Hola mis amados lectores/as :DD cuanto ha pasado desde la última vez que actualice ? (seguramente demasiado :( ) como ya había mencionado antes, espero realmente que me disculpen por mi irresponsabilidad y es que realmente no creí que el semestre que acaba de pasar fuera tan tan pesado, pero ya estoy de nuevo con ustedes *o*

Muchas gracias a los que contestaron en el Aviso que di la semana pasada, realmente me dieron todo el animo del mundo para seguir escribiendo y para darles el mejor final posible :D l

Este capítulo tal vez no es tan infartante como los anteriores que he hecho D: pero les aseguro que es muy importante para todo lo que se viene (siempre digo eso xD)

Ya tiene tiempo que salí de vacaciones y realmente lamento no haber actualizado antes u_u no sabía como continuar la historia, porque mi mente quedo en blanco D: pero sin duda me llego toda la inspiración y ahora sí puedo continuar :D

Ya ha pasado 1 año desde que subí el primer capítulo de Escarlata y no saben lo feliz que me hace el ver que todos ustedes les ha gustado esta historia, y prometo no decepcionarlos.

Erzychan: Muchísimas gracias :'D realmente agradezco que aún sigas esta historia después de tanto tiempo y no volveré a tardarme tanto tiempo u_u

Ryuuran: Jejeje pues la batalla especial ya se viene D: por lo que habrá muchas sorpresas y muchas gracias. Realmente espero que este capítulo te guste

Elenagm02: Muchas gracias :') realmente agradezco que apesar de tanto tiempo aún sigas mi fic y realmente por ti y por todos mi seguidores les daré más historias Jerza (claro, si ustedes aún gustan leerme c: ) daré lo mejor de mí para que les guste mucho todo lo que se viene.

Liv-Scarlett: Eso es realmente genial :DD es una excelente noticia el que ya escribas, y si no te importa, me sería un honor leer tus historias c: Espero que este capítulo te guste y les prometo que los que se vienen serán muy muy buenos :DD muchas gracias realmente por ser una gran seguidora n_n

Bueno chicos, por ahora los dejo para que lean el capítulo de la semana x) no sin antes recordar que cualquier noticia de actualización de Monotonía del corazón y Escarlata se subiran a mi pagína de facebook llamada

Fanfics-Fanfictio IleyBriseo

Espero por favor sus hermosos reviews y si recibo muchos, les daré un capítulo con 1000 EMOCIONES que es el siguiente :') y tal vez el más largo que escribiré en mi vida x)

Una nueva era.

Había perdido. Había perdido todo.

Quedaba la esperanza de qué al momento de levantarme, lo único que pudiera contemplar fuera el gran caos que provoque por mis acciones...¿poco prudentes?.

Creo que yo era la única testigo que podía decir, que hice todo por amor y lealtad a todos. Ahora simplemente parecía una traición provocada por mí. Una traición provocada hacía el mundo. Pero aún así me preguntaba, ¿era capaz de seguir luchando? ¿era capaz de querer salvar algo que desde el principio estaba muerto? ¿era capaz de remediar mis pecados? ¿era capaz de morir simplemente y dejar todo a la suerte?

-No eres capaz de eso.-Una voz en mi subconsciente me hablo.

-Lo soy. No me conoces.

-No te conozco, pero no eres una cobarde.

-¡Tú no sabes nada!.-Grite con gran euforia a la nada.

Estaba molesta. Era un coraje tan grande que nadie comprendería en tales circunstancias. Una desesperación que realmente era poco tolerable. Un temor indescriptible.

Fue un completo jaque mate en mi contra.

Abrí mi ojo "sano" y sólo pude ver un lugar completamente oscuro. Suponía que se debía a que había pasado demasiado tiempo dormida y mis ojos no se encontraban aún acostumbrados a recibir un poco de luz del exterior.

Pasaron los minutos y seguía igual. Le tome indiferencia al asunto al saber que realmente ya no importaba mucho esa situación o no.

Trate de usar todas mis fuerzas para pararme de la incómoda cama en la que me encontraba, pero mis fuerzas eran nulas. Intente concentrar un poco de magia en mis extremidades, pero algo que no tenía previsto sentí.

Había drenado mi magia oscura.

-Por favor no.-Susurre en voz baja.

Poco a poco regresaba un poco de mi vista y con un poco de pesar camine lentamente al lugar dónde se suponía que debía de estar la puerta; mis manos tocaban la pared con textura rasposa, mientras trataban de recorrer cada parte para encontrar una salida de esa habitación de cuatro paredes.

Recorrí la pequeña perilla de la puerta y la jalé con gran fuerza para que una temible luz me cegara levemente. Baje mi cabeza y poco a poco me volvía a acostumbrar a esa molesta luz. Camine lentamente por los pasillos de piedra, qué se encontraban totalmente alumbrados. En lo que caminaba, una puerta al fondo se hizo completamente visible para mí, marcándola como un simple objetivo.

Llegue con pesar y abrí para encontrarme a Cana y a el maestro Gildarts hablando seriamente. Ambos me miraron sorprendidos y Cana de inmediato me fue a ayudar.

-¿Estás loca, Erza?.-Me regaño, por lo que sólo baje la mirada.-Acabas de despertar y lo primero que haces es levantarte. Debes descansar mucho más ya que...

-Lo lamento.-Interrumpí con voz baja.

Ambos me miraron. Cana simplemente levanto sus cejas interrogantes para sonreír levemente, mientras que el maestro únicamente se disponía a mirarme completamente.

-No tienes porque disculparte por estas cosas. Es normal que en tu estado, es lo primero que hayas querido hacer.-Una sonrisa sincera salió de los labios de Cana.

Me sentía una basura.

Me sentía una idiota.

Me sentía una completa fracasada.

-¡No!-Grite fuertemente, dejándome caer al frio piso.

No podía ver sus miradas, pero sentía que estaban mirando todo con pena. De mi ojo derecho comenzaron a salir fuertes lagrimas y de mi garganta grandes sollozos; mis puños golpeaban con la poca fuerza que conservaba el piso.

-¡Yo provoque todo esto!-La frustración se apodero completamente de mí.-Todo lo que está pasando es culpa mía. Yo fui la que se dio a dar como muerta para poder escapar y encontrar una cura para Jellal. Yo fui la que sentencio al mundo por mi irresponsabilidad. Yo fui la que se dio a conocer como viva en el Reino Tides. Yo fui la que ha matado a miles de personas. Yo fui la culpable de que personas se sacrificaran por mí.-Sonreí con ironía ante eso.-Únicamente yo.

-Es cierto.-Dijo con dureza el maestro.

Deje de sollozar y limpié con torpeza mis lagrimas para pararme con total indiferencia.

-¿Cuánto tiempo he estado dormida?

-Alrededor de dos meses.-Abrí mis ojos con tal información.

Ambos vieron mi reacción, por lo que el maestro cerró la puerta antes de que yo pudiera escapar. Me miro fríamente, mientras que se acercaba peligrosamente a mí. Cana simplemente observaba todo con miedo.

-¿Algo que debamos de saber, Erza?-Me pregunto con una voz totalmente fría.

-Escuche bien, maestro.-Hable encarándomele.-Ya no puedo pedir más disculpas, porque no me las merezco, y realmente nada me haría más feliz que ustedes me perdonaran. Pero todavía no acaba mi misión en ésta vida, y usted ni nadie se meterá en ello.

-Te volviste fuerte de carácter, pero eso no te ayudará en un momento como este, Erza.-Sus ojos mostraban una gran decepción, mientras que tomaba mi brazo, exactamente dónde se encontraba la marca de Fairy Tail.-Aún eres miembro de Fairy Tail y eres nuestra familia, por eso mismo ya no te arriesgaremos más.

-Agradezco que se preocupe por mí, y no estaba en mis planes que Jellal fuera manipulado por una de las tres hechiceras de la realeza.-Lo encaré nuevamente.-Pero yo devolveré a Jellal a la normalidad.

-Eso es imposible.- Interrumpió Cana, mirando con pena la situación.- Te drenaron.

-Lo sé.

-¿Qué piensas hacer entonces, Erza?-Pregunto con burla el maestro, pero sus ojos reflejaban tristeza.

-Soy una hechicera también, ¿lo recuerda? Mi magia oscura la pudieron drenar, pero sigo siendo el origen de mi propia magia.

-No puedes moverte bien a pesar de que ha pasado dos meses.

Me senté en una silla y suspire con pesar.

-No soy medica, pero sé bien lo que me hicieron.-Ambos me miraron interrogantes.- Jellal daño completamente mis órganos y fue un milagro que aún esté con vida. Sin contar que dreno por completo mi magia oscura para alimentar lo que sea que esté sucediendo en su corazón. Tarde en despertar porque mis órganos se estaban reconstruyendo y es demasiado esfuerzo para mi cuerpo el tener esa labor y el tener que recuperar mi magia oscura.

-Fue justo lo que dijo Wendy.-Afirmo Cana, sorprendida.

-No tengo tiempo, maestro.-Me paré dejando que la silla cayera.-Tengo que llegar a Fiore antes de que realmente empeore la situación.

-Pues entonces te ahorramos un paso muy grande.-Tomo un puro y comenzó a fumarlo en nuestra presencia.-Cana, trae a Lucy, Mirajane, Juvia, Gray, Wendy y a Levy. También a Ultear y a Meredy

Cana asintió para salir corriendo. Cerro fuertemente la puerta y un sonido agudo inundo la habitación.

-¿A qué se refiere? y olvido hacer llamar a Natsu.

El silencio ahora era parte de nosotros.

-Me refiero a que estamos en Fiore.-Mis labios formaron una perfecta O y mis ojos mostraban horror ante tal idea.-Es un pequeño cuartel que tenía Fairy Tail. Las brujas no lo han encontrado, así que no hay problema...

-¡¿Está bromeando?!-Pregunte con coraje, alzando mi voz más de lo normal.-Minerva no es un hechicero normal. Ella ha de tener identificado este lugar incluso desde mucho antes de que los hechiceros atacaran Fiore hace dos años.

-Eso lo sabemos, Erza.-Su voz igual se intensifico.-Pero si no ha atacado, significa que no tiene interés en nosotros y es más peligroso ir afuera de Fiore, con toda esta guerra.

-No.

-¿No?

-Significa que ella está esperando el momento perfecto para atacar, maestro.-Nuestras miradas se cruzaron, ambos totalmente serios y fríos.-Sacaremos a todos de este pequeño cuartel. Haré que Ultear los lleve por un lugar seguro...

-Perdona, ¿pero ya se te olvido de que eres la menos indicada para crear un plan?

-¿Cree que lo que vivimos hace dos años y lo qué sucede ahora es una guerra?

-¿Qué es entonces esto que vivimos?

Todos los llamados entraron rápidamente a la habitación, escuchando lo que el maestro pregunto.

-El paraíso.

El silencio fue parte del dialogo, para que todos cayeran en cuenta de lo que había dicho.

Me pare y vi como todos los llamados se encontraban mirándome totalmente sorprendidos. Agradecí de gran manera ver a todos bien. Todos ellos a pesar de los años seguían siendo mis amigos. Seguían siendo mi familia.

Iba a hablar, pero Lucy corrió fuertemente para abrazarme y comenzar a sollozar con gran fuerza. Levy igual me abrazo, dejando escapar rebeldes lagrimas. Mi corazón se hablando tanto que no dude en corresponder el abrazo de ambas. Sabía que era difícil para ellas hablar, aún incluso lo era para mí, después de todo lo que había ocurrido. Nuestras ideas aún no se acostumbraban a los actuales acontecimientos, y era algo normal después de vivir en épocas tan caóticas, dónde ya me había resignado a verlas.

-Sabía que alguien como tú era imposible de morir, Erza.-Me dijo Ultear feliz.

Me separé de ambas e igual abracé a Wendy que estaba totalmente melancólica.

Ella correspondió el abrazo y sus lagrimas eran las que más mostraban temor.

-Sabes perfectamente que eso no me pudo matar, Ultear.-Hable, abrazando aún a Wendy.-Lo lamento tanto, Wendy. ¿Recuerdas que me adoptase como tu hermana mayor?-Ella asintió levemente.-Pues como tu hermana mayor, yo me encargaré de arreglar todo esto y sin duda Jellal estará con nosotras nuevamente.

Me separé de ella y vi como se encontraba con una mirada decepcionada Gray. Trate de no mostrar dolor ante eso. Trate de no mostrar ningún sentimiento para no hacer las cosas más dolorosas de ahora en adelante.

Me gire, dándole la espalda a todos.

-Me alegra verlos a todos bien.-Hable con voz sincera.-Maestro, ¿dónde está Natsu?

Vi como el maestro miraba con dureza la situación, para dejar escapar un suspiro y tomar el hombro de Cana y Lucy, que se encontraban juntas. Sentí la tensión de toda la habitación, y no pude evitar pensar lo peor.

Ese era el momento para que el mundo se sentenciara.

-No sabemos dónde está.

Trate de controlar mis nervios y mi miedo, mientras que los miraba duramente a todos.

-¿Cómo qué no sabe dónde está? -Mi mirada se afilo, viendo como Mirajane miraba con torpeza algún punto de la habitación.

-Cuando los encontramos, sólo se encontraban ustedes, pero Natsu no.

Ahora iniciaba una nueva era.

Eso marco el fin de todo. Eso marco por completo la diferencia de bien y mal.

-¿Tú nos encontraste, Mirajane?-Pregunte en voz baja, para ella asentir levemente.

Era lógico. Se lo habían llevado los hechiceros.

Me deje caer pesadamente al suelo, dejando que mi espalda se recargara en la fría pared. Había comenzado por fin todo lo que Zeref había predicho, de una manera que ni él ni yo teníamos planeados. Ya había pasado dos años desde que lo había conocido; ya había pasado dos años desde que le di mi palabra, y seguía fallando. Ahora la única promesa que le había hecho, se me iba de las manos.

Seguramente él se encontraba en una peor situación que la mía. Pero, ¿dónde se encontraba? Tenía sin duda alguna que encontrarlo a cualquier costo, tenía que encontrarlo aunque en ello se fuera mi vida.

Tenía que salvar a Natsu.

Escuchaba como todos se encontraban hablando, minutos después de que me había dejado caer. No podía entender sus palabras. Todas esas voces eran un sonido indescriptible para mí. Incluso podía notar un par de miradas, pero por más que quisiera no podía concentrarme en lo que habían dicho.

-Ultear.-Hable débilmente.-Encuentra la localización de cualquier demonio.

Ella asintió para colocar su bola de cristal que siempre tenía y alzarla con su propia magia. La pequeña bola de cristal comenzó a brillar, no permitiéndonos ver nada a nosotros, pero a Ultear sí. Todos miraban con atención todo lo que sucedía alrededor de Ultear, aún sin entender nada. Después de poco segundos ella bajo la bola y me lanzo una mirada fugaz.

-Se encuentra una manada de semi hibridos en las entradas de las montañas del este.-Se inclino a un lado mío.-Todavía no despiertan, así que estás a tiempo antes de que se conviertan en demonios.

Asentí para pararme ante la mirada de todos.

-Maestro, nosotras rescataremos a Natsu.

-¿Cómo piensas hacer eso, Erza?-Me pregunto al borde del llanto Lucy.-No sabemos dónde está y no sabemos por qué lo raptaron a él. No tenemos ninguna información.

-Yo sí sé donde está.-Hable cortante.

-¡Si eso es cierto, entonces tenemos que apresurarnos y encontrar al joven Natsu!-Grito con euforia Juvia.

-¿Dónde está, Erza?-Me pregunto con calma el maestro.

-No se lo diré a nadie de ustedes.

Todos me miraron sorprendidos, para después fruncir el ceño -menos Wendy y Mirajane-.

-¿Nos estás traicionando?-Pregunto con desdén Gray.

-No Gray.-Lo mire igual, con el ceño fruncido.-Los estoy protegiendo. Desde que raptaron a Natsu esto ya no tiene nada que ver con ustedes. Lo mejor que pueden hacer es irse de aquí rápidamente.

-¡¿Qué no tiene nada qué ver con nosotros?!-Pregunto con ironía.-Es nuestra familiar y no dejaremos que Natsu salga dañado por alguna de tus estupideces nuevamente.

Al saber eso, una parte de mi corazón se rompió. Ellos me tenían aunque sea un poco de rencor, y a pesar de todo, su rencor estaba perfectamente justificado. No podía pedir perdón, porque no lo merecía. No merecía saber que ellos nuevamente confiaban en mí.

-Tú no sabes nada, niño estúpido.-Me defendió Ultear, protegiéndome.

-Hay que tratar de calmarnos, Ultear.- Sugirió Meredy, tratando de evitar una pelea entre bandos.

-Ultear, Meredy. Ellos tienen razón.-Mis labios temblaban al decir eso.-He hecho tantas cosas, que no puedo permitir que haya más muertes. Ustedes fueron testigos de todas las personas que mate conscientemente, para llegar a este momento. Por eso mismo, les pido que ustedes se queden en Fairy Tail.

Ultear se volteo hacía mí, para mirarme resentida.

-¿Te estás dando por vencida tan rápido? ¿Estás dejando qué te juzguen cuándo ellos no tienen idea de lo que está pasando allá afuera?

La ignore completamente, para voltear hacía el maestro Gildarts, que se encontraba seguramente en una guerra mental.

-Maestro, tienen que irse de aquí antes de que sea demasiado tarde.-Me pare y comencé a caminar hacia la puerta lentamente.-No puedo hacer esto sola, pero tampoco puedo poner sus vidas en peligro por más tiempo. Por eso les pido que me ayuden...

-Perdona Erza, pero sería bueno primero que nos dijeras que es lo que realmente pasa y todo lo que paso hace dos años.-Me interrumpió Levy.-Necesitamos saber todo detalle para saber cómo te ayudaremos.

-Nos llegaron hace tres meses rumores de ti. Titania.-Ahora hablo con recelo Lucy.-Nosotros fuimos testigo de la masacre que hiciste con los bandidos. También sabemos que ustedes estaban evitando que magos puros y humanos normales fueran raptados, ¿qué pasa realmente? ¿qué tenemos que saber más?

-No hay mucho tiempo.- Respondió por mí, Ultear.-Ha pasado mucho tiempo desde que tienen a Natsu, sin contar que ya ha pasado dos años desde que todo esto comenzó. Realmente no tenemos tiempo y menos de hablar desde que la Reina Erza se dio a conocer como muerta.

-Ultear tiene razón.-Toque mi cabello levemente y lleve mi mano derecha a mi ojo izquierdo.- Tengo explicaciones que dar, es cierto. Pero también no tengo tiempo.

-Entonces esperaremos con ansias que nos puedas explicar después de que esta guerra acabé.-Me abrazo Mirajane, dejando escapar una sonrisa sincera.-Puedes contar conmigo para lo que tengas planeado, pero si es algo que ponga en riesgo tu vida, ten por seguro que ya no te ayudaré.

-Gracias, Mirajane.-Le correspondí, igual con una sonrisa sincera.

-De acuerdo, yo también iré.-Se unió Wendy.

-Yo igual.-Dijo tímidamente Levy.

-Perdona lo que dije antes.-Se sincero Gray, con una mirada de total pena.-Me es realmente deprimente el pensar que mis dos amigos están en peligro. No tenía porque tenerla contra ti. Y realmente me alegro que estés bien, Erza.

Me solté del agarre de Mirajane y me acerque a Gray para tomar su mano y llevarla a mi pecho. Lleve su mano exactamente a dónde se encontraba mi corazón. Él me miró interrogante, para querer formular alguna palabra, pero le robé la palabra.

-Tienes todo el derecho de haber dicho eso. Todo lo que está sucediendo es mi culpa y no dejaré que Natsu ni Jellal salgan perjudicados. Prometo que sabrán todo lo que paso, pero necesito de su ayuda lo más rápido posible, porque en lo que hablamos, miles de vidas están siendo arrebatadas.

Lo solté con delicadeza y ahora miré al maestro, esperando alguna respuesta de parte de él. Sus labios simplemente se fruncieron levemente al igual que su ceño, para terminar dejar un profundo suspiro y llevar otro puro a sus labios. Dejo escapar el humo del puro y nos miró a todos.

-Está bien.

-Gracias.- Le dedique una pequeña sonrisa, para voltear a mirar a todos.- ¡Necesitaré la ayuda de cada uno de ustedes!

-¿Cuál es el plan, Reina Erza?-Pregunto Juvia con total respeto.

Dentro de mí, me burle levemente el volver a escuchar decirme "Reina" con tal respeto.

-El primer paso: Cana y el maestro evacuaran a estas personas de aquí. No podemos permitir que se vean involucrados en esta guerra.

-¿Dónde los llevaremos entonces?

-¡Podemos llevarlos a la mansión donde llevamos a Erza cuándo estaba en recuperación!-Todos quedamos sorprendidos ante la gran idea de Lucy.-Se encuentra en las montañas y a pesar de que está en Fiore, dudo mucho que lleguen hechiceros a buscar por esos lugares.

-Perfecto, entonces iré avisando a todos para evacuar este lugar.-Con rapidez salió de la habitación Cana.

-¿Cuál es el segundo paso?.

-El siguiente paso, Gray, será nada menos que la recuperación de mi magia oscura.

Di las indicaciones y todos aceptaron, aunque algunas no estaban completamente de acuerdo, asintieron esperando de mí, la última esperanza que podía darles.

Todos nos fuimos a preparar, y a pesar de que me encontraba aún demasiado débil, Ultear me ayudo en todo momento. No podía depender tanto de ellas, y mucho menos ponerlas en más riesgo.

No quería que se armara una catástrofe, por lo que no mencione a Zeref en ningún momento, aunque él era de gran importancia en todo esto. Tampoco había mencionado el porque tenían raptado a Natsu. Después de todo, Natsu era el único capaz de matar a Zeref -esa idea se me hacía aún demasiado desagradable - Era seguro que por esa razón Minerva lo había raptado. Tenía miedo el pensar en que todo el tiempo desaprovechado, habían matado a Natsu, pero pensando de una manera frívola como Minerva, era claro que Natsu aún servía demasiado. Natsu permanecía vivo.

También quedaba contar que Laxus aún gobernaba todo Fiore. Era demasiado obvio saber que Laxus estaba de parte de Minerva, por algo tenían la orden de no atacar Fiore. Las investigaciones que hacía, me hacían darme cuenta de que todo esto fue armado incluso desde antes de que yo naciera.

-No sabes lo mucho que estas personas se preocupan por ti.- Interrumpió mis pensamientos, Ultear.

Sonreí ante tal comentario.

Deje la bata de baño en alguna parte de la cama y tome un vestido corto de color rojo, con un escote en forma de corazón y un corsé de color negro.

Nos encontrábamos preparando para lo que se venía. Con algunas provisiones, ropa lo suficientemente decente para luchar y algunas pocas medicinas y gasas por si alguien salía herido. Los demás igual se encontraban preparándose en sus respectivas habitaciones con quién compartían.

-Claro que lo sé.

-En todo lo que estuviste recuperándote, tu hermana Lucy era de las que siempre se desvelaban cuidándote.-Dijo con ternura, Meredy.- Realmente los primeros días nadie se creía que estuvieras viva.

-Hace unos momentos note que realmente no me exigieron tanto una explicación, a como lo tenía pensado realmente. ¿Dijeron algo ustedes?

-Descuida, solamente contamos sobre los libros y tu desesperación al querer encontrar tanto una cura para Jellal y como remediar todo esto. Dimos una explicación muy vaga, pero en su momento tendrás que explicar con detalle todo.

-Sabes bien que yo ya no volveré a contar nada más, Ultear.-Baje la mirada para amarrar las cintas de mis botas.- Esta es mi última misión.

-¡Sigues con esa tontería!-Me grito, realmente enojada.-No te das cuenta de que tu hermana te necesita. Wendy te necesita. Tú eres más que alguien de la realeza para ellas. Tú eres una persona para ellas, y ¿realmente pagaras ese cariño sacrificándote innecesariamente?

-Lo sé perfectamente. Ultear, tú mejor que nadie saber que destino le espera a Zeref y que destino me espera a mí. Tal vez y nunca te hable de Minerva, pero ella no es una hechicera común.

-¿Quieres decir que esa patética hechicera te vencerá?

-Es una hechicera de la realeza. Seguramente es mucho más fuerte que su padre, y deja decirte que para matarlo tuve que perder totalmente mi control. Y ella está con Jellal.

-¿Por qué le tomaría tanta importancia esa hechicera a Jellal?-Se pregunto en voz baja Meredy, pero ambas la escuchamos perfectamente.

-Yo también quiero saber que tiene que ver Jellal con ella.-Mi voz mostraba toda la frustración posible al imaginar que le pudiera hacer algo a Jellal.

No dijimos después de eso nada más.

Salimos de la habitación y notamos como Cana ya se encontraba juntando a todos los integrantes del gremio para escoltarlos hasta las montañas y mantenerlos escondidos ahí, hasta que todo esto pasara. Todos ellos se encontraban cargando algunas maletas seguramente con sus ropajes y también llevaban todo lo importante como medicina y comida.

Nos quedamos pequeños minutos para despedir al maestro, mientras que nos dedicaba unas palabras y sobretodo advertir que teníamos que regresar todos a salvo y regresar a Natsu y a Jellal. Él se encargaría de mantener protegida la mansión y borrar el rastro de magia que fueran dejando para que no supieran su ubicación.

Todos salimos del pequeño cuartel que tenía Fairy Tail y comenzamos a correr hacía donde Ultear nos había dicho que se encontraba manada de semi hibridos.

Los rayos se ocultaban y mostraban cada vez más que la oscuridad estaba cerca, por lo que teníamos que apresurar nuestro paso para llegar antes de que se moviera de lugar el ser.

Mirajane que iba al mando de todo, se encargaba de revisar desde el cielo con su magia cualquier acercamiento de ataque de algún hechicero o grupos de brujos. Levy se encargaba de dejar pequeñas letras en el camino, por si alguien pasaba por ahí, avisarnos.

-¿Segura que funcionara esto, Erza?-Me pregunto con temor Wendy.

-Descuida, sí todo salé bien estaremos muy pronto infiltrados en el castillo.-Le aseguré con una sonrisa ladina.-Sólo necesitamos que esto marche a la perfección.

-Es un tanto arriesgado...

-Está bien. Confió en Erza.-Dijo Lucy totalmente decidida.-En el pasado no te pudimos ayudar lo suficiente, hermana. Ahora las cosas son diferente y sin duda esto tiene que salir bien.

-Traeremos de vuelta a Natsu y al idiota de Jellal.-Igual ánimo Gray, mostrándose decidido.

Baje un poco el rostro y mostré una sonrisa para mí misma. Me encontraba conmovida al saber que a pesar de todo seguían siendo más que amigos. Una verdadera familia y no tenía ninguna duda de qué si no fuera por todo lo que estaba pasando desde hace dos años, Lucy y Levy se encontraría realmente felices de ser parte de ese magnífico gremio. También posiblemente Wendy y Jellal se encontrarían lo suficientemente bien. Incluso la nueva integrante, Juvia.

Esos aunque no lo quisiera aceptar, eran deseos realmente felices. Pero miraba hacía la realidad y me encontraba con algo totalmente diferente; aún no tenía ni la menor idea de que había pasado con mi padre, ni cómo se encontraba. Tampoco tenía idea de cómo se encontraba Porlyusica, que era sin duda una persona muy importante para mí y para todo el Reino. Podía asegurar que ella estaba viva, y seguramente retenida por Laxus o hasta la misma Minerva.

Me olvide de lo anterior y sólo me dispuse a poner atención a todo el contexto dónde nos encontrábamos. No quería que sufriéramos ataques sorpresas y tener en el peor de los casos alguna perdida.

Corrimos por otro rato más y al estar cansados decidimos continuar caminando de manera un tanto apresurada. Mirajane que era la única que iba aún volando, se disponía a decirnos si había algo fuera de lo normal, o sí se podía ver la manada de semi-hibridos.

Tardamos unas horas en siquiera llegar a ver desde algo lejos las montañas y estaba segura que no faltaba mucho para que amaneciera. Nos dimos más prisa y el amanecer comenzó a asomarse.

-Esperen aquí.-Hable dando la orden de parar.

Todos me obedecieron, inclusive Mirajane que había bajado a tierra para escuchar lo que tenía que decir.

-Recuerden todo a la perfección. Pase lo que pase o el peligro en el que me vea, ustedes no se meterán o sabrán de sus posiciones y será mejor evitar eso a cualquier costo.

-Trata de no arriesgarte mucho, por favor.-Me pidió Lucy, con una mirada temerosa.-No te quiero perder otra vez.

-No te preocupes.-Dije con calma.-Eso no volverá a ocurrir.

Sentí la mirada penetrante de Ultear. Seguramente se encontraba molesta por el hecho de escuchar que le mentí con algo así a mi propia hermana.

-Seguramente el maestro ya mando el mensaje a la familia de Yukino y si Yukino está de acuerdo, nos encontraremos con ella y con Oración Seis.-Dijo Levy.

-También pedimos ayuda a gremios cercanos que sabemos que aún se encuentran funcionando.-Ahora hablo Gray.-Todo esto tardará posiblemente una semana, así que para entonces todo debe de estar en orden, Erza.

-Tenemos poco tiempo entonces.-Analice todo un momento.-Algo grande está pasando en el castillo de Magnolia, así que seguramente lo que quería Minerva era eliminar cualquier milicia de cualquier otro Reino...

-Eso quiere decir que entonces ya no estarán tan concentrados en los Reinos vecinos.-Completo la frase Levy, mirándome con entendimiento.

-Es sólo una hipótesis.

-No.-Dijo seria Mirajane.-Tiene sentido. Ya acabaron los hechiceros con todos los Reinos del continente, por lo que no tiene mucha lógica concentrarse en los demás Reinos. Estarán desprotegidos y más al saber que la carencia de magos puros es demasiada. No esperarán un golpe de estado.

-Entonces yo me encargo de eso.-La voz totalmente sería de Ultear me sobresalto.-Yo buscaré ayuda de los caballeros del Reino Tides y del Reino Aster.

-Pero llegar al Reino Tides es demasiado tiempo y sólo tenemos una semana para que todos estén en Magnolia.

-Descuida. La mayoría ha de haber escapado a las fronteras del continente y no estamos muy lejos de esas fronteras.

-¡Es cierto!-Exclamo emocionada Meredy.-Cuando trabajamos como caballeros del Reino Tides, tenían guaridas secretas que se encontraban en las fronteras del continente y eso es mucho más cerca que llegar al Reino Tides.

-Ustedes.-Señale a Lucy, Levy, Gray, Juvia y Wendy.- Ustedes esperaran a que Yukino responda y en tal caso que pase, tendrán demasiado cuidado y la esperaran. Mirajane, Ultear y Meredy se encargarán de llegar a las fronteras y estar aquí lo antes posible.

Tome un fuerte respiro y proseguí.

-Si atacan por su propia cuenta, tengan por seguro de que perderemos absolutamente todo lo que hemos formado. ¡Tenemos que derrotar a Minerva y encontrar a Natsu vivo!

Todos asintieron, mostrando una mirada de determinación.

Seguimos el camino normalmente. Juvia, Meredy y Levy se quedaron unos metros atrás, subiendo inmediatamente a una de las montañas más pequeñas que habían para poder ver y estar cerca de cualquier cosa que ocurriera. Los demás me siguieron desde atrás, teniendo precaución de cualquier cosa que pudiera ocurrir.

Aún me encontraba sin magia, pero podía sentir levemente la magia oscura que desprendían los semi-hibridos, qué sin duda se encontraban demasiado cerca. Sonreí maliciosamente e involuntariamente y una sed enorme comenzó a crecer. Sentía que mi cuerpo se esforzaba realmente por llegar a dónde se encontraban y sin duda alguna, estábamos a unos pocos metros de distancia.

Mirajane y yo paramos al mismo tiempo, por lo que los que nos acompañaban nos miraron interrogantes. Ambas abrimos los ojos totalmente, pero sus ojos mostraban terror y los míos excitación.

-¿Qué sucede, Mirajane?-Pregunto en voz baja Gray.

-Hay más de doscientos semi-hibridos atrás de esa montaña.-La señalo y era justo la que se encontraba en frente de nosotros.

Todos mostraron horror ante la idea, pero en especial Lucy y Wendy, que sin quererlo comenzaron a temblar levemente.

-¿Están esperando para poder entrar a Magnolia?-Me pregunto Ultear.

Trate de prestar atención a lo que me decía, pero no podía controlar la emoción de saber que se encontraban tantos semi-hibridos juntos. Ahora entendía porque la presencia de ellos se sentía desde tan lejos. Era tantos cuerpos que llamaban realmente para ser encontrados, o mínimo así lo veía ahora.

-Sin duda alguna no atacarán Magnolia, ya que hemos visto que son totalmente fieles a los hechiceros.- Siguió hablando Ultear- Seguramente esperan alguna indicación para poder adentrarse completamente.

-Entonces no hay que desperdiciar el tiempo y matarlos de una buena vez.-Con rudeza Gray comenzó a caminar.- Seguramente esto es suficiente para que Erza recupere su magia oscura.

Trate de controlar mis ganas por adentrarme al momento en que Gray había mencionado mi nombre.

-No. Yo me encargaré de ellos totalmente.- Sin evitarlo lance una mirada de arrogancia.

-¡¿Estás loca?!-Pregunto demasiado asustado Gray.-Te aniquilaran en segundos tantos de esas cosas.

Lance una pequeña carcajada al aire. El viento comenzó a revolver mi cabello, dejando que mi vestido igual se moviera con gracia.

-Las lecciones de mi maestro fueron demasiado buenas y sin duda doscientos semi-hibridos no son suficiente para mí.-Lancé una mirada cómplice a Ultear, por lo que simplemente ella sonrió de lado.

-¿Tu maestro?-Pregunto Lucy, haciendo que a los otros también les diera curiosidad.

-Confíen en ella. Nosotros nos encargaremos si vemos que se las está viendo duras.

No muy convencidos asintieron. Comenzamos a caminar y al momento de llegar a atrás de las montañas, pudimos notar un montón de semi-hibridos, aún con su apariencia humana. Estos simplemente se pararon y nos miraron con completo odio.

-¿Estás segura qué puedes con todos, Erza?-Pregunto Mirajane, dispuesta a atacar.

Asentí simplemente.

Anteriormente no hubiera soportado tal cantidad de magia oscura e inconscientemente mi actitud cambiaba levemente, mi cuerpo exigía el comenzar la metamorfosis , pero mi mente lograba mantenerse al margen. Sin duda Zeref había sido un excelente maestro.

Un semi-hibrido era más fuerte que un brujo, pero más débil que un hechicero. Al no ser completa su transformación, era indeciso su poder, pero al convertirse en demonio este aumentaba y podría decir que lo peligroso era que estos seres ya no controlaban su mente ni su cuerpo, simplemente seguían un instinto que era aniquilar todo por placer propio. Eran mucho más peligrosos al convertirse en demonios, pero su magia oscura incrementaban considerablemente.

-¿Esa humana es...-Se pregunto una mujer de la multitud.

-¡¿Esos son magos puros?!

-Dos de ellas son de la realeza, pero ¿quiénes son?

-No importa, igual hay que matarlos a todos.

Esos eran algunos de los comentarios que se escuchaban provenientes de ellos. Sin importarme que estuvieran hablando o no, me acerque a paso lento. Lucy abrazo a Wendy para que no viera nada, mientras que ella simplemente aceptaba el ser abrazada. Wendy haría un papel muy importante, por lo tanto no permitiría que la dañaran o que viera algo como lo que iba a pasar.

Sin esperar más, todos comenzaron a correr en nuestra dirección. Igual comencé a correr hacía su dirección y saque dos espadas realmente largas en mis ambas manos. Los primeros semi-hibridos aún si transformar comenzaron una pelea física, pero rápidamente los vencía y enterraba mi espada en un punto vital de sus cuerpos. Al ver esto, los demás se lanzaban con más precaución, mientras que otros comenzaban a lanzar hechizos hacía mí y hacía Lucy, que seguramente ya se habían dado cuenta de que Lucy también era una maga de la realeza.

Algunos me pasaron por alto para llegar a donde se encontraban los demás. Fruncí el ceño ante tal acción e ignore a los que se acercaban a mí. Corrí en dirección a donde se encontraban todos y Gray comenzó a hacer barreras de hielo que los protegía de cualquier hechizo que fuera directamente lanzado hacía ellos. Llegue sin ningún problema en donde se encontraban y mi traje cambio; unas vendas cubrieron mis pechos y la parte baja de una hakama de color rojo, con la parte de abajo que parecía como si fueran llamas de color amarillas. Dos katanas se colocaron en mis dos manos.

Llegue mucho antes de que algún semi-hibrido se acercara lo suficiente y con fuerza en la mano derecha, lo arroje a varios metros, haciendo caer a varios de sus aliados. Con destreza comencé a cortar partes de los cuerpos de los semi-hibridos y estos caían gritando de dolor. Salté directo a donde se encontraban y les encaje la katana en sus corazones. Podía sentir como su pequeña e insignificante magia oscura pasaba levemente a mi cuerpo, pero eso no era suficiente para poder llenar una parte de ello.

-¡Cuidado!-Me grito desde adentro Lucy, por lo que miré arriba de mi y un hechizo se estaba formando.

El hechizo cargo completamente y cayó en mi cuerpo. Era una nebulosa de color azul que cubría por completo todo mi cuerpo. De la nebulosa salían algunas púas invisibles que se penetraban en mi cuerpo y concentraban energía oscura para hacerla explotar desde adentro. Esto tuvo un leve efecto en mí, pero mi cuerpo comenzó igual absorber todo eso, como si tuviera la necesidad de alimentarse de cualquier pequeña parte de oscuridad.

Observe todo y quedaba una gran mayoría de semi-hibridos que poco a poco se comenzaban a transformar en demonios. Sus cuerpos se deformaban al grado que perdían todo grado de apariencia humana. Algunos tenían cuernos, otros tenían alas y otros incluso tenían nuevas extremidades como otros dos brazos. El color de sus ojos era completamente negra y en sus bocas salían colmillos realmente amenazadores.

Trate de no fijarme tanto en su actitud y analicé la situación. Seguramente los que se adelantaban eran los que atacaban con forma física y los que se mantenían desde lejos era obvio que usaban hechicería.

-¡Te iremos a ayudar, Erza!-Me grito Mirajane, dispuesta a salir de hielo de Gray.

-¡No!

Las cosas se estaban complicando debido a que todos estaban despertando al mismo tiempo. Los que tenían alas comenzaron a volar dejando ver un panorama totalmente horrible, ya que era casi la mitad que se encontraban en los cielos rodeando todas las montañas.

-Armadura Myōjō no Yoroi.- Dije para comenzar a cambiar de armadura.

Mi antiguo traje se desvaneció, dejando espacio para mi nueva armadura qué consistía en un traje dejando una gran parte de mis piernas al descubierto, hombreras de color naranja con bordes amarillos y de ellas salía unas plumas. De los brazos estaba completamente cubiertos con una armadura de color plateada al igual de la parte de los muslos, mostrando unas botas con tacón de color plateado y una pequeña capa de color naranja. En mis manos se colocaron dos espadas en forma de cruz y con unos gravados en ellos.

Sin perder tiempo, corrí por un costado de la montaña, mientras que los ataques de los demonios se quedaban a pocos centímetros atrás de mí. Apunte al cielo con las dos espadas y de éstas comenzaron a cargar energía. Cuando los demonios ya habían llegado hacía mí, deje que la onda de energía que provenía de las espadas escapara directo a los cielos, exactamente dónde se encontraban los de tipo volador, eliminado de ese golpe a la mitad de voladores que había.

Sonreí con arrogancia y cambie nuevamente mi armadura por la anterior, para ahora atacar físicamente a los que se encontraban a mi alrededor. Con destreza lograba esquivar sus ataques. Una de las garras de ellos venía directamente hacía mi abdomen pero me gire para terminar cortando su brazo, pero otra extremidad de ellos tomo mi pierna y me arrojo a varios metros. Caí en el suelo y los que se encontraban cerca me rodearon, creando un circulo a mi alrededor. Otro hechizo.

Ese hechizo sin duda sería difícil de esquivar, por lo que lo espere sin más, pero abajo de la tierra un agujero se formo. Salí a otra parte de las montañas y note como virgo había sido la que había hecho aquel agujero que me había salvado de un gran ataque.

Miré a Lucy y con una sonrisa le agradecí.

Cambie de armadura nuevamente a la que tenía ambas espadas en forma de cruz y cargue ahora de manera más rápida otro ataque.

-¡Mirajane!-Grite por lo que ella rápido entendió.

Un círculo mágico se formo arriba de ella y una energía demoniaca comenzó a rodearla. Su cuerpo fue cambiando, siendo producto de su take over -qué sin duda era una magia sorprendente-. Sus alas salieron mostrando una belleza insuperable a cualquier demonio que se haya visto jamás. Los demonios que se encontraban volando rápidamente la siguieron, ahora comenzando una batalla en el aire.

-¡Gray!-Gray igual entendió lo que quería hacer.

Con sus dos manos creo dos muros enormes de hielo, impidiendo moverse por el frente o por atrás a los demonios que anteriormente me habían atacado. Los había acorralado completamente.

Unos segundos más.

Uno.

Dos.

Tres.

Cuatro.

Cinco.

Seis.

Siete...

-¡Listo, Mirajane!-Grite tan fuerte que incluso un enorme eco se escuchaba a lo lejos.

Después de matar unos cuantos demonios, Mirajane rápido se movió a donde nos encontraba el hielo que los defendía de los demonios y deshizo su Take Over.

-¡Ahora!

De las espadas que estaban cargando, una gran cantidad mucho más grande que la anterior salió. Mirajane había dejado exactamente a los voladores en un punto, que era arriba de donde Gray había dejado encerrado a los que se movían por tierra. La gran magia explosiva se dirigió de manera recta y esta alcanzo lo suficiente como para incluso llegar a los voladores.

El ataque impacto tanto que incluso había abarcado mucho más de lo que tenía pensado, destruyendo una parte lateral de las montañas que se encontraban a nuestro lado.

No se escuchaba ruido de ningún ser viviente y el humo no dejaba ver absolutamente nada de ellos. Pasaron los segundos y me desesperaba al saber que el humo aún seguía siendo tan intenso, pero no podía arriesgarme e ir a fijarme, ya que sería un suicidio si era una trampa por parte de ellos.

-¿Han muerto?-Pregunto Ultear.

Todos comenzaron a salir del hielo de Gray y se acercaron con precaución a dónde yo me encontraba.

-Eran demasiados aún, pero con ese ataque dudo que sigan vivos.

-Mira tiene razón. Aún así tenemos que asegurarnos de que en verdad hayan muerto.-Gray comenzó a caminar hacía la dirección de los demonios.

En lo que se acercaba, un rayo de luz negra salió directo hacía él.

-¡Gray!-Grite fuertemente. Mirando con horror como el ataque iba directo hacía él.

El impacto iba darle directamente a Gray, pero una ola de agua desvió el ataque hacía alguna parte perdida de las montañas, evitando que Gray saliera gravemente dañado.

-Ju...juvia.-Dijo entrecortada Lucy.

Todos miramos a Juvia y sin duda alguna ella había sido la que había cambiado la dirección del ataque. Gray aún se encontraba en shock, debido a que seguramente vio pasar su vida en un segundo, para después mirar realmente agradecido a Juvia. Ella simplemente se sonrojo y miro hacia abajo, mostrando una gran actitud de timidez.

Poco a poco el humo se comenzaba a retirar y pudimos notar que todos se encontraban totalmente muertos. Dejamos escapar un fuerte suspiro y Lucy soltó a Wendy, que miro todo totalmente asombrada.

-Seguramente ese fue el último ataque que hizo alguno de ellos antes de morir.-La voz de Mirajane se escuchaba realmente aliviada.- Me alegra saber que realmente no dañaron a nadie.

-Eso es gracias a ustedes.- Le sonreí, por lo que ella igual me correspondió la sonrisa.- ¿Estás lista, Wendy?

Con pasos torpes, Wendy comenzó a caminar a donde me encontraba y asintió decidida. Ambas nos adentramos a los cuerpos que se encontraban realmente juntos y nos colocamos en medio de todos ellos. Nos tomamos de las manos, entrelazándolas completamente.

-Puede que duela, Erza.-Me advirtió con preocupación.-Tardaremos unos minutos para pasar la magia oscura de ellos a su cuerpo.

-Está bien, estoy lista. Tenemos que terminar esto antes de que los hechiceros de Minerva vengan al no sentir a su pequeña manada.

Ella asintió sin decir nada para que un círculo mágico de color azul se formara abajo de nosotras.

Todos miraban con atención todo lo que sucedía.

En voz demasiado baja, Wendy comenzó a hablar en un idioma que no lograba entender. Seguramente todo eso era parte de un duro entrenamiento, ya que su magia se sentía mucho más fuerte de lo que había sentido hace dos años.

Mi cabello como el de Wendy comenzó a elevarse debido a la cantidad de magia. Sentía recuperar mis fuerzas de sobremanera, e igual podía distinguir ahora con más profundidad cada pequeña parte de magia de todos los demonios muertos. Aproveche esto antes de que su magia -la de los demonios- se desvaneciera completamente y comencé a llamar esa misma magia. Un vendaval de magia oscura nos rodeo, por lo que me preocupe por Wendy, ya que ella no tenía la misma resistencia que yo. La magia la comencé a manipular poco a poco, y ésta se adentraba a mi cuerpo. De los cuerpos más lejanos se podía ver cómo salían sus propias cantidades de magia y se dirigían al círculo mágico que Wendy había creado.

Comencé a tener mucha más energía y sentía la magia oscura recorrer mis venas. Mi cabello se hizo de un color rojo opaco y mi piel se veía mucho más pálida. Este cambio lo recordaba cuando habían atacado el castillo de Fiore. No era una maga pura, ni una hechicera pura. Mi cuerpo se representaba por ambas magias y este era el resultado.

La misma magia seguía adentrándose, pero mi vista se sentía más nublada y mi cuerpo mucho más cansado. El vendaval que se encontraba rodeándonos -del cual se había convertido en un vendaval mucho más grande- entro directamente a mi cuerpo.

-¡Ahhhh!-Deje escapar un grito al recibir tanta magia oscura de un golpe.

Me deje caer, y el circulo de Wendy había desaparecido. La magia no dejaba de entrar, y segundos después esta misma magia había quedado totalmente absorbida por mi cuerpo. Me quede unos segundos respirando agitadamente, sintiendo cada partícula de magia recorrer cada parte de mi cuerpo. Mi corazón bombeaba sangre de manera rápida, que incluso podía decir que me dolía.

-¿E...Erza?-Pregunto con temor Ultear.

No podía moverme aún bien. Me quede arrodillada y baje mis manos al suelo, sintiendo la tierra seca. Mis labios se fruncieron totalmente, mostrando un gran desagrado.

Había recuperado una parte de mi magia, pero aún faltaba recuperarla completamente.

Poco a poco deje de sentir tal molestia y comencé a pararme poco a poco. Mi cabello permanecía del mismo color y mi ropa, de la cuál era con la que llegamos a las montañas, regreso a la normalidad. Trate de no moverme de mi lugar por unos minutos, hasta lograr acostumbrarme a esa magia que recorría mi cuerpo.

-¿Estás bien, Erza?-Nuevamente pregunto Ultear.- Tenemos que proseguir antes de que lleguen los refuerzos de Minerva.

-Descuida, estoy bien.-Respondí con amabilidad.- Prosigamos.

-Bien. Activaré tu segundo origen.

Unas marcas extrañas comenzaron a salir de mi cuerpo, simulando se cadenas. Mi cuerpo se rodeó gran parte de ellas y comenzaron a brillar de un rojo vivo. Podía sentir como mi magia se fortalecía, sin embargo ahora no sentía tanto dolor como lo fue absorber toda la magia oscura.

Pasaron unos largos minutos y sentía mi cuerpo aún más fuerte que antes. La magia oscura que me recorría me hacía sentir mucho más segura.

Mi cuerpo regreso completamente a la normalidad y el dolor ya no existía. Ultear me miró sorprendida, para embozar una gran sonrisa. Se acerco a paso lento y ambas nos miramos fijamente.

-Es increíble. Normalmente cualquier humano hubiera sufrido dolor al activar el segundo origen, pero tu resistencia es algo de admirar.

-El dolor fue neutral a comparación de lo que pasé unos segundos.-Hable en tono de broma, para después tomar nuevamente completa seriedad.- Es hora. Tienen que irse.

-¿Estás segura de que esto funcionara, Erza?

-Descuida, Lucy. Tenemos que confiar completamente en esto.-La animo Mirajane, dejando no muy convencida a Lucy.

-Será mejor que se vayan de este lugar.

-Entonces ahora que terminamos con esto, seguiremos con lo otro.- Hablo Gray, con voz decidida.- Mantente viva hasta entonces. Sólo es una semana.

-Sí...-Me quede pensativa un momento.- Muchas gracias a todos por confiar en mí. Gracias a ti Wendy, sin ti nunca hubiera recuperado tan rápido parte de mi magia oscura.

Wendy simplemente dejo escapar unas lagrimas para abrazarme fuertemente.

-Para mí es un honor. Por favor cuídate mucho, Erza y recata a Natsu y a mi hermano.- Sonreí con tristeza, para agacharme y quedar a su altura.

-Descuida, te prometo que Natsu y Jellal regresarán completamente sanos y salvos.- Mis labios se fueron directamente a su frente, para con mi mano derecha limpiar sus lagrimas.

Me paré y comencé a caminar a dirección contraria. Levante mi mano, mostrando nuestra tan conocida seña. No había visto si ellos hacían lo mismo, pero seguramente sí. Me sentía mucho más fuerte respecto a la magia, tanto qué incluso podía sentir como se alejaban sus magias.

Paso el tiempo y ya no sentía cerca sus magias, pero podía identificarlo con mi magia oscura que se encontraban ya alejados de las montañas. También comencé a sentir la magia de los hechiceros demasiado cerca. Me pare y me arrodille en frente del cuerpo de un demonio, que se encontraba totalmente descuartizado.

Era hora.

-¡No intentes hacer ningún movimiento!-Una voz demasiado demandante me hablo.

Alcé la mirada y sonreí con arrogancia. Habían llegado a la hora perfecta.

-¿O si no qué?-Los reté con voz burlona.

Una gran armada de hechiceros me había rodeado, mirando con odio como me había encargado de todos los demonios que se encontraban en el suelo.

Me paré con elegancia y comencé a caminar a paso lento hacía alguno de ellos.

Todos comenzaron a emanar magia oscura, mostrándome que estaban completamente molestos. Las montañas comenzaron a crujir debido a la fuerza que hacía. Hechiceros de rango A.

Eleve mi magia al mismo grado que ellos y la montaña termino de quedar completamente destruida. Ellos que eran presentes de todo, me miraron con más coraje, para acercarse de manera peligrosa hacía mí.

Mostré de manera inmediata toda la magia oscura que tenía y mi cabello cambio a color negro, al igual que mis ojos. Saque dos espadas de mi magia pura y una batalla entre espadas comenzó.

-No te resistas, asquerosa híbrido.

-Pudiste haber matado a tantos de esas cosas.-Señalo a los demonios muertos.- Pero nosotros estamos a otro nivel muy diferente.

-Muéstrenmelo entonces.- Dije con burla, lanzando a varios metros al hechicero que tenía enfrente.

Cuando este cayo, los demás comenzaron a rodearme. Todos atacando al mismo tiempo, por lo que no pude evitar sentir dolor ante sus ataques.

Sin darme cuenta me esposaron e inyectaron algo en mi vena.

-Al señor Jellal seguro le gustará esto.-Escuche que uno de ellos había dicho.

Lo que me habían estaba haciendo que me quedara completamente dormida, por lo que no puse resistencia y me deje caer.

Pude escuchar como ellos festejaban y tomaban para llevarme al castillo... o con Jellal.

El segundo paso estaba completado.

Infiltrarme al castillo de Fiore.

Termino el capítulo D:

Tal vez y esperaban más acción en este capítulo u_u pero esto es fundamental para el siguiente capítulo. Se tenían aún que aclarar de todo lo que había pasado y al parecer los chicos tienen un plan D:

¿A qué se refiere Erza con infiltrarse al castillo ? O: ¿Dónde está Makarov? ¿Qué pasará en una semana? PUES TODO ESO SE SABRÁ EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO :D

Ok no, les miento xd Aún queda mucho por aclarar y aún quedan varios capítulos.

Lamento si el capítulo no quedo como querían, y sé que me tarde demasiado, pero es que tarde demasiado en actualizar y mis ideas se fueron en diciembre u_u por eso volví a leer toda la historia y encontre toda la inspiración y apesar de que tal vez este capítulo no fue tan WOW D: el siguiente tengan por seguro que lo será :D

Recuerdo que había hecho una pregunta de que si no les molestaba que subiera Lemmon y todos dijeron que no les molestaba, por lo que

ADVERTENCIA: Siguiente capítulo Lemmon a todo lo que da D:

El siguiente capítulo tendrá partes muy muy fuertes y grotescas, por lo que pondré advertencia antes de que se vea eso, para los lectores sensibles. Realmente es algo muy rudo lo que se viene, pero recuerden que todo es fundamental en la historia n_n

Espero que este capítulo les haya gustado y espero que me disculpen demasiado por toda la enorme tardanza u_u dije que iba a publicar más seguido, y es cierto n_n pero aún estoy en Monotonía del corazón, que tendrá capítulo nuevo esta semana D: y el siguiente capítulo de Escarlata será muy O: por lo que no puedo dar muchos paros cardiacos tan rápido u_u

Bien chicos/chicas espero sus hermosos reviews por favor TT-TT se los agradeceré demasiado y realmente espero que me disculpen por estar 6 meses sin actualizar y sin comunicar nada.

Los veo en el próximo capítulo n_n y recuerden que apenas comienza todo lo impactante D:

Bye bye