Habían sido días bastante raros y un tanto tensos en el departamento de los cuatro amigos desde que Hermione había anunciado que el viernes no iría a Webster Hall porque tenía una cita con Cormac McLaggen.
Hermione sin duda había sentido más desagrado por parte de Ron que del resto de sus amigos, sin embargo, se prometió a si misma no darle importancia ya que todo eso de la cita se trataba acerca de darse una nueva oportunidad con los chicos después de tantos años, y además, de sacarse de una buena vez a Ron de la cabeza.
La noche del jueves la castaña se encontraba en la azotea del edificio, alrededor de las 11:30 de la noche solo mirando la ciudad en su esplendor y pensando en lo que sería la noche siguiente. La chica, sin embargo, se debatía consigo misma ya que a cada momento surgían dudas acerca de que si aquella decisión era la correcta - ¿Habré hecho bien aceptando la invitación de Cormac? Parece ser un buen chico, pero ¿qué tal si no lo es?, pero por otro lado ¿Qué tal si resulta ser exactamente lo que estoy buscando y logro por fin olvidarme de Ron? Eso sería lo correcto… ¿o no? - Ella se mordía el labio nerviosa y confundida ante todas las incógnitas que se planteaba en su mente.
Hermione ni siquiera se fijó hasta unos momentos después cuando una persona se paró silenciosamente justo a su lado posando su vista también en la gran ciudad. Ella se giró para mirarlo ya que sabía de quién se trataba.
-¿Sin poder dormir de nuevo? - Preguntó la castaña.
Ron suspiró resignado - Hay noches en que es sencillamente imposible.
-Te entiendo - Concordó ella, sin embargo, no pudo evitar notar la cara de preocupación que Ron traía - ¿Te sucede algo?
Él se sorprendió con la pregunta ya que no esperaba que ella se fijase en eso - No es nada, es solo que… - pero el chico no pudo terminar la frase porque decidió encender un cigarrillo.
Hermione lo miró preocupada - No tienes que decírmelo si no quieres, yo entien… - sin embargo, él la interrumpió bruscamente.
-Lavander terminó conmigo de nuevo - dijo finalmente.
-Oh - Respondió Hermione tratando de ser lo menos imprudente posible - Eso es… ¿triste?
-Sé que ya lo ha hecho un millón de veces pero esta vez fue diferente - Dijo él dando caladas.
-¿Diferente? ¿Por qué sería diferente si siempre lo hace? - Preguntó la castaña confundida.
Ron apartó su vista del paisaje para mirar a su amiga a los ojos y luego hablarle - Esta vez ella me engañó mientras estábamos en Londres y ella en California… Me lo dijo hace dos horas por teléfono.
Hermione tragó grueso a escuchar aquello, de todas las cosas que le había hecho Lavander a Ron esa sin duda alguna era la peor; la castaña no pudo evitar tomar la mano de Ron y apretarla con fuerza antes de hablar - Lo siento mucho.
-Sé que yo no era el mejor novio del mundo, pero demonios, si no quería estar conmigo me lo hubiese dicho desde el principio - Se lamentaba el pelirrojo.
-No puedes estar hablando en serio - Dijo Hermione seriamente.
Ron la miró confundido - ¿Qué?
-Eras el mejor novio - Empezó a hablar la chica - Lavander no te merecía en lo más mínimo y que te haya engañado es el colmo de los colmos. Ni por un momento te menosprecies porque eres tú quien merece a alguien mejor, alguien te quiera tanto como tu a esa persona… Por favor, no te lamentes por esto, Lavander no merece tu sufrimiento.
Ron miraba intensamente a Hermione y sin pensarlo dos veces la abrazó con fuerza tomándola por sorpresa, Hermione al principio se sonrojó un poco por el gesto, sin embargo, no dudó en corresponderle a su amigo quien en esos momento al parecer solo necesitaba un abrazo.
Ambos se separaron mirándose con unas sonrisas ladeadas, Hermione fue la primera en hablar - ¿Mejor?
-Sí - respondió el chico - Gracias, necesitaba eso.
-Cuando quieras, para eso somos los amigos ¿no?
-Sí, los amigos - Dijo él un tanto inseguro por la última palabra.
Ron estaba convencido de que por fin estaba libre de Lavander, cosa que él mismo había planeado solo unos días antes, sin embargo, no podría decirle ahora a Hermione sobre sus sentimientos, no cuando ella lo etiquetó solo como su amigo, y mucho menos sabiendo que mañana tendría una cita con el idiota de Cormac McLaggen.
Los dos amigos volvieron a fijar su mirada en el paisaje mientras que Ron le hacía una pregunta a la chica - ¿Qué tal te preparas para mañana?
A Hermione esa pregunta le sorprendió mucho ya que hasta ahora Ron no había tocado el tema de la cita - Pues, tengo mucho tiempo sin ir a una cita y no sé como prepararme.
-¿Estás nerviosa?
-Un poco - Confesó ella - Y la cuestión es que ni siquiera conozco casi a Cormac, sin embargo, se me hace una persona interesante.
-¿Interesante? ¿Estamos hablando del mismo Cormac McLaggen de mi escuela? - Dijo Ron con un tono un poco molesto.
-Al parecer sí ¿por qué de repente te enojaste? - Respondió Hermione dándose cuenta de su actitud.
-No me enojé, es solo que lo conozco a él mejor que tu, y yo no lo definiría como una persona "interesante".
-¿Ah sí? - Preguntó curiosa - ¿Por qué lo dices?
-No es más que un baboso que siempre estaba detrás de las chicas.
-Pero eso fue en la secundaria, hasta dónde sé tenías años sin verlo ¿qué tal si ha cambiado?
-Tipos como él nunca cambian - Decía Ron seguro - Incluso se postuló para el mismo puesto que yo en el equipo de fútbol, y solo por hacerme competencia.
-La competencia no es mala Ron - Seguía Hermione - ¿Qué hay con que si de verdad quería el puesto en aquel entonces? De igual forma tu te lo ganaste.
-Sigo sin confiar en él.
-Las personas cambian Ron, y si él no lo ha hecho entonces después de todo lo que me has dicho me daré cuenta y le cortaré las alas.
-No lo entiendes, tiene un imán con las chicas, todas quedan atrapadas en sus redes sin importar lo que hagan.
-Sabes que soy dificil de conquistar, además… - pero Ron la volvió a interrumpir.
-¿Por qué quieres salir con él?
Hermione ya se estaba molestando por la actitud de Ron y no pudo evitar repicarle - Quiero conocerlo mejor ¿quién sabe? Tal vez sea un gran chico y sigamos saliendo.
-¡Él es un imbécil! ¡Te hará daño!
-¡Sé cuidarme sola! ¿Por qué te molesta tanto que salga con él?
-¡Porque te mereces a alguien mejor!
-¡Puedo salir con quien yo quiera!
-¡Y escoges al idiota más grande del planeta!
-¡Es mi problema, no el tuyo!
-¡Bien! ¡Que disfrutes tu cita con el Rey de los Babosos!
-¡Gracias así lo haré!
Hermione lo miró con furia antes de dar media vuelta e irse de la azotea enojada con Ron - ¿Esto es lo que me gano por ser una buena amiga? Ahora no me cabe la menor duda de que quiero salir con Cormac, le demostraré a Ron que se equivoca - Y sin pensar más en ello se fue hasta el departamento para dormir, sería un día muy largo el siguiente y no gastaría sus energías en el pelirrojo.
Por su parte, Ron se había quedado en la azotea también enojado por lo cabeza dura que era Hermione - Si ella quiere que ese idiota le haga daño entonces está bien, en lo que a mi respecta mañana no pensaré en ella para nada… ¡Demonios! ¿Por qué es tan dificil estar enamorado de ella? -
El viernes por la tarde el timbre del departamento sonó, sin embargo, no hacía falta preguntar quien era ya que todos sabían de quien se trataba. Unos minutos después, Hermione salió de su habitación con un hermoso vestido color blanco que le llegaba hasta las rodillas y unos tacones color crema, venía con el cabello alisado y un maquillaje suave que la hacía lucir preciosa, o por lo menos así pensaba Ron mientras la observaba desde el sofá de la sala.
-Luces muy bella Hermione - Halagó Harry mientras la chica caminaba hacía la puerta.
-¡Esa es mi amiga! - Dijo Ginny quien se encontraba saliendo de la habitación de la castaña porque la había ayudado con el maquillaje - ¡Diviértete mucho!
-Gracias chicos, espero que la pasen genial en Webster Hall, prometo acompañarlos en otra ocasión - Dijo la chica despidiéndose de sus amigos antes de abrir la puerta.
Ron no la había perdido de vista ni por un minuto, sin embargo, seguían enojados y ninguno daría su brazo a torcer por ahora. La expresión del pelirrojo, cambió considerablemente cuando al abrirse la puerta se mostró a un chico rubio en un traje formal.
-Hola Hermione - Dijo Cormac mientras saludaba a la chica con un beso en la mejilla - Déjame decirte que te ves preciosa.
-Muchas gracias Cormac - Respondió la chica.
El rubio no tardó en mirar adentro donde se encontraban sus antiguos compañeros de escuela, Hermione ya le había mencionado por mensaje de texto aquella enorme casualidad y él no dudó en saludarlo - Hey Ginny, Potter ¿Qué tal chicos? Escuché que aún siguen juntos, de verdad es genial.
-¿Qué quieres que te diga Cormac? - Dijo Harry amablemente - Esta chica es única.
-No lo dudo - Respondió el rubio mientras dirigía su vista a Ron, quien se encontraba aún sin decir nada - ¿Qué hay Rey Weasley?
Ron apretó los nudillos al escuchar el apodo que le pusieron hace tantos años, sin embargo, no pretendía formar una pelea de secundaría ahí, por lo que decidió responder de manera neutra - Hey McLaggen.
Cormac se dio cuenta de aquello pero no haría un drama por ello así que decidió tomar la mano de Hermione y dirigirse al resto - Ha sido genial verlos chicos, pero tenemos una reservación. Espero que tengan buenas noches.
-Pásenla a lo grande chicos. Nos vemos luego - Se despidió Hermione cerrando la puerta del departamento.
Ni Harry ni Ginny quisieron comentar nada aún sobre el reciente encuentro entre Ron y su rival de la secundaria, Cormac, sin embargo, sería un tema que abordarían más tarde.
Una hora más tarde Hermione y Cormac ya se encontraban en el restaurante dónde el chico había hecho una reservación para ese día. El lugar era realmente hermoso y elegante, de hecho, Cormac había reservado en las mesas al aire libre, justo dónde tocaban música en vivo y hacía toda la cita más romántica, en esa ocasión cenaban la especialidad del lugar, pastas.
Aunque no todo era color de rosa en esa situación, ya que en el transcurso de la velada Hermione había conocido mucho sobre Cormac, sobretodo porque era difícil que él se callara. Cormac era una persona atenta, por lo menos en las pocas cosas que dejaba decirle a Hermione, sin embargo, no paraba de hablar de sí mismo y de lo genial que era.
-Y entonces ¿me dijiste que también eras de Londres, cierto? - Preguntó el rubio.
-Sí - dijo ella sorprendida de que la haya dejado hablar.
-¿Dónde estudiaste?
-En la Escuela Beauxbatons.
-Oh la escuela de chicas - Dijo Cormac - Tengo unas primas que estudiaron ahí.
-¿En serio?
-Sí, de hecho no se me hace raro que estudiaras ahí.
-¿Por qué lo dices? - Preguntó ella un tanto intrigada.
-Todas las que estudian en Beauxbatons son una preciosidad, y tú no fuiste la excepción.
-Ehm ¿gracias? - Dijo Hermione incómoda.
La verdad es que odiaba admitirlo, pero Ron tenía razón, Cormac era un idiota y el Rey de los babosos y ahora solo hablaba de las chicas a las cuales había conquistado con su puesto en el equipo de Futbol. Hermione solo contaba los minutos de su reloj de muñeca para que aquella cita acabara y al mismo tiempo se preguntaba ¿qué podrían estar haciendo sus amigos en ese momento?
En Webster Hall…
Los chicos y Ginny ya tenían buen tiempo desde que llegaron a la discoteca, el lugar estaba repleto de estudiantes de NYU como era de esperarse y la música retumbaba por todo el lugar. Ellos tenían una mesa en la que compartían unos tragos mientras hablaban, por lo que Harry y Ginny no dudaron en abordar el tema de Hermione.
-En serio ¿qué demonios hiciste ahora? - Preguntó Ginny.
-Solo peleamos ¿está bien? - Respondió Ron mientras daba un trago a su bebida - Eso no debería importarles.
-Pues no importa - Acotó Harry - Ni siquiera nos habías dicho que terminaste con Lavander.
-Es cierto, si no es por Hermione no estaríamos ni enterados - Dijo Ginny - Es un gran alivio que se terminara de nuevo, pero quiero conocer los detalles de porque fue esta vez.
-No tiene importancia, se acabó y punto. Simplemente quiero pasarla bien hoy sin pensar en Lavander ni en Hermione - Dijo Ron.
-Esto no tiene sentido, si terminaste con Lavander ¿por qué te enojaste con Hermione? ¿Qué pasó con lo que hablamos en otro día en el taller? - Dijo Harry confundido.
-Es obvio que quedó en el olvido ¿no crees? - Respondió el pelirrojo dando otro trago a su bebida.
-¿Qué hablaron el otro día en el taller? - Preguntó Ginny curiosa.
-No es de tu incumbencia enana - Contestó Ron molesto mientras daba otro trago.
-Ron - Dijo Harry - Debes relajarte y no bebas tan seguido o de aquí a la media noche no sabrás ni quién eres.
-No me importa, ese es mi objetivo esta noche - Dijo él dando otro trago - Las chicas son un problema enorme y no pretendo preocuparme por ella hoy.
Al decir esto se levantó de su asiento para ir a la barra a por más bebida dejando tanto a su hermana como a Harry completamente preocupado, aquello sin duda no podría ser bueno.
En el restaurante…
-Entonces dime ¿cómo conociste a Harry, Ginny y a Weasley? - Preguntó Cormac.
-Bueno la verdad a Ron y a Harry los conocí gracias a Ginny - Explicó Hermione un tanto aburrida - A ella la conocí mi primer día en la librería, me ayudó con unos libros y nos hicimos amigas desde entonces. Más adelante me invitó a vivir con ellos en el centro de la ciudad y estaría más cerca de NYU y el trabajo.
-¿Y te llevas bien con Potter y Weasley?
-Sí, ambos son grandes amigos y compañeros de piso - Seguía Hermione - Al principio no me llevaba tan bien con Ron pero hemos aprendido a convivir con el tiempo.
-No me extraña eso de Weasley - dijo Cormac con aires de grandeza.
Hermione lo miró extrañada - ¿Por qué dices eso?
-Siempre me peleaba con él, sobretodo en las prácticas para el equipo de fútbol.
-Él solo es así cuando lo haces enojar, el resto del tiempo puede ser una gran persona ¿sabes? - Defendió la castaña.
-No lo sé - Respondió Cormac - Él y yo siempre nos estábamos peleando, nunca fuimos amigos del todo y supongo que nos soportábamos solo por el bien del equipo.
Hermione no quiso decir nada al respecto y Cormac siguió hablando - Recuerdo que cuando fue nuestro primer partido los del equipo contrario le hicieron una canción.
-¿Una canción? ¿Sobre qué?
-Fue una tontería, la cuestión es que gracias a esa canción todos le empezamos a decir "Rey Weasley", no creo que le hiciera mucha gracia pero al resto de nosotros sí. Es un apodo que perdura hasta estos días como pudiste notar en el departamento.
-¿Te parece gracioso? - Dijo Hermione molesta.
-De hecho si - Dijo él - Oh, por favor no te enojes, son cosas de niños, eso fue hace años, ya no tiene importancia.
-No fue correcto que se burlaran de él así - Respondió ella igual de molesta.
-¿Por qué seguimos hablando de Weasley cuando podríamos estar hablando de nosotros?
-Porque "Rey Weasley" es mucho mejor persona de lo que tú serás alguna vez, y tenía toda la razón, eres un idiota - Junto con decir esto Hermione tomó su vaso de vino y se lo tiró a Cormac en la cara haciendo que todos los presentes voltearan a su mesa sorprendidos.
-¡¿Cómo te atreves?! - Dijo Cormac viendo como todo el vino pintaba su ropa cara de diseñador - ¡Mi padre se va a enterar de esto!
Hermione sonrió satisfecha mientras veía la cara de sorpresa y decepción que tenía Cormac. Ella tomó su cartera y le dijo una última cosa - Hasta nunca Rey de los Babosos.
Y sin decir nada más salió del restaurante con una sonrisa en el rostro mientras se dirigía al departamento. Odiaba admitirlo, pero Ron había tenido razón en todo, y por más que le costara aceptarlo le debía una gran disculpa a su amigo.
En Webster Hall…
Tal como había dicho Harry, para la media noche Ron ya no tenía ni idea de lo que hacía, ya ni siquiera tenía noción de cuantos tragos llevaba, cosa que tenía algo preocupados a su hermana y mejor amigo.
Harry se acercó a Ron quien se encontraba tomando varios shots en la barra - Viejo, creo que ya es hora de irnos a casa.
-No quiero, me estoy divirtiendo - Respondió tomando los shots.
-Pero ya es muy tarde, es hora de dormir - Insistió Harry.
-No quiero ir a casa - Dijo Ron borracho - Allá está Hermione con Cormac, y no quiero verlos juntos porque estoy enamorado de ella y tengo ganas de patearle el culo al idiota de Cormac.
-Ron - Dijo Harry al escuchar la confesión que su amigo le hizo. Vale, Harry se lo imaginaba pero obviamente Ron no diría eso tan directamente estando sobrio, era definitivamente hora de llevarlo a casa.
-Harry eres mi mejor amigo - Seguía diciendo Ron borracho - Pero Hermione también es mi mejor amiga, y estoy enamorado de ella, siempre lo he estado.
Harry abrazó a Ron por la cintura mientras él pasaba su brazo por su cuello y así sacarlo de Webster Hall mientras buscaba a Ginny con la mirada, al encontrarla la chica y hacerle señas se dirigió hasta la salida mientras Harry trataba de pasar entre la gente llevando por la fuerza a su mejor amigo borracho, quien seguía diciendo incoherencias.
-En serio Harry, ella siempre ha sido mi mejor amiga, recuerdo la playa - Cuando Ron dijo eso Harry quedó bastante aturdido, sin embargo, concluyó que su amigo ya estaba diciendo cosas que no eran ciertas y capaz aquello de la playa se lo imaginó en su estado de ebriedad.
Cuando Harry por fin logró llegar a la salida se encontró con su novia quien estaba preocupada por su hermano.
-¿Lo convenciste de volver a casa? - Preguntó Ginny.
-No precisamente - Dijo Harry mientras se paraba junto con Ginny y Ron en la avenida para pedir un taxi - él esta bastante confundido.
-¿Por qué lo dices?
-Esta diciendo muchas cosas sobre Hermione - Confesó Harry - Estoy tratando de seguirle la corriente, pero estoy seguro que solo lo dice porque está borracho.
-Hermione fue mi novia chicos - Seguía diciendo Ron ebrio - Y yo aún la amo ¿me entienden chicos?
-¿Ves? - Dijo Harry a su novia.
-Pobre Ron, es obvio que le ha afectado la cita de Hermione y Cormac - Dijo Ginny preocupada - Será mejor que vayamos a casa pronto.
-En el caso de que consigamos un taxi de una vez por todas - Acotó Harry.
-Lavander nunca me quiso, ni en la secundaria, ni yo la quise a ella - Dijo el borracho - No quiero volver a estar con ella.
Ginny se rio levemente mientras miraba a su novio - Por lo menos algo de lo que dice es verdad.
Al cabo de un rato por fin lograron conseguir un taxi que los llevara hasta el departamento. Fue una noche fuera de serie para los cuatro amigos que vivían en el departamento, sin duda, ni Hermione había planeado hacer un escándalo en un elegante restaurante para poner en su sitio a un idiota, ni tampoco Ron había pensado que estando borracho podría decir tantas verdades y que muchas de ellas no fuesen creídas ni por su hermana ni su mejor amigo… Definitivamente, todo un viernes de locos digno de la gran ciudad.
N/A: Hola mis queridos lectores y lectoras, espero que se encuentren de maravilla. He aquí este nuevo capítulo que espero hayan disfrutado, sobretodo la cita de Hermione y Cormac;)
Nos leemos mañana, un beso enorme y cuídense!
