, Minato y Naruto quedaban en la sala.

-¿Mi habitación es la misma que la de la otra realidad? –preguntó el "niño" recordando ésta casa a partir de la otra realidad. Era casi la misma, a excepción de la evidente falta de vida.

-Claro que sí hijo, aunque allí sólo encontrarás una habitación preparada para un bebé.

-No importa, puedo dormir en un futón esta noche y mañana traeré mi cama de mi departamento.

-¿No debes buscar al zorro primero? –quiso saber Minato.

Naruto frunció el ceño y después sacudió la cabeza.

-Él ya está en Konoha y está ocupado.

-¿Qué? ¿Dónde? ¿Con qué?

-No sé –gruñó Naruto, fulminando al rubio con la mirada, antes de ir a su habitación.

Minato suspiró.

-¿Podrá perdonarme algún día?

Orochimaru no dijo nada, solo se dedicó a abrir las ventanas, para que entre algo de aire.

-A mí mismo me es difícil, Minato. Para él debe ser mucho más, siendo un adolescente y todo lo que eso conlleva. Apenas nos está conociendo. Si te sirve de consuelo, a mí también todavía me tiene algo de recelo. –Ante la mirada incrédula de su esposo, sonrió amargo. –Tú no puedes notarlo, nadie puede, pero he aprendido a conocer a mi hijo y puedo ver cómo muchas veces sus ojos se vuelven distantes y me evita. Puede durar muy poco, pero en esos breves períodos de tiempo que me evita, sé que está recordando todo lo malo que hice en Konoha y cómo lo separé de su mejor amigo.

Suspiró y su esposo estuvo enseguida a su lado, para abrazarlo.

-Ambos marcamos la vida de nuestro hijo, Minato. Me gustaría decir que para bien o para mal, pero en este caso es más para mal que para bien.

El rubio apretó el abrazo.

-Pero el destino nos ha dado una segunda oportunidad, debemos aprovecharla.

-Lo sé y créeme que lo estoy haciendo.

-¿Me vas a ayudar para que también me perdone?

-En realidad, tú mismo deberías buscar la forma, porque somos personas diferentes y cada uno hicimos algo diferente para lastimarlo. –Hizo una mueca al predecir que su esposo hacía un puchero. –Pero te ayudaré en lo que pueda.

Namikaze besó su cuello.

-Arigatou –murmuró-. ¿Vamos a ver si nuestro nido de amor sigue en pie?

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Los miembros del consejo miraban con diferentes grados de incredulidad, esperanza y excitación los anuncios que les estaba haciendo la Godaime. Esa mañana shinobis de diferentes rangos habían interrumpido en la casa de los miembros del Consejo y de los Clanes más influyentes, para solicitar sus presencias de forma urgente en la Torre de la Hokage, para una reunión.

Curiosos e inquietos, todos los solicitados habían acudido, sin saber que algunos de ellos lo harían por última vez.

Desde un principio las cosas comenzaron a ponerse tensas cuando la Godaime entró con el traje característico del Hokage, con el sombrero incluido, algo que ella nunca antes había usado. Detrás de ella, el mocoso del Kyuubi, Uchiha Itachi, el Sannin Orochimaru y un hombre de cabello oscuro, bastante alto, con escondidos ojos azules.

-Tsunade, ¿Qué significa esto? –pidió Danzo, desde su puesto en la mesa del Consejo-. Traes a dos traidores de Konoha, un extraño y un niño a una importante reunión del Consejo.

La mujer se sentó en su lugar aparentemente sin prestarle atención, pero el puño cerrado con fuerzas indicaba su irritación.

-Ambos sabemos muy bien que Itachi no es ningún traidor de la Hoja, Danzo –espetó la rubia.

Los tres miembros más ancianos del consejo tensaron.

-Tsunade, no creo que…

-¿No crees que éste sea el momento de revelarlo todo? –interrumpió la Godaime, cuando la mujer mayor, Koharu, quiso hablar-. Pues lamento que esto no vaya con sus planes, pero estoy a punto de hacer exactamente eso.

-¿Revelar el qué? –Pidió la cabeza del Clan Hyuuga, frunciendo el ceño-. Exijo una explicación.

-No estás en posición de exigirme nada, Hiashi –masculló Tsunade, haciendo que el hombre la mire con los ojos angostados-. Sin embargo, el tema de Itachi es unos de los cuantos que vine a tratar hoy, así que empezaremos por allí.

Durante la hora siguiente, la indignación, sorpresa, horror y lástima comenzó a crecer en aquellos que escucharon la historia del mayor Uchiha vivo, de los horrores que tuvo que pasar a la edad blanda de trece, teniendo que tomar la decisión de obedecer la orden de matar a toda su familia. Era cierto que había tenido ayuda, pues la historia de Madara también salió a la luz, pero la verdad era que habían puesto al niño entre la espada y la pared, obedecer o ser desterrado.

-Así que, en cierto modo, es inocente –murmuró Nara Shikato, luciendo aburrido, pero había un pliegue en su frente, que denotaba su descontento.

-Hicimos lo que creíamos que era correcto –saltó Himura, en su defensa-, ellos planeaban un golpe de estado. En aquellos momentos, no estábamos preparados para una guerra civil.

-Dudo mucho que los niños, ancianos y los que estaban de parte del Hokage hubiesen levantado armas contra Konoha –respondió Yamanaka Inoichi, con voz helada. –Pero ustedes optaron por la opción más rápida y cobarde, el matarlos a todos.

-Les recuerdo que Sarutobi también estuvo de nuestra parte en ese convenio.

-Y él pagó caro el ser manejado por ustedes, tanto en eso, como en otras cosas –siseó Orochimaru, fulminando con la mirada a los tres viejos.

-¡Guarda silencio, traidor! ¡Nadie te ha dado la palabra! ¡De hecho, no deberías estar aquí! –rabió Danzo, estrellando su bastón en el piso.

Naruto se erizó y gruñó en dirección del hombre.

-No soy el único traidor aquí, Danzo –siseó Orochimaru, poniendo una mano en el hombro de su hijo, para que se calme-. Estuve mucho tiempo en el Akatsuki, ¿recuerdas? Sé que en algún momento quisiste contactar con ellos para seguir con los planes que los Uchihas no pudieron llevar a cabo y puedo apostar que todavía siguen en pie.

Danzo enrojeció de indignación, pero Tsunade no le dio tiempo de defenderse.

-Eso es cierto –gruñó, sonriendo maliciosa-, las personas que puse a investigarte y seguirte me han dado informes muy interesantes.

-Eso es imposible –murmuró Danzo, angostando sus ojos-. Jamás habría algo contra Konoha.

-Pero sí contra su Hokage –habló por primera vez Itachi.

-¡No tienen pruebas!

-Te he dicho ya que las tengo –dijo Tsunade, cabeceando en dirección en las carpetas que estaban frente de cada persona en el lugar-. Allí están las pruebas que indican tus movimientos para tratar de sacarme mi puesto –sonrió-. Y también, por supuesto, una copia de la ley firmada por mi propio abuelo, en los primeros días de Konoha, la cual dice que si el Hokage presente y la mayoría del Consejo piensan que hay algunos miembros que necesitan ser reemplazados por incompetencia o malas decisiones, se debe ejecutar.

-¿Qué quieres decir con eso? –preguntó Koharu, frunciendo el ceño.

-Con esto quiero decir que tú y tu hermano van a ser reemplazados de inmediato y en cuanto a Danzo –Lo miró con desprecio –arrestado por confabular en contra del Hokage. –Dio un cabeceo y un par de ANBU's aparecieron a su lado. –Serás escoltado a un celda, esperando tu juicio, Danzo; y mañana mismo me voy a encargar de hacer desaparecer tu rama del ANBU's. Estoy asqueada de lo que me contó Sakura acerca de ese muchacho, Sai. No voy a permitir que sigas criando a niños de Konoha como monstruos sin emociones.

-¡No puedes hacer esto, Tsunade! –Chilló Himura-. ¡Somos sabios, tenemos experiencia! ¡¿Quién podrá reemplazar nuestros puestos?!

-Es Hokage-sama para ti –masculló y sus ojos marrones se dirigieron al hombre que se sentaba al lado de Orochimaru. Éste se levantó.

-Yo puedo ser uno –dijo, antes de hacer un sello y desintegrar el Henge que tenía sobre su cuerpo.

Los gritos de asombro y jadeos de sorpresa se escucharon por toda la sala, mientras el Jutsu caía, revelando a un rubio muy familiar para todos los presentes.

-¡Hokage-sama! –exclamó uno, sin aliento.

-Soy sólo Namikaze Minato ahora –afirmó el hombre, haciendo muecas de diversión-. Su Hokage es Tsunade-hime.

-Minato –dijo Shikato, abandonando su pose de desinterés-. ¿Cómo es esto posible?

-Puedo decírtelo luego, mientras tomamos unos sakes. –La diversión se borró de la cara del hombre. –Ahora lo importante es que estoy aquí y puedo ocupar un lugar ahora que habrá tres disponibles. Después de todo, habiendo sido Hokage y un héroe de la guerra, eso me da experiencia, ¿no lo cree así, Homura-san?

El hombre cerró fuertemente los dientes y le dio una mirada de resentimiento.

-¿Están el resto de los presentes de acuerdo con reemplazar a Himura y Koharu? –preguntó la Hokage.

Enseguida, todas las manos del resto se levantaron, hasta la del mismo Hyuuga Hiashi, que casi siempre estaba a favor de los tres viejos.

-¡Es un impostor! ¡Namikaze Minato murió hace dieciséis años! –gritó Danzo. Aterrado porque sin sus dos compañeros en el Consejo, su destino estaba sellado.

-Es el verdadero –dijo Tsunade-. Yo misma lo he comprobado. –Se levantó de su asiento. –Y por eso propongo que él tome unos de los puestos que serán dejado; e Itachi, como cabeza del Clan Uchiha, tomará el otro.

-¿Y el tercero será Orochimaru? –preguntó Danzo, con desprecio y sarcasmo.

-Por supuesto que no, no deseo tener nada que ver con ésta Aldea –respondió el Sannin, con el mismo desprecio y veneno.

-Debes saber que yo quise hacerle un bien a tu hijo, Orochimaru –sonrió con malicia-. Le pedí muchas veces a Sarutobi que me lo entregara para hacerlo un arma perfecta, pero, bien, él no quiso saber nada. Tenía la esperanza en que terminara siendo un héroe.

-¡Cállate! ¡Viejo despreciable! –gritó Minato, fulminando con la mirada al hombre.

-¡Suficiente! –Rugió Tsunade, estallando la palma de su mano en su escritorio-. ¡ANBU's, llévenselo de aquí!

-¡Hai, Hokage-sama!

Bajo las escandalosas protestas de Danzo, igualmente fue escoltado de salón donde se llevaban a cabo estas importantes reuniones. Himura y Koharu se levantaron, muy tiesos.

-Nosotros también nos retiramos. Pero esto no se quedará así, Tsunade. Dalo por sentado.

-Cuento con eso, no serían las arpías que siempre supe que eran si es que no me dan pelea –gruñó con desprecio.

Después de una última mirada de enojo, los dos viejos salieron, dejando sólo a los más jóvenes.

-Si bien estoy satisfecho en cómo han ido las cosas –dijo Hiashi-. Deseo un par de explicaciones más. –Miró directamente a Minato.

-Molesto –masculló el Nara presente.

Continuará…

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-.-Importante: fíjate que te molestó en mi fic y que te agradó. Dímelo. Pero trata de mantener la cortesía y hazlo de una manera que pueda entender.-.-

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Notas sin sentido: ¡¡¡Hola!!!

Ah~ me siento tan feliz después de mi cuota de maldad del día XD Espero que todos estén contentos con el destino que elegí para los viejos del Consejo ¬¬

¡Y actualicé una semana después! De hecho, lo hubiese hecho antes, pero las vacaciones me dan pereza X3 En todo caso, ya comencé con el que viene y lo van a tener antes, probablemente. ¡Ya quero terminar!

Lo que quiero saber es… ¿con quién ven a Kabuto? Deseo hacer algo de equilibrio y poner una pareja heterosexual. Así que mis opciones son Sakura o Anko :O No sé, ustedes me dicen.

Atte: Uko-chan!

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¡Hey, espera! Si ya has leído todo, por favor, pásate por mi LiveJournal, donde encontrarás divertidos retos que he estado escribiendo.

Aquí: h t t p : / / utenapuchiko. livejournal. com (solo recuerda quitarle los espacios ;D)

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