-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Los amigos del trenzado se miraron preocupados, aquí se iba a armar una fuerte pelea... porque Heero no iba a permitir que su novio saliera con otro, eso seguro. Pero Wufei no estaba tan preocupado, de hecho le parecía correcto que Duo se vengara, él no se merecía sufrir por culpa de un estúpido príncipe... así que el hecho de que se cobrara una pequeña venganza no tenía nada malo; Él mismo lo había dicho, nunca le iba a ser infiel, solo iba a salir con un amigo a una fiesta escolar.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Esa noche Heero llegó al departamento como a las once de la noche, Duo aún estaba despierto ya vestido con su pijama repasando física por si le pedían pasar a dar lección y además haciendo unas cuantas tareas que tenía incompletas debido a su depresión.
- ¿Todavía despierto? -preguntó dejando la campera en el sillón-
- Repaso para los exámenes, y de paso completo las carpetas ¿Cómo te fue? -sin apartar la vista de su cuaderno y jugando con su cabello suelto-
- Bien -respondió sentándose a su lado-
- Que bueno -se limitó a decir, le haría sufrir su misma frialdad- ¿Cenaste?
- Sí -
- Mejor. -revisó sus apuntes-
Un fuerte silencio cubrió a los dos jóvenes, el peli-largo se concentraba al máximo en sus libros divirtiéndose en acariciar su cabello largo, tanto tenerlo atado le había quebrajado las puntas, debería cortarlo de nuevo... menos mal que le crecía rápido, así se compensaba lo que le iba a cortar. Al príncipe le dolió la indiferencia, pero no podía pedir más... era obvio que las cosas cambiasen tras esa larga separación, aunque se esperaba que Duo fuera más emotivo y lo abrazase dramáticamente apenas le viera, las cosas fueron distintas... muy distintas...
El oji-cobalto se acercó hasta poder abrasarlo, y lo hizo, pero por segundos... porque luego el más chico se separó y comenzó a cerrar sus cuadernos.
- Duo ¿Qué pasa? -preguntó en un tono frío-
- Estoy cansado, solo eso -respondió manteniendo la calma- mañana tengo la tarde ocupada, y el viernes es la fiesta del aniversario escolar... así que también estaré ocupado, pienso ir con los demás -apiló los libros en la mesa- Iré a dormir. -finalizó levantándose-
Heero no dijo nada, no se esperó tanta frialdad y calma en esas palabras... hasta ahora no le había visto sonreír para él en todo el día, y necesitaba verle contento... pero... pero no podía hacer nada más que quedarse en el molde, sabía que era su carácter, pero no podía cambiarlo aún. Caminó detrás de su novio que se trenzaba el cabello hasta la habitación, donde sin ninguna palabra el oji-violeta se recostó en tanto el otro se quitaba la ropa para imitarlo más tarde y una vez a su lado se volteó para poderlo abrazar, Duo no puso resistencia, no quería pelear.
- Me dijo Trowa que te deprimiste -afirmó acariciándole el pecho-
- Es pasado, no importa -contestó cerrando los ojos e intentando olvidar el mes anterior-
Nadie dijo más, y al fin y al cabo de varios minutos los dos se hallaban completamente dormidos por causa del cansancio, esa noche el príncipe no tuvo sus habituales pesadillas, siempre que dormía junto a su novio no las tenía... algo extraño. En cambio Duo si las tuvo, se despertó como a las cuatro de la mañana completamente agitado y luego de unos segundos para calmarse se volvió a acostar para dormirse; Pero su novio lo abrasó volteándolo y acomodándolo entre sus brazos... no quería sentirse tan cómodo, pero definitivamente había extrañado sentirse abrasado durante la noche, así que intentando contener las lágrimas se volvió a dormir.
A la mañana siguiente el primero en despertarse fue Heero, como siempre, quien se bañó y se cambió para ir al colegio y más tarde ordenar las cosas que quedaron en el living; El trenzado recién había entrado al baño cuando el príncipe tomó su campera para ponérsela, pero se arrepintió de ello al notar que tenía olor a cigarrillo... maldijo a sus acompañantes del día anterior y la dejó arriba de la mesa para lavarla después, encima su campera favorita. Apenas y Duo terminó de arreglarse salieron hacia el colegio en el auto del príncipe, como la rutina que tenían antes del viaje... solo que ahora era más fría, ahora no había sonrisas, ni tantos diálogos, solo lo necesario.
Llegaron al colegio y en la entrada Alex estaba esperando al trenzado con una sonrisa ansiosa, entre tanto Heero se limitó a acompañarlos mudamente.
- Ayer no atendiste el teléfono cuando te llame -se quejó el de ojos miel-
- Estaba estudiando, no te olvides que tenemos evaluaciones en unas semanas, y con lo que me cuesta física me pase toda la tarde hasta la noche con los apuntes que me prestó Wufei -contestó sonriendo-
- Ya veo, después te paso las respuestas de los exámenes, siempre toman los mismos temas entre salones -se ofreció correspondiéndole la sonrisa-
- Ok, gracias, pero igual tengo que estudiar por si me piden pasar a dar lección, odio esa forma de evaluar pero no puedes reprochar nada -miró al pasillo-
- Jeje... ¿Todavía enojado con el profe de psicología por la última? -preguntó gracioso-
- Ni hablar, ese tipo me saca de quicio ¡y lo más choto es que lo sabe y no deja de hacerlo!... espero no fastidie en un buen tiempo, necesito vacaciones -bromeó-
- Oye no singularices, todos necesitamos vacaciones... lástima que aún falta terminar este trimestre y el otro -hizo una pausa- bueno Duo, nos vemos en el descanso, suerte en tu primer hora -le palmeó la espalda amistosamente-
- Seguro, tu también -le sonrió asintiendo como saludo-
Entraron en el salón, todos se hallaban sentados como siempre y con un rostro bastante preocupado excepto el oji-negro, que estaba serio y tranquilo como siempre.
- ¡Chicos, buen día! -saludó sentándose de golpe- ¿Estudiaron?
- Sí Duo ¿Cómo estas? -preguntó el rubio mirando de reojo al oji-cobalto-
- Normal, tu sabes -se encogió de hombros- ¿Hilde ya entró a horario?
- Si, el profesor estaba esperando a los alumnos para ver una película -anunció el oji-azul-
- Que envidia, y yo matándome estudiando... -hizo puchero- como sea¿Wufei como andas?
- Bien, me pelee con mi prometida -informó tranquilo-
- Ah... ¿Por? -preguntó alzando una ceja-
- Muy caprichosa para mi gusto -se encogió de hombros- no importa, ya habrá alguien mejor.
- ¿Cómo Hilde? -preguntó el oji-verde con una pequeña sonrisa-
- ¡NOOO! -gritó poniéndose de pie- ¡CALLATE, CALLATE! -ordenó enojado-
- ¡Waaa¡¡Wufy te pusiste nervioso! -rió el trenzado-
Luego de unos minutos el profesor entró al salón con su porte tranquilo y profesional, entonces el rubio y el oji-verde salieron cada cual a su clase, iniciando así la mañana.
Todo estuvo tranquilo, bueno mas o menos, porque a lo largo de las horas el príncipe pudo notar la expresa atención que SU trenzado le prestaba a ese loco de ojos miel y tez morena, no podía evitarlo... pero tampoco tenía cabeza para pensar en romanticismos, debía estar al 100 por 100 en el trabajo. Ahora Alex era parte del grupo y se reía abiertamente con Quatre, Trowa, Wufei, Hilde e incluso el oji-violeta... todos parecían estar bien en su compañía, sin prestar mucha atención al mal humor creciente que sufría el oji-cobalto, primero la indiferencia de su pareja, algo que creyó normal debido a la cantidad de tiempo separados, y ahora la completa atención que le dedicaba a aquel chico completamente desconocido para él... comenzaba a pensar que todos los sentimientos que antes se declararon habían ido a parar al diablo con el viaje... ¿de que había servido aquella alianza en su mano recordándole continuamente que tenía a quien querer?... ¿de que habían servido los recuerdos que tienen juntos?...
A la salida del colegio Traize los esperaba afuera, vestido siempre elegantemente y fumando con gracia distinguida un cigarrillo de dios sabe que marca, los chicos lo miraron confundido al no esperarse semejante presencia mientras que Alex no entendía quien era, pero tampoco preguntaba. Se acercaron en silencio y una vez cerca el hombre sonrió sincero dándole una pitada a su cigarrillo.
- ¿Listo para irnos? -preguntó con la mirada enfocada en el príncipe-
- Seguro -asintió tomando la mano de su pareja-
- ¿Irte a donde? -preguntó el trenzado extrañado-
- A entrenar pequeño¿Quieres venir? -consultó el hombre de cabello miel-
- Déjate de formalidades, esta ocupado -respondió secamente Heero sacando las llaves de su bolsillo- conduces tu. -se las lanzó-
- Estas tenso, recuerda que no podemos hacer mucho con tu pésimo humor -sonrió Traize encaminándose al auto de su amigo luego de atrapar las llaves-
Heero no dijo nada, entre tanto Quatre, Trowa y Wufei miraban con la mirada curiosa, no lo habían escuchado hablar en toda la mañana y ahora con ese tono tan seco y despectivo parecía otro... no era el mismo. Mas éste solo apretó más la mano de su novio y caminó a paso decisivo hasta el auto.
- ¡Oye no, espera a que me despida al menos! -reprochó soltándose-
- Apúrate no tengo tiempo -se recargó en el auto-
- Entonces vete solo y yo después me voy a casa, si tan...
- Retiré tu custodio, así que me voy a encargar de que llegues al departamento. -fríamente, imperialmente, sin aceptar reclamos-
El trenzado dudó unos momentos... ¿cuánto más tendría que aguantar ese pésimo humor?... intentó no enojarse y se dio vuelta suspirando pesadamente, caminó hasta sus amigos y abrasó al rubio intentando que en ese abrazo él entendiera todo.
- Te llamo más tarde¿ok? -dijo el oji-violeta soltándolo-
- Si Duo, cuídate mucho. -asintió el rubio-
- Nos vemos mañana Duito -saludo Alex sonriendo-
- Nos vemos mañana chicos, suerte -asintió y se volteó para irse-
Todos voltearon la vista hasta dar con Heero que ahora abría la puerta trasera, después Traize ofreciéndole un cigarrillo y el oji-cobalto aceptándolo ¿Qué diablos¿Desde cuando Heero fumaba?... nadie pudo preguntar una palabra, porque en cuando el trenzado subió al asiento trasero el príncipe cerró la puerta y entró al lado del copiloto dándole una pitada al cigarrillo prontamente encendido; luego de eso el auto arrancó y se fue.
Mientras tanto en el auto Duo no podía creer lo que veía, no solo la mirada de su novio se había endurecido mucho con solo verlo a Traize, sino también ¿ahora fumando?... ¿Éste era otro de los cambios de esta copia de su príncipe?... porque era claro que este no era Heero, sino otro, su príncipe nunca lo trataría tan secamente, jamás como si fuera algo más.
- Si vas a salir me avisas -habló el oji-cobalto soltando el aire-
- ... Si -asintió un tanto ido, aún creyendo que lo que veía era mentira-
- Heero, pronto tendrán que entrenar Quatre y Duo también, tus fuerzas solas no son suficientes. -comunicó sin apartar la vista del camino-
- Lo sé, pero cuanto más alejados estén, mejor. -concluyó volteando a ver por la ventana- ¿Hablaste con Zechs?
- Si, y con Noin, parece que hay novedades por medio de Tetsuki ¿recibiste el mensaje? -le dio una pitada a su cigarrillo-
- Si, no sé cuando pueda ocuparme de eso ¿podrías cubrirme con mi padre algún día? -preguntó mirándolo de repente-
- Eso va a ser difícil ¿por qué no te excusas con tu novio? -soltó el aire-
- Ya te dije, cuanto más alejados estén Duo y Quatre mejor.
- ¿Alejados de que? -preguntó el oji-violeta preocupado-
- ... -lo miró de reojo- de todo, han pasado muchas cosas.
- No somos bolitas de vidrio Heero... no puedes excluirte de todo, menos de nosotros. -advirtió en forma de reproche-
- Escúchame -se volteó hasta tomarlo del rostro- no te metas en mis asuntos y estarás bien, no hables con Quatre absolutamente nada que tenga que ver conmigo ¿quedó claro? -secamente-
- Pero... se supone que nosotros somos... -
- Por eso mismo, limítate -ordenó soltándolo y volviendo a su asiento-
- Heero ya llegamos -informó con el auto en marcha-
La pareja bajó del auto en silencio y se adentró en el edificio... el trenzado estaba que no aguantaba el enojo, y en cualquier momento explotaría ¡DONDE HABIAN DEJADO A SU HEERO! A cada segundo que pasaba más corroboraba la idea de que ese no era el hombre que amaba. Subieron en ascensor hasta el piso correspondiente y al entrar en el departamento ambos dejaron las cosas en el sofá, mas el príncipe terminó el cigarrillo y lo apagó con magia para luego arrojarlo a la basura de la cocina y volverse para irse.
En la puerta el trenzado lo esperaba con ira contenida, pero su novio lo ignoró rotundamente y salió sin mirarlo siquiera, lo que lo hizo enfurecer aún más.
- ¡Se supone que somos novios, se supone que Quatre es tu amigo, no nos puedes mantener en la nada! -explotó viéndolo salir-
- ... -apretó sus puños y se volteó con la mirada helada- solo hazme caso.
- ¡NO! -sentenció- ¡Heero estas demasiado extraño, no eres el mismo¿¿Desde cuando fumas? No solo eso, has crecido, tu carácter está más duro, está más frío, me tratas como si yo fuera nadie ¡tu nunca fuiste así conmigo¡¡Al contrario siempre cambiabas cuando yo estaba, siempre me sonreías y me besabas demostrándome que me querías¿¡Tienes idea de cuanto sufrí yo esperando que volvieras para abrasarte?
- ¡No tengo tiempo para pelear contigo! -sentenció enojándose cada vez más-
- ¿Ahora no tienes tiempo para mí¿¡Ahora que yo comienzo a pensar que necesito dejarte¡Ayer te lo perdoné porque quizás estabas muy cansado de tu viaje¡Pero hoy no hay excusas, no pueden haberlas, somos novios me tienes que tener confianza y contar las cosas que te pasan!
- ¡No necesito que sepas todo de mi vida para llevarnos bien¡¡Solo hazme caso! -pronto su aura comenzó a expandirse, transformándose en aire frío-
- ¡MACHISTA! -finalizó- ¡MI Heero no era un machista como tu, y no quiero volver a verte mientras sigas con ese pésimo humor tuyo¡¡CUANDO ME DEVUELVAS A MI HEERO PODREMOS PENSAR QUE HACER! -entró adentro buscando sus cosas-
Pero Heero no tenía tiempo para esto, no tenía tiempo para pelear con un muchachito mal criado, tenía muchas cosas que resolver hoy, así que tomó las llaves que estaban en la mesa y cerró la puerta con llave; el trenzado no saldría mientras no estuviera, no iba a arriesgarse. Una vez que terminó de cerrar la puerta guardó las llaves en su pantalón y se fue para llegar al descampado y entrenar hasta quitarse el enojo, luego buscaría otro cigarrillo en el auto.
Duo al escuchar como cerraban la puerta pensó lo peor, y al salir de la habitación para mirarla la vio cerrada, su susto aumento.. ¡NO QUERIA QUEDARSE ALLÍ ENCERRADO! Corrió para ver si podía abrirla pero no, estaba cerrado con llave, entonces miró en la mesa de al lado y ¡No, las llaves no estaban¡¡Maldito Heero Yui al dejarlo encerrado en el departamento¡¡MALDITO HEERO YUI POR PONERLE LA VIDA DE CABEZA¡¿Qué tan terca podía ser una persona¿¿¡Acaso su cabeza no le daba para entender y verse así mismo cuando causaba ese dolor¿¡¡NO PODIA DARSE CUENTA DE LOS ERRORES QUE ESTABA COMETIENDO? Se acercó al teléfono y marcó inmediatamente el número celular de Heero, esperaba que no lo halla cambiado.
Apenas el teléfono fue atendido el trenzado ni esperó a escucharlo¡¡le iba a reclamar todas y cada una!
----- Conversación telefónica -----
- ¡Heero ven aquí y ábreme la puerta¡¡¡NO ME PUEDES TENER ENCERRADO TODO EL TIEMPO QUE SE TE PLAZCA! -
- ¡Te quedas ahí hasta que yo regrese y tenga tiempo para hablar contigo, y no es una pregunta¡¡NO ME FASTIDIES! -aclaró y colgó-
----- Fin de la Conversación telefónica -----
Entonces la impotencia y desesperación se apoderó de él, necesitaba salir de ahí... y la ventana estaba abierta ¿si saltaba?... no, era posible que no aguantara... aunque, ahora que lo recordaba, Shinigami podía flotar. Sonrió ante esa idea, no saldría por la puerta, sino por la ventana; pero cual fue su sorpresa al intentar flotar... no pudo, no podía usar magia, ninguna, ni de viento, ni su hoz... ¡ESE YUI LE HABIA PUESTO UN SELLO! Lo maldijo hasta inventando palabras nuevas y se encerró en la habitación; no lo vería llegar, no lo vería salir¡¡Que ni pensara en abrazarlo y besarlo!...
Pasaron las horas y el teléfono del departamento había sonado varias veces, pero a ninguno le había contado lo que pasó... lo que menos quería era que todos sufrieran por su culpa, además... sus temas de pareja con SU novio eran asuntos suyos, era egoísta, pero estaba de mal humor y no tenía ganas de hablar con nadie al respecto, terminaría peleando... terminaría preocupándolos, terminaría obligando indirectamente a Wufei y a Hilde a enojarse y pelearse con Heero, sabía que eso sucedía siempre con otras personas, peor iba a ser si se enteraban que ese idiota de ojos cobaltos que tenía por novio le había encerrado en el departamento... ¡Ah pero por poco lo olvidaba¡¡Ese que lo había encerrado no era su Heero, SU Heero nunca lo hubiera encerrado, siquiera lo hubiera tratado mal!
A las 10:30 de la noche el príncipe llegó, el trenzado estaba hablando por teléfono con Alex charlando sobre la fiesta y que tipo de música pasarían, lo mejor que le había pasado en el día fue la llamada de ese chico, ahora lo agradecía puesto que de no haber recibido la llamada aún seguiría muy enojado. El oji-cobalto lo miró secamente y cerró la puerta con llave guardándosela en el pantalón, más tarde dejó las cosas en el sillón y se fue a la cocina para prepararse algo de tomar, un café vendría bien; luego de haber terminado de calentar su bebida se fue al living y se sentó en el sillón esperando a que su pareja terminara de hablar con el maldito pendejo.
- ¡Nehh!... Alex, mejor nos vamos a dormir que ya estas bostezando -rió- Uhh... ok, mañana lo llevo, consígueme el single de la cantante Dance que le gusta a Hilde, para cuando puedas, quiero escucharlo y ver que onda... -una pausa- oki, hasta mañana -se volteó boca arriba en el sofá- bye. -apagó el teléfono y estiró su brazo dejándolo en la mesa- ¡Bueno yo me voy a dormir! -se levantó-
- No dormirás todavía, corté el entrenamiento antes de tiempo para tener un rato y ver qué te pasa -habló con la tasa a medio levantar y los ojos cerrados-
- Ya sabes que me pasa, no es problema mío -se cruzó de brazos- mira no tengo ganas de pelear, odio las peleas, así que hazme el favor... o me dejas ir a casa de Hilde, o no me molestes, tu decides.
- Vete a dormir de una vez -ordenó dejando el vaso en la mesa-
- ... -alzó una ceja- bien, no quiero que me toques en la noche, y cuando te dignes a ser el Heero que yo conocí hablaremos con más calma, con él si se puede razonar -sentenció levantándose- pero no voy a esperar toda mi vida... no sé que te pasó en ese viaje, y me gustaría saberlo... pero el Heero que esta sentado allí no es alguien que yo quiera, yo esperé todo este tiempo por el Heero que me pidió casamiento, no por este. -lo miró con la vista tranquila-
El miramiento duró eternidades para ellos, y el trenzado de nuevo no pudo evitar perderse en los ojos de su pareja... siempre pasaba y al parecer que lo mirara fríamente no cambiaba eso, se deprimió abismalmente y entonces aspiró aire y se fue a la habitación, necesitaba estar solo... quería estar solo, no quería ver esos ojos porque sentía que era capaz de perdonar todo y no debía ser así... él debía hacerle ver que lo lastimaba. Entre tanto el príncipe se quedó un rato en el silencio de la sala, se sentía un poco culpable... después de todo las palabras de Duo eran ciertas, él esperaba que regresara aquel que le pidió matrimonio, no el que era ahora... pero no había vuelta atrás, ahora debía encontrar el modo de poder entenderse con aquel nuevo carácter, al final... Shinigami y Duo le pertenecían, fuera como fuera, le pertenecían y no iba a dejar que nadie cambiara eso, absolutamente nadie cambiaria aquello que aún tenían.
"Es que él no entiende..." pensó omitiendo el hecho de que debía explicarle, estaba arto de dar explicaciones, por una vez en su vida quería que dejaran de preguntarle, que dejaran de pedirle, que lo dejaran tranquilo... quizás solo no, pero al menos tranquilo, como antes... cuando venía del colegio y se quedaba charlando con Duo, y luego el preparaba la cena y se divertían bromeando; Pero ahora era tan imposible hacer eso, ya no había tiempo, apenas y contaba con poder ir al colegio, apenas y podía oírlo, verlo... y en esos pocos ratos él vivía dándole indiferencia, sabía que no podía pedir más de eso, y más aún por culpa de su padre... pero si tan solo pudiera verle sonreír de nuevo para él, sentir esos besos que solo Duo sabía dar... daría lo que fuera por eso. De repente sintió esa opresión en su pecho, la misma que sintió cuando le contó de su compromiso con Relena y el trenzado se había ido sin decir una palabra, dos veces había sentido eso... pero cuando lo sentía, no lo lograba contener; se levantó del sillón encaminándose al bacón y salió afuera dejando que el aire fresco chocara contra su piel y se llevara consigo las lagrimas silenciosas... no había tiempo para eso, no debía pensar en eso...
Pero Duo estaba demasiado enojado con el mundo como para prestar atención a la depresión que rondaba en el aura de su novio, no sintió absolutamente nada, solo su propio enojo y el de Shinigami... ¡ja!... ¡Quien no?... Después de todo, el Dios de la Muerte odiaba que lo ataran.
A la mañana siguiente, tal como el oji-violeta se lo había pedido, ni lo abrazó durante la noche... pero sintió claramente cuando se levantó producto de sus pesadillas, al parecer aún las tenía... cada cual se vistió y luego de desayunar se fueron al colegio envueltos en un silencio tenso y amargo, el cual continuó durante toda la mañana ya que apenas y entraron en la institución Alex corrió hasta el trenzado para ambos comenzar a hablar animadamente y sonreírse... Heero solo los ignoró, por suerte una charla no cambiaban los sentimientos, al menos no ese tipo de charlas que ellos tenían.
Transcurría la tercer hora, literatura... aburridísima los viernes, nadie tenía ganas de leer textos prehistóricos un viernes, el profesor le había pedido a Duo y a Heero que fueran a buscar unos cuantos diccionarios y libros de texto para estudiar con ellos toda la hora; así que ahora ambos jóvenes se dirigían a la biblioteca escolar para buscar lo pedido, Duo los diccionarios y Heero los de texto.
Aunque claro, las cosas nunca pueden salir bien y menos aún cuando una pareja esta peleada con la otra y entonces el enojo esta a flor de piel, se veía que habían cambiado a la bibliotecaria matutina, ahora era una chica joven... dios sabe que edad, pero seguramente entre 17 y 19 años. En determinado momento, cuando el trenzado estaba distraído buscando unos libros y su novio a unas estanterías más lejos buscando otros, la mujer se acercó al peli-corto y se paró detrás de él para luego, con un acento bien francés, dirigirle la palabra.
- ¿Necesita ayuda? -preguntó amablemente-
- No -sin apartar la vista de los libros- Aunque ¿dónde están los demás libros de texto? -revisó unos estantes mas arriba-
- ¡Oh, se me deben haber pasado por alto! -exclamó- Sígame, soy nueva en esto pero conozco la biblioteca -sonrió-
El trenzado los había visto de reojo, pero no reclamaría nada, total había escuchado perfectamente la pregunta de su pareja y parecía completamente sincera, Y FRÍA, así que continuó buscando los diccionarios que le habían pedido para poder regresar pronto al salón.
Entre tanto el oji-cobalto terminaba de juntar los libros en una mesa apilándolos uno sobre otro, ya iban ocho, y debía conseguir diez. La mujer por otro lado solo lo observaba, a cada segundo que lo hacia más se convencía que hombres como ese habían pocos... se le hacía familiar de algún lado, pero quizás solo de los pasillos, después de todo era un alumno ¿no?... sonrió ante su fortuna y sin pensarlo más, accionó.
- Disculpe... -llamó en tono tranquilo-
- ¿Qué? -preguntó secamente continuando con su búsqueda-
- ... -frunció el ceño, valla que era desinteresado... - ¿Buscas esto? -preguntó-
Heero se volteó para ver a que diablos se refería esa muchachita algo molestosa, pero nada pudo alegar ni a favor ni en contra ya que los labios de la mujerzuela se apretaron con los suyos simulando un beso, un beso que él no quería obtener; Frunció el ceño molesto y la separó rápidamente para después mirar a su alrededor y tener mucho cuidado de que Duo no le hubiera visto, eso sí sería el colmo... no lo perdonaba nunca, y eso es justamente a lo que no quería llegar. Luego fijó su vista completamente fría en la mujer frente a él que le miraba interrogante.
- ¿Quieres ir a la fiesta de esta noche conmigo? -preguntó sin esperar a que el joven dijera algo-
- ... -apretó sus puños al ver su descaro y con el aura enfriándose cada vez más le sostuvo la mirada- ¡Más vale que Duo no lo halla visto, de lo contrario te juro que vuelas de este país¡¡Y no, no iré a ninguna fiesta contigo! -sentenció tomando los libros que ya tenía-
- ¿Quién te crees para amenazarme! -preguntó encolerizada por el repentino enojo del otro-
- ¡El príncipe de Inglaterra! -respondió con la mirada helada y conteniendo su enojo para después irse-
La joven quedó más que helada¿Ese era el príncipe del que todos rumoreaban en ese colegio?... ¡HABIA BESADO AL PRINCIPE!... por dios, le podría hacer demanda por acoso... ¿Quién sería ese tal Duo? Sabía que era su pareja por la forma en que lo nombró, pero ¿cuál estudiante?
Heero salió de la biblioteca completamente enojado y casi a medio pasillo recordó que debía esperar a su trenzado, así que suspirando para poder estar más tranquilo pegó la vuelta, pero éste ya iba de salida así que apenas lo encontró frenó para acompañarlo... lo notó extraño ¿Habría visto algo?...
Realmente las conclusiones del príncipe no estaban tan erradas, porque remontándonos unos minutos mas atrás el trenzado estaba terminando de encontrar los diccionarios cuando volteó para salir, se hallaba al final de aquel corredor cuando frenó en seco tras ver a SU novio besándose con la bibliotecaria, aquella nueva que había venido de Francia por un traslado; no supo si enojarse o deprimirse y conteniéndose todo lo que pudo se dejó ir para que Shinigami ocupase su lugar silenciosamente, luego caminó unos pasos más atrás para pasar por detrás de los estantes hasta la salida... aunque así tardaría más.
- Duo ¿Estas bien? -preguntó omitiendo que estaban peleados-
- Perfecto -respondió con sarcasmo apurando el paso-
- Duo... -advirtió un tanto preocupado-
- Te dije que bien, ahora vamos antes que nos reten -concluyó-
Shinigami estuvo el resto de las horas para ocultar el aura de Duo, mientras que éste a su vez contenía a ambos para que ninguno explotara de furia y comenzara una pelea allí mismo... se vengaría esta noche, con Alex, lastimosamente... no quería a jugar tan sucio, pero realmente no había hecho nada para merecer que le fuera infiel y sin embargo lo había sido, aunque hacer lo mismo que él sería ser igual de inmaduro que Heero, tenía que ser más inteligente... ¿pero que podía hacer?... la idea se le ilumino en la ultima hora... psicología, ese tipo seria de ayuda hoy.
Al terminar la ultima hora mientras todos guardaban el oji-violeta se apresuró y se acercó al asiento del profesor.
- Disculpe... ¿podríamos hablar a solas? -preguntó Duo intentando sonar tranquilo y no enojado-
- Seguro Duo -asintió terminando de ordenar sus cosas- vamos a mi despacho, ve por tus cosas.
- ... -sonrió- gracias.
El trenzado corrió nuevamente a su pupitre y terminó de ordenar sus cuadernos en la mochila con mucho cuidado de que quedaran en orden, como siempre.
- Vamos, apúrate -habló el príncipe esperándolo-
- Me voy a hablar con el profe de psicología, espérame afuera. -pidió terminando de cerrar la mochila-
- ¡Duo tengo cosas que hacer, no puedo esperarte! -exclamó molesto-
- ¡Pues tendrás que hacerlo o dejarme ir solo, porque voy a hablar con ese profesor! -refutó comenzando a dirigirse a la salida donde lo esperaban-
Heero bufó evitando enojarse¡¡NO ERA SU DÍA! Y tras asegurarse que se fuera con ese profesor en especial se fue rumbo a la salida. Entre tanto, luego de una pequeña caminata, ambos hombres llegaron a una sala y luego pasaron a una de las habitaciones en especial donde habían muchos libros y un escritorio con dos asientos.
- Bueno Duo, dime de que quieres hablar -dejando sus cosas en la mesa-
- Verá profesor... -comenzó dando un suspiro- el tema es así, Heero se fue de viaje hace unas semanas como se habrá dado cuenta y ahora que volvió esta un poco... irritable, seco, y como que no nos llevamos nada bien... creo que eso es solucionable, él solo debe abrirse un poco... pero... hoy en la biblioteca lo vi besándose con la bibliotecaria, y no sé que hacer... primero se me ocurrió jugarle la misma jugada, pero creo que no es inteligente, por eso recurro a usted... quizás se le ocurre algo mejor que andar vengándose, desde ya le aclaro que hablar con Heero es imposible, es más terco que una roca.
- Entiendo tu problema, bueno... no es normal que un alumno me venga a pedir consejos, pero viniendo de ti lo aceptaré -se sentó- siéntanle por favor¿crees haber hecho algo malo para que se enojara contigo?
- No señor -se sentó- lo que es más, mis notas bajaron mucho por deprimirme... no estoy muy acostumbrado a vivir solo, y por eso estas cuatro semanas fueron bastante complicadas para mí... -hizo una pausa y bajó la vista- incluso... en sus llamados se notaba frío.
- Bueno eso es bastante extraño, eso quiere decir que el problema no eres tu, entonces es alguien más... y se la está agarrando con la persona equivocada -se apoyó en la mesa sosteniendo una lapicera- en cuanto a lo del beso, si hablar no se puede entonces solo queda la separación, quizás un tiempo para ambos ayude a reflexionar las cosas sin presiones.
- ...¿Solo... eso? -preguntó alzando la vista- ¿solo queda la separación?...
- Lamentablemente, Duo esos problemas son algo avanzados y solo se solucionan con diálogos en la pareja... si me dices que no puedes hablar con él entonces que al menos escuche como te sientes, quizás logres hacerlo reaccionar en su error
- ... no es justo... -susurró conteniendo las lágrimas- él no era así conmigo... después de ese viaje se ah puesto así, ahora son todas ordenes, no hay bromas, no hay sonrisas, no hay nada... es vacío, y ayer ni siquiera me dejó salir del departamento porque me enojé con él.
- ... -frunció el ceño y se levantó para luego sentarse al lado de su alumno y abrasarlo- ¿Lo has hablado con alguien más? Un consejo de un amigo quizás.
- No... -dejó caer la primera lágrima- no porque, si Hilde y Wufei se enteran de eso entonces habrá un gran escándalo... y Heero tiene mucho carácter, cuando se sale de las casillas da miedo... por eso no quiero decirles... y Quatre esta bien con Trowa, no quiero arruinarles el momento de ser felices... además de que él me tiene prohibido hablar con Quatre sobre nosotros... no sé que hacer... no sé que puedo hacer... -comenzó a llorar más fuerte-... no es justo...
- Yo te voy a ayudar, si tu depresión continua no podrás aprobar los exámenes y eso no lo podemos permitir. -reconfortó abrasándolo un poco más fuerte- ya vamos a buscar una solución.
- Pero es que... -se separó secando sus ojos-... si tan solo fuera tan fácil... yo sigo deseando que el Heero que conocí este ahí, sin embargo... no lo encuentro, no puedo dejarlo sabiendo que puede volver, yo aún lo quiero, aún quiero estar con él.
- Pero sin embargo en el fondo sabes que no puedes seguir sufriendo, de lo contrario no estarías aquí pidiéndome una ayuda -afirmó serio- Duo no te preocupes, yo te voy a ayudar a que las cosas se aclaren, después la decisión de seguir o dejar la tomaras tu.
- ... Profesor... -llamó entre sollozos-
- ¿Qué pasa? -
- Gracias -sonrió- a pesar de ser muy metido, y de siempre decirle que deje de meterse... gracias.
- Te voy a contar un secreto de profesores, yo además de ser un profesor de psicología me encargo de que todos mis alumnos estén en optimas condiciones para asistir a clase y aprender, así que si tu tienes un problema social que te afecta en los estudios, yo soy el encargado de ayudarte del modo en que pueda ¿sabías? -informó sonriendo-
- Je... no, no sabía nada de eso -
Continuaron charlando mientras se dirigían a la salida del colegio, al llegar afuera Heero estaba recargado en la pureta con los brazos cruzados mientras que frente a él, en la calle, su auto estaba encendido y con los vidrios abiertos... seguramente Traize estaba allí. El príncipe lo observó acercarse y notó como se secaba los ojos, los cuales por cierto estaban vidriosos... ¿llorando quizás¿Por qué?...
- Duo -llamó el príncipe-
- Joven Heero, verá, el día de hoy el alumno Maxwell me acompañará a hacer algunos tramites, así que no se preocupe estará en mi compañía todo el día. -informó con un semblante tranquilo-
- No -sentenció con la mirada fría tomando la mano de su pareja-
- ... -suspiró- Heero quiero hacer cosas, esta noche iré a la fiesta y...
- Te vas a quedar en casa hasta que vuelva de la practica, a menos que quieras ir -abrió la puerta del auto-
- ... -lo miró un tanto dolido- ¡AL DIABLO CON TU MALDITA PRACTICA! -sentenció encaminándose hacia su profesor a paso apresurado-
- De nuevo lo mismo, Duo sube al auto. -ordenó intentando mantener la calma-
- No quiero, porque me dejaras de nuevo en el departamento y entonces yo tendré que cancelar todos los proyectos que hice para esta tarde, y tu no volverás como hasta las once, y la fiesta es a las siete -aclaró manteniendo distancia-
- No tengo tiempo, sube al auto -insistió-
- Pero joven Heero, ya le dije que estará conmigo todo el día, no le sucederá nada malo se lo aseguro -intervino el profesor al notar a lo que se refería su alumno-
- Heero vamos, es tarde -apuró Traize-
- Duo es la ultima vez que te lo pido, sube al auto ahora -
- ¿Sino que? -alzó una ceja-
Hubieron unos minutos de silencio, mientras todos esperaban a la decisión del príncipe... no podía ponerse a discutir ahí frente al profesor metido ese, pero tampoco podía dejar a Duo sin alguien que le cuidara y estaba seguro que ese profesor no iba a poder, por otro lado hoy tenía una junta importante y ni hablar de los entrenamientos. Duo por otro lado estaba esperando el arranque de ira del oji-cobalto, que lo agarrara del brazo enojado y lo tirara dentro del auto como perro y el profesor simplemente estaba alerta de su famoso alumno, cualquier cambio de ánimo significaba algo importante... quizás podía notar una brecha, pero nada.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
N/A: o.o sin palabras... none comentaries... es que este cap esta buenísimo xD todas peleas... pero todo tiene un porque y esta ideado para que ustedes, mis lectores, tenga un poco de todo en este fanfinc ideado para su entretenimiento.
Bueno, yo me diverti mucho con este cpaitulo, espero que ustedes tambien, nos vemos.. por cierto XDD siemrpe me olvido, esto lo termine el dia 23 de enero DD jejee... nos vemos!
---- UPLOAD ----
Bien, subi dos caps por un motivo, ME PARECE INJUSTO QUE YO TENGA HASTA EL CAP 30 Y USTEDES RECIEN VALLAN POR EL 25! asique me harte y subi dos, es posible que a media madrugada me arte y suba otro mas...pero no aseguro nada. Por cierto EL CAP QUE VIENE ES EL FIN DE LA PRIMERA TEMPORADA! QUIERO REVIEWS ENTENDIDO?
Por otro lado, Val, amiga, intenta no tirar spoiler ok? XD no me parece justo que hagas eso! jeje... bueno nos vemos!
Ryoko de Leonhart
