Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y son utilizados por mí para crear esta historia.
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Gruñó embistiendo hacia arriba buscando más profundidad, Bella no se quejó ya estaba acostumbrada.
Había llegado el día, ese día harían la prueba de paternidad que lo tenía tan ansioso. Bella no tenía idea de que tanto él dudaba de su paternidad, asi que atribuía su ansiedad al hecho de que los resultados tendrían que ser leídos ante el juez y Garrett estaría presente.
No había podido dormir pensando en los diferentes escenarios donde le decían que Ethan no era suyo. Con dolor imaginó que Garrett tendría un régimen de visitas que obligatoriamente Bella tendría que aceptar. Tal vez con el tiempo ambos volverían juntos y serían una familia dejándolo solo y destruido.
Un apretón en su verga hizo que bajará la mirada, Bella estaba entre sus piernas haciéndole una mamada. Estaba en bragas debajo de las sábanas, oculta, chupando su polla y bolas con pericia. Para su mala suerte al fin su período había llegado y eso significaba que durante casi una semana no podría estar dentro de ella. La noche anterior le había asegurado que un poco de sangre no lo asustaba además que quería hacerlo por atrás pero ella se había negado. Despertó de mal humor y con un mástil entre las piernas pero su mujer al verlo se puso a su disposición.
-Chupa la punta. -le pidió y eso hizo con fuerza. -Así nena. -gimió.
Bella siguió haciendo ruidos de succión y lamiendo toda su extensión. Edward sujetaba su cabeza guiándola hacia donde la quería.
-Chupala toda. -le pidió excitado, Bella se introdujo todo lo que pudo en la boca para luego quedarse con una parte y jugueteó con su lengua.
Edward no aguantó mucho más y dejó que su semen salieran a chorros que Bella succionó hasta dejarlo seco. Aún en las nubes retuvo a Bella sobre su verga, ella se dedicó a besarla mientras él la sujetaba para que su punta sea la que besara sus labios.
-Tenemos que levantarnos. -le recordó al sentir como se endurecía de nuevo.
-Ya lo estoy haciendo. -gimió introduciéndose en su boca.
-Tenemos que estar ahí a las ocho. -le recordó. Le dio un beso a su verga ya lista y se acercó a sus labios. -Luego seguimos cariño.
Lo besó a conciencia y luego lo dejó sobre la cama. -Prepararé a Ethan.
La vio salir de la habitación con sólo sus bragas y gruñó por el sacudon que sintió entre las piernas. Tuvo que ocuparse de su problema en la ducha.
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Estaba colocándose el pantalón cuando Bella entró con Ethan en brazos.
-Dale de comer mientras voy al baño.
Tomó a su pequeño que feliz como todas las mañanas le sonreía alzando los brazos hacia el aire. Quería a ese niño que lo miraba con ojos iluminados.
-¡Pa! ¡Pa! -lo llamó con alegría.
Lo llevó hacia la cocina donde estaba su mesa para comer y abrio una de esas latas de comida para bebés para alimentarlo.
Ethan comió hasta que pidió su leche.
-Lo siento hijo. Mamá esta en el baño tendras que tomar esta.
El biberón rojo que traía en la mano no era del agrado de Ethan pero resignado lo aceptó. A veces se sorprendía de lo inteligente que podía llegar a ser su hijo.
Bella entró a la cocina ya vestida y con el pelo mojado. Edward recorrió su cuerpo deteniéndose en el pequeño escote que tenía.
-Aleja tu mirada de ahí que sabes que no tenemos tiempo. -relajada beso su mejilla. -Termina de vestirte.
Cumplió su orden y los tres salieron rumbo a la clínica donde se harían los exámenes. El camino fue tenso, Edward estaba muy ansioso jugueteando con sus dedos en el muslo de ella. Bella acariciaba su mano tratando de tranquilizarlo.
Entraron a la clínica con Ethan caminando. Una enfermera los guió hacia la zona de análisis, todo estaba preparado para que incluso Bella pasara por el examen ya que porque los posibles padres eran medios hermanos se tendría que hacer más comparaciones de ADN por lo que era ideal que Bella fuera parte del proceso. Los tres pasaron los análisis vigilados por un enviado del juzgado. Las muestras fueron empaquetadas en sobres de colores distintos y enviadas a laboratorio. Los resultados tardarian cinco días en estar listos y serían leídos ante el juez.
Salieron de la clínica en silencio. No habían dicho nada desde que terminaron de sacarle la muestra bucal a Ethan. Su hijo estaba jugueteando con un carrito que se iluminaba cuando lo golpeaba. El sonido estaba estresandolos pero ninguno decía nada ya que su hijo reía sin parar.
-¿Vamos al parque? A Ethan le encantará, podemos hacer un picnic. -Bella le pidió tratando de aligerar un poco el ambiente.
-Esta nublado, seguramente lloverá como siempre. -ella torció el gesto, había olvidado el pésimo clima de Forks.
Edward no dijo nada más y manejó hasta su departamento. Por costumbre fue él quien tomó a Ethan en brazos y subió las escaleras. Bella trataba de dedicarle una sonrisa cada vez que se veían pero él seguía serio.
Con el niño en brazos se quitó los zapatos en la entrada. Bella se acercó de inmediato.
-Olvide comprar unas cosas para la comida.
Edward suspiró regresando sus pasos para ponerse los zapatos.
-Puedo ir yo, tú puedes quedarte. -le dijo.
-No. -negó reaccionando mal. - Por una maldita vez deja de insistir con salir sola.
Bella retrocedio sorprendida. Ethan en sus brazos se removió incómodo porque estaba siendo atrapado con más fuerza de la necesaria.
-No tienes porque hablarme de esa manera. -le reclamó herida.
-Siempre tienes que estar insistiendo con lo mismo. -bajó a Ethan al suelo y este con pasos torpes llegó hasta el sofá donde estaban unos juguetes suyos.
-Sólo quería que descanses y yo ir.
-¿Segura? ¿Nadie te esta esperando? -la acusó acercándose a ella peligrosamente.
Bella alejó la mirada ya con lágrimas y lo empujó alejándose de él.
-Cree lo que quieras.
Se encerró en la habitación dejándolo en la sala solo con Ethan que gracias a Dios no entendia lo que pasaba en su entorno.
Edward tomó a su hijo y lo dejo en su cuna con juguetes para distraerlo. Quiso entrar a su habitación pero Bella había cerrado con llave. Molesto buscó en su oficina las llaves y regresó para abrir la puerta. Encontró a Bella alistando una maleta.
-¿Qué demonios estas haciendo? -gruñó y tomó sus brazos para que no siguiera.
-Estoy cansada de esta situación. No tolerare más tus acusaciones y faltas de confianza. -estaba enojada pero se veía una profunda tristeza en sus ojos. -No te irás de aquí. -abrazo su cuerpo y lanzo la maleta con su brazo izquierdo.
-Edward mira la vida que estamos llevando...
-Justo ahora te quieres ir. Cuando sabremos si Ethan es mio. -no la escuchó, su cabeza había comenzado a maquinar. -Te vas porque sabes que él no es mío.
-¿Que? ¡Yo no me voy por eso! -grito indignada. -¡Ethan es tuyo!
-Admite que ni tú lo sabes.
-Tú realmente dudas de que sea tu hijo... -susurró sorprendida. -No puedo creerlo, ¡no se que demonios hacemos contigo! Debí cuidar a mi hijo sola.
Edward la sostuvo cuando quiso huir.
-¡Te acostaste con los dos! -le gritó acusador. -No me pidas que no dude.
-¡Si no crees que es tuyo porque demonios te hiciste cargo! -Edward se quedó en silencio. -¡Habla!
-Porque... porque lo sentí mío. -le respondió como en trance.
Bella sollozaba entre sus brazos. Luego de unos segundos donde ambos se tranquilizaron ella habló.
-Yo también sentí que él era tuyo. -susurró. -Y cuando lo vi estuve segura. Es tu retrato, son idénticos.
-Y yo soy idéntico a mi padre, quién es también padre de Garrett.
Edward la solto y se sentó en la cama sintiéndose torturado.
-Es tuyo. -Bella se sentó a su lado. -Es tuyo, es tuyo...
Repitió hasta partir a llorar desconsoladamente.
-¿Que pasará si Garrett lo es? ¿Lo has pensado? -preguntó con las lágrimas retenidas en sus ojos.
-No... yo no quiero ni siquiera pensarlo.
-Tienes que hacerlo.
-Yo... no lo sé. -bajó la voz. -Supongo que nos iríamos de aquí.
Edward se quedo en silencio.
Bella interpretó su silencio como una afirmación.
Los cinco días que siguieron a eso fueron los peores de sus vidas. Ethan sintió la tensión ya que se enfermó provocando que la situación empeorará aún más. Bella lloraba todas las noches hasta quedarse dormida mientras él simplemente no lo hacía. Los días pasaron lentos y cuando al fin llegó el momento sintieron que iban hacia la horca.
Después de dejar a Ethan con su abuela, partieron al juzgado donde su abogado ya los esperaba.
-El juez leerá los resultados y depende de eso su veredicto.
Se sentaron juntos en la zona demandada en silencio. Pocos minutos después entró Garrett con la seguridad desbordándolo, los observó altanero y se sentó junto a su abogado.
El juez comenzó la sesión con el formalismo que dictaba la ley. El sobre con los resultados fue llevado por el hombre que los acompañó durante las pruebas, era el custodio. El hombre tenía el poder de cambiar sus vidas en las manos.
-Esta prueba fue custodiada y salvaguardada hasta este momento. -el custodio sacó el contenido. -La prueba realizada al menor Ethan Edward Masen fue comparada genéticamente con las muestras de : Isabella Marie Swan, Edward Anthony Masen y Garrett Douglas Masen, dado el parentesco de los dos últimos se encontró un porcentaje genético de ambos individuos en el menor pero en diferentes proporciones dando así un resultado contundente al analizarlo junto a la muestra genética de la madre.
Edward sentía que el corazón se le saldría del pecho en cualquier momento, Bella a su lado retorcía sus dedos sin parar.
-El resultado de dichas muestras es: Ethan Edward Masen comparte menos del 25% de material genético con Garrett Douglas Masen mientras que con Edward Anthony Masen comparte el 50% de material genético. Dando así por conclusión que con un 99.99% de certeza Edward Anthony Masen es el padre biológico de Ethan Edward Masen. -Edward sintió como el alma volvia a su cuerpo.
Bella se abrazo a su cuerpo llorando de felicidad. -Lo sabía, sabía que era tuyo.
Edward la rodeó con los brazos y la apegó a su pecho. Cerró los ojos sintiendo la paz recorrerlo.
-¡Debe haber algún error! -gritó Garrett.
-Silencio señor Masen. -el juez lo observó desde su lugar. -Los análisis negaron su paternidad. No tiene ninguna responsabilidad sobre el niño. La custodia es de sus padres biológicos.
Garrett salió de la corte molesto con su abogado detrás. Al pasar junto a ellos Edward intercambio una mirada con él, Bella estaba abrazándolo aún y eso lo molestó aún más.
-Se acabó. Ethan es sólo nuestro. -suspiró contenta sobre su cuello.
-Lo es. Vamos por él. -lleno de jubilo la abrazó elevando su cuerpo. Bella respondió gustosa. No sólo le habian quitado una duda que lo perseguía desde el comienzo sino que también sentía que era papá. Antes la sensación no había recorrido su cuerpo de esa manera pero en esos momentos estaba seguro de él había creado a un niño hermoso que lo esperaba todos los días con una sonrisa. No pudo evitar las ganas de besar a Bella porque era ella quién llevo a su hijo en su vientre. Cuando lograron separarse no tardaron en despedirse de su abogado y partir a recoger a su pequeño.
Ethan los recibió como siempre, caminando hacia ellos y con una sonrisa en el rostro. Edward sujeto a su hijo permitiéndose al fin disfrutar por completo cuando lo llamaba "papá".
-Veo que todo salió bien. -Elena sonreía feliz de verlos contentos.
-Si, todo salió como queriamos. -Bella secaba las lágrimas en sus ojos.
Ese día Edward no se quiso separar de Ethan cosa que el niño disfruto al máximo. Bella sentía que su corazón explotaría de felicidad al ver padre e hijo jugar. Ese día el niño quedo dormido sin apenas probar el pecho de su madre.
-Estaba cansado. -Bella acomodó su camiseta pero Edward se acercó para filtrar sus manos y acariciar sus pechos.
-Lo deje exhausto. -susurró contra su cuello. -¿Ya puedo hacerte mía? -preguntó metiendo su erección entre sus nalgas. Bella gimió por el contacto.
Tomó sus manos y lo guió hacia la habitación que compartían.
Se besaron apenas cerraron la puerta, Edward tomo sus piernas y la obligó a rodearle las caderas. Tomó sus nalgas y luego la apoyó contra la pared, comenzó a embestir sobre la ropa sin dejar de besar sus labios.
-Vamos a la cama. -le pidió Bella ya desesperada por sentirlo.
Edward la llevo hacia la cama y se desnudó apurado, Bella hizo lo mismo pero se dejo las bragas negras transparentes. Sonrió las verla con ellas.
-Me encantan esas bragas. -acarició su miembro y trepó sobre ella hasta quedar a la altura de su boca. -Mamala. -le pidió. Bella empezó su hacerlo mientras él sostenía su cabeza con una mano y con la otra abría la caja de condones. Cuando al fin pudo abrir uno bajo la mirada observando así como su verga salía húmeda de su boca luego de cada succión.
Edward sacó su miembro a regañadientes y se colocó el condón. Bajo de ella y se dedicó a besar su cuerpo ganándose gemidos de aprobación, besó sus pezones con ganas mientras la penetraba con sus dedos preparándola.
-Entra ya. -le pidió Bella besándolo ansiosa.
-Estoy muy duro, te va a doler. -le recordó alejando su verga de su entrada cuando Bella trató de introducirsela.
-Si puedo con él. -gimió medio rogó, acarició su pene acercándolo a su coño. Edward sacó sus dedos y llevó la húmedad a su ano. Bella lo obligó a penetrarla hasta la base. Cuando estuvieron completamente unidos ella se acercó a su boca.
-Te amo. -susurró excitada. Lo besó con todo el sentimiento que traía encima.
Edward comenzó a mecerse al ritmo que a ambos les gustaba. Y por primera vez en mucho tiempo se tomaron su tiempo para disfrutar el contacto en cada embestida. El orgasmo los golpeó provocando que ambos llegaran a las nubes juntos. Bella ahogó su grito en su cuello mientras él la abrazaba con fuerza.
-Te extrañé tanto. -sollozó ella en su oído. -Había olvidado lo bueno que era hacer el amor contigo.
-Han pasado pocos días desde la última vez.
-No, sabes muy bien que hacer el amor es muy diferente a tener sexo.
Edward se quedo en silencio, no sabía que decir ante esa afirmación. Su cuerpo estaba hecho de gelatina en esos momentos y sentía el calor de su centro rodeándolo muy acogedor. Bella se dedicó a acariciar sus cabellos mientras él besaba sus pechos sin poder terminar de saciarse.
-A veces pienso que tú bebes de mis pechos más que Ethan. -bromeó relajada acariciando sus cabellos.
-Es probable. -admitió él sobre su pezón izquierdo.
Su miembro comenzó a crecer de golpe de nuevo.
-Ay. -gimió Bella al sentirlo. -Ya estas listo.
Edward embistió inmediatamente algo brusco cuando ella se lo pedía. Su leche volvió a caer en el condón por lo que Bella sintió una presión extra en su interior. Edward lo notó y salió de ella para sacárselo. Ambos se miraron a los ojos cuando él volvió de la cama, se acomodó a su lado pero ella lo acercó para besarlo. Su miembro despertó de nuevo por caricias que ella comenzó a darle. Se subió sobre ella de nuevo y jugueteó con su punta por toda su raja, como era su costumbre probó suerte empujando su otra entrada. Bella se quejó luego de que lograra meter su punta.
-Te lo haré suave. -le prometió Edward empujando sus caderas.
Era ese momento donde ella solía empujarlo negándose a su pedido y él gruñía, se ponía un condón y comenzaba follarle el coño hasta dejarla adolorida. Pero no pasó nada de eso, Edward la besó para distraerla mientras seguía penetrándola, cuando entró hasta la mitad sintió que se correría deliciosamente por la presión a su alrededor.
-Estas muy grande. -se quejó abrazando su cuello.
-Relajate. -le pidió besando su cuello. -Te siento tan bien...
Sus embestidas empezaron cuando ella le pidió que no entrara mas profundo. Se sentía al borde pero aguanto hasta que Bella logró acostumbrarse, tuvo que ponerla en cuatro cuando la posición le hizo difícil la penetración. Se apoyo en su espalda para sostener sus pechos mientras gruñía embistiendo. La humedad entre las piernas de ella se escurría entre sus muslos. Cuando ya no pudo más acarició su clítoris para apurar su orgasmo, Bella lo apretó ordeñandolo. Su leche salio llenándola. Casi cayó sobre su cuerpo exhausto pero se sujetó al cabecero de la cama impidiéndolo. Sacó su miembro de ella y no pudo evitar excitarse al ver su leche salir de golpe de ella, las sábanas quedaron manchadas por la húmedad.
-Hicimos un desastre. -gimió viendo la leche emanar siguiendo el camino de sus muslos.
Bella recostada le dio la razón en un gemido. Edward tomó su cuerpo desnudo y la llevó a la ducha.
-Cambiare las sábanas, ya vuelvo. -la dejó bañándose y desnudo deambuló por el departamento, encontró lo necesario y regresó con ella a la ducha.
-Necesito un analgésico. -media dormida debajo del agua se abrazó a su cintura.
Edward sonrió canalla. -Poco a poco te acostumbraras a aguantarme, estas estrecha aún.
-Si y seguiré así un tiempo. -Bella le advirtió, tomo el jabón y se dedicó a lavarlo.
-Me gusto mucho. -le ronroneo en el oído. -Me encanta cuando no aguantas las ganas y te penetras sola.
Bella retrocedió cuando comenzó a juguetear con sus pechos. -Eres insaciable. -lo acusó pero termino cediendo a sus caricias.
-¿Ya no aguantas una ronda más?
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Edward estaba evadiendo las preguntas de Jared. Su mejor amigo quería saber como demonios de la noche a la mañana todo parecía estar bien...
Y a bien se refería que todo parecía perfecto en la casa Masen - Swan, cero peleas, risas constantes y amor muchos amor o eso decía burlón Jared cuando veía a Bella salir del despacho desarreglada.
-Ya dejame idiota. Mi vida personal no te incumbe. -le gruñó lanzándole una botella de plástico.
-Oh si que me incumbe, no sé como se logró el milagro.
-Callate. -rodó los ojos.
-¿No me dirás como es que ahora tú y Bella se llevan de maravilla?
-Mejoramos la relación eso es todo. -gruñó.
-Eso se nota sino ahora mismo estaria asustado por la cara de orgasmeado que traes encima. -Edward no lo resistió más y le lanzo todo lo que tenia cerca.
Jared tenía razón, justo minutos atras le había mandado un mensaje a Bella para verse en el despacho. Lo había cabalgado en la silla del escritorio.
-¡Ya! ¡Ya basta! ¡Arruinaras la mercancía! -se acercó con una llave de tuercas y le habló en voz baja. -¿Estan juntos de nuevo?
Edward tomó la llave y alejó la mirada. -Nos acostamos y nos llevamos mejor, no es mi novia pero estamos bien.
Jared alzó las cejas sorprendido.
-¿Ella sabe que no es tu novia?
-¿Por que pensaría lo contrario? -se hizo el inocente revisando el motor donde trabajaba.
-Porque es la madre de tu hijo...
-Estamos bien, nunca hablamos de formalismos.
-Así que eso de "padres con derechos" sigue pero en mejores condiciones.
Edward rió por su chiste y miró la hora.
-Estamos bien, eso es todo.
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Bella lo esperaba en la cama con Ethan aun durmiendo su siesta junto a ella. Edward levantó la manta que la cubría para entrar a la cama también.
-¿Que tal tu día cariño? -se recostó a su lado dejando al niño a la izquierda de ambos.
-Bien. -suspiró abrazandola. -¿Vamos a dejarlo aquí o lo llevó a su cuna?
-Mmm no lo sé, se durmió hace mucho tal vez se despierte. ¿Por?
-Tengo ganas. -le susurró manoseando su trasero.
-Me preocupas, debes tener ninfomanía. -le comento sintiendo su miembro en su vientre.
-Tal vez. -la besó rosando a propósito su erección.
-No podemos. -lo detuvo. -Esta Ethan aquí.
-Lo llevo a su habitación entonces. -estaba dispuesto a pararse pero Bella lo retuvo.
-No, por una vez dejemos el sexo de lado. Ethan esta tranquilo aquí.
Edward se alejó acostándose de espaldas.
-¿Por que no hacemos otra cosa? Podemos ir al cine o a cenar afuera. -le sugirió apegándose a su pecho.
-¿Con Ethan?
-No, tú y yo solos. -besó su mejilla.
-Nos sentaremos en la última fila. -le aseguró y caliente trató de besarla de nuevo.
-No, no. Podemos verla y luego hablar de ella. Como cuando aún saliamos.
-¿Verla? Eso no lo hacemos desde que te folle por primera vez.
-Sí y es por eso que quiero hacerlo. Nos hemos vuelto muy sexuales.
Edward miro al techo mientras pensaba. -Pero el sexo es lo mejor de todo.
-Hace mucho que no hablamos siquiera, siempre terminamos haciéndolo y eso antes no era así.
-Antes eramos diferentes.
-Si pero no todo es sexo.
-¿No lo es? -susurró besando su cuello.
-No... ¿puedes ponerte serio por una vez?
-Yo... no puedo. -se burló.
-Eres un idiota. -se levantó alejándose.
-Ehm si, pero aun así te pongo caliente.
-Dejame. -lo empujó tratando de zafarse mientras Edward besaba su cuello insistente.
-En el despacho no decías lo mismo y tengo testigos de eso. -se burló de nuevo sosteniendo sus caderas.
Bella se puso pálida al escucharlo. -¿Nos escucharon? ¡¿Por que no me dijiste?!-le reclamó indignada. -¡Dios que cosas pensaran en el taller de mi!
-No piensan nada, no tienen nada que pensar. -le aseguró.
Ethan se removió despertando. Bella se levantó de la cama molesta.
-Si claro, como son unos santos. -el niño abrió los ojos mirando su entorno.
-Hola campeón. -lo saludó Edward mientras lo acunaba entre sus brazos.
Bella salió de la habitación iracunda.
Ethan sobo sus ojos acomodándose en su pecho.
-Mamá esta un poco molesta. -le contó.
-Mamá. -la buscó por la habitación con la mirada.
Bella entró en ese momento con el celular en la mano y se vistió a toda prisa. Edward se tenso y colocó a Ethan sobre la cama.
-¿A dónde vas? -preguntó abrazando su cintura.
-Ese no es tu problema. -molesta buscó entre su ropa tratando de zafarse de sus brazos.
-Claro que si. -Edward volteó a ver a su hijo que en esos momentos revoloteaba sobre la cama.
-Sueltame y cuida de Ethan. -empujó sus brazos inútilmente. Resignada se quitó la camiseta cambiandola por una bluza azul marino, Edward espero a que ella se sacara el pantalón y luego la cargo hacia el baño. Bella pataleó pero él era más fuerte. -¡Sueltame!
-Shh shh. Se asustará. -ya en el baño cerró la puerta.
-¡Dejame en paz! ¡Eres un idiota! -la tenía apretada a su pecho.
-¿Quieres salir no? -Edward abrió sólo el cierre de su pantalón, sacó su miembro y le dio unas sacudidas.
-¡No! ¡Eso si que no! -Bella luchó con más fuerza.
Con esfuerzo logro hacer sus bragas a un lado y se clavó en ella. La cogió como le gustaba, apretó su clítoris para obligarla a correrse cuando llegó el momento. Su leche la llenó como tanto le gustaba y se quedó quieto.
-Sal. -Bella lo empujó y eso hizo sosteniendo su pene, apenas lo sacó la leche comenzó a escaparse por lo que acomodó sus bragas para retenerla.
-¿A qué hora volverás? -le preguntó como si nada hubiera pasado. Abrazó de nuevo su cintura y besó su cuello.
Bella lo observó enfadada. -¿Que demonios pasa en tu cabeza?
Edward abrio la puerta con ella en sus brazos. Ethan ya estaba en el suelo abriendo los cajones y sacando el contenido.
-Ethan no. -Bella se acercó a su hijo quitándole los papeles que tenía en las manos.
Edward satisfecho se recostó en la cama.
-¿Podrías sacar esa sonrisa idiota y ayudarme a distraer a tu hijo?
Se bajó de la cama y tomó a Ethan para elevarlo por el aire. El niño traía una camiseta con un león estampado y un pequeño pantalon negro que ya estaba sucio.
-¡Eres muy travieso enano! ¡Romperas todos tus pantalones a este paso!
-¡Tavieso! -Ethan rió al escucharlo.
Bella terminó de acomodar su mesa de noche y se sentó en la cama. Su teléfono sonó y Edward lo tomo antes que ella.
-¿Hola? -saludó alejándose de las manos de Bella que buscaban atraparlo.
-¿Edward? -Rosalie bufó. -Por supuesto que eres tú. Pasame con Bella, tengo algo que decirle.
-Esta un poco indispuesta. -sonrió canalla y puso a Ethan en el suelo de nuevo.
-¿Donde esta? -Bella trepó su cuerpo para llegar al teléfono, fue un movimiento tosco y lo dejó sin aire. -¿Edward?
-Esta cabalgandome. -Bella tomó el teléfono luego de eso.
-Rose... no, no. Estoy vestida lo juro. -se sonrojo al escuchar lo que su amiga le decía. -Ethan esta aquí.
Cuando quiso pararse, Edward se sentó reteniendola en su regazo. Ethan caminaba por la habitación pateando un zapato como si fuera su pelota.
-¿Ya no iremos a... ? Entiendo. -Edward escuchó atentamente aunque sus ojos vigilaban los movimientos de Ethan.
-Ethan se quedará con él. -Edward giró el rostro para mirarla.
-Esta bien. Te espero. -colgó sin decir más.
-¿Saldras? -la retuvo cuando intento pararse de nuevo.
-Si. -le aseguró molesta. -Ya lo sabias.
-¿A dónde? -preguntó molesto.
-Acompañaré a Rose. -no agregó detalles.
-¿Y yo me quedaré con Ethan? -preguntó burlón.
-Cuando sales con Jared yo me quedo con él. -le replicó.
-Entonces me lo estas echando en cara. -su respuesta fue amarga.
Su discusión acabó cuando se escuchó el llanto de Ethan. Ambos voltearon de inmediato pero no encontraron al niño en la habitación. Asustados se pararon de la cama para buscar al pequeño. Ethan no estaba en el pasillo así que siguieron el sonido de su llanto hasta el estudio donde lo encontraron en el suelo con una herida abierta en la frente.
-¡Ethan! -su madre lo tomó en brazos revisando la herida completamente asustada.
-Se golpeó con el borde de la mesa. -Edward observó la mancha de sangre en el escritorio. -Debe haber trepado en la silla y cayó.
Asustado también pasaba las manos por sus cabellos. Llevaron a Ethan a la habitación donde lucharon un poco para curarle el corte. Luego apagó su llanto tomando del pecho de Bella. Edward revisó su herida ya cubierta con preocupación.
-¿Necesita puntos?
-Me parece que no. La herida es larga pero no profunda. Estará bien. -Ethan los observaba sollozando de vez en cuando.
-Eres muy travieso. -alborotó los cabellos de su hijo que atrapó su mano en el aire y se puso a jugar con sus dedos.
Unos minutos después ya más calmado soltó el pecho de su madre y se sentó se su regazo jugando con los cabellos de Edward que se había recostado junto a ellos. Bella aprovechó el momento para dejarlo y correr a vestirse.
-¿Saldras? -preguntó indignado Edward al verla.
-Si, Rose no debe tardar.
-¿Lo dejarás? Acaba de tener un accidente.
-Ya esta más tranquilo. -Bella observó a su pequeño que ahora estaba molesto porque su padre se levantó de la cama.
-¡Papá! -gritó levantándose.
Edward volteó y lo tomó en brazos.
-Esta tranquilo porque esta con nosotros.
-Edward... -suspiró siendo conciente que trataba de manipularla.
-No Bella, no deberías dejarlo si acaba de golpearse. -el enojo estaba consumiéndolo.
-Esta bien. - acarició el rostro de su hijo que la miraba con sus ojos verdes gigantes enmarcados por las pestañas largas que heredo de ella.
-Quedate. -ordenó mirándola fijamente.
El timbre sonó en ese momento.
-Ya esta aquí. -sin mirarlo se colocó el pantalón a toda prisa.
Edward la observó y no le dijo nada ni cuando se acercó a despedirse prometiéndole que llegaría temprano.
-Es importante, me necesita con ella. -le susurró cuando rechazó el beso que ella trató de darle.
-Sólo vete. -alejó su mirada de ella fastidiado.
Bella se fue sintiéndose pésimo pero Rosalie la necesitaba. Hubiera querido decirle el por qué pero sabía que él le contaría a Jared y eso era lo que quería evitar Rose a toda costa.
-¿Estas lista? -le preguntó a su amiga que nerviosa retorcía sus dedos.
-Si, hace mucho debí hacer esto.
-Todo saldrá bien. -la apoyó abrazándola.
Bajaron del auto y caminaron hacia la entrada del restaurante. Un hombre alto y fornido las esperaba sentado al fondo del lugar, lucía algo tenso y se levanto de su silla torpemente apenas las vio.
-Acabemos con esto de una vez.
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Aca les he traído un nuevo capítulo, como pueden ver Ethan es un pequeño Edward al 100% . Diganme lo que piensan ! me encanta leer sus opiniones. Nos leemos pronto.
