A/N: Aquí les traigo el nuevo capítulo. La aparición de Finnick está cerca, lo prometo :)
El Lector Cinefilo: A gente asi hay que ponerla en el lugar que merecen jajaja ya se sabe que a esas no les va bien en la vida, tarde o temprano tienen que pagar por todos los errores cometidos. Y si, es cierto en los trabajos hay de todo, lo que hace las cosas más difíciles, pero más interesantes. ¿Le da sabor al caldo? La entiendo, pero jamás había escuchado esa expresión ¿De qué país eres?
Nadieimportante: OK. Asi se queda tu alias jajaja. Si, pobre Katniss. Pero ella no es de las que se rinden y se quedan en un rincón esperando que la tormenta pase, y si puede tener enemigos, pero mientras tenga a Peeta a su lado, lo demás no importa. Nadie podrá arruinarle el dia, menos Cashmere. Esa no vale nada.
Barbi: Gracias por el elogio ;) ¿En dos días? Lees rápido. Yo todavía estoy trabada con un fic terminado "Parenting Class (Traducción)" de 38 capítulos y 180.000 palabras, leo un par de capítulos cada dia porque son largo, y leo capítulos de fic actualizados del dia. Últimamente, muchos Dramiones (de Harry Potter) y algún que otro de THG jajaja te admiro, lees rapidísimo. Si, tenía que aparecer alguien para molestar, pero en este caso a Katniss, aun no llego a la parte de que alguien intente meterse entre la pareja, pero no será ella, Peeta no la miraría nunca, es tan correcto, que alguien casi no tiene oportunidad. Más adelante tal vez, entren "ciertas" personas a molestar, por tu review creo que ya tienes una sospechas. A mí también, me gusta que tenga una hermanita menor. Me parece tan adorable. :3
Mira te explicare cual es el problema que planteaste primero, a mí también me llama la atención que los reviews de los "Guest" (como tú y "nadieimportante") no se publiquen instantáneamente. No me pasa con los reviews que yo dejo desde mi cuenta a otros fanfictions o los reviews que recibo de usuarios de fanfiction. La cuestión es que los reviews de personas sin cuenta en fanfiction se hacen visibles para el autor y el público dos días después de dejar el comentario, mientras que para personas como yo que comentan una historia, se publican al instante de dejarlo. A mí me figura que tú comentaste "TE AMARE SIEMPRE POR TODA LA ETERNIDAD", "I´LL NEVER LET YOU GO (Nunca Te Dejare Ir)", "ABRE LOS OJOS, PRINCESA", "UNA NUEVA CHISPA DE ESPERANZA" y este "SIEMPRE ME QUEDARE CONTIGO" el único que no me figura que hayas comentado de los ff de "Los Juegos Del Hambre" es "Carta de Peeta a Katniss", los demás todos están comentados. No te preocupes, llegan, solo que demoran dos días en hacerse visibles, por ejemplo aquí dejaste el review el 17 de septiembre (eso me figura a mí) y recién lo vi ayer 19 de septiembre. No te preocupes, no me molesta que seas cargosa, es mejor aun, me divierte leer los reviews de ustedes. En estos días publicare un nuevo capítulo de "UNA NUEVA CHISPA DE ESPERANZA", y estoy preparando un nuevo fanfic para un reto de un foro, también será de Gale y Madge, porque una opción se parecía mucho a lo que yo estoy escribiendo en un fanfic, y las otras opciones o no me gustaban o me parecían muy deprimentes, asique ni modo, me toca escribir sobre eso. Jajaja. Espero que te guste cuando lo publique :) Gracias de nuevo. Nos leemos después. Si quieres preguntarme alguna cosa, hazlo en los reviews o agrégame a facebook. Como no te puedo contestar directamente y al instante como a otros, te doy esa opción.
La misma opción va para todos los "Guest" que sigan mis historias, me encontraran en facebook como:
Luuhli Mellark Walker
Acepto solicitudes de todos, no hay drama con eso.
Hasta el próximo capítulo y disfrute de este que esta a continuación.
CAPITULO 22: ACEPTACION
POV PEETA
"Si supieras que yo
Ya no sé lo que haría
Por tenerte en mis brazos
Por entrar en tu vida
Por estar en tus sueños
Para oír tus secretos
Y escuchar que respiras…
Si supieras que yo
Ya no pienso en silencio
Que se escucha un te quiero
Cuando calló y te siento
Cuando dos a la cara
Invisibles se tocan
Con sus ojos sintiendo…
Amo cada acorde de tu piel
Los sueños al nacer
Te quiero tanto, amor
Amo imaginarte así,
Amo que vivas en mí
Ahora como haré para olvidarte
Amo tu cuerpo de mujer
Amo el amanecer
Despertando juntos y abrazándonos
Amo imaginarte así,
Amo que vivas en mí.
Te amo. Te amo.
Si supieras que yo
Ya no pienso en silencio
Que se escucha un te quiero
Cuando calló y te siento
Cuando dos a la cara
Invisibles se tocan
Con sus ojos sintiendo…
Amo cada acorde de tu piel
Los sueños al nacer
Te quiero tanto, amor
Amo imaginarte así,
Amo que vivas en mí
Ahora como haré para olvidarte
Amo tu cuerpo de mujer
Amo el amanecer
Despertando juntos y abrazándonos
Amo imaginarte así,
Amo que vivas en mí
Te amo…
Algo ha cambiado en mí
Definitivamente si, ha sido así…
Amo cada acorde de tu piel
Los sueños al nacer
Te quiero tanto, amor
Amo imaginarte así,
Amo que vivas en mí
Te amo…"
"Definitivamente sí"
Sergio Dalma
"No paso nada"
Había dicho, tal vez para que no me sintiera tan culpable. Pero la verdad es que si había pasado algo.
La había estado a punto de besar. No una vez, sino dos veces en menos de una hora y media. También la había abrazado de un modo que a la vista de los demás podía verse como si fuéramos cualquier cosa menos amigos. Y por mi culpa Cashmere, la había tomado de punto. Aunque, ella no necesitaba muchos motivos para maltratar a alguien, tenía la sospecha de que fue por mi causa. Aunque jamás paso nada entre nosotros, ella seguía resentida, no porque me quisiera, sino porque había herido su orgullo, de tanto evitarla y rechazarla. Me estuvo acecho desde que empecé a trabajar, incluso antes, antes en las reuniones que organizaba mi madre y ella asistía con su padre, por suerte estaban mis hermanos para librarme de ella y "entretenerla", para que me dejara en paz el resto de la noche. No les resultaba muy difícil de todas formas. Más que por ellos, lo hacían por mí. Algo que realmente les agradecía. Sabía que ni en mil millones de años me interesaría en personas como ella, ni siquiera para una amistad. Pero en el trabajo resultaba más difícil evadirla, aun así no imposible. Al cabo de unos meses de trabajo se cansó de acosarme, pero seguía mirándome con odio, aunque no me importaba. ¿En serio pensaba que todos caerían a sus pies? Que equivocada estaba. Y cuando nos vio hoy, la había tomado contra Katniss. Aunque no lo esperaba y Katniss la puso en su lugar. Pude ver el odio y la sorpresa en sus expresiones, Katniss también la había humillado. Pero si llegaba a molestar a Katniss nuevamente, tomaría medidas con respecto a ella. Jamas permitiría que nadie molestara a Katniss y la insultara siquiera. No podía permitir que se me metieran con la persona que mas me…
Unas semanas atrás este pensamiento me hubiera sorprendido. El instinto protector que generalmente solo adoptaba con mi familia y amigos más cercanos. Pero con Katniss era aun más intenso, porque ella despertaba emociones y sentimientos que nunca había experimentado con nadie. Ella me gustaba. No. Más que eso. Cada momento que pasaba con ella, me enamoraba más y más. Solo existía un problema, Katniss no lo sabía. Era tan difícil estar con ella sin poder tocarla o besarla, por no decir imposible. En los días que ella dependía casi completamente de mí, habíamos creado un vínculo un poco mas intimo, casi de amistad. Luego fue creciendo más. La pasábamos bien juntos, disfrutábamos la compañía del otro, salíamos dentro de lo que Katniss podía y nos divertíamos. Sin embargo, yo mismo me imponía ciertos límites. Y un rato antes estuve a punto de sobrepasarlos. No sabía que me daba más miedo. Ella no estaba interesada en una relación en este momento y yo respetaba eso. No quería presionarla, tampoco quería tener una relación pasajera con ella. No era ese tipo de persona. Pero tampoco quería perder la amistad que teníamos, no quería arruinar todo confesándole lo que sentía. No me iba a lanzar al agua, sin saber en dónde estaba parado… al menos no de inmediato. Tal vez, si le daba tiempo…
El chirrido de la puerta abrirse me hizo volver a la realidad. Un hombre alto con cabello rubio entró al baño acompañado de un niño. Hablaban sobre un partido de soccer que el niño jugó un día antes. No supe que más, porque realmente no les preste atención. Me lave las manos y utilice el secador de manos automático que estaba en la pared. Tomé dos inspiraciones y traté de calmarme. Aunque no servía de mucho, una vez que la viera me dejaría tan afectado como siempre. Pero no podía cometer errores, no con ella. Era demasiado importante para mí. Quería hacer las cosas bien.
Volví con ella y me senté en el mismo lugar que antes. Katniss estaba dándole pequeños mordiscos una papita frita cuando me diviso caminando hacia ella. Hasta para comer era delicada.
Concéntrate.
-¿Todo bien?
Con ella todo estaba bien.
-Sí.
Ella acercó la mano a mi bandeja y me robo dos bastoncitos de papas fritas, y las empezó a comer. Observe que su recipiente de cartón estaba casi lleno. Después de todo en nuestra breve charla apenas tocamos nuestras papas y yo no demore demasiado en el baño.
-¿En serio?
-Hey. –Me queje. – ¿Por qué estas comiendo las mías? –Simule estar molesto.
-Las tuyas son más ricas. –Se encogió de hombros. Al ver que no le respondí y simulaba lanzarle dagas con los ojos, hizo un movimiento hasta llevar las mitades que sobraban a mis labios, obligándome a abrir mi boca y comerlas y riendo ante mi expresión sorprendida. ¡Dios! Katniss no colaboraba para nada. Mi corazón estalló en mi pecho cuando sus dedos rozaron mis labios y viceversa. –Es broma. Saben igual. De hecho no te las he tocado hasta ahora. Y fue solo para molestarte.
Apenas fui consciente del sabor de mis papas mientras las masticaba. Sabian a cartón en comparación con su piel.
-Vaya ¿Te vino el buen humor de repente? –Pregunté burlonamente.
-Me asustaste de muerte hoy en la mañana. Tenía que hacerte pagar eso de alguna manera.
-¿Quitarme dos papas, comer un poco y luego el resto dármelo en la boca? Tendrás que esforzarte un poco más, Kat. –No pude evitar reírme.
-Lo haré.
-¿Debería asustarme?
-Sí. –Me advirtió.
-Vale. –Asentí. –Pero no te tengo miedo.
-Seré tu peor pesadilla. –Siseó en mi oído.
-Buena suerte. –Le sonreí. Tomé un sorbo de mi refresco restándole importancia a las palabras de Katniss. –Solo lo serias si te murieras… y tal vez ni aun asi, Preciosa. –La idea que le pasara cualquier cosa mala resultaba espeluznante para mí.
-¿Tu peor pesadilla es que me muera? –Me interrogo curiosa con una ceja enarcada.
-Es una de ellas. –Mierda, lo había dicho. –A veces eres demasiado entrometida, Kat.
-No me gusta que me llamen Kat. No soy un gato.
-Nunca antes te has quejado, CAT.
-Sí, pero eso no significa que me guste que me llamen asi.
-Lo siento, Kat. Asi se queda. –Me burle y luego volví a ponerme serio. –De hecho cuando tenía cinco años tenía una gatita de ojos grises como los tuyos. Tenía pelaje negro. Era adorable. –Bueno, lo de la gata era verdad.
-¿Y qué paso con ella?
-Murió cuando yo tenía dieciséis. Tuvo una buena y larga vida mientras vivió.
-¿El nombre? –Seguro quería confirmar si mentía.
-Katniss. –Le conteste entre risas.
Ella me miró como si estuviera loco e hizo el intento de golpearme la cara pero esquive su puño.
-Sabes, es ilegal golpear a tu jefe. –Hice de cuenta como si lo considerara seriamente.
-No estamos en el jodido trabajo, Peeta Ian Mellark. –Soltó amenazadoramente lanzando nuevamente sus puños a mi cara y yo los atrape con mis manos al instante para evitar que me hiciera daño. Ella forcejeo pero acabo rindiéndose, al notar que yo era más fuerte que ella, traslade mis manos a sus muñecas sin soltarla, por temor a un nuevo arrebato.
-No me llames como mis padres lo hacían cuando me retaban por algo.
-Te burlaste de mí, nuevamente. –Se quejó hecha una furia.
-Vaya, tienes un carácter complicado. Lo de la gata era verdad. –Me justifique. – Solo bromee con el nombre.
-¿Ah sí? Si es verdad, suelta el nombre.
-Primero, prométeme que mantendrás tus manos a los costados de tu cuerpo y sin moverlas en dirección a mí nuevamente. De verdad, no quiero que sufrir una lesión cerebral por tu culpa.
Gruño y soltó entre dientes que eso era lo mínimo que me merecía. A lo que me reí, nuevamente. Asintió fulminándome con la mirada y yo la solté dejando sus manos descansar en su regazo y alejándome con mi bandeja en mano de Katniss, hasta quedar del otro lado de la mesa, fuera del alcance de la peligrosa y vengativa chica frente a mí.
-Cobarde. –Siseo, lanzando dagas con los ojos.
-Se llama respeto por mi seguridad, lo que es muy diferente. –Le contesté.
No contesto, pero continuo con esa mirada penetrante hacia mí.
-Neit. Se llamaba Neit. No preguntes porque se lo puso mi hermano. –Contesto finalmente.
-Creo que era diosa egipcia. –Arriesgó, no muy relajada aun.
-Exacto, pero mi hermano mayor no sabía eso cuando la bautizo asi. No sé porque se le ocurrió. –Hice una pausa y la mire con ojos entrecerrados. –Me sorprendes, Katniss.
-¿Eso es bueno? –Cambio su expresión a una de confusión al escuchar mis últimas palabras.
-Definitivamente, si. –Me levante un poco y acerque mi mano a su rostro, al darme cuenta que no me atacaría, acaricie su mejilla de manera amistosa con mi mano.
Como decía, estar con ella sin siquiera tocarla era imposible.
Katniss se sonrojó al instante y suspiró. ¿Por qué ese simple efecto que provocaba en ella me llenaba de esperanza y me hacia tan feliz? Aparté mi mano, no queriendo pensar en eso frente a ella.
Volvimos al estudio poco después. Compre un sundae de crema helada y salsa de chocolate para cada uno, para que comiéramos en el camino, el mío estaba empezando a derretirse en el viaje en el auto y casi no lo había tocado. Katniss me sorprendió en la tercera parada que hice ante un semáforo y me empezó a dar cucharadas en la boca.
-Kat. –Murmure.
-Se te va a derretir. Podría comerlo yo, ya que estoy acabando el mío. Pero no sería justo.
-Puedo comer por mi cuenta, "mamá", gracias. –Sonreí remarcando con burla la palabra "mamá".
-¿Manejando? Eso distrae mucho.
Tú me distraes. Pensé con un suspiro.
-¿Esto forma parte de "seré tu peor pesadilla"? –Pregunte con curiosidad evidente en mis expresiones.
-Me dijiste que no funcionaba.
-Te dije que debías esforzarte más. –Completé.
-Sin embargo, me has alimentado mil veces cuando estaba mal y no me he quejado.
-Justamente, estabas mal.
-Vale. Lo comeré yo. –Me amenazó.
-No lo harás. Si quieres sobrevivir a este día. –Intenté sonar serio.
-Entonces… será como yo diga.
Me tendió la primera cucharada, que acepte. Y luego una segunda y tercera. Antes de que el semáforo se pusiera en verde y nos permitiera seguir.
Me reí y la vi con mi vista periférica mientras manejaba, ahora estaba agarrando su helado y comiendo animadamente. Sonreí, no parecía afectada por la discusión que tuvo hace menos de dos horas. Había hecho bien en llevarla de paseo para almorzar más tiempo del necesario. Ella se había tranquilizado y eso era lo único que me importaba.
No nos cruzamos con Cashmere en ningún momento cuando entramos al edificio. Era horario de trabajo, por lo que debía estar en su oficina o tal vez se hubiera ido a algún lugar de la ciudad hecha una furia dejando el trabajo, luego de irse a descargar con su papi, diciendo lo injustos que todos eran con ella. No sería la primera vez. Siempre lo hacía cuando se metía en problemas que ella misma causaba. Fuera lo que fuera, me tranquilizo que no la encontráramos. Hice nota mental de hablar sobre el tema con mi madre, para que no se enterara por terceros y creyera que Katniss era también culpable.
Me encontré con Katniss a la hora de la salida y la seguí hasta fuera del edificio. Cinna la vendría a buscar, por lo que, me quede con ella mientras esperaba. Katniss estaba apoyando la espalda en una pared en señal de cansancio cuando se tambaleo un poco hacia un costado. Parecía estar a punto de desmayarse. Me deslicé a su lado y la sostuve. Ella dejó caer gran parte de su cuerpo contra el mío. La rodee con mis brazos. Cuando baje la mirada a su rostro, tenía sus ojos cerrados y su cabeza apoyada en mi hombro. Respiraba de forma agitada y luego de unos segundos tranquila.
-¿Katniss?
No respondió.
-¿Kat? ¿Estás bien?
-Estoy bien. Solo mareada. Ya se me pasara. –Contestó sin mirarme con su rostro escondido en los pliegue de mi saco y sus manos sujetándose por mi cintura. –Gracias.
-¿Qué sentiste?
-Estoy cansada. No estoy acostumbrada a hacer tantas cosas desde hace varias semanas, eso es todo.
-¿Te duele? –Le pregunté.
-Sí. –Gimió.
-¿Quieres que te lleve al hospital?
Negó con la cabeza. Besé su coronilla. La ayude a sentarse en uno de los escalones, ella continúo con su cabeza en mi pecho y dejó caer sus brazos en mi regazo. Saqué mi móvil para preguntarle a Cinna si le faltaba mucho para llegar.
-¿Qué haces? –Me pregunto débilmente mirándome de reojo.
-Hablare con Cinna.
Él me dijo que seguía en el trabajo, pero estaba a punto de salir, que demoraría al menos otros veinte minutos en llegar. Le avise que Katniss se sentía mal y que la llevaría yo mismo. Katniss no podía esperar veinte o treinta minutos aquí.
-¿Qué dijo?
-Se le ha hecho tarde. Te llevare y nos encontraremos con él en el departamento ¿de acuerdo?
Katniss asintió.
-¿Quieres descansar unos minutos más?
-Por favor. –Contestó con un pequeño suspiro.
La senté en mi regazo y ella se mantuvo allí contra mí, dejando descansar sus manos en mi espalda y su cabeza en mi cuello.
-Gracias. –Dijo Katniss completamente débil y con el color huyendo de su rostro por su descompostura.
-Estoy para ayudarte, Kat. Siempre. –Besé su frente para calmarla. Nos mantuvimos asi varios minutos, con ella en mi regazo y yo manteniendola fuertemente entre mis brazos, haciéndole caricias en su espalda por encima de su abrigo y su cabello. Inconscientemente incline levemente mi cabeza y la apoye en su hombro suspirando contra la tela de su abrigo.
-¿Qué sucede aquí? –Preguntó una voz preocupada y al mismo tiempo confundida a mis espaldas. La cual me era tan familiar, que era imposible no reconocer.
Finnick.
A/N: Arriba dije que Finnick estaba cerca de aparecer No me maten por cortarlo aquí, me pareció que tenia que cerrar los sucesos entre Peeta y Katniss, y dedicarle un capitulo solo a Finnick.
Lucy N. Mellark Eaton
