Al llegar al aeropuerto de Miami, Lea y Dianna se despidieron con la promesa que la morena iría a cenar al departamento después de ver su contrato.
Lea y Camila fueron recibidas por la familia de la morena. Cenaron platicando las últimas novedades de las chicas, evitando el tema de la rubia, ya que quería presentárselas a sus padres.
Dianna y Naya llevaron al departamento donde Noah las esperaba con la comida lista para que le cuenten lo sucedido en el viaje y por la gran sonrisa que portaba la rubia supuso que todo salió perfecto.
A la mañana siguiente Dianna se levantó temprano para acompañar a Naya al aeropuerto, ella tenía que regresar a Atlanta por su trabajo. Al dejarla le pidió al taxi que la llevara a su trabajo.
En su trabajo no podía irle mejor, su sesión había sido todo un éxito, quedando el cliente encantado recomendando su trabajo y así dándolo un poco más de dinero pero mentiría si dijese con lo que ganaba le alcanzaba, ya que al no tener auto gastaba mucho en transporte, y otro tanto en comida. Comenzaba a pensar en buscar trabajo de nuevo en el área de farmacéutica.
Lea y Camila entraron a la oficina del corporativo de la cadena hotelera
-Tranquila, tus dedos se van a salir de tanto movimiento- miro a su nerviosa amiga
-Esto es importante, mi futuro...nuestro futuro-
-Lo peor que puede pasar es que nos manden a otro lado y si eso pasa...renunciamos y hacemos nuestra academia de danza- dijo tranquilizando un poco a su amiga
El sonido de la puerta abriendo las interrumpió, un señor alto de bigote vestido con traje las saludo antes de sentarse frente al escritorio.
Miro dos carpetas con los nombres de ellas, hojeo la información y asintió
-Veo que su contrato vence y desean quedarse en Miami- las chicas asintieron- pues tengo algo que ofrecerles...como saben tenemos una academia de baile para nuestros prospectos de bailarines, entrenan un tiempo en el lugar antes de mandarlos a los hoteles- volvieron a asentir- tengo dos lugares libres como profesores y ustedes califican para el puesto- una sonrisa se asomó en el rostro de Lea- pero...una vez al año tendrán que regresar al hotel por dos semanas, ¿qué les parece?- Camila miro a su amiga
Por la noche Dianna terminaba de preparar la cena cuando unos golpes en su puerta le avisaron que la morena había llegado.
Dejó controlado todo en la cocina antes de ir a abrir y recibirla con un abrazo aunque se moría de ganas por besar pero no quería dar el primer paso
-Hola, huele deliciosos- dijo besando la mejilla de la rubia
-Espero que sepa igual- bromeo
Ambas ingresaron a la sala, la rubia fue a la cocina por la botella de vino que dejó enfriando.
Lea mira su departamento, cambiaron solo algunos adornos. Observo que había dos juegos de llaves por lo que el compañero de la rubia se encontraba en casa. Tenía que confesar que estaba nerviosa.
Tuvo que olvidarse de ellos cuando una voz la saludo haciéndola saltar del susto.
-Lo siento, no era mi intención asustarte, morena- reconoció esa voz
-¿Noah?- se giró mirándolo
-El mismo que intento "coquetearte" en el café-
-¿Por qué coqueteaste con mi chica?- salió la rubia de la cocina
-Tranquila rubia, cuando nos conocimos Lea pensaba que le estaba coqueteando- recordó el chico haciendo que la morena se sonrojara
-Lea tranquila este chico me ha visto desnuda y solo voltea la cara asqueado- bromeo la rubia
-¿Te ha visto desnuda?- de pronto los celos se activaron en ella
-Solo fue una ocasión, en realidad un accidente que no quiero volver a recordar- cerro los ojos moviendo la cabeza intentando alejar de nuevo esas imágenes
-Eres un exagerado- negó divertida
-Será mejor que las deje, mi cita espera por mí, no creo que venga a dormir hoy- miro a su amiga
Se despidió de ambas chicas dejándolas solas.
La rubia propuso cenar de una vez aprovechando que la comida aún seguía caliente.
Platicaron un poco de lo que pasaron en el día hasta llegar al tema importante
-Y bien, ¿cómo te fue?- bebió de su copa
-Bien, en realidad excelente- sonrío tranquilizándola- nos quedaremos como profesoras en la academia de danza del hotel y durante dos semanas al año tendré que regresar al hotel- al escuchar eso no le agradó a la rubia- así que esas dos semanas serán nuestras vacaciones en el Caribe- sonrío bebiendo de su copa
Al terminar colocaron una película que vieron desde el cómodo sofá abrazadas, sin dobles intenciones.
-¿Segura que no quieres quedarte?- preguntó la rubia recargada en el marco de la puerta
-Lo deseo pero haremos las cosas bien esta vez, sin brincarnos etapas, por eso...-comenzó a ponerse nerviosa- quiero invitarte a una cita el viernes, ¿puedes?- acaricio su pelo nerviosa
-No puedo, ya tengo un compromiso -dijo sería
-Bueno, será en otra ocasión- dijo cabizbaja
-Era broma- la abrazo- me encantaría tener una cita contigo- dejó un beso cerca de los labios
Los días pasaron rápido para las chicas entre sus diferentes ocupaciones. La comunicación escrita o hablaba era de diario, se había hecho una costumbre
El viernes llegó por fin. Lea le pidió ayuda a Camila para la cita, no sabía porque estaba tan nerviosa, hasta su madre lo había notado diciéndole que le tenía que presentar a la chica.
La morena llego a la puerta del departamento, toco dos veces y espero a que abrieran. Limpio su mano que de los nervios sudaba un poco.
Escucho abrir la puerta, antes de levantar la vista suspiro. Se encontró con una rubia vestida con unos jeans ajustados, una sencilla playera blanca con un ligero escote, suficiente para que perdiera su vista en él.
-Buenas noches, Lea- la morena la saludo algo torpe con un beso en la mejilla- ¿ese ramo es para mí?- preguntó divertida por los nervios de la otra
-¿Qué?- la rubia señaló su mano- sí, que idiota- se lo entregó
La rubia soltó una carcajada al tiempo que entraba a dejar las flores en un recipiente con agua
Lea se golpeó la cabeza con la mano, era una idiota, seguro todo el mundo se daría cuenta que estaba como babosa mirando a la rubia, escuchaba la risa de su mejor amiga.
-¿Nos vamos?-
Asintió la morena. Al llegar al auto le abrió la puerta.
-Dime a dónde vamos- pidió la rubia
-Ya te he dicho que es sorpresa- concentro su vista al frente
Dianna se quejó como niña pequeña, cruzándose de brazos.
Lea trato de que se relajara y olvidara el rato con un poco música, cantando las canciones que conocía.
Llegaron a una hermosa playa de arena blanca donde había varios pequeños restaurantes.
Estacionaron y bajaron. Lea se atrevió a tomarla de la mano, la rubia sonrío y le dio un pequeño apretón
-Este lugar es hermoso- dijo admirándolo
-Es uno de mis favoritos, tenía mucho tiempo sin venir, espero que la comida siga siendo buena- dijo un tanto preocupada
Eligieron un pequeño restaurante de comida italiana. Cada quien pidió un platillo que al final terminaron compartiendo.
Después de la comida pasearon a la orilla del mar platicando anécdotas de la niñez.
Cerca de la media noche decidieron poner rumbo al departamento de la rubia.
-Me ha encantado la cita, ha sido perfecta- sonrío Dianna
-Confieso que estaba muy nerviosa, tenía mucho sin preparar una -
-Creo que la próxima será mi turno y será...- miro su celular- el miércoles por la noche, espero que no tengas que madrugar el jueves-
-¿Piensas desvelarme?-
-Exactamente es lo que haré- sonrío picara- mañana iremos con los chicos a bailar- le recordó
-Es increíble que tú me recuerdes que iremos a bailar- se burlo
-Si eso significa pasar más tiempo contigo, me sacrifico- hizo un gesto de desagrado
-Me voy sino nos quedamos toda la noche- beso su mejilla
-Créeme que a mí no me molestaría –
La noche del sábado llego, los 4 amigos estaban dentro de un club nocturno. Camila y Noah habían congeniado muy bien por lo que se perdieron para ir por las bebidas mientras la pareja buscaba un lugar cerca de la pista de baile. Dianna usaba un corto vestido rojo que se acoplaba a su cuerpo, maquillada ligeramente pero resaltando sus labios con un color igual al de su vestido, mientras Lea usaba unos jeans negros pegado a sus piernas y una camisa blanca con un escote que dejaba al descubierto su ropa interior negro.
-¿Era necesario que te pusieras esa blusa? – miraba a su alrededor logrando capturar algunos chicos mirando a la morena
-Confieso que es de mis favoritas, en la playa no podía usarla así que ahora no pienso quitármela- la rubia frunció el ceño – a menos que tú me la quites – le contesto coqueta
-Muchos te están mirando, y me molesta porque solo yo las puedo mirar – se quejó logrando que largara una gran carcajada – no te burles, es verdad –
-Me pone mucho tus celos, pero me tengo que comportar sino ya estaríamos camino al baño – levanto las cejas sugestiva – tranquila podrán ver pero solo tú puedes hacer lo que quieras con ellas, te quiero – dejo un beso en su mejilla
Llegaron las bebidas a la mesa y la fiesta comenzó. Dianna se negaba rotundamente a ir a la pista de baile porque lo que Lea se colocó detrás de ella agarrando su cadera mientras ella bailaba, haciendo que la rubia bailará de alguna forma con ella.
Noah se llevó a Lea a la pista de baile, dejando a las chicas solas, mirando como el par bailaba.
-¿Qué tal llevan las cosas? –
-Pensé que Lea te contaba-
-Lo hace pero quiero saber que te parecen a ti, puedo decirte que tenía mucho tiempo sin ver tan feliz a mi amiga-
-Estoy igual de feliz, a veces me dan ganas de mandar lo "lento" al demonio – Camila rió – no puede estar bailando de esa manera y pretender que no me la quiero comer a besos –
-No sé por qué se les ocurrió hacer eso, las dos están que se mueren por besarse, están locas para hacer eso –
-Ya lo creo… ¿crees que se moleste si voy y la beso? – pregunto mirando a Camila, que solo levanto los hombros
Tomo de un solo trago lo que quedaba en su vaso. Camino abriendo el paso entre gente que bailaba. Cuando llego junto a Noah y Lea, el chico fue el primero en verla y se sorprendió. Por la mirada de lujuria que no le quitada la vista la morena decidió dejarlas un monto a solas.
-Hey, ¿A dónde vas? – pregunto Lea viendo a su compañero irse sin decirle nada, cuando se giró se encontró con la rubia que la miraba mordiendo su labio - ¿te gustaría bailar? – le ofreció su mano
La rubia sin contestar se lanzó a sus brazos. La tomo de la nuca para acercarla y junto sus labios, esa acción sorprendió a la morena unos segundos antes de reaccionar y responder el beso tomándola de la cintura para acercarla lo más posible
-Joder, moría por besarte – susurro la rubia sin separarse de ella
-Me estoy muriendo por pasar toda la noche contigo –
Volvieron a besarse con hambre, sin importar que estaban a la mitad de una pista de baile, para ellas el mundo volvía a detenerse.
N/A: nuevo capítulo, las chicas están llevando las cosas un poco lentas...demasiado diría yo pero esta vez quieren que su relación funcione...aunque aun les faltan algunos retos a los cuales enfrentarse
Muchas gracias a tod s los que se toman unos minutos en comentar cada capítulo, leer lo que piensan de la historia es muy motivante para seguir con la historia, así que se los agradezco de corazón :)
