24. Miedos
Olas y olas de tranquilidad rondaban mi cuerpo como caricias de paz. Pero ni siquiera la preciencia del poder de Jasper me apaciguaba.
-¿Puedes tranquilizarte un poco, Alice? Arruinarás tu anillo si lo sigues girando a esa velocidad- Jasper tomó mi mano con suavidad y me dio una sonrisita de ánimos. Genial. Como si lo que más necesitara en este mundo sean sus bromas. Bufé estressada. -¿Qué es lo que te tiene tan nerviosa? ¡Si tú ya sabes cuál va a ser la reacción de los Cullen cuando nos vean!-
-¿Cómo crees? ¿Y arruinar la sorpresa de conocerlos de verdad?- le respondí automáticamente.
-Vamos, mi amor. A mi no me engañas. ¿Me vas a decir que no diste ni siquiera una miradita al momento de la presentación?- me dijo Jazz con los ojos en rendijas. ¡Maldición! Me conoce muy bien.
-Pueeeede ser que haya dado un pequeñiiiito vistazo a lo que iba a suceder… - respondí evadiendo el asunto. Jasper sonrió y otra ola de paz me recorrió.
-¿Entonces qué es lo que te tiene así?- La onda de tranquilidad fue sustituída por una de ansiedad de repente -¿Es el casamiento? ¿Es muy rápido? ¿Prefieres que lo aplacemo…?-
-Ya, Jazz. ¿Cómo puedes pensar que estoy nerviosa por eso? ¡Si es lo que más quiero en este mundo!-
-¿Entonces?- me dijo. Para esa altura ya habíamos llegado a la zona de Forks. Me tiró un poquito de mi mano, se sentó en un tronco caído y me sentó en su regazo. Su mano voló a mi cintura y comenzó a hacer pequeños círculos tranquilizantes. Yo apoyé mi cabeza en el hueco de su cuello y suspiré…
-Tengo miedo- solté.
-¿A qué le temes, Alice?- dijo Jazz con la voz serena. Él tenía todo el tiempo del mundo para mí, todo lo que necesitara. Y si en estos momentos necesitaba un hombro amigo, él estaría ahí para mí.
-Temo a lo que pasará después. No quise ver. Temo a que, en realidad, no les guste y…- la garganta se me cerró. No pude terminar, pero Jazz entendió a la perfección lo que me pasaba y no por su don, simplemente me conocía bien.
-Y temes que no te amen- constató con…¿una sonrisa?
Levante la vista para mirarlo. Sí, efectivamente se estaba riendo. Fruncí el ceño, ¿qué rayos le causaba tanta gracia de todo esto que me pasaba? El lanzó una suave risita y con su dedo pulgar tocó la piel donde mis cejas se juntaban.
-No te enojes. ¿Quieres saber por qué me río?- asentí –Creo que eres extremadamente tierna-. Volví a fruncir el ceño, ¿de qué demonios está hablando? Y ¿qué tiene que ver mi ternura con esto? Su risa se hizo más elevada, pero seguía siendo suave. –Alice, mi amor, nadie y escúchame bien, NADIE puede no quererte. Tal vez la persona más detestable del mundo, NO INCLUSO ESA PERSONA. Creo que le caerías bien hasta las peores personas, porque ellas verían la bondad en ti y, quisieran o no, buscarían rodearte para contagiarse de un poco de esa bondad. Eres la persona más amable, justa y honesta que conocí en mis décadas de vida. Si lograste que un monstruo como yo cambiara, podrás hacer que una familia de buenos vampiros te den la bienvenida- sentenció. Lo quedé mirando.
-¿Cómo lo sabes?- le dije no muy segura.
-No necesito ver el futuro para saber la realidad- y sin más su mano frenó en mi espalda, tomó mi cintura con ella y con la otra mi cara y me besó. Fue un beso intenso, amable pero fogoso en el que demostraba cuánto me quería y yo a él. Al terminar pegó su frente a la mía y dijo lo que tanto me gustaba oír: -Te amarán. Así como yo te amo- y, esta vez, la que lo besé fui yo.
Casi 2 años... sé que fue mucho tiempo. No tengo excusas válidas. Tampoco quiero mentirles. Amo leer, pero escribir no fue la experiencia que pensaba. De todas maneras, gracias a sus reviews decidí retomar esta historia. Y sé, porque me ha pasado, que está bueno como lector que una historia vuelva a vivir después de mucho tiempo.
Si seguís ahí después de tanto tiempo, gracias. Gracias por seguir leyéndome y no perder la fe ;)
En el próximo es el gran encuentroooooo- ¿Qué les pareció este?
