Hola, ¡hola a todos! Bienvenidos a un nuevo capitulo de este fic. Bueno, primero que nada me disculpo por estar ausente tanto tiempo, realmente fue algo de lo que no estoy muy orgulloso, pero, como no hay mal que por bien no venga, por esta ocasión me he visto inspirado, aunque sea de forma tardada, para escribir y escribir varias ideas de capitulo. Eso si, no las he terminado, pero en estos casi dos meses de ausencia pude aclarar y ordenar unas cuantas formas para desarrollar la historia y con estas, obviamente vienen unos capítulos interesantes, o por lo menos de esa forma lo veo yo. Bueno, antes de terminar con la introducción, quiero aclarar que la idea de este capitulo surgió de parte del juego de Monster High "13 Wishes" del Nintendo DS, aunque solo lo probé poco tiempo, me gusto el concepto y quise mezclarlo con las ideas de mi fic, a ver que tal. Y sin mas que agregar les dejo el capitulo.


Capitulo 25: Sombras. Primera parte.

¿Estas ahí cierto? Bueno, así debería ser, es decir, sino como lees esto ¿Cierto? Eh... bueno, quizá no debí empezar así, es mi primera vez escribiendo esto y quería dar una buena presentación. Bien en fin, mejor voy a lo importante, si recordaran, estos últimos días y semanas, Cristian ha estado "previniendo" que pasen cosas malas en algunos eventos relacionados con Monster High, pero algo con lo que no contamos era lo que paso antes de un eclipse. Howleen encontró una lámpara donde vivía una genio llamada Gigi, ella cumplía trece deseos a quien portara la lámpara ¿Genial, no? Pues había algo mas que no sabíamos y era sobre la existencia de la hermana de Gigi, Whisp. Whisp no era como su hermana, sus intenciones no eran las mejores ni sus métodos los mas justos, ella pretendía obtener el poder de genio de su hermana gracias a un deseo de Howleen durante el eclipse. A pesar de que tratamos de detenerla con un espejo mágico, ella nos envió dentro de la lámpara para evitarlo. Y aunque estuvimos cerca de evitar que cumpliera sus planes, ella lo logro... se hizo con toda Monster High. Y ahí es donde comienza nuestra historia.

Firma Frankie.

En un lugar oscuro, cubierto por nubes de tormenta, viéndose el edificio de la monstruosa escuela a la distancia, se encontraban Frankie, Gigi y Cristian ocultos de lo que parecían ser versiones sombra de los alumnos de Monster High. La chica de piel verdosa terminaba de escribir en un cuaderno que ponía "Bitácora" en la portada para entregárselo a Cristian después de eso.

-¿Y ya? ¿No necesitas que escriba mas o de algo en especifico? -Pregunto Frankie no muy convencida de su entrada en ese cuaderno.

-Con eso esta bien, créeme, es suficiente para explicar nuestra situación actual. -Contesto el portador sonriendo cuando la voz de la genio capto la atención de ambos.

-Ay no, Ay no. Esto esta mal. ¿Como pude dejar que Whisp se saliera con la suya? ¿Como resolveré esto ahora? -Se preguntaba y a la vez se lamentaba la genio.

-Descuida, quizá no pudimos evitar que Whisp obtuviera el poder de genio, pero aun podemos detenerla. ¿Cierto Cristian? -trato de animar Frankie a Gigi, volteando a ver al portador esperando que la apoyara.

-Claro, todo es posible, aunque no prometo nada. -respondió Cristian aun cuidando que nadie los encontrara.

El chico echo otro vistazo en los alrededores y, tras comprobar que no había nadie buscándolos, se acerco a las dos chicas.

-Bien. ¿Recuerdan cual es el plan? -preguntó el portador serio.

-Si, buscar al resto de las chicas y encontrar todos los fragmentos del espejo. -Repasó Frankie decidida, Cristian asintió con la cabeza al estar de acuerdo.

-Whisp debe tener el ultimo fragmento, por lo que enfrentarla será inevitable. Y Gigi, Frankie, recuerden, si se encuentran con él, no traten de enfrentarlo huyan. -Advirtió el portador con suma seriedad y preocupación.

Ambas asintieron con duda mientras Cristian se acercaba un poco y les entregaba tres naipes a las chicas. Tras eso, él se alejo solo para desaparecer a la distancia.

-Parece que no hay nadie cerca. De acuerdo, andando, hay que encontrar a las chicas. -dijo Frankie saliendo de su escondite seguida de la genio con algo de duda.

-Frankie... -hablo Gigi captando la atención de la chica. -Lo siento.

-¿Eh? -cuestiono ella al no comprender a que se refería su amiga.

-Esto es mi culpa, de no haber empezado a concederle deseos a Howleen, nada de esto hubiera pasado. -explico Gigi con pena.

-Oye, no te preocupes, esto no es culpa de nadie. Cuando cosas así pasan, la responsabilidad no solo es de una persona. Además, señalar culpables no resolverá nada. Ya veras que las cosas se arreglaran. Ahora vamos, tenemos que encontrar a las demás. -dijo Frankie animando a la genio. Gigi aprecio el apoyo y de inmediato siguió a su amiga esta vez con mas entusiasmo.

Mientras ellas iban en su propia misión para detener a Whisp, Cristian caminaba rumbo al interior de Monster High con un fin en especifico, derrotar al que había sido la causa de su fallo. El portador cerro los ojos preguntándose como era que habían llegado a esto. Todo marchaba bien ese día, aunque durante el transcurso de los eventos que no pintaban nada bien surgió una solución, la misma oscuridad se encargo de hacer que esta fallara. Ahora era responsabilidad de Cristian detenerse a si mismo.

Flashback...

Otra mañana tranquila como siempre, los problemas con los interruptores habían disminuido, por no decir que habían desaparecido momentáneamente. Ese día ingresaban todos los alumnos a la escuela con una actitud determinada. Quizá deseando cumplir algunos objetivos. Aunque nuestro conocido grupo de alumnas también tendría una aventura, esa la veríamos mas adelante...

Por otro lado, Cristian, el portador oscuro llegaba a la escuela listo para continuar con todo lo relacionado a esta; todo el alboroto que había últimamente le había retrasado en... lo que se supone que hiciera. Si sus notas bajaban le podría ir muy mal, aunque... eso no engañaba a nadie, el quería mejorar solo por alguien, cierta zombi muy especial para el. Estaba decidido a mejorar, lo haría, estaba seguro; en ese momento alguien le dio un ligero pero un poco doloroso golpe en el brazo derecho, lo que hizo que el portador saliera de sus pensamientos.

-¡Hey! ¿¡Por que me pegas!? -pregunto Cristian algo molesto al ver que quien lo había "atacado" se trataba de Howleen.

-Eres un tonto ¿Lo sabias? ¿Como te atreves a hacerle eso a una amiga? -Cuestiono la chica lobo enfadada.

-¿¡Que!? ¿Ahora de que rayos hablas? -Continuo el chico preguntando molesto.

-Hablo de Twila ¿¡Como te atreviste a... !? -en ese momento, Twila paso al lado de ambos sin siquiera prestarles atención.

Ambos pararon su discusión un momento y la vieron ir hacia su casillero, sacar algunas cosas y se dispuso a irse. Cuando ya estaba por alejarse de ambos, Howleen le dirigió la palabra.

-Ehh... ¿Twila? ¿Estas bien? -le pregunto la chica lobo un poco confundida.

-Si ¿Por que no habría de estarlo? ¡Oh, hola Cristian! No te había visto. -le saludo la chica también confundiendo al portador.

Tras esa frase ella siguió su camino alejándose. Howleen dio un largo suspiro resignada y le volvió a dirigir la vista al portador esta vez inexpresiva.

-De acuerdo, parece que esta vez estas en muchos problemas. Pero de momento no podrás resolverlos tan fácil. Ven acompáñame necesito la ayuda de ambos. Tras eso, la chica lobo se llevo a Cristian a otro de los pasillos de la escuela para que lo ayudara con cierto asunto que le impulsaría a ser popular según ella.

Ya con el plan de Howleen en marcha tanto Cristian como Twila veían con asombro y confusión como ella preparaba un gran letrero con su nombre en el, esperando que iluminara todo el lugar y llamara la atención de todo aquel que se acercara.

-Yo... quiero aclarar que pienso que esto no es una buena idea. -comento Twila aun dudando de las acciones de su amiga.

-Ella tiene razón. ¿Esto es realmente necesario Howleen? -le pregunto el portador viendo como ella continuaba arreglando todo.

-Si, si que lo es, nadie en esta escuela me conoce mas allá como la hermana molesta de Clawdeen y Clawd. Es necesario hacerme notar. -argumento ella con algo de melancolía.

-Siempre hay otras maneras de hacerlo. -tras decir eso el portador sonrió de forma comprensiva tratando de animar a su amiga.

-Es cierto. ¿Quien quiere ser popular? Ser reconocido muchas veces no es lo mejor. -de nuevo hablo Twila uniéndose al grupo con una amplia sonrisa que demostraba la confianza que los tres se tenían; al fin y al cabo Howleen y Twila eran amigas muy cercanas y Cristian las había conocido desde el primer día que llego.

Howleen por un momento se sintió feliz con esas palabras, lo suficiente como para olvidar momentáneamente su plan. Repentinamente, ella sacudió la cabeza y se separo de su amiga y el portador, volviendo a su plan original.

-Quizá tengan razón. Pero debo hacer esto, por una mejor situación. Por ser alguien. -Dijo tratando de no sonar triste por ello, no es que rechazara a quienes la querían, pero esas ultimas palabras hacían que ella mas quisiera que los reconocieran. Lo hacia por ellos pensaba.

-Ahh... Howleen, mejor te veo luego. Y... si de algo sirve, no tienes por que ser popular. Las personas que te quieren saben lo mucho que vales. -después de decir eso, Twila se fue por donde vino.

Cristian se acerco a ayudar a la chica lobo no solo con su escenario, sino con algún consejo.

-Sabias palabras de una amiga que solo quiere que seas feliz. Valorar lo que tienes hará que te sientas valorada mañana. No te pido que te conformes con lo que tienes, de hecho admiro tu determinación a escalar y mejorar. Pero, creo que vas por la dirección equivocada. Y yo no te puedo indicar cual es el camino correcto. -Le dijo Cristian de forma suave pero directa.

-Ugh, suenas igual a mis hermanos... Y lo agradezco. Quizá seas un cabeza hueca, pero si que sabes mantener la amistad de alguien. Ya veo por que Twila... Olvídalo. Mejor terminemos esto. Se que ustedes me aprecian mucho y yo aprecio a ambos, pero a veces desearía saber si no todo lo que hay en lo popular es superficial, y si lo es, cambiarlo para bien. -dijo Howleen con esperanza, lo que hizo sonreír al portador oscuro quien se acerco a alborotarle el cabello como si de una niña se tratara.

Fin del Flashback.

"Y después de eso ella encontró una lámpara mágica. Pudo haber echo una diferencia, pudo cambiarlo para bien... pero la oscuridad la tentó." Pensó Cristian borrando una sonrisa que había llegado momentáneamente al recordar esos momentos.

De repente, algo se movió entre las sombras que dominaban ese lugar, una figura familiar se trato de acercar al portador y este lo noto volteándose inmediatamente y sacando su espada por si tenia que defenderse.

-¡Se que estas ahí! ¡Muéstrate ahora si no quieres pelear! -Advirtió el chico apuntando su técnica hacia la oscuridad, donde alguien salía.

Por otro lado Gigi y Frankie habían logrado rescatar a Lagoona cerca de la piscina, la habían dejado a su suerte atada de pies y manos. Tan pronto la liberaron, ella se sentía horrible, recordaba como se había comportado por desear haberse convertido en un monstruo de agua dulce. Se lamentaba por no escuchar a Gill y en ese momento a mente llego que no recordaba ni sabia donde estaba.

-Lo... lo siento chicas. Realmente me deje llevar por el deseo. Y ahora todas estamos es problemas por no haberles ayudado. Perdónenme. -Se disculpo Lagoona con suma tristeza. Pero alguien le coloco una mano en el hombro en señal de apoyo.

-Lagoona, no te lamentes por lo pasado. Aun no ha acabado, si queremos resolver las cosas debemos detener a Whisp. -le dijo Frankie con Gigi al lado.

-Los deseos no son malos, pero hacen que las mas oscuras sombras ocultas en el corazón de la gente salga. Frankie me mostro que no debo dejarme dominar por esas sombras, y quiero ayudarte a que eso no te ocurra. -le animo la genio.

Cuando Frankie iba a quitar su mano, esta se separo del resto de su cuerpo, provocando que las tres rieran.

Después de eso, se decidieron a buscar al resto de sus amigas.

Primeramente irían por Clawdeen, buscando por todo la escuela, tuvieron que evitar a muchos alumnos que estaban bajo el poder de la genio oscura, cuando finalmente llegaron a uno de los muchos salones, se encontraron con Clawdeen, siendo atacada por varios interruptores, la chica lobo tenia puesta su armadura y se defendía con su lanza. Al ver como su querida amiga tenia una clara desventaja, el grupo decidió usar uno de sus naipes.

-¡Cristian! -mencionaron el nombre del portador fuerte y claro para que el naipe se activara.

En ese momento el chico apareció repentinamente tras un rápido brillo de la carta. El portador oscuro saco su espada y lanzo firmes cortes a todos los seres de oscuridad. Clawdeen vio confundida la aparición de Cristian y volteo a ver de donde salió; allí vio como sus amigas la saludaban alegres de que se encontrara bien. Cuando el portador termino la batalla se acerco al grupo.

-Bueno, supongo que debería agradecer... -antes de terminar, vio como la imagen del chico desaparecía y Clawdeen solo se confundía mas.

-Ese no era Cristian, se trataba de una carta de ayuda que nos dio en caso de que estuviéramos en problemas. -explico Frankie mostrando los otros dos naipes que quedaban.

-Bueno, supongo que es bueno que no sea el único. Andando, debemos encontrar a las demás. -Tras decir eso, las ya cuatro reunidas amigas salieron de la habitación.

Mientras eso paso con las monstruitas, en la sala de la directora, donde ahora estaba un trono en vez de un escritorio, una chica de vestimenta muy parecida a Gigi, pero en tonos morados, se encontraba rodeada de varias versiones sombra de las monstruo amigas, era Whisp. Sin previo aviso, la sombra de Clawdeen desapareció. La genio oscura miro con poca sorpresa ese evento y sonrió maliciosamente, sabia en lo que se encontraban las chicas. A la izquierda de ella, Howleen se encontraba atada de manos a una silla, mantenía un semblante triste y arrepentido por todo lo que había hecho. A la derecha de Whisp se hallaba otra sombra que tras ver lo ocurrido con Clawdeen le empezó a hablar a la genio oscura.

-Parece ser que las ultimas molestias que quedaron ya pusieron en marcha un plan en contra de tu dominio. -le dijo aquella sombra con una voz muy familiar pero que guardaba cierto aire intimidante.

-Tranquilo Shadow. Ya tenia contemplado que esto pasaría. Lo que debemos hacer es esperar, ellas probablemente llegaran hasta aquí y ese será su ultimo destino. Además, quizá vengan con esa persona que tu quieres destruir. -le dijo Whisp con total tranquilidad.

-Muy bien, ya conseguiste dominar Monster High una vez, otra mas no tomara tanto tiempo. -comento aquel ser volviendo a su lugar, pero un pensamiento paso por su mente. "Además por fin podre tener un cuerpo propio. Prepárate viejo amigo, habrá un pequeño cambio de papeles, conmigo a cargo."

Mientras todas las monstruitas trataban de rescatar al resto de sus amigas, Cristian se había encontrado con una misteriosa figura que lo había estado siguiendo desde hacia un rato, el portador noto esto y tan pronto tuvo oportunidad, exigió que saliera. Cristian aun apuntaba con su espada hacia donde hacia notado la presencia, el se sorprendió y bajo poco a poco su técnica al ver quien salía.

-¡Espera Cris! ¡Soy yo, Twila! -dijo la chica saliendo de las sombras de forma lenta, evitando alarmar a su amigo.

-No deberías aparecer así, es muy peligroso estar sola por estos lugares, en especial con las versiones sombra de todos los alumnos rondando. Le dijo Cristian mientras guardaba su espada.

-Yo solo hago lo mismo que tu, rescatar a mi amiga ¿Acaso me negaras eso? -pregunto Twila tranquila al ver como la confusión pasaba.

-No es que te lo niegue, pero prefiero que te quedes en un lugar seguro. No quiero que termines lastimada. -esa ultima frase fue un golpe bajo para Twila.

-Si claro, ahora resulta que no quieres verme lastimada. Yo iré a rescatar a Howleen y ni tu ni nadie me lo van a impedir. Whisp no me asusta. -Contesto la chica con cierto enfado y de una manera bastante cortante mientras empezaba a pasar de largo al portador.

Cristian se sorprendió por aquel acto tan frio por parte de ella, pero reacciono a tiempo y la tomo del brazo impidiendo que se alejara. Ella al sentir el agarre del chico volteo la mirada sorprendida y molesta.

-¿¡Que se supone que estas haciendo!? ¡Suéltame! -dijo tratando de liberarse, a lo que Cristian, harto de aquella Twila tan evasiva que siempre escaba de las conversaciones le grito.

-¡Calla un momento y escucha! ¡No solo es de Whisp de quien debes preocuparte! ¿¡Es que acaso quieres morir!? ¡Desiste antes de que me obligues a someterte! -le grito Cristian enfadado. Twila no se diferenciaba mucho en humor en esos momentos.

-¡Te dije que me sueltes! -le exigía su amiga con una molestia creciente, a la vez que su tristeza.

-¡Solo trato de protegerte!

-¿De quien? Le pregunto aun forcejeando para salir del agarre.

-¡De mi! -Esa respuesta, que Cristian dijo inconscientemente, hizo que ambos guardaran silencio por la sorpresa.

Twila en ese momento pudo pensar en muchas cosas, pero por su mente solo paso un pensamiento; si realmente quería protegerla de el, ya era tarde para eso.

-¿Que? ¿De que hablas? -pregunto su amiga con cierto temor, aunque no sabia bien por que, pero a la vez hacia una lucha por no caer ante su tristeza.

-Twila... Howleen, no fue su culpa, sino mía por no detenerla a tiempo... -Cristian tenia la voz quebrada y llena de tristeza en ese momento. Una lagrima caía por su mejilla en de forma suave.

Flashback...

Tras haber encontrado la lámpara, Howleen había comenzado a pedir deseos con buenas intenciones, queriendo ayudar a otros, pero poco a poco la tentación de usar los deseos de forma egoísta empezó a dominar su corazón. Cristian noto esto y mientras mas avanzaban los eventos, una cosa había quedado clara, ella estaba abusando de ese poder.

El portador había decidido hablar con la chica lobo para ayudarla de alguna forma a detener todo acto egoísta, así que fue donde la pudiera encontrar y, con algo de suerte y búsqueda, pudo dar con ella. Cristian se acerco para comenzar su conversación.

-¿Howleen? ¿Crees que podríamos hablar un momento? -Le dijo de forma suave el portador para evitar alterarla.

-Oh, ¡Hola Cristian! ¿No te impresiona el poder de la lámpara? Ahora puedo hacer cualquier deseo realidad. ¿No te gustaría cumplir algún anhelo? ¿Algo que siempre hayas querido? -le pregunto la chica lobo alegre al creer que podía ser de ayuda para las personas.

-De hecho, es de esa lámpara de lo que te quería hablar. ¿No crees que estas llevando esto un poco lejos? ¿Quizá exagerando o usando mal ese poder? -pregunto Cristian un poco preocupado.

-¿A que te refieres con eso? -le devolvió la pregunta Howleen con un poco un poco de temor, creía saber a donde iba eso.

En ese momento, una sombra apareció al lado de Howleen con una expresión angustiada, había oído y fácilmente adivinado las intenciones del portador oscuro. Tan pronto reacciono su rostro, si se le podía llamar así a las expresiones de una sombra, se mostro enfadado y decidió actuar.

-Ese chico, el quiere quitarte un poder que bien merecido tienes. Simplemente te quiere hacer temer. -le susurro aquella oscura figura al oído a Howleen.

-Y es por ello que pienso que deberías usar tus deseos para arreglar las cosas. -Le dijo Cristian sin notar que su amiga le había dejado de poner atención.

-Tu... Solo quieres hacerme temer. Me tengo bien merecido este poder. Le reclamo la chica lobo ligeramente enfadada.

-Recuerda lo que le hizo a tu amiga, el daño que sufrió y todo por lo que paso. Es malo. Deshazte de el y así no habrá mas heridos. -le continuo susurrando aquella sombra.

-Tu... ¡Heriste a Twila! ¡Eres malo! ¡Me desharé de ti ahora y no habrá mas personas heridas! ¡Gigi! -dijo Howleen invocando a la genio y dejando tan impactado como confundido al portador.

-¿Me llamaba portadora? -hablo la genio apareciendo al lado de Howleen.

-Si, quiero que te deshagas de Cristian, que no lastime a nadie. -le ordeno la chica lobo con gran enfado.

-Pe... Pero. -dijo ella con gran duda.

-No Gigi, no lo hagas. -trato de detener el portador aquel deseo.

-¡Hazlo! -ordeno Howleen.

-Lo siento Gigi. -Tras decir eso Cristian saco su espada tan rápido como pudo, pero la genio fue mas rápida, lanzado magia hacia el portador antes de que este siquiera pudiera intentar algo.

Cristian desapareció en el acto, pero dejo tras de si una sombra oscura, quien no tardo en tomar consciencia de lo que había pasado y sonrió malévolamente al saber una horrible realidad.

"Soy libre, al fin".


Y… bueno, con eso seria suficiente por ahora. No se preocupen, la segunda parte la subiré en unos días y no se tardara tanto. Se siente realmente bien volver al camino después de estar tanto tiempo desaparecido jeje. Vale, no tengo mas que agregar que lo que siempre digo, si les gusto dejen review diciendo que tal el cap. Si quieren agregar un OC capítulos atrás están los requisitos. ¡Ah! Y le doy la bienvenida y un agradecimiento por su apoyo a nuestro nuevo lector KRT215, bienvenido. Bien, no tengo nada mas que agregar, así que como siempre, yo me despido diciéndoles gracias por leer y ¡HASTA LA PROXIMA!