Se sentía ahogado, no podía creer que ya estaban fuera de la casa de Kurt, se quería morir. Thad le había dicho que se quedaría esperándolo, pero Blaine simplemente se negó, no quería depender del tiempo de su compañero, por lo que se despidió cuando bajó del auto. Caminó hasta la puerta intentando tranquilizarse, una vez estuvo frente a ella tocó el timbre, esperó un par de segundos y nada, pero decidió que con una vez bastaba, cuando pasaron unos minutos decidió volver a tocar, a los segundos le abrieron.
-¿Blaine?-dijo Carol en la entrada.
-Hola, Carol-dijo con una sonrisa.
-Entra-dijo ella moviéndose a un lado-¿Cómo estás del hombro?-indicó el brazo que tenía en un cabestrillo con un yeso.
-Mejor-susurró nervioso-¿Está el señor Hummel?-dijo mirando a la mujer.
-Burt está lavándose las manos, porque cenaremos en unos minutos.
-Necesito hablar con él, no me tomará mucho tiempo, lo prometo-dijo de forma rápida.
-Le diré ¿te quedas a cenar?
-No, gracias-dijo con una sonrisa y quedándose en la sala, mientras la mujer iba por su marido.
A los segundos Carol y Burt aparecieron en el lugar, el hombre lo miró serio y molesto. Blaine sólo se acercó para estrechar su mano, la cual aceptó el señor Hummel y esperó que dijera algo.
-Señor-susurró nervioso y mirándolo a la cara-Necesito hablar con usted-dijo sintiendo como se formaba un nudo en su estómago.
-¿De qué? Porque ya nos arruinaste la cena-dijo de forma seria y empuñando sus manos-Desde que Kurt llegó ha estado en su cuarto y no quiere bajar.
-De todo-suspiró con cansancio-Sé que tomará un buen tiempo y…-pasó su mano derecha por su cabello como un gesto de desesperación-vine en mal momento, lo siento-se disculpó mirando a la pareja-será mejor que venga en…
-No-dijo Burt seriamente-Si Kurt no cena yo tampoco puedo-dijo bajando la mirada-Mi muchacho está mal y no me quiere decir por qué, pero sé que tú tienes la respuesta-dijo mirándolo seriamente.
-Lamentablemente, sí-susurró bajando la mirada.
-Carol-se dirigió a su esposa-Cena con Finn, luego comeré algo.
-Está bien ¿dónde van a hablar?
-En el taller, ahí nadie nos molestara y estoy seguro de que Kurt no quiere ver a este muchacho.
-Tiene toda la razón-dijo Blaine suspirando-No me quiere ver ni de broma-dijo con una mueca en el rostro.
Salieron de la casa y caminaron en silencio hacia el taller, una vez estuvieron frente al portón, Burt abrió y entró, a los segundos se encendió una luz que iluminó todo el lugar y Blaine ingresó. El sitio estaba bastante limpio y los autos que aún requerían reparación eran tapados con una manta de color blanco, también había algunas herramientas en una pared y algunas cajas, de seguro también contenían tuercas y partes de autos.
-Sígueme-dijo Burt indicando unas escaleras que daban hacia un segundo piso, Blaine subió por la escalera junto al hombre y arriba había una mesa con algunas sillas y unos cuantos casilleros, de seguro pertenecían a las personas que trabajaban con él.
Se sentaron en silencio y el pelinegro intentaba enfocar su mirada en cualquier cosa del lugar, se veía nervioso y el mecánico lo notaba, sabía que no era fácil estar hablando con el padre de tu novio, él había pasado por eso con su primera esposa y no se lo daba a nadie, sobre todo si ese hombre tenía una escopeta, tal vez por eso él también tenía una, todo por imitación.
-Comencemos-dijo Burt en un suspiro e intentando relajarse. Blaine apoyó su mano derecha en la mesa, pero no pudo hacer desaparecer la tención que había en su cuerpo.
-Señor Hummel-susurró mirando hacia abajo.
-Blaine-lo llamó seriamente-Si hay algo que me molesta es que no me miren a la cara, así que por más nervioso que estés sólo quiero que me mires a los ojos-dijo de forma segura y mirando al pelinegro.
-Sí, señor-dijo mirándolo de frente y sin quitar el temblor de su cuerpo.
-Bien-dijo intentando relajarse y no matar al pelinegro-Te escucho.
-No nos conocimos en las mejores condiciones-susurró intentando no bajar la mirada.
-¿Te refieres a cuando viniste al taller para que le hablara de sexo a Kurt?-dijo alzando una ceja divertido, no creyó que Blaine fuese a comenzar con eso.
-Sí, y desde que soy el novio de Kurt que no hemos podido hablar.
-Eso es cierto, bueno, te escucho.
-Quería disculparme por lo de hace unos días, cuando…-no sabía cómo decirle eso-cuando yo… cuando-las palabras no querían salir y vio como el señor Hummel comenzaba a ¿reír? Esperó a que se calmara, pasaron unos segundos antes de eso.
-Disculpa, muchacho-dijo calmándose y apoyando ambos brazos sobre la mesa y aún con una sonrisa en el rostro-Es que ese día fue poco sutil la forma en que me enteré y estaba recordándolo-dijo de forma divertida.
-¿Se refiere a que con Kurt…-las palabras de nuevo no salían-tuvimos sexo?-dijo en un hilo de voz y tragando de forma brusca, ya veía una herramienta aterrizar sobre su cabeza.
-Sí-admitió el hombre bastante tranquilo-ojalá hubiese tenido tiempo para asimilarlo, pero no fue así, hace unos cinco días que ocurrió esto y te tengo de nuevo frente a mí, realmente Carol ayudó mucho, dijo que era algo que debía ocurrir tarde o temprano y que tú no tenías malas intenciones con mi hijo-dijo de forma seria.
-No las tengo, yo lo amo-dijo decidido y con seriedad.
-Eso espero-susurró calmándose.
-Realmente lo amo y haría todo por él.
-Así veo-dijo apuntando el hombro enyesado de Blaine-¿Duele?
-Como no tiene idea, a veces me pregunto por qué no me dio en la frente-susurró con molestia.
-No digas tonterías, lo bueno es que estás vivo y todo salió bien-susurró con tranquilidad- en cuanto a Kurt, eso tenía que pasar, sólo no estaba preparado para escucharlo de un momento a otro, de saber que mi hijo ya tenía sexo y con su primer novio.
-No fue la mejor forma en la que se enteró-admitió con un leve sonrojo el pelinegro-pero…
-Pero no te arrepientes-completó Burt-y eso es lo mejor de todo, por otra parte te delataste al decirme "suegro"- resaltó el mecánico con una sonrisa divertida.
-Fueron los nervios, realmente lo siento-bajo la mirada-pero…
-Dime Burt, nada más.
-Gracias, Burt-dijo algo más tranquilo.
-Ya que aclaramos todo eso, dime-dijo apoyándose en el respaldo de su silla-¿Por qué Kurt está así?
-Tuvimos un par de problemas en el hospital y mi padre le dijo que me había corrompido-susurró molesto y con el ceño fruncido, suspiró con fuerza para continuar-así que cuando íbamos camino a Dalton al salir del hospital-suspiró mirando a Burt-terminó conmigo.
-Con razón-suspiró mirando con detención al líder Warbler-Tendrás que disculparte, muchacho.
-Lo sé, pero no me querrá ver.
-Eso no lo sabemos-dijo con una sonrisa-Quédate a cenar y tal vez ahí puedan hablar.
-Ya es muy tarde-susurró sorprendido.
-Te quedarás a dormir, mañana vuelven a Dalton.
-Kurt dijo que volvería a McKinley-dijo sorprendido.
-Él dice muchas cosas cuando está molesto-dijo con una mueca en el rostro- Además, no permitiré que vuelva a esa escuela, está mejor en Dalton.
-Gracias-dijo más tranquilo.
-Por nada, vamos a cenar-ambos se levantaron de sus lugares y caminaron hacia la casa.
Había llegado a su hogar totalmente furioso, lloró durante todo el camino hasta su casa y no quería ver a nadie, pero su padre lo recibió en la puerta y lo inundó de preguntas, pero él sólo quería estar solo y llorar a gusto, sabía que no podría contenerse delante de él y no quería que Blaine muriera bajo la escopeta de Burt, no por ahora al menos.
Se había encerrado en su cuarto y por más que su padre y Carol habían insistido en que bajara a comer él se había negado, ya había pasado al menos una hora desde eso y tenía mucha hambre, así que lo mejor sería bajar y cenar al menos, porque no resistiría una hora más sin probar bocado. Salió de su habitación y bajó por las escaleras hasta la cocina, buscó un plato para servirse cuando escuchó la puerta de la entrada.
-¿Está todo bien?
-Así es muchacho, y te ganaste la cena-dijo Burt con una sonrisa y entrando a la cocina-Kurt-murmuró sorprendido, el castaño los miró incrédulo.
-¿Qué hace él aquí?-dijo molesto y mirando seriamente a su padre.
-Vino a hablar conmigo-dijo su padre buscando dos platos-y lo invité a cenar.
-¿Te contó lo que hizo?-dijo frunciendo el ceño y mirando con rabia a Blaine.
-Eso no es mi asunto, es algo que ustedes deben arreglar.
-¿No le vas a disparar?-preguntó con seriedad el ojiazul.
-No, ya aclaramos todo-dijo con una sonrisa Burt, sirvió ambos platos y los puso sobre la mesa-Está servido.
-Gracias, Burt-dijo con una sonrisa tímida.
-¿Burt?-alzó una ceja exasperado Kurt-¡Con qué derecho le hablas así a mi padre!- le gritó furioso.
-¿No es tu novio?
-Terminamos, ya no somos nada y no volveré a Dalton-enfatizó molesto y sirviendo su plato, lo puso en la mesa y se sentó a comer.
-Toma asiento, Blaine-indicó Burt una silla frente a Kurt.
-Gracias-susurró mirando el plato y luego a su ex novio.
-¡No comeré en la misma mesa que él!- indicó Kurt poniéndose de pie y tomando su plato para llevárselo.
-Deja el plato ahí, comes aquí o no comes-dijo seriamente Burt y tomando su tenedor para comer.
-Me quedo sin comer-dijo molesto y se fue a su habitación, no quería saber de Blaine, no quería tener que ver con él y su padre lo tenía en la casa como si fuese hijo suyo, no podía creer la suerte que tenía.
-Tranquilo-susurró Burt al pelinegro que miraba su plato-Tienes que comer, sino no tendrás fuerzas para recuperarte.
-Kurt no va a comer.
-Bajará a comer, te lo prometo, ahora cenemos-dijo cansado de todo eso, al instante Blaine tomó su tenedor y comenzó a comer, estuvieron en silencio por un par de minutos hasta que Carol se asomó a la cocina.
Los observó comiendo y sonrió, le gustaba que hubiese esa paz, pero lo que le pareció extraño fue ver un plato más y a nadie sentado, al parecer Kurt había aparecido por ahí y no le había gustado ver a Blaine, podía intuir que era así, por lo que iba a ir a hablar con el ojiazul.
-Ni lo intentes-dijo Burt al ver que ella salía del lugar-No cenara, está molesto con nuestro invitado-dijo en un suspiro.
-¿Qué hiciste para que esté así?-dijo de forma seria y sentándose frente a Blaine.
-Kurt terminó conmigo y no fue de buena forma, porque…-bajó su tenedor-las cosas están mal con Kurt y realmente quiero arreglarlo-dijo sintiendo como las lágrimas se agolpaban en sus ojos y su corazón se agitaba.
-Tranquilo-murmuró el mecánico-Termina tu cena y ya podrás ir a hablar con él, te aseguro que comprenderá.
-Burt-dijo Carol alzando una ceja y mirando a su marido-No le des falsas esperanzas, todos sabemos que Kurt no va a comprender y podemos tener una tercera guerra en esta casa.
-Está bien, está bien-dijo Burt molestándose-Blaine-dijo mirando al pelinegro- Kurt no te va a comprender y mucho menos te va a escuchar, lo conoces y sabes que será casi imposible que hablen ¿ahí está bien?-dijo mirando a su esposa.
-Exagerado-dijo molesta y levantándose de su lugar.
-Burt-lo llamó Blaine intentando calmarse-Será mejor que me vaya-dijo mirando su comida nuevamente.
-Pasan de las 8, tienes ese yeso y no andas en auto-dijo el hombre mirándolo con seriedad y esperando una respuesta.
-Gracias-dijo en un suspiro y continúo con su comida.
Luego de media hora de haber subido a su cuarto, se sentía un poco más tranquilo, tenía que admitir que a pesar de estar furioso con Blaine, agradecía que estuviera bien con su padre y hubiesen hablado, lo que no significaba que las cosas estaban solucionadas, aún tenían que hablar y arreglar todo eso, pero de seguro su padre dejaría que Blaine se fuera a su casa después de la cena, así que esperaba a que eso ocurriera para bajar y comer algo.
Estuvo esperando por media hora más y nada, eran las 9 y Blaine aún no se iba de la casa, era increíble ¿se iba a quedar a dormir? Eso sonaba aún más gracioso, no podía creer lo que le ocurría, cuando quería tener a Blaine lo más lejos posible su padre se encargaba de tenerlo en casa como si fuese un hijo más, odiaba su suerte. Estaba recostado de espaldas en su cama, eso desde que había entrado a la habitación, pero se sentó rápidamente en la cama al sentir unos golpes en su puerta.
-¿Puedo pasar?-escuchó y dio un suspiró cansado, se volvió a tirar de espaldas contra la cama.
-Pasa-dijo de forma arisca y cerrando los ojos, a los segundos escuchó como la puerta se abría y cerraba.
-Kurt-dijo Blaine aproximándose a la cama del muchacho y sentándose a un costado-Perdóname.
-¿Te vas ahora?-dijo abriendo los ojos.
-No, quiero que arreglemos las cosas, necesitamos hablar-decía molesto y mirándolo atentamente.
-Habla, no te haré perder tiempo, después de todo te vas ahora-dijo furioso y sentándose en la cama.
-Burt me invitó a quedarme-dijo bajando la mirada.
-¿Te quedas?-abrió los ojos con sorpresa y lo miró con atención-Mientes-susurró sorprendido.
-No miento, cariño-susurró con una sonrisa.
-No me digas así.
-Kurt-suspiró cansado de todo eso, había sido un largo día y lo único que quería era que las cosas estuvieran bien con él, nada más.
-Te escucho-dijo mirándolo a los ojos, se encontraba sentado en el lado izquierdo de la cama, mientras Blaine ocupaba el derecho, a los segundos el moreno se sentaba a su lado e intentaba tomar su mano-¿Es necesario?-alzó una ceja molesto.
-No-suspiró-Kurt, lo de Santana realmente fue muy desafortunado, yo sólo quise decir que nosotros lo hacemos cuando queremos, pero…
-¿Así de sencillo?-dijo alzando una ceja y cruzándose de brazos, sentía que cada vez se enfurecía más.
-Pero no debí decirlo, simplemente no debí contestar, perdóname-dijo mirando el suelo.
-El silencio habría sido mejor, pero no conoces a Santana y no tenías por qué saber que ella actuaría así-dijo intentando comprender y solucionar todo eso, estaba cansado de estar enojado.
-No importa si la conozco o no, no tuve que responder, es algo privado.
-Exactamente-dijo mirándolo nuevamente-¿Tan privado que hasta tu padre se enteró?-dijo tensándose nuevamente y alzando una ceja.
-Ese fue el peor error de todos, nunca tuve que contarle que habíamos tenido sexo en la cabaña del abuelo.
-Nunca debiste contar nada ¿por qué lo hiciste?-dijo sintiendo como sus ojos se inundaban de lágrimas.
-Nunca he tenido una buena relación con mi padre, y ahora que me aceptaba tal cual soy-suspiró con pesar-creí que sería una buena idea para afianzar lazos, pero…
-Te equivocaste, porque te corrompí-dijo de forma ácida y aún molesto por lo que le había dicho James Anderson.
-Sabes-dijo con suavidad y mirando al castaño-Es cierto-dijo con total seguridad el pelinegro-Me corrompiste, pero lo hiciste tan bien que no me imagino sin ti, Kurt- no podía creer lo que escuchaba, lo miraba atónito- Te amo y eso nada ni nadie lo va a cambiar y si no quieres estar conmigo, lo entiendo, pero no lo acepto-dijo seriamente y acercándose al contratenor, puso una mano en su mejilla-Lucharé por ti si es necesario, pelearé con todos los que se interpongan, si es necesario moriré, porque así como recibí este balazo-dijo apuntando su hombro izquierdo-soy capaz de dar mi vida por ti, Kurt-susurró acercando su rostro al del ojiazul-Te amo como no tienes idea, te amo-insistió con seriedad y sin quitar su vista de los labios del muchacho, se aproximó un poco más y rozó su boca con la del castaño, sintió como el cuerpo de Kurt temblaba y él estaba igual.
Al comienzo no obtuvo respuesta, pero cuando se iba a separar, sintió como las manos del contratenor tomaban su rostro y lo atraían más a él, siguió besándolo, con ternura y calma, a los segundos se separaron y dejaron sus frentes apoyadas, ambos con los ojos cerrados y respirando con tranquilidad.
-Te amo, Blaine-susurró con una pequeña sonrisa.
-Y yo a ti, Kurt-dijo sonriendo y abriendo los ojos para chocar con los azules de su novio.
-Tengo hambre-dijo el castaño con un leve sonrojo.
-Te acompaño a comer-susurró separándose y poniéndose de pie, Kurt tomó su mano y ambos salieron rumbo a la cocina.
Bajaron las escaleras en silencio y cuando estuvieron en el primer piso se dieron cuenta de que no había nadie allí, caminaron a la cocina y una vez allí Blaine se recargó en el mesón junto al lava platos, mientras, Kurt abría el refrigerador en busca de algo para hacerse un sándwich.
-¿No cenarás?-dijo alzando una ceja extrañado.
-No, ya me dejaron fuera de la cena-dijo sacándole la lengua.
-Tú te fuiste-dijo con una sonrisa.
-No me habría ido si no hubieses estado-respondió de una vez-No quise…-intentó decir, pero Blaine bajó la mirada.
-¿Ahora todo está bien?-susurró sintiéndose mal, pero no obtuvo respuesta, cuando alzó la mirada tenía al ojiazul a un paso de él-Kurt-murmuró mirándolo sin saber qué hacer.
El castaño rodeó con sus brazos el cuello del pelinegro y pegó su cuerpo al suyo, lo miró por unos segundos y luego acercó sus labios a los de él, se fundieron en un tierno beso, que duró algunos segundos, mientras sus cuerpos estaban completamente pegados.
-Kurt-suspiró Blaine en la boca del contratenor, el aludido sólo sonrió y volvió a besarlo, haciendo más intenso el beso, poco a poco Blaine abrió sus labios y dio paso a la lengua de su novio, quien sólo profundizó el beso, haciendo que los gemidos aumentaran en el lugar, la mano de Blaine descansaba en la cintura del castaño, mientras Kurt había bajado sus brazos y los pasaba por debajo de la camisa del pelinegro.
-Vamos a mi habitación-susurró separándose levemente.
-¿No comerás?-dijo aún con los ojos cerrados e intentando atrapar los labios del castaño.
-Te comeré a ti-susurró volviendo a juntar sus labios.
-Luego reclamarás que tienes hambre-dijo separándose completamente-así que será mejor que comas, dijo volteando a ver a otro lado-Burt-dijo abriendo los ojos de sobremanera.
-Sólo vine por un vaso de leche-susurró el mecánico con el ceño fruncido y bastante serio.
-Papá-intentó decir Kurt.
-No interferiré, pero-dijo volteando a ver a Blaine-mientras esta sea mi casa tú duermes en la habitación de huéspedes-dijo seriamente y caminando al refrigerador, sacó el cartón de leche y se sirvió en un vaso.
-Sí, señor-dijo saludando de forma militar, realmente se sentía amenazado. Cuando Burt iba saliendo de la cocina con dirección a su habitación volteó a verlos.
-Kurt-llamó a su hijo con seriedad-duermes en tu habitación, no te quiero merodeando en la que estará Blaine.
-Sí, papá-susurró mirando a su progenitor con un fuerte sonrojo en el rostro, a los segundos Burt se había ido a acostar.
-¿Comerás algo?- volvió a preguntar Blaine.
-Sí-suspiró resignado y volviendo a su sándwich.
-Tenías planes para nosotros ¿no?-susurró de forma pícara y acercándose por la espalda a Kurt.
-¿Planes?-murmuró sintiendo los labios de Blaine sobre su cuello.
-Aja-respondió besando con fuerza la blanca piel del castaño.
-Ya te tenía desnudo en mi mente-murmuró volteando para besarlo.
-¿Y por qué no…-susurró con picardía.
-¿Y por qué no lo hacemos en mi habitación o en la tuya?-dijo alzando una ceja incrédulo- la habitación de mi padre está entre la mía y la tuya.
-Mierda-dijo molesto Blaine.
-Pero aún tenemos el taller-susurró volviendo a besarlo.
-¿No nos descubrirá?-murmuró sorprendido, no se le había ocurrido ese lugar.
-No-susurró con una sonrisa- nos vamos en un par de horas para allá y nadie nos interrumpirá-dijo besándolo con fuerza.
-¿Es buena idea?-dijo profundizando el beso.
-No lo sé-susurró Kurt separándose-pregúntale a tu amigo-dijo tocando con una mano la parte baja del pelinegro, a los segundos Blaine gimió con fuerza.
-Tienes razón-susurró de forma ronca, sólo recibió una sonrisa de su novio, quien se separó para terminar de hacer su sándwich. Ambos se sentaron y estuvieron conversando hasta que Kurt terminó de comer.
-¿Vamos?-dijo con una sonrisa y la lujuria plasmada en sus ojos, por respuesta Blaine le extendió su mano, la cual recibió gustoso, ambos se pusieron de pie y caminaron a la sala, una vez allí se miraron con decisión, pero el pelinegro tuvo una idea.
-Será mejor que al menos entre a la habitación de huéspedes, para que crean que pasé ahí la noche-dijo en un murmullo y Kurt lo acompañó a dicho lugar, cuando entraron, Blaine pudo ver un papel sobre la cama.
-¿Qué es eso?-dijo el castaño mirando la hoja.
-No lo sé-susurró extrañado y comenzó a leer.
"Anderson, no soy tonto y aunque tengas ese yeso eres capaz de hacerlo con Kurt en el taller, pobre de ti que escuche algún ruido o me entere que pasaron la noche fuera de sus camas"
-No habla en serio-dijo Kurt molesto, pero no terminaba ahí el mensaje.
"PD: Instalé cámaras en casa y duermo con mi escopeta bajo la cama, así que no dudaré en hacer uso de ella"
Blaine miró asustado a Kurt, y sintió como su hombro comenzaba a doler, no quería morir tan joven y sabía que las amenazas de Burt eran ciertas, así que no lo provocaría.
-No le creo-dijo el ojiazul seriamente.
-Yo sí-dijo con seguridad Blaine y mirando nuevamente el papel.
-No me interesa-susurró el castaño abriendo la puerta y saliendo de ahí.
-¿A dónde vas?
-A mi habitación ¿vienes?-dijo con una sonrisa.
-No debo-dijo lo más bajo que pudo.
-Tú te lo pierdes-dijo indignado y caminando a su cuarto, Blaine sólo dejó el papel sobre la cama y salió al pasillo, cerró la puerta sin hacer ruido y caminó lo más silencioso que pudo a la habitación del castaño, cuando estaba frente a la puerta la abrió y no pudo hacer nada más, porque Kurt estaba de espaldas y sacándose la camisa, su espalda desnuda se mostraba para él.
Blaine se movió para entrar y cerrar la puerta con cuidado, luego se lanzó sobre su novio y comenzó a besar su cuello.
-Creí que no venías-dijo Kurt con una sonrisa.
-Me tentaste-dijo sonriendo al momento que Kurt volteaba para poder besarlo, se quedaron quietos por unos segundos, habían escuchado pasos fuera de la habitación, ambos se miraron asustados, al parecer Burt los había descubierto y los asesinaría, los pasos se detuvieron frente a la puerta y luego escucharon como golpeaban. Kurt miró asustado a Blaine y luego se acercó a la puerta, abrió y miró asustado.
-Hola-susurró Carol con una sonrisa.
-Hola-dijo nervioso el ojiazul.
-Vine a decirles que Burt no escuchará nada, para que estén más tranquilos.
-¿Por qué?-dijo sorprendido-¿Cómo sabes que Blaine…?
-No soy tonta-dijo ensanchando su sonrisa-Burt está durmiendo profundamente y no despertará hasta mañana y ni se dará cuenta de…
-Esas eran las pastillas que encontré en la cocina-susurró el castaño mirándola con sorpresa.
-Gracias, no sabía dónde las había dejado-dijo con una sonrisa.
-Gracias a ti, Carol-sonrió aliviado-Buenas noches.
-Para ti lo serán-le guiñó un ojo antes de que cerrara la puerta.
-¿Qué sucede?-dijo el pelinegro asustado y viendo la espalda de Kurt, había cerrado la puerta y escuchó como los pasos se alejaban.
-La noche es nuestra-sonrió y se lanzó sobre su novio besando sus labios con fuerza y acercándose a la cama, cayeron con fuerza sobre ella y comenzaron a reír por eso.
-Te amo-susurró el pelinegro besando el cuello del castaño, quien desabotonaba con rapidez la camisa de Blaine, pero cuando se la iba a sacar se encontró con el yeso.
-Voy a romper esta camisa.
-Hazlo, tengo más-ronroneó en su cuello y escuchó como la tela se rasgaba.
-Tú lo pediste-susurró divertido y tomó el rostro del pelinegro para besar sus labios, se besaban con calma y sintiendo el cuerpo del otro, lentamente comenzaban a subir la intensidad del beso y las manos del castaño bajaban al pantalón del pelinegro, desabrochó el botón y bajó el cierre con rapidez y luego hizo lo mismo con el suyo.
Blaine estaba bajo el cuerpo de Kurt, quien daba pequeños besos en su barbilla y bajaba por su cuello con suavidad, poco a poco iba llegando a su pecho. Mientras el líder Warbler intentaba deshacerse de la ropa interior de ambos, intentó varias veces, pero siempre fallaba.
-Maldito yeso-bufó molesto, al instante escuchó la risa del castaño, quien subió hasta sus labios.
-Yo lo haré-susurró un poco sonrojado, al igual que Blaine.
-Soy inútil-dijo haciendo un puchero.
-No-murmuró besándolo y llevando sus manos a la ropa interior del pelinegro-sólo serás pasivo por ahora-dijo divertido.
-No quiero-dijo frunciendo el ceño, al momento Kurt tomaba el miembro de Blaine en sus manos-Dios-dijo arqueando su cuerpo.
-¿No quieres?-dijo divertido y deshaciéndose de sus calzoncillos, al instante se colgó del cuello del pelinegro y comenzó a frotar su miembro con el de su novio, quien no paraba de gemir e intentaba alcanzar los labios de Kurt, pero él lo evitaba con una sonrisa-¿Me quieres?
-Te deseo-dijo con voz ronca y girando sobre la cama y quedando sobre Kurt-Te deseo como no tienes idea-dijo besando su cuello con fuerza y sintiendo la erección del ojiazul contra su estómago.
-Soy tuyo-dijo en un gemido ronco, al instante Blaine volvió a los labios del castaño y con sus piernas hizo que Kurt abriera las suyas.
-¿Tienes condones?-dijo en un gemido ronco.
-No tengo nada-murmuró excitado.
-Te dolerá.
-No gritaré si ese es el problema-dijo mordiendo la oreja del pelinegro.
-Iré…-sintió como Kurt lamía su oreja-lento-susurró roncamente.
Al instante se apoyó en su brazo derecho sobre la cama y se puso entre las piernas del castaño, y poco a poco fue poniendo su miembro en el interior del muchacho.
-No me preparaste.
-Ya no hay tiempo-dijo besándolo y haciendo lo posible por ir lento, pero a los segundos recibió una fuerte mordida-¡Au!- gritó intentando separarse.
-Sufrimiento en pareja, Anderson-dijo en un hilo de voz, a lo que Blaine sólo respondió reemplazando su miembro por uno de sus dedos, se había apoyado por completo sobre el muchacho.
-¿Así es mejor?-dijo de forma ronca contra la oreja derecha del contratenor.
-Per…fecto-gimió de forma ronca y aferrándose a las sábanas, mientras su miembro estaba tan excitado como el de su novio, porque se frotaban con suavidad, al momento que Blaine ingresaba un segundo dedo en su trasero haciéndolo gemir con más fuerza.
-¿Eso produzco en ti?-preguntó cuando sintió que Kurt lo abrazaba con fuerza.
-Mierda-murmuró cerrando los ojos y sintiendo como un escalofrío subía por su espalda-eres jodidamente sexy-dijo de una vez, lo que hizo sonreír al pelinegro.
-Estás listo-susurró en su oído y lo acostó en la cama. Comenzó a besarlo con suavidad y fue correspondido, sintió como Kurt pasaba sus piernas por su espalda, haciendo que su miembro entrara en su trasero de una vez.
-¡Mierda!- gimió con fuerza al sentirlo dentro de sí, Blaine perdió el aire y sintió que su cuerpo comenzaba a temblar, no esperaba que Kurt lo hiciera de esa manera, fue placenteramente inesperado y solo pudo ahogar un gemido ronco en el pecho del castaño, se quedaron así unos segundos, ambos respiraban agitadamente y sentían como el otro temblaba.
-¿Listo?-dijo en un hilo de voz y comenzando a besar suavemente el pecho del ojiazul, pero no recibió respuesta, así que dio una embestida suave y escuchó un gemido ahogado, al parecer Kurt volvía a respirar, cuando iba a dar un segundo golpe, Kurt lo dio vuelta en la cama y quedó sobre él.
-¿Estás listo?-dijo sentado sobre su miembro y mirándolo con lujuria, sólo recibió un leve gemido por parte del moreno, y comenzó a pasar sus manos por su pecho de forma suave, bajó su rostro hasta sus labios y comenzó a mover sus caderas, ambos gemían con suavidad, el miembro de Kurt estaba entre sus cuerpos y la presión que ejercía el roce provocaba que se excitara más.
-¿Cómo…-intentó decir Blaine besando el cuello del castaño-puedes ser…-cerró los ojos con fuerza, Kurt había aumentado la velocidad sobre su miembro y eso lo volvía loco-tan…-gemía con fuerza y sintiendo que en cualquier momento llegaría al orgasmo-delicioso?-dijo ahogando un fuerte gemido en los labios del castaño, a los segundos sintió como Kurt se derramaba sobre su pecho y él sólo giró el cuerpo de su compañero y quedó nuevamente arriba, se movió de forma rápida y a los segundos se derramó dentro de él.
Se abrazaron con fuerza, necesitaban sentir el calor de la piel del otro, necesitaban sentir que el otro estaba ahí, respiraban intentando conseguir más aire y poco a poco Blaine salió del cuerpo del Kurt, se recostó a su lado con cuidado y sintió como el castaño lo abrazaba y se escondía en su pecho, él sólo pudo tomar parte del cubrecamas y cubrirlos.
-Te amo-susurró en su oído de forma suave y abrazándolo con fuerza, Kurt lo besó en el pecho y sólo eso bastó para que todo fuera perfecto.
