Tsuki no tamashi
Una luna hacia el sol
Parte II, capitulo II
-La aldea de Tsugumi, era el paso de todos los visitantes del país del fuego, se trataba solamente de una comunidad rodeada de hoteles, tiendas de té y casinos, por lo cual, les costó un poco de trabajo encontrarse con las personas a quienes deberían ver en ese lugar, Ino miró con ojos entrecerrados alrededor, tratando de localizar a la persona que más se parecieras a una sacerdotisa, después, miró con resentimiento a Kiba, quién fue el que había propuesto tratar de buscar de esa manera a la chica-Esto es estúpido Kiba, si te hubieras tomado la molestia de preguntar el lugar exacto en donde nos encontraríamos con ella, se supone que eres el líder en ésta ocasión-Kiba bufó, acariciando a Akamaru que se encontraba a su lado, y desvió la mirada-.
-Fue error de todos nosotros el no preguntarlo, sabiendo la cantidad de gente que se reúne en Tsugumi regularmente-Un repentino frío rodeo a ambos, y un pequeño rayo salió de sus miradas, Hinata y Lee se miraban entre ellos, tratando de encontrar la mejor manera de detener esa discusión, pero una voz fue más rápida que ellos-.
-Creo que si dejan de discutir, ninjas de Konoha, podremos marcharnos lo antes posible-Giraron sorprendidos, la voz pertenecía a una joven de largo cabello rubio atado a una coleta floja, vestía un pantalón rojo hasta las rodillas, un top de color blanco y una chaqueta amarilla hasta las rodillas, sus ojos casi comparables al byakugan del clan Hyuga por su color lila, junto a ella, un joven más grande que ellos de cabello castaño y lentes los observaba con seriedad, todo lo contrario de la chica quien les sonreía-.
-¿Disculpe?-Preguntó Kiba, quien, como los demás, no comprendía a lo que se refería la chica-.
-Sin desvanecer la sonrisa, la nueva rubia se acercó más a ellos, seguida de cerca del castaño-Mi nombre es Shion, y él es Taruho, somos quienes los han contratado como escoltas a Oni no kuni-Una ola de alivio inundó a los ninjas de la hoja, la tensión entre Ino y Kiba se evaporó al instante, cuando éste se acercó a la chica, sonriente-.
-Mi nombre es Kiba Inuzuka, soy el líder de ésta misión, él es Lee Rock, Hinata Hyuga e Ino Yamanaka-Conforme fueron mencionados, hicieron una reverencia, contestada levemente por la sacerdotisa-.
-Genial, pero creo que es hora de que hagamos nuestro camino de regreso a mi aldea-Con elegancia, dio media vuelta y caminó hacia la salida de la aldea, los shinobis miraron Taruho, quién se encogió de hombros-.
-Se ha aburrido de hacer turismo-Dijo, y siguió a la sacerdotisa, los chicos se miraron entre ellos, antes de seguirlos-.
-El camino a Oni un kuni no era demasiado, si seguían con el paso que llevaban, estarían ahí a la mañana siguiente, no comprendían en realidad, la razón de que esa misión se haya marcado como una de rango B, por más que lo pensaban, ninguno de ellos podía dar con la respuesta de que alguien pudiera querer atacar a una sacerdotisa-Creo que ésta misión será algo aburrida-Confeso Kiba, quien miraba al frente, la persona que debían cuidar, caminaba frente a ellos junto a su acompañante, de pronto, y sin que ellos pudieran hacer algo, la chica tropezó con una piedra y cayó de bruces, ante la sorpresa y pronta ayuda de Taruho, los shinobis se acercaron con rapidez para ayudarla a levantarse, pero cuando algunos de ellos estiraron la mano para ponerla de pie, la mano de la chica golpeo las demás, mientras se ponía de pie con evidente molestia, miró a los ahí presentes y apretó los dientes-.
-¡Ustedes...idiotas!-Gritó, sorprendiendo a los ninjas, Taruho simplemente se mordió el labio, esperando todo el discurso que la chica estaba a punto de soltar-.
-¿Shion-sama?-Preguntó Lee, en un esfuerzo por entender lo que sucedía-.
-No te atrevas a dirigirme la palabra, estúpido nin ja de Konoha...aún no puedo creer la tontería que cometí al contratar-Miró al castaño, quién sonrió-¿Por qué me dejaste que contratara a unos inútiles?-La pregunta ofendió a los ninjas, que aún no entendían el enojo de la chica-.
-Con calma y tratando de tranquilizar a Shion, Taruho contestó-Usted dijo que quería ver si todos los ninjas de Konoha eran tan buenos como el amigo que conoció hace algunos meses-La rubia entrecerró los ojos mirando airadamente a su guardián-.
-Ugh, y al parecer ninguno es como él, todos ellos son unos idiotas-Ino abrió la boca, preparada para contradecir a la sacerdotisa, pero Hinata habló primero-.
-L-lamentamos mucho que opine así de nosotros, pero en realidad, no sabemos el motivo de su enojo, no hemos hecho nada malo-Shion la miró fijamente, diciéndole con la mirada, que sería mejor que se mantuviera en silencio-.
-He estado tratando de portarme como una buena persona, no he dicho nada desde que nos vimos, pero ya me harté, son unos completos incompetentes, los hemos contratado para que cuidaran de mi, pero fui yo quien los encontró en primer lugar, y después, me han dejado caminar, y ahora, por esa tontería, ¡me he lastimado!-Kiba miró con ojos entornados a sus compañeros, esto era estúpido, pero en el mundo, había cientos de idiotas como esa sacerdotisa, cuando ninguno de ellos dijo nada, el Inuzuka puso los ojos en blanco, se giró hacia la enojada rubia-.
-Jeje, creo que entonces tenemos la culpa nosotros-Shion rodó los ojos y les dio la espalda, mordiéndose el labio para evitar hablar demás, Kiba posó la mano en el lomo de Akamaru, y miró a sus amigos, movió la boca y con ella dijo sin usar la voz-Odio a la gente como ella-Ino rompió a reír, Lee frunció la frente y Hinata sonrió, ella estaba comenzando a odiarla también-.
-¡Yosh!-Dijo Lee de pronto , asustando a todos-Yo me ocuparé de que nada malo le suceda de ahora en adelante, Shion-sama-Hizo un saludo militar, y mostró una enorme sonrisa, se acercó a la rubia ante la atenta mirada de todos, y se acuclilló dándole la espalda-Suba, y mis fuegos de la juventud la llevaran hasta nuestro destino, y si no puedo hacerlo, tendré que hacer mil lagartijas para compensarlo-Shion bufó con molestia, pero se montó en la espalda del ninja de verde-.
-Será mejor que lo que dices sea verdad-Comentó entre dientes, y Lee solamente sonrió, se puso de pie, y comenzó a saltar, dejando atrás a los demás-.
-Genial-Murmuró Taruho, antes de seguir al ninja-.
-Ino miró a sus compañeros, y se encogió de hombro, antes de seguirles-Comienzo a darme una idea del por que Hokage-sama dijo que ésta es una misión de rango B, necesitamos dar lo mejor de nosotros para no acabar con nuestro encargo-Kiba soltó una carcajada-.
-Envidió en gran medida a Shino ésta vez, no sé como hace para irse de misiones con su padre en el mejor momento-Akamaru ladró en apoyo a su amo, y Kiba sonrió-Sólo espero poder regresar con vida de ésta misión, y trataré de cambiar de familia-Hinata sonrió-.
-No digas eso Kiba-kun, sabes que nunca podrás dejar a tu hermana y a tu madre-Ino sonrió-.
-Si, además dudó mucho que te acepten en cualquier otra casa, eres algo insoportable-Kiba bufó, mostrando uno de sus colmillos-.
-Eso mismo pensaba yo, pero ya ves, Hokage-sama te ha aceptado en su casa, eso prueba que los milagros si existen-Ino le propino un golpe, que lo mando fuertemente a estrellarse contra el suelo, Akamaru se encogió al ver la actitud de la rubia-.
-Jaja, deja de hacerte el gracioso Inuzuka-Kiba rodó los ojos-.
-Tú fuiste quien comenzó con esto Ino-Hinata rió-.
-Dejen de pelear, concentrémonos en la misión-Los demás asintieron a regañadientes, pero no permanecieron en silencio por mucho tiempo, ya que Kiba miró a Hinata y comenzó a hablar nuevamente-.
-Y hablando de cambios de familia-Comenzó, obteniendo la atención de las chicas inmediatamente, pues Kiba había tomado una actitud seria, bueno, una actitud que él consideraba seria-¿Cuánto tiempo tienes, antes de dejar de ser una Hyuga?-Hinata cerró los ojos, e Ino mordió su labio, Hinata ya se había acostumbrado a pensar en ello, pero ella aún no lo superaba, todavía no se hacia a la idea de perder a una hermana como ella-.
-Una sonrisa se asomó en los labios de la de ojos lila, y encaró a su compañero de equipo-Otou-sama dice que en dos semanas será nuestro Omiai, y en una semana más se llevará acabo la ceremonia-Kibar enarco una ceja-.
-Todavia no puedo creer que hagan el Omiai justo antes de la boda, y ni siquiera has intercambiado fotos con don prometido, yo digo que tosa ésta boda es muy extraña-Ino rió levemente-.
-Ya Kiba, sabes que el clan Hyuga es demasiado conservador, y es natural que hayan planeado una boda de éste tipo, y creo que debemos dar un poco de gracias, por que según Hokage-sama me contó, anteriormente los clanes casaban a sus hijos a los doce años, para tener descendencia lo más pronto posible-Hinata asintió mordiéndose el labio, Kiba se estremeció-.
-En momentos como éste, en verdad doy gracias por pertenecer a los Inuzuka-Ésta vez fue Ino quien lo miró enarcando una ceja-.
-Pero si hace un rato acabas de decir que quieres cambiar de familia-Kiba rió nerviosamente-.
-Pero creo que ya he cambiado de idea, gracias-Ino estalló en carcajadas, no queriendo pensar más en el futuro de su amiga-.
Akamaru comenzó a gruñir, deteniendo la conversación, Kiba entrecerró los ojos, olfateando el terreno, las chicas inmediatamente se pusieron atentas, esperando a que su líder les indicara lo que sucedía.
-Chicas, creo que por fin, ésta misión va a valer la pena-Justo cuando dijo ésto, un grito se escuchó frente a ellos, obligándoles a aumentar el paso-.
Lo primero que vieron, fue a la sacerdotisa escondida detrás del castaño, mientras Lee se enfrentaba contra un ninja que le saca una cabeza de altura.
-No creo que Lee tenga problemas con...-Antes de terminar su oración, Ino saltó hacia un lado, esquivando el kunai que pasó rozándole, abrió los ojos al ver la pequeña nota que llevaba amarrada de la cola del kunai, no tuvo tiempo de hacer alguna otra cosa, pues la explosión los alcanzó, lanzándolos a cada uno de ellos a lados diferentes, cuando quiso ponerse de pie, una patada la devolvió al suelo-.
-Vaya, vaya, vaya, no creí que la sacerdotisa tuviera tantos guardaespaldas, pero por lo menos, eso significa que vamos a divertirnos un poco-Ino entrecerró los ojos, y ante la mirada del sujeto frente a ella, dio un salto colocándose de pie frente a él, con su visión periférica, se dio cuenta de que sus compañeros se encontraban en la misma situación que ella, maldiciendo por lo bajo, tomó posición de pelea, esperando por el movimiento de su oponente-Ju, venga pequeña kunoichi, hazme esta pelea un poco divertida-.
-Entonces vas a ir riendo a visitar a Shinigami-sama-Una burlona sonrisa se asomo en la boca del ninja frente a ella, justo antes de verlo desaparecer, la próxima vez que lo escuchó, se encontraba detrás de ella-.
-Creo que la que saludará al dios de la muerte, es otra persona-Susurró en su oído, enviando escalofríos por todo el cuerpo de la rubia-La pequeña sacerdotisa te encontrará en el mundo de Yomi-Con un ágil y rápido movimiento, la lanzó contra el suelo, y antes de que pudiera tocar la tierra, movió sus manos agilmente en unos complicados sellos -Doton: Dokoukyuu (Elemento tierra: Gran bola de lodo)-El cuerpo de Ino fue tragado en la enorme cantidad de lodo que salió disparada del suelo ante el jutsu del ninja, dejándola atrapada a medida que el lodo se volvía sólido, efecto de la misma técnica-.
-Un poco más alejado de ella, Hinata miró con pánico lo que acababa de suceder-¡Ino!-Gritó comenzando a dirigirse hacia donde su amiga acababa de ser atacada, pero la risa de su contrincante le evitó moverse de su lugar-.
-No te moverás de éste lugar, pequeña zorrita-Hinata tomó la posición de defensa de su clan, preparada para luchar contra ese ninja, que para estas alturas, aún no podía saber a que aldea pertenecía, ya que como sus compañeros, no portaba bandana que indicara su origen, lo único de lo que si estaba segura, era de ese grupo de ninjas, estaban detrás de la persona que ellos debían defender-.
-Su oponente se abalanzó sobre ella, y Hinata inmediatamente comenzó a contraatacar, el puño suave era su mejor defensa, pero aún así, el ninja frente a ella no dejaba de moverse, estaba segura que para ese momento, había, por lo menos, tocado varios de los tenketsu de su cuerpo, aún así, no podía bajar la guardia, pues parecía que ese ninja era inmutable a los des balances en su chacra-No eres oponente para mi, pequeña tonta-Y ante la sorpresa de Hinata, se alejo de ella dando dos largos saltos hacia atrás, y de un momento a otro, la chica se vio rodeada de una esfera de agua, abrió la boca por la sorpresa, atragantándose cuando el agua inundó la cavidad, la cerró inmediatamente, abriendo los ojos-.
-Oh, dulce kami-Murmuró, tratando de normalizar el poco oxigeno que aún le quedaba en los pulmones, si se dejaba guiar por la desesperación, sin duda alguna terminaría ahogándose sin que el ninja interfiriera-.
-Tsk, me gustaría quedarme a jugar un poco más contigo, pero tengo asuntos importantes que atender-Gruño, y con unos cuantos sellos pronunció-Fūton: Atsugai (onda de viento)-Hinata instintivamente se cubrió el cuerpo con la manos, un ataque de viento era completamente mortal, especialmente cuando la presa se encontraba rodeada de agua, la cual hacia más cortante al viento-.
-Oh kami-Pensó apretando los ojos ante su inminente muerte o heridas serias-Espero que "él" no se sienta mal por esto- Un destello alumbró todo al rededor, y ella cerró con más fuerza sus ojos, tomando esa luz como el aviso del dolor que recibiría en cualquier momento, pero ese momento nunca llego-.
-Fuuton: Kagikazi no kibarashihado (Elemento Viento: Rasgadura de onda expansiva)-Escuchó el grito de una voz que no pudo reconocer, justo antes de caer con un golpe seco al suelo, antes de poder ponerse de pie, una brisa pasó junto a ella, antes de escuchar el quejido del ninja con el que se encontraba luchando hacia unos momentos, se quedó quieta en su lugar, escuchando el va y ven del viento, y el quejido de otra persona, un movimiento a su derecha la puso en alerta, pero se tranquilizó al ver al enorme perro blanco acercándose, junto con su amo, se levantó, intrigada por lo que había sucedido-.
-¿K-Kiba-kun?-Preguntó, pero su amigo no dijo nada, trago saliva y dirigió su mirada hacia la misma dirección que miraba su amigo, y se quedó paralizada al instante, tanto el ninja con el que ella había estado luchando, como el que había apresado a Ino, se encontraban en el suelo, en medio de un charco de sangre, y junto a su amiga, un extraño chico se encontraba acuclillado, sacándola de un montón de lodo, sus músculos se dejaban ver por completo gracias a la camisa sin mangas que portaba, solamente eso se podía ver, junto con su largo cabello dorado, agarrado por la nuca con un lazo negro, trago saliva ante la vista de esa presencia que destilaba poder por todo su cuerpo, instintivamente, se escondió detrás del Inuzuka-¿Q-quién es, Kiba-kun?-Preguntó, su nerviosismo fluyendo por sus palabras-.
-No tengo idea Hinata, pero creo que ésta de nuestro lado-Señaló a los ninjas en el suelo-Ese sujeto llego cuando ese ninja estaba por cortarte en pedacitos, contraatacó con un jutsu de viento, y cuando caíste al suelo, desapareció en una luz amarilla, y antes de que pudiera darme cuenta, el ninja contra el que peleaba, y los otros dos ya estaban muertos-Un frío helado paso por la espalda de la Hyuga, dándole unos cuantos escalofríos, esperaba que en verdad, ese chico estuviera de su lado-.
-Ambos se tensaron cuando el chico se puso de pie, llevando en sus brazos a Ino, Kiba tragó saliva, y Akamaru gruñó, ella simplemente se preparó mentalmente para luchar si fuera necesario, cuando el chico se dio la vuelta en su dirección, y comenzó a caminar hacia ellos, Hinata cerró los ojos, y trago saliva ante el leve jadeo de su compañero, estaba segura que eso no presagiaba nada bueno, los pasos de aquel extraño se detuvieron a unos dos metros por delante de ellos, y Hinata tensó sus puños contra la ropa de Kiba-No puede ser-Escucho a su amigo decir, y ante sus palabras, la curiosidad la invadió-De todos los locos que pensé que pudieras ser, nunca pensé que ese fueras tú-Hinata levantó la cabeza, y sus ojos se abrieron, tragó aire con fuerza-.
-El chico frente a ellos, estaba vestido con un pantalón de color negro, cubierto con vendas en la parte de los tobillos, con su porta kunai y porta shuriken respectivos en su pierna y cadera, subió un poco más la mirada, como se había dado cuenta antes, portaba una camisa negra ceñida al cuerpo sin mangas, dejando a la vista de todos, un extraño tatuaje en la base del cuello, su boca estaba ligeramente apretada, formando una ligera línea en ella, pero cuando se fijó en el rostro, todo el aire escapó de su cuerpo, las lineas en las mejillas y el color de aquellos hermosos ojos no podía desmentir la identidad de esa persona-N-Naruto-kun...-Jadeó, al ver una radiante sonrisa formarse en la apetitosa boca del rubio-.
-Je, a mí también me da gusto volver a verte, Kiba-Su voz había cambiado ligeramente, por esa razón no había podido reconocerla anteriormente, los ojos azules se clavaron en ella-Es un placer verte de nuevo, Hinata-chan-.
-Naruto estaba enojado, había sentido la llamada de uno de los amuletos que su hermana, por que quería pensar que fueron los de su hermana, aunque le había regalado un par a su prometida, no quería aparecer en frente de ella, a la que aún no conocía. Sabía que Ino estaba en peligro, y una impotencia lo rodeo, si la persona que portaba uno de sus amuletos se encontraba en peligro, él era capaz de sentir eso, pero, a menos que ésta persona éste a puto de ser atacada a muerte, no era capaz de aparecer en el lugar donde esa persona se encontraba, maldijo para sus adentros al sentirse impotente, y de pronto como llego el sentimiento, un estremecimiento sacudió su cuerpo, y se encontró justo en medio de un ataque de viento, instintivamente supo que debía actuar, y aunque no veía a nadie conocido, el enemigo seguro era aquel que había lanzado ese jutsu, sin pensarlo siquiera, contrarrestó el ataque con toro, y cuando escuchó un golpe sordo detrás de él, arremetió contra ese ninja, por su visión periférica, observo a otras cuatro personas, una de ellas algo conocida, así que decidió sacar del camino a los ninjas parecidos al que había derribado, cuando lo hizo, sus brazos quedaron laxos a sus lados, frente a él, el cuerpo cubierto de barro de una chica se encontraba, se acercó si dudarlo, y sin tener la necesidad de preguntárselo a alguien, supo que ella era su hermana, la rabia lo invadió de nuevo al arrodillarse junto a ella, comprobó sus signos vitales, y exhaló fuertemente al darse cuenta que solamente se encontraba inconsciente, sin embargo, no pudo dejar de maldecirse por llegar tan tarde, y haber permitido que eso le sucediera a ella, suspiró hondo para tranquilizarse, ya que sintió la penetrante mirada de alguien en su espalda, se inclinó hacia el frente, y recogió a la muchacha, estrechándola cuidadosamente entre su brazos, sin levantar la vista de ella, la observó detenidamente, aún cubierta de barro, se podía apreciar la forma en que iba vestida, sonrió, aun completamente, su hermana era muy hermosa, siempre lo había sido, y estaba seguro que cuando aquel conjunto de colo morado que portaba estuviera limpio por completo, y su largo cabello rubio en orden, lo seria aún más.
-Cerrando los ojos dio media vuelta, y comenzó a caminar hacia las personas que lo veían, cuando abrió los ojos, sonrió, el chico, que estaba junto a un enorme perro blanco, sin duda alguna se trataba de Kiba Inuzuka, por mucho que los años pasaran, este chico no cambiaría mucho, sin embargo, miró nuevamente al perro, si ese era Akamaru, ese animal era una historia totalmente diferente de su amo- No puede ser-Lo escuchó murmurar, y enarco una ceja con gesto burlón- De todos los locos que pensé que pudieras ser, nunca pensé que ese fueras tú-Fue en ese momento, que la chica que se refugiaba detrás de su amigo levantó el rostro, y él se detuvo, su aire completamente expulsado de sus pulmones, apretó los labios para evitar que su mandíbula cayera al suelo-.
-Su cabello había crecido hasta la cintura, y sus facciones habían madurado, al igual que las curvas de su cuerpo, pero no le quedó duda de que se trataba de Hinata, la Hinata Huga que había echado tanto de menos, sin embargo, ésta chica era más hermosa aún de la pequeña que había besado hacia algunos años atrás, con ese pantalón azul marino ajustado hasta debajo de las rodillas, moldeando sus piernas por completo, la blusa de color lila de mangas cortas y profundo escote, mostrando debajo una camisa de red ninja, y bastaba decir, que con esa ropa, todas sus curvas eran mostradas de una u otra manera, estaba seguro que su hermana había influenciado mucho en la elección de ese vestuario, trago saliva antes de poder hablar, pues la había escuchado tartamudear su nombre-Je, a mí también me da gusto volver a verte, Kiba-Miró a Hinata sonriendo-Es un placer verte de nuevo, Hinata-chan-.
-Un silencio espeso hizo acto de presencia, justo antes de que los ruidos de una batalla se escucharan a lo lejos, Kiba maldijo, apretando el puño-Me había olvidado por completo de Lee-Naruto enarcó una ceja al ver desaparecer al Inuzuka junto con su perro en dirección de donde había llegado el sonido anterior, Naruto se quedó en su lugar, sin comprender exactamente que era lo que sucedía, Hinata lo miraba con algo de timidez e incomodidad, y él comenzaba a sentir exactamente eso, se aclaró la garganta-.
-Hum, creo que antes de cualquier otra cosa, debería decir que te ves muy bien, Hinata-chan, seguramente te has vuelto muy fuerte en estos años-La chica se sonrojó-.
-C-creo que eso te incluye a ti, N-Naruto-kun, te has vuelto muy fuerte-Comentó, mirando disimuladamente los cuerpos de los ninjas, los mismos ninjas que tanto ella como sus compañeros tuvieron problemas para enfrentar-Naruto rió levemente, mirando a su alrededor, y frunció levemente el ceño-.
-¿En donde estamos, Hinata-chan?-la chica se sorprendió por la pregunta, si él no sabía donde estaban, ¿cómo es que se encontraba en ese lugar?-.
-E-estamos saliendo del país de Fuego, vamos hacia Oni no Kuni, como escoltas de una sacerdotisa-De inmediato, el cuerpo fuerte del rubio entró en tensión, y algunas gotas de sudor comenzaron a rodar por su frente-¿E-estas bien?-Preguntó al ver su reacción, Naruto la miró, con pavor reflejado en su mirada-.
-¿D-dónde ésta ella?-Pregunto, resando a todos los dioses del mundo para que lo ayudaran-.
-Ésta con Lee-kun-Murmuró, pero antes de agregar algo más, los rápidos pasos de alguien detuvieron cualquier cosa por decir, Naruto cerró nuevamente los ojos, antes de recibir de lleno el cuerpo de Shion-.
-¡Naruto!-El grito de alegría que la sacerdotisa brindó tomó por sorpresa a los ninjas que venían detrás de ella y a la propia Hinata, que vio la expresión de Naruto, y como éste bajaba la mirada hasta centrarla en el suelo-¡Oh!, me alegra demasiado que hayas venido...-.
-Naruto oía sin escuchar realmente las palabras de Shion, no le agradaba realmente estar cerca de esa chica, especialmente, después de la enorme estupidez que hizo antes de la última vez que la vio, tomó are y miró al suelo, moviendo los ojos para centrarlos en algo interesante, y lo más próximo a eso que encontró, fueron los pies de Hinata, sonrió levemente, la chica llevaba decoradas sus uñas de color lila, se veían bien, admitió, subiendo un poco la mirada, especialmente con esa pulsera en en tobillo. Abrió los ojos cuando asimiló completamente esa idea, trago saliva, la pulsera era exactamente igual a la que había obsequiado hacia poco tiempo a su prometida, la había comprado en una aldea que había visitado junto con ero-sennin, y le había agradado comprarla, ya que la tradición de ese lugar, era obsequiar pulseras para el tobillo como símbolo de compromiso. Cerró los ojos tragando saliva, y lentamente subió la mirada hasta posarla por completo en la Hyuga, mordió su labio al observar completamente a la chica, su cabello iba recogido por un pequeño pasador, un pasador al que había agregado su amuleto protector, y en el cuello de Hinata, colgaba un pequeño medallon, que había mandado hacia unos cuantos meses con su carta desde el país del rayo. Su corazón cayó pesadamente, tenía frente a él, a la persona a la que le había desgraciado la vida. Hinata era su prometida.
Jujujuju, ¿y bien?, ¿muy apresurado?, jeje, creo que con ésta parte, disuelvo algunas dudas que quedaban sobre la identidad de sus prometidos, jeje, espero puedan perdonarme por el retraso, pero creo que todos me comprenderán un poco, las ideas habían vuelto a dejarme, pero juro que tratare de no retrasar los capítulos nuevamente. El próximo fic que actualizare es el precio por una vida, bueno, sin contar nobles intenciones, del cual estoy subiendo un capitulo diario. Bien, espero sus comentarios, y nos estamos leyendo.
