Capítulo 16: Burlando al bien
-7ª Parte-
-¡Mierda!
Era algo que habían soltado bruscamente los tres líderes a pesar de estar en dos lugares distintos. Aunque lo habían dicho sincronizados y con el mismo sentimiento de rabia, la razón, por la que habían maldecido, era muy distinta. Por parte de Dragon, debido a que su guardaespaldas y el de Dog tardaban demasiado en mandarle los malditos programas; Por parte de Dog y Wolf, debido a la persecución insistente y pesada del Akatsuki, y de la policía japonesa y china, donde en varias ocasiones tenían que pisar el acelerador peligrosamente, para que no les pisara los talones.
La impotencia por un lado y la persecución por otro, era algo que iba de la mano, haciendo que la desesperación saliese a flote, dando lugar a soltar palabras bruscas al unísono.
Sasuke, el único líder solitario, no solo maldecía, sino que de vez en cuando, se dedicaba a golpear la mesa lleno de rabia y frustración, dispuesto a matar a los dos guardaespaldas que había dejado en la sala de vigilancia. Le importaba una mierda quedarse sin guardaespaldas y en consecuencia, que Dog se quedara sin el suyo, porque…
¿Qué cojones estaban haciendo esos dos inútiles?
Su función principal era la de quedarse en la sala de vigilancia, no solo atentos y preparados a lo que ocurriese, sino también para cuidar a las mujeres de Wolf y Dog, donde Yamato y Sesshomaru se las había custodiado para así evitar atentados por parte de Karin o de alguna otra VIP. Pues estaba claro que la pelirroja no era la única capaz de hacer algo a sus espaldas. Ya se encargarían de arreglar ese asunto cuando todo estuviera solucionado, porque, por lo menos, por su parte, no se iba a quedar de brazos cruzados.
Apartó el asunto de las VIP para centrarse en el problema tan grande que tenía entre manos. Los segundos seguían pasando y a través de uno de los monitores, veía la persecución de sus colegas, donde su abuelo había decidido centrarse exclusivamente en ellos. Estaba convencido de que aquel anciano se había puesto en contacto con la policía local y la japonesa para que todos se concentraran en perseguirles, abandonando el coche donde le había hecho creer que iba él con Sakura.
¡Maldito zorro astuto!
Volvió a mirar el reloj, luego la hora en la que había mandado el email pidiendo los programas.
¡Mierda!
Habían pasado casi veinte minutos y los estúpidos guardaespaldas seguían sin enviarle los programas.
Algo tenía que haber pasado, pensó desesperado.
No era normal que tardasen tanto, estando Phoenix y Heaven allí, siendo ellas las primeras en apurar a Gaara y a Jaken para que enviasen los programas de marras.
Y si no había pasado nada, ¿sería acaso un problema de conectividad?
Para evitar que los rastrearan, Tenten se había ocupado de acceder a Internet a través de una señal de Wifi de una de las casas cercanas. Gracias a sus habilidades, estaban teniendo buena señal, pero ahora comenzaba a dudarlo.
-¡Mierda! –volvió a perjurar al tiempo que volvía a golpear la mesa.
No podía seguir divagando. Tenía que hacer algo y lo primero que tenía en la cabeza era la de ayudar a sus colegas líderes, aunque eso no estuviera dentro del plan.
Sakura que no dejaba de observar las noticias asustada, escuchó como alguien movía el asiento en un brusco sonido. Al girarse, se encontró a Sasuke levantado y a grandes pasos, cogió su larga gabardina oscura, para después armarse con todo lo que tenía a mano. Sus movimientos provocó la atención de Ying y Yang.
-Dragon-sama, ¿qué pensáis hacer? –había preguntado Ying confuso.
-Voy a matar a unos cuantos civiles y a esos hijos de puta –resumiendo de forma simple y eficaz.
Sakura agrandó los ojos. Los rostros sorpresivos y de alarma de Ying y Yang no ayudaron a que su temor disminuyera. Salir a la calle en solitario y para matar, supondría una exposición demasiado alocada, donde nadie podría salvarlo.
¿Acaso estaba insinuando que Wolf y Dog no podrían salir de aquella encrucijada y que morirían? ¿Por eso se estaba jugando el pellejo? ¿Para morir como ellos?
Sakura no pudo evitar sentirse culpable.
Si no se hubiera marchado…
Ahora…
Sasuke…
¡No!
¡No quería que Sasuke muriese cuando lo había recuperado!
Sakura estaba a punto de detenerlo, pero, de repente, la televisión y los monitores con los que trabajaban se pusieron negros. La chica puso su atención en los monitores y a teclear con rapidez para recuperar la señal.
-¡¿Qué pasa?! –exclamaba Yang escandalizada.
Y si aquello no fuese a peor, todas las luces se apagaron completamente, quedando la habitación a oscuras, teniendo como única luz la lluvia que había en los monitores.
-¿Qué está pasando? –preguntaba Sakura mirando hacia todos lados.
Su miedo pasó a sorpresa y a alivio, al sentir como Sasuke se había situado a su lado, apegándola a su cuerpo como símbolo de protección, estando él con la pistola en mano preparada por si se trataba de una emboscada. Se aferró a él tanto como pudo, pero entonces se fijó en que la ciudad sufría el mismo apagón.
¿Qué significaba todo aquello?
.
La calle principal se encontraba desierta de coches regulares o de peatones dispuestos a cruzar la vía. Tan solo se encontraban los coches policiales inundándola con el ruido agudo de sus sirenas, de los neumáticos chirriando cuando llegaban a una curva y de los disparos, convirtiendo aquella calle en la protagonista de una película de acción.
Madara había sido muy inteligente al adivinar los planes del Dead Moon y había dado la orden de acordonar las diversas zonas, donde se imaginaba que pasaría el coche donde iban los líderes del Dead Moon y seguramente, sus malditos nietos. Le había ordenado al jefe de la policía local que todas las personas se quedaran en sus casas o en el interior de algún comercio o cafetería para así evitar problemas como el asesinato accidental de algún civil. En lo personal, le importaba un reverendo pepino llevarse a alguien por delante, pero eso provocaría una rebelión en la ciudad y quizás la pérdida de la alianza con la policía japonesa, y por mucho que le jodiera, ahora mismo los necesitaba para atrapar a sus nietos y recuperar los programas que le habían robado.
El Dead Moon por su parte, podrían llevarse a varios civiles por delante, porque ellos no estaban sujetos a ninguna ley. Así que no tendrían problemas en coger a alguien de rehén y así poder detenerlos. Era por eso, que debía tener a toda esa gente débil apartada de su objetivo. Esos muchachitos, pero especialmente sus nietos, pagarían por la burla que le habían hecho. Todos sin excepción, lo pagarían.
.
La excelente habilidad de Shunran era lo que les estaba salvando de aquella persecución, así como Toran, quién de copiloto con un mini portátil en su regazo y un auricular en una oreja, se dedicaba a indicarle el camino que su hermana tuviera que tomar.
-¡Mierda! –perjuraban los líderes, aprovechando para cambiar la munición de sus armas, teniendo los disparos rozando la carrocería del coche, donde tendrían que deshacerse de él por lo inútil que estaba quedando.
-¡Toran! ¡¿Tan estúpida eres para no encontrar una jodida salida?! ¡Esto me está tocando los huevos! –gritó Wolf al borde de la histeria.
-En serio que lo intento, Wolf-sama –decía la mujer con sus ojos nerviosos puestos sobre la pantalla-. Pero no importa qué ruta cojamos, se anticipan a nosotros –explicó temerosa por el enfado que sufrían sus jefes.
-¡Pues al próximo que esté delante, lo pasamos por encima! –decretó Sesshomaru tan harto como su compañero.
-Pero… Pero… Dog-sama… -estaba a punto de quejarse la que iba conduciendo.
-¡O se apartan o los apartamos! ¡Así de simple! –apoyaba Yamato la idea del albino. Estaba harto de aquello y de dar tantas vueltas, como si ellos fueran los ratones ante decenas de gatos que jugaban con ellos. Era hora de demostrarles que el ratón podría con el felino.
Sin embargo, tanto Shunran como Toran no estaban muy de acuerdo con la idea. La más mayor observó a través de la pantalla, donde al cruzar la esquina, tendrían que llevarla a cabo, y aunque la calle era larga, ancha e iluminada al igual que la calle principal de Shibuya, eso le daba más ventaja a la policía donde venía con casi seis coches patrulla.
¿En serio pretendía que chocaran contra ellos a la velocidad que iban?
¡Era un suicidio!
Repentinamente, la portátil que cargaba Toran se volvió negra y lo mismo ocurrió con la gran pantalla de uno de los edificios donde anunciaban la próxima película a estrenarse.
Todos los paneles luminosos anunciando su respectiva publicidad sufrieron el mismo colapso e incluso la radio de los coches policía y del Akatsuki donde se escuchaba la comunicación de unos con otros se apagó de repente.
Luego de aquello, se produjo un apagón general por toda la ciudad.
Aquella situación provocó que la policía dejase de disparar, temerosos de poder darle a alguien sin querer.
La confusión de lo que ocurría inundó a todos los funcionarios, que no paraban de preguntarse lo que ocurría y a tratar de comunicarse con sus colegas sin éxito.
A través de la única luz de los faros, los policías y el Akatsuki, se fijaron en que los civiles se asomaban a través de la ventana y los que estaban en el interior de establecimientos, salieron a la calle teniendo como máxima preocupación aquel apagón.
Segundos después, la luz se restableció por toda la ciudad. Sin embargo, en todas las pantallas sufrió un cambio del negro al azul cielo.
-¿Qué está pasando? –preguntaba Toran inquieta, donde lo mismo ocurría con su portátil como si estuviera sintonizada con el resto de pantallas televisivas.
Los dos líderes también observaban aquello sin entender nada. Les extrañaba aquello y algo les decía que no era cosa de la policía ya que habían dejado de atacarles. Estaban convencidos de que no habían sido por la gente que había salido a la calle, ya que eso les resultaría beneficioso para ellos.
¡Podrían aprovechar ahora!
Shunran viendo el frente los seis coches patrulla acercándose más, aunque a una velocidad bastante aminorada, observaba de vez en cuando la pantalla de la portátil que ahora, del azul celeste se transformó bruscamente en lluvia como si de una televisión analógica y estropeada se tratara. Se fijó en el resto de pantallas, donde ocurría lo mismo, llamando la atención de toda la gente que estaba por allí y que hablaba con el de al lado por aquel fenómeno tan extraño.
Poco a poco y como si los problemas tecnológicos se estuvieran solucionando, empezó a escucharse una voz de fondo. Lo mismo iba ocurriendo en las radios de los policías. Segundo a segundo, todas las pantallas iban tomando una misma película, donde por la imagen, tenía toda la pinta de ser un vídeo casero. En aquella película, podía verse un escenario bastante sencillo, a gente delante viendo a la persona que estaba cantando. Debido a que estaba alguien grabando aquella función, impedía ver bien a la persona que cantaba, pero para la gente que estaba en la calle aquello era secundario, porque… Aquella canción que les sonaba de oídas para la gran mayoría… Que aquella… ¿niña de cinco años?... … …cantaba, los hechizaba de sobremanera.
Aquella canción que la niña cantaba era la de "Amazing Grace", un himno religioso, donde muchas personas devotas del cristianismo o expertos en música, la escuchaban con sumo placer. Sin embargo, lo mismo ocurría con chavales con pintas de criminal e incluso con niños que detestaban ese tipo de canciones. Lo mismo sucedía con la gente que estaba en la calle, donde se pararon a escucharla como si estuvieran escuchando a los mismísimos ángeles.
Aquella retransmisión no solo se escuchaba en la gran ciudad de China, sino también en todas las radios ya fuesen caseras o de la policía, donde tanto Taichi como Naruto al ver la pantalla, descubrieron sorprendidos de quién se trataba. La habían visto en la fotografía que su colega Koga guardaba, donde era imposible no reconocerla. Si hasta iba vestida igual que en aquella instantánea.
-¿Qué cojones está pasando? ¿Por qué se está retransmitiendo un vídeo de la novia de Koga?
-Yagami-sama –le dijo un compañero apurado con un móvil en la mano, siendo ese, al parecer, su único medio de comunicación-, nuestros colegas en Japón nos acaban de comunicar que se está retransmitiendo lo mismo por todas las televisiones y radios de Japón.
-Daisuke dice que está pasando lo mismo en Francia.
Taichi agrandó los ojos.
-¿Acaso me estás diciendo que están retransmitiendo esto a nivel mundial? –sin dar crédito a sus propias palabras.
-Pero… es muy bonita –dijo suavemente el que conducía con una sonrisa boba-. Esta niña canta como una verdadera diosa.
Taichi miró de reojo al que conducía, encontrándolo tan ensimismado donde su conducción se volvió torpe y patosa.
-¡Mierda! ¡Se trataba de eso! ¡Rápido, apagad todas las radios y televisiones!
-¡Oh, capitán! ¡Déjeme escucharla otra vez! –protestó esta vez otro de los policías que iba en el coche, dejándose llevar por la vocecita que volvía a escucharse desde el principio como si estuviera en modo de repetición.
Y no solo pasó con aquel policía sino con el cuarto que iba en el coche que Taichi iba.
Y así, como Hamelín con su flauta que atraía los ratones, la dulce y melodiosa voz de Rin cantando una y otra vez "Amazing Grace" distrajo a casi todos los policías y a toda la gente que estaba en la calle de China, que veían aquel vídeo en las grandes pantallas.
.
Tal como había anunciado uno de los policías que iba en el coche con Taichi, aquel vídeo no solo se estaba emitiendo por Japón y Francia, sino también por todos los países que estaban en el globo. Los hospitales no eran ninguna excepción, y aunque según la ley, no debería de hacerse ruido al tener las televisiones con el volumen tan alto, el personal sanitario permitía que aquella voz inundase por todos los lugares del edificio. Era como si aquella voz tan angelical les librase del estrés rutinario que sufrían, así como un remanso de paz para los pacientes que estaban ingresados y tristes por tener que pasar sus días entre cuatro paredes, algunos sin ser visitados por la familia y amigos.
En uno de los hospitales nipones, en una habitación aislada y llena de aparatos con su constante sonido, se encontraba Koga en coma. La canción de "Amazing Grace" interpretada por de Rin se escuchó de fondo al estar la puerta abierta y dejada en un descuido por una de las enfermeras. Aquella voz entró por los oídos del policía y abrió los ojos bruscamente.
-Rin… -fue lo primero que dijo en un tono cargado de deseo y éxtasis.
.
Shunran había tenido que frenar como el resto de coches patrulla que tenía enfrente a bastantes metros de distancia, cuando la muchedumbre se había apelotado en medio de la carretera con intenciones de ver la gran pantalla y a la niña que cantaba.
Ni los dos líderes, ni Toran se quejaron por esa acción tan brusca, porque al igual que medio mundo, se encontraban estupefactos ante lo que veían.
Y como si estuviera pasando algún tipo de carroza navideña, en menos de cinco segundos, la carretera se inundó de peatones, rodeando el coche del Dead Moon y de los que les seguían, sin importar que pudieran salir atropellados. Estaban tan hechizados por la canción que ya no sabían en qué lugar se encontraban y quién tenían al lado.
Lo mismo ocurría con los dos líderes, aunque uno más que el otro, observaba aquella niña cantando con una voz tan dulce como inocente con los ojos abiertos como platos.
-Oye, ¿esa no es…? –preguntaba Wolf mirando a Sesshomaru.
Pero Sesshomaru no hacía caso a lo que su colega le había preguntado, de hecho, se había olvidado de que estaban siendo perseguidos, aunque sus persecutores se habían quedado estancados igual que ellos, sin poder y sin querer avanzar, todo por culpa de ese vídeo donde se mostraba a una Rin muy pequeña con su vestidito verde vaporoso, con su sonrisa ingenua y feliz, cantando "Amazing Grace" ante el público, siendo grabado por una cámara casera. Debido al escenario en el que se encontraba, daba la impresión de ser una representación del colegio.
El pitido de uno de los coches de detrás, despertó a los dos líderes y a Toran y a Shunran de su ensoñación. La policía se había quedado atascada como ellos, pero si no podían moverse en coche, podrían escabullirse andando, infiltrándose entre la gente, sin que la policía ni el Akatsuki lo supiesen. Aquella gente allí amontonada podrían salvarles y a las malas, podrían huir, llevándose a alguien de rehén.
-Vamos –dijo Wolf abriendo la puerta y escuchando cómo alguien intentaba abrir el camino a disparos, donde posiblemente se trataría de Madara, quién no había caído en el embrujo de Rin y ya no le importaba llevarse a inocentes si con eso lograba eliminar a los que se habían burlado de él- ¡Rápido!
Y colocándose las capuchas de sus gabardinas para ocultar mejor su aspecto, se infiltraron entre la gente para dirigirse hacia las afueras de la ciudad, donde seguramente Kouji, Ken y Miyako les estaría esperando.
Sesshomaru por su parte, observaba cómo la gente saltaba a protestar de interrumpirles la emisión, aunque la hubiesen visto y escuchado casi diez veces.
Todos y él mismo habían visto por primera vez a una Rin que él hubiera preferido guardar para sí mismo. Ni siquiera durante su post secuestro, donde habían llegado a tener una relación de pareja. Que la viera al mismo tiempo que los demás, lo molestó.
La pregunta era, ¿dónde había estado ese vídeo? Y sobre todo, ¿quién lo había emitido?
.
El tiempo pasaba y la retransmisión todavía no se cortaba. Seguía emitiéndose el vídeo de cinco minutos una y otra vez, donde sería imposible no aprenderse la canción de tanto escucharla y aún así, era imposible apartar la mirada. Eso les estaba pasando a Dragon junto a Sakura y Ying y Yang, que ahora se encontraban tranquilos, con la luz de vuelta.
-Ah… Esa es Rin… -decía Sakura aún perpleja por lo que estaba viendo. Tras preguntarse en cómo era posible que se estuviera viendo por todas las pantallas, llegó a la conclusión-. ¿No será que han usado el programa de emisión a nivel mundial? –mirando a Sasuke y a Ying y Yang, quiénes estaban igual de hechizados que ella.
El sonido de una llamada, los despertó de su embobamiento, donde fue la propia Yang quién contestó al comunicado, colocándose los auriculares.
-¿Sí? ¡¿En serio estás con ellos, Ken?! –mirando a su líder con una expresión de alegría- Sí, enseguida se lo comunico –apartando un poco el auricular-. Dragon-sama, Ken me acaba de decir, que Wolf-sama y Dog-sama han llegado hasta ellos y ahora se encuentran fuera del radio policial y del Akatsuki.
-¡¿En serio?! –exclamaba Sakura feliz y aliviada.
Pero Sasuke no parecía convencerse de que todo se solucionase tan fácilmente. Arrebatándole el auricular a Tenten, lo llevó a la oreja para comunicarse con Ken y comprobar personalmente que no se trataba de algún tipo de encubrimiento.
-¡Ponme con ellos ahora mismo, Ken! –exigió Sasuke con ferocidad.
Fueron segundos en un tenso silencio, hasta que poco a poco pudieron observar como el líder más joven se iba calmando, seguramente tras escuchar las voces de sus colegas al otro lado del auricular.
-Ya veo –mirando la pantalla, donde la retransmisión se cortó abruptamente, para volver a las noticias de la televisión local, observando como la presentadora se encontraba en otro mundo. El brusco corte del vídeo y que volviera a estar en pantalla, la trastocó completamente-. Fueron ellas que han usado uno de los programas de mi abuelo. No hay otra explicación. Aunque por lo que veo, ya han cortado la retransmisión. Sí, no se sigue emitiendo, Sesshomaru. Muy bien. Entonces, seguiremos con el plan inicial. Vosotros regresáis a Japón y yo me quedó con Ying y Yang y con Sakura hasta pasado mañana. A partir de ahora, nuestro último contacto será cuando lleguéis a la base. Dejaré a Yang a cargo de ello –y dicho esas palabras colgó-. Aunque hemos sufrido una pequeña variante, procederemos a como teníamos previsto. Yang cuando Wolf y Dog se comuniquen contigo para anunciar que llegaron a la base, házmelo saber cuanto antes.
-Entendido –contestó la chica sumisa.
-Recoged esto y regresad a vuestra habitación. Ya os llamaré cuando os necesite.
¿Eso significaba que por fin estarían solos?
Fue el pensamiento instantáneo de Sakura.
Prefirió esperar a que Ying y Yang terminasen de acatar la orden de Sasuke y así hablar sobre el asunto pendiente en el ascensor, o más bien continuar con lo que estaban haciendo
Se sonrojó solo de recordarlo.
Estaba convencida de que tendrían una relación amorosa, donde a Sasuke no le importaría el lazo familiar que los unía.
Jamás podría imaginarse que sus pensamientos eran totalmente erróneos. Y todo porque Sasuke…
CONTINUARÁ…
Notas de la autora:
No gritéis, ni me amenacéis, que aunque sé que dejé el capítulo en un punto sin terminar, eso no quiere decir que no vuelva a actualizarlo de forma regular cómo hacía antes. Así que tranquilos. En el siguiente, la razón de porqué Sasuke le dirá que no a Sakura. Sin olvidarnos del tema del vídeo y lo que eso ha causado.
'Atori' – BPS - Begodramon
