Capítulo 25

Malas Noticias

Rin le había pedido a Inuyasha que cuidara de las niñas por una noche. Limpiando la habitación de Satoshi, la mucama había encontrado algo bastante alarmante y notificó a Rin. Esa noche, Rin hablaría con Sesshoumaru y Satoshi juntos.

Rin salió de la casa, sin rumbo, no sabía dónde estaba ni cómo volver, pensando en una manera de hacer entender a su hijo que su estilo de vida le estaba cavando una tumba. Trató de calmarse los nervios con un trago, pero a ese le siguieron muchos más. Para cuando ambos llegaron, Rin no estaba en la casa, avanzada la noche, Sesshoumaru se preocupó. La buscaron por todas partes sin dar con ella, no contestaba el celular.

-Kami, dónde estará?

-Llamaste a Inuyasha?

-Sí, las niñas están con él, pero Rin no...

Rin abrió la puerta, dando tumbos, completamente desorientada.

-Rin... Rin... Rin! Kami, qué le pasó?! Rin!

-Está borracha...

-No digas estupideces! Rin no toma!

-Pues mi buen amigo Johnny dice otra cosa...

Satoshi agitó la botella vacía.

-Kami, se la tomó entera?

-Eso parece, mira la caja en el auto...

-Mujer idiota! Está intoxicada! Y para colmo manejó así!

-Tienes razón, se pudo haber matado...

Sesshoumaru se pasó la noche preocupado por lo que pudo haberle pasado para hacerla tomar de esa manera.

-Rin, mi amor... preciosa, despierta...

Sin embargo, Rin no contestó. A la mañana siguiente, despertó al escucharla en el baño, vomitar todo lo que había comido la noche anterior.

-Rin...

-Dónde está Satoshi?

-En su habitación... Estás bien?

-Sí... eso creo...

Rin esperó a que avanzara la mañana, sin embargo el ambiente estaba tenso.

-Sesshoumaru, discúlpame... anoche... sólo quise algo que me relajara y...

-Rin, obviamente algo te agobia, pero no me dejas saber. Qué pasa? tú no sabes tomar. Te tomaste toda una botella de whisky caliente!

-No tienes que gritar...

-Kami, estás resacada hasta la médula, mejor te vas a dormir.

-Uf! Sí que le diste al codo anoche, mamá!

Aquél comentario sacó a Rin de sus casillas y le dio tremenda cachetada a Satoshi.

-Maldita loca!

-Cuidadito con como le hablas a tu mamá!

-Pero ella... mamá...

Rin lo vio con los ojos llenos de lágrimas.

-Creí que habías cambiado, Satoshi! Que habías dejado las drogas! Pero tú...

Rin le tiró encima la bolsa con marihuana.

-Te aprovechaste de mí, te aprovechaste de que te defendía e hiciste lo que te dió la gana!

-No! Mamá! Mamá! Puedo explicarlo!

-CÓMO?! CÓMO DIABLOS VAS A EXPLICAR QUÉ HACÍA UNA BOLSA CON MARIHUANA EN TU HABITACIÓN?! Es que no entiendes que pones en peligro a todos?! Pones en peligro a tus hermanas!!

Rin le dio otra cachetada, estaba furiosa, Sesshoumaru la retuvo porque estaba a punto de matarlo.

-RIN! BASTA!

-Tú...

-Yo lo sabía...

Rin no respondió por un momento, pero apenas pasaron unos minutos y su furia salió a flote, esta vez en contra de Sesshoumaru.

-Maldito canalla!! Hipócrita!!

-RIN! CÁLMATE!!

-Cómo esperas que me calme si apoyas sus vagabunderías?!

-RIN!

-TENGO CÁNCER!!

Rin se detuvo de inmediato. Vio a Satoshi que cayó sentado en un sillón.

-No fumo la marihuana... me la tomo en un té... me ofrecí para probar drogas experimentales... tengo cáncer de esófago...

-Satoshi... no... tú...

-No quería decírtelo, mamá... papá me prometió que no hablaría...

Rin se acercó a su hijo y se arrodilló frente a él, acarició sus mejillas.

-No, mamá, no te pongas así...

-Satoshi...

Satoshi le mostró los resultados del exámen y el permiso para portar la marihuana.

-Como té no tiene efecto alucinógeno... pero en muchos países de sur américa, los nativos la usan como droga medicinal...

-Pero... pero, mi amor... cómo?

-Mamá... perdóname, onegai... tal vez debí decírtelo antes... pero es que no quiero verte así...

-Kami, Satoshi...

Satoshi bajó la mirada, vio a su madre aún de rodillas frente a él, con lágrimas en los ojos.

-Mamá, onegai, ponte de pie...

Satoshi la tomó de las manos y la hizo levantarse, Rin lo abrazó con fuerza, pidiéndole perdón.

-Mamá... mamá!

Rin vio a su hijo, él acarició sus mejillas.

-No importa mamá... con un hijo como yo, es de esperarse que no me quieras creer...

-Mi amor...

Sesshoumaru se acercó a ellos.

-Desde cuándo lo sabes, Sesshoumaru?

-La úlcera... cuando lo operaron... ya tenía un tumor... lo sacaron... le dieron quimioterapia...

-Pero tengo metástasis en el esófago...

-Metástasis?

Satoshi asintió.

-Mamá... onegai... no te dejes llevar de esto...

-Pero cómo esperas si...

-Mamá...

-Perdóname, onegai... Satoshi...

Rin acariciaba sus mejillas.

-No importa mamá... sé que estabas preocupada...

Rin lo abrazó con fuerza.

-Te amo, mi amor...

-Mamá...

Satoshi la besó en la mejilla.

-No te rindas, mamá... no te rindas... yo no lo he hecho...

Rin lo vio fijamente, Satoshi sonrió y la volvió a abrazar.

-Saldré de esta, mamá...

...

Rin había dado un cambio completo. Se dedicaba día y noche a Satoshi. Habían pasado unas semanas. Sesshoumaru iba camino a su habitación y escuchó un llanto. Entró en la habitación y encontró a Maya en su cama, llorando arrinconada, abrazada a sus piernas.

-Maya... qué pasó?

-Mama me castigó...

-Rin? Por qué?

-No sé...

Sesshoumaru estaba más que extrañado, fue por Rin.

-Rin... porqué castigaste a Maya?

-Estaba molestando a Satoshi...

-Cómo?! Rin, pero estás loca?! Qué pudo hacer Maya?

-No lo deja descansar, se la pasa todo el tiempo haciendo preguntas idiotas...

-Por Kami, Rin! Cómo eres capaz! Es una niña!

-Mi hijo necesita descansar!

-No tienes sólo un hijo, Rin! Tienes dos hijas a las que apenas les has puesto atención!

La discusión se había subido de tono, Maya corrió a la habitación de Satoshi.

-Nii-chan! Nii-chan!

-Maya...

-Dasukete, onegai!

-Maya, qué pasó?

-Papa y mama...

Satoshi oyó sus gritos. Bajó las escaleras.

-Ya cállense!!

-Satoshi...

-En mi habitación hay dos niñas aterradas por sus gritos. Es que acaso se volvieron locos?

Rin vio a Sesshoumaru, él subió las escaleras. Una vez en la habitación de Satoshi, se dedicó a calmar a las niñas. Mientras, abajo, Satoshi se acercó a Rin.

-Mamá...

-Qué me está pasando?!

-Deja de pensar que voy a morir...

-Satoshi...

-Es en serio, mamá... si sigues, vas a terminar loca...

Rin levantó las manos, temblorosas y acarició las mejillas de su hijo.

-Cómo esperas que simplemente me olvide de eso?

-Hazlo, mamá... onegai...

Sesshoumaru bajó las escaleras con las niñas, Rin las vio aferradas a su padre. Se acercó a Maya.

-Maya... mi amor...

-Yo no hice nada!

-Lo sé, mi amor... lo sé y perdóname, mi amor...

La pequeña la vio esperarla con los brazos abiertos.

-Papa...

-Ve con tu mamá, mi amor...

Maya se acercó a Rin, quien la abrazó con fuerza y la besó en la cabeza.

-Perdóname, mi amor... perdóname, onegai...

-Mama...

-Te amo, Maya...

Maya se separó de Rin. La vio con lágrimas en los ojos.

-Mi amor...

-Mama...

-Perdóname, onegai... yo... no quiero que me tengas miedo... mamá tiene muchas cosas encima e hice mal en gritarte... yo sé que no estabas haciendo nada mal...

Rin la vio separar la mirada y vio a Sesshoumaru dándose cuenta de su error.

-Mami...

-Maya...

-Mami, no llores... onegai...

-Mi chiquita...

Rin la abrazó con fuerza.

...

Sesshoumaru llegó a la casa, Satoshi se aseguraba de que Maya hiciera su tarea, Hikari veia su programa favorito.

-Satoshi... y tu mamá?

Satoshi lo guió al estudio.

-Sabía que no podíamos decírselo... papá, se está volviendo loca!

-Hijo, no te creas que es tan fácil lidiar con esto...

-Lo sé... ahora que estás aquí, hablaré con ella...

-Satoshi...

-Quiero que se calme... cueste lo que cueste...

-Está bien...

Satoshi subió las escaleras. Se sentó en la cama junto a Rin.

-Mamá...

-Mi amor... necesitas algo?

-N... sí... sabes qué es?

-No... pero dime... lo que sea...

-Te necesito a tí, mamá... necesito que vuelvas a ser la misma de siempre... necesito que vuelvas a ser la mamá que recuerdo... porque a tí no te conozco... te has vuelto neurótica, sicótica, ya ni sé...

-Satoshi...

-Te extraño, mamá... y sé que me merezco esto...

-No! Satoshi, jamás digas algo parecido! Cómo te vas a merecer una cosa tan terrible!

Satoshi vio sus manos, sus anillos le quedaban flojos, acarició su mejilla, Rin se estaba secando poco a poco.

-Mamá... el enfermo soy yo... y tú pareces que...

-No sé que hacer, Satoshi... ya lo intenté todo... no sé cómo... cómo voy a seguir viviendo si te pierdo...

-Mamá...

-Siempre meto la pata... y tú eres quien ha cargado con la mayoría de mis errores...

-Mamá... recuerdas cuando me intenté suicidar?

-Jamás quiero volver a recordar ese día...

-Yo... yo me causé este cáncer... me tomé algo con la esperanza de que me matara, pero me quemó el esófago... al no poder cicatrizar por todos los medicamentos que tomaba, el tejido mutó... eso... eso fue lo que me explicaron los médicos... que es que mi cuerpo se cansó de intentar sanar sólo y que las células ya no controlan su crecimiento... que esa es la base del cáncer...

Rin acarició sus mejillas, lo abrazó con fuerza.

-Ahora te lo pido yo... onegai, no te rindas... mi amor, tu papá y yo haremos todo lo posible por tí, porque estés bien...

-Mamá...

-Eres lo que más amo! Tú y mis hijas son el verdadero amor de mi vida... no sé que haría sin ustedes...

-Mamá... tienes que entender que tal vez no funcione...

-No!

-Mamá...

Rin lo abrazó con fuerza, llorando, se negaba a aceptar lo fácil que podía perderlo.

...

Rin acomodó a Hikari en su cuna. Sintió un abrazo desde atrás y un beso en su cuello.

-Mi amor...

-Te extraño, preciosa...

Rin se dio vuelta entre los brazos de su esposo, se besaron apasionadamente. Rin se apoyó de su pecho, sintió sus manos subir y apretarla en un fuerte abrazo.

-Sessh, perdóname... no...

-Shhh... quiero que te prepares... esta noche vamos a salir, sólo tú y yo...

-Mi amor...

Sesshoumaru tomó su mano y la besó.

-Estás ganando peso... eso me gusta...

-Sessh...

-Te descuidaste un poco y rebajaste mucho. No sé que te dijo Satoshi, pero funcionó...

Rin sonrió.

-Al menos ya perdí lo que engordé en el embarazo...

-A mí siempre me has parecido increíblemente hermosa en tu forma natural... antes, durante y después del embarazo...

-Y eso, cariño... es lo que se llama amor ciego...

Rieron y se besaron nuevamente. Sesshoumaru vio a la pequeña dormir.

-No llegué a tiempo...

-Se pasó toda la tarde jugando... no me sorprendería si no despierta hasta mañana...

-Eso es bueno...

-Sí?

-Claro que sí... Significa que podré jugar contigo toda la noche...

...

Satoshi estaba en su sesión de quimioterapia, Rin estaba a su lado, negada a dejarlo solo.

-Mamá... no sé a quién preguntarle... papá se nota medio bruto...

-Satoshi...

-Amo a Gabrielle, mamá... y śe que ella me ama...

-Mi amor, cómo es posible no enamorarse de alguien tan bello?

Satoshi sonrió.

-Quiero declarármele...

-Satoshi, estás seguro?

-Gabrielle me ama, mamá... y me aceptó cojo, asesino, drogadicto, suicida... y no aceptó que rompiera con ella cuando supe que tengo cáncer...

Rin acarició su rostro con una toalla húmeda, limpiando el sudor de su rostro.

-Gabrielle es una muy buena muchacha... me alegra mucho que hayas encontrado a alguien tan buena...

-En eso se parece a tí, mamá... se entrega sin pensar en ella... onegai, ayúdame, quiero que sea algo verdaderamente especial...

Rin sonrió.

-Cómo papá se te declaró?

Rin rió a carcajadas.

-Tu papá? Sí tienes razón, no es medio bruto, es bruto y medio para eso... pero después de que suelta la lengua... bueno, lo has visto...

-Dime, mamá... qué les gusta a las mujeres?

-Hm... puedes llevarla a un restaurante... no de esos grandotes, sino a algo pequeño, acogedor, muy personal o puedes llevarla a un pasadía, hay un lugar en las afueras de Tokio, bellísimo, tiene muchísimos terrenos donde hacer un día de campo, te prestaré mi auto...

Satoshi sonrió.

-Mamá... crees que quiera casarse conmigo?

Rin no pudo ocultar su sorpresa, acarició sus mejillas.

-Estaría loca si no fuera así... pero ustedes son jóvenes... espera un poco más, madura tu relación primero...

-Es muy pronto?

-Me temo que sí...

-Pero es que no quiero alejarme de ella...

-Cariño, si Kami quiere que así sea, será... dale tiempo...

Satoshi se recostó del sillón y cerró los ojos.

-No puedo creer que esté hablando contigo de esto!

-Y yo estoy muy feliz de que lo hagas...

Satoshi vio a su madre.

-Mamá...

Rin le sonrió con lágrimas en los ojos.

-Mamá, qué pasa?

-Me perdonas, Satoshi?

-Mamá...

-No dejo de pensar que todo esto es mi culpa...

-Mamá!

-Si yo... si yo hubiese escuchado a Sesshoumaru... él no quería que Inuyasha me llamara mamá... de haberlo escuchado jamás te habrías sentido desplazado... Y...

-Y qué? No me habría llenado la cara de perforaciones? No me habría puesto a experimentar con drogas? No habría matado a la hija de Inuyasha, no intentaría suicidarme y no terminaría sentado en esta sala con la combinación de quimioterapia más fuerte que existe, sujeto a la esperanza de que me sane porque si no lo hace, nada me salva?

-Satoshi onegai...

-Despierta, mamá... no tiene nada que ver una cosa con la otra... aunque odiaba a Inuyasha, esa noche él fue a intentar convencerme de rehabilitarme... quería ayudarme a dejar las drogas y le pagué matando a su hija...

-Satoshi, compréndelo de una vez, Kagome estaba en riesgo...

-Kagome estaba en riesgo, pero yo la aventé contra una pared!

-Satoshi, onegai...

-Debería morirme...

-Satoshi!

-Estoy seguro de que todos vivirían mejor...

-Estoy segura que me moriría contigo... no repitas esas cosas, onegai...

Satoshi la abrazó con fuerza.

-Te amo, mamá...

...

Maya entró en la habitación de Satoshi con una libreta.

-Toshi... Ay!!

Satoshi rió a carcajadas y dejando la toalla sobre la cama se acercó a Maya.

-Qué pasa?

-Te ves feo! Pareces un marciano!

Satoshi rió otra vez.

-La medicina nueva hace que se caiga el cabello... pero ya crecerá... necesitas algo?

-No sé terminarlo... mama está con Hikari en el médico...

-Vamos a ver...

Satoshi se quedó con ella ayudándola con sus tareas, cuando Rin y Sesshoumaru volvieron, Satoshi y Maya se habían quedado dormidos viendo una película, Satoshi estaba usando un gorro y no se imaginaban que se había afeitado la cabeza.

-Míralos, mi amor...

Sesshoumaru sonrió y llevó a Hikari a su cuna, la pequeña se acomodó y continuó dormida.

-Dulces sueños, mi princesita...

Al bajar las escaleras, Maya y Satoshi habían despertado y le pedían a Rin algo de comer.

-Ah! Toshi, enséñale a mama...

Satoshi se quitó el gorro.

-Ay! Pero qué te hiciste?!

-Se me estaba cayendo por pegotes...

-Mira Sessh...

-Puedo ver el futuro ahi?

-Ja, ja, papá, muy gracioso...

Sesshoumaru sonrió, se acercó a Rin y la besó en la mejilla.

-Volveré más tarde...

-Está bien...

Una vez que Sesshoumaru se marchó, Rin se metió en la cocina.

-Mamá... qué tiene Hikari?

-El doctor dice que es una gripe común... pero no quiero que te le acerques, la quimio te baja las defensas...

-Oye, no me convertirás en un niño burbuja.

-Satoshi!

-Mira mamá... seguiré con mi vida normal, en especial porque no sé cuánto durará.

-No hables así!

-Mamá, no me quiero morir, pero tienes que afrontarlo...

-No!

-Tienes que hacerlo! Tienes que aceptar que esto me puede matar!

-No quiero! Ni tengo que hacerlo!

-Mamá!

Satoshi la tenía sujeta por los hombros y la apretaba con fuerza, en medio de la discusión vio sus ojos llenos de lágrimas.

-Mamá...

-Me estás lastimando, Satoshi...

Satoshi la soltó de inmediato. Rin se secó los ojos y le dio la espalda.

-Sal de aquí, por favor...

-Mamá...

-Onegai...

Satoshi salió dejándola sola. La escuchó llorar en la cocina.

-Toshi...

-Maya...

-Tú no te vas a morir, verdad que no?

Satoshi se arrodilló frente a ella.

-Tengo cáncer, Maya... es una enfermedad muy mala... y yo no quiero, yo quiero curarme, pero no siempre se puede...

Contrario al mar de lágrimas que Satoshi esperaba, Maya sólo lo abrazó con fuerza.

-Maya...

-Te quiero mucho, Toshi... eres el mejor hermano del mundo...

Satoshi sintió el beso húmedo en su mejilla. Maya se fue a su habitación dejándolo allí, sin poder recordar un solo día en que fuese amable con ella antes del nacimiento de Hikari. Subió las escaleras y en su cama, estaba Maya llorando a todo pulmón con la cara contra la almohada para que no la oyeran, Se sentó a su lado y la abrazó con fuerza.

-NII-CHAN!!

-Shh... cálmate, Maya...

Satoshi se quedó con ella hasta que la tranquilizó.

-Maya, yo también te quiero mucho...

-Toshi...

Satoshi la besó en la cabeza, Maya se quedó dormida abrazada a él, arrullada por los latidos de su corazón.

-Sato... Satoshi!

-Shh...

Gabrielle se acercó a él.

-Qué pasó?

-Tuve que explicarle a Maya lo que me pasa...

Gabrielle acarició la cabellera de la pequeña.

-Los dejaré solos...

-Gaby...

-Lo sé, lo necesitas...

-Gabrielle, te amo...

Gabrielle sonrió sin poder evitar que un par de lágrimas se arremolinaran en sus ojos, acarició su mejilla y lo besó con ternura.

-Yo también te amo, Satoshi...

Satoshi sonrió y se quedó allí, abrazando a su hermanita. Sintiendo cómo sus lágrimas aún mojaban su pecho a través de la camisa, la besó en la cabeza y cerró los ojos.

-Kami, dame las fuerzas que necesito... ya tengo tu mensaje... mi familia me ama sin importarles todo el daño que les hice...

Se quedó dormido recordando todas las ocasiones junto a Maya y sintió ganas de llorar al recordar que nunca había siquiera intentado ser amable con ella, sin embargo ella lo admiraba y creía en él con fé ciega.

...

N/A: Hola, hola! No, no es el fin del mundo! Sí, dos fics en un día, pero era justo y necesario no? Por ahí viene uno nuevo, ya verán la sorpresa. Es otro oneshot fallido que ya alcanzó las 138 páginas y aun no se acaba... por el momento, me despido, besos.

Mizuho