Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, por desgracia. Pertenece a J.K.R.


Después de que Gwen se presentase, la esfera negra se sacudió. El humo blanco surgió, tomando la figura de un nuevo visitante proveniente del futuro.

-Hola, Hogwarts del pasado -el nuevo visitante era un chico con un ligero acento irlandés-. Mi nombre es Samuel Dean Finnigan.

Seamus Finnigan dio un chillido estrangulado, mientras veía como su hijo se quitaba la capa. En cuanto el rostro de Samuel fue visible, el irlandés notó como todo se oscurecía...

-Es que no aguanta ni uno -comentó Taurus, viendo como Seamus se desmayaba.

Samuel tenía el pelo castaño. Sus ojos eran negros y su piel morena. Vestía una camiseta verde del equipo de quidditch irlandés, unos pantalones grises y unas zapatillas de deporte blancas. En su rostro se podía observar ciertos rasgos hindúes.

-Pues si, Taurus -comentó Samuel, viendo a su padre desmayado-. Bueno -suspiró, agitando su varita. Seaus despertó. Dean negó con la cabeza.

-¿A qué no es divertido? -le preguntó con una sonrisa en el rostro.

-Cállate -susurró Seamus a su mejor amigo.

-De acuerdo, cuando mi padre y mi tío acaben con su debate verbal, yo continuó -dijo Samuel con sarcasmo. Padma Patil, al oír eso, abrió los ojos en estado de sorpresa.

-¿Has dicho tío? -preguntó la Ravenclaw, mientras su mente trabajaba ha toda velocidad. Su hermana Parvati se había casado con Dean. Él tenía hermanas, por lo que sabía. Pero la mayor de ellas tenía en ese momento cinco años (algo útil que la mejor amiga de tu gemela fuese la reina de los cotilleos en Hogwarts, ya que te servía de ayuda en esos casos). No creía que Seamus saliese con alguien más joven que él por diez u once años. Así que la única posibilidad, es que Samuel hubiese llamado "tío" a Dean, era porque provenía del lado materno... en otras palabras.

Los ojos de la chica se abrieron, y miró a su hijo.

-Mis padres son Seamus Finnigan y Padma Patil -declaró Samuel.

-¿Qué? -exclamó Padma, al final, poniéndose de pie-. No puedo estar casada con este imbécil.

-¿Qué quieres decir? -exigió Seamus de forma airada, levantándose también.

-¡Pues eso quiero decir! -le gritó Padma-. ¡Que no me puedo creer que esta casada con semejante idiota! ¡Eres un maldito mujeriego! '¡Te fijas en todas! ¡En todas menos en mí! ¡Me gustas, idiota!

La Ravenclaw se quedó en estado de shock, en cuanto acabó de hablar. ¡Había confesado delante de todo Hogwarts que le gustaba Seamus Finnigan! ¡Ni siquiera Parvati, que era su hermana, ni Lisa Turpin, que era su mejor amiga, lo sabían!

Seamus había sonreído, y se puso de pie, acercándose hacía Padma. La chica se sonrojo hasta la médula al verlo venir.

-Padma -susurró Seamus-. Tú también me gustas. Todas esas chicas en las que me fijaba eran para darte celos.

-Pues ha funcionado muy bien -declaró Padma, antes de besar al que sería su futuro marido. Los gemelos y mellizos Weasley, James, Sirius y Regulus se pusieron a silbar, mientras el resto del alumnado aplaudía. En cuanto se separaron, ambos se sentaron en la mesa de Gryffindor, que había sido alargada mágicamente ante la cantidad de nuevos inquilinos que habían.

-Vale. Tengo dieciocho años y soy Ravenclaw -dijo Samuel. Dean soltó un bufido.

-Jamás creí ver a un hijo de Seamus Finnigan en Ravenclaw -declaró Dean.

-Yo tampoco, y eso que él es mi hijo -dijo Seamus. Parvati y Padma le dieron un zape ha cada uno.

-Mira que sois idiotas -gruñó la segunda-. Yo soy Ravenclaw, así que es normal que Samuel este en mi casa.

-Padma tiene razón -dijo Parvati.

-Mamá y la tía Parvati tienen razón, papá y tío Dean -dijo Samuel-. Sigo. Soy prefecto y guardián en el equipo de quidditch de Ravenclaw -el equipo de las águilas empezó a aplaudir-. Me encanta Aritmancia, es la mejor asignatura que se me da...

-¿Seguro que eres hijo de Seamus? -preguntó Dean, sorprendido-. Prefecto, te gusta la Aritmancia. ¿Seguro que Padma no engañó a Seamus o algo parecido?

Padma le dio un zape, seguido de Parvati.

-¡No seas idiota, Thomas! -le gritaron ambas.

-Ten por seguro que es hijo del tío Seamus, papá -dijo David-. Samuel tiene un talento natural para quemar cosas y hacerlas explotar.

-¡Entonces si es hijo de Seamus! -dijeron Harry, Ron, Neville y Dean a la vez. Seamus se sonrojo.

-Idiotas -murmuró el irlandés.

-Sé me da fatal Encantamientos. Es en serio, no sirvo para eso, siempre me salen los hechizos al revés -comentó Smuel.

-¿Qué quiere decir, señor Finnigan? -preguntó Flitwick, profesor de Encantamientos.

-Fácil -respondió el chico-. Por ejemplo, cuando quiero atraer un objeto, lo alejó; y cuando quiero alejarlo, lo atraigo.

-Recuerdo cuando practicábamos el Aguamenti -comentó Kat con una sonrisa-. En vez de agua, te salió fuego.

-Y lo más gracioso es que el fuego era frío, no quemaba -añadió Gwen, riendo. Aunque paró súbitamente-. Lo cual es bueno, sino tendría el brazo izquierdo quemado.

-¡¿Qué?! -gritaron Lee, Luke y John a la vez, fulminando a Samuel con la mirada. Alicia, Thabata y Louis les dieron un zape.

-Ya, bueno, vale -dijo Samuel, retrocediendo un par de pasos-. Me gustaría trabajar con algo relacionado con la piromancia, como pirotécnico o algo así.

-Sin duda tienes un gran futuro con eso -declaró James. A Padma no le gustaba la idea de que su hijo trabajase con fuego, y así se lo hizo saber.

-No me gusta la idea de que trabajes como pirotécnico -le dijo la Ravenclaw a su hijo.

-Bueno, también podría trabajar como profesor de Aritmancia -Padma asintió. Ese trabajo le gustaba más.

-Y con su suerte, seguro que alguno de los alumnos acaban en llamas -le susurró Gwen a Kat en el oído. Esta rió por lo bajo.

-Por último, mis padrinos son Dean Thomas y Parvati Patil... ¿preguntas?

-¿Tienes novia, guapo? -preguntó una chica de Gryffindor. Padma la fulminó con la mirada. De la esfera surgió un gruñido amenazador. Samuel se sonrojo.

-Eh... No, no tengo -algunas chicas parecían felices por eso-. Me gusta una chica, pero sencillamente no podemos estar juntos...

-¿Por qué? -preguntó Padma a su hijo.

-Es algo complicado -reconoció Samuel-. He intentado olvidarla, pero me resulta imposible...

-Ahora me vas a decir que salías conmigo, para olvidar a tu amor -bromeó Kat, que sabía de quien estaba enamorado Samuel. El chico soltó una carcajada.

-Ya sabes que no, Kat -replicó Samuel-. Además, nos lo pasábamos muy bien juntos.

Kat rió.

-Más te vale. Te llevaste mi virginidad -dijo Kat.

-¡¿Qué?! -gritaron Harry, James y Taurus a la vez, levantándose. Kat les lanzó una mirada fulminante.

-¡Sentaros! -ordeno la chica-. Tú, James, no puedes decirme nada. Te has acostado con la mitad de la población femenina de Hogwarts. No me extraña que Lia no quiera estar contigo -James se sentó, al notar la mirada de su madre-. Tú -ahora fue el turno de Taurus de ruborizarse-, te recuerdo que te vi haciéndolo con Giselle.

-¿Quién es Giselle? -preguntó Daphne a su sobrino.

-Mi ex-novia -se limitó a responder Taurus. Kat se giró hacía su padre.

-Y tú, papá, te recuerdo que soy del futuro, y sé que ya lo has echó -dijo Kat. Harry notó como se ruborizaba.

-¿Qué? ¡No! -replicó Harry. Kat levantó una ceja.

-¿Aún no ha salido la entrevista que hiciste para El Quisquilloso? -preguntó su hija.

-Saldrá el mes que viene -respondió Luna.

-Ya veo -dijo Kat, ahora ruborizándose. No había calculado bien el tiempo. Harry se volvió a sentar, sintiendo como sus mejillas se ruborizaban.

-Bueno -algunos se sobresaltaron. No recordaban que Samuel se estaba presentando-. Esto ha sido raro. Vale, mi turno ya ha acabado, que pase el siguiente.

Y la esfera empezó a soltar humo blanco.


Hola gente,

vigésimo quinto capítulo. ¡Samuel Finnigan!

Y ahora os dejo con: *redoble de tambores* Darth Vader... Ok, no. Os dejo con: Sam Thomas.

Se despide,

Grytherin18