Esos centímetros, ese beso, ese aroma... toda ella era puro deleite. Se había sincerado conmigo y me había dejado claro de quién estaba enamorada, definitivamente tenía mucha suerte. - Uhmm sí, creo que puede ser una pista pero no me queda del todo claro... - dije pasándome una mano por la barbilla a modo de hacerme el interesante.

Una risita salió de mi boca al contemplar aquella imagen - ¿A no? Pues... ¿Qué podré hacer para que estés completamente seguro?

- Uhmm déjame pensar - dije sin dejar de hacer aquel movimiento - ¡ya se! Acércate que te lo digo al oído - cayó en mí trampa y la tumbe junto a mi mientras la besaba.

-Así... que... ¿Esta era tu gran idea? - Pregunté entre besos.

-Sí - dije juguetón. - Kate... ¿podrías avisar al médico para ver si me dan el alta? Quiero salir de aquí cuanto antes.

-Claro – contesté dándole un beso que se alargó más de lo que tenía pensado.- Vaya, parece que nuestro paciente se siente mejor - dijo la doctora, en ese momento quería esconderme, no estaba acostumbrada a esas situaciones.

-Eh... yo... sí - dije rascándome la cabeza - tengo una buena enfermera - dije mirando a Kate. - Doctora, ¿puedo marcharme ya a casa? Me siento bien, aunque aún me duele algo la cabeza, imagino que del golpe.

-Eso es normal, aunque, tiene que estar atento las próximas 48 horas si presenta algo fuera de lo normal. En unos minutos ya se podrá ir a casa - decía la doctora - por cierto, es una lástima que tenga novia...

Me quedé perplejo ante aquella respuesta - Emm... no quisiera ser descortés, pero no cambiaría a Kate por ninguna otra mujer.

La doctora se echó a reír - Era solo una broma, Richard - seguido de esto se fue. - ¿Ya habías estado con ella? Digo a solas - dije "algo" celosa.

-Emm... esto... sí - respondí nervioso.

-Te notó algo inquieto ¿Debo preocuparte por algo, Castle?

- No, eso fue antes de conocernos... pero vamos, nada que preocuparte, creo. Anda boba - dije levantándome de la cama - ven aquí - la abracé por la cintura y besé su vientre.

Me quedé pensando en sus palabras "Nada de qué preocuparte, creo" ¿Qué quiere decir con ese "creo"? Por lo visto tengo mucho de qué preocuparme.

- Kate ¿estás bien? De verdad... no es nadie. Solo existen tres mujeres en mi vida – sonreí.

-Hmmm con que tres mujeres ¿Eh?

- Sí, abogada. Deberá mejorar sus dotes para averiguarlo sino perderá muchos casos - reí juguetonamente - ¿de verdad no sabe cuáles son? - susurré en su oído - o ¿es que estas celosa?

-Sé perfectamente quienes podrían ser dos de las tres mujeres: tu madre y Alexis. De eso no cabe duda... pero no sé quién puede ser la tercera - susurré sobre sus labios.

- Tú - dije sin más atrapando sus labios. Salimos del hospital y Kate me acercó a casa, mañana teníamos la comida con sus padres y aprovecharía en la cena para preguntarle... estaba algo nervioso.

Después de dejar a Rick en casa, me fui directo a mi apartamento, encontrándome con Mady y Lanie platicando animadamente, me uní a ellas, y pocas horas después nos fuimos a dormir.

- Papiiiiiiiiiiii ¿estás bien? Estaba muy preocupada, no me vuelvas a dejar sola. - Ya estoy en casa cariño, y ya sabes que jamás vas a estar sola ¿de acuerdo? Anda vamos a dormir ¿quieres dormir hoy conmigo? - Sí por fi. - Nos metimos en la cama tan pronto cenamos.

Pude dormir bien en toda la noche, cosa que me extraño un poco, pues, mis pesadillas siempre me atormentaban. Me vestí y desayune un poco y como cada 8 días, me fui directo a ver a mis padres. Esta noche iba a ser la cena con Rick y me encontraba algo nerviosa.

La pequeña se durmió en seguida mientras le contaba un cuento tardando yo también poco en dormirme. Fuimos al parque Martha, Alexis y yo hasta que se fue acercando la hora de la cena.

Acompañé a mamá al supermercado, a comprar las cosas que se iban a necesitar para preparar la cena. La tarde se pasó volando. Todo estaba preparado.

- Hijo, por favor, te has cambiado de camisa 3 veces ya... ¡Ni que fueras a recoger un Óscar! - Madre... se trata de los padres de Kate ¡estoy nervioso vale! - dije algo alterado. Salí hacia la casa de sus padres y allí estaba, con un vino en la mano y una rosa para Kate. Llamé a la puerta.

Oí desde mi habitación como mi papá recibía a una persona -Seguramente es Richard- Pensé. Yo aún estaba eligiendo que vestido ponerme, con ninguno me conformaba, por suerte, mi madre estaba ahí para ayudarme. Por fin me conformé con uno

- Ho... Hola Señor Beckett. - Hola Richard, pasa. - Le entregué el vino y me quedé en el hall esperando.

Antes de bajar me vi en el espejo, comprobando que todo estaba bien -Vamos, Katie, que tu novio te está esperando.

Me quedé embobado al verla bajar por aquella escalera tan elegante. - Richard, ¿te vas a quedar ahí parado o es que no te gusta lo que ves? - me dijo su padre cortante.

Podía notar la mirada de Rick fija en mí, lo que hizo que me ruborizará.

- Kate, estas... preciosa, ten, esto es para ti - dije tendiéndole la rosa - aunque no es comparable con tu belleza.

-Gracias - le dije. Noté como Richard estaba nervioso. - No lo torturaste ¿Verdad, papá?

- ¿Por quién me tomas Katie? Además aún no he tenido tiempo para hacerlo... en la comida ya veremos - rió Jim y yo me tensé aún más mirando a Kate suplicante.

-¡Paaapaaa! ¿A caso es necesario? - él solo asintió con la cabeza y Rick trago saliva sonoramente.- Anda... que esperan, la comida se va a enfriar - dijo mi mamá, todos nos sentamos en la mesa,

-Esta comida está excelente Señora Beckett. - Oh, por favor Richard, llámame Johanna, hay confianza ¿no? Y gracias, me ayudó Kate con todo - dijo guiñándole a Kate. - De... de acuerdo Señ... digo Johanna.

Está disfrutando de la cena, realmente nos la estábamos pasando bien. Hablamos de cosas triviales sin importancia hasta que Rick...

Mi móvil empezó a sonar y me puse nervioso al ver que era Alexis, siendo de noche ya sabía yo de qué se trataba. - Disculpadme un segundo, es mi hija. - Me levanté y me alejé un poco, al volver vi que habían estado escuchando cómo le decía que no había monstruos debajo de su cama y la tranquilizaba.

-Katie, sabes que el que tu novio tenga una hija hace más seria la relación ¿Verdad? - El comentario de mi papá hizo que reflexionara un poco, no había visto de esa manera las cosas. No me dio tiempo de decir palabra alguna, ya que, Rick estaba de vuelta.

- Perdonad, era mi hija y los monstruos de debajo de la cama - reí y con ello Johanna.

-Debo decir, Richard, que me llevé una gran sorpresa al ver a tu hija, es un punto a tu favor- decía mi padre

-Es lo mejor que me ha pasado en la vida, no me arrepiento de haberla tenido. Un hijo te cambia la vida pero jamás hubiera imaginado que para tanto bien.


Hasta aquí hoy.

Esperamos reviews.