Hola, he vuelto... lamento la tardanza pero finalmente estan aqui los capis 24 y 25
agradecimiento para Rose Black20 quien me recordo que no habia subido los capis aca ._.
– Tenemos que hablar – declaro el hombre. Jacob frunció el seño pensando en que querría él decirle.
– Como bien sabes, tu llegada ha sido motivo de celebración – alego el rey
– Si, no tienes idea cuanto – respondió Jacob pensando en el incidente con las ninfas y los Frodes
– Y es por eso que finalmente podemos continuar con nuestros planes – alego sonriendo como le hacía en pocas ocasiones
– ¿nuestros planes?, ¿Cuáles planes?
– He hablado ya con toda la familia mientras estabas fuera y solo faltaba darte la noticia a ti – continuo el rey
– ¿sabes?... seria genial saber que estas tratando de decirme – satirizo como típicamente hace
– De la boda por supuesto
– Oh… – titubeo Jacob, recordó que Chris estaba comprometido con la chica de la que le hablo Richard. pensó en lo injusto que era para su hermano casarse con una tipa que ni siquiera salía de su habitación como una especie de vampira asocial, cuando se era bien sabido con quien deseaba estar en realidad
– La boda será dentro de dos días, estoy bastante seguro que es suficiente tiempo para que pienses en unas conmovedoras palabras que decir
– ¿Qué?... ¡espera! ¿quieres que de un discurso? – pregunto sacudiendo su cabeza repentinamente. siguió al rey quien le había dejado hablando solo
– ¡su majestad!... ¿abuelo? – le llamo Jacob a lo que el rey lo miro extrañado, era la primera vez que alguien le llamaba así desde que Chris era un niño pequeño.
– vera, no quiero faltarle el respeto a usted y sus tradiciones ni nada pero, ¿no cree que es algo precipitado realizar la boda tan pronto? – continuo haciendo incluso una reverencia con la esperanza de que sus intentos de "chupa medias" apelaran por el lado amable del rey, el cual dudaba que existiera
– Por supuesto que no Jacob, al contrario, creo fervientemente que esto traerá regocijo no solo para todos nosotros si no al pueblo entero – respondió retomando su camino hacia su aposento. Jacob negó con la cabeza y susurrando una maldición le siguió de nuevo
– "camina rápido para ser un abuelo" – pensó
– ¡No creo estar tan seguro de eso! – exclamo en cuanto lo alcanzo haciendo que el rey arquera una de sus cejas nuevamente
– ¿a qué te refieres? – inquirió empezando a cansarse
– Bueno, vera es que… yo conozco a un chico del pueblo y pues… ¡no se vaya a molestar eh! Pero él está muy enamorado de Chris y Chris también lo… ¡aunque suene muy loco Chris también lo ama! Y… yo entiendo todo de eso de engendrar hadas con sangre original y de que Chris se tiene que casar con una princesa y…
– Jacob…
– Pero yo le aseguro que ellos dos se aman y que Chris ha estado sufriendo mucho por…
– Jacob…
– Si usted estuviera enamorado, ¿Qué haría? Y no me diga que…
– ¡Jacob! – llamo alzando la voz haciendo al otro callar
– Lo siento…
– ¿Qué tiene que ver Christopher con esto? – inquirió el rey a lo que Jacob lo miro extrañado
– Pues… yo solo pienso que, Chris debería elegir lo que él quiere, casarlo con alguien que no ama no es justo para él, ni nadie
– ¿De qué viene todo esto ahora? eso no está a discusión Jacob, ambas bodas se realizaran
– ¿ambas… bodas? – pregunto esta vez sin entender
– Por supuesto, la de Christopher y la tuya, ¿Qué no me prestaste atención? – le respondió dejándolo solo nuevamente
En cuanto Jacob recibió la bomba y la digirió se ensaño contra el rey a un nivel colosal, pataleo, grito, inclusive su cabello recobro su color negro de la furia que le consumía, un sinfín de maldiciones e impropios corrían de su mente hacia su boca donde se quedaban atoradas puesto que el control mental que se le había aplicado le impedía ser irrespetuoso o grosero con el rey.
Subió las escaleras en busca de su estimado para encararlo, pero el lugar era enorme y no sabía en donde estaría, un sin número de puertas y extensos pasillos era lo único que podía ver.
"maldición…" – musito mentalmente
– Eso fue muy noble – oyó desde las alturas. Miro hacia arriba y se encontró con
un expectante Chris viéndolo con una pequeña sonrisa
– Todo el tiempo pensé que hablaba de tu boda y yo defendiéndote como idiota, debí esperarme esto desde el momento que puse un pie aquí – comento en un suspiro
Chris descendió del balcón y junto a Jacob iniciaron una pequeña caminata mientras conversaban
– Lamento que tengas que casarte con Derek, sé que no te gusta
– Derek es, guapo, y estoy seguro que es un buen partido pero, yo no quiero casarme, al menos no con él, sé que tú me entiendes
– Lo sé. Tú… ¿estuviste hablando con Richard?
– Si, él es agradable ¿Por qué no me habías hablado de tu noviecito?
– El abuelo nunca lo aceptaría, es una relación sin futuro – dijo entre un largo suspiro que denotaba la resignación y derrota
– Entonces, ¿eso significa que no harás nada al respecto?, ¿solo harás lo que te impongan y ya?
– Suena horrible si lo pones así…
– Ponga como lo ponga es basura Chris, no entiendo porque aquí nadie se relaja y se deja llevar
– Eso es un privilegio Jacob, un privilegio que no podemos permitirnos
– ¿entonces que se supone que haga?, yo no pedí nada de esto
– Al menos estas a salvo
– ¿Salvo de qué? ¿de los vampiros?, puedo cuidarme solo
– Si, tan bien que un vampiro casi te asesina de no ser por la intervención del abuelo que tanto reniegas
– ¡Ja!, sobretodo… – ironizo – la única razón por la que me salvo fue porque sabía que en el momento que ese vampiro bebiera de mi se volvería una amenaza, no porque le importe
– ¿Cómo puedes decir algo así Jacob?, somos tu familia
– ¿familia?, más bien una dictadura, ¿sabías que hoy me hiso uno de sus truquitos para que sea incapaz de desobedecer sus ordenes?, ¿si a eso llaman familia? Chris, prefiero regresar con Billy… es toda la familia que necesito
En ese momento Jacob prefirió ponerle un alto a la conversación, las cosas estaban comenzando a ponerse tensas y prefería que se quedasen así, aunque con eso ultimo que dijo las cosas quedaron suficientemente jodidas para tener que disculparse después. Eso descartaba completamente a Chris para su plan de escapar, si quería tener éxito tendría que arreglárselas él solo, la única pregunta allí era ¿Cómo? Habría que buscar la solución por sí mismo y en tiempo record pues ahora tenía una boda pisándole los talones.
Camino hasta la cocina, pues con el hambre que se cargaba no se le ocurría absolutamente nada, llego a paso rápido, casi trotando tomando bananos, manzanas y fresas comenzando a prepararse una improvisada ensalada de frutas que aderezaría con miel, podría bien hacer algo más elaborado, pero no estaba de humor aparte de que era funesto en la cocina. Mientras picaba las manzanas con maestría unos fuertes brazos le agarraron desde atrás mientras sentía como algo le hacía cosquillas en la nuca provocándole escalofríos
– ¿escuchaste las noticias?, dentro de dos días te hare mío oficialmente – dijo un emocionado Derek.
Jacob se sobresalto y quedo inmovilizado por el cuerpo y brazos de su prometido
– ¿Qué estás haciendo Derek? – pregunto disfrazando su molestia con un tono sorpresivo
– Sé que debemos esperar a la boda, pero me cuesta contenerme con tu cuerpo tan cachondo y mucho más cuando estás en celo
– ¿todavía sigues con eso?, ¡no estoy en ningún celo! – le contesto tratando de zafarse de su agarre, pero Derek no cooperaba
Jacob comenzó a alarmarse al momento de sentir algo duro restregarse contra sus glúteos. Derek era fuerte, eso le estaba quedando claro; así que usar la fuerza no era la mejor salida
– ¡Derek!, ¡Derek, cielo! – le llamo, ganándose la atención del otro por el simple hecho de haberle llamado así
– Yo también tengo ganas gatito, pero ya falta poco, mejor esperemos a la boda ¿sí? – le ronroneo tratando de soltarse con disimulo
– Eres un niño travieso amor. mejor pongámonos cariñositos – le respondió coqueto llevando su mano hasta el abdomen bajo de Jacob, el cual se erizo al completo por el contacto. Se encontraba sin muchas alternativas, se maldijo mentalmente por lo que iba hacer y pidiéndole perdón a Edward internamente movió sus caderas hacia atrás frotando "accidentalmente" el miembro de Derek quien bajo la guardia por el inesperado movimiento. Jacob aprovecho y tomo el control antes de que fuera tarde
– Si lo hacemos ahora… seria delicioso – vacilo sensualmente poniéndosele de a frente mientras tomaba el erecto miembro de su prometido entre su mano y lo apretaba por encima del pantalón
– Pero si decides esperar… hasta que sea tu marido… yo… personalmente… me encargare de la… arduoooosa labor… de complacer hasta la más pequeña de tus fantasías – le dijo pausadamente haciendo gestos de excitación con su rostro y pequeños falsos gemidos mientras le estimulaba el amiguito para culminar lamiéndole los labios con una hambre que los ojos de cualquier espectador considerarían real.
Derek rio maliciosamente y devolviéndole las lamidas a su prometido accedió
– Quiero hacerte mi perra – le alego en tono de orden mientras lo alzo hasta la mesa y se metió en sus piernas
– Puedo ser todo lo que quieras que sea… en nuestra noche de boda, quiero que todos sean testigos, que todos vean que te pertenezco a ti – gimoteó suplicante
– Entonces más vale que se prepare señorito, porque sin duda será una arduoooosa labor – le imito alargando las o acompañándolo de un rugido felino, Jacob hiso lo mismo y siguió viéndolo con los mismo ojos fornicarios hasta que salió de su campo visual
– "maldición" – chillo mentalmente dejándose caer al suelo
– "maldita sea, "¿Qué demonios fue eso?", "¿Qué nadie aquí es normal, Qué demonios le pasa a la gente?" – pensó indignado. Se quedo en esa misma posición por un rato preguntándose qué debería hacer
– "con Chris no puedo contar y con los tíos ni se diga", "aun no se usar mis poderes bien, mucho menos salir de una maldita dimensión", "nadie es confiable aquí", "tengo que regresar con Edward como sea" – de tanto cavilar el hambre se le había ido, pero aun le quedaba la incógnita sin responder ¿Cómo demonios iba a salir?
Luego de presenciar la combustión del cuerpo falso de Jacob, tanto Billy como los Cullen regresaron a sus hogares, Carlisle le insistió a Billy para que fuera con ellos puesto que la soledad no era buena para él tras un momento como ese, sin embargo el pobre hombre prefirió marcharse a su casa.
Era ya entrada la noche cuando los Cullen se encontraban en la puerta de Billy dejándole en su casa, entre palabras de aliento y pésames sinceros se despidieron dejándole solo.
Antes de irse Carlisle encomendó a Seth quedarse con Billy y velar la noche con él, le entrego además un frasco con pastillas para dormir en caso de que hubiera complicaciones. Emmett se quedo junto a él ofreciéndole su apoyo incondicional.
Entraron a la casa y encendieron una fogata en la chimenea, hacia frio esa noche, Seth llevo a Billy cerca de esta para qué entrase en calor mientras Emmett ponía una olla a hervir para hacer algo de té
– ¿Estás bien? – pregunto acercándose a su novio. Seth sonrió débilmente asintiendo con lentitud. Emmett le rodeo con sus brazos y besando sus cabellos prometiéndole siempre estar ahí para él. Seth se dejo hacer aferrado a su imprimación, agradecido de que eso fuera más fuerte que cualquier sentimiento de tristeza
Sirvió el té ofreciéndole una taza a Billy, pero este ni se inmuto, simplemente no respondía, no hablaba, solo estaba allí sentado sin expresión en el rostro, inmovilizado por el dolor y la tristeza, siendo esclarecido por el fuego de la chimenea cercano a él.
En silencio pasaban las horas, Emmett reposaba sentando junto a Seth que no se soltaba por ningún segundo, ambos observaban al fuego y uno que cada rato a Billy asegurándose de que estuviera bien, muy pendientes de si necesitaba algo.
En cuanto el hombre se durmió, lo llevaron hasta su habitación colocándolo con cuidado de no despertarlo sobre su cama. Al salir de la habitación Seth se quedo gélido observando hacia la puerta que estaba en frente, no cualquier puerta si no la entrada a la habitación de su hermano, no de sangre pero si en emoción y en sentimiento.
Con lentitud se acerco, casi con nerviosismo, como si al entrar se encontraría una sorpresa esperándole. Giro el mango de la puerta y suavemente empujo la misma para entrar finalmente
El olor de Jacob inundo su nariz rápidamente, era dulce y suave, delicado como la vainilla o la canela, aromas que para nada contrastaban con su porte, físico o personalidad pero olor que suponía todas las hadas expedían.
Era una sensación cálida que le invitaba a perderse y mezclarse profundamente en ella, era mágico, bastante irreal como si el cuarto todo este tiempo hubiera capturado las emociones de Jacob y ahora Seth podía vivirlas a través del olfato, era algo peculiar como sentir el abrazo de cada emoción que una vez hubo dentro de esas cuatro paredes.
Se acerco a la mesa que Jacob usaba como estantería de libros observando con detalle cada objeto que el sabia que alguna vez significo algo importante para su hermano, repasando los detalles de los muebles con la yema de sus dedos. Hiso su recorrido por toda la habitación buscando mas de esa sensación
– Quiero algo para recordarlo – susurro en tono nostálgico retóricamente, aunque Emmett fue capaz de oírlo con claridad
Emmett le abrazo por detrás y depositando su cabeza en el cuello de su amado le pregunto si quería unos minutos a solas
– Está bien así – respondió con una pequeña sonrisa, agradecido por el gesto. Se sentó en la ordenada cama, fría por la falta de uso. Observando ese viejo cuarto una vez más recorriendo con sus ojos cada esquina, buscando sus ojos alguna de las marcas que dejaban cuando rayaban la paredes, recordando tantas aventuras vividas allí junto a Jacob cuando aun eran unos niños, tratando de encontrar algún recuerdo memorable de la amistad que compartían lo cual solo hacía que se llenara mas de pesar
– Se siente tan… incorrecto – musito sin cambiar su expresión. Emmett le miro sin hacer comentario alguno
– Sé que ya no está, todos lo vimos consumirse pero… se siente tan, irreal, tan falso. – culmino negando suavemente con su cabeza
Emmett aun silencio deseaba poder decirle algo para subirle el ánimo aunque fuese un poco, pero lo que el tenia de fuerte no lo tenia de locuaz, lo suyo era la rudeza, la fuerza bruta, sin embargo a la hora de tener que hablar se quedaba corto de palabras, pero aun así a su manera lograba consolar a Seth en momentos tan duros.
– aun hay que darle la noticia a la gente de la reserva, seguro querrán hacer uno de esos litúrgicos funerales
– ¿Qué les dirás sobre el cuerpo?
– Aun no lo sé, pero si queremos evitar un lio no podemos decir que hubo vampiros involucrados – Emmett asintió
– Aunque pensándolo mejor no sé si buena idea hacerlo tan pronto, Billy no lo soportaría
– Es un buen punto, pero creo que es una decisión que no nos corresponde a nosotros si no a él
– Tienes razón…
Permanecieron en silencio por varios minutos hasta que decidieron regresarse a la sala, al momento de ponerse en marcha el pie de Seth tropezó con algo y este curioso viendo que se trataba de un grueso libro sobresaliendo de debajo la cama, se agacho y lo tomo haciendo que una hoja mediana cayera al suelo, al coger la misma vio que era una vieja foto en la que estaban casi todos los chicos que ahora formaban parte de la manada, incluyendo a Jacob y a el mismo. Sonrió para sí mismo, lo recordaba bien, ese día estaban emocionados porque iban a acampar por primera vez
– ¿Boo? – le llamo Emmett.
– ¡Ya voy! – respondió el aludido doblando la fotografía con cuidado de no arrugarla demasiado
Dio una última revisión a la habitación despidiéndose en sus pensamientos y cerró la puerta
El ambiente en la casa Cullen nunca había sido tan decadente, todos sentían el pesar de la muerte de Jacob, unos más que otros claro está, pero el más profundo sin duda era el de Edward quien se encontraba en su habitación no había mencionando palabra alguna en el trayecto ni en cuanto llegaron a la casa.
Si él fuera un vampiro neófito, en estos momentos seguramente estaría gritando y enloqueciendo de dolor.
La pérdida es a ciencia cierta uno de los mayores dolores ineludibles por los que cualquier ser humano en algún momento de su vida tendrá que pasar, nos trae dolor y aflicción según lo buena que haya sido la relación. Pero eventualmente somos capaces de sanar y superarlo en un lapso de tiempo indefinido.
Ahora bien, si la misma situación se le presentase a una criatura cuya palpable inhumanidad le forja a sentir las emociones y sensaciones a un nivel muchas más veces superior a las de un humano común ¿serian capaces de reponerse de la misma manera?, ¿serian capaces de con el tiempo encontrar una manera de recordar sin sufrir? Y esto añadiéndole el factor de que dichas criaturas no duermen, prolongando así el dolor a un periodo sin fin como efecto colateral.
Seguramente dichas criaturas perderían la cordura entregándose a sí mismos a la demencia, seguramente dichas criaturas preferirían a toda costa deshacerse de las sensaciones no deseadas, seguramente dichas criaturas en un intento desesperado por hacer parar el dolor llegarían hasta extremos como darse muerte a sí mismos.
Este era el mismo caso para Edward Cullen, quien jamás en su vida como humano amo alguna vez a alguien de manera desbocada, quien por mucho tiempo pensó que era una especie de reprimido con una incapacidad de enamorarse o sentir algo por alguien más allá del cariño fraternal. Ahora él se encontraba sufriendo porque la única que vez en todo su periodo de existencia que logro hallar a alguien capaz de mostrarle lo contrario, alguien a quien estuvo esperando por alrededor de un siglo, alguien con quien suponía pasaría el restos de sus días, ahora ya no existía
La muerte se lo llevo tan pronto de su lado, sin misericordia, solo lo tomo sin más dejándolo a él sumido en el dolor, un dolor que no descansaba o disminuía, que solo aumentaba cada vez mas según la intensidad lo iba acrecentando, en esos momentos era como si fuera una esponja sumergida en el mar, absorbiendo grandes cantidades de agua que representaba al sufrimiento insaciable que por minuto tomaba más de él
En varios momentos de la noche Jasper le ayudaba y aunque al principio le servía, luego de un rato volvían a lo mismo, estaba en medio de la oscuridad más lóbrega de la cual no se sentía capaz de huir.
La vida había conspirado contra él como castigo, porque se suponía que criaturas como el no deberían existir, porque viola las leyes de la naturaleza, porque simplemente era caprichosa y no deseaba que el tuviese regocijo alguno.
La vida se burlaba de él en medio de su desdicha hallando deleite en su dolor y su pena, saboreando escrupulosamente, alimentándose del dolor asfixiante que le azotaba, sonriendo triunfante porque ahora el volvía a su ciclo de miseria, de una vida basada en engaños y apariencias, donde su interior era solo un pozo vacio, frio y sin fin.
La vida se encarga de hacerlo pagar, se encarga de destruir cualquier vislumbre de felicidad que se atreviese a aflorar en él, porque no se la merecía, porque era necesario que su sufrimiento fuera eterno.
La vida se encarga de que siempre permanezca así, quitándole lo que sea que logre traerle dicha. De manera que donde habían antes estrellas, luces y misterios de una belleza fascinante solo quedara infortunio, derrota y fuego, un maldito fuego que quemaba todo de él, su cuerpo, su piel y su cordura, su muerto corazón hecho cenizas que enriquecían favorablemente al dolor de la ausencia, el saber que ya no volvería a ser dueño de sus sonrisas, el saber que nunca más sería capaz de besarlo o abrazarlo, que nunca más podría oír su voz.
Todo era una maldita maquinación, una constante invitación a la adversidad de que no se marchase de su vida para que su dolor pueda ser nutrido infatigablemente con la desesperación que todo le causaba
Quería morirse y no ver más la luz del día, morirse para poder seguir a su amor este donde este ahora, morirse para poder detener el dolor y dejarlo atrás, ser libre, pues él sabía muy bien que no quería una vida sin Jacob, ya había vivido lo suficiente para saber que no encontraría a nadie como él. La muerte seria liberadora, sería un suave consuelo al lado de todo el sufrimiento al que estaba enfrentándose ahora, el mayor sacrificio en ese momento para él seria el dulce alivio de su pena.
Tal vez de cierta manera era así como Edward pagaba por todas las muertes que algún momento había causado, todo el dolor al que sometió a las familias de sus víctimas, quizá esa era la forma en la que cosechaba lo que por mucho tiempo sembró y es por eso que no podía evitar sentir culpa.
En la soledad de su habitación su mente era martirizada reproduciendo esa escena una y otra vez, repitiendo ese momento en el que el cuerpo de su Jacob era envuelto en su propia luz consumiéndose a sí mismo como quien se consume en medio del fuego dejando nada más que polvo.
Esa noche para Edward, fuera de insoportable fue la noche más larga de su vida
En la dimensión de las hadas un nuevo día surgía o eso creía Jacob, puesto que en ese lugar nunca anochecía era difícil saber o conocer la hora, hiso lo habitual de cada mañana mientras pensaba que estrategia usaría para poder regresar a su lugar de origen.
No se dio cuenta de lo que realmente hacía hasta que estuvo frente a la puerta de la habitación en la que más rey pasaba su tiempo.
Entro nervioso en cuanto se le indico que podía entrar y acercándose hasta el buró de su muy, muy querido abuelo. Le dio los buenos días y llenándose de aire comenzó a exponer su deseo
– Muchas gracias por recibirme, se que estas ocupado con… tus cosas. Como usted dijo en nuestra conversación anterior, la noticia de las bodas serian portadoras de gozo para la familia y el pueblo , me he convencido finalmente de que tenía usted la razón en hacer todo lo más pronto posible – se detuvo un momento observando el semblante complacido del rey para continuar con su sofisticado y fingido alegato
– Sin embargo su majestad, me encuentro en una encrucijada – dramatizo
– ¿Qué te inquieta? – inquirió el rey
– Bueno yo… siendo consciente de las reglas tan bien infligidas por usted, me encuentro en una posición en la que no se qué hacer. Yo jamás me atrevería siquiera a pensar en desobedecer las normas que nos mantienen tan seguros en nuestro hogar, pero debo decirle que tengo este ferviente deseo de poder ver a mi padre terrenal antes de casarme, de poder ir y despedirme de él por última vez antes de desaparecer para siempre de su vida humana. Es por esto que quiero pedirle a usted, muy respetuosamente que me permitiera hacer un pequeño y corto viaje a la tierra para poder…
– No… – respondió inminentemente tan pronto en cuanto entendió de que iba la pregunta aun no articulada completamente – Jacob le observo impresionado de la frialdad y de lo cambiante que era ese hombre frente a sus ojos
– Su majestad yo se lo suplico, entiendo que lo que estoy pidiendo puede ser un poco demasiado, pero para mí es muy importante compartir esto con mi padre
– No es un poco Jacob, ¡es demasiado!
– Pues… entonces. ¿quién me entregara al altar? Si no es mi padre, entonces nadie lo hará – improviso interrogante
– No es una boda como a las que estas familiarizado Jacob, la presencia de ese humano aquí no es necesaria – le dijo cansado de la conversación mientras mojaba la pluma con tinta para retomar la escritura que había suspendido para escuchar a Jacob
El despacho quedo en silencio un momento mientras Jacob pensaba en que mas decir, estaba quedándose sin recursos u excusas y su plan estaba fallando. Si no lograba convencer al rey de dejarlo ir por voluntad propia estaba realmente jodido.
– Pero… ¿al menos puedo ir?... solo para decirle que voy a casarme – intento de nuevo
– ¿Por qué tu empeño en ir a la tierra de los humanos?, ¿tengo que recordarte que está prohibido salir de estos dominios? – inquirió dejando de escribir una vez mas y depositando su completa atención en Jacob
– Voy a casarme, y él es… mi padre – le contesto obviando su respuesta – solo estoy pidiendo que me permitas ir por el
– ¡de ninguna manera! – negó rotundamente – los humanos no son bienvenidos aquí
– Pero, yo soy humano…
– No te preocupes por eso, luego podemos arreglarlo
– ¿perdone? – inquirió – "este tipo habla como si ser humano fuera un defecto"
– Ya te puedes retirar Jacob – le invito el rey haciendo que la puerta se abriese sola. El impulso que Jacob tuvo de obedecer la orden fue tan fuerte que no tubo siquiera fuerza para pensar, simplemente acato y obedeció
– "maldición" – se dijo mentalmente. – "¿a que se referirá con eso de luego podemos arreglarlo?"
Camino a paso lento por el pasillo hasta la biblioteca real, la cual había descubierto el día anterior. Tal vez hoy tendría más suerte y encontraría algo que le sirviera para quitarse el control mental o para salir de la dimensión en la que se encontraba preso.
Abrió la puerta suavemente y en cuanto entro se encontró con la sorpresa de que la habitación estaba completamente vacía, ningún solo libro a la vista
– ¿pero qué demonios paso aquí? – se exalto.
Camino hasta donde estaba la estantería principal donde estuvo buscando libros anteriormente tanteando si era que estaban invisibles, puesto que en ese lugar de locos cualquier cosa podía pasar, pero aun así tampoco estaba
– "¿se habrá enterado?" – se cuestiono a si mismo refiriéndose al rey.
Se tiro al piso con frustración pensando en que nada detendría esa maldita boda de porquería. Chasqueo la lengua y exclamo una grosería
– Ojala tuviera el diario de mi mama aquí…
Y como si alguien hubiera escuchado su deseo, un suceso dio inicio dentro de las cuatro paredes, algo que sin duda sería de gran ayuda y a la vez respondería muchas respuestas que Jacob no lograba contestarse a sí mismo.
Uno de los espejos en las paredes dio un destello sordo que llamo inmediatamente la atención de Jacob. Este poniéndose de pie fue hasta el espejo tratando de recordar si ese espejo estaba la vez anterior
– ¿hola? – llamo instintivamente un poco confundido.
Miro hacia cada esquina y rincón del inmenso salón. Deseando que no fuese otra locura de esas o una sorpresa desagradable, se acerco un poco más y pudo percatarse que su reflejo no aparecía dentro el espejo, como si fuera invisible
– "¿qué demonios? – caviló.
También noto como a medida que se acercaba al espejo este iba emitiendo una pobre y tenue luz que hacia resplandecer a los bordes hechos de oro.
Acerco su mano lentamente aun con dudas, sin saber bien que estaba haciendo.
Toco finalmente en el interior del espejo y sintió como una corriente de energía azotó su cuerpo haciéndolo caer inconsciente.
besos y abrazos para todos!
